Mi viene con la contiii!! Yeahh¿He sido rápida , ne?? jajaja!!
ADVERTENCIA: Más lemon, algún involucrado más, ejem... y lenguaje poco culto de vez en cuando, pa decirlo de una manera suave...ejem
Todos sabemos, hasta yo, que Naruto no es mine!! Qué desolación , por favor!! Qué tristeza más grande!! Buahhhhhh!!
Gracias por vuestras rw, de verdad de la buena... Kyaaaaaaa!!
Capítulo 5
-…No…Onegai…Itachi-san- Murmuraba la chica.- Deténte… no sigas…
-¿Es que… te da… vergüenza… que mi ototo… te vea así de caliente?- Preguntaba sensualmente entre beso y beso, paseando la lengua por el sello. Esa zona era sensible de más, sentía casi como si le besara su intimidad.
-Si…mmmm… sigues así,…. acabaré…. antes de comenzar.- Comentaba ella, completamente excitada.
Mientras tanto el menor de los Uchiha no perdía detalle de la realmente erótica escena. Sus labios se movían con intención de gritar, pero ningún ruido salía de su boca. "¿Qué coño me ha hecho esta tía?", se preguntaba así mismo enfurecido. "¡Maldito bastardo! La tiene completamente manipulada".
Notaba como la mano que lo sujetaba por el cuello, dejaba de ejercer presión, temblando notoriamente, y descendía lentamente hasta el pecho que asomaba por la apertura del haorí.
-Gomenasai…Sasuke…-Susurró sin que Itachi pudiera escucharla, pero el menor, pudo leer sus labios.
"¿Por qué se disculpa?", pensó ya que no podía hablar. Su cuerpo no reaccionaba aún. Estaba más que claro que tendría que esperar a que ella deshiciese el jutsu.
Itachi empezó a colar la mano que no sujetaba el azulado pelo por debajo de la sudadera, hasta llegar a los pechos, masajeándolos y pellizcando los pezones suavemente, provocando miles de suspiros ahogados a la Hyuuga que se encendía más a cada caricia suya.
Las rodillas le fallaban, creía que en cualquier momento caería al suelo, aunque sabía que él no la dejaría. En un intento de apoyarse, colocó su otra temblorosa mano en el blanquecino pecho que tenía enfrente, bajando la mirada sonrojada.
El Uchiha mayor, descendió con una tranquilidad pasmosa la mano y la metió dentro del pantalón de la excitadísima joven.
-Me pones a cien, Hina-chan.- Le susurró al oído antes de pegarle un mordisco en el lóbulo de la oreja, obligándola a gemir.- Veo que yo también te pongo igual.- Dijo comprobando el grado de humedad que había en la zona privada de la chica.- Tendré que bajarte la calentura…- Comentó expresando falsa pesadez.
-…Itachi…- Murmuró ella.
No podía hacer nada por detenerle, la verdad era que lo estaba necesitando, pero no podía olvidarse de que los estaban observando de cerca, lo que le producía vergüenza. Pero al mayor parecía darle igual, al fin y al cabo era su hermano.
Soltó delicadamente el pelo que sujetaba, dejándolo caer sobre el pecho de ella, dejando la nuca descubierta, para seguir besándola. Con las dos manos ahora, bajó los pantalones de la chica junto con la braguitas hasta la mitad del muslo, y empezó a introducirle dos dedos.
-Ahhhh…mmmm….Itachi…- Gemía sin control susurrando el nombre de su amado.
Ella ya no aguantaba tanto placer, su vista se aguaba por momentos por la excitación, y de sus apetitosos labios entreabiertos asomaba un hilillo de saliva que no era capaz de absorber.
El menor, que la tenía de frente, estaba observando cada gesto y movimiento de Hinata, y empezó a excitarse de sobremanera.
Itachi se abrió la capa con una mano, se desabrochó los pantalones y liberó su duro y erecto miembro. Sacó los dedos de su interior y le rodeó la cintura con el brazo tomándola por el bajo vientre, echando hacia atrás su trasero, para poder penetrarla con facilidad y sin previo aviso, aunque ella ya se lo esperaba.
-Ahhhhhh…- Jadeó fuerte, a la vez que su cabeza caía sobre las manos apoyadas en el torso del menor y la saliva caía, resbalando sobre la blanca piel.
-¡Ohh!...- Exclamaba el mayor de gusto.- Sigues siendo… igual de estrecha… que el primer día.- Decía con la voz entrecortada por el placer, entre embestida y embestida.- ¿Te gusta lo que ves…ototo?- Preguntó llamando su atención. Aunque sabía que el nada iba a decir.
-Ahhh…- Volvió a gemir ella.-… Ita…Itachi…- Llamó con dificultad.- Tú….hermano… se está…empalmando…- Musitaba mientras observaba el bulto del pantalón.
-¡Vaya!- Exclamó haciéndose el sorprendido sin dejar de embestirla una y otra vez.- Parece… que a mi ototo… también le gustas.- Dijo con la voz ronca.- Chúpasela.- Oredenó
-"¿Pero qué coño pretende?"- Preguntó para sí el aludido.
-¿¿Na…Naniii??- Preguntó ella aturdida, mientras el deseo la invadía. Quería hacerlo, pero no quería obligar a Sasuke, ni que Itachi se enfadara con ella.- Pe-pero tú… no quieres que…- Pronunció con dificultad levantando la cabeza un poco.
-Es mi hermano.- Dijo firme.- No me importa… si es él y yo te he dado mi consentimiento. ¡Chúpasela!- Ordenó de nuevo.
-"Maldito hijo de puta"- Pensaba el menor mientras escuchaba todo aquello.- "Es un bastardo degenerado."
Hinata clavó su blanca y vidriosa mirada en la negra de Sasuke, quería encontrar algún tipo de consentimiento en ella. Cuando creyó encontrarlo, se inclinó sobre él y descendió hasta el obi, el cual desabrochó quedando el haorí completamente abierto. Descendió lentamente los pantalones, lo suficiente para dejar su miembro al descubierto. Lo contempló por unos instantes, "Parece que lo del tamaño es genético", pensó. Y sin más se lo metió en la boca lentamente.
El menor no se podía mover, pero su cuerpo reaccionaba temblando y miles de escalofríos le recorrían el cuerpo ante la cálida y húmeda sensación de bienestar. Apretaba sus dientes con fuerza cada vez que la adentraba en su boca con más profundidad. Nunca había sentido tanto placer. Aunque le desquiciaba lo incómodo de la situación. Realmente había resultado ser un inútil.
Por su parte, la chica, apenas tenía que moverse, pues con las embestidas salvajes que le propinaba el mayor, cada vez con más ansias, se movía todo su cuerpo hacia delante, introduciéndose el miembro del menor en la boca, cada vez con más profundidad. Estaba llegando a su fin, apenas podía tragar saliva y bañaba en chorros el miembro en su cavidad bucal. Itachi empezó a embestirla con brutalidad y ella no pudo soportarlo más.
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh….- Gimió con fuerza, sacándose el miembro de la boca, produciendo en el menor un espasmo de placer. Su orgasmo había sido el primero en llegar.
El pelinegro continuó con las embestidas, que ahora se sentían aún mejor, por las contracciones del interior de la chica, quien, una vez recuperada parcialmente de su gran orgasmo, volvió a su anterior tarea.
Notaba que el menor estaba a punto también, pues su miembro empezó a dar pequeños espasmos y a endurecerse como una piedra, mientras una salada sustancia salía de él. Con una mano, lo agarró firme por la base, subiéndola y bajándola al mismo tiempo que la boca.
"¡Kuso¡Se siente tan bien¡Me voy a correr en su boca!".- Pensó exaltado, que ante la idea, no pudo evitar eyacular
Ella tragó lo que pudo, mientras un poco sobresalía en un hilo descendiente por la comisura. Trepó con los labios entreabiertos por su torso, dejando un resto de saliva y semen mezclados. Las embestidas que aun sufría la estaban haciendo desfallecer y se estaba calentando de nuevo.
-¡Ohh!...Dios…Hina…- Susurraba entre gemidos sabiendo que se vendría en cualquier momento.- Esto es el puto cielo.
-I-Itachi…- Murmuraba con la voz temblorosa.- Creo…que me…voy a vover….a correr…mmmm- Comentaba extasiada mientras posó una mano sobre su sexo, acariciándose con la yema de los dedos.- Itachi…
Unas fuertes embestidas más y alcanzaron el cielo los dos a la vez. Había sido la mejor experiencia de sus vidas.
Cuando recuperaron el aliento se incorporaron, separándose un poco. Itachi se acomodó el pantalón y la capa y se marchó hacia donde se encontraba Kisame con el resto de los ninjas de Konoha.
Hinata se subió los pantalones y se estirazó la sudadera, hacia abajo, mientras se acercaba peligrosamente hacia el menor, que por primera vez sintió temor. Aunque el tierno tono de voz que empleó ahora para hablar lo calmó.
-Sasuke-san.- Llamó.- Siento lo que ha pasado, nunca habíamos hecho nada parecido hasta ahora.- Informó.- Tu hermano siente debilidad por ti, más de la que nunca sentirá por mi.- El aludido abrió los ojos con sorpresa, más al ver la sinceridad y la firmeza de sus palabras.- Pero yo le amo, y sé que él también a mí.- Continuó mientras le subía los pantalones al chico y le anudaba de nuevo el obi a la cintura.- Siento que te haya hecho sufrir tanto, pero él tendrá sus motivos, no es como tú crees.- Comentó mirándole a los ojos.- Si hablas con Naruto, dile que no me busque, explícale que estoy en Akatsuki y lo que me pasa con Itachi.- Ahora su cara se puso seria.- El próximo objetivo será él. Más le vale que se cuide la espalda o morirá.
Dicho esto, realizó unos sellos para liberarlo. Cuando él quiso sujetarla, ya había desaparecido, no sin antes dedicarle una bonita sonrisa.
-¡Kuso!- Gritó impotente.-¿Qué habrá querido decir con todo esto?
Sin perder más tiempo, fue hacia donde los demás estaban, pero los Akatsukis ya se habían marchado. Antes de desaparecer él también, le transmitió al rubio el mensaje que tenía que darle, dejándolos a todos arrodillados en el suelo en un estado de shock.
CONTINUARÁ...
