Capítulo 6: La batalla contra Takako en la dimensión del agua comienza. El acuerdo de Artemisa y Sakura
- Llave que guardas el poder de mi estrella... - comenzó a recitar - ...muestra tu verdadera forma ante Sakura...quien aceptó la misión contigo... - ella abrió los ojos - ¡Libérate! - exclamó, terminado el conjuro. "¿Qué puedo hacer para detener a esta loca?" pensó Sakura. "Si no hago algo, todos van a...". Ella sacudió la cabeza. "No, no puedo permitir que eso pase... tengo que luchar por aquellos que son importantes para mi... y por mi ser amado".
En ese momento miró a Shaoran, que justamente la estaba mirando. Él gesticuló algo: De su boca salió el conjuro invencible que ella siempre recita: "Pase lo que pase, todo estará bien". Sakura sonrió, y asintió.
Se volvió a ver a Takako de nuevo. "Tengo que distraer su atención, pero, ¿cómo?".
- Si piensas que con esas débiles cartas me vencerás, estás equivocada - dijo Takako, sin moverse. Estaba confiada en que todo saldría a su favor.
En eso, a Sakura se le ocurre una idea brillante. Susurra el nombre de una carta y la señala con su báculo. Luego de eso, se vuelve invisible. Takako no creía lo que había pasado.
- No te escondas, cobarde - pero fue muy tarde. Se escucha el sonido de algo afilado atravesando una de las burbujas en donde estaban los prisioneros encerrados. Sakura había utilizado las carta de Vuelo para acercarse, aprovechando que no podía ser vista gracias a la carta del Color, que la utilizó para decolorarse a sí misma, y así logró una especie de invisibilidad. Lo único que Takako logra ver es a Shaoran siendo liberado de su aprisionamiento gracias a la carta Espada, para luego hacerse él también invisible.
- ¡Abel, detenla ahora mismo! - ordenó furiosa la hechicera.
- Lo lamento, no puedo. Color es una carta controlada por la Luna, y yo no tengo influencia sobre ella - mientras Abel decía esto, Shaoran había vuelto a aparecer, pero estaba recostado cerca de Ruby Moon y Tomoyo.
Takako no perdió el tiempo, y envió sus malévolas cintas negras a atacar, pero inesperadamente fueron bloqueadas por la carta Escudo. Sakura había hecho la misma jugada que cuando tuvo que pelear contra Eriol, por el término del cambio de las cartas Clow a cartas Sakura. Ella repite la operación con Yue, y lo deja junto con Ruby Moon, que lo mantuvo muy cerca suyo.
- Si no puedes ser útil en estos momentos, supongo entonces que tendré que despertar a la gatita - dijo la bruja a Abel - Y a ti no se te ocurra interferir a menos que te lo ordene. Quédate con el prisionero y cuida que no se escape. Ahora... ¡fuera de mi vista, animal inútil! -
Abel la miró con odio, pero se alejó. "Ya me gustaría recuperar mi condición de guardián para hacerte pedazos... pero solo me contengo por que Artemisa aún no fue liberada..." entonces fue cuando comprendió todo: "¡No la liberará!" Abel llegó hasta donde estaba Eriol y se dio vuelta para observar a Takako. "Esa maldita chiquilla... ¡nos matará a todos!"
"Abel..." Él se dio vuelta, pensando que alguien lo estaba llamando, pero se dio cuenta que la voz sólo la escuchaba él. "Abel... no te rindas" le dijo la voz de nuevo.
"¿Eres tú?" preguntó Abel sin mover sus labios.
"Si... sigo luchando para liberarme de este hechizo... por lo menos ahora puedo usar la telepatía sin que ella se de cuenta. Intentaré comunicarme con la Maestra de Cartas para que nos ayude" respondió Artemisa.
"Es muy peligroso. Por favor, no lo hagas" pidió su compañero.
"Yo te dije lo mismo cuando te estabas por aliar con la enana, y no me hiciste caso. Ahora yo seré la que corra el riesgo. Me he portado bien hasta ahora, aguardando una oportunidad para liberarme de esta prisión mental y no la desaprovecharé, ni siquiera por tí, Abel"
"Entiendo"
Y Artemisa no le respondió. Aún se encontraba dormida, pero parte de su poder había sido liberado del hechizo según pasaba el tiempo, y había probado con comunicarse con su compañero para decirle lo que iba a hacer. Así comenzó a llevar a cabo su plan, cuando...
- ¡Artemisa, despierta ahora mismo! - se oyó la orden de Takako. La guardiana se incorporó. No poseía brillo en los ojos, pero en el interior de su ser una parte de sí estaba conciente de lo que hacía, pero no podía salirse del control externo - ¡Quiero que anules el hechizo de la carta Color ahora! -
- Como usted ordene, mi Señora - los ojos de la bestia se hicieron blancos por un momento y acto seguido, Color vuelve a ser una carta cuando Sakura estaba ya a punto de liberar a Eriol. Ahí se percató de que podía verse a sí misma, y que Eriol la podía ver también.
- ¡Abel, no te quedes ahí parado! - rugió la hechicera - ¡Haz algo! -
Cuando Abel se acercó peligrosamente a Sakura se oyó la voz de Shaoran: - ¡Dios del Trueno, ve! -
Pero algo protegió al animal: fue la carta Escudo.
- ¡No lo hagas, Shaoran! - rogó Sakura - ¡Abel no puede evitarlo, y por eso no permitiré que nadie le haga daño! -
- Pero Sakura... estuvo a punto de atacarte... - balbuceó el muchacho - ¿Cómo puedes confiar en él aún? -
- Aunque haya tenido que entregar su condición como guardián, no lo hizo por maldad, sino para salvar a un ser querido. Todo esto lo hace por Artemisa, y cuando ella sea liberada, él volverá con nosotros. ¿Verdad que si, Abel? - Sakura tenía un brillo en sus ojos color esmeralda que sorprendió al animal - ¡Deseo! - invocó ella de repente.
La carta se dirigió rápidamente hacia Artemisa, se metió en el cuerpo de la guardiana, y un aura dorada la rodeó. Sakura cerró sus ojos, y se concentró...
"Artemisa... perdóname, pero no tengo otra opción..." se escuchaba la voz de Abel. Al parecer Sakura estaba dentro de los recuerdos inconcientes de la guardiana, al tiempo que la guardiana también los estaba viendo, por que ambas estaban una al lado de la otra, mirando como Abel le susurraba al oído a una Artemisa dormida de colores oscuros. Al parecer ya estaba siendo controlada. "Está bien, Takako. Acepto. Te entregaré mi condición de guardián y haré todo lo que me mandes hasta que ella sea libre". Y la imagen se desvaneció.
Sakura se percató de la presencia de Artemisa, pero esta lucía diferente... "Ésta es tu verdadera apariencia, ¿no?"
"Así es" respondió la guardiana, devolviéndole la mirada. "Tengo algo que decirte con respecto al Juicio Final"
"¿Juicio Final?"
"Si, el que se lleva a cabo para decidir si el Card Captor es apto o no para ser el dueño de las cartas"
"Pero si sellé y cambié las cartas Legendarias de Clow a cartas Sakura Legendarias..."
"Pero la chiquilla me está controlando, y el cambio de cartas no debió haberse efectuado hasta después del Juicio Final"
"¿Qué va a pasar entonces?"
"Hay una manera de solucionar esto, aunque no es el método más convencional, creo que sería lo más conveniente..."
"¿Cuál es?"
"Si me liberas y luego vences a Takako utilizando las cartas Legendarias solamente, yo podría llegar a considerarlo como una prueba mucho dificil que el Juicio Final, dado que ella es mucho mas fuerte que yo, y así se decidirá también si te quedas o no con las cartas, ¿de acuerdo?"
"De acuerdo"
"Que bueno que se te ocurrió usar a Deseo"
"Ahora tienes que pedirle lo que quieres"
Artemisa no respondió. Sólo cerró sus ojos y el deseo más profundo salió de su corazón.
Y luego, como si de un sueño se tratase, todo quedó iluminado. Sakura abrió sus ojos, y a la vez, Artemisa volvió a tener el brillo en los suyos, y el aura dorada que la estaba rodeando a ella y a Sakura desapareció. Un vapor negro salió de la guardiana, a la vez que su cuerpo iba regresando a la normalidad, volviendo a ser la misma de antes. Todos miraron esto sin poder creerlo.
