Capitulo II
niños!, podrían bajar un momento? Queremos hablar con ustedes!.
Ambos chicos bajaban preguntándose si con "queremos" se referían a otra persona en la cocina. Al bajar se llevaban la sorpresa de que Dumbledore era quien se encontraba sentado en la cocina junto a sus padres.
Buen día - saludaba Dumbledore – al parecer nos veremos muchas mañanas. Sus padres han aceptado que estén en el colegio.
En serio? Guau! Eso es increíble! – exclamaba llena de alegría Ginny
Ron no decía nada, no por que no quisiera, si no por que no podía creer que irían al mejor colegio de todo Inglaterra.
Bueno, podrán ir siempre y cuando puedan llevar a la par los estudios con los deportes – los sentenciaba la señora Weasley
Guau! Gracias papas! – Ron por fin podía hablar – y profesor – añadía rápidamente.
Mientras tanto, en otro lugar de Inglaterra, las familias más prominentes de la región se encontraban celebrando una fiesta en casa de los Goyle, todos disfrutaban de una agradable velada con sus conocidos, aunque no se podía decir lo mismo de los Malfoy y los Parkinson, ellos siempre se encontraban hablando de negocios. Fuera de la mansión, al final del jardín bellamente iluminado se encontraba un grupo de jóvenes, uno de ellos, de cabello rubio y piel blanca como la nieve arrastraba a otro muchacho, de cabello rebelde azabache y ojos verdes para poder conversar con el
Harry, estas seguro de que haber traído a Granger fue la mejor opción?
No lo se, simplemente me cae bien y la invite
Hermione no era precisamente la chica por la que todos babeaban, tenía sus atractivos claro esta, era un poco alta, tal vez un metro sesenta y seis de altura, cabello castaño ondulado y rebelde con unos preciosos ojos cafés. Era presidenta del consejo estudiantil, capitana de porristas y la chica más inteligente del colegio, alguna otra razón por la que a Harry le caía bien?
No me digas que esta semana vas a salir con ella? – Harry asentía- estas loco amigo, es un ratón de biblioteca! – se quejaba Malfoy
Y a pesar de eso es bonita, debes admitirlo, es jefa de dos clubes y no es becada, pero no te preocupes, solo voy a pasar buenos momentos con ella, es todo –
Esta bien, sabes lo que haces…o al menos eso quiero creer
Ambos chicos regresaban a donde se encontraban Hermione y Pansy, las cuales eran grandes amigas desde hace ya u tiempo.
El fin de semana terminaba pronto, y al ser lunes, un nuevo año escolar comenzaba.
Todos los chicos que iban llegando al colegio bajaban de sus automóviles, los chóferes o mayordomos les abrían las puertas y llevaban sus maletas hasta sus dormitorios.
Ron y Ginny habían llegado en un blackcab, y al ver a todas esas personas cumpliendo ordenes de sus pequeños amos quedaban asombrados, inmediatamente ginny comenzaba a despotricar en contra de todos ellos, pero para fortuna de Ron había algo que la hacia callarse, desde lo lejos había visto a un chico rodeado de unos cuantos niños de no menos de once años, llamaba tanto su atención que Ron tenia que empujarla para que ella se moviera. Sacaba sus maletas de la cajuela, mientras Ron le pagaba al taxista y sin perder más tiempo caminaban asombrados hacia el gran castillo.
Vamos Harry…no voy a permitir que la estrella inglesa de fútbol cargue esas maletas, dile a Remus que las lleve, verdad amigo? – decía un hombre de pelo largo desde dentro de un lujoso automóvil – seguro tendrás que saludar a muchas personas…
No importa Sirius, gracias Lupin pero yo las llevare, les hablare tan pronto como pueda – cerraba la puerta del automóvil y se despedía de su padrino y del amigo de este.
Harry comenzaba a caminar respondiendo los saludos de varios chicos que pasaban a su lado, entraba al castillo entre vitoreas, ya que recientemente había ganado un partido contra Bulgaria.
Los Weasley se daban cuenta del alboroto, y al hacerlo, Ron casi se desmayaba, su ídolo del fútbol estaba a escasos pasos de el, lo había admirado por tanto tiempo y ahora no podía creer que iba a estudiar en el mismo colegio que el.
vamos Ron, tendrás tiempo de saludarlo después- Ginny comenzaba a arrastrar a su hermano para que avanzara y mientras lo hacia caía en la cuenta de que el era el chico que había visto rodeado de niños al entrar.
Bueno, nos vemos, mi recamara queda para esa dirección.
Ron comenzaba a andar y Ginny, sin saber hacia donde ir comenzaba a subir las escaleras, rodeaba cada piso para encontrar las siguientes escaleras, de pronto al dar una vuelta se impactaba contra el pecho de un chico, haciendo que se tambaleara y cayera sobre ella. De pronto, los ojos esmeralda del chico se posaban en los de ella, era como si ambos se reconocieran, Ginny los evadía y se sonrojaba al darse cuenta que se encontraban en una situación un poco comprometedora y que, además de todo, estaba siendo vista por algunos curiosos. El chico se levantaba rápidamente y le extendía su mano para ayudarla a levantarse, Ginny la tomaba y de un tirón se encontraba nuevamente de pie, los curiosos comenzaban a dispersarse y Ginny, quien iba a agradecer se veía interrumpida.
Harry, te encuentras bien?, pero que la gente no se fija por donde va?
Estoy bien Pansy, gracias, pero la culpa fue mía. Estas bien? – dirigiéndose a Ginny
Ehm si, gracias y perdón – no sabia como, pero las palabras salían solas de su boca
Como te llamas? – preguntaba mientras recogía la maleta de ella
Ginny…Weasley – por un instante había olvidado su nombre – y tu? – pero que pregunta tan mas estupida había hecho, ya sabia cual era su nombre.
Harry Potter, supongo que eres nueva, no recuerdo haberte visto antes
Si - tanto se me nota? pensaba ella
Bueno aquí tienes – decía al tiempo que le entregaba su maleta – fue un placer conocerte Ginny, te veo después? – la pregunta quedaba al aire, ya que Draco Malfoy había aparecido susurrando cosas a Harry mientras lo arrastraba, pero Harry seguía mirándola y antes de voltearse y seguir caminando le dedicaba una calido sonrisa.
Draco y Harry iban platicando acerca de lo acontecido con esa chica, pero al llegar a su habitación se daba cuenta de que tena a otro compañero de cuarto
oh! No lo puedo creer!...Eres Harry Potter! – Ron cada vez podía creer menos lo que le pasaba
si, es el…y? seguro eres de lo becados no? – Ron se ponía colorado hasta las orejas – lo sabia, vamonos Harry. Suficiente tener que dormir con el y aparte tener que soportarlo – Draco jalaba a Harry fuera de la habitación dejando a Ron furioso.
