:..: A Black Mystery :..:

Capitulo 2

Habían pasado dos horas desde que Remus Lupin había dado la orden y la organización de las nuevas tareas. Ahora se encontraba ahí el grupo encargado de encontrar al vástago de Regulus: Minerva, Draco, Nymphadora, Bill y Fleur Weasley; los acompañaban Luna, Hermione y Andrómeda, quien en esos momentos era la pieza clave para la búsqueda; tenían varios mapas de Europa y los nombres de las familias sangre pura mas importantes pero aun así la tarea sería igual de fácil que hacer que Voldemort empezara a repartir flores a los nacidos de muggles.

-Necesitamos toda la información que nos puedas dar Andrómeda- dijo seriamente Mc Gonagall mientras pasaba las hojas de un libro con el emblema del Ministerio donde estaban registradas todos los nacimientos de niños magos…

-Llámenme Andy, y no va a estar ahí, es demasiado simple y Reg nunca lo fue… no se que puedo decirles, los Riechestein eran una de las familias mas ricas y poderosas de toda Europa y tan amantes de las Artes Oscuras como los Black, si mal no recuerdo vivían en Austria pero viajaban continuamente a Londres, Francia y Dinamarca- con forme iban hablando aparecían marcas sobre los lugares mencionados- con respecto a sus hijas no recuerdo mucho, la ultima vez que las vi tenían ocho o nueve años, supongo que debieron coincidir con Reggie en Hogwarts-

-Tengo entendido que sus familias se reunían muy seguido- comento con su fuerte acento francés Fleur

-Así es, pero yo me fui de mi casa al terminar Hogwarts y desde ese día jamás supe nada de ellos, salvo las ocasiones hablaba con mi tío Alphard, pero el murió cuando yo tenía veintiún años-

-Mi madre le tenía una gran estima a los Riechestein, incluso tenía varios objetos con el escudo de armas de esa familia; además de que el Señor Oscuro tenía un interés especial en Riechestein Schloss, en Innsbruck-

-No me sorprende Draco, según las historias que escuche durante el entrenamiento de Auror, esa casa tiene artefactos y libros de magia oscura tan retorcidos que incluso el mismo Lord temblaría de miedo, eso y que no cualquiera puede entrar, supongo que tendrás que ser sangre limpia o algo así- Tonks miraba atentamente uno de los mapas donde se encontraba señalado Grimmauld Place y algunas otras propiedades de los Black.

-Lo mejor será 'preguntar' a las familias sangre pura, no solo de aquí, sino de Europa, esto requerirá mucha investigación, hay que abarcar mucho territorio, pero hay que enfocarnos por ahora en los lugares que menciono Andrómeda; Fleur y Bill se pueden encargar de Francia¿no hay ningún problema verdad?-

-Para nada Hermione, au contraire será un placer- la mitad veela sonrió amablemente

-Y no hay que olvidarnos de los registros, Hogwarts, Ministerios de Magia, Hospitales, Gringotts-

-Tiene razón señorita Lovegood, yo me encargare de Hogwarts y los hospitales- la directora se acomodo los lentes antes de continuar- el joven Weasley puede usar sus contactos en el banco-

-El apellido Malfoy aun pesa en algunos Ministerios- habló el rubio mientras se levantaba de su asiento-

-Bien es necesario empezar ya- la voz de Mc Gonagall sonó limpia y fuerte- Los quiero en Francia mañana mismo y de regreso en tres días; Tonks tu iras con Longbottom a Dinamarca; Draco te quiero aquí en Londres, quiero que encuentres donde se quedaban los Riechestein cuando venían; Hermione y Luna hay muchos archivos que revisar-

Dos meses habían pasado desde aquella junta y no tenían concreto, solo teorías y suposiciones, era como si los hubieran querido desaparecer... Juno y Helena, las mellizas herederas a una de las fortunas más grandes de Europa, ambas estudiantes modelo de Hogwarts, prefectas, once T.I.M.O.S y diez E.X.T.A.S.I.S cada una. Juno en Slytherin y Helena en Ravenclaw, esta última Premio Anual. Después de acabar el colegio se perdía la información, ambas desaparecieron aparentemente, en la sociedad mágica casi nadie hablaba de los Riechestein.

Hermione y Luna pasaban horas encerradas en la biblioteca o en el despacho principal de la casa junto con Andrómeda leyendo los viejos libros de Orión Black, quien se dedico a estudiar la heráldica y genealogía de las familias sangre pura; la castaña aunque se mostraba impávida estaba desesperada, para la fecha se sabía la historia de las familias mas influyentes en el mundo mágico, conocía sus propiedades, la cantidad de oro en Gringotts, lo que había pasado con la últimas tres generaciones de cada una, pero no podía encontrar a la posible madre del hijo de Regulus. A eso había que sumarle la presión extra del Horcruxe, Remus no le había mentido cuando dijo que las tendría trabajando horas extras; su amiga y ella apenas dormían, las marcas debajo de sus ojos lo evidenciaba y ni que decir de comer propiamente, el color pálido de las dos demostraba la sobrecarga de actividades; revisaban texto tras texto, y pista tras pista del maldito fragmento de alma que faltaba, pero parecía igual de perdido que las dos hermanas Riechestein.

En el campo de batalla la situación era tensa, Voldemort avanzaba escalofriantemente rápido, tenía tomada buena parte de Europa Oriental, había ataques continuos, sus seguidores aumentaban, la Orden estaba llena de heridos y bajas considerables. Pero lo peor era el ambiente que se vivía ahí en Grimmauld Place, todos estaban en su limite, cualquier cosa los hacía explotar, las peleas entre ellos eran el pan de cada día, Andrómeda con Tonks, Draco con Harry, Alastor y Remus, Minerva y quien pasara frente a ella; incluso Luna, a quien nunca la embargaba la histeria, había perdido los estribos en mas de dos ocasiones. El panorama era malo, todo mundo estaba a la defensiva, estaban a punto de quebrarse, y si eso pasaba a Tom, el idiota más grande de todos los tiempos, le sería tan fácil acabar con ellos como cuando Snape le quitaba puntos a Gryffindor.

Dejo de escribir un momento y se estiro en la cómoda silla con el emblema Black, volteo a ver el reloj de pared (el cual marcaba solo la hora) y se dio cuenta que pasaban las cinco y media de la mañana, dio una rápida mirada a su alrededor y se encontró a la rubia Lovegood acostada en un sillón con la pluma en su mano y el pergamino en las piernas. Sí alguien en quinto año le hubiera dicho que acabaría siendo compañera de trabajo de 'Lunática Lovegood' y que llegaría a ser como su hermana se hubiera burlado durante todo el año escolar; tomo una manta y después de retirarle sus cosas de trabajo la tapó y salió de ahí, necesitaba un poco de café y algo de comer, esa era la hora perfecta para ir por provisiones, no se toparía con nadie y evitaría una discusión.

Entro a la cocina que estaba inundada por el aroma de la bebida, una de las reglas no escritas de la casa: siempre debía de haber café disponible; agarro una taza y se sirvió llevándola directamente a su boca, lo había hecho Seamus, lo sabía por el ligero sabor a vainilla; se sirvió más y abrió la alacena en busca de galletas o algo para acompañarlo…

-¿Quieres algo Meda?- preguntó Hermione sin dejar su búsqueda, la mencionada sonrió, la castaña era la única que la llamaba por el apocope de su infancia a pesar de que ella les había pedido que la llamaran Andy.

-Madrugaste hoy-

-No he dormido-

-¿Desde hace cuanto sabías que estaba aquí?- se acerco a donde estaba el café y ella misma se sirvió.

-Desde que me vienes siguiendo cuando pase por las escaleras principales- la castaña puso una cantidad considerable de galletas con chispas de chocolate y se sentó en la mesa.

-Impresionante, y yo creí que había sido lo suficientemente silenciosa- tomó lugar frente a ella y agarro una galleta.

-Y lo fuiste, pero el estar en los primeros lugares de la lista de asuntos pendientes de Voldemort te mantiene en alerta permanente-

-Ahora suenas como Moody- si Hermione riera, lo hubiera hecho en ese momento, Andrómeda Black se había convertido en una de sus personas favoritas de la casa y se le hacía sumamente fácil mantener una plática con ella.

-Después de pasar cinco años con él algo se te queda- las dos mujeres quedaron en silencio un buen rato comiendo lo que estaba en el plato…

-¿Cómo van las cosas?- preguntó de pronto la mayor de las féminas.

-¿Te refieres a las investigaciones?-

-Por supuesto, después de lo de ayer en la mañana todos sabemos como van las cosas con Harry- temprano ese día habían sido protagonistas de una de las peleas mas fuertes de esos dos meses, habían salido volando cosas y alguno que otro maleficio; nadie sabía el por que y por supuesto nadie se había atrevido a preguntar.

-Si, bueno, los dos estamos un poco tensos-

-Por un momento recordé mi infancia, Sirius y Bellatrix solían pelear igual… pero dale tiempo afortunadamente el no es ninguno de los dos, si hablan pueden arreglar el problema-

-Deberías seguir tu propio consejo-

-Te refieres a Nymphadora, supongo-

-Exactamente-

-Ambas tenemos que vencer a nuestros propios demonios primero…-

-¿En que estabas pensando cuando le pusiste así a tu hija?-

-Supongo que quería seguir con la tradición familiar, eso y una apuesta que hice con Bellatrix cuando éramos niñas. Un partido de Quidditch, Holanda contra Francia, si ganaba Bella yo le pondría a mi primera hija Nymphadora o si era niño Camelopardalis,si ganaba yo, ella tendría que servirle a un hijo de muggle durante medio año en Hogwarts y… perdió Holanda y mi hija recibió su nombre, aunque bueno suena rara la pregunta cuando viene de… ¿Hermione?-

-Shakespeare, un escritor muggle muy famoso en todo el mundo, escribió muchas obras entre ellas "Un cuento de Invierno" de donde sus padres tomaron su nombre…- una voz masculina respondió la pregunta- ¿Podemos hablar?-

-Bueno creo que esa es mi señal de salida- Andrómeda tomo su taza y camino hacia la puerta- No vayan a romper nada¿entendido Harry?- así salió dejándolos solos, aun se encontraba en pijama que consistía en solo un pantalón de franela; la castaña lo miraba indiferente mientras la cara de él mostraba arrepentimiento…

-Te escucho- el ojiverde se rasco la nuca y volteó la cara, siempre se ponía nervioso cuando Hermione usaba ese tono de voz, era intimidante.

-Si… bueno… este…- se quito los lentes y se paso la mano por la cara secando el inexistente sudor- Lo único… como te digo…-

-Potter, tengo mucho trabajo no puedo perder el tiempo, cuando te decidas a hablar búscame- la ex Gryffindor se levanto dispuesta a dejarlo en la cocina.

-No te vayas…- se quedo de pie, mirándolo atentamente- Solo quiero… pedirte perdón por lo de ayer… estaba enojado…-

-Y yo creí que tus exabruptos de personalidad los habías dejado a los quince años- lo hizo sentirse aun mas culpable.

-Se que no debí de haber dicho nada de lo que dije y…-

-Pero lo dijiste y me lastimo bastante- bajo su cabeza apenado- Me acusaste de no estar haciendo nada para encontrar el Horcruxe, de no hacer nada por lo de Regulus, de no hacer nada por ayudarte y estoy segura de que si te hubiera dejado hablar incluso me hubieras acusado de ser mortífago-

-¡Eso no es cierto!- alzo la cabeza defensivamente- sabes que jamás te acusaría de algo así, Hermione…-

-Yo lo se, y tu también sabes que yo no hago otra cosa mas que ayudarte y sin embargo me acusaste de lo contrario… Harry sabes que eres lo poco, o lo único que me queda en este mundo… Nunca, escúchame bien- le tomo la cara con ambas manos y fijo su mirada en la de él- Nunca dejaría de hacer algo que te ayudara, siempre voy a estar ahí para ti, ahí contigo-

-Perdóname-

-Ya lo hice, sabes que no me puedo enojar contigo por demasiado tiempo; pero entiende que ya no puedes hacer eso, no puedes actuar por impulso; estamos en una guerra, un paso en falso y vas acabar mal… ¿además crees que eres el único que se siente presionado?-

-No-

-Exacto, yo no encuentro nada de todas las malditas cosas que tengo bajo mi responsabilidad y no ando gritándole a medio mundo-

-¿Y que hay de Ron?- preguntó alzando una ceja divertido.

-Ron no cuenta- respondió sonriendo.

-Hermione perdóname, por ser un idiota- como respuesta le dio un beso en la mejilla y la abrazo fuertemente.

-No te preocupes Potter, ya estoy acostumbrada a que lo seas- ella le respondió el abrazo con la misma intensidad.

-¿Entonces todo bien?-

-Ya te dije que sí- ambos se soltaron y la castaña fue a llenar nuevamente su plato

-Creo que alguien es adicta a las galletas- ella le saco la lengua de forma infantil mientras llenaba dos tazas de café.

-Son para Luna, no creo que tarde mucho en despertarse¿tú no quieres algo?-

-No gracias¿quieres que te ayude?-

-Tranquilo, soy una chica fuerte- puso las cosas en una bandeja y se dispuso a salir, el ojiverde le abrió la puerta y la siguió hasta el despacho- Bien hasta aquí llegas- su voz ya era seria y su mirada dura, muchas veces se preguntaba si era él y su afán de volver a tener a la Hermione de antes los que hacían que la escuchara dulce o la viera sonreír. Fue entonces gracias a la luz del amanecer que se dio cuenta de las grandes marcas bajo sus ojos y lo pálido de su piel.

-Debes de dormir un poco-

-Lo haré cuando tenga tiempo, nos vemos mas tarde, hoy nos toca dar clases juntos- ya iba a entrar cuando la detuvo y le planto un beso en la boca- Sabes que no debes de hacer eso en un pasillo, alguien nos podría ver- lo dijo secamente, ya había regresado a su estado "normal", y entró cerrando la puerta inmediatamente.

Dentro se encontró a Andrómeda sentada en su lugar, leyendo sus notas y con algunos libros que seguramente acababa de traer; Luna por su parte se empezaba mover lo que indicaba que no tardaría mucho en despertarse; dejo la bandeja en la mesa que se encontraba frente al sillón que ocupaba, tomo su taza y se sentó frente a la Señora Tonks.

-Muy interesante, sabes más de las familias puras de lo que mi tío pudo averiguar en toda su vida, y el posible paradero de Helena o Juno puede ser cierto… aunque si me permites una corrección…- Hermione le extendió su pluma y ella hizo unos garabatos en el pergamino y se lo enseño.

-Sí, suena bastante lógico- detrás de la chica Granger ya se encontraba Luna comiendo y leyendo lo que acaban de aumentar a su trabajo- Aunque si fuera así…- se quedo en silencio de repente y volteo a ver a su amiga que parecía estar pensando lo mismo- ¡Por Merlín¡Lo hemos tenido enfrente todo este tiempo y todo por una letra!- ambas fueron a distintos montones de papel mientras Andy las miraba confundida…

-¿Cómo pudimos ser tan estúpidas?- escucho murmurar a la castaña mientras sacaba más papeles y los ponía en la mesa, por su parte la rubia trajo un mapa con varios puntos marcados y los quito todos…

-¿Se puede saber que hice?-

-Al parecer nos acabas de dar el dato que nos faltaba para encontrarlas-

-¿Encontrarlas?… Te refieres a las Riechestein- ninguna de las dos le contesto estaban acomodando marcas sobre el planisferio europeo cotejándolas con los pergaminos.

-Sabemos que los Riechestein tenían su mansión principal en Innsbruck- comenzó Hermione- y que constantemente se movían a Francia, exactamente la costa de Montpellier; al norte de Vejle, Dinamarca; y en Inglaterra se quedaban en Reading, cerca de Londres; pero lo que muy pocos saben es de su mansión en Irlanda…- paró un momento su explicación para colocar una nueva marca- En el Condado de Meath, conocido como el Condado Real…-

-Era una de las propiedades más grandes de la familia, casi tan grande como Riechestein Schloss pero que a diferencia de las demás, esta era la única que no estaba marcada como herencia para ninguna de las dos, aun así ambas tenían libre acceso a ella-

-Eso es de lo único que estamos cien por ciento seguras hasta el día de hoy, ahora empezamos con las suposiciones: Regulus y las gemelas coincidieron en Hogwarts, el era un año mayor que ellas, no sabemos desde cuando ni con quien empezó a salir, pero es seguro que para el último año de él ya andaban juntos…-

-Acaba Hogwarts para Regulus y es convertido en mortífago, sino es que antes, y deja de ser visto a menudo por la comunidad mágica pero es notoria una cosa, sus constantes visitas al colegio que acrecientan después de las vacaciones de invierno y suben aun más después de abril, siempre va con el mismo propósito: visitar a las hermanas Riechestein; se acaba el ciclo escolar y la mellizas desaparecen de la luz pública durante casi seis meses. Y justo en esa ausencia empieza el enredo…-

La castaña le mostró un ejemplar de "El Profeta" amarillento y borroso por el tiempo, que dentro de una de las secciones en una pequeña columna se leía el titular¿Heredera en peligro?

¿Heredera en peligro?

Todo empezó hace un par de meses en Riechestein Schloss, Innsbruck, cuando fue llamado en el transcurso de la noche el mejor medimago de San Mungo, quien en esos instantes se encontraba descansando en las costas italianas de Nápoles, con el mensaje urgente de que una de las herederas Riechestein se encontraba en estado de gravedad. El sanador, Havelock Ketteridge, conocido por su pura ascendencia y descubrimientos en el mundo de la medicina, acudió al llamado y no salió de la mansión sino tres días después negándose a dar información alguna del estado o de quien es la paciente. Cabe destacar que el hecho de que después de su graduación del famoso colegio Hogwarts ninguna de las mellizas, Juno Myren y Helena Maeve Riechestein, ha sido vista salvo para trasladarse de casa en casa; por lo que suponemos que la salud de una de ellas se encontraba ya delicada.

El medimago aun se niega a hablar del caso, sin embargo sus visitas periódicas a Austria nos hacen pensar que la vida de una de las descendientes de esta noble y ancestral familia corre peligro. También son constantes las visitas de los miembros de la familia Black, con quien sabemos tienen grandes lazos de amistad que retroceden varias generaciones

Principalmente se ve llegar a Bellatrix Lestrange; la encinta Narcissa Malfoy; y el joven Regulus Black, heredero de la familia y amigo de la infancia de las gemelas; tampoco ellos han querido dar declaraciones al respecto, por lo que lo único que nos queda es esperar y desear que todo salga bien.

-¿De que fecha es esto?- pregunto Andrómeda bajando el periódico.

-No lo sabemos, no se alcanza a leer, pero es finales del 1979 o durante 1980, por que… -

-Narcissa estaba embarazada- la rubia asintió con la cabeza- Entonces a quien estamos buscando debe tener la edad Harry o un año menor-

-Así es y de aquí parte nuestra teoría del nacimiento del herederoLa noche en que Havelock Ketteridge fue llamado se diagnostico el embarazo, y el hacía su vista de rutina para checar la evolución durante los meses siguientes; después de todo ellas no salieron durante seis meses, por lo que los tiempos encajan a la perfección; buscar los expedientes de Ketteridge queda fuera de alcance, todo lo hizo fuera de San Mungo, así no tenía que registrar nada- Hermione empezó a caminar por el despacho.

-¿Y luego?-

-Y luego perdemos todo… 1980 es una año lleno de información que desvía la atención de los Riechestein; los Potter y los Longbottom salen vivos a su primer enfrentamiento con Voldemort; nacen Draco, Neville y Harry; Lily y James se instalan en Godric's Hollow, tú desapareces un tiempo del mundo mágico… De ellos tres sabemos que Regulus bajo la protección de Bellatrix, escala posiciones asombrosamente rápido, y para junio es de los mortífagos más apegados a Voldemort. También es a principios de ese año que Juno y Helena regresan a la vida social, lo cual yo creo era a propósito, nada importante situaciones meramente 'oficiales': cenas de gala, fiestas de familias puras, bailes del Ministerio, eventos de ese tipo. Sin embargo hay algo curioso, nunca se presentaban juntas- le dio una mirada significativa a Andy, quien al ver los ojos cafés supo en lo que estaba pensando.

-Crees que siempre se presentaba la misma ¿verdad?-

-Así es Meda, podría apostar lo que sea a que solo hacía aparición una de ellas, siendo gemelas idénticas nadie se daría cuenta-

-Y no es algo que no hubieran hecho antes, de niñas amaban cambiarse los nombres- lo dijo mas para sí misma, recordando cosas de su infancia.

-Y es precisamente este detalle lo que nos lleva a nuestra siguiente teoría- Luna fue en busca de algo entre los grupos de documentos mientras hablaba- Es a partir de marzo que Regulus regresa un poco a la luz pública, pero siempre acompañado de una de las Riechestein; por primera vez en años Juno y Helena empiezan a viajar por separado y lo hacen lo mas discretamente posible como si no quisieran que nadie se de cuenta a donde van; el Ministerio esta vuelto loco con el aumento de ataques por parte de los mortífagos. Para mayo, a tu primo se le empieza a ver deteriorado físicamente siempre escueto en sus platicas y visiblemente preocupado; las austriacas siguen con su técnica de despiste cada una en un lado del mapa pero sin algún objetivo fijo- saco un archivo de pergaminos seriados con fechas exactas de los meses que le iba diciendo- En junio Regulus empieza a mover cuestiones financieras, en su calidad de heredero de los Black y a escondidas de toda la familia, abre una nueva cuenta en Gringotts con una gran cantidad de oro y de las propiedades de la familia; deja el manejo de sus bienes por escrito y sellado acorazándolo en su cámara normal, la 734, con ordenes estrictas de que solo puede ser pedido por cualquiera de las gemelas Riechestein y solo a quince días después de anunciada su muerte, después de ese plazo la única persona que puede reclamar la lectura es aquella que posea su anillo, del cual los duendes y ahora nosotros tenemos una replica exacta…- le dio la joya falsa.

-Los anillos… Cada uno tenía el suyo- dijo con añoranza mientras lo miraba fijamente- fueron hechos especialmente para nosotros, imposibles de falsificar… son de oro blanco, sacado de las minas de África; bañados en polvo de diamante y labrados por duendes. Todos tienen el emblema de la familia; nuestro nombre y fecha de nacimiento grabados y la constelación de la cual proviene nuestro nombre. Cada uno tiene una piedra distinta; el de Reggie era un zafiro… solo alguien con la sangre Black lo puede usar… pero tres de esos anillos se perdieron… solo quedan el de Cissy que lo tiene Draco y estoy segura que Bellatrix aun conserva el suyo…-

-¿Cómo sabes que el de Regulus se perdió?-

-La última vez que lo vi no lo traía puesto, y nunca nadie se lo quitaba, significaba que pertenecías a la familia; la única vez que me lo quite fue cuando me fui de esta casa… Sirius dejo el suyo en este despacho, encima de las cosas de su padre-

-Lo que nos dice que estamos en lo cierto Luna, él le dio el anillo a su esposa para que se lo diera a su hijo en caso de que no ella no pudiera pedir la herencia a tiempo… tu primo solo estaba asegurando a su familia sabiendo en lo que se iba a meter, fue a mediados de julio que desapareció diciendo que tenía una importante misión que le había encomendado Voldemort, nadie se atrevió a cuestionarlo debido a su cercanía con él, y por lo bien que iban las cosas Tom Ryddle jamás se percato de su falta; justo en las mismas fechas, en Hogsmeade se suscita una pelea entre las mellizas en la que todos los testigos afirman que ambas juraron nunca más dirigirse la palabra y que dejaban de ser hermanas en ese mismo instante y a partir de ese día Juno desaparece completamente, solo se tienen registros de Helena. Los meses siguen pasando, los ataques aumentan y Voldemort va obteniendo cada vez más poder, pero aun con esa situación tan delicada Helena Riechestein viaja constantemente entre Irlanda, Londres e Innsbruck, por las memorias que pudimos rescatar se le veía muy nerviosa, mientras que de Juno no se sabe nada es como si se hubiera esfumado ni siquiera es posible rastrear su esencia mágica…- la castaña se paro para servir un poco de whisky de fuego para cada una mientras la rubia continuaba

-Y con esto damos paso a la noche del 15 de octubre de 1980: Voldemort manda a buscar a Regulus; Helena sale de Montpellier con dirección a Riechestein Schloss pero lo hace en escoba, creemos que fue con el objetivo de llamar la atención; 16 de octubre por la mañana Regulus es visto viajando por Escocia hacia el este acompañado de un mago encapuchado, Helena va a la mitad del viaje, y es aquí donde tu pequeña corrección nos abre el panorama y es que se trata de Irlanda no de Islandia- Andrómeda mostraba confusión y un vaso vacío que Hermione no demoro en llenar…

-No entendíamos por que había ido a Islandia, pero ahora si ponemos Irlanda y seguimos la misma ruta en la que iban caminado, hubieran llegado a Cavan- Luna le mostró el lugar en el mapa y ella abrió los ojos de sorpresa- así es justo al noreste del Condado de Meath¿y por que dirigirse ahí sino es no iba acompañado de una de las Riechestein? Y si Helena estaba en el otro lado de Europa creo que podemos decir que el mago con el que viajaba era en realidad Juno… Llegaron a Cavan por la tarde donde se les vio salir al mundo muggle y no regresar hasta ya entrada la noche, inmediatamente después el encapuchado emprendió camino hacia Meath y Regulus regreso a Londres-

-Y esa noche fue la última vez que lo vi, 16 de octubre a las once y media…- la pelinegra lo dijo con pesadez y Hermione siguió, pero ahora con un tono de voz mas suave…

-Un grupo de mortífagos lo encontró tres horas después y dio aviso a su Señor, para la edición de "El Profeta" del 17 de octubre se encontraba en primera plana la muerte del heredero Black, su cuerpo lo encontraron en el camino entre Malfoy Manor y Westbury… Pero ese no fue el único asesinato de aquella noche, en Innsbruck a pocos metros de su mansión se encontró el cuerpo de Helena Riechestein muerta por mortífagos…- se quedaron en silencio unos minutos en lo que Andrómeda analizaba todo lo dicho.

-Esto quiere decir que Juno es la esposa de Reg- lo dijo pausadamente y un poco ausente.

-Eso sería lo lógico de no ser que en el mismo instante en que se anunció su muerte se vio a Helena Riechestein saliendo de su mansión de Meath- hablo Luna recuperando su atención.

-¡Eso es imposible!, nadie puede estar en dos lugares al mismo tiempo y menos estar muerto en uno de ellos… a menos que tomes poción multijugos…-

-O tengas una gemela idéntica-

-Al inicio creímos que Juno era la que usaba el nombre de su hermana, y una vez mas tu corrección ato el cabo que faltaba, todo el tiempo que "Juno" estuvo desaparecida estuvo en Irlanda. Siempre estuvo en casa, en su mansión de Meath y cuando dije que no podía ser rastreada su esencia mágica estaba en lo cierto y este libro lo comprueba- Hermione le paso un tomo de pasta azul bastante grueso que no tenía titulo ni nada en la portada, Andrómeda lo abrió hojeándolo brevemente, tardo unos minutos hasta que pudo exclamar con emocionada.

-¡Esto es fantástico!, una investigación y explicación completa de cómo ocultar tu presencia, y según el libro hasta ahora solo su autor ha podido hacer esto¿donde lo encontraste?-

-Aquí mismo, en la biblioteca de la casa, pero lee la última pagina- ella lo hizo en voz alta.

-Finalizado 27 de septiembre de 1980, Helena Maeve Riechestein…-

-Así es Meda, es imposible que Juno desapareciera por completo por que no sabía como esconder su rastro mágico-

-A Juno la mataron con la identidad de Helena, ella fue el señuelo todo ese tiempo dándole oportunidad a su hermana de que se escondiera con su hijo por que sabían que Voldemort acabaría también con ellos una vez que se enterara de la traición de Regulus; Tom nunca estuvo seguro de que tuvieron un hijo, fueron muy inteligentes para esconderlo de él, pero aun así los rumores de que había otro heredero Black corrían cada vez mas rápido, así que buscaron la manera de protegerlo a toda costa…- concluyó la rubia dándole tiempo a Andrómeda de pensar un poco…

-¿Creen que Helena siga viva?- preguntó un tanto esperanzada.

-No lo sé, muchas cosas pudieron haber pasado…. nunca se encontró el cuerpo de la otra gemela, ni siquiera con la masacre de los Riechestein en 1981, bien pudo esconderse en cualquier parte del mundo… o huir al mundo muggle… el que supiera esconder su presencia le da una ventaja enorme… lo bueno es que ahora sabemos por donde empezar a buscar…- la castaña tomo lo último que le quedaba a su vaso.

-Irlanda… ¿Cuándo se irán?- ambas chicas se miraron entre sí y la rubia respondió con una media sonrisa.

-Nosotras no podemos ir, no cuando no tenemos algo conciso, tenemos demasiado trabajo aquí-

-¿Entonces?-

-Solo hay una persona a la que le confiaríamos esa información y que conoce Irlanda tan bien como para moverse discretamente y sin levantar sospechas- Hermione miro a su amiga quien rápidamente entendió.

-Iré a buscarlo-salió de apresuradamente dejando a las otras dos mujeres solas, Andrómeda parecía perdida, tenía la mirada fija en ningún punto en específico…

-¿Meda estas bien?- pregunto, poniendo una mano en su hombro.

-Sí… es solo que… son muchas cosas… Reggie era el mas pequeño, teníamos que protegerlo y no lo hicimos-

-Lo único que puedo decirte, es que al final, Regulus demostró ser un hombre bueno, sin él no hubiéramos podido dar con los Horcruxes, y además se hizo cargo de proteger a su familia- la pelinegra le sonrió tristemente, escucharon la puerta abrirse y por ella entro Luna y un hombre, mas bien un joven alto, fornido, el cabello color arena, facciones muy masculinas y una barba descuidada de una semana…

-¿Y esta preciosa dama?- sonó una voz grave y gruesa con fuerte acento irlandés, le dio un beso en la mano y le guiñó uno de sus ojos grises.

-Déjala Seamus, es Andrómeda Black- después de las palabras de la castaña dio unos pasos para atrás, pero aun así sintió como la examinaba con la mirada.

-Un placer, tan hermosa como todas las mujeres de su familia… pero no tanto como tu cariño- añadió rápidamente viendo de arriba abajo a su antigua compañera de escuela.

-Sabes que las adulaciones no sirven conmigo ¿cierto Finnigan?- contestó fríamente, haciendo que el irlandés se acercara y le pasara una mano por la cara.

-No me puedes culpar por intentarlo- acerco su cara a la de ella y le dio un beso en la comisura de los labios de manera provocativa mientras que la mano bajaba por la espalda y se detenía justo al final de esta.

-¡Disculpen!, hay niñas presentes- dijo la rubia señalando a Andrómeda y a ella misma repetidas veces.

-Cierto, lo olvidaba, creo que tendremos que dejar esto para después 'Mione- como respuesta recibió un golpe en el pecho con una carpeta de piel, la tomó y la empezó a hojear.

-Para esto te mande a llamar Finnigan, ahí esta todo lo que necesito que busques, no quiero por ningún motivo se enteren de que estuviste ahí-

-Bastante interesante, tendré que contactar a varias personas pero creo que en dos semanas te tendré todo-

-Tienes cinco días- Seamus levanto la cabeza con mirada incrédula.

-Hermione tu sabes que eso es imposible, es demasiado lo que me pides… y además…-

-Cinco días- lo cortó la fría voz.

-Pero…-

-Cinco días- estuvieron en un duelo de miradas por unos segundos…

-De acuerdo- dijo con resignación mientras ordenaba los papeles nuevamente- Pero sabes que nadie podría hacerlo-

-Por eso te lo estoy pidiendo a ti- el sonrió y la miro pícaramente.

-Realmente sabes apretar los botones adecuados ¿no?- preguntó insinuantemente.

-No lo se, eso dímelo tu- la castaña respondió de la misma manera.

-Adoro cuando hablas así… te oyes tan sexy que en este mismo instante podría cog…-

-Adiós Finnigan- Hermione lo cortó ante la risa de su amiga, el mencionado hizo una cara de resignación y empezó a caminar hacia la puerta.

-No se por que te rehúsas tanto, si sabes que la pasamos muy, pero muy bien juntos… Ni hablar, en otra ocasión será- el chico paso al lado de Andrómeda y su pose conquistadora salió de nuevo a flote- Nos vemos luego preciosa- salió de ahí dejando nuevamente a las tres mujeres solas, Luna no tardo en caer al sillón con una sonora carcajada.

-No pierde oportunidad ¿verdad 'Mione'?- pregunto burlonamente enfatizando el sobrenombre, la cara de seriedad no cambio por parte de su amiga y la mayor de las mujeres reprimía la risa mientras se acercaba a ellas- Pero tiene toda razón, son varias las veces que los he visto…-

-Luna no creo que Meda este interesada en conocer ciertos detalles de mi vida- la cortó usando un tono de voz que hubiera intimidado a cualquiera, pero Luna Lovegood no era cualquier persona.

-¡No!, al contrario, tienes toda mi atención- intervino Andrómeda arqueando una ceja con curiosidad, sintiéndose como cuando era adolescente y sostenía ese tipo de pláticas con sus hermanas; con un toque de su varita movió una de las sillas del escritorio frente al sillón donde se encontraba la divertida jovencita.

-Al cliente lo que pida- ambas se acomodaron mientras que la castaña rodaba los ojos y les daba la espalda- Así es querida Andy, el sexy irlandés y mi encantadora jefa han tenido que ver en mas de una ocasión… pero no creas que ha sido el único-

-¡Hermione! creí que eras mas recatada- dijo con fingido dolor.

-¿Recatada?, yo creo que la única que la supera es Cho Chang, y de ella te puedo decir que se ha metido con todos- exagerando sus reacciones y movimientos la descendiente Black, se llevó una mano a la boca.

-¿Y por que no hablas de ti misma Luna?- la Gryffindor decidió meterse en el juego de su amiga- No estas muy lejos de mí-

-Cierto, debo de admitirlo, pero todos sabemos que es culpa de los Chromenes-Andrómeda volteo a verla confundida- Es una criatura miniatura, apenas visible que estimula el deseo sexual- la señora Tonks soltó una carcajada, nunca había escuchado algo semejante.

-Se llaman hormonas- añadió después de calmarse un poco.

-Como sea, pero espero no nos juzgue mal, se que en su época las cosas eran mas reservadas- si el comentario de los chromenes la había hecho reír, este casi la deja sin aire.

-Sí, en teoría así era. Pero niña, Ted y yo no nos hicimos novios hasta mediados de sexto año, y antes de él hubo bastantes-

-Ahora soy yo la que me encuentro interesada- lo dijo con su característica ensoñación mientras se ponía como si le fuera a leer un cuento.

-No me sorprende, la fama de los Black de ser inimaginablemente poderosos, no era nada comparada con la fama que teníamos de ser atractivos y bastante, conquistadores… Puedo decir con orgullo que entre Bella, Cissy, Sirius y yo encontramos todos y cada uno de los pasillos, armarios, cuartos, pasadizos, baños y demás de Hogwarts, por la necesidad de tener un poco de privacidad con quien sea que estuviéramos- sonrió de manera arrogante- Según Padfoot le entrego a Reggie un mapa marcado con todos nuestros descubrimientos para que el no tuviera problema alguno- Hermione escuchaba atenta, así que el verdadero origen del "Mapa del Merodeador" estaba en los Black y no el los merodeadores- Además estaba la fuerte competencia entre nosotras, era el orgullo de saber quien era la hermana que sumaba mayor numero de presas en todo Hogwarts, y créeme que competir contra Narcissa y su espectacular belleza no fue fácil, no había muchos que se resistieran a ella; incluso los merodeadores, excluyendo a mi primo evidentemente, cayeron bajo sus encantos- ¿James Potter y Narcissa Black?, nunca lo hubiera imaginado, aun así seguía al margen de la conversación

-¿Cómo le hicieron? Es decir con la diferencia de edades- La Ravenclaw parecía más interesada en su forma de medición que en la información del pasado.

-Teníamos un registro, desde cuarto, que fue el año en el que todas empezamos, hasta séptimo, en mi caso mediados de sexto, yo hubiera ganado si no se hubiera aparecido Ted, al final quedamos las tres con un total casi igual, uno o dos de mas o menos-

-¿Tu total?- pregunto emocionada.

-Treinta y cuatro- respondió simple y llanamente.

-¿Y nunca compararon?- ahora lo hizo con curiosidad.

-Claro, de hecho lo divertido eran los nombres en común: Lucius Malfoy, Rabastan Lestrange, Remus Lupin…-

-¿Remus Lupin?, el de Tonks, tu hija- la cara de sorpresa era para fotografiarse.

-El mismo-

-Ves Hermione, te dije que Remus tiene algo- volteó a ver a su amiga que estaba arreglando los papeles que habían sacado.

-Yo lo se, pero también sabes que esta prohibido- dijo sin quitar la vista de lo que hacía.

-Explíquenme- una vez mas Andrómeda pasaba a ser oyente.

-Nosotras tenemos algo parecido a lo que tu y tus hermanas jugaban, aunque el de nosotras fue por mera necesidad- empezó Luna.

-¿Necesidad?- esa chica no dejaba de sorprenderla con el concepto que tenía de las palabras.

-Claro, no pretendías que estuviéramos encerradas en esta casa sin nada con que distraernos, aunque más que un juego se trata de un control de calidad, primero tenemos a los que denominamos residentes, que son los que podría decirse viven aquí: los Weasley, Harry, Remus, Draco, Seamus, Dean, Neville y Lee Jordan; luego vienen los extranjeros, los que vienen y van, pero aun así su presencia es frecuente: Oliver Wood, Zack Smith y Viktor Krum los destacados de este grupo; con estos dos grupos creamos La Lista, hecha por la opinión femenina, en donde pusimos al Top Ten por un mutuo acuerdo. Dean Thomas ocupa un decente quinto lugar; Seamus Finnigan, Ron y Charlie Weasley comparten la cuarta posición; Oliver y Lee Jordan el memorable y nada olvidable tercer lugar; Harry Potter y Draco Malfoy son nuestros exquisitos numero dos; y Fred y George Weasley se ganaron y han sabido mantener la posición dorada- tenía la mirada iluminada ante la mención de los últimos dos lugares de su tabla.

-Y estas opiniones…- estaba realmente intrigada, había visto pocas mujeres en la casa, incluida Mc Gonagall, pero dudaba que ella se prestara para ese tipo de… necesidades

-Unas pesan más que otras claro esta, primero para que lo que digas sea tomado en cuenta debes de meterte con tres de ellos, aunque siempre las opiniones que más pesan son las de Cho, Lavender Brown y mi amiga aquí presente-

-¿Y tu no?-

-No he sido precisamente una monja, pero me no es nada comparado con ellas; de las primeras dos te puedo decir que se han metido con todos los que se encuentran en la lista, de hecho son ellas los que ingresan un nuevo nombre; a Hermione le faltaran dos o tres, Malfoy incluido… Ginny Weasley también podría ser una fuente confiable, pero tiene la limitante de no poder dar opinión de cuatro de los mejores; así que nuestro ranking general se mantiene así-

-Ranking General… hay más que ellos- si creía que su generación había sido terrible en cuanto a relaciones rápidas, estas niñas eran de temer.

-Por supuesto, como te dije ellos son los diez mejores, pero quedan las leyendas, los que se aparecen aquí una vez cada mil años; y los intocables, son tres y dos son residentes, el italiano Pablo Lucreti, casado y con dos niños; el maduro Remus Lupin novio de tu hija, prueba viviente de que los años los ponen mejor; y la fantasía andante Bill Weasley casado con la indescriptiblemente hermosa Fleur Delacour y padre del pequeño Arthur-

-Me da gusto que no se metan con nadie con una relación seria-

-Somos zorras, no putas; por mas que nos los queramos llevar a la cama respetamos el hecho de que están ocupados, mientras estén libres métete con quien se te plazca, una vez en una relación quedan fuera del mercado- fue la primera vez que la castaña dijo algo, y cualquiera que la hubiera escuchado habría pensado que se trataba de frutas y no de personas de lo que estaba hablando.

-Ron quiere salir del mercado, me pregunto si quería ser su novia- de pronto el animado y despreocupado tono de la rubia cambio a uno mas serio.

-¿Estaban saliendo?- preguntó su amiga dejando un a un lado lo que hacía.

-Tiene seis meses que estamos viendo haber que pasa, y tiene dos días que me pregunto… le dije que necesitaba tiempo para pensar-

-¿Qué pasa, acaso ya te gusto la vida fácil?- por la frialdad e irónico del tono, Andy creyó que la estaba atacando pero no era así.

-No es eso, aunque para que mentir claro que extrañaría el sexo casual y sin compromisos… pero no se si estoy preparada para llevar nuestra relación al siguiente nivel-

-Es solo un noviazgo-

-Las tres sabemos que en estos tiempos un noviazgo es equiparable a un matrimonio, es un compromiso serio en donde hay que entregarse en cuerpo y alma y además…- Andrómeda comenzaba a dar su explicación cuando se vio cortada por una pregunta de la Gryffindor.

-¿Lo amas?-

-Por supuesto que lo amo- respondió sin dudarlo llevándose una mano al corazón.

-¿Y él te ama?-

-Sí- lo volvió a decir con seguridad.

-Ahí tienes la solución- Andy sintió escalofríos, le costaba trabajo creer que alguien hablara del amor de forma tan ausente y como si fuera cualquier definición de un diccionario.

-Hay veces que el amor no es suficiente…- comenzó- Se necesitan mas cosas para que una relación funcione, y supongo que es ahí donde residen las dudas de Luna-

-Así es, no se si yo podría transmitirle, o viceversa, la seguridad que Fleur le transmite a Bill; o la serenidad de Remus hacia Tonks… O si podríamos llegar a tener una relación en la que no necesitemos hablar del todo para poder comunicarnos, el estar uno al lado del otro siempre apoyándonos, el protegernos mutuamente, una relación… como la tuya y la de Harry- finalizó viendo a su amiga.

-Harry y yo solo somos amigos-

-Lo sé, pero…- la rubia no pudo seguir mas, fue cortada por la fuerte pero aun así calmada voz de la castaña.

-Pero nada, no imagines cosas que no son, es solo mi amigo, el primer amigo de verdad que tuve y juntos hemos pasado por muchas cosas¿quedo claro?- no espero la respuesta y se paro- Ahora si me disculpan aun tengo que hacer varias cosas antes de ir a dar entrenamiento- salió del despacho cerrando de un golpe secó la puerta.

-¿Se enojo?- Andy no sabía que pensar.

-No le gusta que nadie especule sobre su relación con Harry-

-¿Lo ama?-

-No lo se, estoy segura que lo quiere mas que a nadie y que haría cualquier cosa por él, pero no se si lo quiere como un hermano o si es algo mas, ya tiene tiempo que no puedo leer lo que siente o pasa por su mente- veía tristemente la puerta por la que se había ido.

-Es extraño cuando la conocí yo tenía una imagen de ella totalmente diferente, de lo que Nymphadora me decía, Hermione era una chica fuerte e inteligente capaz de mantenerse fría en los momentos necesarios pero a la vez muy sensible; pero al verla no encontré sentimiento alguno, mas fría que cualquiera que yo haya conocido, como si estuviera sin vida-

-Antes no era así, ella era la fuente de esperanza y el motor de la lucha… Yo soy el miembro que mas joven ha ingresado a la Orden, inicie en el verano antes de iniciar sexto, en Hogwarts eran Hermione y Remus los que se encargaban de mi entrenamiento cinco veces por semana, fue gracias a estos que ella y yo nos acercamos y nos hicimos amigas… era inspirador verla, escucharla decir que ganaríamos… todos teníamos, tenemos dudas, pero bastaba con verla a los ojos para ver la fuerza, la esperanza y la fe, después de eso las cualquier duda que tuvieras se disipaba. Siempre tenía la palabra exacta en el momento preciso, si Hermione Granger lo decía era posible… No es que ahora no lo sea, pero hace falta que lo demuestre, ya lo hace de una manera mecánica-

-¿Qué fue lo que le paso? Nadie cambia de manera tan drástica así por así- preguntó con miedo, no estaba segura si quería saber la razón del cambio.

-Ella es el mejor ejemplo de lo que puede hacer una guerra; ha sido muy afectada, perdió todo y de una forma muy cruel-

-La guerra siempre reclama la inocencia a muy temprana edad- lo dijo por experiencia propia, había visto a toda su familia y varios amigos sufrir los estragos de la primera parte de la guerra.

-Y con ella lo hizo de una forma despiadada… Lo recuerdo bien, fue mi primer trabajo como miembro formal de la Orden, y una semana antes de su cumpleaños… Había que ir a revisar una zona muggle recién atacada por mortífagos, al llegar nos encontramos con lo normal, todas las casas destruidas, las calles maltrechas, los cuerpos sin vida, yo estaba impactada pero aun así seguí caminando…- se detuvo un momento ante el dolor del recuerdo- Justo en medio de todas las ruinas estaba una casa intacta, Hermione corrió hacia ella en cuanto la vio, ha sido la única vez que la he visto olvidarse de un plan, la orden era no separase. La encontramos hincada frente a un pensadero, inmóvil y con la mirada perdida, el cuerpo de sus padres a un lado de ella con algunas partes mutiladas, llenos de marcas y heridas abiertas, la cara deforme por varios hechizos; Harry y yo entramos a la memoria maquiavélicamente puesta ahí para ser vista, solo el Círculo la vio; fueron tres mortífagos los que entraron a casa de los Granger, primero los torturaron con el Cruciatos, después los ocuparon como blanco de los hechizos que les desfiguro el rostro; por último y lo mas enfermo de todo, utilizaron el Imperius con la madre de Hermione, fue ella quien mutilo y mató a su esposo a apuñaladas, luego hicieron que se cortara los dedos de la mano con la que había sostenido la daga y finalmente los tres lanzaron un Sectusempra dejándola morir por desangramiento- las lágrimas comenzaban a caer de los ojos soñadores, mientras que Andrómeda, que había sostenido la respiración durante el relato, le permitió el acceso de oxígeno a sus pulmones, y se preguntaba si su hermana, Bellatrix, habría sido una de esos mortífagos- La tuvieron que levantar entre cuatro, parecía petrificada, le tomo casi dos días volver a la realidad y cuando lo hizo estaba destrozada. Lloro de rabia y de tristeza hasta que su cuerpo pudo mas; fue en el funeral la última vez que la vi llorar y expresar sus emociones, desde ese día se convirtió en lo que es hoy, calculadora, sin emoción o sentimiento alguno, dejando ver solo lo que ella te permite- en un instinto materno envolvió a la rubia en sus brazos dejando que llorara, no solo por los hechos de aquel día o por lo que se había convertido su amiga; sino por todo lo que ya traía acumulado Ron, la guerra, la desesperación, las dudas…

-¿Estas mejor?- preguntó después de varios minutos que la dejara desahogarse, recorriendo su cabello con los dedos.

-Si, muchas gracias… lo lamento, no era intención hacer esto-

-Olvídalo Luna, hay veces que es la mejor forma de sacar todo lo que traemos dentro- la rubia siguió protegida en el regazo de Andrómeda.

-Luna te busca Mc Gonagall- la voz de Nymphadora ceso al ver la escena- Lo siento no quería interrumpir-

-No te preocupes, no interrumpes nada- dijo Lovegood mientras se paraba y se frotaba los ojos- ¿Dónde dices que esta?-

-En la sala de juntas- sin esperar otra indicación la Ravenclaw fue en busca de la líder, Tonks iba a hacer lo mismo.

-Nymphadora- la voz de su madre era suave como una suplica- Sabes que debemos hablar-

-Aun no estoy lista para hacerlo Andrómeda- ni siquiera se volteo para responderle y se fue así como llego.


Era un día claro, la posición del sol indicaba que no debían de pasar de las nueve, el viento soplaba con la más fuerza de la necesaria para tirar las últimas hojas secas de los árboles indicando que el principio del invierno estaba cerca. A pesar de eso, el jardín principal de Grimmauld Place se encontraba tan verde y lleno de colores como si fuera inicio de primavera. En el se encontraban Harry Potter y Ron Weasley realizando su práctica matutina; hechizos y maldiciones salían de ambas varitas, ambos las esquivaban lo mejor que podían, pero el ojiverde noto de inmediato que su amigo no estaba en su mejor día, basto un ágil movimiento y un simple hechizo de desarme para mandarlo al suelo por quinta ocasión; levanto su varita y se la entrego, ya se encontraba a lado de él…

-¿Qué tienes? Estás muy distraído- preguntó mientras se tiraba en el pasto para recuperar energía.

-Lo mismo de siempre hermano, Luna- el pelirrojo imitó el movimiento para quedar junto a él.

-¿Y ahora que pasa con Luna?- el tono de su voz indicaba que era un tema muy frecuente entre los dos hombres.

-Por fin lo hice… Le hice la pregunta-

-¿Qué le preguntaste?...-Harry no tardo mas de dos segundos en entender el significado de ese acto- Oh, ya veo la pregunta… ¿Y?...- se mostró expectante ante la respuesta de su amigo.

-Nada, me dijo que le diera tiempo para pensarlo… pero con mil demonios solo quiero ser su novio, no le estoy proponiendo matrimonio- frustrado azotó los puños en la hierba.

-Ron, sabes que el matrimonio y el noviazgo es prácticamente lo mismo-

-Lo sé- dio un largo suspiro- Pero no lo entiendo Harry, yo la amo, sería capaz de dar mi vida por ella, y lo sabe, y se que ella haría lo mismo por mi-

-Quisiera poder ayudarte, pero no creo estar en una posición adecuada para darte un consejo-

-Así que una vez más Hermione- los ojos verdes se abrieron con sorpresa.

-¿Tanto se me nota?- preguntó con media sonrisa.

-No… pero no por nada somos el trío dorado de Gryffindor, tantos años de amistad me permite saber y leer ciertos gestos, aunque bueno con Hermione ya nada es igual- dijo con pesadez al volver a mencionar a su amiga- Como quisiera que todo fuera como antes de… bueno tu sabes ese día, que nos anduviera regañando y mandándonos a practicar, verla tras el montón de libros con esa mirada de emoción, escuchar su risa al verme pelear con sus cosas muggles como el día de la catefera¡por Merlín! verla llorar,aun no sé si es capaz de hacer eso-

-Sí, sé a lo que te refieres- volvió la vista al cielo antes de seguir hablando- Me encantaría volver a escuchar su voz, su verdadera voz, dulce y gentil; verla hacer esos gestos tan característicos de ella, morderse el labio inferior cuando estaba nerviosa, o enredarse en los dedos los mechones de la nuca mientras pensaba; juntar las cejas al concentrarse… el sonido de su risa me hacía sentir vivo, y sus ojos Ron… todo lo expresaba con ellos, brillantes y tan llenos de vida, podía quedarme perdido en ellos por horas-

-Vaya si que eso del amor te pego duro- comentó con una sonrisa.

-Si lo sé¿Patético no?-

-Refrescante diría yo, ya no ves mucho de eso estos días- hubo un momento de silencio que ambos utilizaron para poner en orden sus ideas- Perdóname amigo- soltó de repente y con sincero arrepentimiento el pelirrojo.

-¿Por?- preguntó completamente intrigado.

-Hermione, ella y yo… bueno tú sabes… pero ya fue hace bastante tiempo- agrego con rapidez.

-No me sorprende, yo se mejor que nadie la gran lista que ella carga; en todo caso, igual te pido una disculpa-

-¿Tú y Luna?-

-Hace un par años-

-¿Últimamente?-

-Por supuesto que no, tiene casi un año que no toco a otra mujer-

-Entonces disculpa aceptada-

-Lo mismo digo-

-¿Todo bien entre nosotros?-

-Así es- los dos se quedaron en un extraño silencio, siempre habían evitado ese tema, pero ahora que quedaba todo aclarado un gran peso se quitaba de sus espaldas.

-Bueno Weasley, creo que ha sido una gran plática, pero que te parece si vamos a comer algo- se levanto y le extendió una mano.

-Potter acabas de leer mi mente- acepto su ayuda con una sonrisa.

-Veo que hay cosas que nunca cambian-

-El que estemos en guerra no significa que hay que alimentarse mal- ambos ingresaron a la casa dispuestos a llenar su estomago.

Iban platicando de nada, como si fueran dos jóvenes comunes y corrientes sin preocupaciones, riéndose de sus propios comentarios y jugando como lo hacían cuando recorrían los pasillos de la escuela, pero al llegar a la cocina la sonrisa desapareció del rostro…

Ya había alguien dentro, en una silla estaba Seamus Finnigan y sentada a horcajadas sobre él Hermione Granger. El irlandés recorría con vehemencia el cuerpo de la castaña por debajo de las ropas, Harry palideció de inmediato, nunca, ni en sus peores pesadillas se imagino encontrarla así; veía con rabia como la acariciaba, como la besaba, el como ella prácticamente le arrancaba la camisa y lograba arrancarle gemidos con los movimientos de sus caderas sobre la entrepierna del chico…

-Te dije que la pasaríamos bien- ansiosamente sus manos abrían la blusa de la que le había dado su misión.

-No me cabía la menor duda de eso- dijo de manera indiferente, pero rápido a causa de la excitación.

-Entonces por que me rechazaste- su boca se encontraba explorando los senos por encima de la tela del sostén cuando sintió que sus manos eran llevadas a los costados y se encontró con unos gélidos orbes cafés.

-Por que las reglas las pongo yo¿entendido?- preguntó con seriedad mientras aprisionaba el labio inferior del hombre con sus dientes.

-Completamente- ella le soltó las manos para que volvieran a su trabajo.

Eso era más de lo que estaba dispuesto a soportar, en ese mismo instante ese idiota sabría lo que Harry Potter era capaz de hacer, con la ira nublándole la razón sacó su varita pero no pudo dar mas de dos pasos cuando sintió una mano en el hombro prohibiendo su avance; se volteó furioso para enfrentar a su mejor amigo pero se encontró con la siempre tranquila cara de Remus Lupin, le pidió con la mirada que lo soltara para ir a acabar con la vida del maldito que estaba ahí sentado pero el ni se inmuto, en caso contrario, aplico mas presión en el hombro del hijo de sus mejores amigos; el merodeador carraspeo la garganta, sabía que era suficiente para llamar la atención del entrenado oído de Hermione; y así fue, basto ese sutil ruido para lograr que la castaña se levantara de quien estaba sentada dejándolo con cara de frustración por el súbito movimiento evidenciando que aun no notaba la presencia de los otros tres magos…

-¡Hermione!- exclamo con indignación.

-Buenos días Seamus- el irlandés se quedo inmóvil al reconocer la voz del líder de la Orden, volteo para encontrarse con él, un impresionado Ron y un enojado Harry- Disculpa que te molestemos, pero quisiéramos desayunar- se levanto con suma velocidad tirando la silla en el proceso, dándoles la espalda para comenzar a arreglarse con cierta torpeza; por su parte la castaña acomodaba sus ropas frente a ellos, sin pudor alguno, termino primero gracias a la calma y precisión de sus movimientos.

-Cinco días Finnigan- se escucho la orden en la característica voz de la mujer que ya se disponía a salir- Buenos días Remus… Ron… Harry- saludó viendo a cada uno y luego se fue como si nada hubiera pasado dejando a los cuatro hombres, tres de ellos esperaron a que el otro se diera la vuelta para enfrentarlos, tardo unos minutos en hacerlo.

-Si… bueno, un placer… pero me tengo que ir… ya saben trabajo- intento irse de ahí lo mas pronto posible, pero Harry le impidió el paso, basto una mirada para lograr que Seamus entendiera de lo que sería capaz si lo encontraban de nuevo así con ella, salió de ahí antes de que El Elegido no se pudiera controlar.

-Intenta mantenerte sereno- fue el consejo del mayor de los tres antes de soltarlo e irse a servir un poco de agua.

-¿Estas bien hermano?- pregunto el pelirrojo con cierta precaución.

-Si- respondió el ojiverde ensimismado y fue a buscar una silla que no fuera la que estaba en el suelo…

No pasó mucho tiempo para que la cocina se llenara con los habitantes regulares de la casa, platos pasaban de un lado al otro y los olores de la comida se mezclaban, el ambiente era tranquilo, todos mantenían una plática ligera; Harry ya se encontraba calmado, tratando de olvidar lo que había visto. Cerca de las once cada quien empezó a reanudar sus tareas, el por su parte fue hacia uno de los salones de baile, el cual se ocupaba para entrenar a los posibles miembros formales de la Orden. En el ya se encontraba Hermione, con el cabello aun húmedo y vestida diferente a como lo estaba en la mañana, unos simples vaqueros y una blusa blanca sin mangas, iba a hablar con ella pero Moody irrumpió con una decena de personas, la mayoría parecía rondar entre los veinticinco y treinta años, y aun así se veían intimidados por la presencia de ambos.

-Buenos días a todos, soy Hermione Granger y el es Harry Potter- él solo asintió con la cabeza dejándola hacerse cargo de la situación como siempre lo hacía, todos estaban atentos a cada una de sus palabras- Esto será muy simple, se trata de hechizos no verbales, solo se quedaran los que a final de este entrenamiento consigan manejar a la perfección estos tres hechizos: Expelliarmus, Accio y Protego- levanto un dedo por cada mención- Y créanme que no tolero errores, no me importa que los mortífagos nos superen numéricamente no llevare al campo de batalla estúpidos que no sepan que hacer con su propio trasero, no estoy para cuidar niños; sepárense, la mitad conmigo y a otra mitad con Potter- ninguno se movió- Que están esperando¿una invitación?, a trabajar- a pesar de estar visiblemente nerviosos y aterrados por la castaña hicieron lo indicado con la mayor precisión que pudieron.

El trabajo para ambos fue duro, sin duda alguna el nivel que tenían los integrantes de ese grupo era bueno, pero para los hechizos no verbales se necesitaba algo mas que bueno, al final de las cinco horas solo habían conseguido tres personas que reunían lo necesario, una de ellas un hechicero que se había ganado un contra hechizo de parte de la castaña y una felicitación de Harry por la osadía de atacarla. El grupo salió y él se acerco para preguntar por lo de la mañana, sin embargo basto una mirada para que ahogara su pregunta…

-Ahora no Harry, estoy cansada iré a dormir un rato- el ojiverde se acerco para besarla y ella no opuso resistencia, fue un beso sutil y profundo, después salieron juntos y cada quien tomo su camino. Aunque la imagen de Seamus y ella en la cocina impidió que recordara que si Hermione iba a dormir significaba que los misterios, ya fueran del Horcruxe o del hijo de Regulus, comenzaban a aclararse.


Notas de la autora: Hola!! Bastantate largo el capítulo...Y empieza a desarrollarse esto, muchas personas involucradas, unas cuantas situaciones del pasado, si alguién tiene dudas de las líneas de tiempo (nacimientos, entradas y salidas de Hogwarts, etc) preguntenme, pero creo que hasta ahora esta bastante explicito, aun así con forme la historia avance se ira viendo mas claramente; Se empieza a ver un poco de la relación de Ron y Luna... en cuanto a la forma de diversión de las chicas y su Lista, bueno no teno mucho que decir a mi favor jajajaja, pero como bien reza el dicho, lo que no fue en tu año, no fue en tu daño; y que me dicen de las hermanas Black, la clase ante todo, se pudieron meter con todo Hogwarts pero su reputación se mantuvo intacta, aunque no creo que a Nymphadora le agrade saber que su querido novio paso por su madre y sus tías, y otros dos que querran desconocer el pasado de sus padres sin duda alguna seran Draco y Harry. En cuanto al Mapa del Merodeador, me parecio un trabajo digno de los Black; James, Remus, Peter y Sirius fueron los que lo hicieron realidad, pero la informanción debió llegar de algun lado, por que no de Bellatrix, Andromeda, Narcissa y Sirius; los Black no siempre fueron enemigos jurados, en algun momento debieron de haber trabajado juntos, por que no Hogwarts, un lugar "neutral"; y lo de un regalo a Regulus, de que otra forma ese mapa llego a Filch sino fue confiscado a Reggie ¿o habra sido a alguna de las Riechestein? probablemente lo sabremos mas adelante...

Se que el cambio de Hermione fue radical, pero aqui se revela un poco del por que, aunque aun falta mucho que ver... pobre Harry sufriendo al verla en manos de otro aunque hay que aplaudir su autocontrol otro cof-Ron-cof lo hubiera hechizado hasta la muerte, solo esperemos que su paciencia no se agote antes de que 'Mione se de cuenta de que El-niño-que-vivio- es en realidad El-hombre-que-muere-por-ella...

Gracias a todos los que se han tomado la molestia de dejarme un review, sigan haciendolo toda la critica es bien recibida... Nos leemos en el siguiente capitulo, recuerden que aun falta Tonks por sacar sus traumas...

Riechestein Schloss: Castillo Riechestein (aleman)
au contrarie: al contrario (frances)
Malfoy Manor: Mansión Malfoy (ingles)

Kari Kauffman