Iossu!! Este capi llego un poco mas tarde q los demas, porque tuve q irme el finde. Pero bueno, espero que os guste, pues no es q se me de muy bien escribir escenas sentimentales, o eso creo... =P Ya me contareis.
Tras media hora discutiendo con el mercenario en la enfermería, Marth se durmió. Ike se quedó con él hasta que vino el médico y le "pidió amablemente que se fuera". Ya era casi de noche y el mercenario pensó que era el momento adecuado. Antes de nada, salió en busca de Link. Le encontró en su habitación, mirando por la ventana y escribiendo algo. El suelo estaba lleno de papeles rotos y arrugados.
- ¿Se puede?- preguntó, desde la puerta.
- ¡Oh, Ike!- el elfo escondió rápidamente lo que estaba escribiendo- ¿Qu-qué haces tú por aquí?
- Sólo venía a devolverte la cadena- dijo el mercenario, tendiéndole el arma.
- Ah... vale, gracias- dijo Link, sonriendo.
- ¿Qué era eso que escribías?- preguntó Ike, con una sonrisa pícara.
- ¿Y-yo?- Link intentó disimular, sin éxito- N-no se de qué me hablas...
Ike, con un rápido movimiento, arrebató el papel que el elfo escondía en su espalda.
- A ver, a ver...- Ike empezó a leerlo, esquivando los intentos de quitarle el pergamino por parte de Link- "Querida Zelda: Me ha costado mucho decidirme a escribirte esta carta, pero he conseguido reunir el valor suficiente para aceptar las consecuencias. Todos estos años que he pasado contigo han sido los más felices de mi vida. Eres una amiga increíble, que siempre está ahí cuando la necesito, por la que daría mi vida si fuera necesario. Durante mucho tiempo , he estado cuestionándome si lo que sentía por ti era sólo amistad; pero no era así. La verdad es que... yo... te amo. Te amo con locura y, aunque en este torneo no estemos mucho tiempo juntos, pienso en ti en cada momento. Necesito saber si tú sientes lo mismo por mí o, al menos, algo parecido, je je..."
El elfo bajó la mirada. Tenía la cara roja. Ike sonrió y le puso una mano en el hombro, comprensivamente. Recordó el día en el que llegó al torneo. Le había llamado la atención que cada vez que los hyllians se miraban, se sonrojaban, pero no se decían nada especial. Con el tiempo, supo que a Link le gustaba mucho Zelda. Pero el mercenario se había preguntado varias veces por qué no le había confesado sus sentimientos. Link recuperó la carta y se acercó a la ventana, sentándose en el alfeizar.
- Yo...- empezó Ike.
- Lo sé- cortó el hyllian- Sé que esto no está bien. Quiero decir, ¡ella es una princesa!. Yo no estoy a su altura...- ante esto, Ike bajó la mirada, sintiéndose un poco identificado- ¡Pero no puedo evitarlo!¡Tengo que saberlo!¡Tengo que saber si ella me ve como un amigo o... como algo más!
- Link...
- Yo... quiero hacerla feliz...- susurró el elfo, con la cabeza entre las manos- El simple hecho de que esté a mi lado me hace sentir la persona más afortunada del mundo. Quiero que ella se sienta igual...
Ike se acercó a él y le puso la mano en el hombro.
- ¿Y a qué esperas?- preguntó el mercenario- Si eso es lo que sientes, ¡ve a por ella!
- Quisiera hacerlo, pero... ni todo el valor que tuve en mis aventuras es suficiente... Tengo miedo de lo que pueda pasar si se lo digo directamente.
Ike frunció el ceño.
- ¿Y me puedes decir la diferencia entre decírselo directamente a ella y decírselo directamente por medio de un papel?- preguntó el mercenario.
- Bueno, si piensa que es algo descabellado, puede tomarse a broma la carta...
Ike le levantó y le arrastró a la puerta.
- Vamos, los dos buscamos a las chicas- dijo Ike.
- ¿Eh?
- Tu tienes que confesarte y yo tengo que preguntar. Andando. Y no quiero quejas o te llevo igual que a Marth.
Link fue arrastrado hacia la sala de estar. Normalmente, a esta hora las princesas jugaban a juegos de mesa allí. Abrieron la puerta y vieron que, en efecto, ahí estaban Zelda, Peach y, algo menos esperado, Samus, que solía estar con Snake antes de la cena. Las chicas levantaron la vista.
- ¡Vaya!- exclamó Peach- Pero si son Ike y Link.
- Es raro veros por aquí a estas horas- dijo Zelda.
Link se sonrojó. La princesa se sorprendió.
- Sí, bueno...- dijo Ike, sonriendo- Tengo que hablar con vosotras, es importante.
Las chicas abrieron mucho los ojos.
- ¡Esto si que es una sorpresa!- dijo Samus- ¿En serio está pasando?
Ike suspiró.
- Sí, pero me vale contigo y con Peach- dijo- Link tiene que hablar con Zelda, ¿verdad, Link?
- Uh... S-sí- dijo sonrojado- ¿L-le importaría venir conmigo un momento, princesa?
Zelda se levantó, con un leve rubor en las mejillas.
- Hacía mucho que no me tratabas de usted, Link- dijo ella, sonriendo- Sabes que no es necesario.
Link sonrió, avergonzado. Luego, indicó a la princesa que lo siguiera. Cuando hubieron salido, Ike se sentó en el sofá con Samus y Peach. Iba a contarles todo, pues necesitaba consejo.
Fuera, Link llevó a Zelda al jardín. Se metieron entre los arbustos y, cuando Zelda iba a protestar, Link cortó una rama que tenía delante, dejando ver un pequeño prado, lleno de flores, con un lago de agua cristalina en el centro. Al lado del mismo había un gran cerezo, cuyas flores rosas parecían plateadas bajo la luz de la luna, que ya había salido y se reflejaba en el centro del lago. Unas antorchas iluminaban el lugar. Zelda se maravilló.
- ¡Vaya, Link, esto es precioso!- dijo, emocionada- ¿Cómo descubriste este lugar?
- Fue hace dos meses, entrenando con los chicos. Nos adentramos en el bosque y... bueno, encontramos esto.
- Es increíble- la princesa se agachó y cogió una flor.
- ...Tú también- dijo Link, acercándose. Se dio cuenta de que ya no tenía miedo. La hermosa imagen de la princesa en aquel lugar, bajo la luz de la luna, le había devuelto todo su valor.
- ¿Eh?- Zelda se sonrojó- Ah, g-gracias...
Link se agachó junto a ella. La chica le miraba fijamente. El hyllian inspiró profundamente.
- Verás, Zelda, yo... yo...- le empezaron a temblar las manos terriblemente- T-tengo q-que de-decirte algo... importante... yo...
Estaba sudando. "¿Qué demonios ha pasado con mis agallas de hace un momento?". Apretó fuertemente las manos y cerró los ojos. Sentía que no iba a poder hacerlo. Pero las manos de Zelda cogiendo las suyas le hicieron abrir los ojos y mirarla fijamente, sorprendido. Ella le miraba dulcemente y sonreía.
- ¿Sí, Link?- preguntó con una voz aún más dulce- ¿Qué querías decirme?
Link sintió que su coraje regresaba y, en un impulso, juntó sus labios con los de la princesa, quien abrió los ojos de par en par, sorprendida. Pero no tardó en cerrarlos y responder al beso, ahora apasionado. Algunas luciérnagas revoloteaban alrededor de la pareja, lo que hacía la vista aún más encantadora para dos pares de ojos que observaban desde la sombra. Pit y Marth, que se había despertado, habían salido al "jardín" secreto para dar un paseo, pero ahora sonreían de oreja a oreja, viendo a su amigo conseguir su objetivo. La pareja se separó para tomar aire. Link abrazó a Zelda.
- Te quiero- dijo el elfo.
- Yo también- dijo la elfa.
Siguieron abrazándose mientras algunas lágrimas de emoción bañaban las mejillas de Link. Marth y Pit decidieron volver a la mansión. Fueron todo el camino comentando animadamente la confesión de Link. Estaban muy felices por su amigo. Al verlos, Marth había sentido una extraña sensación en el estómago. Una imagen de Ike había pasado por su mente. Pero él sólo había sacudido la cabeza y no le había dado más importancia. Y no se lo iba a decir a nadie.
El ángel y el príncipe llegaron a la mansión. Pit daba saltitos.
- ¡Vamos a contárselo a todos!- gritó- ¡Peach debe estar donde siempre!
- ¡Sí!- respondió Marth, sonriendo- Seguro que se alegrará.
Los dos corrieron a la sala de estar. Cuando estaban en frente de la puerta, Marth oyó algo que le hizo detener a Pit cuando iba a abrir la puerta. El ángel le miró, curioso. Marth le empujó suavemente hacia atrás y puso la oreja en la puerta.
- ...eno, nosotras ya nos lo imaginábamos, así que no ha sido una sorpresa muy grande- era la voz de Samus.
- ¿En serio?- esa era la de Ike- ¿Tanto se notaba?
- ¡Un poco!- obviamente, esa era Peach, soltando sus risitas.
"¿De qué hablan...?" se preguntó Marth. El ángel le miraba, sin decir nada. Marth le dijo que esperara un momento y volvió a pegar la oreja a la puerta.
- Vaya...- Ike parecía sorprendido- No me imaginé que ya lo supiérais...
- Bueno, es por cómo te portas con él- dijo Samus- Se te ve tan feliz en su compañía...
- Lo soy- dijo el mercenario- Pero no sé cómo decirle esto...
- Prueba conmigo, piensa que soy él- dijo Samus.
Se oyó una risa nerviosa de Ike.
- Venga, inténtalo- insistió Samus.
- Bufff... a ver...- se aclaró la voz- Uhmm... ¡Me gustas mucho, Marth!... uhm... ¿Así está bien?
El príncipe abrió los ojos de par en par al otro lado de la puerta.
Bueno, hasta aquí el 5º. No me asesinéis si pensáis que lo de Link yZelda se vio demasiado... no sé... ¿cursi? xD (conste que me costó lo suyo idearlo, ya que al principio del fic, el LinkXZelda no lo tenía planeado =P)... Y por último, aquí vamos con las preguntas retóricas xD:
¿Cómo reaccionará Marth ante lo que escuchó?¿Cómo reaccionará Ike ante la reacción de Marth? xD ¿Por qué Marth llama a Ike "gorila" y "mono azul"?¿Cuál es mi fruta favorita?
Seamos francos, sólo se me ocurría la primera pregunta, el resto es relleno =P
Ciaossu!!
