Capitulo 3

El expreso de Hogwarts

Era una mañana perfecta, era el día de su regreso a Hogwarts.

Harry, Ron, Hermione y Ginny llegaron a la estación de King Cross con anticipación (para sorpresa de ellos mismos) y atravesaron el anden 9 ¾ sin ningún problema. Hermione y Ron se comportaban aun un poco distantes, Harry no tenia ni idea de por que pasaba esto, pero supuso que habían discutido el día anterior. Al subir al tren, Harry se separo de ellos, ya que la castaña y el pelirrojo tenían que ir al vagón de los prefectos.

Fue algo realmente incomodo, Hermione sentía a Ron caminando tras ella, quería hablarle decirle que debían olvidar todo, pero parecía que aun no era tiempo. Siguieron callados hasta llegar al vagón de los prefectos, donde estaban ya los de Ravenclaw (Anthony Goldstein y Padma Patil) y de Hufflepuff (Ernie Macmillan y Hanna Abbott) conversando alegremente entre ellos. Hermione luego de acomodar su baúl, se sentó en un asiento vació. Ron en cambio (la chica no sabia si era casualidad o a propósito) duro demasiado en acomodar su baúl sobre el de ella, luego de eso puso la jaula de Pig junto a Hermione, de modo que esta estaba en medio de los dos cuando el pelirrojo se sentó

La chica pensó que Ron fue demasiado obvio, pero prefirió omitir sus comentarios. En cuanto Hermione abrió su libro de Traducción de runas avanzadas se abrió la puerta del compartimiento de par en par y entraron al vagón los prefectos de Slytherin. De pronto la temperatura subió como si el sol estuviera dentro de ese compartimiento, o eso le pareció a Hermione.

Draco Malfoy con su acostumbrado aire de superioridad entro seguido por Pansy Parkinson. Acomodaron los baúles sin voltear a ver a nadie y se sentaron en los únicos asientos libres. Hermione intentaba concentrarse en la lectura pero no podía, veía las palabras, las leía, pero no llegaban a su cerebro, este estaba muy ocupado intentando recordar un hechizo que pudiera hacer estallar la cabeza de Pansy, que en ese momento estaba abrazada con Draco. La Slytherin reía tontamente ante lo que le decía Draco, pero el chico sin embargo parecía serio, incluso aburrido.

Quince largos minutos después llego la profesora McGonagall al vagón a decirles que tenían que comenzar a patrullar por el tren, Hermione se paro de inmediato, no quería seguir ahí dentro, y como debían patrullar por parejas, esperaba que se parara alguien de Ravenclaw o de Hufflepuff, ya que sabia que Ron no lo haría; pero para su sorpresa (y la de todos los prefectos) Draco Malfoy se levanto de su asiento, le hizo una seña a una indignada Pansy y salió delante de Hermione para comenzar la primera ronda de vigilancia. La castaña se quedo unos segundos quieta, su cerebro (por increíble que parezca) no procesaba lo que acaba de pasar, y luego de que Malfoy salió del compartimiento, lo siguió nerviosa. No sabia que esperar. Luego de que la puerta se cerro tras ella, dio un largo y hondo suspiro.

No te emociones tanto, Granger- siseo una voz a sus espaldas- simplemente estoy harto de estar encerrado. No te sientas muy especial. La emoción que había sentido unos instantes antes se convirtieron con una rapidez increíble en un odio creciente:

-Si realmente vivo el sueño de toda chica Malfoy- dijo con sarcasmo Hermione- patrullar por el tren con un...

-Piensa antes de hablar Granger- dijo el rubio moviendo la varita amenazadoramente frente a la chica- o podría ser lo ultimo que digas.

Hermione le dirigió una mirada de odio al chico, y Malfoy simplemente sonrió (con una de esas sonrisas que derriten a cualquiera) y comenzó a caminar. La chica iba tras el, maldiciéndolo en su mente. ¿cómo pudo pasar tan rápido del amor al odio? No, no era amor, solo era algún tipo de ilusión, un amor platónico, o tal vez solamente un capricho. Ya estaba harta de pensar en eso, así que se distrajo regañando a unos alumnos de segundo que peleaban por unos cromos en el pasillo. Draco se quedo atrás esperando a que la chica lo solucionara todo, y casi sin notarlo sonrió al ver a Hermione enojada porque los alumnos no le hacían caso pues ya estaban en el suelo peleando, se veía linda enojada, de hecho era bastante bonita, para ser hija de muggles, y también era bastante inteligente, no solo en la escuela, a veces lo sorprendía con sus respuestas cuando la insultaba...

-¿Te molestaría ayudarme un poco con esto Malfoy?-pregunto molesta la castaña que estaba intentando separar a los chicos que peleaban mientras unos curiosos salían de sus compartimientos a ver.

-¿Eh?- Draco aun estaba recargado sobre una ventana- ahh si, si ay ustedes sepárense- dijo el rubio casi con enfado- ya basta dejen de pelear- exclamo un poco mas alto ya que los chicos no le hacían caso.

-Vaya si que eres de ayuda- dijo Hermione enojada, su voz casi no se escuchaba por el alboroto- ¡eso lo pude hacer yo!.

-Si no quieren que haga un hechizo y los deje pegados juntos por el resto del año será mejor que se separen!- grito Malfoy y se hizo un silencio sepulcral- bueno así esta mejor, además deberé confiscar eso- dijo señalando la bolsa de ranas de chocolate - Hey es por su propio bien- dijo ante las protestas de los niños- así ya no pelearan.

-Ignorando las quejas de los alumnos Draco tomo del suelo la bolsa y comenzó a caminar. Hermione, algo sorprendida lo siguió.

-Genial- dijo Draco mientras comía una rana de chocolate y tiraba el cromo por el pasillo- los beneficios del poder Granger- exclamo dándole otro mordisco al dulce.

-Sabes el punto era separarlos, no robarles- dijo Hermione molesta.

-Hey tu me dijiste que los separara y lo hice o no?- se defendió el rubio mientras le tendía una rana a Hermione.- Toma, disfruta del poder .

La chica se quedo viéndolo con un gesto de incredulidad, pero decidió no decir nada y tomar la rana que Malfoy le daba. Le supo mas dulce, que cualquier otra comida que hubiera probado antes, pero eso no tenia mucho que ver con la rana de chocolate. Draco no la había llamado sangre sucia ni una sola vez, además de que no se estaba comportando como un completo patán. Lo volteo a ver mientras seguían caminando por el pasillo. Si, realmente era guapo, sus ojos grises eran mas que seductores y la forma en que levantaba la ceja cuando decía algo especialmente malo, cautivaba...pero no podía ser... el la odiaba y ella creía que sentía esa misma antipatía por el, pero desde la visita al callejón Diagon, Hermione no podía pensar en Draco Malfoy sin sonreír.

Siguieron patrullando otros 20 minutos, con comentarios casuales de Draco para romper el silencio, aunque como pensó Hermione, eso no era necesariamente algo bueno:

-Conseguí siete TIMOS Granger- presumió el rubio mientras pasaban por un compartimiento de alumnos de séptimo de Ravenclaw- ¿Puedes superarlo?

-¿Siete?- confirmo Hermione- lo mismo que Harry y Ron.

Draco soltó un bufido de exasperación

-¿Pregunte por el pobretón y el cara-rajada o por ti Granger?-pregunto Draco irritado.

Hermione le lanzo una dura mirada. Por mucho que algún día le pudiera llegar a gustar Malfoy, siempre le seria fiel a Ron y Harry, y odiaba que Draco hablara así de ellos. Se quedo callada sosteniendo la mirada en esos fríos ojos grises que tanto le comenzaban a gustar, casi bajaba la vista ante la amplia sonrisa que Draco le obsequio:

-¿Algo te molesto Granger?- pregunto el rubio cínicamente

-Sabes perfectamente que fue lo que me molesto Malfoy- contesto secamente la chica. No iba a ceder, no lo iba a hacer, a pesar de lo guapo que se pudiera ver con su ceja levantada, retándola.

-Ahhh de acuerdo si te molesta tanto que insulte a tus amiguitos, puedo decirlo de otra forma- cedió Malfoy- ¿Te parece el imbecil Potter y el estúpido Weasley o suena muy mal? Mmm no a mi me parece que son apodos muy acertados.- finalizo ampliando aun mas su sonrisa.

Draco pensó que Hermione se iba a enojar, la estaba retando, quería probarla, pero para su sorpresa en el rostro de Hermione se dibujo una misteriosa y enigmática sonrisa:

-Mmm de acuerdo están bien- dijo acentuando su sonrisa- no es peor de los que ellos te dicen.

-Malfoy se asombro su respuesta, pero no dijo nada, simplemente hizo una mueca extraña y dijo:

-Toda esta conversación es para desviarme del tema de los TIMOS no Granger?- dijo con cinismo- Admítelo- concluyo el rubio.

-Si tanto te interesa, conseguí diez TIMOS- dijo Hermione finalmente- Si sabes matemáticas muggles notaras que diez son mas que siete- dijo con ironía la castaña.

Draco se quedo callado y siguieron caminando en silencio por otros diez minutos.

-Ya debe tocarle patrullar a alguien mas- dijo Draco con enfado.

-Si, volvamos al vagón- acepto Hermione

Draco le cedió el paso a Hermione, así tuvo la oportunidad de verla todo el camino de regreso al compartimiento de los prefectos, al llegar ahí, Draco puso su mano sobre el hombro de la castaña y abrió la puerta para ella. Ambos se sorprendieron, Hermione se sonrojo un poco, y Draco no podía explicar porque al tocar el hombro de la chica sintió una descarga eléctrica por el cuerpo, pero ambos fingieron que no pasaba nada y entraron al compartimiento.

Ron estaba mas relajado e incluso saludo a Hermione cuando ella entro y movió la jaula de Pig para que no estuviera en medio de los dos, la castaña supuso que pensaba que había sido un castigo estar con Malfoy y le demostró su apoyo moral.

De hecho eso era exactamente lo que Ron pensaba, todo el tiempo en el que Hermione estuvo patrullando estuvo pensando acerca de lo que había pasado, y llego a la conclusión de que debía aceptar lo que Hermione decidiera. No podía evitar sentir un hueco en el estomago, y ponerse triste al mirarla, pero no valía la pena perder su amistad por su culpa, además de que Harry no tenia ni idea de que pasaba, y hubiera sido muy vergonzoso decírselo, así que decidió dejar el beso en el olvido, como un recuerdo mas, aunque fuera el recuerdo mas feliz de la vida de Ron.

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En cuanto llego al compartimiento de los prefectos luego de patrullar, Draco Malfoy tomo su baúl y el resto de sus cosas y se fue a un vagón con sus compañeros de Slytherin, Pansy se indigno porque el no la espero a que acabara su ronda y se fue sin darle un beso.

Hermione sintió una dulce satisfacción al pasar el resto del viaje, antes de que Ron regresara de patrullar, viendo a una Pansy que cambiaba de una cara enojada, a una triste, a una inexpresiva y a otra conteniendo el llanto. En cuanto llego Ron, la chica le dirigió una ultima mirada a Pansy que ahora tenia los ojos brillosos por el llanto contenido y sonrió con malicia al ver el dolor de la Slytherin. Luego ambos se dirigieron al compartimiento donde estaba Harry con Luna y Neville.

El resto del viaje fue normal, exceptuando cuando Slughorn mando un pergamino citando a Neville y a Harry en su compartimiento dejando a Hermione acompañada por Ron y Luna, Hermione pensó que era una suerte que Luna estuviera ahí (hablando acerca de la conspiración de los vampiros contra Fudge) o si no se habría sentido muy incomoda estando sola de nuevo con Ron.

Finalmente llegaron a la estación de Hogsmeade y subieron a los carruajes impulsados por los threstals. Neville había regresado al compartimiento, pero había dicho que Harry tenia algo que hacer, así que decidieron no esperarlo. En el vestíbulo, Ron y Hermione vieron a Draco con Crabbe y Goyle haciendo con mímica una descripción de cómo le rompía nariz a alguien... Hermione los miro ceñuda, pero estos no se percataron.

-Vamos Hermione- dijo Ron mientras la jalaba del brazo- va a comenzar la selección.

-Ya voy- dijo la castaña sin quitar la vista de Draco.

Finalmente llegaron al Gran Comedor y comenzó la ceremonia de Selección. El sombrero seleccionador cantó de nuevo una canción acerca de mantenerse juntos y luchar contra las fuerzas del mal.

-Comenzó el banquete, pero Harry no llego sino hasta treinta minutos después con la cara llena de sangre:

-Donde habías estad... ¡Atiza¿qué te ha pasado en la cara Harry?- pregunto Ron

-¿Por qué que tengo?- dijo Harry tocándose la cara preocupado.

-¡La tienes cubierta de sangre!- exclamo Hermione mientras sacaba si varita y decía ¡Tergeo! Y la sangre se limpiaba al instante- ¿qué te paso?

-Ahora no Hermione- dijo Harry mientras volteaba a la mesa de Slytherin, donde Draco Malfoy hacia nuevamente la mímica de cómo le rompía la nariz a alguien, pero esta vez ante las carcajadas de todos los de su casa,.Harry sintió su sangre hervir, estaba tan enojado con Malfoy... se vengaría de alguna forma

-Pero ¿estas bien?¿porque no nos dices que te paso?- pregunto de nuevo la chica

-Ahora no es el momento Hermione- dijo Harry viendo de reojo que Neville, Dean y Seamus estaban cerca escuchando atentos su conversación.

Hermione asintió para demostrarle que entendía, pero no podía dejar de notar la mirada de odio que Harry le dirigía a un chico rubio y de tez pálida en la mesa de Slytherin. ¿Y si había peleado con Draco? Sintió un nudo en la garganta, causa de culpabilidad que sentía por haber comenzado a creer que Malfoy no era tan malo después de todo, pero si había lastimado a Harry, ella comenzaría a dudar de nuevo.

El banquete termino, y Dumbledore se levanto para dar su discurso, dio algunos avisos del señor Flich, además de presentar al nuevo profesor de pociones: Horace Slughorn.

Todos en el gran comedor se hicieron la misma pregunta:

-¿De Pociones?

Un murmullo de incredulidad se corrió rápidamente por todo el salón mientras Dumbledore alzaba la voz:

El profesor Snape por su parte ocupara el puesto de profesor de Defensa contra las Artes Oscuras.

-¡No!- grito Harry¿como podía ser posible que Snape consiguiera por fin el puesto de Defensa contra las Artes oscuras¿que acaso Dumbledore no lo había mantenido alejado de su puesto por una buena razón?. Dumbledore continuo hablando pero Harry ya no lo escuchaba, estaba mirando fijamente a Snape que tenia una mirada de triunfo, y se reflejaba en esos gestos que Harry odiaba tanto.

-... para comenzar las clases de mañana. Así pues buenas noches.- finalizo el director.

Harry estaba tan enojado por todo lo que le había pasado aquel día que les contó a Ron y Hermione su encuentro con Malfoy casi con gritos, pero se relajo un poco cuando comenzó a hablar acerca de lo que le escucho decir a Draco acerca de la misión que le encomendó Voldemort: estaba seguro que ahora Ron y Hermione le creerían pero ambos tomaron la misma postura respecto a eso:

-No creo que sea algo muy importante- dijo Ron a un molesto Harry- solo intentaba impresionar a Parkinson- ahora la molesta era Hermione, pero lo oculto bastante bien y los chicos ni siquiera notaron la forma en que en lugar de seguir acariciando a Crookshanks, al escuchar el nombre Parkinson, pareciera que lo quería dejar clavado en la silla.

-Mmm no creo que Malfoy quisiera impresionar a Parkinson- dijo la castaña poniendo énfasis en cada palabra- mas bien creo que quería hacerles creer a los de Slytherin que es alguien a quien le deben temer o algo así.

-¡Les digo que es un mortifago!- insistió Harry testarudamente- ¿que mas pruebas necesitan??

Hermione le dirigió una mirada a Ron como diciéndole "Solo dale por su lado" y el lo capto rápidamente. Harry finalmente se rindió, luego encontraría las pruebas para demostrar que Draco Malfoy era un mortifago.

Al día siguiente después del desayuno la profesora McGonagall fue la encargada de darles a los alumnos de sexto sus horarios con sus clases, según la cantidad de TIMOS que hubieran obtenido.

Hermione fue presurosa hacia la profesora y esta le dio su horario. Su primera clase era Runas antiguas, se dirigió hacia esta rápidamente despidiéndose de Harry y Ron. El aula de runas antiguas estaba muy alejada del despacho d la profesora McGonagall.

Hermione llevaba todos los libros de sus clases de ese día (ya se deben imaginar cuantos) y caminaba lo mas rápido que podía, y tomando en cuenta el hecho de la cantidad de libros, pergaminos y plumas que llevaba encima, no era precisamente muy veloz.

Dio la vuelta junto a un cuadro de una bruja que tenia un caldero humeante y subió unas escaleras dirigiéndose a la torre Norte. Con los libros tapándole la mitad de la cara, Hermione no vio la sombra que se erguía luego de una esquina de un estrecho pasillo.

Draco Malfoy iba con paso presuroso hacia el despacho de Snape. No era que le importara mucho lo que Severus le tuviera que decir, pero mientras mas rápido acabara con la estupidez del horario, podría ir a continuar arreglando los detalles de su plan, estaba teniendo demasiados inconvenientes, desde el día anterior cuando Flich los reviso con sus estúpidos detectores de tenebrismo y le confisco la mano de la gloria que llevaba oculta entre sus túnicas, todo le había salido mal. Aumento mas el paso, dio la vuelta por el pasillo y...

¡PAS!

Draco sintió un gran dolor en su muñeca, y no era para menos pues había chocado con algún idiota y al caer se había apoyado en su mano derecha y algo había crujido de manera sospechosa, como un hueso rompiéndose, agregando el hecho de que se había roto un tintero y tenia toda la túnica manchada de tinta, además de la que le cayo en el cabello...

-¿Que eres un imbecil o que demonios te pasa?- grito Malfoy aun antes de ver contra quien había chocado. Se paro de golpe y se tomo la mano derecha, le dolía mucho.

Levanto la mirada para seguir insultando a quien quiera que fuera y se sobresalto al ver a Hermione en el suelo rodeada de libros, pergaminos y la túnica manchada de tinta, pero se sorprendió mas al ver lo bonita que se podía ver de esa forma, tenia una mirada aturdida por el impacto del golpe. Había sido un choque bastante fuerte.

Draco se acerco a la chica y tendió la mano izquierda olvidándose un poco del dolor de la otra mano, para ayudarla a levantarse. Hermione le dio su mano, y se miraron un instante a los ojos, luego la castaña retiro su mirada un poco sonrojada.

-¿Estas bien?- pregunto Draco

Hermione asintió mientras se levantaba, y con la voz un poco cortada por los nervios de estar tomada de la mano con Draco Malfoy le pregunto:

-¿Y tu? creo que tu muñeca no esta precisamente bien- exclamo mirándole su mano izquierda- deberías ir a la enfermería.

-No, no es tan importante- dijo el rubio deseando pasar el mayor tiempo posible tomado de la mano con Hermione.

Se miraron a los ojos, aun estaban tomados de la mano, y aunque Hermione llevaba varios minutos de pie, ninguno de los dos quería soltar al otro, Draco miro los ojos castaños de Hermione y se olvido completamente del dolor de su mano. A su vez la chica miro los grises ojos de Draco, y le pareció imposible recordar porque odiaba tanto sus miradas. Se acercaban cada vez mas. No se dejaban de ver a los ojos. Hermione sintió como si hubiera mil doxys revoloteando por su estomago y Draco, en cambio, sentía un intenso calor, se acerco un poco mas, era una sangre sucia, pero para su asombro eso no le importo demasiado, cuando tomo a Hermione por la cintura y la atrajo así si mismo.

Le levanto la barbilla y se agacho un poco. Ahora a chica sentía su respiración, que se comenzaba agitar rápidamente, separo un poco los labios y permitió que Draco la besara...