5

5. Misión de tipo A, un viaje a la Aldea de la Arena

-¡¡¡¡¿¿¿¿Como pudiste hacer tal estupidez Nillh????!!!!

-¡¡¡¡Más durito!!!! Creo que el País de la Ola no te ha escuchado aun.

-¡¡¡¡Es inconcebible que nos hayas hecho esto!!!!¡¡¡¡¡¡Todo por un capricho o una corazonada!!!! Nosotros no podemos dejarnos llevar por absurdas emociones. ¡¿En que pensabas?!

Dos figuras, una femenina y otra masculina discutían en una especie de cueva que, escondida entre las montañas, era el refugio seguro de asesinos y ladrones. La lluvia que caía en esos momentos ahogaba sus gritos. A unos cuantos kilómetros las luces de la ciudad de Konoha indicaban que a pesar de la tormenta sus habitantes seguían laborando y cuidando de la prosperidad de la villa.

-¡¡¡¡Entiéndelo Aisha!!! Estoy seguro que si recupero el objeto que vi tomar a esa chica…digo, que recordé yo...

-¡¡¡¿¿¿Tú qué???!!! Volverás a la inútil vida que llevabas, correrás a los brazos de personas que desde pequeño te rechazaron, entiéndelo de una vez por todas. Esto es lo mejor. Somos libres de hacer lo que nos plazca y no dependemos de nadie…

-¿Como puedes decir eso? Tenemos que matar y atacar a personas que nada nos han hecho y todo por culpa de ese sujeto.

-Ese sujeto como tu lo llamas es nuestro líder, nos rescato de la vida que teníamos, nos dio techo y comida, ayudo a que nos hiciéramos mas fuertes e innumerables veces te ha protegido arriesgando su propia bienestar¡¡¡¡Es lo mínimo que podemos hacer por él!!!

-Te recuerdo que yo no necesito que nadie me cuide. Ya estoy bastante crecidito para andar con niñera de un lado para el otro-se enfado el muchacho.

-Eso lo se, querido-sonrió la chica y tomando el rostro de su acompañante, en señal de comprensión, lo acerco a sus labios, fundiéndose en un beso lleno de pasión y deseo.

-¡¡¡Qué bonito!!! Yo estilando afuera y ustedes en plena fiesta-se escucho una voz.

Los dos chicos se separaron al instante. Una persona cubierta con una capa entraba en ese momento al lugar.

-Al parecer la intromisión de Nillh a la Hoja paso desapercibida -señalo el hombre-Parece ser que hoy se celebraba un juicio muy importante en ese sitio y la atención de la Hokage estaba en eso.

-¿Quiere decir que no hay peligro si decido regresar?- hablo esperanzado el joven.

-¡¡¡¡Ya cállate tonto!!!! ¿Que no ves que él acaba de arriesgar su vida por averiguar si en ese lugar saben tu identidad o no?

-Ni siquiera yo mismo se quien soy y ¿crees que esos aldeanos lo sabrán?-ironizo el chico- De todas maneras se lo agradezco.

-No tienes porque. No logre averiguar nada-respondió la figura encapada-Al parecer nadie con tus características ha vivido allí. Seguro ese recuerdo que tuviste fue en otro lugar, la kunoichi que según tú parecía que conocías y que tomo el cuaderno que supuestamente es tuyo, no existe. Nunca ha vivido allí y estoy seguro que nunca lo hará. Se que ansias saber quien eres pero no puedes andar por allí dejándote llevar por fugaces imágenes que crees que son tuyas. Muchas veces el cerebro tiende a crear recuerdos de la nada como forma de escapar a la realidad.

Nillh suspiro.

-No se porque pero algo en ese objeto me dice que allí están todas las respuestas que busco.

-Lo siento, no podemos seguir aquí y entenderás que no puedo permitir que arriesgues tu vida volviendo a ese lugar. Así que mañana mismo partiremos con dirección a la Aldea de la Arena.

El muchacho bufo de ira pero acato la orden.

-Con su permiso, me retiro-señalo adentrándose en la cueva.

-¡¡¡Aisha!!!-llamo el extraño sujeto.

-Lo sé-asintió la chica adivinando los pensamientos del hombre-Debo evitar que vuelva a Konoha. Debo evitar que busqué ese estupido diario y debo evitar que fuerce su mente a recordar el pasado.

-Muy bien. Será mejor poner tierra de por medio, para facilitarte las cosas iremos a hacerle una rápida visita a Gaara.

-Eso será muy interesante. Ansiaba destruir algo y ahora tendré que.

-Mañana en la mañana volveré por ustedes. Tengo que avisar a los hombres que tengo allá.

Diciendo esto el hombre salió del lugar mientras la chica sonriente se acercaba a lado del joven que a primera vista le había robado su corazón.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Una mujer cargada de papeles entro al edificio de la Hokage, con presteza paso por algunas puertas hasta llegar a su escritorio. Aliviada al dejar semejante carga se seco el sudor que caía por su rostro y al ver la puerta del despacho semiabierta, decidió tocar para ver si su dueña ya había llegado.

-¿Puedo pasar Tsunade sama?-llamo una muchacha pelinegra.

-Pasa Shizune-ordeno la mujer.

-Lamento molestarla pero esta mañana llego un mensaje de la Arena. Parece ser que es urgente pero como aun no llegaba no pude entregárselo.

-Esta bien. Dámela-Diciendo esto la Hokage se levanto de su sillón y acompaño a su asistente a buscar la dichosa misiva.

La chica abrió una gaveta de su escritorio y tomo un pequeño pergamino verde que aquel mismo día había llegado, al instante se la dio a la ojimiel.

-La veo algo preocupada lady Tsunade-observo la joven.

-No es nada, creí que este día vendría a visitarme Sakura pero no la veo por ningún lado. Ten ten me dijo ayer en la tarde que ella me había estado esperando pero repentinamente se sintió mal y se fue.

-Le va a decir lo de Sasuke Uchiha ¿verdad?

-No me queda otro camino Shizune, ella tiene todo el derecho a saberlo. De seguir ocultándole cosas va a terminara odiándome.

-¿Es cierto que ya todo volvió a la normalidad? Es decir que ella ya no esta aislada ni llenándose de odio.

-Al parecer si, antes de ir al juicio hablamos. Creo que también se dio cuenta que empezaba a alejarse de nosotros con su actitud.

-Me alegra mucho, Sakura es una buena chica y siempre ha sido sensata con respecto a esas cosas. Naruto, Ino y Shino murieron y no hay nada que podamos hacer para traerlos de vuelta solo vivir nuestra vida con normalidad recordándolos con alegría.

-Vaya no te conocía esos dotes de oradora-sonrió la rubia.

-Es solo decir lo que se siente. Cosa que debería hacer cuando cierto ermitaño la visite de nuevo en la noche.

La Hokage se sonrojo y rápidamente entro a su despacho. Con rapidez se sentó en su sillón y resignada abrió el pergamino.

Urgente.

Lamento interrumpirla en sus funciones, se que tendrá miles de cosas encima por lo que seré breve. Últimamente mi Aldea ha recibido varios ataques, los que lo hacen solo buscan matar por diversión, a pesar de que mis ninjas los confrontan salen mal heridos, muchos están luchando por sus vidas, nuestro equipo medico no esta tan avanzado como el suyo y hacen lo que pueden, además, se que no será de su agrado pero al parecer los que atacan la Aldea son miembros de Akatsuki, se que todos acordamos que esta organización había desparecido pero al parecer no fue así. Estos miembros son demasiado fuerte y mi gente cada día esta cayendo ante su sed de sangre. Necesito que por favor me brinde su ayuda, mandando a algunos Ambus que me ayuden a enfrentarlos.

Por los antiguos lazos de Amistad que nos unen y dándole las gracias anticipadamente me despido.

Att: El Kazekage de la Aldea de la Arena.

-No puede ser-susurro la ojimiel poniéndose completamente pálida.

Algo aturdida la mujer se incorporo y mando a llamar a su asistente, olvidándose de todo incluso de su querida alumna, la Hokage acudió a hablar con los escuadrones Ambus, para su mala suerte casi la mayoría se encontraba en misiones.

Cada vez la rubia se sentía peor, últimamente no solo la Arena recibía ataques de ese tipo sino varios países que confrontaban sus límites con Konoha, preocupada por no decir angustiada se paso casi toda la mañana y parte de la tarde revisando informes y documentos.

Comprobando que algunos Ambus se encontraban en la villa, mando a llamar a uno de ellos.

Desesperadamente inspecciono el lugar de la desaparición de Akatsuki sin encontrar nada, de vuelta en su despacho reviso papel tras papel. Ella tenía todas las pruebas de la desaparición de esa organización allí. Entonces ¿que rayos estaba pasando?

-Ya mande a llamar a Sai. Estoy seguro que estará aquí pronto. Será mejor que descanse un poco, hoy ha sido un día muy agitado para usted-aconsejo Shizune.

-No te preocupes. Ve a descansar. Yo me quedare hasta darle la misión a Sai-respondió algo distante la Hokage.

Algo confundida, la pelinegra se retiro dejando completamente sola a su jefa en el despacho.

La luna se elevaba majestuosa sobre el cielo despejado, las calles horas antes tan pobladas ahora reflejaban la soledad de la medianoche, una mujer observaba pensativa todo este ritual desde su balcón. Hace mucho tiempo que no se detenía a contemplar cosas tan simples como el brillo de la luna, el resplandor de las estrellas e incluso el extraño baile de las hojas al compás del viento.

Al ser la persona más importante de Konoha tenia como deber dar una imagen de rigidez y responsabilidad, esas pequeñas cosas quedaban relevadas por misiones e incluso por delegaciones a países vecinos, siempre estaba bajo la mira de todos evitando caer en un error. ¿Pero y si los cometía? Ella era un ser humano, no una especie de divinidad perfecta. ¿Que pasaba si de ese error dependían muchas vidas?

-Es muy tarde… ¿No deberías ir a descansar, Tsunade?-una voz conocida llamo la atención de la ojimiel.

-Pensé que te habías vuelto a ir Jiraya-sonrió la Hokage.

-No te desharás de mi tan pronto-contesto el ermitaño acercándose al balcón en donde su amiga estaba.

-No te vi en el juicio. ¿Creí que estarías allí?

-¿Porque lo haría? El destino del Uchiha me tiene sin cuidado-hablo el hombre mirando al cielo.

-Si es así entonces ¿porque regresaste?... Bueno no es que no te quiera aquí…-se apresuro a componer la rubia.

-Ya entendí-respondió el sannin- Volví porque sabia que me necesitarías. Además estoy por publicar un nuevo libro y quiero medir la respuesta de mis lectores. Pero dime ¿porque estabas tan pensativa?

-Acabo de recibir un mensaje.

-¡¡¡Uy!!! Eso si que asusta-bromeo el peliblanco.

-Déjame terminar- se enojo la rubia-Era del Kazekage de la Arena, al parecer los ataques se incrementaron de manera monstruosa. Varios aldeanos han salido heridos, miles de ninjas están entre la vida y la muerte y la única protección que la Arena tiene en estos momentos es Gaara.

-Pues parece que deberás enviar a algunos ninjas para que la protejan. Es lo mas lógico y ¿por eso te estresas tanto?

-Es que…-empezó la mujer-Eso no es todo… Al parecer los que atacan la aldea, bueno…, parece ser que tienen las mismas características que los asesinos de Akatsuki.

Jiraya enmudeció.

-¿Creí que habían muerto? ¡¡¡¡Descartaste la idea de que alguno viviera porque según tú los que quedaban solo eran enemigos débiles!!!-se enfureció el hombre.

-¡¡¡¡Crees que no lo se!!!-grito la mujer- Me confié demasiado hasta tal punto de creer que solo los 10 que murieron eran los mas fuertes de esa organización.

-¿Sabes lo que significa esto?-pregunto fríamente el ermitaño.

-Si lo se, que me equivoqué, la Aldea puede estar en peligro y…

-¡¡¡¡No!!! Que si te equivocaste con esto también lo hiciste con Naruto. Y si fue así, nunca te lo perdonare-respondió el peliblanco.

-Jiraya…-intento defenderse la Hokage pero su amigo ya se había ido.

La rubia volvió a mirar al cielo mientras una triste lágrima resbalaba por su mejilla.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

El sol salía gloriosamente alumbrándolo todo y dando la bienvenida al nuevo día. Muchas personas caminaban por sus casas tratando de alejar el sueño de sus mentes, otras se llenaban de energía para empezar con sus labores y los más perezosos seguían acostados en su cama. Todo en conjunción de un nuevo despertar. Aparentemente tranquilo…Solo aparentemente…

-¡¡¡¡No puedo creer que no estén aquí!!!!-refunfuñaba molesta la ojijade.

En las puertas de Konoha dos figuras obviamente ya despiertas esperaban impacientes por no decir molestas a sus compañeros.

-Estoy seguro que no tardan en llegar -justifico el pelinegro.

-Por favor Sai, mejor ni me hables. Te parece bonito meterte a mi cuarto a la medianoche solo para decirme una misión. Acaso no conoces el teléfono. Es un aparatito que sirve para hablar con otras personas a distancia, te informo-reclamo la pelirrosa.

El pintor se limito a alejarse de su compañera y esperar sentado bajo un árbol, la verdad parte del mal humor de Sakura se debía a el, cualquiera hubiese llamado o enviado un mensaje pero el no era cualquiera.

Después de enterarse de los resultados del juicio se dirigió presuroso a hablar con la Hokage. Cuando la encontró no le dio ni tiempo para hablar, la mujer le ordeno que tomara 5 Ambus y se dirigiera a la Arena con urgencia pues esta necesitaba de refuerzos. Ni corto ni perezoso el chico eligió a Sakura, Hinata, Neji, Lee y Ten ten. A parte de ser sus amigos ellos tenían habilidades únicas que en ese momento les serviría de mucho. Con premura se encamino a esas horas de la noche a la casa de su amiga, decidido a no despertar a los padres de la muchacha trepo por un árbol y cayó frente a la ventana, esta estaba abierta. Sigilosamente se deslizo por ella pero cual no seria su sorpresa al sentir casi al instante, el filo de una kunai en su cuello. Sakura no estaba para nada dormida. Después de despertar a todos los vecinos con gritos y reclamos y luego de informarle de la misión Sai salio corriendo de allí con dirección a la casa de Hinata. Solo esperaba que con la chica no sucediera lo mismo. Ya eran muchos sustos para esa noche.

-¿Estas seguro que vendrán?-pregunto impaciente la joven acercándose.

-Si, Hinata se encargó de llamarlos por en la noche. Luego de que casi me matas debía tomar mis precauciones ¿no?

-¿Haber dime que querías que hiciera? ¿Que te recibiera con los brazos abiertos o no, mejor, con una tacita de café? Piensa, era mas de la medianoche, para mi eras un extraño que entraba por mi ventana quien sabe a hacer que cosas.

-¿Seguro que no me confundiste con el fantasma nocturno de Konoha?-se burlo el pintor.

-Eh, ¿A que te refieres?-interrogo la kunoichi algo desconcertada.

-Nada. Solo una historia de fantasmas que algunos Ambus cuentan. Creo que los pobres trabajan demasiado, fíjate que hace tres días vieron en la noche a una figura que según ellos después de noquear a dos de sus compañeros, entro a la Aldea, pensaron que era un intruso o espía así que lo siguieron. Un escuadrón completo rondo por todo el lugar pero esa misteriosa silueta jamás apareció. ¿Qué te parece?

-El gato-murmuro la joven recordando el desastre en su cuarto y la ventana abierta.

-¿Que dijiste?-pregunto confundido el chico.

-Pues que me parece que no son cuentos de fantasmas. Escucha, anteayer en la mañana encontré mi cuarto completamente desordenado. Todas mis cosas estaban regadas, parecía que alguien había entrado buscando algo. Primero pensé que quizá olvide cerrar la ventana y un gato entro pero ahora que me cuentas eso…

-De manera que ¿por eso estabas despierta y casi me matas? Esperabas que el intruso regresara ¿verdad?

-El culpable siempre regresa a la escena del crimen ¿no?

-Y ¿se llevaron algo?-pregunto seriamente el pelinegro.

-Pues…No

-Entonces estoy seguro que en efecto un animal entro, dime quien se va a atrever a cruzar las barreras de Konoha. Golpear a dos Ambus y meterse a tu cuarto solo para desbaratarlo y salir de allí con las manos vacías. Es algo ilógico ¿no crees?

-Si, pero que tal si buscaba algo-insistió la chica.

-¿Qué? ¿Tu uniforme? ¿Tu ropa? ¿Tus armas? Vamos, solo que tengas algo realmente valioso que no te pertenezca pero que haya ido a parar a tus manos por pura coincidencia, lo cual dudo mucho-sonrió el joven.

Sakura apretó más su mochila. Claro que tenia algo preciado pero le resultaba raro que ese misterioso sujeto buscara justamente el diario de Naruto que por seguridad ahora llevaba con ella. Moviendo la cabeza en señal de desaprobación la muchacha volvió a mirar hacia la entrada.

Rápidamente 4 personas atravesaron la puerta principal, parecía que habían recorrido toda la aldea corriendo, lucían cansados e incluso el mas serio de todos llevaba varias gotas de sudor. Tanto Sai como la ojijade se acercaron a sus compañeros.

-¡¡¡¡Hola Sakura!!!!-saludo jovialmente Ten ten.

-Buenos Días. ¿Como están?-preguntó tímidamente Hinata.

-Hmp-fue el único saludo de Neji.

-Mi bella flor de cerezo, ¿como has estado? Por la belleza que irradias puedo ver que has vuelto a florecer-recito emocionado Lee.

-Es que no es belleza…-bromeo Sai.

-Es rabia-grito la kunoichi-¿Como se les ocurre llegar a esta hora? ¿Que parte de que la Arena nos necesita urgentemente, no entendieron?

-No fue nuestra culpa. Si hubiese sido por nosotros habríamos llegado antes que ustedes, pero en el camino la Hokage nos detuvo lo que evito que llegáramos a tiempo-justifico el joven Hyuga.

-¿Qué les dijo?-preguntó la pelirrosa.

Todos se miraron algo incómodos.

-Nos deseo buena suerte, eso es todo-mintió Lee.

Ten ten miro a su compañero algo triste, odiaba mentir pero debía tomar muy en cuenta la recomendación de Tsunade. Sakura había sufrido mucho casi se deja llevar por el dolor, la ira y el odio, era injusto que después de haber salido de esa desolación ella la empujara de nuevo contándole sobre el destino de su ex compañero. La Hokage había sido clara en esa advertencia: No decirle nada de Sasuke Uchiha a la chica.

La castaña entendía muy bien eso, la información debía decírselo Tsunade, nadie más. Además como esa era la primera misión de Sakura después de su recuperación, ellos debían ver su comportamiento y cuidarla en caso de que algo llegara a suceder. En nada ayudaría que la joven perdiera el control debido a esa noticia.

Sakura observo a todos. Sabía que le mentían, que algo ocultaban y que no confiaban en ella pero a esas alturas lo que pensaran o dejaran de pensar sus "amigos" le importaba un reverendo rábano. Después de saber lo que paso con Akatsuki y sacar sus propias conclusiones la joven estaba dispuesta a arriesgarlo todo por el todo. No le importaba lo que los demás pensaran: si estaban a favor o en contra, lo único que quería era encontrar el paradero de su amigo y decirle lo que por tanto tiempo no dijo por miedo.

El primer paso para conseguir lo que tanto anhelaba se le había presentado en esa misión, no solo ayudaría a la Arena sino que hablaría con el famoso Eiden quien definitivamente no le causaba buena espina. Solo ese chico podría aclararle las dudas que tenia para armar ese enorme rompecabezas de desapariciones y misterios.

Sin esperar más, la kunoichi trepo a un árbol y se encamino hacia su destino seguida de sus compañeros.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

El manto cristalino y calmado del agua era interrumpido nuevamente por una muchacha de unos 15 años que desde que llego a ese lugar no dejaba de molestar la paz del río y de sus pequeños habitantes. Con presteza la chica de ojos azules y cabello negro nadaba para atrapar el almuerzo de aquel día, algo aburrida, por no obtener la ayuda de su amigo decidió dar por terminado el juego y con una extraña técnica hizo que una pequeña explosión ocurriera en el agua lo cual literalmente mando a volar a miles de peces. Muy orgullosa decidió ver lo que pensaba su camarada al respecto pero para su decepción vio que el joven seguía acostado bajo la sombra de un árbol sin despegar la vista de las nubes.

-¿Que pasa Nillh? ¡¡¡¡¿¿¿¿Nuevamente pensando en ese estupido objeto????!!!!-pregunto la joven sentándose a su lado.

-¡¡¡Basta Aisha!!! Pareces disco rayado. Desde que salimos de la Hoja has estado con lo mismo y lo mismo. El líder se encargo de alejarme de ese lugar e intento olvidarlo, pero tú sigues recordándomelo cada 5 minutos. ¡¡¡¡Vamos!!!! Estamos en este lugar, tranquilo y maravilloso ¿Podrías dejar de pelear por lo menos por un momento?

La chica asintió resignada y con presteza encendió una hoguera. Sabia que lo único que conseguiría la paz era un buen plato de pescado frito para el hambre atroz de su compañero.

-Sabes a veces pienso que el destino hizo que esa noche nos encontráramos-recordó la pelinegra mientras cubría con algo de especias los peces.

-¿A que te refieres?- pregunto el chico incorporándose y viendo con ojos golosos la comida.

-De no ser porque aquella noche te encontré mal herido en medio del bosque jamás nos hubiésemos conocido. Hasta ahora no entiendo como fuiste a perder la memoria. Solo pensar que tu Aldea te perseguía para matarte, me estremece. Éramos tan solo niños. Ves porque no podemos sentirnos mal por los asesinatos que realizamos, quien sabe si entre esas personas esta el maldito que te golpeo y te echo de tu hogar y el asesino que mato a mis padres.

-Yo no creo en eso. Es mas ni siquiera recuerdo que me hayan sacado de mi supuesta casa. Solo tenemos la palabra de ese tipo.

-Acaso no confías en él. Escucha, ¿no crees que de haber querido dañarnos nos hubiese matado cuando nos encontró débiles y hambrientos?

-¿No piensas que es raro? Según el nos encontró cuando teníamos diez años, cuando éramos pequeños.

-Y ¿que es lo extraño?-interrogó la joven mirando a su amigo fijamente.

-Pues cuando ustedes iban hablar con su supuesto contacto en Konoha y me pidieron que me quedara…Bueno…Yo…

-No me digas que desobedeciste esa orden-palideció la pelinegra.

-Pues si. No me gusta estarme quieto en ningún lugar. Los perseguí pero, sabes muy bien que no soy muy bueno siguiendo a la personas, los perdí ni medio me distraje. Empecé a andar en el bosque, y divise a lo lejos a una muchacha con el cabello rosa, era bellísima, tenia unos ojos verdes inmensos y parecía ausente. Creo que hablaba con su novio o su hermano. No lo se. Ella cayó en un hueco y de allí saco…bueno…el cuaderno que la otra noche fui a buscar en esa villa.

-¡¡¡¡Espera!!! ¡¡¡¡¡¿Quieres decir que la búsqueda de tu supuesto objeto no fue un recuerdo como nos hiciste creer sino producto de ver a una niña tonta sacar un cuaderno de una madriguera de conejo?!!!

-Tú no entiendes. Cuando vi ese diario, sentí algo en mi corazón. Como si eso me llamara. Estoy seguro que ese pequeño cuaderno contiene mis recuerdos, que es mío…

-Y volvemos a lo mismo-se enojo la muchacha.

-Se que no me crees pero te pido que me escuches. Supuestamente me encontraron cuando tenia 10 años, entonces ese diario o lo que sea debió de estar destruido, roto, pero al verlo estaba bien. Es decir no tenia ninguna ralladura ni estaba desecho ¿como explicas eso?

-Fácil, ese no es tu diario ni nada que se le parezca. Y deja de recordar eso que no quiero empezar con los peleas. No puedo creer que nos hayas mentido. ¿En que te basas para desconfiar de nuestro líder?

-En que ese sujeto no tiene ninguna pertenencia mia que me ayude a recordar, por lo menos desde el momento que nos encontró debió de tener algo ¿no? Pero esta vacío.

-Escucha somos asesinos. ¡¡¡¡Entiéndelo!!!! No una familia feliz, no es su obligación andar guardando fotos de sus subordinados y menos si eran un par de don nadies que no sabían nada de nada.

-Esta bien pero Aisha, no quiero que le digas al líder que mi intromisión en Konoha fue por buscar un objeto que vi tomar a una completa desconocida. Se que eso es mío, no estoy inventando nada. Confía en mí.

-No se quien esta mas loco tu por andar viendo cosas donde no las hay o yo por seguirte la corriente-se lamento la chica

-Me vas a decir que a veces no te preguntas de ¿donde eres? ¿Quienes son tus padres? ¿Porque estas aquí?

-No, no lo hago, eso es algo que olvide hace rato. Ahora solo cumplo órdenes, somos herramientas de trabajo destinadas a cumplir todo lo que nos digan, nada más. Olvida tu pasado. Y mira al presente. El líder es el único en quién podemos confiar, el que nos rescato cuando éramos pequeños desterrados de nuestros hogares y el que nos enseño todo lo que sabemos.

-Puede que tengas razón pero de todas formas… no me trago ese cuento-estas ultimas palabras las susurro de modo que solo él las pudo oír.

-¿Que dijiste?

-Nada, que al menos te tengo a ti y se que tu no me traicionarías –sonrió el chico.

La ojiazul sonrió convencida y se lanzo a sus brazos tirando los pescados al suelo.

-¡¡¡Mi comida!!!-se lamento el chico mientras recibía los besos de la joven.

-Tengo algo mejor para ti-contesto Aisha mientras empezaba a besar con vehemencia al chico.

-Oigan par de tórtolos…-llamo el supuesto líder.

-¡¡¡¿¿¿Que paso???!!!-musito indignado Nillh.

-Cambio de planes, no descansaremos. Al parecer Ambus de la hoja nos están siguiendo los pasos aunque ya mande a mis hombres a deshacerse de ellos no podemos confiarnos, así que andando.

A regañadientes los muchachos se levantaron y colgándose sus mochilas al hombro treparon al árbol mas cercando camino a la Arena.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Seis figuras cruzaban rápidamente el bosque, desde que salieron de Konoha se dieron cuenta que tres sujetos de origen desconocido los venían siguiendo sin embargo a pesar de esto, no decidieron confrontarlos. La Arena los necesitaba y seguramente querían evitar que ellos llegaran a su destino. Tan solo faltaba poco para ver el desierto que limitaba con la Aldea. Apurando el paso los Ambus se encaminaron pero una señal proyectada de la mano de su líder los hizo detenerse. Inmediatamente y en cuestión de segundos, los ninjas desaparecieron.

-¿Donde están esos malditos?-pregunto un sujeto con el cabello verde y una mirada electrificante.

-No te desesperes chispita-sonrió burlonamente el que parecía el jefe.

-Es cierto. Deben de habérsenos adelantado, será mejor apresurarnos. Recuerden las órdenes…-sonrió un chico con cara angelical de cabello gris y ojos azules.

-No dejar ninguno con vida-contestaron los otros dos.

De inmediato se pusieron en marcha con la firme convicción de matar a los de la Hoja. Saliendo de un tronco que yacía caído quizás por el atroz toque de un rayo, una muchacha de cabello rosa salto a uno de los árboles, reconociendo quien estaba allí sonrió con confianza.

-¿Que ves?-pregunto Sakura en voz baja al oído de Neji, causando un escalofrío en este.

-Nada, tenemos algunas trampas, ciertos jutsus y mas adelante los tarados que pusieron eso.

-Bien-asintió la ojijade-¡¡¡Ya pueden salir!!! Esos sujetos siguieron de largo y no se percataron de nuestra presencia.

Rápidamente de los árboles y del suelo empezó a salir el resto del equipo. Su gran ventaja era el saber ocultarse detrás de la más pequeña cosa confundiendo al enemigo y asegurando la victoria.

-¿El plan?-pregunto Sai sonriendo.

Los chicos estaban felices al ver los resultados: en primera su compañera no había perdido su rapidez y estaban a punto de atrapar a esos extraños enemigos, en segundo, se estaban acercando a los criminales que causaban destrozos en la Arena y en tercera el liderazgo de Sakura se hacia notar haciendo ver a todos que en cuanto a sus habilidades como ninja, la chica no había decaído.

-Bien, Hinata, Sai y Tenten por el flanco derecho. Tenemos que rodearlos antes de caer en sus trampas. Tengan cuidado.

-¡¡¡Hai!!!-respondieron los tres.

-Neji, Lee y yo por el izquierdo. ¡¡¡¡Ahora!!!-ordeno la kunoichi.

Al dar el primer paso el grupo de Sai se percato de que en efecto, activaron la primera trampa, Hinata uso su byakugan para encontrar la fuente de chackra que causaba que literalmente los árboles intentaran arrancarles la cabeza, al darse cuenta que el punto de equilibrio era una pequeña hoja de pergamino en el suelo dio el aviso.

-Ten ten a tu izquierda, es una hoja-grito la ojiblanca.

Una especie de rama en forma de lanza se lanzo contra la Hyuga pero Sai lo detuvo usando sus dibujos para protegerla, las bestias se enfrentaban ferozmente a los árboles que incontrolablemente se movían, la castaña localizo el punto de enlace y evadiendo varios golpes tiro su kunai hacia la hoja. Rompiéndola por el impacto. De inmediato los árboles pararon volviendo a la normalidad.

-Es lo único que pueden hacer-se mofo Ten ten.

-No te confíes demasiado-sugirió el pintor mientras ayudaba a Hinata a levantarse para proseguir.

Mientras tanto no muy lejos de allí, Sakura caminaba algo desconcertada con sus amigos, llevaban un buen tiempo trepando de rama en rama pero parecía que no avanzaban nada.

-Es magnifico, no tendremos problemas en alcanzar a esos bravucones-bramo feliz el cejudo.

-¿Quieres callarte? El chiste es que no nos descubran.

-Vamos Neji, no entiendo porque no compartes el espíritu de juventud que estoy seguro te invade por dentro.

El Hyuga lo observo con mirada asesina y prefirió ignorarlo.

-No entiendo, se supone que a lo lejos vi diversas trampas en esta dirección pero…

-Es evidente que te equivocaste-se interpuso Lee dispuesto a llamar la atención de su eterna enamorada.

-Neji no se equivoco-sonrió la chica deteniéndose-Caímos en una trampa.

Un murmullo resonó en todo el lugar. De entre los árboles empezaron a salir varios hombres, clones de sombra con la apariencia del ser electrificante que vieron al estar ocultos. Dispuestos a pelear sacaron sus armas pero de inmediato los clones desaparecieron. Algo extrañados los chicos continuaron el camino. Llegaron a un claro del bosque al mismo tiempo que sus otros compañeros. El estado del segundo grupo era verdaderamente lamentable, tanto que Sakura inmediatamente empezó a curarlos. Hinata tenia una herida en su brazo, Ten ten varias cortaduras en la cara y las piernas y Sai una herida en su estomago que sangraba copiosamente.

-Creo que ustedes han tenido mas suerte que nosotros-susurro el pelinegro a medida que sentía el chackra de Sakura cerrar sus heridas.

-No fue suerte. Ellos nos dejaron en paz porque sabían que yo podía curarlos.

-¿A que te refieres?-se alarmo la Hyuga mientras se levantaba.

-A que los tipos que vimos quieren pelear con nosotros de frente, sin trampas ni heridas que limiten nuestra fuerza…

-¿Como lo sabes?-pregunto la castaña.

-¡¡¡Porqué están allí!!!-señalo la pelirrosa apuntando a uno de los árboles.

Todos fijaron su vista en ese punto. Los tres asesinos aparecieron triunfantes.

-Si que eres muy lista jovencita-sonrió el peligris.

Los Ambus se pusieron en guardia dispuestos a pelear.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Hola, de nuevo…Lo se, lo se ¿Donde me había metido? Pues estaba intentando subir este capitulo, la primera vez vine a mi Internet local y olvide mi flash, la segunda me di cuenta que no grabe el documento y la tercera se fue la luz por todo mi barrio…Creo que el destino intentaba tenderme algunas trampas, pero Ja yo no me deje….Bien basta de mi, en primera un besototote grandotote a Arcángel Guerreo por haberme respondido a mi pregunta…Mil gracias y en segunda miles de besos y abrazos a todos los que han seguido esta historia desde su inicio….

Me imagino lo que están pensando, "Y a esta loca que mosca le pico" pues es que ando algo sentimental. Pero basta de mi...Estoy segura que a estas alturas tendrán miles de preguntas que yo gustosa responderé en el próximo capitulo claro si me dejan sus coments…

Terminando de aburrirlos, espero que les haya gustado este episodio nos veremos en el próximo

Adio, Chiao, Sayonara….