Gracias a Row y a Joey Hirasame por sus reviews y a todos los que leyeron, como siempre nn
Amarillo
Es confuso. Todo es confuso. El cuarto está nublado y da vueltas.
Recuerdas a Wilson en tu oficina, a tu lado sin ser llamado. Palabras de consuelo que no creíste verdaderas. Un abrazo que no pediste. Recuerdas haberlo abrazado también, hasta que los latidos de su corazón finalmente silenciaron aquellos insultos que aún resonaban en tus oídos.
Recuerdas la mirada perdida de Alice. El calor de su manita en la tuya. Frío en tu estómago al verla dirigirse a la sala de operaciones donde le quitarían brazo y pierna. Recuerdas rabia, tristeza, injusticia. Tan sólo seis años y ya le serían prácticamente quitados los muchos que vendrían.
Recuerdas la mejilla de Chase, hinchada y amoratada. Sus ojos iracundos y heridos. Rechinar de dientes. Salvaste a tu paciente, recuerdas haberle dicho, y tus palabras suavizaron su expresión. Recuerdas haberle sonreído y confiado en él.
Sin embargo, no recuerdas cómo llegaste a casa, en qué momento te duchaste o cómo hiciste para cambiarte de ropa. No sabes siquiera qué buscas entre los cajones de ropa, hasta que la encuentras.
Una manta amarilla, pequeña, suave, nueva. La que compraste hace tiempo, cuando aún albergabas una esperanza.
¿En qué pensabas cuando la compraste?
Niño o niña.
Ah. Cierto.
¿Qué hubiera sido?
Quién sabe.
Se lo confiaste.
Sí.
¿Por qué?
Te acuestas en tu cama y estrechas la manta contra tu pecho. Tan vacía. Tan pesada.
Una lágrima recorre tu mejilla, porque no tienes respuesta para esa pregunta.
O mejor dicho, no la recuerdas...
Y otra lágrima vuelve a caer.
Gracias por leer
