N/A: hola a tods, no se quienes o cuantos sean los que leen este fic, pero gracias por hacerlo.

Tambien gracias a ls que dejan reviews me animan a continuarla. Bueno todos saben que de

pronto pongo unos spoilersotes pero, debo tomar alguno de los puntos de J.K. en esta historia.

Gracias por leerla. Perdonen la tardanza en publicar pero por un momento no supe como

adaptar los hechos. Y por supuesto unas cuantas cosas van a cambiar, no del todo pero si.

Nos vemos hasta el otro capitulo!!

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Capitulo VI

Durante la semana había aparecido varias urnas para que los alumnos votaban y al término del día, ya tenían a los finalistas. Ellos eran: Hermione Granger, Ginny Weasley, Cho Chang, Pansy Parkinson y Romilda Vane; mientras que por parte de los hombres estaban: Harry Potter, Draco Malfoy, Ron Weasley, Dean Thomas y Cormac McLaggen. Y de esta forma, se abrían unas nuevas urnas para sacar a los dos ganadores.

En los tablones habían aparecido infinidad de avisos, de los cuales el más visto, era el que estaba relacionado con el Torneo de los Tres Magos

Torneo de los Tres Magos

Los representantes de Beauxbatons y Durmstrang

Llegaran a las seis en punto del viernes 30 de octubre.

Las clases serán interrumpidas media hora antes.

Los estudiantes deberán llevar sus libros y mochilas

A los dormitorios y reunirse a la salida del castillo

Para recibir a nuestros invitados antes del banquete de

Bienvenida y la selección de los campeones.

El frió del invierno comenzaba a sentirse a pesar de todavía estar en octubre, el cual daba la fecha para que los estudiantes de Francia y Bulgaria llegaran al colegio.

Los alumnos ya se encontraban en la entrada del castillo, todos estaban muy emocionados. Harry y Ron había quedado de pasar por las chicas, así que al dirigirse hacia las recamaras se topaban con varios profesores.

- Weasley, Potter, deberían estar en la entrada – gritaba la profesora McGonagall, quien se encontraba mas apresurada que de costumbre.

- - ya vamos profesora – Harry y Ron tocaban a la puerta, e instantáneamente salían las dos chicas.

Los cuatro bajaron la escalinata del vestíbulo que conducía a la entrada, donde todos los residentes 4estaban ansiosos por la llegada de otros estudiantes, además de que los rumores pasaban de un alumno a otro como gérmenes altamente contagiosos: quienes serian los campeones de Hogwarts, cuales serian las pruebas, en que se diferenciaban de ellos los alumnos de Durmstrang y Beauxbatons.

- Me gustaría saber cuales son las pruebas - comentó Ron pensativo – digo, supongo que todos hemos hecho cosas peligrosas

- Tal vez, pero no delante de un tribunal – replicó Hermione – McGonagall dice que puntuaran a los campeones y a los equipos según como lleven a cabo las pruebas

- Quienes son los jueces? – pregunto Harry

- Bueno, los directores de los colegios participantes deben de formar parte del tribunal y supongo que autoridades de la secretaria de educación privada – declaro Hermione provocando que todos se volvieran hacia ella.

Era una noche fría y clara. Oscurecía y una luna pálida brillaba ya sobre el bosque prohibido. Harry, de pie entre Ron y Hermione, en la cuarta fila, vio a Dennis Creevey temblando de emoción entre otros alumnos de cuarto curso

- son casi las seis – anunció Ron, consultando el reloj y mirando el camino que iba a la verja de entrada.

De pronto algo iluminó el camino que estaban observando hace apenas unos instantes, una larga fila de automóviles negros llenó el sendero. Antes de que la puerta del primer auto se abriera, Harry percibió que llevaba un escudo: dos espadas doradas cruzadas con tres estrellas alrededor.

Un muchacho vestido con un traje de color azul pálido había salido del automóvil, hizo una inclinación al tiempo que buscaba con la mano la manija para abrir la puerta y respetuosamente, retrocedió un paso. Entonces Harry vio un zapato negro brillante con tacón alto que salía del interior del auto. El zapato le siguió la mujer mas grande que Harry había visto nunca, en su vida solo había visto a una persona igual de gigantesca, ese era Hagrid, su amigo y profesor de equitación. Al dar unos pasos, entró de lleno en la zona iluminada por la luz del vestíbulo, revelando así un hermoso rostro de piel morena, unos ojos cristalinos grandes y negros y una nariz afilada.

Dumbledore comenzaba a aplaudir, los estudiantes, imitando a su director, aplaudieron también. La mujer avanzo hacia Dumbledore y extendió una mano reluciente. Dumbledore la besó.

- Mi querida Madame Maxime – dijo – bienvenida a Hogwarts

- Dumbledog, repuso Madame Maxime, con una voz profunda - espego que este bien

- En excelente forma, gracias – respondió Dumbledore.

- Mis alumnos – dijo Madame Maxime, señalando tras de ella con gesto lánguido

Harry notó que unos alumnos, chicos y chicas, todos los cuales parecían hallarse cerca de los veinte años, habían salido de los automóviles y se encontraban atrás de ella. Estaban tiritando, lo que no era extraño, dado que los uniformes que llevaban parecían de seda fina, y ninguno llevaba abrigo. Por lo que alcanzaba a distinguir Harry, todos miraban el castillo de Hogwarts con aprensión.

- Ha llegado ya Kagkagov? – pregunto Madame Maxime

- Se presentara de un momento a otro – aseguró Dumbledore – prefieren esperar aquí para saludarlo o pasar a calentarse un poco?

- Lo segundo me paguese- respondió Madame Maxime – Allons-y – les dijo imperiosamente a sus estudiantes, y los alumnos de Hogwarts se apartaron para dejarlos pasar.

No habían transcurrido ni cinco minutos para que otras luces iluminaran el sendero y se estacionaran frente a ellos. Vieron la silueta de la gente que desalojaba los coches. Todos ellos, según le pareció a Harry, tenían la constitución de Crabbe y Goyle, dos chicos altos y anchos, pero luego, al ser iluminados por la luz proveniente del vestíbulo, vio que su corpulencia se debía a que llevaban puestas capas de de piel muy tupida. El que iba delante llevaba una piel distinta, lisa y plateada a juego con su cabello.

- Dumbledore- gritó efusivamente mientras subía las escaleras – Como estas mi viejo compañero?

- Estupendamente, gracias. Profesor Karkarov! – respondió Dumbledore

Al llegar ante Dumbledore le estrecho la mano.

- El viejo Hogwarts – dijo levantando la vista hacia el castillo y sonriendo.

Tenia los dientes bastante amarillos y Harry observó que la sonrisa no incluía los ojos, los cuales mantenían su expresión de astucia y frialdad – estupendo, Víctor, ve para allá al calor, no te importa Dumbledore? Es que Víctor tiene resfriado…

Karkarov indicó por señas a uno de sus estudiantes que se adelantara. Para reconocer aquel perfil, Harry no necesitaba el golpe que Ron le había propinado en el brazo, ni tampoco que le murmurara al oído:

- Harry…! es Krum!