Capitulo 9
¿Confianza?
El mes de marzo llego con rapidez, dejando a su paso un mal tiempo, lleno de lluvias y con un fuerte viento, lo cual causo que se cancelara la ultima excursión a Hogsmeade.
Hermione y Draco se encontraban en la sala de los menesteres, acurrucados en un sillón, frente a un cálido fuego que despedía una chimenea, era un momento perfecto, mas que perfecto, un momento que Hermione se vio en la necesidad de arruinar:
Draco, tenemos que hablar.
¿De que? – pregunto el rubio mientras la acercaba mas hacia el, necesitaba tenerla lo mas cerca ahora que sabia lo que era no tenerla con el.
Hermione exhalo un profundo suspiro, había llegado el momento, se suponía que estaban en un nivel de la relación en el que podían hablar, pero sabia que Draco no iba a responder sus preguntas sin que ella insistiera.
De esto- contesto la castaña mientras se armaba de valor y levantaba la túnica del brazo izquierdo del chico. La marca brillaba maliciosamente, desde el momento en que quedo descubierta, el ambiente se puso tenso, oscuro...
El rubio se puso pálido, no esperaba eso, no ahora, ¿porque Hermione tenia que ser tan complicada?¿Por qué necesitaba una explicación para todo?.
La castaña miraba atentamente a Draco, viendo sus reacciones, de pronto el semblante de el se ensombreció, abrió la boca, y la volvió a cerrar, estaba escogiendo muy bien sus palabras, sin embargo al hablar su voz sonó tan calmada como si conversaran de las tareas escolares:
Escucha Hermione, se que quieres saber muchas cosas, pero desde antes de que esto comenzara, esa marca estaba en mi, no puedo hablar de esto con nadie- de pronto levanto la mirada y clavo sus grises ojos en los castaños de la chica- y eso te incluye.
La chica mantuvo la mirada en alto, sentía como los penetrantes ojos de Draco la recorrían por dentro, leyéndola, para el era muy fácil saber lo que Hermione pensaba, ella odiaba que fuera así, ¿por qué ella no podía saber lo que pasaba por la mente del chico con tan solo verlo a los ojos? El tenia barreras, era casi imposible saber que había tras ese semblante de arrogancia y esa mirada fija.
Creí que confiabas en mi.
No para esto- contesto el chico fríamente, mientras se acomodaba en el sillón, acercándose un poco a ella, rodeo la cintura de la castaña firmemente, como temiendo que ella se alejara.
¿Entonces esto es un juego para ti Draco?- pregunto Hermione con rabia-¿Acaso no te importa lo que yo pienso de ti? Sabes lo difícil que es para mi confiar en ti sabiendo que estas con los mortifagos...
¡Pues entonces aléjate Hermione!- grito el- Ya te dije todo lo que tenia que te tenia que decir acerca de esto. Tema cerrado.
La castaña miro a Draco con un enojo desmedido, ella estaba intentando arreglarlo todo, se había dado cuenta de que ya no podía estar sin el, pero tenia su dignidad y su orgullo, y a el rubio no parecía importarle mucho lo que ella sufría, con sus dudas, y sintiendo que traicionaba a Harry.
El brazo de Draco aun rodeaba la cintura de Hermione, ella se levanto molesta quitándose el brazo del chico de encima con ira. Se acerco caminando decididamente hacia la puerta y cuando se disponía a abrirla para irse de ahí, la voz del chico la detuvo:
-Si decírtelo todo no fuera un peligro, lo haría, no es solo por mi, es también por ti, Hermione, y por mi madre, no puedo arriesgarme tanto y no puedo arriesgarte tanto a ti, lo que tengo que hacer es algo horrible, pero no tengo opción.
Toda la frialdad de Hermione se derritió ante las palabras de Draco, no era solo lo que había dicho, sino la forma en que había elegido las palabras, su voz profunda y con un dejo de melancolía, su mirada, ahh su mirada, tan triste, tan seria, tan misteriosa...
Si me lo dijeras, yo podría...- insistió la castaña
No, no podrías ayudarme, o mas bien no querrías- contesto Draco con una media sonrisa irónica y triste caminando lentamente hacia ella-
¿algún día confiaras en mi Draco?- pregunto ella con la mirada hacia el suelo. El chico no contesto simplemente se paro frente a ella, levanto la barbilla de la chica para que lo viera a los ojos, y se acerco poco a poco a ella, antes de besarla, sintió su olor, se perdió un instante en sus ojos tiernos, y puso sus labios sobre los de ella.
Era el beso mas tierno que Draco alguna vez le daría a Hermione, intento contestar la pregunta de la chica con este gesto, intento demostrarle lo mucho que la quería, lo mucho que odiaba sentir tal cosa por ella, la amaba como nunca imagino que se podía amar, la quería tanto que le dolía, le quemaba su alma tenerla así tan cerca de el y tener que lastimarla...
Ginny corría presurosa saliendo de la sala común de la torre de Gryffindor, tenia que encontrar a Hermione para hablarle de lo que había ocurrido con Ron, y justo cuando paso el retrato de la Dama Gorda choco de frente con la castaña:
Ginny, ¿qué te...?- dijo Hermione sorprendida pero no pudo terminar la pregunta...
¡Es Ron! Ahora esta en la enfermería, parece que tomo algo así como una poción en el despacho de Slughorn, no lo se, Harry le dio un bezoar no entendí muy bien lo que me quiso decir, estaba muy alterado...
Ginny tomo la mano de Hermione y comenzó a correr presurosa hacia la enfermería, casi arrastrando a la castaña. Al llegar ahí se encontraron a Ron dormido en una cama, rodeado por Harry, Fred y George.
Harry explico rápidamente todo: Ron había confundido unos calderos de chocolate rellenos con algún filtro de amor que Romilda Vane le había regalado a Harry como un regalo suyo por su cumpleaños y se los comió sin dudar. Harry lo llevo al despacho de Slughorn para que le diera alguna antídoto, luego de eso habían brindado con un Hidromiel que el profesor les había ofrecido y que obviamente tenia algo raro, por suerte había un bezoar ahí, y Harry lo puso a tiempo en la boca de Ron, pero ahora el aun estaba débil y debía descansar...
O sea que entre una y otra cosa no ha sido el mejor cumpleaños de Ron ¿verdad?- comento Fred viendo a su hermano en la cama.
¿Entonces el veneno estaba en la bebida?- pregunto a su vez George
Si- contesto Harry contento de poder hablar del tema otra vez -Slughorn nos lo sirvió...
Pudo ponerle algo a la copa de Ron sin que tu lo vieras Harry- apunto Fred
Si pero porque iba a querer envenenarlo?- dijo el ojiverde
Ni idea y se equivoco de...
Y así continuaron las teorías de los gemelos y de Harry hablando en susurros para no despertar a Ron. Mientras tanto Ginny no perdía de vista a Hermione que se había quedado ensimismada, pensando en lo que le pudo haber pasado a uno de sus mejores amigos...
Finalmente Ginny le dijo a Hermione, dándole la espalda a los chicos, en voz baja:
Sabes te busque en la biblioteca, en tu habitación, en los jardines por todos lados...
Hermione no dijo nada simplemente siguió mirando hacia el suelo, casi sin poner atención a la pelirroja
Es raro lo difícil que fue encontrarte Hermione.- Ginny alzaba la ceja como esperando alguna señal de vida de la castaña, dio un hondo suspiro y pregunto finalmente- ¿En donde estabas?
Hermione miro fijamente a la pelirroja, ella ya sabia todo acerca de Draco, excepto el hecho de que era mortifago, pero ella no estaba en total acuerdo con que se viera con el, y menos si no podía explicar donde estaba...
¿Estabas con el, cierto?
La chica castaña simplemente asintió.
Sabes Herms, me alegra que se oculten bien, porque sabes lo que pasara si Harry o Ron se enteran, pero no me gusta que estés tanto tiempo a solas con el, escondidos, ¿y si corres peligro...?
¿Que tiene de malo? ¿Por qué nadie confía en el? ¿Por qué nadie confía en mi?- pregunto algo molesta Hermione, cuidando de no subir la voz ni cambiar su gesto de indiferencia.
Hermione- contesto la pelirroja manteniendo la voz baja pero firme y segura- no intentes zafarte de esto así, porque sabes que conmigo no funciona, solo quiero saber porque le tenias tanto miedo hace un par de días, y ahora se ocultan no se donde...
Simplemente porque pasaron cosas entre nosotros que me hicieron dudar, pero ahora confió en el, se que todo esta bien, y el no me lastimaría Ginny, créeme.
Ginny le dirigió una mirada dura, pero al ver que el semblante de la castaña no cambio para nada, sonrió con complicidad y le dijo en voz baja
Pero si te lastima...
No lo hará- contesto Hermione con seguridad.
Draco Malfoy se encontraba en su sala común mientras escuchaba como Zabini, Crabbe y Goyle se burlaban de lo que le había pasado a un chico pelirrojo llamado Ron Weasley.
Jajajaja debiste verles la cara al estúpido Potter y a la hermana de Weasley- le decía entre carcajadas Blaise a Draco.
El rubio simplemente hizo una media sonrisa dando a entender que escuchaba lo que decían, sin embargo en su mente había miles de preguntas, ¿porque el estúpido de Slughorn no le había dado la botella a Dumbledore?, ¿por qué todos se estaban interponiendo en sus planes?
... sucia, esa estúpida de Granger, estaba llorando cuando pase por la enfermería- continuaba Zabini.
Los sentidos de Draco se alertaron al escuchar al chico hablar de Hermione, ¿llorando? ¿por el estúpido Weasley?, pronto importo muy poco el hecho de que otro de sus planes para eliminar a Dumbledore hubieran fallado, ahora solo importaba el hecho de que a Hermione le importaba demasiado Ron, y eso era algo que Draco no estaba dispuesto a soportar...
Hermione finalmente se tranquilizo cuando se entero de que Ron iba a estar bien, lo único que Madame Pomfrey temía era que se la pasaba balbuceando cosas sin sentido, algo así como "Err...ii...oon.. ".
La castaña salió de la enfermería junto con Harry para dejar a Ron solo con su familia y se dirigían a la torre de Gryffindor cuando el guardabosques del colegio llego con ellos. Harry se quedo conversando con Hagrid pero Hermione prefirió regresar a su habitación.
Al intentar acomodar unos pergaminos sobre su mesa, un libro cayo al suelo, y de este el pergamino encantando el cual usaba para comunicarse con Draco. Unas largas y estilizadas letras doradas brillaron mientras Hermione lo recogía y veía el mensaje escrito en el:
"Necesito verte. Pronto"
La chica miro extrañada el pergamino, e inmediatamente tomo su pluma y escribió sobre el pergamino con su letra pequeña y redonda:
"¿Qué sucede?"
La tinta negra se desvaneció luego de unos segundos y momentos mas tarde tenia la respuesta de Draco, que no le explicaba nada...
"¡Necesito verte ahora! Ven a la Sala de los Menesteres"
Hermione se extraño de que Draco tuviera tanta urgencia por verla, ¿estaría algo mal?, o sino porque el rubio tendría tanta prisa para hablar con ella.
Un chico de cabellos rubios y mirada fría caminaba de un lado a otro en una habitación de piedra, oscura y lúgubre: casi de la misma manera de cómo se sentía en ese momento, la habitación tenia unas pequeñas ventanas sin cristales, por las cuales se colaba la fresca brisa nocturna y un pequeño rayo de luz de luna...
Draco Malfoy estaba furioso, y a pesar de que no entendía muy bien porque se ponía tan celoso de Weasley, sabia que quería lastimarlo y alejarlo de Hermione, ella era solo de el... Se sentó en una silla que se encontraba en la desolada habitación y recargo su cabeza sobre sus manos, se preguntaba porque se había convertido en la persona que era ahora.
Hermione lo había hecho débil, lo había hecho descubrir lo que era el amor, lo había hecho una persona vulnerable, después de todo es mas fácil controlar las cosas si no tienes sentimientos, y esa era la mayor virtud que un Slytherin podía tener: la frialdad, y eso era lo que la hermosa chica de cabellos castaños le había arrebatado al rubio meses atrás...
Una gran puerta de madera se abrió y una tímida chica de Gryffindor entro por ella. Draco levanto la mirada y la miro fijamente. Mientras Hermione examinaba la habitación con curiosidad, Draco se permitió verla con calma. Un débil rayo de luz la rodeaba y le daba un aire angelical, su cabello largo y rizado caía sobre sus hombros y sobre su espalda graciosamente, su piel era perfecta y cuando sus ojos marrones finalmente se detuvieron sobre el, al chico casi se le olvidaba lo furioso que estaba... Pero antes de ser un enamorado de Hermione, era un Malfoy, y su enojo no se iba a ir así como así...
Este no es un lugar muy romántico ¿cierto?- dijo Hermione con simpatía al chico. Pero casi inmediatamente, al ver los ojos fríos de Draco, noto que estaba molesto.
¿Qué hiciste hoy después de que te fuiste de aquí?- pregunto el con una voz queda.
Fui a la enfermería- contesto la chica mirando a Draco fijamente- hubo un problema con Ron, estaba muy preocupada creí que...
¿Qué creíste Hermione?¿qué podías abandonarme así como así e irte con el idiota de Weasley y yo iba a estarte esperando feliz?- grito Malfoy mientras golpeaba con el puño la silla donde estaba. Sus ojos lanzaban llamas, estaba furioso.
Eso es una estupidez Draco- le espeto Hermione quien se comenzaba a molestar- Ron es mi amigo, y si crees que no debería importarme el hecho de que su vida estuvo en peligro significa que no me conoces lo suficiente, además no te abandone Draco, yo ya iba a mi sala común cuando Ginny me dijo lo que paso.
Hermione lo miraba fijamente a los ojos esperando su reacción, pero no bajo la mirada ni un centímetro cuando Draco se levanto de la silla y se puso frente a ella. A pesar de todo lo que podía saber del rubio, Hermione no le tenia miedo.
Aléjate de el- dijo el, mientras la tomaba por la cintura y la acercaba hacia el. Hermione abrió mucho los ojos y lo alejo de ella con un empujón.
¿Que?- pregunto con coraje
Que quiero que te alejes de Weasley- contesto Draco calmadamente y acercándose de nuevo – y no esta a discusión.
La castaña lo miro a los ojos, siempre tan profundos, siempre tan misteriosos, y siempre tan decididos, pero ella no iba a abandonar a sus amigos solo porque si...
No- le dijo Hermione y Draco la soltó de inmediato.
¿Estas segura?- pregunto el rubio viéndola con una media sonrisa irónica que solo hizo enojar mas a la chica
No me vas a decir con quien puedo estar Draco, eso no es justo y lo sabes- dijo la chica intentando que su voz no temblara por el coraje.
No te puedo obligar Hermione, pero esto no va a terminar así- finalizo el Slytherin con una sonrisa amenazadora. Se acerco un poco mas a Hermione y rozo sus labios junto a los de ella luego se acerco a su oído y le dijo con una voz grave y arrastrada:
Me tengo que ir, tengo unos asuntos que arreglar con Pansy-
Se dio la media vuelta y se fue con una amplia sonrisa, dejando a Hermione parada sola en aquella fría habitación, temblando de rabia, con los ojos vidriosos...
Al terminar de conversar con Hagrid, Harry se dirigió hacia su sala común. Estaba mas que cansado por todo lo que había ocurrido en ese día, se sentó en una silla frente al fuego y comenzó a pensar en el hidromiel envenenado y porque lo tendría Slughorn, se lo debía regalar a Dumbledore en navidad... nada de eso tenia sentido:
¡Aquí estas Potter! – grito un voz varonil desde el otro extremo de la sala común. Harry tardo unos segundos en reconocerlo.
Ahh hola Cormac- dijo Harry cansinamente
Estaba esperándote y creo que me quede dormido. Mira he visto como se llevaban a Weasley a la enfermería y no creo que pueda jugar en el partido de quidditch- le dijo Cormac con una sonrisa. Harry comenzó a entender de que se trataba
Ah si,... el partido de quidditch . Es verdad quizás no pueda jugar
Entonces me pondrás a mi de guardián ¿no?
Si... supongo que si- le contesto Harry algo harto, después de todo, luego de Ron, McLaggen había sido el mejor guardián en las pruebas.
¿Cuándo es el entrenamiento?- pregunto rápidamente el chico
Ahh si... Hay uno mañana en la noche- dijo Harry sin entusiasmo.
Perfecto- grito McLaggen con alegría- oye Potter tendríamos que hablar un poco antes. Se me han ocurrido algunas ideas de estrategias que podrían ser útiles- agrego en un tono mas serio.
De acuerdo- respondió el otro chico- ya me las dirás mañana ahora estoy muy cansado- y dicho esto Harry subió hacia su habitación.
Los siguientes días fueron un tormento para Harry, principalmente por el hecho de que Lavender y Cormac lo acosaban cada que tenían oportunidad.
Lavender no dejaba de preguntarle a Harry acerca de cómo estaba Ron, ya que siempre que ella iba a visitarlo, el estaba dormido, y hacerle numerosas preguntas acerca de cómo Harry creía que Ron veía su relación,
¿Crees que fue demasiado regalarle la cadena de "Amor mío" para nuestra primera navidad?- pregunto en una ocasión la chica mientras lo acorralaba en un pasillo.
Ahh no lo se, tal vez deberías preguntárselo a el- contesto Harry intentando no reírse ante el recuerdo de la cadena de Ron.
¡Pero si no la ha usado ni una vez!
Ah me tengo que ir Lavender debo ir a Pociones...- dijo Harry mientras caminaba presuroso hacia las mazmorras pero antes de que avanzara demasiado una voz varonil hizo que se detuviera.
¡Potter! ¡Eh Potter!- Cormac McLaggen llegaba en ese momento junto a el.
Hola McLaggen-dijo Harry sin detenerse
Buen entrenamiento el de ayer ¿cierto?- dijo el chico con una sonrisa y sin esperar respuesta agrego- Escucha Potter he estado pensándolo bien y no creo que Coote y Peakes hayan mejorado en la jugada de derrape, si tan solo conseguimos que logren ...
Ahora tengo clase Cormac- lo corto Harry demasiado harto sin dejar de caminar
¡Esto es mas importante! ¡Seré rápido! He estado observando a la chica pelirroja esa, Dinny y creo que últimamente...
Es Ginny- lo corrigió Harry cada vez mas molesto.
Como sea, bueno pues el entrenamiento pasado no logro marcarme un gol que era muy sencillo, a pesar de que soy un muy buen guardián, si lo hubiera intentando un poco mas, habría marcado, se que es muy guapa y todo pero eso no nos ayudara contra Hufflepluff ¿cierto?- comento Cormac riéndose el mismo de su chiste, ignorando por completo lo furioso que se encontraba Harry, principalmente porque había dicho que Ginny era guapa- ... debe ser que tiene los genes de su hermano, tu sabes que he demostrado ser un guardián mucho mas capaz que Weasley y...
¡No eres el capitán McLaggen! Deja de actuar así!- le grito Harry y bajo corriendo muy molesto hacia las mazmorras donde ni Cormac ni Lavender lo podrían seguir.
El día del partido Harry se dio un tiempo para visitar a Ron, y bajo al campo dispuesto a jugar.
El partido fue muy estresante, principalmente porque Cormac insistía en enseñarles a todos lo que deberían hacer según su posición, ignorando cada vez mas a Harry cuando este le recordaba quien era el capitán.
Esta vez fue Luna Lovegood quien narro el partido, incluyendo algunos comentarios que parecían que nada tenían que ver con el quidditch.
A mitad del partido McLaggen insistió en mostrarle a Peakes la forman correcta de golpear una bludger, con tan mala puntería que golpeo a Harry directamente en la cabeza...
Un chico de pelo negro azabache abrió lentamente los ojos. Lo primero que Harry distinguió fue un halo de luz, poco después se dio cuenta de que era una ventana de la enfermería. Harry veía todo borroso, iba a tomar sus lentes de la mesa que estaba junto a la cama pero al escuchar la puerta abrirse, algo dentro de el lo obligo a cerrar los ojos y fingir que dormía.
Sintió la presencia de alguien, que se acercaba a el, y un fresco aroma floral inconfundible, sin necesidad de abrir los ojos Harry supo quien se había parado justo al lado de su cama.
Era Ginny.
Harry intento abrir los ojos, pero nuevamente algo en su interior lo detuvo, Sintió la pequeña y cálida mano de Ginny sobre la suya y una escalofrió lo recorrió. Se atrevió a abrir los ojos y vio a Ginny sonriéndole tiernamente.
No dijeron nada, solamente se sonreían, a Harry ni siquiera le importo que no pudiera distinguirla bien a causa de que no tenia sus lentes puestos. Solamente quería pasar todo lo que le quedaba de vida ahí tomado de la mano con la hermosa pelirroja.
Otra cabeza pelirroja se asomo en la cama que estaba enfrente de ellos, Ron se paro lentamente y Ginny quito disimuladamente su mano de la de Harry, mientras el volvía a fingir que estaba dormido.
¿Que haces aquí Ginny?- pregunto Ron mientras bostezaba exageradamente- ¿Hey porque esta aquí Harry? ¿Qué paso?- continuo el pelirrojo mientras se acomodaba en la cama con los ojos muy abiertos.
Accidente de quidditch- contesto Ginny y le contó a Ron todo lo que había pasado con la bludger y con Cormac...
Draco caminaba tranquilamente hacia su sala común, su rostro se veía como siempre, inexpresivo, pero en su interior había mil preguntas y sentimientos, no sabia si quería vengarse de Hermione o solo alejarla de Ron, no sabia si realmente iba hacia a su sala común dispuesto a pasar un buen rato con Pansy o a encerrarse en su habitación... estaba confundido, y la causa era nuevamente una chica castaña de Gryffindor...
El rubio entro a la sala común y la encontró muy animada. Pansy estaba con Millicent y con otra chica que Draco ni siquiera conocía, una sonrisa seductora se formo en el rostro del chico mientras se acercaba a Pansy.
La chica le sonrió coquetamente como siempre hacia y ante la primer inclinación de cabeza de Draco, Pansy ya había abandonado a sus amigas y se le había lanzado encima con una abrazo.
Hola linda- dijo el, en el oído de Pansy.- ¿Me acompañas?
Claro- contesto ella con una amplia sonrisa y tomándolo del brazo.
Draco la dirigió hacia un cómodo sillón en el lugar mas oscuro de su sala común, y se sentó mirándola fijamente.
Entonces...- dijo el rubio mientras ponía una mano sobre la pierna de Pansy
¿Entonces que Draco?- pregunto la chica con una voz seductora mientras ponía su mano sobre la de el y en sus finos labios se formaba una media sonrisa coqueta.
¿Quieres divertirte un rato?- dijo Draco mientras levantaba su ceja
¿Qué tipo de diversión dragón?- añadió ella mirándolo a los ojos fingiendo inocencia.
Nuestra favorita, muñeca- contesto el Slytherin.
Dicho esto Pansy rozo sus labios con los de el, puso su mano en su pierna y le susurro a el oído.
Creí que para eso tenias a Granger...
Y se fue meneando las caderas coquetamente, visiblemente alegre, dejando a Draco con una cara de sorpresa inexplicable que inmediatamente cambio por su peculiar gesto de soberbia.
El rubio se levanto del sillón, atravesó la sala común dirigiéndose hacia su dormitorio y tras dirigirle una mirada asesina a Pansy se metió a la cama, pero no consiguió dormir...
