Deberes de padre
-Plan B?- Nodoka se encontraba con el grupo reunido en el restorán, luego de la sorpresa de las noticias, era momento de reflexionar, pensar y poner la cabeza en la nevera.
-En si siempre pensamos en esta posibilidad, nos estábamos cuidando, pero sabíamos que esta posibilidad podía pasar- Akane se encontraba recostada sobre Ranma, quien a su vez estaba sentado en un banqueta.
-entonces no estas feliz, acaso no quieres tener el niño?-
-¡POR SUPUESTO QUE SI!- Akane se puso roja de furia, Nodoka continuo el interrogatorio.
-entonces?-
Solamente pensábamos que no era el momento, nada mas, el dojo ayuda, pero yo me quedo sin poder dar clases, significa un turno menos-
-deberemos acostumbrarnos, yo llevare los tres turnos, modificaremos los horarios, para que no estén tan encimados, ya veras, además, podrás ayudar, aun con bombo- Ranma le hizo cosquilla en el cuello a su esposa, quien casi se cae de la silla por las risas, Nodoka suspiro, un problema superado, cambio de postura y encaro a la segunda pareja.
-y tu Ukyo?- esta miro a Ryoga, ambos estaban sentados muy juntos
-parece que Ryoga va a tener que aprender a cocinar-
El susodicho miro a su esposa con interés
-a que te refieres? Yo no puedo cocinar como tu-
-una mujer embarazada, en sus primeros meses, puede que sienta rechazo hacia ciertos olores o sabores, podría tener nauseas, vómitos, incluso con cosas que le han gustado toda la vida- la matriarca ponía su cuota de experiencia.
-pues bien, si es necesario, seré el maestro de los oyokiyami- todos estallaron en risas
-anota mi amor, no ir a U-chans, peligro mortal de envenenamiento- Kuno tenia una sonrisa de orgullo y satisfacción de oreja a oreja, todo lo contrario a Nabiki, sentada junto a el en una mesa, la muchacha tenia una cara de susto mortal, Nodoka lo noto, tercer ataque, directo y por el flanco.
-Kuno, Nabiki, ustedes?-
Nabiki iba a decir algo, pero su esposo se adelanto…
-tendremos el bebe, ni hablar de ello-
La medio de las Tendo volteo a mirarlo algo enojada.
-CLAROOOOO, tu no serás el que tenga nauseas, vómitos, ni iras al baño doce veces al día, no te pondrás gordo como una pelota de básquet, ni tendrás acidez, ni se te hincharan los tobillos, ni te dolerá la espalda, ni se te hincharan los pechos hasta doler, ni pasaras por el parto y tampoco...- Kuno se decidió callar a su esposa de la mejor manera que se le ocurrió, con un beso, la sorprendida futura madre lo miro sin entender, pero el le toma la barbilla entre sus manos y viéndola a los ojos, le susurro tiernamente.
-no, no me pasara eso, simplemente seré la persona que te dará regalos hasta que tengamos que construir una nueva casa, te amara y mimara de tal forma que hará quedar al viejo Kuno como un salvaje troglodita, y cuidara de ese bebe y su madre como el mas fiel perro guardián- luego simplemente abraso a Nabiki de una manera enternecedora, ella bajo la cabeza y la apoyo en su pecho.
-te quedaras a mi lado todo el tiempo?-
-si es necesario, por supuesto- Nodoka y la Cologne se sintieron conmovidas, pero ambas sabían que faltaba lo peor, ambas miraron a Shampoo, sentada sobre la mesada del restaurante, lejos, un Mousse vendado en la mesa mas opuesta posible, junto a Tofu, Cologne se dirigió a su bisnieta.
-y tu Shampoo- la amazona las miro con furia
-Shampoo tener bebe- las veteranas se quedaron con las bocas abiertas, pensaban que aquí se presentarían los mayores problemas, sin embargo…
-vaya, me alegro por ustedes- Nodoka media sus palabras, Shampoo levanto sus ojos con fuego nuevamente.
-Shampoo no hacerlo por tonto esposo, Shampoo querer tener algo propio para amar – Mousse estuvo a punto de interrumpir, Tofu lo detuvo, era hora de empezar una relación seria, no forzada, pero no justo en este momento. Cologne y Nodoka lo entendían bien, por el momento que todos hayan aceptado, era mas que suficiente.
Hacían horas que Ranma y Akane habían llegado a su casa, horas en que ella se ducho para luego quedarse tirada en su cama, mientras el daba el ultimo turno en el dojo. Cerca de las siete de la tarde, su esposo apareció por el cuarto, sucio, sudoroso y… hambriento. Se quito la camisa, los pantalones, su bóxer y se dirigió a la ducha. Desde allí grito.
-vaya, aquí estabas, que hay de comer?-
-no prepare nada- contesto ella mientras miraba el techo.
-por que? estoy hambriento-
Akane giro quedando boca abajo mientras miraba hacia el vaporoso baño.
-Ranma, tu crees que es conveniente que YO cocine?-
-si, por que?-
-Ranma, seamos sinceros, la otra noche casi me muero con ese pollo al horno que prepare-
el chico asintió desde la ducha
-te dije que no comieras eso, estaba totalmente carbonizado-
-y también recuerdas el asado de cordero?-
Ranma movió la cabeza como tratando de sacarse de encima ese recuerdo, por varias noches, soñó que lo obligaba a comer ESO
-por supuesto, quien podría olvidarlo?-
-y mi puré de papas?
-también- El muchacho obvio el detalle que había usado el susodicho puré como parte de la pared, en donde escaseaba el yeso, nadie noto la diferencia, incluso era más resistente que el yeso mismo.
-lo que pregunto es si ahora conviene que cocine en mi estado actual?-
-oh, es una buena pregunta, se la haremos al doc en estos días, esta bien, por ahora cocinare yo, tu supervisaras algunas clases, el doc dijo que aun no tomemos cuidados extremos, ya lo oíste, vida normal- Akane continuaba acostada abrasada a su almohada, tan ensimismada que también seguía cubierta solamente por su toallon, Ranma llego envuelto en su toalla, se sentó junto a ella, le acaricio el cabello y le hizo cosquillas en el cuello, la chica pareció revivir, el chico se recostó junto a ella, ambos se miraban a los ojos.
-estamos listos?- ella parecía preocupada
-queramos o no, ya estamos en carrera, además, cuanto mas hubiéramos esperados, un año, dos?- Ranma volvió a hacerle cosquillas, Akane se retorcía de la risa, nuevamente se miraron fijamente, ella puso esa mirada picara que volvía loco a Ranma. Acerco sus finos dedos a los labios de el.
-vida normal, no?-
-así es, ya lo oíste, en todo sentido- Ranma deshizo el nudo que sostenía el toallon de ella, y luego continuaron con su vida…
En otro lugar de Nerima, otra pareja charlaba, mas bien el escuchaba, mientras ella, moviéndose frenéticamente de aquí para allá, acomodando cosas y limpiando, no paraba de hablar.
-mañana llamare a Konatsu, es mejor que te vayas acostumbrando, si bien por ahora falta mucho para que tengamos problemas, es mejor adelantarse-
Ryoga se acerco y abrazo a Ukyo por detrás, apoyo su frente en el hombro de ella,
-no te apresuras?-
-hay que tener todo listo, no quiero tener problemas- ella tomo sus brazos, era tan reconfortante sentirse protegida, el la estrecho mas contra si.
-yo también estoy asustado, pero no podemos perder la cabeza-
La muchacha se revolvió tratando de liberarse de los brazos de el, pero Ryoga no soltó su presa, ella se quejaba.
-asustada? yo no estoy asustada, por que crees que estoy asustada? yo no me asusto, yo …-
-sshh, te conozco, cuando te asustas atacas, huyes hacia delante, tranquilízate, no estas sola, yo estoy aquí, las demás chicas, Cologne, Nodoka, los chicos-
Ukyo se calmo, dejándose proteger nuevamente, pero era...
-pero es que no me lo esperaba, no aun-
-hablamos mil veces de esto, antes, durante y después de casarnos-
-si, pero ahora va en serio-
Ryoga la hizo girar, ambos quedaron frente a frente, el llevo su mano al vientre de ella, Ukyo miro hipnotizada esa mano acariciándola
-estamos hablando del mayor milagro de la vida, de un hijo, eso te da miedo?-
La muchacha asintió tímidamente
-, y también nueve meses y también el parto-
Punto para ella, Ryoga se arrodillo y apoyo su oreja en el vientre.
-piensa en esto, cuando estés amamantándolo o amamantándola, no pensaras que valía la pena?-
Asustada o no, Ukyo sonrió
-tienes razón, ella va a valer la pena-
-EL-
-ELLA- dijo Ukyo, mirando seriamente a su esposo, Ryoga volvió a ponerse de pie, cara a cara con ella.
-EL-
-ELLA-
-EL
-ELLA-
-esta bien, tengamos gemelos, una chica y un chico- La mueca de Hibiki hizo reír a su esposa, el siempre encontraba una salida a esas tontas peleas que a veces tenían, sin embargo...
-JA, ve y sumérgete en la fosa de la mujer ahogada si quieres dos bebes, será uno o una, por lo menos por ahora-
Ryoga sopeso el consejo, meneo la cabeza rápidamente
-olvídalo, me rindo, esta bien uno... o una, agradeceré lo que dios quiera, bueno, luego de la harina y sal que viene?-
-busca la salsa…-
El centro comercial de Nerima no se llenaba mucho de gente los días de semana, el fin de semana era el momento fuerte, con miles de personas en el desde las diez de la mañana hasta pasadas las once de la noche. Por ello, los vendedores y dueños se afanaban de vender algo a los pocos visitantes de entre semana, especialmente el dueño con un falso acento francés de cierta tienda para futuras mamas...
-y este es un modelo para cuando llegue a los seis meses, vera que esta echa en las mas finas sedas de Asia, este otro es traído especialmente de Francia, fue alabado en los desfiles de moda de toda Europa, si me acompaña, por aquí, vera estos modelos de los mas caros diseñadores de Milán y Turín, son modelos exclusivos, únicos para tan distinguida futura madre-
-OH, ya lo veo- como Nabiki seguía aun un poco asustada, Kuno la llevo a hacer lo que mas le gustaba, COMPRAR, el pobre Sasuke trataba de acompañarlos con las rodillas temblando a causas de los paquetes que llevaba, es que cuando mas nerviosa estuviera Nabiki, mas compraba, y era obvio de que la chica no estaba nada calmada.
Nabiki miraba los distintos modelos, los levantaba, los pasaba por sus cachetes sintiendo la suavidad de la tela, al fin, con el dedo indice tocando sus delicados labios, sonrió al vendedor.
-son preciosos, verdad Kuno? OK, me los llevo-
-cuales?- el vendedor se fregaba las manos, con dos de esos modelos salvaría la semana. Pero Nabiki simplemente dio mediavuelta, al tiempo que contestaba.
-todos, obviamente-
-pero señora, cada uno cuesta entre quinientos o seiscientos, DOLARES –los ojos del vendedor se salieron de sus cuencas, mas al escuchar a la chica mientras enfilaba hacia la puerta.
-dólares? pensé que seria mas caro-
-es…es…esta segura?-
-por supuesto, Sasuke, llévatelos al auto, yo seguiré mirando a ver si encuentro algo, Kuno, amor, pagale al buen señor y no olvides la propina, nos a atendido maravillosamente-
-adelántate mi bello ángel, Sasuke, mi billetera- de en medio de los paquetes surgió una mano con la cartera del kendoista, el vendedor vio como Kuno la abría y se desplegaban tantas tarjetas de crédito (todas doradas obviamente) que casi llegaba al piso. Kuno miro al vendedor, sudado como si la oficina de impuestos estuviera realizando una auditoria y no la mayor venta de su vida...
-acaso preferiría efectivo?-el vendedor, con el cuello estirado quince centímetros asintió al borde del colapso
-muy bien, sírvase, y quedes con la propina, vamos Sasuke, debemos alcanzar a mi esposa antes de que nos obligue a comprar un camión para llevar todo esto- y dicho esto el hombre vestido como en la época feudal japonesa, katana al cinto, salio de la tienda, seguido por una bola de paquetes multicolores y bolsas de negocios de tres metros de altura, uno cincuenta de ancho y uno treinta de profundidad, un poco tambaleante, mientras misteriosamente se escuchaba los acordes de la marsellesa.
-MOUSSE, APURATE CON MI REFRESCO-
-aquí esta mi amor-
-y donde esta mi postre?-
-en un segundo te lo traigo- el chico bajo corriendo, mientras la matriarca miraba a su bisnieta recostada tranquilamente en una hamaca.
-no estas exagerando Shampoo? aun es muy pronto para esto-
-no abuela, Shampoo hará pagar a este imbécil cada error, te lo aseguro, si quiere ser el padre de mi bebe, tendrá que ganárselo- Mousse llego con el postre que le pedía su esposa, esta lo probo.
-dije de arándano, no de bellotas, no entiendes?-
-disculpa, ya te lo cambio- y raudamente el cegato fue a la cocina.
