15. Escape

"Contados son los momentos en los que el brillo inusitado y puro de la luna me iluminaba guiándome por los caminos que según mi precaria consciencia debía seguir. Ahora, poco a poco el manto neblinosos de una noche que augura ser fría y tenebrosa cubre la luna y las estrellas que en innumerables veces considere faros de esperanza para mi desterrada alma, todo esto presagia lo que será mi pronta muerte. Siempre me han dicho que una persona cuando esta a punto de sucumbir termina escuchando las voces de quienes hizo sufrir o en mi caso: mato. Creí que se trataba de algún tabú o mito, ahora se que es cierto. Tantas veces tome mi arma y sin piedad la enterré en le corazón de seres frágiles a quienes me habían obligado a matar…Lo siento por ellos pero mas lo siento por mi…Al haber cobrado las almas de seres tan inocentes me condene a purgar mis penas en el infierno… Debo admitir que después de lo que he vivido hasta ahora, eso seria el paraíso para mi…si hay algo que deba lamentar es mi cobardía, cuando era joven me creía malo, el peor de todos, capaz de asesinar a alguien a sangre fría sin sentir nada …que equivocado estaba… yo mismo cabe mi propia tumba al ingresar a una organización cuyo único fin era conseguir el poder absoluto sobre todo a costo de lo que sea...Cuando quise huir fue demasiado tarde…Ya adentro la única manera de desertar es muerto…"

Fuertes corrientes azotaban el techo de una vieja casona abandonada y ubicada en medio de un bosque que obviamente nadie en sano juicio visitaría a esas horas de la noche. Las ramas de los árboles se movían incontrolables de un lado para el otro como si una fuerza invisible las manipulara, los pequeños animalillos se refugiaban y apretujaban uno junto al otro temiendo ser presa de la terrible tormenta que se avecinaba. El ruido tétrico de las animalejos, tablas y objetos preservados a través del tiempo en esa morada, fue opacado por el rugido poderoso del trueno que indomable surcó los cielos confirmando las sospechas de que aquella noche una lluvia atroz caería.

Dos figuras caminaron apresuradamente recorriendo el lugar hasta llegar a la puerta de aquella casona, tras comprobar la identidad del sujeto que de un momento a otro había aparecido fuera, lo dejaron entrar. Cubierto por una capa con su tan ya conocida personalidad misteriosa el jefe supremo de aquellos asesinos avanzo hacia el lugar en el que su pequeña presa esperaba.

En el frío y oscuro sótano, lugar de días de insaciable tortura, un joven de cabellos negros y ojos azules que por el dolor estaban cerrados gritaba sin cesar amarrado a una especie de mesa con unas extrañas cuerdas cubiertas de chackra puro. Su ropa se encontraba echa jirones, manchas de sangre lo cubrían y notables ojeras alrededor de sus ojos demostraban que desde su captura no había descansado ni un solo momento. Varios hombres con mascaras de halcón cubiertos por las sombras veían la escena divertidos, para ellos nada mejor que escuchar los escalofriantes gritos de su victima antes de morir, uno de los torturadores se acerco y sin piedad inserto en el estomago del chico una viga de fuego ardiente destrozando varios órganos vitales, la sangre empezó a caer copiosa en el suelo. Sin embargo otro de los asesinos con tan solo pasar su mano sobre la herida, la cerró. Dejando solo el lugar del ataque algo rojo e irritado. Desde hace días hacían eso. Habían acuchillado, desgarrado, cortado partes del cuerpo y miles de cosas que el solo hacer mención pondrían la piel de gallina a cualquiera sin embargo este, aguatando con ferocidad se había negado a abrir su boca. Por mas golpes y heridas que le causaran el jamás les diría lo que querían saber. Los asesinos parecían saber eso pero el sádico gusto de sentirse bien con el sufrimiento ajeno los hacia continuar con los fatales castigos sin parar.

-Si que eres fuerte muchacho. Por algo fuiste uno de nosotros pero no aguantaras por más tiempo.

-Es cierto, pronto nos dirás todo lo que queramos saber.

-Es una lastima un asesino de tu potencial desperdiciado.

-Eso te pasa por pasarte al bando de los buenitos.

-¡Que vergüenza!

Las voces roncas y burlonas de los verdugos resonaban en los oídos del torturado quien prefirió ignorar esto. Hace muchos años atrás haba tomado una decisión. Ahora no se echaría para atrás.

Flash Back

-¿Que quieres dejar de ser un Akatsuki?-pregunto sorprendido un hombre castaño de ojos grises.

-Si. Se que usted es el líder. Al menos de nuestro grupo y bueno…quiero dejar de ser un asesino.

-¿Que pasa? ¡¡ ¿Te asusta la sangre?!!-contesto burlona una muchacha de cabello lila que divertida escuchaba a los dos.

-No es eso. Es solo que…no puedo…

-Has empezado a comportarte así desde que te enviamos a la última misión ¿Que ocurrió en esa aldea?

-Yo….yo…yo mate…Mate a una niña…

-¡Vaya, tu si que eres malo eh!-interrumpió la chica.

-No lo entienden, era una inocente pequeña de unos 8 o 9 años y la mate…Ella me suplico que la matara cuando vio como acabe con sus padres…-la voz del joven se quebraba a cada palabra que daba-La inocente criatura quería acompañarlos al cielo …

-Sabía decisión-contesto sin contemplación el castaño.

-¡¡¡Están locos!!!Mi hermana tiene esa edad un año mas o un año menos, que importa. No puedo creer que asesiné a esa ingenua y pura criatura...

-¡¡¡Y vas a hacer tanto berrinche por eso!!!!-protesto la pelilila.

-Escucha, cuando decidiste ingresar a Akatsuki sabias en lo que te metías. Tuviste que pasar por varias pruebas, a pesar de tener 14 años todos vimos potencial en ti. Ya adentro nada te dejara salir. Muertes y asesinatos como las que viste o hiciste ocurren a diario aquí se trata de conseguir el poder no de salvar vidas. Somos fríos no podemos dejarnos llevar por remordimientos. Ahora déjate de estupideces y ve a descansar. Mañana tendremos otra misión.

-No ha entendido ¿verdad?-contesto el chico dándose media vuelta y encaminándose a la salida-Al único lugar que voy es a mi casa con mi familia.

-Créeme si en algo quieres a tu familia no iras…-recomendó el ojigris-Porque ellos serán los primeros en sufrir las consecuencias de tu decisión.

Fin del Flash Back

¡Que tonto había sido al no prestar atención a esas últimas palabras! Al siguiente día haba empacado sus cosas y se había dirigido a casa. A su llegada fue recibido con los brazos abiertos, al menos nadie de su familia sabia porque se haba marchado y el no pensaba decírselo. Lo único que quería era dejar atrás su oscuro pasado. Paso unos cuantos días en compañía de su madre, de su padre y de su hermana. La pequeña había crecido y aunque no podía evitar sentirse mal cada vez que la veía al ver reflejado en su rostro la tristeza de la muchacha que había matado, la felicidad de vivir una vida normal a lado de los seres que mas quería cubrían las heridas que en su alma habían provocado aquellos remordimientos. Los días pasaron sin que nada malo ocurriera. Sin embargo todo lo bueno tiene un final. Una tarde al volver de comprar víveres con su madre y hermana, descubrió para su tristeza que la fatalidad lo seguiría hasta el último de sus días. La casa estaba literalmente boca abajo, las cosas en el suelo, ropa rasgada y regada, algunas manchas de sangre que indicaban que alguien había tratado de defenderse y su padre desaparecido. Muchos conjeturaban que había muerto y otros que simplemente había abandonado a su mujer. El joven sabía la verdad. Akatsuki tenía que ver en eso. Poco tiempo después su aldea fue atacada por estos sujetos, su madre murió y los asesinos apresaron a su hermana poniendo como única condición para preservar su vida que él volviera a formar parte de la organización. Por un tiempo funciono, el acato las ordenes a regañadientes y las cumplió satisfactoriamente pero en su mente solo maniobraba planes para rescatar a la pequeña que según ciertos rumores había ido a parar a manos de un hombre para entrenarla como Akatsuki también. Esa fue la gota que derramo el vaso, el había cometido el error pero jamás permitiría que a ella le pasase lo mismo. Decidió fraguar un plan definitivo y preciso. Con el transcurrir del tiempo, el chico se convirtió en uno de los hombres mas fieles del nuevo señor de todo ese gran imperio, enterándose de secretos y tácticas que bien valdrían oro como información. El chico estaba seguro de que si amenazaba con revelar esto, él los dejaría en paz a el y a su hermana... ¡Que equivocado estaba! Cuando intento huir con la pequeña fue detenido, Akatsuki atrapo a la chiquilla mientras él, luchando con todas su fuerza pudo huir llevándose lo único que garantizaría la salvación de la pequeña Aisha y la destrucción del misterioso señor. Ahora lo tenían atrapado y su destino era incierto. Muy incierto.

Una segunda barra de hierro a fuego vivo penetro la piel irritada del pelinegro quien ahogo un grito de dolor. A pesar de las heridas que tenia y de las obvias sensaciones que el sentía se negaba rotundamente a pedir clemencia. Después de todo era una forma de pagar todo el daño que cuando era un Akatsuki había causado. Sus labios estaban resecos y su garganta seca, eso sin contar con los daños emocionales y físicos que su organismo había resistido desde su captura. Los pasos lentos y amortiguados por la capa de polvo que se extendía por toda la casa llegaron a oídos de todos, quienes se detuvieron expectantes. Al fin había llegado. Con orgullo se pusieron en fila para esperar a que su señor apareciera. Este emergió junto con dos akatsukis más.

-Déjenme solo con el-mascullo lentamente el recién llegado.

-Pero mi señor. Es peligroso. Se que esta débil pero recuerde que el represento una de las mejores armas de nuestra organización

-Mi compañero tiene razón. Puede lastimarlo.

-¿¡¡¡Que no me oyeron!!!?-se enfureció el sujeto.

Los hombres obedecieron sin contemplación, sabían como se ponía su jefe cuando se enojaba así que prefirieron irse. Después de todo, el había fraguado todos los planes para destruir las aldeas y obtener el poder, el era la mente maestra de todo y el ser mas poderosos, nada podía amenazarlo mucho menos un ex akatsuki a medio morir. Confiados desaparecieron en una nube de humo dejando solos en el lugar a estos dos personajes.

-Cuanto tiempo si verte Kotaro.

-Lo mismo digo-susurro el pelinegro.

-Pero mira como te han dejado. Debes disculparlos.

-Ve al grano. ¿Quieres matarme? Pues hazlo

-Matarte seria lo mas solidario para ti y créeme yo no soy así.

-Entonces. ¿Quieres que vuelva a formar parte de tu escuadrón?

-No, después de que nos traicionaste dos veces seria un tonto si hiciera eso ¿no crees?

-No se como pude querer ser uno de ustedes. No son más que sucios asesinos despiadados.

-Tus palabras no me hacen daño sin embargo seré breve, tengo otro asunto que tratar esta noche. Escucha, el día que te largaste te llevaste en esa pequeña cabecita mucha información. Información que si bien no me destruiría seria capaz de dañarme mucho.

-¿El gran señor quiere que se la devuelva? Vamos…-sonrió burlón el ojiazul- …tome mi cabeza y llévesela, o mejor corte mi lengua para que no pueda hablar…

-No te hagas el gracioso Kotaro. Si fuese eso lo que me interesase te hubiesen matado el mismo día en el que te capturaron.

-¿Entonces?

-Te conozco bien. Durante el tiempo que fuiste el mejor de mis asesinos aprendí a conocerte. No te hubieses ido, no hubieses dejado abandonada a tu hermana en nuestras manos de no ser porque tenías algo mucho más grande para acabar conmigo ¿verdad?

-Si no le dije nada a tus hombres ¿Crees que te diré algo a ti? Por favor no me hagas reír.

-Sabes muy bien que te puedo obligar a decírmelo.

-Inténtalo. Durante este tiempo me fortalecí mas, tanto que puedo evitar tus pequeños jueguitos mentales.

-No eres el único que ha aumentado su poder. Créeme. Sin embargo no quiero dañarte. Necesito que vuelvas a formas parte de mis hombres.

-Ja, ¿no que no querías eso?-interrumpió el muchacho.

-Como mi marioneta-completo el sujeto-Sin voluntad. Hueco, como siempre debió ser.

-¿De que hablas?

-Es una de las nuevas técnicas que aprendí y créeme funciona. En vez de matar a los traidores como tú los vacío de alma, de recuerdos y los controlo como me plazca.

-Eres escalofriante ¿sabias?

-Ahora, antes de dejarte hueco quiero que me digas que fue lo que te llevaste la noche en la que huiste.

-Solo la información que recopilé durante años a tu servicio.

-No es cierto, Kotaro. Hay algo más.

-¿A que le temes, eh? Vaya, debes de tener un punto débil después de todo.

Un golpe seco resonó por toda la casa. El sujeto le había propinado un puñetazo en el rostro al chico quien empezó a sangrar imparablemente.

-Si me borras la memoria a golpes…-sonrió el pelinegro satisfecho al haber echo enfadar al hombre-Jamás sabrás nada.

-Esta bien, dado el caso que no quieres hablar. Quizá quieras hacerlo cuando sea tu hermanita la que este bajo mis torturadores.

-¡¡¿¿Qué??!!

-Así es. La pequeña Aisha es una de mis mejores asesinas sin embargo últimamente me ha estado fallando. No me haría daño convertirla en marioneta también. Así mato dos pájaros de un tiro.

-¡¡¡No te atrevas!!!

-Vaya, eso si que te dolió. ¿Dime Kotaro porque no viniste a rescatarla durante todo este tiempo?

-Pensé… Creí que ustedes la mantenían presa no que la habían convertido en una asesina… ¡¡¡¡Maldición!!!-grito furioso el muchacho.

-Incrédulo. Con todo el potencial que tiene y crees que íbamos a tenerla encerrada en un calabozo durante todo este tiempo.

-¿Como esta ella?... ¿Ha preguntado por mí?… ¿Por sus padres?... ¿Por su hogar?…

-Primero dime lo que quiero saber y después te diré todo es mas te la traeré para que ella conteste todo lo que quieras.

El pelinegro cerró sus ojos. Para el no había sido nada fácil tener que decidir entre su hermana y la única cosa que derrotaría a ese oscuro señor. Por un lado si volvía por la pequeña el caería en garras de Akatsuki firmando su sentencia de muerte, por otro si se iba exponía a la muchachita a ser victima de maltratos y de una crianza que solo le traería desgracia a su vida. Dos caminos, una salida. Por más dolor que le causaba la separación, Kotaro sabía que la única escapatoria era dejarla sola de esa forma quizás no aseguraba su libertad inmediata pero si un mundo mejor libre de guerras para que en un futuro ella pudiese vivir los sueños que desde pequeña habían rondado su corazón... Siempre había sabido que ella vivía y aunque se negaba a creerlo, sospechaba que en todo ese tiempo había estado al mando de esos asesinos…Quizás eso era lo que mas lo lastimaba…Por su culpa le había dado un destino que no estaba en su camino…Una vida que en vez de vida parecía muerte…Solo porque en un determinado momento el creyó que hacia lo correcto…Cada vez que la imaginaba matando a sangre fría entraba en la negación creyendo ingenuamente que ella lo esperaba en alguna prisión de Akatsuki conservando la misma inocencia y alegría que desde pequeña la caracterizo…Ahora que sus sospechas eran confirmadas, ahora que sabia que ella vivía y era una asesina…No sabia a ciencia cierta si reír o llorar…Ni siquiera entendía que debía hacer…Tanto tiempo solo, sin madre, ni padre, ni perro que le ladre y ahora se enteraba que su hermanita vivía y que a cambio de lo que ese sujeto quería saber el tendría una oportunidad de estar frente a ella…De estar a su lado…De decirle cuanto la había extrañado, cuanto la quería…. Por otro lado los golpes recibidos durante su vida le habían enseñado desconfiar de asesinos malignos como el... Quería… Amaba a Aisha sobre todas las cosas pero tampoco podía poner al descubierto el único secreto que paradójicamente podría salvarla y a él si es que antes no los convertían en marionetas…Si hablaba… Si decía lo que ese malvado sujeto quería saber no solo aseguraba la destrucción de todas las aldeas sino también la muerte de Jara… No podía arriesgar la vida de una inocente niña que sin saberlo cargaba sobre sus hombros la salvación de todas las aldeas y la destrucción de una organización que durante años no supo mas que causar daño a su alrededor… El no podía hacer eso…Por más que necesitara ver a su hermana… El jamás haría algo para dañar a Jara… Eso nunca.

Con una sonrisa burlona y aparentando frialdad el chico hablo.

-¿Crees que te voy a decir algo por el simple hecho de saber que mi hermana esta viva? Sueñas. Has lo que quieras con Aisha de todas formas ya no es mi hermana sino una mas de tus estupidos servidores.

-Vaya contigo como hermano para que enemigos. Muy bien, dado que te niegas a hablar por las buenas tendré que tomar información de tu cabeza. Por más fuerte que te hayas vuelto no existe ser humano que haya logrado resistir mi poder.

Con suavidad el sujeto se acerco a la mesa en donde acostado el muchacho intentaba soltarse de las cuerdas opresoras, colocando una de sus manos sobre la frente ardiente del prisionero empezó a concentrar chackra, unos minutos bastaron para que lentamente una aura oscura empezara a salir, el sujeto satisfecho guió esa energía hacia los ojos, nariz y oídos de Kotaro quien literalmente sintió como si una mano hurgara dentro de su cabeza, no obstante el joven no era tonto le tenia una gran sorpresa.

-¡¡¡¡¡No hay nada!!!!-rugió furioso el sujeto rompiendo la concentración de chackra y alejándose del pelinegro-Ni siquiera la información acerca de mi o acerca de la organización. ¡¡¡¿¿Que pasa??!!

-Pequeño detalle-respondió sonriente el ojiazul-No se nada mas de lo que deba saber. Lamento decepcionarte pero hacer rato que vacié mi mente en algo o mejor dicho en alguien mas.

-¿¿¿Cómo???.... Tú… ¿Como lo hiciste?

-Te conozco bien. Se la clase de truquitos que pudiste haber aprendido. Voy un paso delante de ti y siempre lo haré.

-¡¡¡Demonios!!!! Todo este tiempo has estado solo….no has tenido contacto con nadie…

-Claro.

-Para vaciar tu memora necesitas primero de mucho entrenamiento espiritual y luego de alguien que este dispuesto a recibir y custodiar esa responsabilidad-conjeturo el sujeto caminando furiosamente de un lado al otro de sótano.

-Exacto.

-Sin embargo eso no funciona si no hay nadie cerca…. Necesitabas de una persona…

-Nuevamente en lo cierto. ¿Como lo hice? No lo se. No tengo esa información-se burlo el pelinegro-Ahora si quieres hacerme algo hazme lo que quieras…De mi no vas a obtener nada….Perdiste...Resígnate…

-Un momento, no te encontraron solo-medito el encapado.

Kotaro palideció.

-Mis hombres me dijeron que una mocosa te acompañaba.

-No se de que hablas, yo estaba solo-contesto firmemente el joven.

-No mientas. Una pequeña niña huyó del lugar.

-Así ella…-fingió recordar el chico-…ella era una vagabunda que dormía allí y que me dejo pasar la noche en su cabaña.

-No es cierto-sonrió el hombre al ver dudar por un momento a su presa.

-Te digo la verdad… Debes creerme…Jara…-Kotaro cerró su boca de inmediato al comprobar que había dicho algo que no debió decir.

-Así que Jara, ¿eh?

-No, quise decir eso, quería decir que jara… que la niña me dio una jarra de agua...

-Hace rato te mostrabas tan confiado, ahora estas nervioso. Eso no hace más que confirmar mis sospechas.

-¡¡¡¡Te advierto que si la lastimas!!!!!…

-¿¿¡¡Que!!?? ¿Harás lo mismo que hiciste cuando capturamos a Aisha?… ¿Abandonarla en nuestras manos?….Recuperare esos recuerdos y sabré de una vez por todas que fue lo que te llevaste.

Después de esto el pelinegro intento desesperadamente liberarse pero no pudo. Había cometido un error y ahora por culpa de eso, Jara peligraba. Era un idiota se habías mostrado tan confiado al principio y ahora sus propias emociones lo habían traicionado.

-Vayan por la niña que acompañaba a Kotaro cuando lo capturaron-ordeno el sujeto llamando a 5 de sus hombres- Y dejen a tres Akatsukis custodiando a este traidor. No olviden que lo necesito vivo.

Luego con un estruendo el sujeto encapotado despareció en medio de una nube de humo.

"Lo siento-pensó tristemente el cautivo-Las defraude….Aisha…Jara… Lo siento"

Definitivamente había caído en una trampa. La vida de su pequeña amiguita estaba amenazada. Solamente rogaba porque la rubia hubiese seguido su consejo y se hubiese alejado lo más posible o que por lo menos esperaba que haya encontrado a alguien que la protegiera. De no ser así la esperanza de salvarse y de proteger a las aldeas se había esfumado, esfumado para siempre….

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Nada…Absolutamente nada…Las sensaciones de vació y desazón se habían apoderado de su mente ¿o de su cuerpo?...Ya ni sabia de qué…Había caído en una inconciencia perpetua…Ni siquiera era capaz de reconocer los sonidos del exterior, todo era una maraña de mentiras que tejidas a su alrededor empezaban a caer cual piezas de dominio dándole paso a la inminente verdad que luchaba por emerger del centro de su corazón… ¿Que lo había llevado hasta ese estado?... No lo sabía… Su mente estaba en blanco…No entendía porque en vez de estar afuera tomando el mando de su cuerpo se encontraba en su cabeza en medio de una oscuridad que de no ser por su gran valentía hubiese puesto a temblar a cualquiera…. ¿Quien o que era el?... ¿Que estaba pasando?....Era solo un simple experimento o alguien que tuvo sentimientos y corazón humano, alguna vez… Ya no se sentía normal….… Estaba atrapado, eso era indudable…

Al menos deseaba saber cuanto tiempo llevaba allí, desde que abrió los ojos en ese extraño lugar había empezado a caminar sin rumbo dejándose llevar a tientas por presentimientos que custodiaban su ya de por si confusa mente. La salida, era lo único que buscaba sin obtener resultado alguno. Siempre vigilante. Siempre atento a cualquier señal de ataque. Pero nada. Solamente una soledad indescriptible que poco a poco iba mermando sus fuerzas. ¿Por que lo había olvidado todo? ¿Por qué no lograba recordar nada? ¿Que acaso había sido tan mala persona que nadie quería o se ofrecía a ayudarlo? ¿Como llegar a la luz sin ser carcomido por la oscuridad en el intento? ¿Como? El retumbante sonido de un goteo cerca del sitio en el que nuestro personaje descansaba, llamo su atención. Recuperando el anhelo de al menos salir de donde se encontraba echo a correr olvidando los minutos, las horas y los días que había estado perdido en ese penumbroso lugar.

Una enorme reja dorada que anteriormente había encerrado a un terrible demonio, obstaculizaba su camino. Al parecer el brillo que este objeto emitía era lo que había dado la luz a esa extraña zona. Lo que producía el sonido, suave pero poderoso, era una especie de fuga que había en una de las paredes aledañas a la reja. Al parecer del otro lado había agua, esa era la única explicación lógica. Una especie de liquido rojizo empezó a rodearlo de un momento a otro, el muchacho no podía entender que estaba ocurriendo o por lo menos como había ido a parar de estar encerrado a oscuras dentro de su mente a una especie de santuario sagrado con serios problemas de cañería. La misteriosa sustancia llego hasta sus tobillos. Con dificultad empezó a caminar acercándose cada vez más a esa curiosa prisión. Algo en ese lugar le llamaba la atención. Coloco sus manos sobre las rejas y las forzó. Nada. Era imposible cruzar o abrir las puertas de aquellas verjas sin embargo algo en su corazón le decía fervientemente que debía cruzar al otro lado.

-Quizás allí se encuentren todas las respuestas-susurro el joven

-¿Respuestas a que?-una voz similar a la anterior resonó en todo el lugar.

El muchacho observo cuidadosamente al personaje que le hablaba del otro lado de las rejas. De no ser porque estaba conciente de que allí no había ningún espejo hubiese creído que quien había dicho esas palabras era el mismo. La persona que lo miraba atento dentro de esa extraña cárcel era idéntico a el en todas su facciones, buen a excepción de unas marcas en forma de bigotes de gato que en definitiva Nillh no tenia. La altura, el cabello rubio, los ojos azules, incluso la manera de sonreír eran iguales.

-¿Quien eres tú?-preguntó el desmemoriado.

-¿Eso es lo que estaba a punto de preguntarte? Espera tú me recuerdas a alguien…

-…-

-Es cierto me recuerdas a mi mismo.

-Será porque lucimos igual-ironizo Nillh.

-Si, eres yo…¡¡¡Cuanto tiempo sin verte!!!… ¡¡¡O Vernos!!! ..Bueno ya no se… Y dime ¿como le hiciste para penetrar en este lugar?...

-¿De que hablas?-cada vez le extrañaba más la actitud jovial con el que su vivo reflejo hablaba.

Hubiese preferido seguir vagando en la oscuridad. Al menos allí sabía a que se sometía.

-Pues desde que nos separaron una especie de sello prohibió que te internaras mentalmente en ti mismo-respondió rascándose la cabeza el doble de Nillh.

-¡¡¡¿¿¿Qué???!!!! Eso no es cierto. Siempre me he concentrado tanto física como espiritualmente para pelear.

-Bueno eso es una cosa y otra ponerte a meditar buscando en tu mente la verdad.

-Yo siempre intentaba buscar algo más de mi pasado.

-Basándote en lo que según tu recuerdas ¿o me equivoco?

-¡¡¡¿¿¿Que tiene de malo??!!!

-Pues nada, si quieres seguir viviendo en una burbuja de cristal. El caso es que no tienes seguridad de que esos escasos recuerdos sean tuyos ¿o si?

-Claro…Claro que si...

-Bueno en ese caso no se que haces aquí…Si creyeras ciegamente en quien eres no hubieses entrado en un estado de meditación forzada…

-En un idioma que entiendan las personas normales como yo, por favor…

-Pues….-el doble puso una cara de querer explicar algo sumamente difícil-…Sabes que yo tampoco se que significa…

-¡¡¡¿¿¿Como que no???!!!! Si lo acabas de decir...¡¡¡Acaso no piensas antes de echarte a hablar!!!!….-se encolerizo Nillh.

-Otro con lo mismo… ¿Sabes que no eres ni la primera ni la ultima persona que ha dicho eso sobre mi?

-Pues ya entiendo porque. Pero explícate tu dijiste que un sello prohibía que cuando meditara llegara hasta acá… ¿Como es eso posible?

-Bueno. Siempre existía una barrera que literalmente mantenía oculto este lugar ante tus pensamientos... Es decir cuando intentabas recordar algo o te concentrabas una fuerza invisible te desviaba hacia otro lugar evitando que llegaras….Por ello se necesitaba de algo sumamente poderoso, una imagen, una frase o una persona que de verdad anhelaras con todas tus fuerzas para que lograra romper esa pared entre tu mente y el corazón…No entiendo que ocurrió pero estoy muy feliz de volverte a ver…

-De volverme a ver… Un momento ¿yo te conozco?

-Mejor que nadie en el mundo…

-¿Quien eres? ¿Mi hermano? ¿Mi primo? ¿Mi sobrino?…

-¡¡¿¿Que preguntas??!! Escucha primero todo con calma…

-¡¡¡¡No quiero calmarme!!!! Algo extraño me esta pasando, no se ni quien soy. Recuerdo tácticas, peleas, técnicas pero nada sobre mi identidad. Ni antes ni en este momento.

-¿Lo olvidaste todo de nuevo?

-Así es. Estoy en blanco. ¿No se como me llamo ni que hago aquí?

-Ya veo…La confusión empieza a reinar en tu cerebro… Este es el momento perfecto para huir.

-¿Huir? ¡Ni siquiera se donde estoy y quieres que escape!

-Escucha con atención. Tú y yo somos uno solo. Hace tiempo nos separaron, nosotros no luchábamos a favor de los que ahora nos manejan. Éramos ninjas cuyo único sueño era convertirse en Hokage. Nos atraparon y nos separaron en tres partes: la parte demoníaca que yo encerraba, el cuerpo y el espíritu. Sin embargo yo me encargué que algo de mi esencia se refugiara en un objeto. Objeto, que guía a la persona que mas quiero a mi paradero. Necesitas huir, salir y buscar a la persona que te digo. Solo ella podrá ayudarte y decirte quien realmente eres.

-Para, para. ¿Me estas diciendo que no soy quien supuestamente era y que debo buscar a quien sabe quien para que me diga quien soy?

-Si, creo que si-acepto confusamente.

-¡¡¡¡¿¿Estas loco??!!!!Quien me asegura que no eres tu el que me quiere poner en contra de mi propia razón.

-Eso solo te lo dirá tu corazón.

El muchacho medito esto lentamente. Antes no sabía nada, ahora sabía algo. Algo que en definitiva ponía en perspectiva las cosas. Por un lado estaba el confiar o no en su igual, si lo hacia y no era cierto caería en una trampa de la cual no habría escapatoria y si no lo hacia y aun así la información dada era cierta se habría perdido de dar una gran paso a la libertad. ¿Qué hacer? Eh allí la cuestión.

Afuera, Aisha sin parar colocaba toallas húmedas sobre el estomago de su compañero, la fiebre había subido a unos niveles tan altos que si en ese momento rompieran un huevo sobre la piel del chico este enseguida se cocinaría. Estaba preocupada, no podía negarlo. Muchas veces lo había visto herido incluso al borde de la muerte pero nunca así. Agonizando lentamente y ardiendo literalmente como una antorcha viviente. Por más que humedecía su cuerpo, practicaba algunas artes ninjas de curación y lo cubría de hierbas medicinales la temperatura subía y subía y lo peor el sello de su vientre que por obvias razones antes no era visible ahora se podía definir claramente. Estaba a punto de romperse. El sello que apresaba la mente de Naruto estaba a punto de romperse y si eso sucedía perdería a su tan querido Nillh para siempre.

Ella no iba a permitirlo pero que podía hacer. Ni siquiera sabía como volver a sellar al chico. Nadie le había enseñado eso. Cuando el sujeto había echo tal cosa, ella se encontraba en una misión bien lejos de ese lugar, solo se encontró frente a frente con Nillh cuando el chico ya tenia en su mente insertada la historia perfecta para estar bajo las ordenes de Akatsuki. La primera vez que vio al rubio recostado sobre una pradera, inconsciente y semi desnudo había reconocido al jinchuriki que durante años vigilo junto con otros compañeros, según recordaba era un ninja de la Hoja alguien que siempre andaba interponiéndose en su camino, por lo que casi se le va encima. De no ser porque le explicaron que ahora el formaba parte de ellos y que en sus manos estaba ayudarlo a integrarse, el chico ya estaría muerto. Con el tiempo logro ver en él, el ser tan especial que era… A pesar de ser un asesino ella bien sabia que tenia un corazón, corazón que poco a poco la había cautivado sin embargo no entendía como no lograba recordar nada aunque por un lado la alegraba, algo en esto la inquietaba, que tal si algún día el veía a alguien conocido y sus recuerdos olvidados volvían, que tal si lo perdía, que tal si no volvía a tenerlo nunca mas…

Por otro lado los poderes del sujeto al que servían eran sumamente peligrosos, él jamás permitiría que su carta maestra se fuera…eso la tranquilizaba…si habían llegado a manipular la mente humana con tanta facilidad se necesita ser alguien fuerte a mas de tonto para desafiarlo…Además el rubio no recordaría nada…Desde el principio Aisha supo que su mente estaba muy bien custodiada por malignos poderes…Nillh al despertar junto a su "supuesto equipo" estaba seguro de que el había sido desterrado desde niño de una aldea y que por venganza había ingresado a Akatsuki….Había asimilado una vida que obviamente no era suya… Sin embargo…. ¿Como Aisha podía asegurar que la vida o el pasado que supuestamente recordaba era cierto y no un invento implantado por el malvado sujeto al igual que en su compañero? ¿Cómo?

Un quejido de dolor llamo la atención de la joven haciéndola volver a la realidad, la ropa del muchacho estaba empapada tanto de sudor como del agua que ella desesperadamente había colocado para mitigar en algo su calor…Quizás la ropa era lo que lo sofocaba mas …Rápidamente despojo del uniforme al muchacho quien inquieto se removió en su lugar….Con cuidado lo dejo solamente en unos pantaloncillos negros y pequeños de entrenamiento que el chico acostumbraba llevar…Enseguida cayo en cuenta de un pequeño detalle…La mascara… Era cierto… Desde que el chico llego a ese lugar había olvidado quitarle ese objeto… Obviamente eso ayudaba a que se asfixiara cada vez más… Con rapidez, la pelinegra tomo la mascara de halcón y se la quito… El rostro sudoroso de su amigo la recibió. Sus rubios cabellos estaban completamente húmedos eso sino contar con que los ojos azules que ella tanto amaba estaban cerrados por el malestar. Unas pequeñas marcas como bigotes de gato empezaban a hacerse visibles. Aisha noto esto. El sello estaba rompiéndose. Tenia que hacer algo ¿pero que?

Un fuerte ruido se escuchó en la cueva, embargándola de una nube de humo. La akatsuki suspiro con tranquilidad al ver quien se vislumbraba de entre esa humareda, al menos ese sujeto sabría que hacer.

Lentamente el jefe de todos se aproximó al muchacho y lo observo. Las marcas en su rostro y el sello casi visible le indicaron que debía darse prisa. Con rapidez se despojo de su capa mostrando a un hombre de unos 40 años de cabello negro y ojos del mismo color aunque con un brillo rojizo de maldad. Sus facciones eran hoscas y la mirada que daba era para salir corriendo. La joven lo observo asombrada, cuidadosamente. En todo ese tiempo que había trabajado bajo sus órdenes jamás lo había visto, es decir sin la tan ya acostumbrada capa que lo cubría. Por lo que el hecho de ver a ese sujeto allí parado le causo miedo. Nillh definitivamente debía representar un peligro para que ese sujeto hiciera eso en aquel momento.

-Escúchame bien-hablo firmemente el hombre-Tu, a parte de un ex traidor y de Iyomi eres la única que ha visto mi rostro. Créeme hubiese preferido que no sea así pero dado el echo de que Iyomi se encuentra en una misión lejos de aquí necesito que me ayudes con esto.

-Pero ¿como podría ayudarlo? Yo no se nada sobre el procedimiento que va a realizar.

-Es sencillo. Solo haz lo que te diga

La ojiazul asintió. No era la fan numero uno de ese hombre que digamos pero tenia que hacer todo por rescatar a su amado Nillh. Ella no iba a permitir que se lo arrebataran. Eso si que no.

El hombre saco una especie de pergamino de su capa y haciendo unos sellos con su mano transcribo el círculo de aquella hoja sobre el suelo frío de la cueva. Rápidamente tomo otro pergamino y haciendo lo mismo transcribió un triangulo cerca del circulo. Aisha no entendía nada hasta que el sujeto adivinando sus pensamientos le explico.

-El círculo es para el muchacho y el triangulo para mi. La única forma de sellar la mente del chico dentro de si es enviando parte de mi chackra a su vientre. Sin embargo para eso debo entablar una conexión mental con el. Por lo que necesito de todo mi energía. Es por eso que después de este proceso necesito descansar para recuperarme.

-¿Entonces quiere que cuide de usted cuando esto termine?

-No seas estupida. Yo no necesito de nadie. Cuando haya terminado, desapareceré.

-¿Y para que me necesita?

-En primer lugar dado que el sello esta por romperse, la mente original puede intentar convencer al cuerpo de que escape si eso ocurre…

-Yo detendré a Nillh.

-Así es y en segundo lugar después del proceso serás la encargada de insertar un nuevo pasado en la mente del joven.

-¡¡¿¿¿Cómo???!!!

-Piensa que la mente de Nillh quedara en blanco. Como una computadora que necesita de información para funcionar. Necesitas colocar tu mano sobre su cabeza y concentrarte de tal forma que tu chackra empiece a penetrar en él, trasmítele recuerdos falsos, implantados que lo mantengan bajo nuestro poder.... El los asimilara como verdad y si tenemos suerte en dos días lo tendremos como nuevo. Confió en ti, sabes muy bien lo que pasara si me defraudas.

La muchacha movió la cabeza en forma afirmativa…No le importaban las amenazas de ese sujeto…Estaba feliz porque ahora le tocaba a ella insertar recuerdos en la mente de su compañero…Quizás podía hacerle creer que ellos siempre estaban y estarían juntos por el resto de su vida…Eso seria fantástico…

"Al fin lograre que olvides a esa estupida de Sakura-pensó satisfecha la ojiazul"

-¿Me escuchaste Aisha?

-Eh, si claro que si.

-No es un procedimiento difícil. Sin embargo debes estar perfectamente concentrada en la historia porque si llegas a dudar o algo…

-La confusión volverá.

-Exacto. Iyomi fue el que la anterior vez insertó los recuerdos en el muchacho….

-Pero al parecer no duraron.

-¿Porque dices eso?

-Porque el sello se rompió.

-El sello se rompió porque vio a dos personas que no estaban en su mente sino en su corazón….A mi pesar aun no puedo llegar a el y manipularlo.

-No entiendo, durante la pelea nadie se acerco a el, al menos nadie se acerco para hablarle ¿porque ocurrió entonces el rompimiento?

-Quizás porque escucho algo que hace tiempo atrás ansiaba escuchar o porque durante la batalla los recuerdos fueron despertando poco a poco. Es por eso que necesito a Haruno y a Uchiha.

-¿Para que? ¿Acaso no es suficiente con nosotros?

-Sabes muy bien que con ellos de nuestra parte nada podrá detenernos.

-Y ¿piensa hacerles lo mismo que a Naruto?

-No. Con ellos va a ser diferente... Pero vamos no es hora de hablar por si no te has dado cuenta el vientre del muchacho ha empezado a brillar.

-Y ¿eso que quiere decir?

-Que el sello se esta rompiendo. Rápido coloca a Nillh en el centro del círculo.

Obedeciendo las órdenes coloco a su compañero que seguía volando en fiebre en el lugar indicado. Este al contacto con el ardiente cuerpo del rubio empezó a emitir una energía clara que alejo a la joven quien asombrada observo como el sujeto entraba en el triangulo y parado juntaba sus manos concentrándose. Una especie de aura negra empezó a aflorar lentamente de allí. Esta energía se dirigió al cuerpo de Nillh repeliendo la fuerza blanquecina y rodeándolo por completo.

Mientras tanto en su interior una furiosa lucha entre dos decisiones se libraba.

-Sal de aquí… Despierta... Usa tu energía y escapa de aquí…

-¿De que hablas?-pregunto el muchacho desesperado-¿Para donde quieres que vaya si todo es oscuridad fuera de este lugar?

-Lo siento…Ya no puedo ayudarte mas… Ese sujeto regreso… Va a separarnos de nuevo. ..¿Dime quieres trabajar para alguien en contra de tu voluntad el resto de tu vida?-interrogo furioso Naruto.

-Claro que no.

-Entonces trata de reaccionar y escapa.

-No puedo. ¿Cómo? Ni siquiera se donde estoy necesito algo para ver la salida-se desespero Nillh.

-Sal de aquí. Tienes la oportunidad de buscar tu pasado, de reaccionar. No dejes que me vuelvan a encerrar. No dejes que nos separen-rogó desesperado el rubio prisionero.

-No puedo, lo siento. Tengo miedo-contesto el muchacho.

-El miedo es parte del alma humana, pero si no enfrentas lo que tanto temes jamás sabrás lo que pudo haber pasado. Eres fuerte, somos fuertes. ¡¡¡¡Es ahora o nunca!!!!

Afuera el chackra oscuro del pelinegro había rodeado por completo el cuerpo del rubio que debido a la fuerza empezó a elevarse sobre el suelo. La energía que ese sujeto tenia era tan poderosa que chocaba contra las paredes de la cueva haciendo que ciertas rocas empezaran a desprenderse y a caer.

-Déjame entrar-musitaba para si mismo el hombre-Déjame entrar a tu mente.

Una onda expansiva proveniente de las dos figuras mando todo a volar. La cueva empezó a derrumbarse y Aisha tras percatarse de que un campo de fuerza protegía a los dos hombres escapo del lugar antes de quedar atrapada bajo las rocas. Asombrada vio como ni el sujeto ni Nillh se habían movido de sus lugares, sendas corrientes de energía los rodeaban formando una especie de campo que a cualquiera que se acercase calcinaría vivo. El poder de ese sujeto era sumamente grande, tanto como para sin siquiera proponérselo romper la cueva en donde momento atrás habían estado. Ahora el cielo era testigo de todo ese extraño proceso, la niebla lenta mente empezó a cubrir todo a excepción del sitio en donde estaban los dos. El poder era tan grande que incluso la naturaleza se rehusaba a enfrentarlo.

La pelinegra observo como el vientre de su compañero empezó a brillar mucho mas que antes apartando el chackra del sujeto. El sello se hizo añicos ante los aterrados ojos de Aisha quien comprendió al ver el rostro del señor y de Nillh que aun no había llegado a establecer la conexión y que ese momento era critico, si el chico despertaba intentaría huir y ella tendría que detenerlo pero se atrevería a lastimarlo ¿Llegado el momento podría detener su huida?

Internamente una fuerza invisible había empezado a ahogar literalmente los gritos que Naruto pegaba para que Nillh reaccionase.

-Ese…sujeto…esta entrando…en ti…No lo permitas…

-Lo siento no puedo. No…

-Quieres que todos sufran por tu culpa…

-Yo…

-¿Quieres que Sakura derrame una lágrima más por ti?

-Sa…Sakura…

Unos ojos verdes claros llegaron a su mente. Un ser tan puro, de quien siempre había cuidado. Podría ponerla en peligro. Ella lo necesitaba, el lo sabia. Aunque a ciencia cierta no sabia quien era sabia una sola cosa, ella no estaba en su mente sino en su corazón y en ese momento su corazón le decía a gritos que saliera de allí. Que reaccionara.

-Escapa…-fueron las últimas palabras de Naruto antes de quedar atrapado por una energía oscura.

-¡¡¡¡No lo permitiré!!!!!-grito el joven-¡¡¡No lo permitiré!!!!

El grito acompañado de su energía detuvo el avance de esa aura oscura.

Afuera una luz roja empezó a rodear el cuerpo del Nillh, alejando el aura que había empezado a llegar a su mente. Una intensa lucha se produjo, la oscuridad del sujeto que con vehemencia intentaba nuevamente establecer la conexión y la luz del muchacho que con todas sus fuerzas mantenía a raya ese poder que pretendía controlarlo. En ese momento se decidida el rumbos de aquellas personas. Solo debía ser un poco mas fuerte, aguantar un poco mas…No sabia a donde iba a llegar pero debía intentarlo…Buscar mas allá de lo que aparentemente se veía…Alcanzar su libertad…El sujeto empezaba a debilitarse poco a poco…La convicción del rubio aumentaba su poder… De un momento a otro la energía rojiza estallo con tanta fuerza que rompió la conexión que el sujeto intentaba establecer regresándole con fuerza todo su chackra y mandándolo al suelo.

Tanto el circulo como el triangulo desaparecieron, ahora quien se encontraba de pie semidesnudo y tratando de acostumbrarse a la neblina que empezaba a alcanzarlo, era Nillh. A todo esto Aisha había visto estupefacta la escena. Qué había ocurrido. ¿Qué?

En un abrir y cerrar de ojos el rubio desapareció internándose en el bosque.

-¡¡¿¿Que esperas??!!-rugió furioso el sujeto intentando incorporarse débilmente-Ve tras el, que el sellado no esta completo.

Aisha asintió y usando todo lo que durante tantos años había aprendido empezó a rastrear a su compañero que veloz huía de aquella monstruosa pesadilla que durante mucho tiempo lo había apresado. El sujeto desapareció de ese lugar. No podía permanecer allí exponiéndose a ser encontrado y mucho menos en ese estado. Rogaba que Aisha atrapara al fugitivo porque si no era así. Todos estarían perdidos, completamente perdidos. Jamás creyó que el poder de Naruto fuera tan grande, la fuerza que guardaba su corazón era demasiada. Representaba un peligro, un completo peligro para todos los planes que había echo.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

El incesante traqueteo del pequeño transporte había ayudado a que la pequeña Jara se quedase completamente dormida. Había olvidado cuanto tiempo llevaba así. Al menos tenía la compañía del kiuby que era mejor que nada. Desde su partida se había alimentado de algunas frutas y vegetales que venían en el carruaje con cuidado de no terminarse todo ya que sentía lastima por la pareja de ancianos que llegarían a su destino sin nada para vender. Esperaba ansiosamente llegar a alguna aldea y poder estirar sus pies. Ya estaba cansada de permanecer casi todo el tiempo sentada. La única vez que se había parado fue cuando el anciano se detuvo a mover un tronco que obstaculizaba el camino, momento que tomo para estirarse.

En ese momento había anochecido y a pesar de la niebla reinante el anciano deseaba llegar cuanto antes por lo que conducía rápidamente. Necesitaban el dinero para cuidar de su pequeña nietecita quien tras perder a sus padres había pescado una enfermedad que ponía en peligro su vida.

Un fuerte frenazo, mando a volar a la ojimiel, despertándola de inmediato.

-¿Que paso?-preguntó en voz baja la pequeña.

-¿Como quieres que sepa si yo también estoy aquí dentro?

-Será que nuevamente otro leño se atravesó.

-¡¡¡Que quieren!!!!-se escuchaba la voz aterrada de la anciana.

-Muévete vieja loca.

Un golpe de alguien que caía al suelo se escucho fuera.

-Así que transportando mercadería, eh-se burló uno de los sujetos.

-Bien no nos haría mal tomar algo para el viaje de búsqueda ¿verdad?

-Tomen lo que quieran pero déjenos vivir-rogó el anciano levantando a su mujer del suelo.

-Esta bien les daré una oportunidad. Contare hasta tres y si han desparecido de mi vista los dejare vivir.

-Jara creo que debemos salir de aquí-urgió el demonio.

-Si-asintió la chiquilla-esos sujetos se oyen muy malos.

Con suavidad la muchacha se quito una canasta de frutas que había ido a parar sobre ella y bajo del transporte. Horrorizada vio como los pobres ancianos corrían bosque adentro.

-Uno….

-Esos sujetos-susurro la rubia.

-Dos…

-Son los mismos que nos siguieron cunado ocurrió lo de Kotaro.

-Tres…

El hombre lanzo una especie de cadena con un pico filoso en dirección en la que la pareja había escapado. Minutos después el asesino arrastró los cadáveres de los dos que cual carne de pincho habían quedado ensartados en el arma.

Jara, a pesar de la niebla que caía observo este hecho horrorizada. Retrocedió para escapar pero la mala suerte hizo que trastabillara sobre un tronco hueco produciendo un ruido sonoro. Los asesinos se percataron de esto y en cuestión de segundos la rodearon.

-¡Déjenme en paz!-pidió la ojimiel asustada.

-Uy pobrecilla, vamos acompañaras a tus abuelitos…-sonrió macabramente el asesino que había matado a los ancianos.

-Espera… ¿no es la mocosa que se nos escapo?…la amiga de Kotaro-interrumpió un segundo asesino

-Es cierto. Si que nos facilitaste las cosas, a ti te andábamos buscando.

La pequeña empezó a llorar creía que había llegado su fin.

-Cierra los ojos-grito el kiuby desde el collar.

La pequeña obedeció, una luz cegadora salió del collar iluminándolo todo. Jara ni corta ni perezosa y aprovechando la provisional ceguera de sus captores corrió por el bosque, tropezando, rodando, cayendo por barrancos pequeños e incorporándose de nuevo. Llego hasta un ancho río el cual obviamente a nado no podía pasar, intento buscar algo en que transportarse pero fue demasiado tarde los asesinos habían llegado.

-Maldita mocosa-rugió uno de ellos.

-Veremos si podemos divertirnos contigo antes de entregarte a nuestro señor.

-Cállate, no somos violadores. Aunque nuestro señor no nos dijo que quería a la niña sin heridas.

-Ya veras pagaras caro el haberte burlado de nosotros

Uno de los hombres se lanzo abruptamente sobre la indefensa criatura que viéndose perdida cayo al suelo y cerró sus ojos. Un fuerte golpe a la altura la sien la mando a volar dejándola temporalmente sin vista.

-Estas bien-susurro el kiuby.

-Me van a matar. Lo siento Kotaro no pude cumplir tu petición-sollozó la joven mientras sentía que su fin había llegado.

La pequeña espero heridas, golpes pero estos jamás llegaron. Cuando intentó divisar borrosamente que había ocurrido vio frente a ella a un hombre, o al menos la figura de un hombre protegiéndola.

-Así que metiéndose con indefensas niñas-pregunto el recién llegado-Ahora les enseñaré.

-¡¡¡¿¿¿Tu???!!!

-¿¿¿Que estas haciendo????

-Eres uno de los nuestros que haces aquí.

Rápidamente el hombre se puso en guardia, solo segundos bastaron para que este acabara fríamente con los malvados asesinos.

-¿Estas bien?-preguntó el chico acercándose a la niña.

-No puedo ver-contesto Jara desesperada.

-No te preocupes recibiste un golpe en un nervio-contestó el muchacho dándole un ligero toque en la sien a la chica, quien enseguida pudo ver claramente a pesar de la espesa neblina.

Frente a ella distinguió a un joven de cabello rubio que preocupado la veía con uno brillantes ojos azules.

-¿¿Quien eres tu??

-No pude ser-se escuchó una voz proveniente del collar- Jara, él es Naruto.

El muchacho los observo perplejo, a lo lejos el naciente solo empezaba a iluminar lo que seria un nuevo día. Y para todos un nuevo comienzo y el renacer de la esperanza perdida.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Una gran disculpa a mi amiga Uchiha Katze lo que pasa es que como uso el Internet cerca de mi casa escribo rapidísimo y muchas veces no me fijo en que cambio una vocal por otra…Mil disculpas….

Aquí les dejo otro capitulo…Espero que les guste…

Si tienen dudas no olviden escribirme yo encantada de la vida contestare todas sus dudas…Vay….