Hola!! Volví después de dos semanas, sé que no tengo perdón de Merlín, pero no he tenido muchas ganas de escribir. También os aviso de que la semana que viene no creo que actualice porque son las fiestas de mi ciudad y estaré un poco "ocupada".

Muchas gracias por vuestros reviews. También a Gótica y a Ginny que no os puedo contestar por mail. Por cierto, esta última me hizo darme cuenta de una aclaración que se me olvidó poner al principio del fic, y es que aunque la mayoría de viñetas encajen unas con otras, puede haber alguna que no lo haga, como la anterior. Son simplemente ideas que se me ocurren sobre lo que pudo pasar y por eso no todas tendrían que tener relación (aunque la mayoría sí lo tienen).

Sobre el capítulo solo decir que se centra en la noche tras el regreso de Ron y es para todos los públicos.

Disclaimer: no soy JK Rowling, solo juego con sus personajes.

Perdón

Hermione estaba haciendo su guardia acurrucada entre mantas a la entrada de la tienda. De fondo se oían los ronquidos de un feliz Harry, que dormía tranquilo por primera vez en mucho tiempo porque esa noche Ron había regresado. Sin embargo, la joven aun no había conciliado el sueño cuando Harry fue a despertarla para el cambio de guardia.

Por un lado se sintió tan feliz y dichosa cuando le vio aparecer en la tienda de campaña que creyó que el corazón se le iba a salir del pecho. Pero tan pronto pasaron las primeras sensaciones, le invadió una iracunda rabia acompañada por un profundo rencor hacia Ron.

Estaba muy confusa porque no sabía a cuál de esos sentimientos debía darle prioridad, y se confundió más aún cuando Ron les contó la nueva habilidad de su desiluminador, porque aunque no lo hubiera dicho, creía saber cómo funciona.

––– Flash back –––

Acababa de entrar al dormitorio que compartía con Parvati y Lavender. Por suerte la rubia no estaba allí, porque desde que había terminado su relación con Ron se mostraba intratable con Hermione.

Se dirigió a su cama, se puso el pijama y, tras meterse entre las sábanas, cerró las cortinas. Metió un brazo por debajo de la almohada como hacía siempre, pero esta vez notó que había algo más. Cogió lo que parecía un viejo trozo de pergamino y, alumbrándose con su varita, leyó:

"...objeto, a parte de encender, apagar y almacenar la luz, tiene otra función muy útil: puede crear un nuevo tipo de traslador. Sin embargo este traslador tiene una característica especial: su misión es la de llevar una persona hasta el lugar donde se encuentra el ser amado. Para que esto se produzca, el ser amado por el portador de este invento debe pronunciar en voz alta el nombre de su amor. De esta manera el portador oirá el llamado y activando..."

El pergamino parecía arrancado de un pedazo más grande y estaba incompleto. La caligrafía le resultó familiar y, cuando al día siguiente Harry recibió un mensaje del profesor Dumbledore, comprobó la identidad del autor de esa nota.

––– Fin flash back –––

En aquel momento no había comprendido el significado de esas palabras, ni por qué se las había enviado a ella. Así que decidió mantenerlo en secreto, en parte también por si todo resultaba ser una broma de sus estúpidas compañeras de cuarto.

Pero ahora todo parecía encajar. Y por ello se sonrojó cuando Ron dijo que su voz salía del desiluminador. Aparentemente, Dumbledore sabía muchas más cosas de lo que ellos podían imaginar.

Si todo lo que sospechaba era cierto, Ron la quería de verdad. Tanto como ella a él. Pero que se hubiera marchado abandonándola... Había llorado durante semanas, primero de rabia y dolor al ver que Ron no estaba con ella; más tarde, de miedo por no volver a verle aunque fuera un completo capullo.

En esas divagaciones estaba cuando una voz susurró a su espalda.

– Lo siento. Lo siento mucho.

– Parece que es lo único que sabes decir.- respondió tratando de mostrarse fría e indiferente, mirando a un punto fijo en la oscuridad.

– Porque quiero que me perdones.- dijo Ron- Necesito que me perdones, Hermione.

– Pues yo no sé si quiero perdonarte.- se mintió a sí misma descaradamente.

– Quise volver pero no podía, Hermione. ¡No podía! ¿Cómo iba a saber dónde estabais?

– No tendrías que haber vuelto si no te hubieras ido.

– Lo sé. Pero ese maldito guardapelo... ¡me controlaba! ¡Me hacía pensar cosas...! Pero debí ser fuerte y no caer bajo su poder...- Ron estaba consternado.- Por favor, perdóname.

Hermione por fin se decidió a mirarle a los ojos. Y en la mirada azul del chico pudo ver el sincero arrepentimiento.

– Puede que algún día lo haga.- dijo finalmente.

El joven, con una leve sonrisa en los labios, dio a Hermione la buenas noches y se fue a su litera. Aun no había perdido la esperanza.

Ella, mientras miraba hacia el exterior, se sinceró consigo misma. Ron no tenía que esperar a que le perdonara porque ya lo había hecho. Obtuvo su perdón en cuanto volvió. Pero eso no significaba que se lo fuera a decir a él. Merecía un castigo, al menos algún tiempo.

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Como siempre, me sigue gustando recibir vuestras opiniones y críticas así que espero vuestros reviews!!