Hola de nuevo disculpen las molestias y espero que les guste este segundo capitulo y prometo actualizar pronto…

Capitulo Tres

ACERCANDOME MÁS

A lo lejos dos siluetas se veían entrenando en un campo desolado, la primera era de una persona corpulenta ya grande con una gran cabellera y un pergamino sujeto a la espalda a pesar de su edad tenia muy buena habilidad. Y la segunda era una figura esbelta, alta, muy ágil, a pesar de su complexión poseía una gran fuerza, su cabellera era larga.

Hasta aquí llega el entrenamiento del día de hoy, vamos a la aldea. Mañana partiremos a nuestra misión

-Si Jiraiya-Sama

Al llegar a la pueblo ambos caminaron hasta llegar a sus respectivos cuartos y estando ahí a fuera jiraiya le dijo que iba a relajarse a los balnearios que no se preocupara por el.

Hinata tan solo se limito a toser..

-¿Qué no me crees? Dirigiéndole una cara de asombro...

-Hinata: Mañana nos vemos Jiraiya-Sama.

Hinata llego a su habitación y se tumbo en la cama quedando profundamente dormida.

A la mañana siguiente, el sol todavía no salía y hinata había terminado su entrenamiento y se dirigía en dirección al pueblo. Caminando entre las calles le llego un aroma, era algo delicioso; así que se acerco al puesto de ramen mas cercano y justo cundo se proponía a comer algo le paso por la mente "Algo me falta "¿Pero, que será? Sin darle importancia se llevo la brocheta a la boca. No muy lejos de ahí un estruendo se oyó.

Hinata suspiro profundamente y se dijo ¿Por qué a mí??, dejó el dinero en la mesa y se llevo a la boca el resto de la brocheta dejando tan solo una fuerte corriente de aire en el puesto.

No muy lejos un viejo ermitaño bien borracho era expulsado de una cantina. ¿Qué trato es ese a un cliente? Hip, "Ya deje de fastidiar abuelo". La gente de alrededor solo murmuraba "viejo pervertido" "Rabo verde, si ya no puede ni con su alma" ¡Y ustedes que! Gritaba Jiraiya… Hinata, que hasta hace poco se proponía ayudar a su sensei caminaba tratando de pasar desapercibida cundo escucho:

-¡Hinata! Que bueno que estas aquí, ven y échale una mano a tu sensei. La multitud voltio a ver a Hinata y esta se moría de la vergüenza y en lo que caminaba para ayudar a su maestro la multitud se fue, tan solo se oían las voces de unas señoras que decían: ¡Pobre muchachita!

Con el peso de su sensei en su espalda hinata se dirigió a su cuarto lo recostó es su cama con cuidado, entre sueños el viejo la apretó contra su cuerpo y en murmuro decía: ¿Cómo te llamas linda? Enfurecida Hinata lo golpeo fuertemente en la cabeza .. Por que tratas así a un pobre viejo! Mmm solo se oyó decir Hinata y recargada e la pared del curto viendo al cielo le pregunto:

-Hinata: y que información relevante encontró

Emocionadamente su sensei dijo:

pues ya tengo el final tan esperado del icha icha paradise

Hinata solo lo observo de reojo y el dijo Esta bien! Tenemos que partir ahora alguien se nos quiere adelantar..

En medio de la noche, caminaban 2 personas, una de ellas vestía con una capa larga color negra.

Llegaron a la próxima ciudad y estando ahí se dirigieron a una gran maravilla que resguardaba en un enorme palacio

-Aquí es..

Las 2 personas se identificaron y fueron escoltadas hasta la habitación del feudal.

-Bienvenidos a mi humilde hogar, las dos personas presentes se inclinaron y prosiguió, los guardias los acompañaran a sus habitaciones.

Y una voz masculina lo interrumpió

-Si me permite, me gustaría aclarar con usted algunos detalles acerca de la misión.

El feudal acepto y pidió que los dejaran solos de inmediato. Hinata salio de la habitación mientras que era escoltado a su cuarto. Al entrar se dirigió al baño y tomo una ducha de 15 minutos, mas tarde su cuerpo se derrumbo en la única cama de la habitación, en ese instante sintió que algo se movió por su cuello y con su mano jalo lo que parecía una medalla, era un pequeño frasquito y dentro de el había un polvo muy fino, lo que parecía arena. Hinata lo observaba detenidamente.

Esa mañana que regreso al bosque, sus sospechas fueron confirmadas todo lo que había sucedido la noche anterior era cierto. Un fino polvo se encontraba entre el pasto. Hinata se acercó a el y activando su byakugan pudo observar un rastro casi invisible de arena. Decidida siguió adelante, las horas transcurrieron y aun así ella no perdía la esperanza, tenia que encontrarlo, algo en su interior se lo decía.

La noche llego y junto con ella pudo observar que no muy lejos de ahí, una pequeña fogata. Sigilosamente se aproximo para poder ver al propietario de aquel fuego, curioso muy curioso nadie estaba ahí, para cuando Hinata se voltio para incorporar bien su cuerpo, soltó un pequeño grito ahuyentó a las aves mas cercanas del perímetro.

Unos ojos verdeazules la observaban con gran interés, el cuerpo del pelirrojo estaba de cabeza sujeto con el chakra de sus pies, solo unos cuantos centímetros separaban sus rostros, la respiración de Hinata se acelero y su corazón parecía que en cualquier momento se le saldría y sin poder ocultarlo su cara comenzó a tornarse roja como una cereza. En cambio los ojos de el denotaban algo que no había antes en el. Un segundo después el ya no se encontraba ahí, sino de espaldas observando la fogata, sorprendida Hinata sin saber que hacer decidió que era mejor marcharse, pero algo la invadió.. Tristeza, soledad. Ella sabía de antemano que no había alguien que en realidad la esperara o que se preocupara por ella excepto quizás naruto, pero el era para ella era como un hermano el cual siempre deseo tener. Pero una voz fría la saco de sus pensamientos

-Que no piensas salir de ahí…

Hinata algo confundida se acerco a el, era como si un imán la atrajera a el. Por su mente paso "Pero que hago aquí" por que me atreví a seguirlo..

Sus pies inseguros la llevaron a sentarse a lado de el.

-¿Por que me seguiste hasta aquí? Le espeto. Crees que nunca me percate de tu presencia.

Hinata seguía aun callada, preguntándose eso mismo. Ensimismada ella no se percato en que momento el, le había colocado en sus manos un pescado frito y sin pensarlo dos veces ella se lo llevo a la boca. Su hambre era tan grande que no recordó cuando fue la última vez que comió algo tan sabroso. Al terminarlo, sus ojos automáticamente empezaron a cerrarse y su cuerpo caía para derrumbarse en el suelo, antes de que eso sucediera, el joven la tomo por el aire y la recostó suavemente en el suelo. El volvió a su lugar y algo interesado, la observaba de vez en cuando.

El aire comenzó a enfriar y por instinto el cuerpo de la joven se encogió al ver esto, el se quito su chaqueta y la tapo.

A la mañana siguiente, solo quedaban rastros de la fogata sumida en un sueño profundo, se despertó asustada, observo a su alrededor y se dio cuenta que estaba tapada con la chaqueta de Gaara, instantáneamente se sonrojo al descubrir que de ella provenía una embriagante fragancia. Se puso de pie y con la chaqueta en las manos salio en busca del dueño de la prenda.

No muy lejos de ahí, vio que Gaara entrenaba arduamente así que se acerco para entregarle algo que le pertenecía pero sin ningún motivo aparentemente el la sujeto fuertemente entre la arena.

Eres patética…

Pero algo hizo que se encendiera en el interior de hinata algo que empezó a quemarla por dentro.

-Como te atreves a decirme eso.. le espeto furiosa

Logro escapar de la prisión de arena y al mismo tiempo esquivaba los ataques de su contrincante. Con hilos muy finos de chakra empezó a separar la arena que la amenazaba, mientras que lentamente se aproximaba a el. Emocionada Hinata lo golpeo en el brazo. Unos segundos después el desapareció y volvió a aparecer al otro lado de ella. Unas manso gigantes la tomaron y comenzaron a jugar con su cuerpo como si se tratara de un apequeña pelota, cansado la sujeto por el cuello, Hinata muy cansada y con algo de heridas y sangre en la cara como en el cuerpo dijo:

-Creo que después de todo tenias razón.. Cerro sus ojos y los volvió abrir nuevamente los cerro y entre susurros dijo… Soy muy débil…

Gaara sujeto el cuerpo de Hinata con ambas manos y mientras la sostenía un dolor agudo le llego del pecho por lo que prosiguió a dejar el cuerpo de la chica en le suelo. El se inspecciono y asombrado vio que estaba herido. Su cuerpo estaba débil, pero aun axial salio en medio de la noche en busca de comida y algunas yerbas medicinales. Así paso parte de la noche cuidando de Hinata y sanando sus heridas. Unas horas mas tarde Hinata despertó y observo que en un tronco cercano Gaara se encontraba dormitando, algo adolorida se inclino y camino en dirección a el, ya que gracias a su byakugan supo exactamente en donde estaba herido. Saco de su bolsa una pomada y cuidadosamente comenzó a untar la pomada en sus heridas. Gaara abrió los ojos de inmediato y la alejo de un empujón, ella volvió a acercarse a el.

Algo molesto le espeto que pretendía!

-Quiero ayudarte y suavemente Hinata coloco en su mano sobre el pecho y le unto la pomada con un ligero aroma a lavanda. Sin mas remedio Gaara gruño y voltio su cara a otra dirección, pero de reojo observaba claramente como las delicadas manos de ella sanaban sus heridas.

Por ultimo ella lo tomo de la cara y en su mejilla coloco un poco de la pomada instantáneamente sintió que algo ardía en su cara por lo que se levanto bruscamente y se alejo lo mas rápido posible.

Flash Back

Unos meses después la quinta presento públicamente al Kage de la arena celebrando la reanulación de lazos entre ambas aldeas. Hinata sin prestar tanta atención al festejo buscaba a algo o mejor dicho a alguien desesperadamente.

-Sakura: Hinata a quien buscas! No me digas que a un muchacho…

Hinata algo sonrojada negó con la cabeza.

-Sakura: Pero quien lo diría que nuestro compañero de clases no es mas que el mismo Kage de la arena….

Hinata voltio algo distraída al podium y cuando lo vio, no lo podía creer ¿Por qué? ¿Por qué nunca me lo dijo?

-Sakura: Pero eso a ti no debe sorprenderte, ya que me imagino que como últimamente tu y el se llevaban bien ya lo sabias…

Hinata volvió a verla pero con una cara totalmente diferente. Disculpa Sakura tengo que ir con Kiba. Mientras Hinata se iba corriendo lo mas rápido que podía, logrando internarse en el bosque y ya ahí se deslizo sobre un árbol y comenzaron a caer unas gotas calientes de su rostro. Parada enfrente de ella se hallaba el mismo Kaze Kage de la arena.

-Por que lloras Hinata

-Pero que tonta fui, como no me di cuenta, que tonta me he de ver visto todo este tiempo….

¿Por qué nunca me lo dijiste?

-Crees que si te lo decía seguirías con migo? Y no fuiste ninguna tonta gracias a ti puedo ver las cosas de manera distinta hasta he descubierto que de vez en cuando puedo sonreír.. El la tomo delicadamente entre sus brazos y tiernamente se aferro a ella, Hinata al no poder mas correspondió con la misma ternura, Gaara se separo la contemplo serenamente, sus miradas se cruzaron y con la misma ternura tomo su cara entre sus manos y sin mas la beso apasionadamente. Después de un rato y algo cabizbaja dijo:

Si yo pudiera hacer algo por ti, no lo dudaría, pero no soy muy fuerte..

Gaara la contemplo y le dijo:

Tu haz hecho mas de lo que cualquier persona, ha hecho por mi..me has aceptado y has estado a mi lado sin que yo te lo pidiera.

Por eso quiero que vengas conmigo, de vuelta a mi hogar, con la persona que mas amo. Hinata empezó a llorar de alegría, pero no podía ella negó con la cabeza no puedo, Tu te mereces algo mejor, alguien de tu mismo valor..Yo necesito entrenar…. Es la única manera de volverme fuerte…

Gaara sabiendo exactamente a lo que se refería la abrazo y le juro que el la esperaría no importando el tiempo..

Con la respiración agitada Hinata se despertó y se dijo muy confundida ¿Por qué? Hace siete años que pasó eso ¿Por qué hasta a horita? Por que tengo estos sueños.. Gaara estarás bien….

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