Capitulo 7

Vacaciones de Navidad

Hermione vio por ultima vez a Draco, antes de salir de vacaciones, el día de la fiesta de Slughorn, y como lo ultimo que el le había dicho era que debía regresar con Pansy, "su pareja", la castaña no tenia ganas de despedirse, pero en el fondo si tenia ganas de verlo.

Draco por su parte, se alegro de alejarse de esa escuela, que le estaba dando tantos problemas, pero por otro lado, tendría que ver a su tía Bellatrix, y darle informes acerca de todo... y como todo había salido mal, no parecía que fueran a ser unas buenas vacaciones.

Harry, Ron y Ginny en cambio la estaban pasando muy bien en "La Madriguera".

La mañana de navidad, Harry contó entre sus regalos una gran caja de sortilegios Weasley, un suéter tejido por la señora Weasley, y un paquete lleno de gusanos de parte de Kreacher… Ron recibió un suéter por parte de su madre, una caja de sortilegios Weasley (mas pequeña que la de Harry) de los gemelos, y una gran cadena de oro con las palabras "Amor Mío" colgando de ella, de parte de Lavender.

Los chicos bajaron animados desayunar luego de burlarse de sus respectivos regalos. Ron se adelanto un poco ya que Harry aun no se acababa de cambiar.

Cuando iba a bajar, paso por el cuarto de Ginny (que tenia a puerta abierta) y vio a la chica peinándose frente a un espejo, Harry se quedo unos segundos viendo como se peinaba su largo cabello rojo, hasta que Ginny volteo y le dedico una sonrisa que le hizo estremecerse:

Hola Harry- dijo la chica- ¡Feliz navidad!

Hola Ginny- contesto el- igualmente

¿Y que te han regalado Harry?

Harry le enumero sus regalos y luego de que la pelirroja soltara una carcajada, al escuchar lo de los gusanos por parte de Kreacher le pregunto:

¿Y a ti?

Pues ya sabes un suéter de mama, unos artículos de la tienda de Fred y George, un libro de Luna, y esta pulsera de Dean- dijo Ginny mostrándole una pulsera plateada, con pequeñas piedrecillas rosas.

Ehh es... bonita- dijo Harry mordiéndose el labio, tal vez debió haberle regalado algo a Ginny pero no se le había ocurrido...

¿Tu crees? – dijo la chica mirando la pulsera con duda- Le he dicho a Dean que odio el color rosa, pero tal vez lo olvido- dijo Ginny con tristeza- no es algo importante – agrego sonriendo- después de todo lo que importa es el detalle ¿o no?, además lo que tiene rosa es muy pequeño, no se me vera tan mal

No creo que se te vea mal para nada Ginny- dijo Harry, intentando hacer un cumplido, y recibió como recompensa una de las sonrisas mas sinceras de Ginny.

Bajemos, ya deben estar desayunando- dijo la pelirroja.

El ambiente navideño había reinado en esa pequeña casa toda la noche anterior, y esa mañana el lugar estaba impregnado de alegría. El desayuno paso entre bromas y risas, cuando acababan de desayunar Ginny vio a Harry riéndose con los gemelos de la cadena de Ron (Harry no pudo evitarlo y se los dijo), y recordó como hacia 5 años se había escondido detrás de una puerta cuando lo vio llegar por primera vez a "La Madriguera" y como lo había estado espiando todo ese verano, y sonrió al recordar lo mucho que le había gustando antes...

A miles de kilómetros de distancia, un elfo domestico le llevaba a Draco sus presentes de navidad: un par de libros, una túnica de gala verde con negra y una larga carta de su tía Bellatrix (con sugerencias para los planes, y técnicas para evitar a Snape) que Draco ni siquiera abrió...

Mientras veía todo esto, sonrió al imaginar la cara que pondría Hermione al abrir el regalo que el había mandado.

En ese momento interrumpieron sus pensamientos la entrada de dos mujeres a la habitación: su madre Narcisa y su tía Bellatrix:

Veo que recibiste mi carta, Draco, pero como eres tan terco como tu padre ni siquiera te dignaste a abrirla.- dijo Bella con desdén, mientras Narcisa la veía molesta.

No necesito ni consejos, ni ayuda- respondió Draco mirando a su tía con rabia.

Pues demuéstralo niño- agrego Bella mirando a Draco con ironía- no veo que halla un gran avance en tu famoso plan, sin mencionar el patético intento de lo del collar.

¿Cómo sabes eso?- pregunto Draco con enojo mientras se volteaba hacia su madre rápidamente. Narcisa esquivo su mirada. Bellatrix sonrió satisfecha

Ella no me lo dijo. Todos los mortifagos están al tanto de tu misión, sobrinito. Además tu madre no es tan buena en Oclumancia como tu, Draco- Bellatrix sonrió abiertamente al decir todo esto. Malfoy simplemente la miraba con odio nada disimulado.

Narcisa intento aligerar la tensión hablando acerca de la comida que habría esa noche en casa de Bellatrix, algo así como una fiesta para los mortifagos, pero Draco no quito el ceño fruncido por el resto del día, ni siquiera en la fiesta, donde todos los mortifagos susurraban a sus espaldas, y le dirigían sonrisas irónicas. Draco alcanzo a escuchar fragmentos de conversaciones donde el era el tema central:

-...el señor tenebroso sabia que fallaría...

-...he escuchado que Snape acabara con su misión cuando el chico Malfoy muera.

-... si es tan solo un estúpido niño...-

Pero a Draco ya no le importaban mucho esos rumores, después de todo, los callaría a todos cuando se enteraran que había matado a Dumbledore, ya casi ponía en marcha su siguiente plan.

Hermione Granger estaba en su cuarto (en la casa de sus padres), abriendo sus regalos navideños. Como siempre Harry le había regalado un libro, sus padres le habían dado dinero ya que no sabían que comprarle (no conocían mucho del mundo mágico), y Ginny le había enviado unos artículos que había comprado en la sección de Wonder-Bruja de la tienda de Fred y George.

La chica comenzó a hojear el libro que Harry le había mandado, cuando una hermosa lechuza parda llego y se poso sobre el barandal de el balcón que había en su habitación. Hermione la miro extrañada, traía un paquete envuelto en un papel negro, pero como la chica no conocía a nadie que tuviera una lechuza como esa, no tenia idea de quien podría mandarle tal cosa.

Quito el paquete de la pata de la lechuza y cayo al suelo un pergamino firmemente apretado y envuelto por un listón verde.

Hermione tomo el pergamino, quito el listón y reconoció una letra estilizada y pequeña que decía:

"Feliz Navidad Hermione, se que te encantara mi regalo. Draco"

La chica se quedo un momento con los ojos fijos en el pergamino (en la parte que decía "Draco") y luego dirigió su mirada hacia el paquete que ahora estaba en su cama. Durante unos instantes tuvo miedo de que se tratara de algo malo o tenebroso, como venganza por lo de Cormac, pero algo dentro de ella, no la dejaba desconfiar de Draco.

Tomo el paquete entre sus manos y comenzó a abrirlo: Era una foto de Draco, en un marco plateado, en que la miraba fijamente, con esas miradas sugerentes con su ceja levantada y con una media sonrisa que lo hacia lucir demasiado atractivo, simplemente parpadeaba y le sonreía... Ese era su regalo de navidad.

Hermione miro la foto con asombro y mientras aventaba la foto sobre su cama dijo:

Tonto ególatra-

Pero a pesar de lo que dijera, a Hermione si le había gustado su regalo, tal como Draco predijo, e incluso se sintió algo mal por no haberle regalado nada, pero luego recordó que el había dicho que estuvo en la fiesta de Slughorn con Pansy, y miro la foto molesta (que ya estaba sobre el escritorio junto a sus libros e Hogwarts), pensando en cuantas chicas mas habían recibido una foto de Malfoy y salió de la habitación azotando la puerta...

Para Harry, Ron y Ginny el resto de las vacaciones pasaron volando, comiendo jugando y bromeando en "La Madriguera", burlándose de Fleur y de Bill, platicando con los miembros de la orden del Fénix que iban a visitarlos ocasionalmente y hablando de quidditch...

Para Hermione, pasaron también muy rápido, entre las despedidas de sus familiares muggles (que creían que volvía a algún internado extranjero); acabar, o mas bien releer, sus tareas y preparar las cosas para el viaje, casi se olvidaba de Draco. Pero esa foto, sobre su escritorio, se lo recordaba muy a menudo...

Draco no podía estar mas feliz de que acabaran las vacaciones, ya que día a día descubría una nueva razón para odiar a su tía, y es que a veces (aunque se negaba a aceptarlo) sentía miedo de fallar en la misión que Voldemort le había encomendado, y que el matara a su madre cuando el estuviera en Hogwarts, ya que Bellatrix le recordaba muy a menudo cuanto dependían las vidas de su madre y la suya de su éxito...

Unos días después de año nuevo, los alumnos de Hogwarts regresaron al castillo, por medio e polvos flu).

Cuando Hermione llego al castillo, Harry y Ron aun no llegaban, a pesar de que no quería tener otra discusión con Ron, si quería ver a Harry y sabia que llegarían junto con Ginny ya que los tres estaban en "La madriguera".

Como llego muy temprano, Hermione decidió ir a visitar a Hagrid y a Witherwings (o a Buckbeack como prefieran).

Estaba nevando, así que se puso su capa, su sombrero, su bufanda y sus guantes y se dirigió hacia la pequeña cabaña que había en los limites del Bosque prohibido. Estaba a punto de salir del castillo cuando una vez a sus espaldas arrastrando las palabras dijo:

¿Te gusto mi regalo, Granger?

Hermione se volteo rápidamente, y vio a un guapo rubio de Slytherin sonriéndole con ironía. La chica volteo a ambos lados y se dio cuenta de que estaban prácticamente solos, pero ya que estaban en medio del vestíbulo principal, no había nada de que temer.

No me contestas Hermione, ¿acaso no te gusto?- continuo Draco levantando la ceja impaciente- apuesto a que ya lo tienes en un altar..

¿Alguien te ha dicho alguna vez que eres demasiado presumido Malfoy?- rezongó la castaña algo molesta por lo que había dicho del chico (especialmente porque si tenia su foto bien resguardada entre sus túnicas).

No- contesto Draco sin darle importancia- eres la primera que me lo dice, pero noto que no niegas que si te gusto, o mas bien te encanto mi regalo.

Hermione no contesto, simplemente se le quedo viendo fijamente, no sabia que iba a pasar, y a decir verdad no le importaba mucho, había pasado solo un par de semanas sin verlo y le parecía que Draco se veía mucho mas guapo que la ultima vez que se habían visto.

Draco comenzó caminar lentamente hacia ella, la tomo de un brazo y la puso entre la pared y su propio cuerpo. No había nadie alrededor, la puerta de la entrada estaba cerrada, la mitad de los estudiantes aun no llegaban y los maestros estaban ocupados en sus cosas.

De hecho aun estoy esperando mi regalo Hermione- dijo el chico mirándola a los ojos y luego a los labios mientras le ponía la mano alrededor de la cintura- a menos que prefieras que vaya con Pansy a que ella me lo de- finalizo sonriendo con malicia.

Hermione no se dio cuenta de lo que hacia, al escuchar a Draco hablar así de Pansy sintió como si estuviera hablando con antiguo Malfoy, el aprovechado y presumido chico que la había maltratado por años, volvía a ser el de antes, no había cambiado para nada.

¡Era un presumido y arrogante Slytherin!. Sintió que la sangre le hervía, lo empujo con fuerza y le dio un fuerte bofetada en su mejilla derecha.

Draco se quedo sorprendido por esta reacción (que no esperaba), y por un segundo se quedo quieto solamente viendo a Hermione, tocándose la cara en el lugar en donde ella lo había golpeado, noto como la chica respiraba con agitación, visiblemente molesta y antes de que ella se diera la vuelta y se marchara la tomo por el brazo y se le acerco furioso, la miro a los ojos esperando una disculpa, que bajara la mirada, cualquier cosa...

Señor Malfoy, Señorita Granger, ¿se puede saber que esta pasando aquí?

La voz de la profesora McGonagall sorprendió a ambos chicos, especialmente a Hermione que lanzo un gritito de asombro.

Nada profesora- Draco intentaba no sonar nervioso- nosotros solo estábamos...

Conversando- completo Hermione dirigiéndole una mirada de complicidad a Draco- pero ya terminamos, ¿verdad Malfoy?-

Eh si claro- dijo el rubio mientras le soltaba el brazo a la chica.

Parecía que la profesora iba a decir algo mas, pero se limito a mirar primero a Draco y luego a Hermione y se dio la vuelta dirigiéndose hacia su despacho, donde seguramente estaban llegando mas alumnos. Los chicos suspiraron aliviados pero de nuevo la voz de la profesora los sorprendido:

Señorita Granger, me haría el favor de entregarle esto a Potter- dijo mientras le extendía un rollo de pergamino- tal vez ya llego y no lo vi, así que será mejor que usted se lo entregue.

Claro profesora- contesto la chica contenta de que eso ya no tuviera nada que ver con Draco y ella.

La maestra se dio la vuelta y se fue, Draco miro con curiosidad el pergamino que McGonagall le había dado a Hermione, pero la chica le dirigió una ultima mirada molesta y se fue hacia la sala común de Gryffindor.

Ron, Ginny y Harry estaban discutiendo con la dama gorda en la entrada de la torre.

¿Cómo que hay contraseña nueva? – gritaba Ron molesto.

No grites por favor, la cambiaron...- decía la señora gorda, obviamente molesta.

Y como la sabremos si hemos estado fuera...

¡Harry!, ¡Ginny!- grito Hermione a los chicos

Se acerco un poco a los chicos, ignorando por completo a Ron, y les dijo:

He llegado hace un par de horas- la castaña estuvo a punto de decirles lo de Malfoy, pero por suerte se detuvo oportunamente y les mintió los chicos (aunque no sin remorderle la conciencia)- ahh y visite a Hagrid y a Witherwings.

Casi inmediatamente se escucho un ruido muy fuerte, como alguien corriendo con emoción hacia esa dirección o mas bien se escuchaba como una estampida de elefantes asustados, y Harry, Ginny y Hermione vieron Lavender Brown lanzársele encima a un asustado pelirrojo...

Luego de reírse de Ron y Lavender, los otros chicos entraron a la sala común, Ginny se separo de ellos (para tristeza y enojo de Harry) para ir con Dean. Entonces Harry pudo hablarle finalmente a Hermione acerca de lo que escucho el día de la fiesta de Navidad de Slughorn, entre Snape y Malfoy. Cada palabra que decía Harry, Hermione se sentía mas y mas mal, pero intentaba defenderlo...

Harry ¿no crees que...?

¿... fingía prestarle su ayuda a Malfoy para que le dijera lo que esta tramando?

Si mas o menos- contesto la chica contenta de que fuera Harry el que lo dijo.

Eso mismo creen el señor Weasley y Lupin- refunfuño Harry- pero eso demuestra que Malfoy esta planeando algo, no puedes negarlo.

No, claro- tuvo que admitir Hermione a su pesar

Y que actúa bajo las ordenes de Voldemort.

Humm ¿Alguno de ellos menciono a Voldemort?- pregunto esperanzada la castaña, si no habían hablado de el, tal vez Harry dejaría de sospechar...

No- dijo Harry triste- pero hablaban de "su amo", así que debe ser el

No lo se- dijo Hermione algo pensativa, no quería que Harry siquiera imaginara que ella ya sabia que Draco era un mortifago, y que había visto la marca en su brazo izquierdo, pero necesitaba alguien con quien hablar y ese alguien no era Harry. Mientras pensaba esto, vio a Ginny platinado con Dean y se dio cuenta de que ya era hora de contarle la verdad de Draco y ella a alguien...

A la mañana siguiente Hermione se despertó mas temprano de lo habitual ya que había decidido contarle todo lo de Draco a Ginny. La pelirroja ya estaba en la sala común cuando bajo Hermione y se dirigieron al gran comedor. En el camino la castaña le comenzó a contar a su amiga todo:

Ginny, tengo que contarte algo..

Ya me lo habías dicho Hermione- contesto la pelirroja con un bostezo- por eso me citaste hoy (casi en la madrugada por cierto) para hablar ¿no?- Al decir esto Ginny sonrió par mostrarle a su amiga su apoyo.

Escucha Ginny, lo que sucede es que, durante algún tiempo antes de salir de vacaciones, estuve... saliendo (por así decirlo) con alguien.

¡Que bien Herms! ¿Y quien es?, ¿no me digas que Cormac o si?- pregunto la pelirroja alzando la ceja.

No, no es el- respondió la castaña intentando armarse de valor- mira Ginny, se que ni siquiera imaginas esto pero...

Y le contó a Ginny todo acerca de ella y Draco, desde que lo vio en el Callejón Diagon hasta su primer beso, el castigo del invernadero, la fiesta de Slughorn, todo, exceptuando su cita en el lago, donde ella se entero del secreto de Malfoy.

La pelirroja se mostró muy incrédula al principio, pero al escuchar su historia, entendió algunas cosas (como porque ella había ido con McLaggen a la fiesta de navidad) y termino por creerle todo... mientras Hermione hablaba, el gran comedor se fue llenando poco a poco...

Si Harry y Ron supieran- dijo Ginny mirando fijamente su plato

Lo se Ginny, lo se- contesto Hermione moviendo sus dedos nerviosa sobre la mesa.

Pero no entiendo cual es el problema Hermione ¿Quieres que te deje de molestar?

Ahh no lo se- la castaña no estaba segura de muchas cosas, pero sabia que eso no era para nada lo que quería.

No te molesta realmente ¿verdad Herms?- pregunto la pelirroja con una ceja levantada y una sonrisita.

No lo se Ginny- grito Hermione atrayendo las miradas de algunos alumnos, incluido un rubio chico de Slytherin- No se nada Ginny- dijo sonrojándose y bajando la voz- escucha el me dijo algo que me asusto mucho, y en ese momento pensé que no querría saber nada de el nunca mas, ¡pero no puedo alejarlo de mi mente!

Caray Hermione, que puede ser tan malo, digo se que es Malfoy, se que es raro, pero ¿de verdad te asusta?-

Hermione no contesto, se quedo viendo a Ginny con una expresión de confusión. La castaña sabia que no podía decirle lo de la marca Tenebrosa a Ginny, ella no lo entendería o mas bien Hermione no quería explicar porque aun le gustaba tanto Draco a pesar de que fuera un mortifago, a pesar de lo que eso significaba, a pesar de que el tenia la culpa del accidente de Katie, a pesar de que el hecho de que quisiera como quería a Malfoy era traicionar a Harry...

Hermione- le dijo Ginny pasándole la mano enfrente de sus ojos y sacándola de sus pensamientos

Ehh, ahh que decías?

¿Que porque te asusta tanto?

¿Quién te asusta Hermione?- pregunto un chico pelirrojo mientras se sentaba junto a ella.

Nadie- dijo Hermione y se paro rápidamente- debo ir a la biblioteca.

¿A la biblioteca?- pregunto Harry con la boca abierta mientras se sentaba "casualmente" en medio de Ron y Ginny.- aun ni siquiera tenemos clases.

Ehh es que es un asunto de la PEDDO- se excuso la castaña, contenta de haber pensado tan rápido una excusa.- ¿me quieren acompañar...?- Sabia que Ron y Harry dirían que no:

Es que aun no desayunamos Hermione...

Si y tu sabes es el primer día de clases- completo Ron

Bueno entonces nos vemos en clase- finalizo la castaña sonriente.

Casi al mismo tiempo que Hermione salió del Gran comedor un rubio chico de Slytherin se paro rápidamente y se disponía a salir cuando la voz de una chica lo detuvo:

¿A dónde vas Draco?- Pansy lo veía con ojos tristes como intentando convencerlo de que se quedara

No te importa Pansy- contesto fríamente el chico

Te puedo acompañar si no te molesta...- dijo la Slytherin mientras se paraba y se ponía junto a el.

De hecho si me molesta Pansy, y mucho- concluyo Draco mirándola fríamente y con una media sonrisa irónica.

Pansy se puso roja (de coraje) y simplemente se sentó y se cruzo de brazos mientras Draco salía por la amplia puerta de madera buscando una tupida melena castaña.

"En la mañana te escapaste por casualidad, Granger" decía el chico para si mismo "pero ahora..."

Se detuvo en el vestíbulo. ¿Dónde se suponía que iba a buscarla?, inmediatamente se dirigió hacia la biblioteca después de todo, era el primer día de clases, y ella era Hermione Granger, ¿dónde mas podía estar?.

Hermione había tomado un par de libros acerca de Runas Antiguas solo por costumbre y se sentó en una mesa que estaba junto a una ventana que dejaba ver las hermosas montañas que rodeaban Hogwarts.

Estaba agachada con la cabeza recargada en las manos leyendo sin entender, sintiendo sobre su cabeza un débil rayo de sol, sus ojos avanzaban rápidamente sobre las palabras, los párrafos y las paginas pero ninguna información llegaba a su cerebro, ella solo pensaba en todo lo que había pasado desde que entro ese curso a Hogwarts y recordó lo feliz que había sido unos meses antes, cuando ella y Draco se encontraban juntos, ocultándose pero juntos...

Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no se dio cuenta que hacia mas de 10 minutos que un chico rubio la miraba fijamente, sentado en la misma mesa justo enfrente de ella.

Hermione continuaba recordando, y lanzo un hondo suspiro mientras levantaba la mirada y soltó un grito de sorpresa al ver a Draco Malfoy mirándola sonriente.

Feliz de verme eh Hermione- dijo el rubio con una media sonrisa misteriosa.

Tu siempre tan modesto eh Malfoy.

¿Por qué me sigues llamando Malfoy?- pregunto el chico con un dejo de tristeza en su voz.

La chica lo miro directamente a los ojos, y noto una inmensa melancolía en esos grises ojos, sintió una angustia enorme al ver a Draco así, intentando sonar como el de siempre, pero se veía mucho mas pálido (¿cómo Hermione no lo había notado cuando lo vio el día anterior?).

No lo se- contesto Hermione finalmente.

Draco acentuó su sonrisa, mientras extendía su mano y tomaba la de Hermione. Ella sonrió, mientras se acercaban mas y mas sobre la mesa, la señora Pince estaba del otro lado de la biblioteca, se acercaban mas y mas hasta que sus labios se rozaron, Hermione le permitió al chico que su lengua invadiera su boca, y que mordisqueara sus labios, sentía de nuevo el olor de Draco, y era feliz, tan feliz como había sido semanas antes, pero nuevamente alguien los interrumpió:

Draco Malfoy ¿que haces con esta sangre sucia?