17. Casi completo: ¡Jinchuriki! El vínculo entre humano y demonio.

Cada segundo…

Cada minuto…

Cada hora…

Cada día…

Cada mes…

Cada año…

El movimiento pausado de las manecillas del reloj nos indica como el padre tiempo gobierna cada decisión que tomamos en nuestras vidas… Sin embargo, cuando dos ideas se oponen en un lapso determinado es difícil saber cual es la correcta: por un lado el odio y la ira al descubrir que él había sido un juguete para una organización cuyo único fin era el de conseguir el poder absoluto sobre todos los demás y por otro lado el supuesto amor que ella tenia hacia un sujeto completamente inexistente. La lucha entre estos dos seres estaba a punto de comenzar y nadie podía saber el destino que les esperaba.

Cada uno defendía su punto de vista, representado dos puntos completamente diferentes que diariamente vemos y experimentamos en carne propia: el bien y el mal, pero extrañamente mientras el uno creía representar el bien el otro también. Simplemente se trataba de una falla en la comunicación de dos personajes que sin quererlo se habían convertido en piezas de ajedrez de un maldito juego creado por Akatsuki.

Eran manipulados…

Habían matado….

Estaban a punto de terminar con el otro…

Y una mano invisible los guiaba en el fondo…

Nada se había movido de su sitio, todo permanecía igual. Era como si se hubiese apagado el motor de todo ser viviente en aquel claro. Incluso el suave rumor del río transitando había sido sustituido por el silencio. Las animalillos parecían haber decidido permanecer estáticos con miedo a salir lastimados. Todo en una escena algo irreal. Analizando la situación cada uno de los presentes intentaba determinar que acción tomar:

Jara no sabia si correr lejos de todo como hace unos segundos el rubio le había ordenado o quedarse, ser constante e intentar convencer a ese chico de que rescate a Kotaro aun a costa de su propia vida…

El kiuby simplemente esperaba que la batalla comenzase ya que si algo había aprendido de Naruto es que cuando se enojaba no era el quien huía del campo de batalla sino sus agresores, aunque no estaba seguro de lo que podría pasar después de todo mucho tiempo había transcurrido y el chico podría haber cambiado…

Naruto miraba a la recién llegada y perseguidora con rabia, no entendía como una muchacha tan joven y por que no, tan bella seria parte de esa enorme red de mentiras tejidas a su alrededor…

Aisha recordaba con tristeza que horas antes el chico parado frente a ella había sido su compañero y su pareja…

¿Qué decisión tomar? ¿Cual seria la acertada? Y lo mas importante ¿Qué destino les deparaba a cada uno?

-¡¡¿¿Por qué??!!-se escucho un potente grito en medio de aquel lugar-Dime ¡¡¡ ¿porque me hicieron esto?!!!

El silencio se poso nuevamente pero este era tenso y se podría decir algo intimidante, una atmósfera de ira acumulada y tristeza empezaba a formarse haciendo cada vez más insoportable la estadía allí.

-Vámonos-susurro el demonio.

-No…-contesto la pequeña rubia aunque tenía mucho miedo-Debemos buscar la forma de ayudarlo, que tal si lo atrapan y lo perdemos de nuevo…

-Es su batalla Jara, entiende necesita desahogar todo lo que en su interior esta sintiendo.

-Pero…

-El estará bien, sin embargo no puedo asegurar lo mismo de ti...

Entendiendo la situación, la niña se retiro lentamente hacia atrás. Al darse cuenta que nadie hacia nada para detenerla corrió hacia uno de los árboles y se puso a buen resguardo.

Ahora solo quedaban dos personas: un rubio y una pelinegra. Ambos con enormes habilidades para luchar , ambos con vidas controladas, ambos usados simplemente como herramientas, ambos en busca del amor y la comprensión, ambos con la ambición de triunfar en aquel momento…

-¿Cómo se atrevieron a usarme?

Cuestionó calmadamente el chico intentando dominar la ira que crecía en su interior.

-¿Quién fue el que planeó todo esto?

Recrimino de nuevo, sin obtener respuesta alguna.

- Veo que no dices nada…-hablo enojado el rubio-Esta bien, menos palabras y mas acción…

Con rapidez corrió hacia la pelinegra dispuesto a matarla.

Estaba harto, cansado del maldito silencio que como una sombra lo había seguido desde que despertó de nuevo, como podían haber jugado con su mente. Haberlo convertido en una maquina sin sentimientos y corazón dispuesto a matar a cuanto iluso se le atravesara. Eso era imperdonable, algo que ningún ser humano con corazón debería atreverse a usar… Lo único que quería era vengarse, y dado que la chica que estaba frente a él era una Akatsuki, empezaría por ella.

-¡¡¡¡Espera!!!!-gritó la muchacha.

Naruto se detuvo. A pesar de la rabia que sentía algo le decía que no podía lastimarla, al menos no hasta escuchar una explicación.

-De verdad ¿no me recuerdas?, ¿no sabes quien soy?… ¿Nillh?…

Esta vez el muchacho la observo con indiferencia, como si ese nombre no significara nada.

-¿De que hablas?-pregunto el ojiazul.

-De ti, de tu pasado, de que trabajas con nosotros y eres nuestro mejor asesino...

-¡¡¡¡Eso no es cierto!!!-grito Jara furiosa-Ustedes lo engañaron su nombre es Naruto, no Nillh.

-¡¡¡¡Cállate insolente!!!!Estoy hablando con Nillh.

-¡¡¡¡¡No le creas!!! ¡¡¡No te dejes engatusar!!!!-grito nuevamente la ojimiel, desesperada.

-Será mejor que guardes silencio, Jara-musito levemente el demonio-No sabemos lo que esta mujer es capaz de hacerte.

-Pero el se va a dejar convencer-sollozo la chiquilla.

-No lo creo, esta vez no. Míralo.

La rubia observo la escena, el rostro del muchacho se mostraba sereno mientras que el de Aisha mostraba una actitud titubeante.

-Vamos. Los dos trabajamos juntos-continuo la pelinegra aprovechando el silencio del joven-Tu y yo vivimos muchas cosas, como es posible que hayas olvidado todo.

-Como creer a alguien que simplemente jugo conmigo-fueron las palabras del muchacho.

-Yo no jugué contigo, yo te di lo que buscabas aceptación, amor y comprensión.

-¡Yo no buscaba mentiras!-se irrito el rubio.

-Es solo un pequeño precio que tuvimos que pagar para pertenecer a un lugar.

-¿Tuvimos?-dudo el joven-¿Acaso a ti también te hicieron lo mismo que a mí?

-No lo se… Han pasado tantas cosas que me hacen dudar de mis propios recuerdos….-contesto la muchacha-Te amo. Solo se que tu eres lo único verdadero que tengo Nillh y no permitiré que ninguna persona te lleve lejos de mi, aun si esa persona eres tu mismo.

-Si tanto me quieres porque insistes en llevarme con los que me causaron tanto daño.

-…-

-¡¡Contesta!!

-No se como responderte…Es algo ilógico que lleve a la persona que mas amo con los que le causaron daño pero no tengo otro remedio…

-¿Por qué?

-Es muy poderoso, entiéndelo…Es mejor estar a su servicio que en su contra…

-Basta…No sigas…No entiendo como me convirtieron en una persona completamente distinta a lo que fui…

-Ni siquiera recuerdas quien fuiste Nillh, como puedes saber que eras todo lo contrario a lo que ahora eres…

-Porque si hubiese sido como ustedes, jamás me habrían hecho esto para reclutarme a su lado...

-Fue necesario, entiéndelo…. El tuvo que hacerlo…De esa manera se aseguraba de tener la victoria…

-¿Hablas de la persona que me hizo esto?

-Hablo del sujeto que te dio…nos dio una nueva oportunidad…

-Tenía una vida y ustedes me la quitaron…

-Solo te dimos una nueva, una mucho mejor que la que tenias…

-Se que lo que tu dices no es cierto

-Prefieres aceptar las palabras de una niña que quien sabe de donde salio…Vamos reacciona Nillh.

-Naruto…-susurro suavemente el muchacho.

-Perdón…-dijo Aisha al no entender lo que había pronunciado el joven.

-Dije que me llamo Naruto-musito furioso el ojiazul.

-Ya veo…has dejado que esa mocosa te engañe…

-Simplemente siento que soy más Naruto que Nillh

-No hay mas remedio...-suspiro triste y decepcionada la ojiazul.

-Que pelear-completo el rubio-Es algo que he estado esperando impacientemente.

El ojiazul tomo una posición de pelea conocida para la muchacha que expectante lo esperaba, debía luchar como si de un fuerte enemigo se tratara no considerarlo el amor de su vida sino una simple misión de esta forma podría traerlo de vuelta y todo volvería a ser normal.

-¡¡¡Muere!!!

Fue lo único que se oyó antes de que el rubio se lanzara contra Aisha propinándole un fuerte puñetazo que la mando a volar algunos metros lejos de allí contra unos arboles, algunas aves salieron volando por la fuerza del impacto. Inmediatamente el chico se abalanzo sobre los escombros para continuar la pelea pero la muchacha no se encontraba allí, ¿donde demonios se había metido? Lentamente empezó a retroceder en busca de alguna señal, algo que le indicara su posición, un fuerte golpe en la espalda fue su respuesta. ¿Como lo había echo? Definitivamente era muy rápida de otro modo la hubiese sentido en el momento en el que se le acerco. Recuperando el equilibrio el rubio se volteo para defenderse pero la chica rápidamente había saltado lejos de su alcance, un hilillo de sangre resbalaba desde su boca. El joven sonrió satisfecho al ver eso, al menos su contrincante no había salido ileso de su ataque pero un inmenso dolor en su espalda lo hizo caer al piso de rodillas olvidando rápidamente su satisfacción. ¿Qué estaba pasando? Que el recordara el golpe recibido no había sido tan fuerte entonces por que no podía levantarse, era como si un inmensa piedra le hubiese caído encima rompiendo o moliendo todos los huesos en el lugar del impacto.

Una sonrisa burlona se formo en los labios de Aisha.

-¿Que me hiciste?-pregunto débil el chico.

-Simplemente te golpee… ¿Qué? ¿Acaso te dolió mucho?

-Eres muy fuerte.

-No sabes cuanto…. Jamás ni al verdadero Nillh deje ver mi verdadera fuerza ya que desde que lo conocí o te conocí, el siempre me protegió sin embargo déjame decirte que soy una de las mejores guerreras de Akatsuki y no es por mi cara bonita sino por las habilidades que tengo.

-Vamos a ver si es cierto-contesto furioso el rubio e ignorando el dolor que sentía se incorporo.

Observando durante un breve momento la situación Naruto corrió hacia Aisha esta vez usando clones para atacar. Cada uno provoco serias heridas en la chica.

El rubio sonrió al ver como la ojiazul escupía sangre por los golpes recibidos pero su alegría le duro poco al observar como la joven usando su chackra empezó a curarse tanto interna como externamente.

-Vaya...Vaya...Si que estas llena de sorpresas-musito el muchacho. No entendía porque pero eso le trajo un recuerdo de algo o alguien que no podía visualizar. Sin embargo ese no era momento para ponerse a recordar.

Saltando hacia atrás evito el golpe que su contrincante daba en respuesta a su ironía. Ahora la muchacha parecía estar más furiosa. Quizás por el hecho de que la persona que más amo la había lastimado o porque simplemente nunca había soportado dejarse herir por alguien y menos perder.

Con rapidez deslizo un pergamino con una kunai a su mano y lo lanzo al cielo, rápidamente esta arma se multiplico en varios, los cuales se unieron formando una gigantesca kunai la cual se dirigió contra el rubio quien al verlo intento evitarla pero la suerte no estaba con el, perdiendo el equilibrio recibió de frente el impacto lo que lo dejo dolido en el suelo. Una sonrisa perversa se formo en los labios de la pelinegra quien empuñando una kunai se lanzo contra su victima sin contemplación alguna, mas la muchacha se sorprendió al ver esfumarse en una nube de humo al supuesto Naruto convaleciente.

-Si eso es lo mejor que tienes estas perdida-escuchó la ojiazul una voz en su espalda.

Antes de que pudiera defenderse recibió un golpe certero en la espalda lo que la mando esta vez contra unas rocas filudas. Varias gotas de sangre cayeron en el suelo pero las heridas en su cuerpo fueron curadas enseguida, como la vez anterior.

-¿Crees que una técnica tan tramposa como la de sustituirte por un clon va a acabar conmigo?-recriminó la joven.

-Claro que no-contesto el muchacho limpiándose la sangre que brotaba de sus heridas-Debo admitir que la técnica de kunais por poco y acaba conmigo… De no ser porque a tiempo logre evitarla en este momento estaría seriamente herido… sin embargo… ¿a quien llamas tramposo?... Que yo sepa yo no soy quien se cura así mismo…Aunque por tu apariencia debo adivinar que has gastado enormes cantidades de chackra haciéndolo ¿o no?

La pelinegra observo furiosa a su contrincante, era cierto la técnica de curación requería enormes cantidades de chackra pero lo que su atacante no sabia era que ella podía almacenar gran cantidad de energía lo que le daba una gran ventaja mientras que Naruto se veía sumamente cansado. Tras tomar una enorme cantidad de aire y realizar un sello con sus manos desapareció, el rubio observo cuidadosamente a su alrededor pero la muchacha no daba señales de vida cuando estaba a punto de acercarse al punto en donde había desaparecido unas manos aparecieron de la tierra y lo sostuvieron en aquel lugar. Apareciendo súbitamente, la joven le lanzó una especie de bomba que haciendo explosión mando al chico lejos y con serias quemaduras en su cuerpo.

-Aun no término-sonrió la muchacha

Usando sus manos y como si tuviese poder sobre el agua, hizo que esta saliera en forma de una filuda hoja y se lanzara con una fuerza abrumadora sobre el cuerpo del joven quien no pudo evitar el impacto y quedo en el suelo agotado.

-Se van a matar-susurro asustada la pequeña Jara que veía todo.

-El si pero ella, no ha usado ni la mitad de su poder.

-¡¡¡¿¿¿Qué???!!!!-se asombro la rubia.

-Lo que escuchaste-murmuro enojado el kiuby-A pesar de que aparente ser una ninja como cualquier otra es sumamente poderosa lo puedo percibir, si Naruto no hace algo muy pronto quedara inconsciente y esa mujer se lo llevara.

-No puede ser. Debemos ayudarlo.

-No podemos, tú eres una niña y yo para mi desgracia estoy encerrado en este estupido collar que lo único que hace es limitar mi poder.

-Entonces vamos a esperar a que se lo lleven después de lo mucho que tuvimos que hacer para encontrarlo.

-Te recuerdo que quien nos encontró fue el.

-Lo se y ahora lo vamos a perder…

-El se lo busco…Recuerda que prefirió irse por su cuenta... "Se cuidarme solito" dijo… Ahora que se las arregle...

-No es cuestión de caprichos…

-El no me necesita para sobrevivir…Ya lo escuchaste.

Jara guardo silencio, ¿era su impresión o al gran demonio le había dolido eso?

Un fuerte estruendo llamo su atención haciéndola olvidar por un momento esa cuestión.

El cuerpo del rubio había caído boca abajo en la tierra por culpa de otra técnica usada en el, el charco de sangre que empezaba a tiznar el suelo hizo que la pequeña se alarmara.

Sonriente Aisha se acerco, apenas había empezado, sabia que su ex compañero no era presa fácil, claro que en ese momento se mostraba confundido y reticente a usar sus técnicas pero nadie mas que ella sabia lo fuerte que ese chico podía llegar a ser. Algo en ella, quizás su espíritu de guerrera le decía que esperase a que Naruto tomara fuerza para pelear contra alguien mas fuerte pero el amor que ella le tenía le decía a gritos que terminara el trabajo y se lo llevara. Suavemente saco su katana de su enfunde dando la vuelta al chico con la punta lo observo, el golpe propinado a la altura del estomago había provocado una seria herida en el maltrecho cuerpo lo que hizo que este vomitara una gran cantidad de sangre, eso sin recordar los otros ataques recibidos.

-¿Te rindes?-preguntó la ojiazul esperando que este diera alguna señal de vida

El muchacho no contesto. Las heridas que su contrincante le había causado tanto interna como externamente eran para dejarlo completamente a su merced.

-Nunca subestimes a una mujer Naruto Uzumaqui, y menos si esta enamorada-susurro la chica colocando su mano sobre la mejilla del rubio.

Una pequeña gota de agua anuncio la inmensa lluvia que estaba por caer, este cayo sobre el chico que sumergido en su inconciencia intentaba buscar una salida a esa pelea, a lo que le imposibilitaba usar todas su fuerzas, a la razón física o emocional que le impedía acabar con esa mujer…

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

"Nadie puede entender la desesperación que siento a menos que haya pasado por lo mismo que yo…Miles de sentimientos me invaden...Ira, por lo que me hicieron…Odio, contra los sujetos que jugaron con mi vida…Satisfacción, al tener una oportunidad de vengarme….Reproche, contra mi mismo por no haber sido lo suficientemente fuerte para liberarme antes….Preocupación, al no saber que será de mi destino…Alegría, al saber que Sakura es una de las personas a quienes yo si le preocupo…Tristeza, porque no puedo usar mi fuerza como quisiera…Rabia, al saber que en mi pasado fui el portador de un demonio…Todo es tan confuso… No se que hacer…Tengo tanto miedo…"

Lentamente los azules ojos del rubio se abrieron, observando el lugar en el que se encontraba suspiro con tristeza.

-¿Que hago aquí?-pregunto.

Se encontraba en un sitio completamente invadido por la oscuridad y vagamente familiar, sin rastro de nadie ni de nada. ¿Cuándo había estado allí? ¿Por qué se le hacia conocido? Claro, fue a parar a allí antes de encontrar a su doble y escapar. Era el mismo sitio escalofriante, solo con una pequeña diferencia ahora no estaba esa especie de cárcel en la que su igual había estado encerrado. Ahora ni una sola luz, ni el mas pequeño sonido se veía o escuchaba allí.

-¿Hay alguien aquí?

Su voz resonó como eco, demostrándole que esta vez nada lo podría sacar de allí.

-Ella-pronuncio lleno de rencor.

De no ser por esa muchacha el seguiría en la realidad. Todo era tan confuso. Con cuidado se puso a analizar todo lo ocurrido hasta aquel momento: en primera había escapado de una organización que pretendía tenerlo como una especie de herramienta, luego tras tontear por el bosque escapando de su perseguidora llego hasta un paraje en el que vislumbro como un grupo de personas vitoreaban a otro para que atacara a una indefensa pequeña, eso...Eso fue lo que desato todo. En aquel momento, derrotar a aquellos asesinos resulto fácil. No soportaba las injusticias y menos aprobaba lo que ese asesino le iba a hacer a la niña por lo que lleno de indignación acabo con cada uno de ellos que sorprendidos no entendían como uno de los suyos los estaba traicionando.

-Esa niña. Ella sabe quien soy-pronuncio el oijiazul tratando de no dejarse llevar por la desesperación al estar allí solo.

Si no hubiese rescatado a la pequeña Jara. Todo seguiría igual, el caminando por el bosque con la mente en blanco y ella atrapada por ese grupo de personas que poco después descubrió, eran asesinos de Akatsuki…. Akatsuki…La causa de sus desgracias. Si no existiera, nada de aquello le hubiese ocurrido. No sabia si habían personas que lo buscaban o no. Si era alguien importante o no. Lo único que término con esa sensación de no ser nada fue un nombre: Naruto. Intentaba aferrase lo mas que podía a aquel nombre. Sin embargo seguía sin recordar nada. Para el solo era un nombre relacionado con un sinnúmero de imágenes que abruptamente vio pasar por sus mente pero que no tenían sentido alguno.

-Separado en varias partes...Como si fuera una especie de rompecabezas-musito amargado el joven.

Su esencia era lo menos que le preocupaba, después de todo confiaba en la persona que portaba aquel objeto. Su memoria y el demonio que según Jara le pertenecía era lo que lo confundía. Pensó que al escapar, al huir y verse libre recordaría todo. Su memoria seria libre y el regresaría con los suyos… ¡Qu equivocado estaba! Al parece su yo interior había olvidad decirle algo antes de salir para activar sus recuerdos, porque hasta aquel momento lo único que veía claro era la manera en la que había escapado de una especie de cueva en medio de una noche neblinosa, eso era todo. Claro eso y una que otra imagen de gente que ni conocía.
¿Que ocurría? ¿Porque su memoria no había vuelto? Ahora, lo que también le causaba cierto temor era eso del demonio, no entendía como algo tan desagradable había sido suyo y peor aun había morado en su interior. Según lo que entendió, lo separaron en partes esenciales para que el estuviera completo. Es decir que necesitaba de ese demonio para ser de nuevo Naruto.

-¡¡¡No!!!-grito el chico.

Decepción. Eso era lo único que le causaba eso. ¿Se convertiría en un monstruo o algo así? ¡Rayos! Si pudiera recordar su pasado, su vida, quienes lo rodeaban, sabría como el Naruto del pasado manejo eso. Pero debía admitirlo, estaba solo. Absolutamente solo. La oscuridad era su única compañía que en vez de ayudarlo lo asustaba y lo hundía cada vez más en las tinieblas. Dispuesto a no seguir allí, en la nada esperando quien sabe que el muchacho decidió caminar. Buscando con su manos algo en donde arrimarse localizo una especie de pared, rápidamente empezó a avanzar esperando llegar a alguna salida o al final de esa ensoñación...Pero ¿hacia donde ir?...Ahora estaba peor que antes...Había perdido la noción del tiempo y su sentido de orientación...Aunque en aquella oscuridad quien no…

Una misteriosa luz llamo su atención. Debatiéndose entre acercarse o retroceder y alejarse, eligió lo primero. Después de todo ¿Qué podía perder? Rápidamente camino hacia ella…Una especie de gran pila con transparente agua en el fondo en la cual se podía ver un conjunto de casas seguramente de una aldea, producía aquel resplandor. Mas no era la salida…Con cuidado metió su mano derecha en el agua, interrumpiendo la calma reinante, la sustancia se movió formando un remolino alrededor de su mano como si intentara a analizar a la persona que allí se encontraba. Sin embargo casi enseguida la imagen inicial apareció obligándolo a retirar su mano. La luz que inundaba aquel lugar provenía exactamente de aquella escena…Definitivamente por allí no se podía salir… Dando un resoplido de resignación, permaneció respaldado en los bordes de la pila observando la imagen que tenia frente a sus ojos....Acaso tenia que descubrir algo… ¿Qué? ....¿Que es lo que debía descubrir?…

Una especie de película parecía correr en el interior del agua. La paz parecía reinar en aquel lugar, era una escena bastante calmada: algunos niños jugando, ninjas recorriendo la aldea y calles llenas de transeúntes daban vida a aquel lugar pero de un momento a otro el bello paisaje que observaba se vio sumido a cenizas. Una especie de bestia gigantesca, temible, feroz con llameantes colas acaba de destruirla. Los ninjas que pudieron sobrevivir al temible ataque corrían entre los escombros buscando posibles sobrevivientes, otros formaban un cerco evitando que el monstruo acabe con lo que quedaba de vida. Un sujeto, al parecer el líder del lugar, guío la cuadrilla de ninjas protectores fuera de la ya destruida aldea internándose en el bosque seguido por la bestia que al parecer había decidido acabar con aquellos que habían osado desafiarlo. Rápidamente llegaron a un claro, la bestia encolerizada arrojo a los ninjas que lo desafiaban lejos de allí, ahora solo quedaban el y un sujeto cuya tenacidad lo había llevado a ser el Hokage de la Hoja… ¿Que podían tener en común? …¿Que buscaba causar esa visión en quien lo veía?…Confundido el muchacho observo alternativamente el suelo y la escena, parecía reticente a continuar viendo aquello…No sabia porque pero eso le dolía…Lo hacia sentir mal….Como si ese hubiese sido el inicio de todas su desgracias…Aquel sujeto…Hallaba algo familiar en el hombre quien en ese momento realizaba una especie de sello atrapando al demonio en un bebe…

-¿Que significa esto?

El silencio fue la única respuesta del chico quien extrañado se alejo de aquella imagen en la que aun se podía ver a un pequeño llorando con un extraño símbolo en su vientre.

-¡¡¿¿Porque me muestras esto??!!

No hubo respuesta alguna.

-¿Que tengo que ver yo con esa escena? ¿Qué?

El ojiazul extendió su mano sobre el agua sin tocarla. Estaba en blanco. La escena había desaparecido.

-Necesito una explicación....Por favor...Por esta vez…-rogó.

-No esperaba verte de nuevo, eh.

Rápidamente observo quien le hablaba: la misma imagen que lo había instado a escapar se acercaba, sonriente y con la misma facha inocente y divertida con que lo había echo antes se paro frente al chico quien al verlo lo reconoció enseguida.

-Naruto ¿verdad?-sonrió el joven aliviado de encontrar a alguien, aunque sea a si mismo, en ese solitario lugar-Hasta que al fin te haces presente. Como lo ves, te escuche, escape pero aun así no recuerdo nada

-Es cierto… Pequeño detalle, olvide decirte que al huir tu cabecita quedaría en blanco...lo siento.

-¿Pequeño detalle?..Ahora estoy mas perdido que antes…Tengo que confiar en las palabras de una pequeña que dice que me conoce…Tengo que pelear con una muchacha que quiere que vuelva con ella y con la organización que me causo esto y por si fuera poco estoy hueco…

-No exageres al menos recuerdas las técnicas para pelear.

-Si pero eso no me sirve de nada...Algo evita que use todo mi potencial y no se que-suspiro el rubio -No se que es peor…

-¿A que te refieres?

-Estar afuera peleando y dejando que me den una paliza o aquí sin saber que realmente debo hacer…Oye… ¿Me estas escuchando?…-el chico observo que su igual estaba asomado sobre la pila en la cual se podía ver una especie de restaurante llamado "Ichiraku"-¿Qué te ocurre?

-Nada- contesto poniendo ojitos de gato -Lo que daría por un humeante tazón de ramen…

-¡¡¡¡Eres un idiota!!!

-Oye no me insultes recuerda que te estas insultando a ti mismo-sonrió, a medida que la imagen desapareció quedándose nuevamente en blanco.

-Es cierto...Tengo que conservar la calma…-respiro el muchacho profundamente-A propósito. ¿Que haces aquí? ¿Creí que no te volvería a ver?…Es decir después de que al parecer te libere.

-¿Pensaste que me iba a ir a algún lugar o algo así?

-Pues si…o no se...La verdad esto es tan extraño…Eso de conversar contigo mismo es algo desquiciante…Espera… ¿Acaso me vas a decir quien soy en realidad?

-No-contestó simplemente el doble ante la irritada cara del rubio- No puedo hacer eso.

-¿A que te refieres? ¡¡Eres mi memoria ¿no?!!! De seguro sabes todo sobre mi...De otra manera no te habrían encerrado...

-Pues si y no...

-¿De nuevo con paradojas?...

-Es que es algo complicado-musito el igual del ojiazul rascándose la cabeza tratando de hallar la mejor manera de explicar algo-Veras soy tu memoria pero no puedo ser accionada todavía…

-¿Que?

-Escucha, sabes muy bien que a veces las acciones humanas son regidas por el corazón y por la mente...

-¿Y?

-Bueno, yo soy la mente.

-…-el rubio estaba a punto de mandar a volar a su doble por semejante explicación.

-Esta bien, por tu cara ya me di cuenta que no entendiste. Digámoslo de otra manera, el cuerpo esta afuera desmayado a merced de una Akatsuki, el kiuby esta en un collar en manos de la niña que sabe quien eres, yo que soy tu memoria estoy aquí ya libre pero lo que accionara toda tu vida, es decir todos tus recuerdos es la esencia… El conjunto de sentimientos y emociones que impregne en el objeto que lleva...

-Si, lo se. A Sakura hacia mí.

-Eso mismo…

-Valiente ayuda resultas ser… Entonces para recuperarme por completo tengo que hallar a esa persona...

-Así es, por el momento puedo reactivar tus recuerdos, es decir: lugares, hechos, las personas, sus nombres pero esto de nada servirá ya que no recuerdas el lazo que te une con ellas y las veras como si de extraños se trataran.

-Es decir lo mismo que nada...La única forma de recuperarme por completo es encontrando…

- El objeto que guía a Sakura hacia ti... -termino el doble.

-Esa muchacha...La has mencionado… Bueno… Es el único nombre que mencionaste desde la primera vez que te vi…Cuéntame mas sobre ella... ¿Quien es?…Debe ser muy importante ya que le confiaste lo mas importante de nuestro cuerpo.

-Pues si pero no estoy aquí para hacer hincapié en ella sino en ti…Y en lo que pasa en este momento.

-¿Te refieres a la paliza que me están dando?

-Si. Parece ser que algo en ti te inhibe…Y creo saber que...

-Quizás se deba a la confusión que reina en mi mente y al hecho de aun no saber nada de mi identidad.

-Al menos ya aceptaste que eres Naruto…Bien, será mejor que veas esto.

El doble se adelanto hacia la pila y poso su mano sobre esta. De inmediato una especie de película apareció en el fondo llamando la atención del chico quien rápidamente se acerco y observo detenidamente.

En un desolado callejón abandonado de una aldea, un grupo de tres malhechores observaban burlones a lo que parecían ser dos sujetos con extrañas vestuarios: una capa larga y negra de cuello alto, con el interior de color rojo, y con nubes rojas con unas mascaras de halcones como accesorios.

-¡Bastardos!-amenazo uno del grupo, completamente ebrio-Creen que vamos a creer que son Akatsukis.

-Ja, ja ,ja-rió otro secundado a su compañero-Todos saben que los de la hoja se encargaron de terminar con esa organización.

-Ahora lo que queda solo es basura inservible-se mofo un tercero colocando su mano sobre el hombro de uno de los sujetos extraños.

-Mas vale que quites tu asquerosa mano de ahí-contesto fríamente una voz de mujer.

-Vaya con que la muchachita esta algo rebelde-sonrió el que la había tocado-No te preocupes yo me encargare de amansarte muy bien en la cama.

¡Pum! Un fuerte sonido de golpe se escucho en el lugar. Ahora el hombre se encontraba tirado en el suelo con la cara bañada en sangre e inconsciente.

-¿Alguien mas quiere jugar?-preguntó la muchacha crujiendo sus dedos.

-Déjame a mí-pronuncio el compañero de esta.

-Esta bien, pero date prisa Nillh. Recuerda que debemos regresar al refugio cuanto antes-asintió la chica arrimándose a la pared.

La duda se formo en le rostro del rubio, quien miro a su doble esperando una explicación.

-¿Nillh?-preguntó confundido.

-Limítate a observar-ordeno su igual.

La vista del ojiazul nuevamente se poso en la pila en la que ahora uno de los sujetos con mascara de halcón luchaba contra los dos malhechores que quedaban, sin dificultad alguna. Uno de ellos apareció detrás de la mujer y con rapidez incrusto una kunai en su espalada hiriéndola de gravedad, a tiempo la muchacha reacciono y a pesar del dolor que tenia lo golpeo mandándolo literalmente a volar. Nillh se percato de ello y se acerco de inmediato a su amiga, la herida que ella tenía era grande y sangraba copiosamente.

-¿Aisha te encuentras bien?-preguntó el muchacho.

-Es obvio que no.

Tras dejar inconsciente al ultimo de los agresores, el chico se aproximo a la muchacha no sin antes quitarse la mascara.

-No puede ser...Ese soy yo-musitó sorprendido Naruto-Todo mi cabello, mis ojos...A excepción de las marcas en la cara…Todo es igual…Idéntico a mí.

-Es porque eres tu genio, ahora sigue mirando.

Mientras la joven se curaba, el chico procedió a amontonar los cuerpos de sus agresores en una de las esquinas.

-¡Mátalos!-ordenó la chica a medida que se sacaba su mascara y dejaba ver unos intensos ojos azules y un cabello largo y negro.

-¡¿Qué?! ¡¡¡No!!! Solo son unos pobres idiotas que no tenían nada que hacer, se pusieron a tomar y buscaron problemas.

-¿Que no entiendes? ¡Que los mates!

-¡¡¡No!! No puedo.

-Eres un asesino Nillh, métetelo en la cabeza-con rapidez la chica tomo su katana y cortó la cabeza de los cuerpos, tirándolas en un bote de basura.

Después de hacer esto la chica limpio su arma y la guardo.

-Los mataste...-susurro sorprendido el chico.

-Ya quita esa cara. Estas bajo mi cargo mas vale que vayas aprendiendo a tratar a las personas como los seres insignificantes que son...Solo vela por ti y por nadie más...Ahora ponte la mascara y vámonos, tengo que dar el aviso para que se elimine cualquier pista de que aquí ocurrió algo.

Completamente conmocionado el ojiazul por lo que acababa de ver hizo lo que su compañera pedía y se alejo del lugar.

-Viste lo que hizo-musito el rubio a su doble-Los mato… A sangre fría. Esa mujer esta loca…

-Es su trabajo….Ya oíste lo que dijo, pero vamos aun no termina. Mira

Nuevamente las imágenes cambiaron.

-¿Porque eres así conmigo?-pregunto Nillh.

Se encontraban solamente el y Aisha, esta ultima sentada en una piedra sobre un río. Un inmenso bosque rodeaba aquel lugar.

-¿A que te refieres?

-Le contaste al líder que no había querido matar a esa pobre mujer. Pero como hacerlo, era apenas una anciana.

-Anciana que nos vio. Recuerda que desaparecimos Nillh, no seas idiota.

-No era motivo.

-Cuando lo vas a entender, eh-reprocho enojada la pelinegra parándose frente al rubio-Somos a-se-si-nos, no hay misericordia no hay sentimientos. Así que deja de ser un pobre remilgado y miedoso o vamos a terminar teniendo muchos problemas.

-Sabes no entiendo porque desde que llegué me has tratado así.

-Te he tratado como se trata a todos los demás

-Tú y yo nos conocemos desde que éramos niños...O al menos eso es lo que me dio a entender el líder. ¿Porque eres así conmigo?

-Solo por el hecho de haberte visto cuando era niña no implica que te trate diferente.

-No solo me viste… Tu me encontraste y me curaste cuando tenia diez años y había escapado de casa…Lo menos que podemos ser es amigos.

-No se de donde sacas eso...Perdiste la memoria Nillh, te golpeaste la cabeza en una pelea y aun así pretendes conocerme.

-Si se supone que nos conocemos desde hace mucho. Es lógico que hubiésemos sido amigos ¿no?

-No nos conocemos Nillh, apenas te cuide dos o tres semanas antes de que Akatsuki nos reclutara. De allí para adelante todo fue entrenamiento y misiones.

-Desearía recordar algo, aun así solo debo guiarme en las palabras que tu y el líder me dan.

-Es la verdad...Allá tu si buscas un pasado inexistente-con rapidez la muchacha intento alejarse.

-Espera-sostuvo rápidamente la mano de la chica.

-¡¿Que quieres?! Tengo que descansar, mañana tenemos entrenamiento.

-Lo se...Solo quería-dándole un fuerte apretón de manos. El chico se presento-Soy Nillh, miembro de Akatsuki y quiero ser tu amigo.

-Estas loco-contesto la joven aunque no pudo evitar sonreír.

Nuevamente el fondo de la pila quedo en blanco pero rápidamente aparecieron otras imágenes. Evitando que el rubio interrogara a su doble.

Se encontraban en campo abierto, la pelinegra peleaba ferozmente con un sujeto mucho mas robusto que ella que no daba señales de debilitarse a cada ataque que cansada ella lanzaba. Cerca del lugar un furioso Nillh y un imperturbable líder, observaban la escena.

-¡¡¡La van a matar!!!-se quejo el chico.

-Tiene que hacerlo sola. Es su entrenamiento.

-¡¡¡Pues que estupidez!! Esta herida. ¿Como quiere que continué? ¡¡Que clase de estupido líder es usted si permite que uno de sus compañeros pelee hasta la muerte!!-grito furioso el ojiazul.

-Soy la persona a la que tienes que obedecer. Así que cálmate.

El cuerpo herido de la joven cayó del cielo tras recibir un ataque directo de su agresor, impactando fuertemente contra el suelo. El atacante parecía querer seguir con la pelea El rubio no aguanto mas y se interpuso entre ella y el mandándolo con una fuerza indescriptible al suelo. Estaba enojado. Furioso. Con rapidez se acerco al cuerpo del hombre que había atacado a Aisha y sin contemplación alguna le clavo su katana directo en el corazón.

-Vaya hasta que al fin despertaste tu sed de venganza. Felicidades el líder

El rubio observo enojado al hombre que pretendía tener poder sobre el.

-A mi no me mires así muchacho. No soy tu enemigo. Me voy, tendré que explicar esto, pero volveré enseguida…No me extrañen demasiado-termino irónicamente el sujeto y desapareció en una nube de humo.

Con lentitud tras caer en cuenta de lo que había hecho el rubio cayó al suelo.

-¿Porque hiciste eso?-susurro débilmente la pelinegra.

-No quería matarlo, es solo que él te hirió y yo…Tú eres mi compañera.

-No me refiero a la muerte de ese pobre diablo...No te preocupes que la organización no necesita de debiluchos como ese...Me refiero al hecho de que me protegiste...Por que lo haces después de la manera en la que te trato.

- Yo siempre protejo a las personas que quiero.

-Como lo sabes si no recuerdas nada de tu pasado.

-Es un presentimiento -sonrió el chico.

Nuevamente la escena se esfumo.

-Espera un momento-razono el rubio observando a su doble fijamente-Se supone que ella no podía con ese sujeto…Y yo si.

-Claro

-Entonces porque me esta dando la paliza de mi vida una chica a la que se supone yo superaba en fuerzas.

-Porque cuando tú te enojas o decides proteger a alguien desatas todo tú poder

-¿Y? Estoy enojado porque me hicieron esto. Entonces porque no puedo desencadenar esa fuerza.

-Es que subconscientemente la sigues viendo como la compañera a la que decidiste proteger. Observa.

La imagen del agua había cambiado, esta vez se encontraban en una aldea. Buscaban algo en una inmensa casa. Un grupo de ninjas muertos y charcos de sangre bañando los pisos de aquel lugar era lo único que se podía observar.

-Los habitantes de esta aldea se darán cuenta que el potentado de aquí murió. ¿No será sospechoso?-preguntó Nillh a medida que desbarataba un librero buscando lo que su líder les había enviado a buscar.

-Lo dudo mucho, después de todo Akatsuki se encarga de cubrir todos los desastres que hacemos. Sin embargo estoy muy molesta contigo.

-Y ahora ¿porque Aisha?

-No pude divertirme. Nuevamente los acaparaste a todos.

-Sabes que no lo hago por malo pero…-el rubio se acerco a la pelinegra y rodeo su cintura con sus brazos-Mientras tú seas mí compañera nada malo te pasara. Te protegeré...Es una promesa

Rápidamente el escenario desapareció.

Ahora la noche era la dueña de esa escena, seis sujetos luchaban enfurecidos contra dos Akatsukis. Aisha fue moralmente herida por uno de sus atacantes. Lo que provoco la furia desmedida de su amigo...Una especie de aura rojiza empezó a rodear al muchacho quien se abalanzo sobre los atacantes convirtiéndolos en ceniza sin siquiera tocarlos por la fuerte energía que despedía. Luego cayo inconsciente.

Esta vez el agua permaneció en blanco iluminando el indefinido rostro de Naruto, quien aturdido trataba de encontrar solución a las innumerables preguntas que atropellaban su cerebro.

-Es decir que yo si fui el compañero de Aisha. Yo si fui Nillh.

-Así es.

-El hecho de que no puedo herirla se debe a que yo me prometí protegerla.

-Exacto y yo nunca rompo mis promesas-sonrió guiñando un ojo y mostrando su dedo pulgar.

-Sin embargo, tengo que derrotarla...La única manera de escapar es esa...-medito el rubio.

-Si. En mal momento te tocó luchar contra ella.

-Pero como desatar todo mí fuerza si hay una promesa de por medio.

-No es solamente proteger a Aisha lo que te impide pelear con todas tus fuerzas.

-¿Eh? ¿A que te refieres?-interrogo el muchacho recordando las escenas vistas-Es cierto…Esa cosa…Esa aura rojiza…Era yo…Pero...No entiendo...Si el demonio que guardaba dentro, fue separado de mi cuerpo... ¿Porque podía usar parte de su poder?…Porque ese chackra no era nada ordinario, debo admitir.

El igual del chico sonrió.

-Observa esto

Nuevamente el fondo de la pila cambio siendo sustituido esta vez por una imagen. Parecía que se llevaba a cabo una especie de batalla. Se podía distinguir un muchacho de cabello negro en el suelo, al parecer acababa de recibir un serio ataque que lo había dejado inconsciente. En el centro de aquel círculo hecho con espejos de hielo: un chico de unos doce años, rubio, de ojos azules, con extrañas marcas de bigotes en la cara observaba y buscaba furioso al asesino que había causado tal daño en su compañero. En su rostro se veía la ira y la furia que tenía, poco a poco un aura rojiza empezó a rodearlo, sus heridas fueron curadas al instante pero algo extraño ocurrió: sus dedos empezaron a alargarse como si en garras se convirtieran, sus pupilas cambiaron mostrando un rojizo intimidante. Rápidamente se arrojo contra su enemigo. Después de lograr golpearlo de lleno en la cara y descubrir de quien se trataba, volvió a la normalidad permaneciendo en la desconocimiento de lo que había pasado.

Esta vez Naruto no pudo pronunciar palabra, se había reconocido de inmediato en aquel niño. Una nueva imagen llamo su atención.

Se encontraba en un bosque, enfrentando lo que parecía ser un poderoso enemigo, esta vez acompañado por una muchacha pelirrosa de ojos verdes y el mismo joven de ojos negros que en la anterior imagen aparecía herido de gravedad. La furia por la cobardía de su compañero y el deseo de proteger a quienes ahora dependían de el hicieron que nuevamente el muchacho empezara a desatar esos extraños poderes, sin embargo su contrincante vislumbrando que corría peligro tras atraparlo contra un árbol coloco un sello evitando que la bestia tomara el control de nuevo.

Nuevas imágenes en las que era sometido a esa transformación aparecieron junto con un sinnúmero de personas que de seguro el conoció en su pasado pero que ahora no le llamaban la atención.

Ahora se veía a la misma chica pelirrosa. Era mucho más bonita. Corría hacia el monstruo en el que el rubio se había transformado y este sin contemplación alguna la golpeo con una de sus colas mandándola al suelo…

-¡¡Basta!!-grito el muchacho.

-¿Porque te alejas? Es lo que paso, escenas que vivimos, batallas que luchamos.

-Se lo que es, de acuerdo.

-Esos fueron algunos de los recuerdos que necesitaba mostrarte.

-¿Para que? Acabas de comprobarme que no fui más que un monstruo.

-Eso no es así, pero no esta en mis manos convencerte. Me tengo que ir.

-¿Me vas a dejar nuevamente lleno de dudas?

-No. Ten por seguro que no haré eso… Sin embargo esta es la última vez en la que nos vemos… Mucha suerte… Naruto.

Con una sonrisa el doble desapareció, de pronto el agua de la pila empezó a temblar, esta se hundió en el suelo abriendo un enorme boquete que crecía y crecía. El rubio intento escapar pero ese hoyo lleno de oscuridad se lo trago.

Había aterrizado nuevamente en un sitio donde reinaba la penumbra. Solo que ahora no había ni pileta, ni doble, ni luz, ni paredes. Estaba flotando en la nada. ¿Porque tenia que pasarle eso a el? Se sentía tan vació. Como si no encajara ni en la vida de Naruto ni en la de Nillh. Una mano en forma de apoyo se poso sobre su hombro, rápidamente se volteo y observo a la persona que lo veía sonriente.

Una muchacha bellísima, con una luz que iluminaba todo el lugar había aparecido. Su cabello rosado caía graciosamente sobre sus hombros, unos ojos verdes la daban la sensación de que la esperanza había regresado. Vestía un bonito vestido blanco. Y una mirada calida y dulce resaltaba su rostro. Esa persona se le hizo algo familiar.

-¿Quien eres?-pregunto el rubio extasiado por la belleza de la chica.

-Soy la única persona en la que en estos momentos confías-contesto con una voz tenue.

-Te conozco, te vi en esas escenas. Algunas veces… Estabas a mi lado…. ¿Acaso tú eres Sakura?

-Solamente soy una proyección de ella. En realidad soy la luz de tu corazón, tu luz.

-¿Que?-preguntó sorprendido el muchacho. Había visto muchas cosas pero eso ya era demasiado.

-La esperanza, la valentía, la seguridad e incluso el sentido del humor que perdiste al pasar por esto.

-Pero ¿Cómo?

-Me necesitas. Y la única persona que en el pasado, en el presente y me atrevo a decir en el futuro te provoco felicidad fui yo.

-Sakura.

-Así es. Sin embrago-la pelirrosa tomó la mano del muchacho-Para que estés con ella, tienes que recuperar tus recuerdos por completo.

El ojiazul sonrió con amargura. Era fácil decirlo. Como si se tratara de decir "quiero recordarlo todo" y ya. Todo era tan difícil, estaba cansado. Primero memoria en blanco, ahora con la identidad de Naruto que le pertenecía pero de la cual no sabia nada, una loca que por cierto era una Akatsuki y que según ella lo amaba y quería llevarlo con los que le habían echo eso y por ultimo hace poco gracias a su "memoria" había descubierto que su vida anterior no había sido mas que desastres provocados por el monstruo que portaba en su interior... Era absurdo.

-Se lo que piensas-contesto la ojijade-Tienes miedo.

-No es cierto.

-Piensas que tus amigos te olvidaron, crees no poder controlar el demonio que desde tu nacimiento llevabas dentro, quieres encontrar una salida y no sabes donde buscar.

-¿Como sabes todo eso?

-Porque se lo que pasa por tu corazón-sonrió la chica colocando su mano sobre el pecho de este.

-Ojala supieras lo que pasa en mi cabeza. Así me dirías todo lo que quiero saber. Vi recuerdos, pero nuevamente mi memoria fugitiva se fue. Ahora ¿cómo voy a recordarlo todo?

-De eso te tienes que encargar tú. Eres la única persona que puede desencadenar esos recuerdos que luchan por salir.

-Pero ya escape, huí de los malos. ¡¿Que más tengo que hacer?!

-Aceptar quien eres.

-Ya lo hice: soy Naruto. Punto final.

-No de dientes para afuera-sonrió dulcemente la pelirrosa-Sino de corazón. Temes que te hayan olvidado, temes recordar tu pasado y que este en vez de ayudarte te provoque más daño y te lastime, temes lastimar a otras personas tomando decisiones incorrectas, temes no poder controlar tu vida…tu verdadera vida cuando regreses… Ese temor es lo que evita que tu verdadera fuerza tanto externa como interna fluya. Que toda tu memoria quede libre al fin.

-Y si recuerdo y resulta que mejor estaba en blanco.

-Eso es imposible Naruto. Nadie puede estar sin saber quien es.

-Lo se, es solo que esto...Es decir...Acababa de despertar con la cabeza hueca y después aparece una niña con un demonio que es mío y me dice quien soy. No creí que mi pasado me encontrara tan rápido ¿entiendes?

-Si. No sabes si confiar o no. Te han dañado tanto Naruto que tiene miedo. Y es lógico.

-Pero no razonable, por ese miedo no puedo pelear porque no se si pelear como Naruto, como Nillh o como el ser en blanco que ahora soy.

-Eso solamente tú lo puedes saber.

El chico observo que a medida que hablaba con la muchacha la oscuridad había empezado a disiparse.

-Solo se que tu eres lo único lindo que quisiera recuperar-contesto tristemente el rubio.

-Tu identidad, la verdad es lo único que te liberara. Hay algo mas que te inquieta o ¿me equivoco?

-No, no te equivocas. Como vas a hacerlo si sabes todo de mi-contesto el rubio.-No puedo entender como ese demonio estaba dentro de mi. En el monstruo en el que por su culpa me convertía…Yo no lo quiero de vuelta…Existe alguna manera en la que podamos deshacernos de eso.

El rostro de la muchacha se torno serio pero enseguida sonrió contestando.

-No puedes hacer eso. Seria como que te quitases un brazo o una pierna.

-Pero es un ser tan maligno. En el poco tiempo que hable con el, me di cuenta que es muy desagradable. Además las imágenes que mi doble se encargo de mostrarme… Es tan destructivo…Aterrador. Solo causa daño a su alrededor. Estoy seguro que puedo sobrevivir sin el.

-Las imágenes solo trataban de que entendieras algo que por lo visto no hiciste. Escucha, puedes fortalecerte sin necesidad de usar su poder pero no puedes romper el vínculo que los une.

-…-

-Al decirle que no lo necesitabas para sobrevivir y que sabias cuidarte solo. Lastimaste sus sentimientos.

-Sentimientos...Oh, Por favor… Es un demonio.

-A ese vínculo me refiero-sonrió la joven al ver el rostro de confusión del ojiazul-Escucha, un biju es el nombre que se les dio a 9 demonios. Cada una de estas criaturas tiene un número indistinto de colas además de su poder que sirve para darle el nombre. Eran esencias puras que fueron corrompidas por el ansia de poder de los humanos. La única manera de controlarlas era sellándolas dentro de personas que pasaba a ser llamadas jinchurikis. Se supone que sus chackras son los más poderosos del mundo, que enfrentarse a ellos es como encarar a un dios. Sin embargo el sellado no implica solamente capturar a los demonios en personas que por lo que llevan adentro pasan a ser repudiadas y odiadas…

-¿Quieres decir que odian a Naruto?-se desespero el rubio.

-Espera-calmo la muchacha.- El sellado ayuda al humano que recibió al demonio, a crecer sin necesidad de usar el poder del biju.

-Si es así entonces para que lo necesito.

-Porque tu ayudaste al demonio a pelear a favor del bien, l e mostraste que no necesitabas de su poder para triunfar, tu le enseñaste lo que significa sentir alegría, tristeza, ira, enojo, traición y sentimientos que solo los seres humanos podemos demostrar. El demonio a su vez aunque sin proponérselo te ayudo a enfrentar los desprecios de las personas que te rodeaban, te ayudo a aumentar el valor que ya existía en tu corazón. Los dos formaron un vínculo que los atara eternamente. Si atrapan al biju tú morirás. Al menos eso era lo que se creía.

-Pero los Akatsukis ya atraparon al demonio, lo separaron de mí y lo sellaron en el collar.

-Por eso digo que eso era lo que se creía. Escucha, tienes la posibilidad de volverlo a tener.

-De esa forma seria el mismo de antes, pero no sabría como controlarlo…No lo se.

-Quiero que sepas que tú nunca vas a volver a ser el mismo Naruto de antes.

-Pero, ¿Por qué?

-Lo que viviste sirvió para que te fortalecieras. Aprendiste nuevas técnicas. Tú entrenaste tu cuerpo. Te hiciste poderoso esta vez sin necesidad de usar al kiuby. A pesar de que este antes de ser extraído dejo parte de su energía en ti para protegerte.

-¿Eso hizo?

-Así es. Es por eso que cuando veías que lastimaban en este caso a Aisha, tu compañera esa pequeña energía explotaba y hacia que tu fuerza se volviera incontrolable. Así como solías hacerlo antes.

-Solo que el biju no estaba conmigo.

-El kiuby es más que un demonio, es una parte de ti. La parte que necesitas, la parte que solamente tu supiste controlar en todos los años que lo tuviste. Si bien es cierto a veces te salías de control y atacabas a quien no debías-sonrió la muchacha-siempre contabas con amigos, personas que lograban que te calmaras por el simple hecho de estar a tu lado.

-Y si ya no les importo más. Si en todo este tiempo no hicieron nada para encontrarme debió ser porque no les importo.

-No tienes idea del sinnúmero de personas que te llevan en el corazón. Jamás. Jamás pienses que estas solo y que nadie te quiere pues estarás cometiendo el error mas grande de tu vida.

Una inmensa paz empezaba a crecer en el corazón de Naruto. La incertidumbre, el temor y la desconfianza iban desapareciendo poco a poco de su alma.

-¿Como estas segura de que lograre controlar al kiuby?

-Porque en el fondo Naruto esta allí, el verdadero. Y juntos lograran destruir para siempre a aquellos que osaron causarte tanto daño. Confía en mí. Todo ira bien.

-¿Cuando volveré a verte?

-Siempre estaré aquí-sonrió la muchacha tocando el corazón del muchacho-A pesar de que a veces la oscuridad sea impenetrable, confía en que yo jamás te abandonare. Simplemente cree en mí y apareceré junto a ti. Porque soy la luz, la luz que siempre te guió, la luz que siempre estuvo a tu lado hasta en los momentos mas difíciles y la luz que pesar de ser encerrada siempre estuvo allí para ti.

-Gracias.

-Tu memoria, esta a punto de volver al igual que el kiuby. Sabrás quien es cada persona, recordaras todo sin embargo los sentimientos, el vínculo emocional que te une a cada una de ellas no volverá.

-¿Qué? Pero tú dijiste que el vínculo del kiuby y yo jamás se romperá.

-El vínculo entre humano y demonio. Yo me refiero al vínculo entre humano y humano.

-Pero entonces estaré incompleto.

-No. Yo me encargare de eso. La esencia, las emociones, los sentimientos todo aquello maravilloso que llevabas en tu corazón esta en un diario, objeto que me esta guiando hacia ti.

-Es cierto. Lo había olvidado.

- Era la única manera que encontraste para no quedar desamparado. Confiabas en mí y en todos los que te queríamos para encontrarte.

-Lo recuerdo. Mi doble me lo dijo. Estaré con memoria pero no sabré el vínculo que me ata a cada una de las personas que recuerdo. Pero como hice para volcar mi esencia en un… ¿diario? Además, si recuerdo todo pero no siento nada ¿no será igual que estar sin memoria?

-No es así. Cada día se aprende algo nuevo, iras guardando las emociones que vivirás de ahora en adelante y cuando el diario vuelva a ti. Estarás completo y tu pesadilla habrá empezado a terminar.

-Espera, ¿como hago que el kiuby vuelva a mi? y ¿como hago que mi esencia se vuelque del diario a mi?..Oye y ¿como que mi pesadilla estará empezando a terminar?

-Solo haz lo que tu corazón te dicta. Estoy segura que lo harás muy bien-la muchacha se acerco y le dio un calido beso en la mejilla al muchacho-¿Quién eres?

-Yo-la oscuridad empezaba a alejarse del muchacho-Soy Naruto. Naruto Uzumaqui.

-Acabas de desencadenar tus recuerdos-sonrió la pelirrosa- Ya no me necesitas. Adiós

La chica desapareció, el rubio intento desesperadamente buscarla pero una luz inmensa inundo el lugar dejándolo casi ciego, pronto frente a el tuvo millones de imágenes desde cuando era bebe hasta momentos en los que entrenaba como ninja o trabajaba bajo las ordenes de Akatsuki como Nillh. Poco a poco estas escenas fueron rodeando al muchacho y desapareciendo en su cuerpo. Ahora sabía al fin quien era. Estaba listo para volver a la realidad. Pero antes de eso necesitaba al kiuby, al fin aceptaba y estaba orgulloso de vínculo que había forjado…Del vínculo entre demonio y humano.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Los árboles de aquel lugar se movían bruscamente de un lado al otro gracias al viento que soplaba con fuerza, el río había crecido debido a la lluvia que en aquel momento caía arrastrando todo lo que en el caía desde una pequeña hoja hasta un fuerte tronco. El clima que momentos antes se había mostrado apacible ahora era desagradable. Como si quisiera representar lo que en aquel momento había ocurrido, ocurría y estaba a punto de pasar.

-¡¡¡Esta muerto!!!-grito aterrada la pequeña ojimiel saliendo de su escondite y corriendo hacia el lugar en el que el cuerpo del rubio permanecía inconsciente.

Todo había pasado tan rápido. En un momento había estado conversando con el y ahora se encontraba allí, malherido y al parecer al borde de la muerte. No lo podía creer. Después de haber pasado por tanto para encontrarlo y ahora la única persona que podría ayudar a su amigo Kotaro estaba allí, sin poder hacer nada y a merced de una asesina. Eso era injusto, porque la vida la trataba de esa manera. Cuando al fin había encontrado una luz a su pequeño mundo de tristezas y malos momentos, cuando le había puesto un propósito a su vida, cuando se había propuesto una meta que cumplir y ahora todo se desvanecía...Ya no había esperanza…Todo estaba perdido…

-¡Ayúdalo!-rogó la rubia entre lagrimas, apretando con fuerza el collar que traía en el cuello-Por favor, ayúdalo.

El demonio permaneció impasible, no podía hablar. No con esa asesina allí. Si lo hacia estaría todo perdido. Sin embargo no podía evitar sentirse mal al ver a su antiguo portador allí. Todo había sido su culpa. Si el no hubiese sido sellado en el vientre de aquel chico, nada de esto habría pasado. Solamente sabía traer desgracias a la vida humana y estaba conciente de ello. Ahora cuando mas lo necesitaban no podía usar su poder para curar, no podía pelear y mucho menos defender a nadie. Quizás Naruto tenia razón después de todo…Nadie lo necesitaba para sobrevivir...Nadie.

Temblando inconteniblemente más por la tristeza que por el frío, la chiquilla tomo la mano del joven.

Eso era mas de lo que podía soportar, en toda su vida había visto injusticias, malos actos, había sido victima del maltrato de muchas personas sin embargo había sabido sobreponerse siempre pensando en que mañana seria un nuevo día...Pero ahora no era así…La única salvación de ese mundo, de Kotaro e incluso de la misma Jara estaba a punto de caer en manos de seres oscuros, de personas que lo único que traían era desgracia tras desgracia…Lamentablemente nada podía hacer ya…Era apenas una niña y por mas que se lo propusiera no podría evitar que esa malvada se llevase al chico…Para su infortunio, el volvería a trabajar para seres que por poder eran capaz de manipular la vida de personas inocentes...En toda su vida jamás había visto algo así. Le había prometido a Kotaro encontrar a Naruto y entregarle el collar, pero de nada serviría ahora. Ya no había salida.

-¡Mas vale que te quites mocosa!-exigió la pelinegra.

La pequeña se sobresalto al escuchar esa voz, se encontraba tan sumisa en sus pensamientos que no se había percatado de la cercana presencia de esa mujer que en aquel momento a pesar de las sendas cortinas de lluvia la miraba con desprecio y se podía decir fastidio.

-¿Por qué? ¿Porque le hicieron esto?-la voz de la ojimiel se hizo oír por encima del ruido provocado por el clima.

-Ya deja el drama. No esta muerto, solo esta inconsciente.

-Pero te lo vas a llevar…. Al igual que a mi amigo... ¡Te lo llevarás!…Y lo peor de todo...Es que no puedo ayudarlo…

-¿Y que podrías hacer tu? No eres más que una niña.

-Porque le haces esto si se supone que lo amas. Que no entiendes que lo condenaras a vivir una vida llena de mentiras.

-Todo estaba bien, hasta que apareció en su vida la estupida esa de Sakura-murmuro furiosa la mujer mas una sonrisa perversa apareció en su rostro-Pero todo volverá a la normalidad. Una vez lo lleve con ese hombre, tendremos una nueva vida…Una mil veces mejor.

-Será una falsedad, no será la realidad. Lo condenaras a vivir preso…Y nadie es feliz viviendo así...Tarde o temprano ocurrirá algo que lo hará recordar y si eso pasa ¿Qué?

-Volveremos a construirle una vida feliz y yo estaré a su lado.

-No pueden mantenerlo así toda su vida…En su aldea...En Konoha lo deben de buscar y cuando lo encuentren el te va a odiar…No lo hagas odiarte...Si en verdad lo amas… ¡Déjalo libre!…

-Sabes mucho para ser una simple niña que pasaba por aquí. Dime ¿quien eres?

-Mi nombre es Jara, y la razón por la que se todo sobre Naruto no es de tu incumbencia.

La oijiazul había perdido la poca paciencia que tenia. Levantando su mano derecha le propino una sonora cachetada a la pequeña mandándola directamente al suelo que ahora por culpa del agua estaba resbaloso y enlodado. Un hilillo de sangre corrió por el labio inferior de esta mientras que el demonio del collar aguantaba con fuerza las ganas de gritarle a esa maldita asesina que dejara en paz a su inocente amiguita.

-Eso te enseñara a no ser insolente. Ahora ¡¡quítate!!-ordeno la muchacha dado que la pequeña se había arrastrado hasta llegar junto al cuerpo de Naruto.

-¡No!-sollozo poniendo su pequeño y frágil cuerpo como escudo sobre el del joven-No dejare que te lo lleves. ..¡¡Primero muerta!!

Era lo único que podía hacer…Claro que de nada serviría...Solo ganaba tiempo...Pero ¿para que?...Ningún súper héroe escondido la rescataría esta vez, ningún chico amable la salvaría de aquella mujer que estaba determinada a cumplir su objetivo…Ella era una Akatsuki después de todo…¿Que evitaría que le arrancara la vida de un solo golpe? Sin embargo sentía que ese era su deber…A pesar de que la sangre que ella derramara no serviría de mucho porque después se llevaría a Naruto...Al menos moriría con la conciencia tranquila, con la idea de que había hecho todo por cumplir su promesa…Incluso sacrificar su propia vida…Estaba decidida.

-Si eso es lo que quieres-sonrió Aisha enfilando su katana.

Los ojos de la pequeña mostraban seguridad, iba a morir y aunque no podía evitar sentirse culpable por no haber cumplido su objetivo estaba feliz porque al menos quedaba demostrado que había hecho hasta lo imposible por lograrlo.

- Lo siento Kotaro-la niña observo el oscuro cielo con tristeza-Lamento no haber podido ayudarte.

El arma de la muchacha cayo de sus manos. Ese nombre… Ese nombre había provocado una gran impresión en Aisha. Era como si algo en su cabeza o quizás en su corazón le dijera a gritos que recordase a quien le pertenecía dicho nombre…. ¿Porque tenia la ligera idea de que conocía a esa persona? Le era familiar. Muy familiar. Una pequeña punzada a la altura de la sien empezó a atosigarla. Sea lo que sea. Eso le causaba daño. Ese nombre. De quien se trataba. Acaso lo conocía. Había conocido a tantas personas, escuchado tantos nombres pero en su vida había escuchado ese…Sin embargo no podía evitar sentir que se trataba de alguien muy cercano...Pero ¿Quien?

-Yo solo quería ayudarte a encontrar a tu hermana…A derrotar a esos asesinos… Pero no pude...Encontré a quien me pediste buscar, pero ahora lo voy a perder de nuevo-la pequeña tomo el collar de su cuello y se lo saco-Al menos voy a cumplir lo que me pediste...Le voy a entregar lo que le pertenece-con tristeza coloco el objeto en el cuello del rubio.

De repente tanto el cuerpo como el collar empezaron a brillar, del cuerpo salio una especie de energía blanquecina que formando un círculo rodeo al muchacho. Jara se alejo asombrada de aquel fenómeno. Un aura rojiza proveniente del collar se unió a la anterior creando una especie de campo de fuerza impenetrable y provocando un enorme resplandor.

Aisha reacciono al instante. No era momento para estar buscando en su memoria aquel nombre. La lluvia se había detenido, ahora solo rayos surcaban el cielo. La muchacha observo esto, eso no era bueno. Rápidamente se volvió hacia la pequeña que entre asustada y extasiada veía el lugar en donde momentos antes había estado el chico y en donde ahora no se veía absolutamente nada.

-¿Que le hiciste?-interrogo tomando del cuello a la niña.

-Nada.

-¡¡¡No mientas!!!-zarandeo la ojiazul-Algo debiste hacerle para que le ocurra eso. ¡¿Quien demonios eres?! ¡¿Quién te envió a buscarlo?!¡¡¿¿Como detengo esto??!! Habla o te juro que aquí mismo te mueres.

-Ahora no importa que me mates-sonrió la rubia mirando a su agresora con lagrimas en los ojos-Ja, Ja…Cumplí mi cometido...Cumplí mi promesa…

Los ojos de Jara se perdieron en el recuerdo de aquella tarde en la playa.

Flash Back

-Sabes eres una personita que inspira mucha confianza.

Un muchacho de cabello negro y ojos azules observaba el horizonte perdido en el reflejo del sol que se ocultaba en aquel momento y brillaba sobre el agua. A su lado una niñita sonreía malabareando en sus manos una pelota roja.

-¿Porque lo dices?

-Porque apenas te conozco y te eh confiado toda mi vida.

-No exageres-sonrió la ojimiel- Sabes, tu también mi inspiras confianza… Considérame tu hermanita menor.

El rostro del muchacho se volvió sombrío.

-Lo siento no quise...

-No te preocupes-sonrió Kotaro.

-Se que la encontraras.

-Eso espero.

-Mira quiero darte algo-con suma inocencia Jara le entrego la pelota con la cual jugaba -Es el objeto mas preciado que tengo y quiero que lo tengas.

-No estará segura conmigo. Constantemente viajo y hay veces en las que, por las razones que ya te conté, me veo obligado a salir huyendo. Será mejor que tú la tengas.

La rubia permaneció en silencio un largo momento, como si tratara de encontrar una solución rápida a aquel dilema. Su rostro se ilumino al hallar una respuesta que animaría a su amigo y la dejaría internamente satisfecha.

-Tengo una mejor idea, Kotaro-risueña la chiquilla empezó a cavar en la arena hasta que formo un hueco algo profundo-La enterraremos aquí, y cuando hayas encontrado a tu hermana vuelve a este lugar y desentiérrala. Será el símbolo de que al fin tu familia esta completa.

-Gracias-sonrió el muchacho mientras veía como la arena cubría aquel objeto, que para unos era insignificante y para esa pequeña valía tanto.

-Y yo te prometo firmemente ser la guardiana de tus secretos. No decir nada.

-Estarías dispuesta a guardar toda la información que te di.

-Por supuesto. Después de todo te debo la vida.

-¿Estas conciente de que correrías mucho peligro?

-Si. Pero me mueve un motivo personal.

-¿Cuál?

-Yo no tuve familia y si puedo ayudar a salvar la tuya...Créeme...Lo haré con gusto.

-Eres tan buena.

-Ya veras, lo encontraremos...Encontraremos a Naruto y le devolveremos su collar...Eso desencadenara todo y al fin podrás reunirte con tu hermana…Es una promesa...Una promesa que cumpliré pase lo que pase… -la pequeña enlazo su meñique con el del chico.

Fin del Flash Back

-Después de todo…-Jara alzo su mano y observo su meñique-Creo que si cumplí mi promesa.

-¡Te voy matar!... ¿Que le hiciste a Nillh?-grito furiosa Aisha.

-S-e- l-l-a-m-a N-a-r-u-to…-el aire empezaba a faltar poco a poco en los pulmones de la pequeña.

Con rabia la asesina golpeo a la ojimiel fuertemente en el estomago haciendo que algunas gotas de sangre cayeran al suelo.

-¡Detenlo! Detén lo que sea que hayas provocado y te prometo dejarte vivir.

-No creo en promesas…Y menos si son de una asesina como tu...

Nuevamente la niña recibió otro golpe en el vientre lo que hizo que escupiera sangre.

-¡Detenlo! Y dejare de golpearte.

-No puedo...Detener...Algo que no provoqué-las lagrimas de dolor surcaban el rostro de Jara. No aguantaría más.

-¡Maldición!… ¿Que puedo hacer?... ¿Que?…

La chica arrojo el cuerpo de la niña al suelo con violencia. Adolorida Jara empezó a ponerse de pie, la vida le había enseñado a enfrentarlo todo. Incluso a esa loca mujer que en ese momento observaba desesperada el campo de fuerza.

Mientras tanto, dentro del campo de energía de luz. Para ser más precisos en el interior de Naruto. Una gran discusión entre humano y demonio se llevaba acabo.

-¿Así que me quieres para poder vencer a esa Akatsuki?

-No es así-contesto el rubio.

Se encontraba frente a al kiuby. Frente a esa aterradora criatura a la cual estaba reacio hace pocos momentos ha aceptar de nuevo. Si al escuchar su voz se había sentido intimidado ahora estaba impactado. Definitivamente el nombre de demonio le iba bien, pero ahora no necesitaba ponerse a analizarlo. Lo necesitaba. Al fin recordaba todo, sabia que hacer y que no y a donde dirigirse pero para eso tenia que recuperar una parte de su cuerpo que en ese momento se negaba a volver.

-Dijiste que sabias cuidarte solo, pues hazlo.

-Escucha, se lo que dije. Y lo lamento. Pero ahora tu y yo nos necesitamos y no digas que no porque se que es así.

-Para que me quieres...Solo causo daño a tu alrededor…Eres como todos los humanos…Solo quieres mi poder… Usarme para terminar con los que te dañaron.

-Eso no es cierto. Solo busco justicia y créeme que la obtendré sin necesidad de usar tu poder pero no puedo andar por allí sin parte de algo que fue realmente importante para mi y me ayudo a crecer.

El demonio guardo silencio. Parecía estar intentando juzgar las palabras del muchacho. El recuerdo de cierta pequeña que se encontraba en esos momentos en peligro volvió ¡Rayos! Si Naruto no le hubiese enseñado a sentir como humano el jamás se sentiría preocupado por Jara… Era hora… Hora de volver a ser encerrado en aquel chico… Y aunque no lo demostraba… Estaba feliz de hacerlo.

-Como tú quieras-musito.

Inmediatamente el demonio se abalanzo sobre el vientre del rubio.

Afuera, la pelinegra veía el campo de fuerza con la esperanza de que este se desvaneciera pero nada sucedía. ¿Cuánto tiempo había estado así? No lo sabía. Pero debió de ser mucho ya que poco a poco el cielo antes nublado empezaba a despejarse. No entendía como una niña había sido capaz de hacerle eso a su amado Nillh. Esa energía. La única vez que vio algo así fue cuando ese sujeto intento volver a controlar la mente de Naruto y este escapo. Acaso estaba sucediendo algo similar.

Una poderosa implosión llamo la atención de la chica. Poco a poco el campo que evitaba que ella se acercara al chico fue desvaneciéndose. Rápidamente la chica se aproximó y tras confirmar que el cuerpo inconsciente de su amado seguía allí encaro a Jara.

-Sea lo que sea que hayas pretendido hacer. No lo lograste. Ahora vas a desear haber muerto. Te llevare con mi señor. La información que tienes es demasiada para ti. El sabrá que hacer contigo. Ademas, tengo el presentimiento de que ya te estaba buscando-sonrió la ojiazul observando los cadáveres de los asesinos derrotados por Naruto.

-¡Malvada!... ¡Eres una mujer malvada!-grito la pequeña.

-Sin embargo no me haría daño enseñarte algo de modales.

Cuando la pelinegra se disponía a golpear en la cara a la niña una voz se escucho proveniente del lugar en donde había estado el cuerpo herido de Naruto y en donde ahora se encontraba un muchacho, de cabello rubio, ojos azules y marcas de bigote en el rostro. Observando la escena de forma tranquila.

-Será mejor que no te atrevas Aisha.

-¿Qué?-musito confundida la pequeña. Ese nombre…No lo podía creer ese nombre era… Era…Era el de…Los golpes anteriormente recibidos hicieron qu Jara perdiera el conocimiento y se desplomara en el lodoso suelo.

La muchacha ignoro a la niña. Mantenía la vista en el chico. No podía creer lo que veía. Hace un momento, el había estado herido, casi al borde de la muerte y ahora por obra de magia estaba curado y de pie. Rápidamente tomo su katana lista para continuar la pelea, solo que esta vez la mirada del chico era extraña. Se mostraba... ¿Seguro de si mimo?

-¿Acaso quieres pelear?-sonrió el rubio avanzando hasta el lugar en donde la ojimiel había caído-Te suplico que esperes un momento.

Con cuidado tomo a la niña y buscando un lugar seguro donde colocarla la deposito bajo un frondoso árbol, lejos del campo de batalla.

-¿Porque hiciste eso? De todas maneras me llevare a los dos conmigo-sonrió la ojiazul.

El muchacho no contesto. Simplemente observo a su contrincante muy detenidamente. A decir verdad esa mirada tan inquisitiva estaba empezando a poner nerviosa a Aisha.

-Hace...Bueno no se hace cuanto porque eh perdido la noción del tiempo pero…Te hice una promesa… ¿Lo recuerdas?

-…-

-Prometí protegerte, y lastimosamente eso es lo que eh estado haciendo en el transcurso de nuestra interesante pelea.

-¿De que hablas? Acaso…

-Déjame terminar Aisha. Como Nillh prometí protegerte, como Naruto prometí acabar con todos los akatsukis…Como veras estaba en una interesante confrontación conmigo mismo.

-¿Estabas?-el rostro de la joven se ensombreció-Ya recordaste todo ¿verdad?

-Así es. Se quien soy realmente y créeme que es un gusto haber salido de esa desesperación.

-Bien Naruto, y ahora ¿Qué?

-Prometí protegerte pero no puedo cuidar a alguien que no necesita protección.

-¿A que te refieres?

-Tu eres muy fuerte, lo se porque para haberte echo cargo de mi debiste ser una de las mejores armas de Akatsuki.

-¿Debí?

-Ahora tienes una oportunidad, puedes renunciar a la organización y ayudarme a terminar con ella.

-¿Me estas pidiendo que traicione a Akatsuki?

-Te estoy pidiendo que abras los ojos…Se como eres porque me abriste tu corazón y te puedo asegurar que no eres una asesina a sangre fría como ellos…Quizás incluso tengas alguien que espera por ti…Una familia…

-Mi única familia es...

-No digas que Akatsuki porque no es cierto. Al igual que a mi, pudieron engañarte...Solo te pido que caigas en cuenta de eso.

-Y si lo hago que…Nadie me ha buscado y ciertamente prefiero que sea así...

-Acaso no quisieras volver con tu familia.

-Claro que si, pero no así de fácil. Mate a mucha gente, soy una lacra…No merezco una nueva oportunidad…Ni dañar la vida de personas que quizás estén mejor sin mi…Me voy a quedar con Akatsuki...

-Esta bien...Si es tu decisión no puedo intervenir…Pero no me quedaré contigo...

-Te llevare con ellos…-sonrió la muchacha mas una lagrima cayo de sus ojos-Te ayudaran, volverás a ser Nillh y juntos...

-Nillh nuca existió… Lo siento por ti pero amas algo que nunca fue real.

-¡Cállate!-grito la ojiazul desesperada-Yo te traeré de vuelta Nillh.

-Entenderás que no puedo permitir eso.

-Entonces usare la fuerza, mi verdadera fuerza.

-¿Es eso lo que quieres?

-Si.

El rubio asintió. Y espero el ataque. Ya no había más palabras que decir.

-Vamos a hacer una pelea justa-hablo la muchacha.-Ten

Tres kunai y una katana cayeron a los pies del muchacho.

-Veo que te encuentras muy confiada de ganar.

-No es eso. Es solo que quiero que me demuestres todo tu poder. Y dado que no tienes nada más que esos pantaloncillos...

Naruto sonrió. Agradecía, que a pesar de la pelea anteriormente celebrada, su única prenda siguiera allí. Ya de por si era muy vergonzoso andar semidesnudo hubiese sido peor estar completamente desnudo… Había escapado de ese lugar tan rápido que no había tenido tiempo de buscar ropa, cuando llego a ese claro peleo con los asesinos que amenazaban a Jara y casi enseguida apareció Aisha por lo que no cayo en cuenta de su vestuario. Ahora si entendía porque estaba muriéndose de frió. Lógico si la lluvia lo había mojado directamente, sin embargo a pesar de que estar semidesnudo podía significar cierta ventaja para Aisha dado que los golpes el los recibiría directamente, Naruto no tenia tiempo para andar buscando ropa. Tendría que pelear así. Inclinándose cautelosamente tomo las armas y las empuño. Era hora de demostrar que con el nadie se metía.

Lentamente la pelinegra se arrodillo en el suelo, colocando sus manos en la tierra. Una especie de chackra fue dirigido del cuerpo de esta al lodosos suelo que de inmediato empezó a moverse de un lado a otro. El rubio perdió el equilibrio por lo que se vio obligado a saltar a uno de los árboles cercanos. La tierra, se había convertido en una especie de arenas movedizas, la única manera de terminar con eso era haciendo que Aisha perdiera su concentración pero eso implicaría atacarla desde ese lugar y como solo tenia cuatro armas contadas una de estas se desperdiciaría dándole la desventaja. Una idea cruzo la mente del ojiazul quine con cautela saltando de árbol en árbol se acerco a lugar en el que con los ojos cerrados Aisha mantenía el suelo moviéndose. Tomando una rama del árbol y afilándola con la katana la lanzo contra la muchacha quien enseguida movió su mano para tomarla por lo que no se percato de que rápidamente el rubio había avanzado hasta ella. De un golpe la mando varios metros lejos. Enseguida las arenas dejaron de moverse, volviendo el suelo a la normalidad.

-¡Que interesante! ¿Es lo único que puedes hacer?

La chica se incorporo viendo a su contrincante.

-Por supuesto que no. Siempre analizo la situación.

-Así y después del golpe que te di que sacaste como conclusión.

-Que ahora si peleas en serio, usando estrategias. Esto va a ser divertido.

A gran velocidad Aisha se acerco y golpeo al muchacho en el estomago haciéndolo retroceder mas este enseguida devolvió el golpe con una patada a lo cual la muchacha se defendió propinándole otra. Una batalla cuerpo a cuerpo se desarrollaba. Los dos estaban igualados en fuerza, si antes Naruto parecía agotado ahora estaba repuesto igual que Aisha como si una energía interminable corriera por el cuerpo de esos dos guerreros. Golpes, patadas, codazos, rodillazos iban y venían cada una causando el daño que su respectivo dueño quería. Un fuerte golpe en el rostro mando a la pelinegra directamente contra uno de los árboles. Naruto se limpio la sangre que corría por su rostro. Esa muchacha definitivamente tenia fuerza.

-Siempre pudiste curarte ¿verdad?

-Eso no es asunto tuyo-murmuro la chica mientras cerraba sus heridas.

-Porque nunca lo hiciste frente a mí. Parecías tan indefensa. Tan vulnerable a ser herida.

-Eras el único que me protegía. Y esa sensación me gustaba. Pero aprendí a cuidarme yo sola desde pequeña. No tienes idea por las cosas que he tenido que pasar. ¿Crees que lo que te hicieron es terrible? Me hubiese gustado que hubieses visto mí vida. Desde que tengo memoria me vi obligada a aprender a matar, a aprender técnicas que apenas sabia que existían, a ver como gente inocente moría, a ambicionar el poder y obtener todo lo que me proponga. Cuando no quería hacerlo me veía sometida a los más crueles castigos que ni siquiera tú te puedes imaginar. Ves porque no puedo compadecerte.

-No necesito que lo hagas. Compadecerte de ti misma que te has condenado a ser una más de la larga fila de lacras que sigue a Akatsuki. Si tú no quieres renunciar, nada puedo hacer más que verte caer con ellos. Los que te hicieron tanto daño.

La muchacha pareció meditar eso, pero la sola idea de perder al chico que amaba la volvió a la realidad. Tomando su kunai junto con un pergamino lo lanzo en el aire provocando que esta arma se multiplicara y lanzándola contra el muchacho quien velozmente se propuso esquivarlas. Ágilmente la pelinegra se entremezclo entre las armas que caían, lo que tomo por sorpresa al rubio. Tomando una kunai la muchacha lo enterró profundamente en una de las piernas al rubio quien cayó al suelo herido a medida que las kunais lanzadas por Aisha impactaban de lleno en su cuerpo. Sus brazos sirvieron para que ninguna de estas lo hiriera en la cara pero el resto del cuerpo lucia terrible. Entre 20 o 25 kunais se habían enterrado en distintas partes y la sangre empezaba a salir copiosamente tiznando el suelo de color rojo. Aguantando el dolor que en aquel momento sentía el muchacho se incorporo y vio con horror su maltrecho cuerpo. Usando sus manos empezó a sacar las armas de su cuerpo.

-No voy a perder. Escuchaste…¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡No voy a perder!!!!!!!!!!!!!!-grito furioso.

Un aura rojiza rodeo al chico. Las heridas empezaron a cerrarse poco a poco. Aisha observo eso, le resultaba familiar. Ahora desataría su verdadero poder pero gracias a las veces en las que lo había visto pelear sabia exactamente que hacer para no dejarse derrotar. Sin embargo algo extraño sucedía. Nillh, cuando se transformaba nunca perdía su forma humana. Solamente usaba esa aura para aumentar sus poderes y pelear mas en ese momento las manos del chico se estaban alargando, los ojos del chico habían cambiado, su cuerpo estaba cambiando…

-¿Qué?..¿Que esta pasando?

La única vez que había visto esa aterradora transformación había sido cuando se encontraba vigilando a Naruto y el demonio kiuby aun se encontraba dentro de el.

-Eso no puede ser.

Acaso eso significaba que el demonio había vuelto al cuerpo del chico. Si era así se encontraba en graves problemas.

Una especie de cola empezó a azotar furiosamente el suelo a medida que otra crecía. La muchacha intento acercarse al chico pero una de estas la hirió mandándola lejos. El chico se abalanzo semi transformado sobre Aisha quien aterrada vio en lo que se había convertido su amado. Era demasiado tarde, el rubio tomo a la chica de un brazo y con furia la lanzo contra el suelo. El impacto fue tan fuerte que la muchacha perdió el conocimiento. Quizá era mejor. De esa manera no tenia que sentir cundo la vida se le era arrebatada. El muchacho se aproximo lentamente a su presa, como si meditara que debía hacer la sed de sangre le decía que la matará pero su instinto humano se lo prohibía. Aunque al principio le costo, Naruto pudo controlar a la perfección al kiuby evitando que su transformación llegara a niveles superiores. El chico volvió a la normalidad y se acerco a la pelinegra. Tras comprobar que no se encontraba muerta la dejo allí. Quería pelear, pero no consideraba a la muchacha el enemigo a combatir.

Observando los cuerpos de los asesinos que había matado decidió tomar su ropa. No era buena idea andar por allí semidesnudo. Tras vestirse y tomar algunas armas que obviamente a sus dueños ya no les serviría se dirigió al lugar en el que Jara aun inconsciente permanecía.

-¡¡¡¡¡Eh vuelto!!!!!-grito feliz el rubio.

Tomo a la niña se dirigió en dirección a la aldea de la cual tan orgullosos se sentía, a la aldea que lo había visto nacer y crecer. A la aldea de la que tanto ansiaba ser Hokage. A su tan querida Konoha.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Hola a todos..Espero que no me hayan extrañado mucho…Lo se lo se les prometí que les subiría el capitulo pronto pero tuve exámenes las vacaciones y ya para que les doy excusas Espero no haberlos decepcionado aquí me tienen con un nuevo capitulo de esta interesante historia no olviden dejarme reviews…Saludos a todos y subiré cuando pueda el siguiente capitulo…Recuerden que llevo a todos mis lectores en el corazón…Hasta pronto