GRANDEZA DE PODER.
El dolor era terrible, me dolía por todas partes, no sabía que pasaba…tal vez estaba muerta, pero el dolor era insoportable, aquello que me sucedía era peor que la Muerte, mas dolora que pude haber imaginado en mi infancia y quería que se acabara, lo deseaba, lo necesitaba, mi cuerpo no lo resistía, quería llorar pero no podía, nada me respondía…absolutamente nada, el dolor estaba allí y nada lo paraba.
NO sabía qué hacer, ¿qué podía hacer? Tan solo tenía 15 años, había sido acusada de brujería, Mi hermano no sabía como estaba, El dolor me arrancaba Gritos Horripilantes, que no salían de mi garganta, Sentía que me quemaba ¿acaso era el mismo infierno que estaba viviendo? ¿Qué había hecho yo para merecer esto? Tenía que detenerlo, ya no aguantaba… ¡tenía que pedir ayuda!
AUXILIO, AUXILIO – Trate de gritar, pero mi voz, apenas era un irreconocible susurro –Tranquila, querida ya casi termina, falta poco –La voz me resultaba Familiar, pero no lo recordaba del todo, por alguna razón sabía que la conocía.
Trate de recordar porque estaba allí con ese inmenso dolor punzándome la Piel, pero no recordaba nada, solo que sentí algo frio y de pronto me encontraba con este dolor que me quemaba.
De pronto todo cambio, el dolor fue desvaneciendo poco a poco, desde las extremidades hasta concentrarse en una sola parte de mi cuerpo que no pude identificar por el dolor.
Abrí los parpados pesadamente, y me encontré con colores realmente hermosos y nuevos, todo se veía claramente, acaso ¿era el cielo?
Me levante con una agilidad, sorprendente y vi delante de mí a una Hombre Guapo como de unos 26 años, con cabellera negra y piel nívea, tal vez era uno de esos que intentaron matarme.
Buenas tardes – dije hostilmente
Buenas tardes, me alegro que hayas despertado, ¿Cómo te encuentras?
¿Te arde la garganta?
Si un poco- acepte
No te preocupes ya pasara, necesitas refrescarte y beber algo, Heidi, Heidi trae algo por favor.
De pronto apareció una Joven Hermosa, con ojos Violeta y traía consigo una persona que venía temblando de miedo.
Aquí esta Maestro, y Bienvenida seas Jane – Dijo Heidi.
Gracias – Respondí confundida, ¿como ella sabía mi nombre?, de repente me inundo una sed, algo que yo no controlaba, la persona que había traído Heidi me llamaba y mi cuerpo la exigía a gritos, sin saber cómo me abalancé sobre ella, le partí el cuello a la Mitad y comencé a succionar su sangre.
El liquido, era Caliente, rojo, delicioso…sabia Dulce, y olía realmente bien, mi cuerpo se sentía extraño pero a gusto, como si necesitara de él para existir.
No deje el cuerpo hasta que ya no había ni una gota mas de aquel liquido rojo.
¿Cómo te sientes ahora? ¿Saciada? – Dijo el Hombre – asentí agradecida – por favor llámame Aro o Maestro como Prefieras – se acerco a mí y me tomo de la mano, hizo una expresión de concentración y me soltó.
Ummm….interesante, fue difícil para ti, ¿peor que la muerte? Te comprendo también lo viví yo y todos los que están en este castillo, ¿Qué hiciste para merecer esto?, Fácil eres Especial, Jane. No cualquiera tiene tu Don.
Alec… ¿Alec?.... ¿Dónde está? – exigí saber
El está bien, por sorpresivo que parezca el termino primero que tú.
¿Terminar? ¿El… vivió lo mismo que yo?
Así es pero no te preocupes está a salvo, ahora le están preparando para conocer a la guardia, te está esperando.
No…comprendo.
Jane, tú tienes duda del ¿por qué viviste eso, cierto?
Así es.
Es un digamos…pequeño paso, para vivir algo que todos desean, pero solo pocos tienen, Jane, ahora tu al igual que Alec, forman parte de un ser Superior, ya no son Humanos, ahora son Vampiros, si creíste que eran mitos te equivocaste, ahora tu al igual que muchos otros existes en este mundo de lo sobrenatural, eres superior Jane, Ya nadie te hará daño, ahora tu eres la Depredadora, La Fuerte y la Invencible. Yo soy Aro Vulturi – dijo el apellido con profundo orgullo – Con mis otros 2 hermanos, Caius Vulturi y Marcus Vulturi, hacemos valer las normas de este mundo, somos los Poderosos, y ahora Jane te estoy invitando a unirte a nosotros, a nosotros no, a la Guardia Vulturi, para que tu también seas invencible y nos ayudes a que nadie se pase de la raya ¿Qué dices Jane?
Depredadora, Invencible, Vulturi. ¿cuáles son las Normas, Maestro?
Son sencillas querida Jane, solo es una no Desvelar el secreto, no decirle a nadie sobre nuestra existencia. Suena sencillo y lo es, pero hay quienes las quebrantan y ellos deben ser castigados con la muerte, no te preocupes querida Jane, nosotros nos encargaremos de que puedas controlarte.
Gracias, Maestro.
¡Maravilloso! Alec te está esperando para conocer a la Guardia, Sígueme Jane.
Lo seguí, entramos por una Puerta de oro, después por otra y otra, yo desde aquel momento ya no era más una Débil Humana, ahora era algo superior, algo que podría aniquilar al que se propusiera, algo que no necesitaba la protección de Nadie, algo que ahora era conocido como la depredadora, ahora yo era un Vampiro, todo aquel que se me pusiera enfrente lo mataría sin más, Nadie iba a Volverme a tocar, Nadie.
