Capitulo 11
Myrtle la Llorona
Draco estaba molesto, dando vueltas en su sala común. Estaba harto de todo lo que le había ocurrido en aquellos días.
Todo le salía mal.
Tenia que terminar de arreglar los detalles del armario que utilizarían como portal la noche en que el tendría que realizar su misión. Si el armario no estaba listo para entonces, entonces estaría el solo, con la ayuda de Crabbe, Goyle, Zabini, y algunos otros estudiantes de Slytherin contra el mago mas grande de la época: Albus Dumbledore
Se encontraría (si tenia algo de suerte) el solo, como un idiota, con su varita al ristre, temblando de miedo, frente a frente a Dumbledore sin atreverse a actuar, como en sus pesadillas.
Draco no era un asesino, el no podría matar a Dumbledore, por mas que hablara, por mas que lo planeara, por mas que dijera que lo hacia por su madre, lo cierto era que cada que pensaba en eso sentía un nudo en la garganta , pero el no lloraba, el era un Malfoy, y los Malfoy no sufrían... o al menos no lo demostraban.
Alguien abrió la puerta de los dormitorios de chicas, y el rubio escucho una voz femenina que reconoció como la de Pansy diciendo:
-... lo deje ahí, pero no seas tonta Millicent, si no lo...-
Draco se escabullo rápidamente, salió de las mazmorras, no quería la compañía de nadie... bueno tal vez aceptaría la compañía de Hermione, pensó sonriente, pero su sonrisa se esfumo al recodar su ultimo encuentro... y como ella evitaba mirarlo en las comidas... el nudo de su garganta tembló un poco...
Siguió caminando sin rumbo, todos se encontraban en sus salas comunes o habitaciones después de todo, eran mas de las 10, y a los alumnos solo se les permitía estar en los pasillos hasta antes de las 9. Draco escucho un murmullo de pasos, y se metió en el baño de chicos que estaba en ese pasillo, no quería toparse con Flich sin tener excusa...
Se acerco lentamente a los lavamanos, y miro su abatido reflejo. Estaba mucho mas pálido que algunos meses atrás, alrededor de sus ojos había unas marcas oscuras y sus pómulos estaban algo hundidos, pero no por eso lucia menos atractivo, simplemente lo hacia parecer triste... y si que lo estaba.
El reflejo de sus grises ojos se comenzó a tornar brilloso, sintió un poco de comezón en la nariz, y el nudo de su garganta vibró demasiado esta vez, una silenciosa lagrima cayo por su mejilla.
Draco la limpio rápidamente y volteo instintivamente a ambos lados asegurándose de que nadie lo viera.
El recuerdo de lo que tenia que hacer, de cómo fallaba todo, el recuerdo de Hermione...
Miles de pensamientos atacaron su mente y se dejo caer en el suelo. Ahí recargado en una pared, puso su cabeza entre sus piernas y comenzó a sollozar en silencio, descargando un poco el dolor que sentía.
Comenzó a acariciar con su temblorosa mano la marca tenebrosa que tenia grabada en su brazo izquierdo... la observo detenidamente pero sintió un acceso de asco hacia si mismo y se tapo el brazo con la túnica.
Se repetían las palabras de su padre "Los hombres no lloran, y menos si eres un Malfoy"... sintió un odio terrible contra el, lo imagino encerrado solo en Azkaban, pensó en como había dejado desprotegida a su madre, como no le había importado en absoluto su seguridad ni la de su madre, como había dado todo por Voldemort sin importarle su familia y golpeo el suelo con furia.
Las lagrimas que caían sobre su rostro ahora eran de una rabia amarga, ahí estaba el gran Draco Malfoy, tirado en un piso de baño, llorando, llevando sobre sus hombros mas peso del que podía cargar.
¿Porque lloras?- una voz chillona lo saco de su ensimismamiento. Draco se paro rápidamente y paso la manga de su túnica sobre su rostro secándolo. Se dio cuenta de que quien estaba ahí era una niña fantasma, con unas grandes gafas ("al estilo Potter" pensó Draco), con dos colitas de cabello negro semi transparente y una mirada de tristeza eterna. Debía ser la chica esa que había muerto cuando se abrió la cámara de los secretos.
¡Lárgate! Maugde o Mindy o como sea que te llames- grito Draco furioso.
Es Myrtle- le espeto la chica molesta- pero no esperaba que conocieras mi nombre, a ti solo te importas tu ¿no es así?- finalizo con su voz gangosa e hizo un par de pucheros mezclados con suspiros entrecortados...
Si es verdad- contesto Draco algo harto- ¡me importa muy poco una chica fantasma llorona que murió hace 50 años!
¿Disculpa?- dijo ella mientras se acercaba hacia el arqueando las cejas- Mira que habla de llorones, un alumno de sexto sollozando en un baño a la medianoche...
No estaba llorando- dijo Draco calmadamente, esperando que el tono rojizo de sus ojos no lo delataran - simplemente vine aquí a pensar...
Vaya extraña forma de pensar tienes...- dijo Myrtle con sarcasmo
Si, si lo que digas- contesto el chico con desgano, se paro de un salto y se dirigió a la puerta, pero cuando estaba apunto de abrirla la voz de la fantasma lo detuvo.
Es por una chica... o es porque te sientes solo... o es porque nadie te entiende, y tu no les quieres explicar.
Draco quito la mano de la perilla y se quedo estático, le sorprendió mucho la voz de Myrtle, no había sido chillona y denotaba una inmensa tristeza, pero le sorprendió aun mas lo cierto de las palabras de la chica, si era por una chica, era por Hermione, si era porque se sentía solo aun cuando estaba rodeado de personas, y también era verdad que nadie lo entendía, pero tal vez eso había sido porque el no quería explicárselo a nadie...
Se giro lentamente y miro directamente a la cara transparente de Myrtle pero no dijo nada.
No necesitas realmente amigos- dijo ella y luego añadió entre pucheros- yo nunca los tuve...
Yo no los tengo ahora
Y sin embargo siempre estas acompañado- Draco la miro sorprendido, Myrtle se tapo la cara con las manos y dijo con voz de niña- es que algunas veces visito este baño o el de los prefectos porque me aburro... esos chicos gigantes que te acompañan siempre...
Ellos no son mis amigos- contesto tajantemente
Lo se, son mas bien como tus sirvientes- dijo ella molesta, Draco en cambio sonrió.
De hecho eso es exactamente lo que son...- Myrtle fingió que no lo escuchaba y continuo...
También he visto a una chica que habla demasiado de un chico de Slytherin llamado Draco Malfoy...y lo que dice encaja muy bien con tu descripción, esa tonta esta obsesionada contigo- agrego molesta la chica fantasma que comenzaba a acercarse mas a Draco y flotaba en torno a el.
Por la mente del rubio paso la imagen de Hermione obsesionada con el, besando la foto que le había regalado, y diciéndole a cuanta chica encontraba lo guapo que era, y sonrió satisfecho... pero lo que dijo Myrtle a continuación lo saco de su fantasía:
La otra chica le llama Pansy o algo así- la chica fantasma tenia su barbilla entre sus manos pensando- pero si estas llorando por ella creo que tienes muy mal gusto...-
Draco soltó una carcajada, tan solo imaginándose a si mismo llorando por Pansy era suficiente para olvidar por un segundo todo lo que lo preocupaba, y mientras tanto Myrtle sonrió coquetamente.
Entonces no es por una chica- dijo elevándose alegre, esto preocupo un poco a Draco pero no dijo nada- ¡Perfecto!
Ahh claro- el pensó que era mejor seguirle la corriente- escucha Myrtle no se supone que este aquí- la chica puso una cara tan triste que asusto un poco a Draco- así que supongo que nos veremos otra día o noche- finalizo tratando de zafarse
¡Ven mañana!- dijo Myrtle mientras se ponía frente a el...- aquí estaré todo el día!
Si claro nos veremos mañana...- dijo el rubio retrocediendo y girando hacia la puerta.
Cerro la puerta y alcanzo a escuchar la voz de Myrtle que gritaba:
¡Nos vemos mañana Draco!
El Slytherin no tuvo suficiente tiempo para pensar mientras estuvo ahí, pero si aprendió algo y era algo muy importante... a menos que fuera absolutamente necesario, Draco no tenia planeado entrar nunca mas a ese baño...
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Los siguientes días fueron, para Harry, demasiado frustrantes. Luego de enterarse de que Malfoy utilizaba la sala de los menesteres para llevar a cabo algo extremadamente maléfico (como pensaba Harry), había estado rondando por el séptimo pasillo cada que tenia oportunidad, pero ninguna de las formulas que utilizaba parecía funcionar, además no salía de su dormitorio sin cargar el mapa del merodeador, el cual revisaba cada que tenia oportunidad, pero Malfoy no aparecía en ningún lugar... como si la sala de los menesteres no apareciera en el mapa
Todo esto hacia que se olvidara de la misión que le había encomendado Dumbledore de sonsacarle el recuerdo a Slughorn, pero ya tendría tiempo para eso luego, ahora lo mas importante era descubrir que hacia Malfoy, y probarles a sus amigos que el Slytherin era un mortifago.
Pero había un problema con los planes de Harry... tenia clases prácticamente toda la mañana y deberes prácticamente toda la tarde, además de que Hermione parecía obsesionada con alejarlo del tema de Malfoy.
Ya deja ese mapa- lo reprendió en voz baja Hermione mientras estaban en la clase de historia de la magia- No se si te has dado cuenta pero Malfoy también es un estudiante, no puede faltar a clases así como así sin que nadie lo note.
Solo quiero asegurarme...- susurro el por lo bajo mientras escrutaba el mapa con la mirada desesperadamente, una parte de el quería encontrarlo en algún aula repleta de alumnos para relajarse un poco, pero otra parte (una mas grande) quería encontrarlo rondando el séptimo pasillo, con Crabbe y Goyle uno en cada esquina... para acorralarlo
El resto del día Harry intento revisar el mapa cada hora (oculto de Hermione si era posible). Pero al final del día en la clase de pociones, no había necesidad de hacerlo pues ahí estaba Malfoy, junto a Crabbe y a Goyle, mucho mas pálido de lo habitual.
Hermione también lo noto, y sintió una leve punzada de culpa, sabia que Malfoy estaba bajo las ordenes de Voldemort y suponía que eso era lo que lo tenia así, tan pálido, tan vulnerable, tan solo... un segundo después se dio cuenta de que llevaba observando al chico por varios minutos, y que los grises ojos de el también se encontraban clavados en ella. Un poco molesta consigo misma bajo la mirada y se intento concentrar en la poción que se suponía realizaban, aunque no lo logro...
Un sábado por la mañana se llevo a cabo una excursión a Hogsmeade para dar lecciones de aparición a los que presentarían el examen en las fechas mas cercanas. Ya que Harry no tenia la edad suficiente para hacerlo en el próximo examen decidió quedarse para intentar atrapar a Malfoy.
Seria mejor que intentaras sonsacarle el recuerdo a Slughorn, Harry- lo reprendía Hermione mientras desayunaban, intentando convencerlo de que se olvidara un poco de Malfoy.
Eso ya lo he intentando Hermione- contesto Harry, y era verdad, después de todas las clases de pociones, el se había quedado rezagado del resto de la clase para hablar con el Slughorn pero el lo evitaba- Simplemente no quiere hablar conmigo.
Debes olvidarte de Malfoy, Harry- continuo Hermione- no creo que este haciendo nada importante.
Pero Harry ya no podía contestarle, ya que Flich estaba revisando los permisos de los estudiantes que iban a ir a Hogsmeade y Harry no quería que los escuchara.
Paso toda la mañana intentando entrar a la sala de los menesteres, pero fracaso, y cuando llegaron ron y Hermione de las lecciones de aparición tuvo que admitir que fue una mañana desperdiciada y para el colmo la castaña insistía con el tema de Slughorn:
¡¿Que tal si usas la poción de Felix Felicis?!- sugirió emocionada.
Ah no lo se, tenia otros planes para ella- dijo Harry bajando la mirada, mientras la imagen de una chica pelirroja le gritaba a Dean Thomas y se lanzaba a sus brazos.
¿Que puede ser mas importante que sacarle el recuerdo?- continuo Hermione excitada- con un pequeño trago bastara.
En ese momento una gran lechuza marrón llego frente a Harry y dejo caer un grueso trozo de pergamino de Hagrid, en el cual les informaba la muerte de su "amiga" Aragog y los invitaba al entierro a la medianoche.
No hay forma alguna de que vayamos ¿cierto? – pregunto Ron asustado- esa araña casi deja que nos devoren en el bosque prohibido, ¿y Hagrid quiere hacerle un funeral?- Hermione lo miro algo ceñuda pero estaba de acuerdo con el:
Si nos atraparan, Hagrid tendría problemas y nosotros también, ni siquiera debió habérnoslo dicho- Harry no dijo nada- Harry ¿no estarás pensando en ir?
No, creo que no.
Finalmente Hermione lo convenció de tomar un poco de Felix Felicis ("con un pequeño trago bastara"- le decía la chica) y luego de algunas cuantas maniobras (como ir al funeral de la araña gigante y emborrachar a su profesor de pociones) logro obtener el recuerdo que necesitaba para sus clases particulares con Dumbledore.
Al día siguiente Harry les platico lo que había sucedido con Dumbledore, lo de los siete horrocruxes que Voldemort había construido, según la teoría del director, y de cómo le había dicho que si encontraba donde se localizaba uno de estos horrocruxes, iba a dejarlo ir con el a destruirlo.
Wow- exclamo Ron en cuanto Harry termino de platicarles- Wow... vas a ir con Dumbledore... wow
Shh- los callo la chica- bajen la voz, y señalo al profesos Flitwick que se aproximaba. En ese momento Dean Thomas conversaba cabizbajo con Seamus. Harry los señalo y pregunto interesado:
¿Que le pasa a Dean?- Hermione volteó hacia donde estaba el chico, miro a Harry con suspicacia y dijo cautelosamente
Lo que ocurre es que ha cortado ayer con Ginny- A Harry le sorprendió que los demás no escucharan como se le había comenzado a acelerar el corazón al escuchar esto.
¿Qué ha pasado?- pregunto el fingiendo indiferencia
Pues mira que ha sido por una tontería. Ginny se molesto porque Dean la ayudaba a pasar por el hueco del retrato, como si no pudiera hacerlo ella sola, pero la verdad es que no le iban bien las cosas, Ginny me hablo de algo acerca de un regalo de navidad, que le había mostrado que no la escuchaba, algo así.
Harry recordó como la chica se había puesto triste cuando Dean le regalo una pulsera rosa para navidad, cuando ella le había dicho que odiaba ese color. En otras condiciones, a Harry le parecería algo muy estúpido entristecerse por eso, pero si se trataba de Ginny incluso le parecía lógico que se molestara.
Eso te plantea un problema ¿no?- dijo Hermione sacándolo de sus pensamientos.
¿Qué quieres decir?- se sobresalto Harry, no ella no podía saberlo acaso era tan obvio, ¿y si Ron también sospechaba?
El equipo de quidditch- aclaro Hermione. Estaba disfrutando asustar a Harry- Si Ginny y Dean no se hablan...
Ahí viene Flitwick- advirtió Ron.
Al finalizar la clase de encantamientos (que fue un desastre) los chicos tenían una hora libre que decidieron aprovechar en la sala común. Ron y Hermione iban discutiendo acerca de unos hechizos, pero en la cabeza de Harry, se libraba una cruel batalla:
Es la hermana de Ron
¡Pero ha cortado con Dean!
Sigue siendo la hermana de Ron
¡Soy su mejor amigo!
Eso solo empeora las cosas
Si antes de hacer nada hablara con el...
Te pegaría un puñetazo
¿Y si eso no me importa?
¡Es tu mejor amigo!
Al entrar a la sala común, algo alejo a Harry de sus pensamientos, ¡Katie Bell había vuelto de San Mungo! Luego de un par de preguntas a la chica, acerca del collar, Harry se dedico a pensar acerca como se las había ingeniado Malfoy para darle el collar a Katie en el baño... tal vez Hermione tenia razón, tal vez se estaba obsesionando con Malfoy.
Con el regreso de Katie, otro de los problemas de Harry se solucionaba: Dean podía ser destituido el equipo, y así ya no tendría problemas en los entrenamientos, además de mantener al chico alejado de Ginny.
El equipo estaba volando mejor que nunca, y el partido contra Ravenclaw en el cual se decidiría si ganaban la Copa o no, se aproximaba rápidamente, para Harry ese partido además de simbolizar el triunfo o la derrota de Gryffindor, era una oportunidad para avanzar un poco con Ginny, tal vez la euforia de ganar la copa de quidditch fuera mas efectivo que un buen trago de Felix Felicis y eso lo mantenía entusiasmado.
Con los entrenamientos extras y las platicas que mantenía de vez en cuando con Ginny, Harry lograba alejar de su cabeza la idea de vigilar a Malfoy, pero de vez en cuando aun revisaba el mapa, solo por costumbre.
En una de estas ocasiones, Harry se encontraba solo, ya que Ron se había dirigido al baño mas cercano a vomitar por los nervios del partido de quidditch y Hermione se había dirigido a hacer una pregunta a la profesora Vector, y se sorprendió al no ver a Draco rondando por el séptimo pasillo, sino en un baño del piso inferior, pero no estaba con Crabbe no con Goyle, sino con Myrtle la llorona.
A pesar de haberse jurado que nunca mas entraría a ese baño, Draco se atrevió a hacerlo, necesitaba alguien con quien hablar, y ya que sus amigos no eran demasiado inteligentes, y que con Hermione no se dirigía la palabra, Myrtle parecía muy buena opción.
Había entrado en el baño cauteloso, esperando no encontrar a Myrtle inmediatamente, necesitaba unos momentos a solas antes de hablar.
No había nadie.
Se recargo sobre una pila de mármol blanco y se vio en el espejo. Estaba exageradamente mas delgado, pálido, y ya no podía poner su cara de falsa superioridad con tanta facilidad.
Miro por otros segundos mas su rostro demacrado y una sonrisa triste se dibujo en su rostro.
Lo haces por tu madre- susurro en voz baja- no tienes opción. Debes hacerlo ya.- sintió un leve cosquilleo en la nariz. Tenia demasiadas ganas de llorar, pero ya no quería verse débil y derrotado. Sin embargo, no encontraba otra forma de escapar de su dolor.
¡Sabia que volverías!- grito una voz chillona a sus espaldas. Draco no contesto, en ese momento se arrepentía de haber entrado ahí, estaba apunto de derrumbarse...- ¿Estas bien?- pregunto Myrtle con la voz un poco mas apagada.
No es nada- dijo el chico cortante. Estaba temblando, intentaba contenerse, pero sus brazos vibraban sobre el sucio pilar de mármol y antes de que se diera cuenta unas gruesas lagrimas caían de nuevo por sus hundidas mejillas.
No llores...- canturreo Myrtle luego de estar unos segundos en silencio- No llores.. Dime que te pasa... yo puedo ayudarte...
Nadie puede ayudarme- contesto el rubio con voz entrecortada- No puedo hacerlo... no saldrá bien...Pero si no lo hago pronto... el matara a mi madre...- Draco dejo escapar un grito ahogo y se miro en el resquebrajado espejo y sintió que su corazon se detenía.
Ahí en el umbral de la puerta, mirándolo de hito en hito, estaba Harry Potter, una de las últimas personas que quisiera que lo vieran de esa forma. Rápidamente saco su varita y sin pensar le lanzo un maleficio al ojiverde. Harry reacciono rápido y le lanzo un hechizo a el Slytherin...
¡No! ¡No! ¡Basta!- gritaba Myrtle desesperada, pero su voz era ahogada por el ruido del duelo.- ¡Deténganse!
Draco estaba fuera de si, había demostrado debilidad frente a la ultima persona que debía hacerlo, tenia que mantenerlo callado, tenia que impedirle hablar, tenia que evitar que Harry Potter divulgara que lo había visto llorar, casi sin pensarlo apunto con su varita a Harry y grito:
-Crucia...
Pero Harry reacciono rápido, y a su mente llego una pagina del libro del príncipe mestizo y sin pensar en alguna consecuencia, apunto a Draco y grito:
-¡Sectusempra!
