Vamos de paseo, tu tu tu, cómprame un hot dog, tu tu tu

-En serio, al centro comercial?- Akane no cabía en si de alegría, luego de casi ocho días de lluvias continuas, el sol reaparecía sobre Nerima, y Ranma le ofrecía la oportunidad de escapar de la casa, para una joven e inexperta futura mama el echo de luchar contra sus hormonas encerrada en su hogar era algo superior a sus fuerzas, se cambio rápidamente y salio del brazo de su esposo, apoyándose en el durante el camino. En el centro, semivacío por ser un día de semana, el espacio sobraba, lentamente ahora, como correspondía a toda una mujer casada, iban pasando de vidriera en vidriera, algo que para Ranma se estaba convirtiendo en algo insoportable, luego de más de una hora de avanzar a mínima velocidad, el muchacho le señalo algo del otro lado de la plazoleta.

-no, no lo creo, no son Mousse y Shampoo?-

Akane miro en la dirección indicada, y si eran ellos, sin duda, aunque…

-si, y parecen muy enamorados, no?- La susodicha pareja parecían un clon de Ranma y Akane, con la muchacha de pelo violáceo tomada del brazo de el, y recostada sobre su esposo. En el mas absoluto silencio el matrimonio Saotome se acerco a ellos, tratando de escuchar lo que hablaban, Mousse y shampoo se encontraban viendo unos moisés y cunas, y el instinto maternal desatado de Akane frustro la sorpresa al ver una pequeña cunita de madera.

-uh, que linda- Shampoo, y Mousse se quedaron rígidos al reconocer la voz, Ranma se horrorizo al escuchar una frase típicamente happyiana en los labios de su esposa.

-Ranma, Akane, que sorpresa, como están?- el cegaton fue el primero en reaccionar, Shampoo se sentía incomoda que la encontraran tan arrumacada de Mousse, pero a lo echo… sin embargo vio esa mirada en Akane, la había visto hacia segundos en su propio reflejo.

-chica violenta ponerse dulce? cuna ser linda, no?-

-si, es hermosa, no te parece Ranma?-

-si tú lo dices-

Akane meneo la cabeza, y luego, por primera vez cambio una mirada cómplice con la amazona.

-esposos, piensan que no pueden darse el lujo de ser tierno frente a otro-

-tu decirlo, Mousse piensa que aquella sobre derecha ser linda, no ser linda, ser barata-

-es barata y es linda shampoo, debemos comprar muchas cosas, mejor tener de todo, aunque no sea lo mejor-

-Mousse tiene razón Akane, deberíamos empezar a comprar cosas, no podremos con todo a último momento-

-arriba hay mas tiendas de bebes y futura mama, por que no damos una vuelta y vemos?- Akane señalaba al segundo y tercer piso del centro comercial, con tranquilidad subieron por las escaleras mecánicas, miraron las primeras tiendas cuando Shampoo le señalo algo a Akane

-ese no ser medico cuñado?-

-si, es el doctor Tofu, y allí esta Kasumi- el doctor parecía esperar en el centro del pasillo, mientras la mayor de las Tendo se regocijaba mirando las tiendas de bebes.

-hola doc-

-hola Ranma, Akane, Shampoo, Mousse, que hacen aquí?-

-aprovechando que no llueve, mirando las tiendas de bebe-

-si, Kasumi también quería verlas, tres, me pregunto cuando llegaran…?-

-cuando llegaran quien?- preguntaron a coro Ranma y Mousse, el medico sonrió.

-no nada, solo hablaba para mi- la tercera pareja se unió y continuaron la excursión, no pasaron cinco minutos cuando alguien parecía llamarlos, Ukyo y Ryoga llegaban, y tres minutos mas tarde una Nabiki seguida de Kuno se cruzaba con la manada de futuras madres, el doctor empezó a transpirar levemente, que casualidad…

Todo continúo normalmente durante otra hora, hasta que las chicas, bastante mermadas en sus resistencias físicas, sentaron sus reales en la plazoleta de la planta baja.

-Ukyo, quieres comer algo?- pregunto un galante Ryoga, la cocinera adoraba algo…

-si, un hot dog-

-con mayonesa- Akane mirando a Ranma

-para mi con mostaza- Nabiki tironeando la manga de Kuno

-con todas salsa, y con cola fría- Shampoo poniendo ojos de cachorritos a Mousse

-para mí con salsa golf- Kasumi con su habitual sonrisa, a un Tofu que ahora sudaba copiosamente, todas con el mismo antojo, a la misma hora y por el mismo canal-


-muchachos, que desean? El vendedor del bar sonrió gustoso ante estos cinco que venían a adquirir sus mercancías, seria una buena tarde después de todo…

-un hot dog para mí-

-otro con mayonesa para mí-

-al mío pongale todo, mayonesa, salsa golf, keptchu, salsas picantes, mostaza-

-al mío solo mostaza-

-uno con salsa golf por favor-

Adiós venta, hacia rato que había vendido el ultimo, además, como no venia nadie entre semana, el vendedor no se preocupo por preparar mas…

-lo lamento, pero no me quedan mas, tal vez en el tercer nivel, déjeme averiguar- el empleado consulta con un teléfono en su cocina, regreso- señores, en el tercer nivel me indican que queda solo uno… un momento adonde van?- buena pregunta, viendo a Ranma, Mousse, Kuno y Ryoga trabarse en la puerta al intentar pasar todos juntos por ella…

-es mío- Ranma pateo a Ryoga, golpeo a Mousse y arrojo a Kuno a lo lejos, pero Ryoga reboto contra el piso, y rápidamente salio tras el chico de la coleta, seguido por Mousse, que se iba codeando con Kuno, detrás de ellos, muy tranquilo salio el doctor Tofu, mientras limpiaba suavemente sus lentes.

Ranma pensó que lo mejor seria ir saltando de piso en piso, apenas tomaba altura cuando un paraguas lo envió directamente a la fuente del centro comercial, segundos después, una pelirroja furiosa se lanzo tras el muchacho con paraguas, que llegando al segundo nivel, y se aprestaba a lanzarse hacia el tercero, cuando una espada casi le corta el pescuezo, Ryoga tuvo que tirarse al suelo para esquivar el mandoble de Mousse, el eterno chico perdido se paso la mano por el cuello mientras miraba al cegaton.

-oye, Mousse, no estas exagerando, es solo un hot dog?- el muchacho amazona señalo hacia la fuente.

-díselo a Ranma, creo que le fracturaste el cráneo, espera Kuno, donde vas?- mientras Ryoga y Mousse discutían, Kuno, un poco mas modesto, subía corriendo por las escaleras mecánicas, y empezaba a aventajar a los otros, pero Ryoga se le tomo de un pie, Mousse del otro, aun así el Tatewaki intentaba seguir adelante.

-suelten bellacos, suelten-

-hay se ven idiotas- mientras los otros tres se peleaban, Ranma, a saltos empezaba a tomar la ventaja, Mousse y Ryoga se miraron y le lanzaron lo que tenían a mano para detenerla, que en ese momento era…Kuno

-echen paja- grito Kuno segundos antes de estrellarse de cabeza contra la cabeza de la pelirroja, ambos cayeron al segundo nivel, Ryoga y Mousse se golpearon las manos, se sonrieron, y empezaron una pelea a golpes de puño y patadas, que empezó a destrozar todo el segundo nivel,… mientras tanto, los cuñados fantásticos se recuperaban…

-OH por dios que me golpeo? Kuno? Tu? solo tu podías tener la cabeza tan dura…bueno aparte de Ryoga y Akane- Ranma se levanto, miro a Ryoga y Mousse, su cuñado se levantaba lentamente, Ranma lo miro y empezaba a correr, cuando el keondoista se le subió a caballito y se abrazo a su cuello.

-donde crees que vas, "cuñada"-

-bajate de mi, insano mental- pero como igual estaba avanzando siguió su camino, subiendo por la escaleras mecánicas casi estaba llegando al puesto de hot dog en el tercer nivel, cuando Ryoga le hizo un tackle, y Mousse trataba de hacerlo trastabillar, los cuatro, hechos un ovillo entraron por medio de la puerta de vidrio, y chocaron contra el mostrador, quedando desparramados junto a…

-doctor Tofu, pero que infiernos hace aquí?-

-ah, Kuno, subí por el ascensor, los dejo chicos, Ranma, hacia rato que no te veía así, le voy a llevar este hot dog a Kasumi, bye- tres tipos, y una chica pelirroja preguntaban desesperados si no quedaban mas hot dogs.

-lo lamento, pero ese era el último- los cuatro salieron fuera de la tienda, se sonrieron.

-Ranma, esto es tú culpa-

-mía, tu ayudaste Mousse-

-si, no te hagas el inocente- todos se quedaron mirando a Ryoga, y los cuatros iniciaron entre ellos una nueva batalla.


-que raro, por que nos pedirían los chicos que nos volviéramos a casa?- Akane parecía pensativa, iba caminado junto a Ukyo, Shampoo, Nabiki y Tofu y Kasumi.

-no lo se, pero me pidieron encarecidamente que las alcance hasta sus hogares, ellos vendrán luego- Tofu parecía serio, hizo subir a todas a su camioneta, y mientras se retiraba del estacionamiento, pudo ver por el espejo retrovisor como el centro comercial empezaba a derrumbarse lentamente.