Muchisimas gracias por los post. Aquí va el segundo cap, que es un poco introductorio, así que lo siento si está tan aburrido P

Disclaimer: Todo esto es de Meyer, yo solo estoy jugando con sus personajes.

Dedicación: Para Tir, a quien mejor dicho, va el fic entero ;)

Aclaración: Este cap está contado bajo el punto de vista de Jasper Hale.


DE VUELTA

-Edward va a volver-

Las palabras sonaron seguras, fuertes, decididas, tan fríamente dichas como el mismo acero. Las sensaciones que se recorrieron en la casa fueron desde la alegría hasta el más profundo rencor, sentí todas y cada una de ellas, tratando de normalizarlas con mi poder.

Miré a mi bella Alice en busca de alguna respuesta, y ella solo se conformó con devolverme una mirada inexpresiva. Era de quien más se desprendía un cierto grado de rencor, pero a la vez, alegría por tener a su hermano favorito de vuelta, sin embargo sabía que si había visto esa decisión de mi hermano, eso solo significaba que la acababa de tomar, y sinceramente no estábamos preparados para recibirle. Me giré lentamente para ver a Rosalie, quien estaba pronta a ser dominada por la furia, y traté de calmarla un poco, esperando que Emmett me ayudara.

Oí un sollozo proveniente de Esme, tantas sensaciones me abrumaban. Carlisle la tranquilizó, tomándole levemente la mano y yo se lo agradecí lanzándole una leve mirada.

-Era de esperarse, ese idiota algún día tendría que estar de vuelta con nosotros- resopló Emmett fingiendo un poco de enfado. Rose prefirió omitir comentarios, y se dio media vuelta, cortando el viento con su largo pelo rubio. Sentí la duda de su esposo, y pronto él fue tras ella dando toscos pasos. Era de esperar, por lo que yo mismo en ese momento fui a donde Alice, tomándola por los hombros y atrayéndola hacia mi.

-¿Estás segura?- era inútil preguntar, pero de todas formas nunca estaba de más. Ella se acurrucó en mi pecho, escondiendo su rostro.

-Si- murmuró con voz bajita- Estará aquí dentro de media hora.- escuchamos unos gruñidos provenientes del piso de arriba.

-¿Qué es lo que le ha hecho cambiar de parecer?- Esme delataba su completa esperanza de tener a su hijo con ella, incluso la voz le temblaba más de lo normal-

-No se- sollozó Alice aún escondida en mi hombro, la abracé para darle fuerzas, mientras trataba de enviarle olas de tranquilidad. – Solo que viene para acá con un papel en la mano… y corriendo.

-¿Le habrá ocurrido algo, Carlisle?- le preguntó preocupada nuestra madre.

Le miramos, su rostro estaba contraído pensando en algo que le haya hecho cambiar de opinión a su hijo más testarudo, hasta que finalmente dio un soplido de resignación.

-No puedo imaginármelo, pero dudo que sea algo relacionado con la Universidad.

Nos sumergimos en un silencio que para todos era incómodo. Hace seis meses, mencionar a Edward era tabú en esta casa, desde que él se había ido nada había vuelto a ser igual. Alice ya no hablaba como antes, Rosalie pasaba todo el día en un extraño comportamiento de frialdad hasta con el mismo Emmett, quien ya no alegraba la casa con sus bromas, Carlisle había decidido pasar más horas en la casa y Esme trataba por todos los medios superar la angustia que la carcomía al no tener noticias de su hijo.

Desde que Edward había dejado a Bella, toda su vida había cambiado de forma radical. Al recordarlo, no puedo evitar sentirme culpable, porque de hecho, si yo me hubiera controlado esa noche del cumpleaños, nada de esto estaría pasando.

-No es tu culpa Jazz-

Las palabras de Alice me hicieron darme cuenta que estaba inundando toda la sala con mi culpabilidad, y para enmendarlo intenté transmitir oleadas de paz que ni yo mismo sentía.

¿Cómo hacerlo si uno de mis hermanos iba a volver, después de ver todos cuanto había sufrido al dejar a su amor?, ¿Estaría bien?

Me intrigaba todo el asunto. Supuestamente ahora Edward estaba en la Universidad, estudiando medicina para intentar "sacar" a Bella de su mente, ¿Por qué entonces volvía a nosotros en esta rápida decisión?, ¿Qué había ocurrido para que luego de seis meses, recordara que tenía una familia?

Lo íbamos a saber en media hora, pero mientras tanto, había que hacer algo para calmar los nervios de todos. Rosalie estaba apunto de explotar, pues al parecer sentía rencor por lo que él le había hecho a Bella. Estaba claro para todos que en un principio su relación no fue para nada buena, pero desde que la dejamos, hasta ella se ha podido dar cuenta el sufrimiento que la humana ha dejado en nuestra familia. Nada había sido igual desde que nos marchamos de Forks-

Si, ahora estamos en Denalí, aunque no en la misma casa de Tanya, sino en la nuestra. Esme decidió que era bueno tener una para pasar una buena temporada, era un sitio agradable, puesto que había donde cazar y generalmente me mantenía en eso. No podía ni quería correr más riesgos acercándome demasiado a los humanos.

Sentí entonces que el peso de Alice se hacía un poco más, y tomándola delicadamente, la llevé al sillón, la oí suspirar, mirando fijamente el reloj que estaba en la pared y encogiendo las rodillas de forma fetal. La abracé aún más fuerte, intentando que no se sintiera sola ni tampoco culpable por haber dejado a la humana sola.

-No puedes mirar en su futuro, no te metas en su vida, ya nos hemos entrometido bastante, déjala en paz- había dicho Edward apenas dejamos la ciudad. Había sentido el dolor que embargaba a mi pobre Alice, hasta ahora mismo, en donde ya al parecer había perdido cierta sintonía con Bella, puesto que en un año tampoco la ha visto en visiones.

Vi como Esme y Carlisle se sentaban en un sillón a un lado de nosotros, igualmente de incómodos. Arriba las emociones de Rose se estaban calmando, mientras Emmett experimentaba una leve confusión con las suyas. Decidí dejar de inmiscuirme y me concentré solo en el reloj.

Había perdido la cantidad de veces ya, que Alice había hecho la misma mueca al mirar el minutero. Faltaban dos minutos para cumplir la media hora, y yo besé su frente en forma de apoyo. Esme se levantó inquieta, caminando hacia la ventana para mirar. Arriba se escucharon pisadas que indicaban que Rose y Emmett venían bajando las escaleras, mientras Carlisle solo se limitaba a jugar con sus dedos.

-¿Ya es hora?- Rosalie se paró en el umbral, recelosa y cruzándose de brazos.

Alice suspiró levemente y yo la ayudé a levantarse, parecía cansada, aunque sus ojos seguían siendo inexpresivos. Le tomé la mano cosa que sintiera mi apoyo y me dediqué a mandar olas de tranquilidad.

-Si, ya es hora- todos los pares de ojos se fijaron en el reloj, al mismo tiempo que sentíamos unos pasos cerca y luego un olor familiar. Esme dio un salto, corriendo a toda velocidad hacia la puerta y abriéndola de un tirón. Ninguno más se movió, ni siquiera Carlisle.

-¡Edward!- le escuchamos gritar emocionada. No le culpábamos, sabíamos cuando estaba afectando este repentino regreso de nuestro hermano.

Sentí inmediatamente la agitación, el nerviosismo, luego el alivió y finalmente el dolor que mi hermano desprendía. Era tanto que inconscientemente me encogí un poco. Jamás había sentido un dolor así, ni siquiera los primeros seis meses que Edward había estado con nosotros luego de dejar a Bella.

Le vimos entrar, igual que siempre y empapado completamente. El pelo se le pegaba al rostro, mientras sus ojos se movían nerviosamente por nosotros.

-Bienvenido a casa, hijo- sonrió Carlisle levantándose entonces y sonriendo con amabilidad. Nuestro hermano intentó devolverle la sonrisa con pésimo resultado, se notaba que no se había alimentado apenas.

"Bienvenido, Edward" Le dije yo también intentando calmar el torrente de emociones que se me venían encima. Él asintió mirándome, y luego miró a Alice.

-Ha ocurrido algo. – murmuró

-Lo se- ella le contestó con voz de acero. Fruncí el ceño. – Solo que no se lo que es, pero tiene que ver con ella.

-Necesito, que confirmes que esto es verdad- le respondió tendiendo un papel, sentí el dolor atravesarme con el doble de fuerza que a él sentirlo e hice una mueca. Me miró haciendo una mueca de disculpa.

"No importa"

Vi que Alice tomaba el papel de forma tambaleante. Rose y Emmett se acercaron aún más y yo intenté mirar también para saber. Era una hoja de un proyecto de la Universidad de Medicina, en donde decía que los alumnos debían investigar a ciertas personas que se encontraban en un psiquiátrico, en Forks.

-¿Qué es eso?- Pregunté levantando la mirada y viéndole. Él me indicó que siguiera leyendo.

"Paciente a analizar por Edward Anthony Cullen: Isabella Swan. Dieciocho años. Psiquiátrico de Forks. "

Sentí a Alice tambalearse a mi lado, y la sostuve mientras el papel caía hacia el piso de forma ausente. Emmett lo recogió, tendiéndoselo a Carlisle.

-No puede ser- murmuró mi padre

Edward asintió pesadamente, derrumbándose en el sillón y atrapando su rostro con las manos, destruido, su dolor se hizo aún más presente incluso.

-Alice, tienes que confirmarlo…- exigió mirando de forma torturada a mi esposa.

Ella asintió, cerrando los ojos. Ninguno dijo nada en los segundos que duró su supuesta visión, hasta que los abrió. Edward bufó, levantándose de un salto.

-¡Tienes que verlo!, ¡No puede ser eso!, ¡Ella no puede estar ahí!

-No le grites, Edward- interrumpí para alejarlo un poco de ella. La sentí sollozar.

-¿Qué vez, Alice?- preguntó Carlisle tratando de mantener la calma.

-Nada, no puedo ver nada, no puedo verla- la voz se le quebró, a pesar de que no podía llorar.

-¿Y qué estamos esperando entonces? – Rosalie casi gritó lo último, avanzando decididamente seguida por Esme. No me había dado cuenta de cuan fuerte era su furia hasta ahora.- ¡Debemos partir hacia Forks!

-¿Y si es verdad?- Emmett nos miró preocupado.

-¡Pues debemos sacarla!-

-No es tan fácil-

-¡Carlisle, tú eres médico!

-No sabemos en las condiciones que está y por qué se encuentra en ese lugar, Rosalie.

La vimos pegar en el piso, molesta.

-Yo no me quedaré aquí de brazos cruzados, viendo como esa humana destruye nuevamente a la familia, ¡Ya basta!, ¡No tienen por qué seguir así! No pueden lamentarse por algo que este…idiota- señaló a Edward directamente- ¡Haya hecho! Bella hizo que todos nos sintiéramos bien, y a mi no me importa ir y sacarla de allí por la fuerza si eso devuelve alegría a mi familia.

Luego de ese discurso, volvió a salir hecha un vendaval hacia su habitación.

-Yo no se ustedes, pero yo estoy de acuerdo- Emmett sonrió- Quizás podemos destruir unos cuantos muros- Se levantó sin esperar respuesta, siguiendo a su esposa escaleras arriba.

-Carlisle, Rose tiene razón- Esme le sonrió- Bella nos necesita.

Pero él no nos miraba a nosotros, ni a ella, él miraba a nuestro recién llegado hermano.

-¿Edward?

-Hay que ir- murmuró llenándose de decisión.

-Entonces no hay nada más que decir. Todos a empacar.

Miré a Alice, quien por primera vez en casi un año, me devolvió una sonrisa verdadera. La tomé de la mano, guiándola hacia nuestra habitación.

"Gracias, Edward" le dije al pasar por su lado.

Él nos sonrió.


Cap bastante largo.

¿Reviews al menos? ;) solo denle al GO.

Hasta la otra!

Mild