Siento mucho el retraso, pero he tenido una semana muy ocupada. Este vuelve a ser un drabble romántico, aunque ya aviso que el siguiente volverá ser "calentito". Muchas gracias a todas las personas que me habéis dejado un review.

Disclaimer: nada me pertenece, excepto mi imaginación.

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Alivio

"Allá donde miraba veía famiias que se habían reencontrado, y por fin dio con las dos personas cuya compañía más anhelaba.

Soy yo- mumuró agachándose entre los dos-. ¿Podéis venir conmigo?"

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte

Página 624, Ed. Salamandra

Ron creyó conveniente alejarse durante un rato del dolor que le producía estar rodeado por su triste familia, así que tomó a Hermione de la mano y fueron a sentarse en una mesa poco concurrida.

Apenas habían podido hablar con Harry desde que Voldemort había sido derrotado por su propio hechizo. Le veían a lo lejos entre la gente que se acercaba a él constantemente para darle la mano y agradecerle el fin de la guerra. Nadie parecía notar el agotamiento del muchacho.

Permanecieron un rato en silencio, Ron la rodeó con un brazo y Hermione se recostó en su hombro.

– Ron... siento mucho lo de Fred. No tienes que quedarte conmigo, ve con tu familia si quieres.

– Necesito alejarme un rato de ellos, Hermione. Además, prefiero estar contigo.

Hermione le abrazó, dándole a entender que ella estaría con él siempre que fuera necesario, y Ron la estrechó entre sus brazos.

– Mione, hay una cosa que debí decirte hace mucho tiempo. Ya lo sabes, de eso estoy seguro, pero aun así quiero decírtelo.- Ron dijo todo esto sin sonrojarse ni un ápice.

– No es necesario que lo digas, Ron, lo sé y yo...

– No, no. Déjame hacerlo. Verás, en esta guerra nos han pasado muchas cosas, hemos corrido grave peligro en varias ocasiones y tenemos suerte de estar aquí hoy para contarlo. Sólo de recordar la Mansión Malfoy... Aún siento el pánico, la angustia de pensar que no volvería a verte. Ya sé que hemos hablado de esto, que me oíste gritar, igual que yo a ti, pero no puedo borrar esos recuerdos.
Todo eso me hizo darme cuenta de la cantidad de estupideces que he cometido y de lo absurdo de mi miedo a contarte la verdad. Y la verdad es que te quiero, Hermione. Ya no quiero andarme con rodeos, es hora de dejar de perder el tiempo.

Hermione, que en ningún momento había dejado de mirar a Ron a los ojos, había compuesto en su rostro la primera sonrisa desde que acabara la guerra.

– Yo también te quiero, Ron. Y estoy de acuerdo en dejar de perder el tiempo, creo que los dos hemos hecho el gilipollas durante años.- Ron rió ante la expresión de Hermione.- Y como ya te dije, oír tu voz fue lo que me dio fuerzas para no rendirme ante Bellatrix.

Ron se agachó hasta que su rostro quedó a la altura del de ella y se acercó hasta que sus labios se juntaron en un beso suave, casi un roce, pero ya no tenían prisa, les quedaba toda la vida por delante.

Permanecieron mucho rato en silencio medio abrazados. No necesitaban decirse nada más, con la compañía del otro les bastaba.

– Soy yo.- dijo de repente la voz de Harry.- ¿Podéis venir conmigo?

Ambos se levantaron y se dispusieron a acompañar a su amigo. Era todo un alivio volver a estar los tres juntos. Volver a ser el Trío de Oro.

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