Aquí estoy de nuevo. Bueno, es una lástima, pero hemos llegado al último capítulo =P. Espero que os guste!!


Se oyeron las risas de Samus y Peach desde la habitación. Marth no podía creer lo que había oído. Pit se dio cuenta de que el príncipe estaba rojísimo y tenía los ojos muy abiertos.

- ¿Marth, qué te pasa?- preguntó, preocupado.

El príncipe no respondió. Oía a Samus decir "¡Eso es muy directo, tonto!". El ángel le puso la mano en la frente.

- ¡Estás ardiendo!- exclamó.

- E-estoy bien- dijo Marth, alejándose por el pasillo a todo correr.

- ¡Marth!- gritó Pit- ¡¿A dónde vas?!¡¿Qué ha pasado?!

La puerta se abrió de inmediato, mostrando las caras preocupadas de los que estaban en la sala de estar.

- ¿Pit?- preguntó Ike- ¿Qué pasa?

- Venía con Marth a deciros que Link y Zelda se han besado, pero...

- ¡¡¡Oh!!!- gritó Peach, saltando de alegría- ¡¡Eso es estupendo!!

- Ya era hora- dijo Samus, sonriendo.

Ike sonrió, pero al ver la cara preocupada de Pit, tuvo un mal presentimiento.

- ¿Dónde está Marth?- preguntó.

- Esa es la cuestión- dijo el ángel- Se puso a escuchar en la puerta y de repente abrió mucho los ojos y salió corriendo. Estaba ardiendo, me pregunto si tendrá fiebre...

Los ojos de Ike se abrieron hasta límites insospechados. Peach y Samus dejaron de reír.

- ¡¿Hacia dónde ha ido?!- preguntó Samus.

- Por allí- dijo el ángel, señalando el pasillo derecho.

Acto seguido, Ike salió corriendo en esa dirección. Samus y Peach iban a seguirle, pero Link y Zelda aparecieron allí.

- ¡Oh, Zelda!- gritó Peach- ¡Ya nos hemos enterado!

- Felicidades, a los dos- dijo Samus, sonriendo.

Los hyllians se sonrojaron.

- Gracias- dijo Zelda.

Link se puso serio.

- Oíd... ¿Ha pasado algo?

- ¿Eh?¿Qué quieres decir?- preguntó Pit.

Link y Zelda se miraron.

- Hemos visto a Marth corriendo hacia el bosque. Parecía asustado...- dijo Zelda.

- ¡¿Marth está...?!- Pit iba a lanzarse a buscarle, pero Samus le detuvo- ¡¿Qué pasa, Samus?!

- Ike ya ha ido a por él- dijo ella- Esto es algo que deben arreglar ellos solos.

Pit la miró y después miró a Link, quien se encogió de hombros. Luego, suspiró y asintió.

- Esperaré aquí...

- Bien dicho- dijo Peach- Esperémosles en la sala de estar.

Todos entraron a la estancia. Estaban preocupados, cada uno a su manera.

En la entrada de la mansión, Ike miraba a todas partes. De pronto, vio algo que le llamó la atención; en medio del camino al bosque había algo tirado. Se acercó allí y vio, sorprendido, que era la tiara de Marth. Asustado, ya que el príncipe nunca se separaba de ella, cogió la tiara y corrió hacia el interior del bosque. Estaba oscuro, únicamente iluminado por la luna. Ike corría como nunca antes lo había hecho.

- Tengo que encontrarle antes de que haga alguna locura de las suyas- murmuró, nervioso.

De pronto, una idea le vino a la cabeza.

- ¡Pues claro!- exclamó, sin dejar de correr- ¡Se me olvidó que él y Pit siempre van allí cuando tienen algún problema!

Giró sobre sus pies y se zambulló en los arbustos, como si fueran una piscina. Al salir del follaje, vio que se había metido por el lugar equivocado, pero no quería volver atrás. Miró hacia todas partes y se le ocurrió algo: los árboles. Rápidamente, trepó por uno y fue saltando entre las ramas, como un verdadero mono. "Ahora entiendo el mote de Marth", pensó. Tras unos minutos, empezó a ver la entrada al prado secreto. Se bajó de los árboles y atravesó los arbustos. Había llegado. El prado estaba iluminado con algunas antorchas. Buscó con la mirada a Marth. Se asustó al no verle.

- ¡Marth!- gritó, caminando hacia el lago- ¡¿Dónde estás?!

No hubo respuesta. Siguió adentrándose en el prado, hasta llegar al gran árbol.

- ¡¡Marth!!- gritó- ¡Sal, por favor!¡Tengo que hablar contigo!

De nuevo, silencio. Ike se iba a desesperar cuando notó algo húmedo caer en su pelo. Miró hacia arriba y vio al príncipe, en una de las ramas del árbol, llorando. Se le cayó el alma a los pies. Jamás imaginó que vería llorar a Marth. Y no quería ser él la causa de sus lágrimas.

- Marth...- susurró.

- Déjame solo- dijo el príncipe.

- Baja, por favor...- pidió Ike. El príncipe no se movió- ¡Marth...!

- ¡Déjame!- gritó el príncipe, ocultando la cabeza entre sus rodillas- Por favor, sólo déjame...

- ¡No!- el mercenario se quedó sin paciencia y zarandeó el árbol- ¡Tenemos que hablar!¡Si no bajas tú, iré yo!

Ike hizo ademán de trepar, pero se detuvo al ver que el príncipe se levantaba y saltaba, cayendo de pie en el suelo. Marth se acercó al lago y se sentó en la orilla. Ike se acercó.

- Marth, yo...

- ¡Te odio!- cortó el príncipe.

Dos palabras. Dos palabras que hicieron quedarse en el sitio a uno de los luchadores más fuertes del torneo Smash. Dos palabras que le dolieron más que todas las desgracias que le habían ocurrido al mercenario. Se acercó al príncipe.

- Déjame explicarte...- pidió Ike, poniéndole la mano en el hombro.

Marth se apartó bruscamente.

- ¡¿Por qué?!¡Eres un bruto, molesto, irritante, gorila, idiota y...- apretó los puños-... y aún así... yo... yo te... ¿yo...?- soltó un bufido de desesperación- ¡Maldita sea, Ike, nunca me he sentido tan confuso!¡Se supone que un príncipe debe tener las cosas claras!¡Y aquí estoy yo, dudando, como un idiota!

Ike abrió mucho los ojos. ¿Sería posible que...? Debía comprobarlo. Tenía que saberlo.

- Marth, yo... - no conseguía encontrar las palabras adecuadas- Verás...

El mercenario siguió el ejemplo de su compañero y bufó, apretando los puños. Marth le miró, desconcertado, con lágrimas en los ojos.

- ¿Por qué estás lleno de hojas...?

- Te estaba buscando y me perdí entre los arbustos...- respondió el mercenario.

El príncipe bajó la mirada.

- Ah, ya veo... lo siento...

Entonces, Ike entendió que si lo dejaba ir esa noche, no tendría otra oportunidad y, como no conseguía decirlo con palabras, cogió al príncipe de los hombros y juntó sus labios con los suyos. "Que sea lo que tú quieras, Marth..." era lo único que pensaba el mercenario. El príncipe no reaccionó. Tenía los ojos muy abiertos y estaba totalmente rojo; a pesar de que era de noche, se le notaba. Ike se separó lentamente y, al ver la cara del otro, se asustó y se levantó rápidamente. Marth volvió en sí.

- ¡L- lo siento, no sé en qué estaba pensando, yo...!- Ike intentó disculparse- ¡M-me... me voy!

Pero una mano le agarró la pierna. Ike se detuvo, pero no tuvo valor para mirar al príncipe a la cara. Simplemente se quedó quieto, esperando un puñetazo que nunca llegó.

- ¿Por qué te vas...?- preguntó Marth, sorprendiendo al mercenario- ¿Por qué?

Ike se agachó frente al príncipe, muy nervioso.

- ¿No... no te ha molestado... eso...?- preguntó. Al ver que el príncipe negaba con la cabeza, se relajó un poco- Marth... yo... te quiero mucho. Desde que entramos al torneo, has sido mi mejor amigo, a pesar de todas las peleas que hemos tenido. Yo me lo pasaba genial luchando contigo, molestándonos, entrenando con todos... después de todo, sois mis amigos. Pero me he dado cuenta de que lo que siento por ti... no es lo mismo que con Link, Pit, Meta Knight y las chicas. Tampoco es simple rivalidad. Por eso fui a preguntar a las princesas. Siento todo lo que ha pasado... Si tú no sientes lo mismo, sólo olvid-

Sus palabras fueron selladas por los labios de Marth. Ike se sorprendió al principio, pero después respondió al beso, apasionadamente. Y entonces, Marth se puso a pensar en cómo habían llegado a esa situación; estaba claro que las chicas tenían la culpa. ¿Debía agradecerles o, por el contrario, asesinarlas? Cuando se separaron, el mercenario abrazó al príncipe (¿Dejavu xD?). Marth tenía lágrimas cayéndole por las mejillas. Suspiró.

- Por fin lo he entendido, Ike...- susurró- Esto es lo que siento.

Ike hundió la cabeza en el hombro de Marth.

- Te quiero, princesita.

- Y yo a tí, gorilita.

Tras esto, los dos soltaron una carcajada que les hizo doblarse de la risa. Ambos tenían lágrimas en la cara: el mercenario, de alegría; el príncipe de alivio. Y así, tras pasar un rato juntos en el prado secreto (lo que hicieran os lo dejo a vuestra imaginación xD), volvieron a la mansión, donde les esperaban sus amigos, que dieron saltos de felicidad al enterarse.

No os diré nada más; sólo que desde esa noche, Ike y Marth, y Link y Zelda, comparten habitación (cortesía de Master Hand. Si es que este hombre/mano está en todo, ¿eh?).

EXTRA~~

Lucario y el Entrenador Pokemon charlaban por el pasillo. Ya era bastante tarde, por lo que decidieron irse a dormir. Al pasar por la habitación de Ike y Marth, vieron a Peach, a Samus y a Zelda en la puerta, con una bolsa de palomitas, un vaso en la oreja y una hemorragia nasal. Se acercaron a ver qué pasaba.

- ¿Estáis bien?- preguntó el entrenador- ¿Por qué os sangra la nariz?

Samus agarró al pokemon y al entrenador y les pegó la oreja a la puerta. Lucario abrió los ojos de par en par; el chico se sonrojó. Se oían voces desde dentro.

- ¡Ike, para!¡Hay un límite para esto!

- ¿Pero qué dices, princesita?¡Yo me lo estoy pasando muuuuy bien~~!

- ¡E-espera!¡¿Qué vas a hacer?!¡Ah!¡Ike!¡Nnngh!¡No, para, estate quie-!

Lucario agarró al joven Entrenador y se lo llevó de allí, dejando a las chicas con sus palomitas, sus vasos y sus hemorragias nasales.

- Oye, Lucario, ¿esos no eran...?

- No manches tu juventud. Sólo olvida todo lo que has oído- dijo el pokemon.

Pero ni siquiera él pudo evitar sonrojarse.


Hala, espero que no haya sido decepcionante =P (no se me dan bien los finales, y menos los románticos...) No hay ninguna escena, digamos, "lemon"; eso sí que no soy capaz de escribirlo xDDDDD

Tal vez, y solo tal vez, puede que lo continue, pero no creo, o al menos, no en bastante tiempo.

Muchas gracias a todos los que habéis leído mi fic, en especial a aquellos que os habéis tomado la molestia de comentar!!! Se agradecen mucho los reviews, que me han animado a seguir subiendo la historia. Un saludo especial a los miembros del principe y el mercenario.

Y desde aquí animo a la gente a q haga más fics de Ike y Marth en español, que hay muy pocos para lo buena q es esta pareja!!!! XD

Bueno, espero escribir más fics =P

PD: Respondiendo a la pregunta retórica del capi anterior, mi fruta favorita es la frambuesa *o* xDDD

Ciaossu!!