Tema: #7—G es por Gitana
Rating: T
BGM: bond, "Gypsy Rhapsody"
Resumen: Entre las piernas de Rukia y las manos de Ichigo, una danza en el aire.
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Era viernes. Era TV. Eran palomitas servidas en un plato entre ambos. Era un ritual. Era perder el tiempo. Sin embargo, Rukia nunca se quejó una vez cayeron en la costumbre.
Observó una mano de Ichigo bajar al pocillo con palomitas, mientras cruzaba las piernas a la altura de los tobillos que tenía sobre la mesa. Sintió sus ojos seguir el leve movimiento, y ella siguió el suyo cuando se echó las cabritas a la boca, mientras descruzaba sus piernas.
Ichigo cambió el canal.
Se convertía, entonces, en una danza—de fuego y engaño y niebla y seducción—cuando se levantó del sofá con el pocillo blanco en mano para preparar una nueva porción de palomitas, sintiendo sus ojos castaños siguiendo sus pasos. Un baile de niebla e intenciones nunca pronunciadas y sentimientos bajo la superficie, dónde ella era gitana trazando lienzos cobrizos y plateados, dónde llamaba entre la niebla, y era seductora y depredador. Un baile donde Ichigo era espectador y víctima y miradas desde el interior del silencio.
Se movió hasta la cocina sin rapidez, manteniendo el tempo acompasado en el aire, dejando sus manos moverse con elegancia, y lo incitó, y era una gitana que danzaba bajo la Luna, moviéndose en el silencio y creando sombras que prepararían el escenario.
Ichigo le llamó, y ella regresó con las palomitas, haciendo que la melodía descendiera hasta el punto de un adagio resonando bajo los sonidos de la televisión, frente a la cual Rukia cruzaba y descruzaba las piernas bajo los ojos de Ichigo, y ella observa sus manos moverse sobre el control y sobre las palomitas con paso descuidado.
Cuando el programa en la televisión terminó y la propaganda inició, sintió el ritmo otra vez palpitando en sus venas, llamando para ser soltado, y lo acalló en la noche, humedeciéndose los labios y dejando las promesas en el aire pasarle por delante una vez más; porque el tiempo de transformación aún no había llegado. El tiempo donde ésta danza de niebla y de anhelos y de miradas y de llamadas en el silencio, dónde ella era sacerdotisa de la Luna bailando en soledad, ascendería a un tango donde Ichigo sería participante y cazador, dónde ella sería huésped y presa.
Hasta entonces, Rukia era una gitana trazando lienzos cobrizos y plateados e Ichigo era un observador tras la cortina del silencio, y era una danza de preámbulos, esperando por el tiempo de la verdadera presentación de su baile llegara.
El viernes pasó a sábado. El canal fue vuelto a cambiar. Las palomitas se acababan, y dentro del ritual, Rukia cruzó las piernas e Ichigo tomó el último puñado de cabritas.
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NA: bond nuevamente, prueba ser infalible fuente de inspiración. Lamento la tardanza. Cosas pasan. La Universidad ocurre. La falta de inspiración visita.
