Disclaimer: Los personajes son de JK ROWLING, yo solo los uso un ratito por diversión. Y no gano dinero haciéndolo, solo pierdo el tiempo
De cómo una guerra puede borrar la sonrisa de una princesa, pero no su esperanza.
Por mucho que me gustaría decir que el curso sin ellos, sin él, ha sido una auténtica tortura, no puedo mentirme. Ha sido mucho peor. Peor que cualquier clase de pesadilla. Ver a mortifagos pasearse libremente por el castillo no es lo correcto. No está bien. Para nada.
Además, Snape de director, el resto de los profesores sometidos a la voluntad de VOldemort. Las cosas van tan mal que no sé si Hogwarts podrá volver a ser el mismo alguna vez. Lo comparo con el Hogwarts de mis primeros cursos y apenas lo reconozco. Dumbledore nos transmitía fuerzas, ganas. Sin él, Hogwarts no es Hogwarts. Para todos los que hemos estado aquí será un año difícil de olvidar, el olor de la sangre, de la suciedad que desprende el castillo permanecerá en nuestra memoria, así como el dolor. Los Cruciatus interminables, la obligación de torturar a tus compañeros más pequeños para así evitar más dolor para ti mismo.
Nunca me había sentido más orgullosa mis compañeros como me he sentido en este maldito año al ver que muchos de ellos se negaban a aplicar la maldición cruciatus en los demás. Eso me hace sentir mejor, me hace pensar que después de todo hay alguna posibilidad de que esto termine bien.
Porque realmente eso es lo único que nos queda ya, la fe. Cuando nos la terminen de robar no quedará nada. VOldemort habrá ganado. Por eso siempre traté de animar a la gente, recordándoles que algún día acabaría, que todo volvería a la normalidad, que no perdieran la esperanza. Somos una generación fuerte, muy fuerte. Quizás mi madre y el resto de la Orden nos ven como críos. Pero no lo somos. Nos hemos criado con el miedo de otros, nos han manipulado, hemos tenido a Harry Potter de compañero y hemos aprendido de él a no rendirnos, nos ha enseñado a luchar, a no bajar la cabeza… y eso muchos adultos no lo entienden. Por eso tengo fe, fe en nosotros. Y Voldemort no me quitará eso también.
Pero luego hay otras cosas que me rompen el alma en pedacitos. Las desapariciones. Las lecturas del Quisquilloso escondidos todos en la Sala de los Menesteres para ver quien más ha sido atrapado, quien más ha sido derrotado… hasta que la tragedia ocurrió.
Se la llevaron, a nuestra Luna y no la hemos vuelto a ver desde entonces. Y los mortifagos deben de haber amenazado a su padre porque el siguiente número del Quisquilloso estuvo permitido en el castillo y en el aparecía una foto de Harry enorme con las palabras "INDESEABLE Nº1". Es tan ridículo lo que están haciendo, y lo único bueno es que la sociedad mágica se da cuenta. Toda esa campaña de tratar a Harry como el mayor delincuente del Mundo Mágico no engaña a nadie. Para el mundo, Harry es un crío, un crío que nunca ha sido visto haciendo daño a nadie. ¿Quién se va a tragar esa historia del INDESEABLE Nº1?
Lo peor es que yo no podré volver tampoco al catillo. La Orden ha decidido hacer el Fidelius sobre la casa, lo que más me duele es que no volveré a ver a Neville en mucho tiempo. Esta maldita guerra es un auténtico desastre.
Tonks está cada día más embarazada. Parece que ya es lo único que nos alegra el día. Porque de resto, vivimos en un funeral constante. Pero por otro lado no puedo dejar de sentir pena por el niño que va a nacer, ¿a quién le gustaría vivir en este mundo?
Mi familia no lo está llevando del todo bien. Mamá se pasa la vida rondando la casa con ese maldito reloj en los brazos. No lo dice, pero es para comprobar si Ron sigue vivo. Y lo está. Claro que lo está. Y ese es el único consuelo que encuentro a veces. Ya no puedo salir, no tengo a nadie con quien hablar y la preocupación nos está matando. Especialmente a mamá. Ella no nació para una guerra.
En el fondo todos los demás lo llevamos un poco mejor, pero solo un poco. Los gemelos siguen siendo los mismos bromistas locos de siempre con un matiz de seriedad en la mirada, eso sí, Bill está absorbido en su burbuja de felicidad con Fleur, Charlie en su mundo de dragones, Percy sin dar señales de vida y Ron… Ron con Harry. Lo que es el sitio más peligroso pero a la vez más seguro donde podría estar.
Y yo, aquí. Sola pero rodeada de gente. Todos esperando una señal, pero no llega nada. Solo podemos esperar. Y no perder la fe. Nunca.
