Les había dicho que pensaba terminar el ff al llegar a las 200 paginas?? Pues ahora se los digo. : )
Capítulo 11:
Involucrados:
S. Black; R, Lupin; P. Pettigrew; J. Potter
Asunto: Inundar el
baño del 4to piso.
Fecha: 16/02/1973
Daños:
Empapar a varios alumnos.
Gastos: Reparación de la cañería
Los de segundo año se encontraban en una clase de Historia de la Magia normalmente aburrida, y nuestros chicos aprovechaban el momento para hablar entre ellos porque ya no había nada mejor que hacer. Ya habían dormido la primera hora y Remus los había despertado para que tomaran notas, cosa que ni siquiera intentaron.
-Yo no puedo tomar apuntes – dijo Peter entre bostezos – No entiendo cómo puedes entender lo que este hombre habla.
-Peter ese no es un hombre.
-Ah, bueno, fantasma.
-Señor Peterson ¿podría guardar silencio mientras intento explicar el gobierno de los gigantes? Dudo que pueda llegar al período de la revolución si me interrumpe a cada momento – se quejó el profesor.
-Lo siento, señor – se disculpó Peter
Sirius soltó una risita ahogada.
-No entiendo por qué Binns siempre me escucha a mí y a ustedes no – dijo en el murmullo más inaudible del que fue capaz.
Binns lo miró con desagrado, pero esta vez no insistió.
-Porque tienes una voz muy chillona – le dijo Sirius
-Pueden al menos intentar poner atención – insistió Remus
-No lo creo probable – dijo James parpadeando muy rápido para evitar que sus ojos se cerraran.
-Si tengo la voz chillona es por culpa de tus caramelos cambia voces.
-Peter cállate o Binns volverá de la muerte para estrangularte – dijo aún entre risas Sirius.
-¡Hey¿Vieron la cara con la que nos miró Snivellus? – preguntó James luego de que Snape los mirara con desagrado pues sus voces y risas desconcentraban a la mayoría de la clase, aunque Binns sólo se diera cuenta cuando Peter hacía un comentario.
-Es la única cara que tiene – razonó Remus.
-No, también tiene la cara de "hoy no pienso lavarme el pelo" aunque creo que es la misma – dijo Sirius.
-No, no. Nos miró como si fuéramos mierda en sus zapatos – dijo James.
-Oh, esa es la cara "odio a los Gryffindor guapos, populares y que se lavan el pelo"
-Sirius, tienes una fijación con el pelo de Snape
-Y tú con revolverte el tuyo a toda hora, pero nadie te dice nada.
-Chicos, pueden poner por favor atención.
-No, señor prefecto hay cosas más importantes – dijo James sin despegar la vista de Snape que seguía tomando apuntes.
-No soy prefecto
-Pero lo serás, es evidente – dijo Peter ganándose que Binns lo expulsara de la sala.
Finalmente la clase terminó y los merodeadores se encontraron con Peter que se aburría afuera. Los alumnos iban saliendo del aula y fue inevitable el encuentro con Snape.
-¿Qué nos mirabas cuando estábamos en clases? – preguntó James bien seguido de Sirius que acorralaron a Snape que llevaba sus cuadernos, en una esquina.
-Yo no los miraba – dijo Snape con su típica voz de desprecio – No es mi culpa que creas que todos te miramos.
-No te hagas el chistosito, Snape – dijo Sirius aprovechándose de su estatura para intimidarlo – Realmente nunca has tenido mucha gracia ¿Has visto que alguien se ría de tus chistes alguna vez?
-Déjenme pasar – dijo como si diera una orden.
-Agrégale un por favor y quizás… - pero James fue interrumpido por un hechizo repulso que lo hizo alejarse unos metros hacia la derecha.
-¿Qué rayos…? – preguntó Sirius dándose la vuelta para encontrarse con todo un grupo de alumnos Slytherin encabezados por Lucius Malfoy.
-¿Te molestaban, Severus? – preguntó el rubio dirigiéndose a Snape que en esos momentos se iba hacia su siguiente clase.
Snape murmuró una disculpa y se iba yendo cuando Sirius lo interceptó.
-¿Te molestábamos Snivellus? – preguntó con un tono amigable, como si le hablara a un niño de cinco años – Cielos, lo hubieras dicho antes y así no habrías tenido que llamar a tus niñeras para que te protegieran.
-Tú – dijo Lucius mirando con diversión a Sirius - ¿Eres el Black descarriado, no es así?
-Y tú eres el Malfoy con nobles principios que se tira a mi prima y a otras más antes de estar casados. Y no es una pregunta – Malfoy no se esperaba ese golpe bajo de un niño de segundo
Para ese entonces James se había recuperado con la ayuda de Peter y volvía nuevamente al foco de la pelea.
-¿Necesitas la ayuda de todos estos matones para defenderte? – le preguntó a Snape que lo ignoró olímpicamente para largarse a su clase.
-Creo – dijo Lucius – que es hora de mostrarles a estos críos que se creen tan divertidos quién es realmente el que manda aquí.
-¿Y ese eres tú? Por favor – James y Sirius rieron con ganas. Peter estaba unos pasos más atrás sin atreverse a intervenir y Lupin miraba con aburrimiento.
Lucius estaba realmente molesto y sacó su varita
-Malfoy – dijo Remus sin moverse de su lugar – Te recuerdo que no puedes ir atacando a niños menores y menos si eres un prefecto.
-Oh, casi se nos olvidan los pasivos del grupo – recordó Lucius a sus secuaces – Pettigrew y Lupin, las del fan club de Potter y Black ¿Qué tal un poco de gravedad para recordarles cómo deben actuar con nosotros la próxima vez?
Los cinco chicos de séptimo sacaron sus varitas para tener una breve pelea con los cuatro chicos de segundo que finalmente terminaron colgados de las más altas vigas del techo del pasillo, cabeza abajo, por unas cuerdas que los sujetaban desde los tobillos y hacían que sus túnicas cayeran hacia sus cabezas y mostraran sus calzoncillos a todo el público que se paseara por allí.
-Los vemos, críos – se despidió Lucius yéndose con su grupo sin dejar de soltar carcajadas
-Genial – murmuró James - ¿Cómo es que siempre terminamos en problemas?
-Todo es culpa del idiota del novio de mi prima. Seguro que me tiene mala desde que se enteró de que le robaba los sostenes cuando chico
-¿Para qué hacías eso? – preguntó James
-Para mostrarle a mi madre que las tenía chicas.
Remus suspiró
-No sé por qué soy amigo de ustedes. Los defiendo y miren cómo termino.
-Remus¿en verdad quieres integrar nuestro club de fans?
-Por supuesto, no ves que sólo intervine en la pelea para poder ver tus calzoncillos que a propósito debes mandar a lavar porque usas siempre los mismos.
-Mm. Es curioso que te hayas fijado.
-Chicos – se quejaba Peter – La sangre se me está yendo a la cabeza.
-Debemos bajarlo – dijo James – Peter no está acostumbrado a que le ocurra eso muy a menudo.
Sirius comenzó a reírse como siempre malinterpretando lo que decía James. Fue entonces cuando Peeves pasó por allí, se burló unos 10 minutos de su situación y finalmente utilizó una tijera para cortar las cuerdas, haciendo que los cuatro chicos cayeran de cabeza sobre el duro piso de piedra.
Cuando ya estuvieron en su pieza, la mente maligna de James comenzó a planear formas siniestras de vengarse, pues no podía permitir que Rachel Finster le hubiera visto en esa lamentable situación, porque con lo copuchenta que era seguramente ya habría ido con el chisme a Evans, no es que ella le importara en todo caso, sólo era una cuestión de principios.
-Lo primero es vengarse de Peeves – hizo notar Peter
-No – dijo Remus – Ya nos hemos burlado de él lo suficiente en otras ocasiones. Mejor nos concentramos en los Slytherin.
-Vaya Lupin, te estás superando – comentó James.
-No entraré en detalles, pero a mi tampoco me hace gracia que por culpa de Finster todo Gryffindor se termine enterando de que mis calzoncillos son verdes.
-¿Verdes?! – Sirius se tiró dramáticamente a la cama – Si fueras hijo mío ya te habría desheredado. No puedes usar verde. NUNCA
-Muy bien ¿qué piensan? – todos se miraron pensando en un millón de formas poco prácticas para vengarse de los Slytherin – A mí se me ocurre algo – dijo James - ¿Han escuchado hablar de la poción multijugos?
-Sí, como un millón de veces. ¿Pero para prepararla no se necesitan como dos meses?
-Estupideces – replicó James – Esto – dijo sacando una botellita azul – sirve para acelerar cualquier proceso.
-¿Y por qué no se los has dado aún a Evans? – preguntó Sirius
-¡Porque Evans no me gusta! Además sirve para acelerar procesos de las pociones, para nada más.
-Ah, ya. Era por eso
-¿Y para qué nos servirá la poción? – preguntó Peter
-¿Cómo que para qué? Con ella nos podemos hacer pasar por estos payasos e ir al despacho de cualquier profesor para robar exámenes, o…
-Ya sabes. Hacer lo que siempre hacemos nosotros, pero ahora ellos se robarán el crédito
Con ayuda de la capa de James y de la habilidad de Peter para escabullirse en todas partes, los ingredientes estuvieron listos en la tarde del día siguiente. Gracias a los comentarios de ciertas chicas sobre lo desagradable que era ir al baño del 4to piso, los chicos estuvieron convencidos de que nadie iría a molestarlos hasta allí. Y casi no se equivocan.
James estaba de espaldas a los cubículos de los baños sacando los ingredientes, cuando sus compañeros quedaron pasmados mirando hacia el lado opuesto.
-¿Qué pasa? – preguntó
-¿Ustedes son los apuestos chicos de segundo? – preguntó la voz de una niña que hablaba en un tono muy agudo y lloroso.
James se volteó para encontrarse con el fantasma de Myrtle la llorona, uno de los tantos fantasma que van dando vuelta por los lugares de Hogwarts, pero a quien nunca había visto. Tampoco sus amigos.
-Pues sí – respondió James en el acto - ¿Quién te dijo eso?
-En realidad habían hablado de ti – dijo indicando a Sirius – Aunque una chica pelirroja salió en defensa de un tal Lupin.
James lo miró ceñudo
-¿Así que pelirroja eh? Por casualidad no hablaron de mí ¿James Potter? – preguntó ahora dirigiéndose a Myrtle.
-No me acuerdo. Cuando me acerqué para escuchar mejor, simplemente me ignoraron, como siempre hacen todos – Myrtle comenzó un molesto llanto
-Oh, vamos amiga, seguro que no es tan malo vivir aquí. Debes tener mucha tranquilidad – dijo Sirius yendo hacia uno de los cubículos.
-¿En serio lo crees? – preguntó Myrtle siguiéndolo – Si quieres puedes venirte a vivir conmigo ¿Sabes? Todo lo que dicen sobre ti, es cierto. Eres muy guapo.
Myrtle se sentó en la taza del baño.
-¿Quién dijo eso? – preguntó Sirius sorprendido – Realmente las chicas no me toman en mucha consideración.
-Eso no es verdad – replicaron todos, algunos más molestos que otros.
Sirius entonces tiró de la cadena de la taza en la que estaba sentada Myrtle y la fantasma salió succionada por las cañerías hacia otros lugares.
-Santo Merlín, que fantasma más insoportable – comentó después de que todos lo quedaron mirando – Probablemente volverá a encontrar la tubería de regreso en una hora más.
-¿Cómo sabes eso? – preguntó Remus
-¿Se acuerdan de Bob, el pez carnívoro que mi madre me regaló para mi cumpleaños? Se demoró 1 hora exacta en llegar hasta el lago. Imagínese lo que tardará Myrtle en llegar nuevamente hasta aquí – explicó encogiéndose de hombros.
-Creo que cuando tu madre comentó a final del curso pasado que eras una mente criminal en potencia, tenía razón – dijo James volviendo a la tarea de preparar la poción.
Una hora más tarde habían hecho todo lo necesario (con los ingredientes crudos) y hasta habían agregado pelos de cada Slytherin que querían perjudicar.
-¿Quién será Malfoy?
-Tú puedes ser Potter, siempre te ha gustado mi prima.
-¡Eso no es verdad!
-Ah, cierto. De veras que te gusta Evans.
-Cállate Black, o serás Lestrange.
Luego de una pelea más para decidir quién sería quién, James indicó qué tenían que hacer con el acelerador de pociones.
-Dos gotitas en su vaso, lo revuelven contra las agujas del reloj 12 veces y lo agitan de arriba hacia abajo unas cuántas veces.
-¿Cuántas veces?
-Las que sean necesarias.
Se encogieron de hombros y los 4 chicos echaron por turno las dos gotas en sus respectivos vasos. Siguieron las instrucciones y esperaron a ver qué pasaba.
-¿Debe pasar algo? – preguntó Sirius.
-No lo sé – contestó James.
-Lo digo porque el mío está empezando a burbujear.
-¿En serio? – todos se acercaron y en efecto comprobaron que burbujas de cada vez mayor tamaño se formaban en la superficie de la poción para luego reventar. Una de esas explosiones le llegó a Remus en la nariz y todos se echaron para atrás.
-Se está moviendo mucho – dijo Sirius tratando de controlar su vaso.
De pronto no era al único que le ocurría lo mismo con su dosis. El de Peter daba brinquitos en sus manos y Remus alejaba su rostro lo más posible y fue el primero en lanzar su vaso hacia un retrete abierto. La reacción fue inmediata. Un gran estallido de agua salió disparado hacia arriba y cubrió todo el baño de una lluvia que los dejó a todos empapados.
A los demás no les bastó más que una mirada de complicidad para saber qué cosa sería divertida de hacer.
-¡Retretes explosivos! – gritaron al mismo tiempo, lanzando sus respectivos vasos y lo que sobraba de la olla a todos las tazas de baño que aún estaban en buenas condiciones, para luego salir corriendo hacia el pasillo, con el que por casualidades de la vida se toparon con el grupo de Slytherins con el que el día anterior habían tenido el encuentro.
-Miren con quién nos encontramos – dijo Lucius Malfoy – con los críos que vienen saliendo del baño de chicas. Y yo que creía que era suficiente verles las caras para saber que no eran hombres de verdad, pero con lo de salir de ese baño, me sacan totalmente de dudas.
Los chicos sonrieron ampliamente al ver la posibilidad que se les presentaba.
-Aunque fuera chica no me fijaría en tu cara de babosa arrugada, Malfoy – dijo James dándole una palmadita en el hombro para irse.
-Fíjate que yo pienso que Lestrange sí te tiene ganas – dijo Sirius que siguió en la dirección de James.
-No te metas más con nosotros, ésta va en serio – le dijo Remus antes de seguir en la misma dirección que sus amigos.
Peter se limitó a reírse y seguir a los demás.
-Así que quieren una segunda demostración de nuestra destreza en duelos ¿qué dicen chicos? – dijo Malfoy a sus compañeros instándolos a sacar sus varitas para atacar a los de segundo.
Pero fue entonces cuando el agua comprimida en el baño de chicas, no dio más y una gran avalancha de poción mezclada con el agua de los inodoros y el acelerador de pociones salió despedida hacia el pasillo donde estaban los Slytherin. En cosa de unos segundos estuvieron los cinco empapados de pies a cabezas.
-Malditos críos – balbuceó Malfoy - ¿qué rayos? – dijo al sentir una sensación más fría aún que el agua y fue cuando se dio cuenta que una fantasma lo atravesaba.
-Iré a acusarlos a Dumbledore por hacerme esto – lloriqueó estruendosamente en su oído – Crees que es muy divertido que te traten así ¿Tu no eres acaso un prefecto?
-Genial – murmuró mientras intentaba apartar a Myrtle y taparse los oídos.
Involucrados: S. Black; J. Potter
Asunto: Incendiar los manteles de la Fiesta de Halloween
Fecha: 31/11/1974
-No lo puedo creer – dijo James tomándose la cara entre las manos.
-Yo sí, las chicas no me quieren – dijo Sirius cómodamente acostado en su cama.
-Mira Sirius, que a ti no te baste con que te hayan llegado 17 - Fueron 18 aclaró el moreno – invitaciones por lechuza para ir al baile, no sé si te dirá algo sobre lo que piensan las mujeres de ti.
-Pues claro. Eso quiere decir que a ninguna le gusto lo suficiente como para pedírmelo en persona.
-Bueno, eso pasa porque eres tremendamente molestosos con ellas. Las pondrás nerviosas, digo yo – comentó Remus mientras ordenaba su ropa del baúl
-Carol, la chica de nuestra clase de Herbología – dijo Peter – Ayer se acercó y tú le preguntaste si alguna vez había pensado en hacer un trío – el chico soltó una risita nerviosa – Finalmente se fue sin haberte dicho nada y roja como un tomate.
-A eso me refería yo – dijo Remus poniendo los ojos en blanco.
-Pero ese no es el punto – continuó su queja, James – Sirius rara vez toma en cuenta a una chica.
-Eso no es verdad. Pero como nadie me quiere, prefiero ir con ustedes – aclaró con una sonrisa.
-El asunto es que nosotros – dijo James indicándose a él y a Sirius – somos los que en general tenemos más suerte con las mujeres y ahora esto.
-Sí, Merlín ¿Por qué no habrás podido mandarle una pareja a James para que deje de molestar? – imploró Sirius al techo de la habitación.
-No tiene gracia. Es decir, de Remus pasa – continuó James – Pero sólo por que… ya sabemos que va con su novia
-Gracias – contestó el aludido con ironía – Pero ya les he dicho millones de veces que no tengo novia…
-¡Pero que Peter haya conseguido pareja para el baile de Halloween y nosotros no!
-Ah, eso es nuevo – dijo en seco Sirius - ¿Quién es la víctima, Pet?
-Carol – respondió Peter mirando hacia otro lado mientras se amarraba la corbata para que sus amigos no notaran cómo se sonrojaba.
-¿Carol, la chica del trío?
-Mm, sí.
Sirius no contestó nada, pero no se veía muy feliz. James estaba de muerte.
-Y tú – dijo a Remus – Todavía no nos cuentas quién es tu novia.
-Porque si lo hago, probablemente Sirius terminará invitándola a formar parte de una orgía imaginaria y tú le propondrás que eres mejor pareja que yo.
-Yo no haría eso – contestaron los dos morenos a la vez.
Lupin se limitó a alzar una ceja y apurar a Peter para ir en busca de sus parejas.
-De todas formas lo averiguaremos – lo amenazó Sirius cuando los otros dos chicos ya cerraban la puerta.
-Esto es insólito ¿Qué pasara después¿Snivellus será el próximo Don Juan?
-Antes muerto que permitir eso – lo apoyó Sirius.
-Todo es culpa tuya ¿No podrías haber aceptado alguna de las invitaciones y haberme pasado otra a mí?
-Jimbo, cómo te explico que las invitaciones llevaban mi nombre.
-Ey, seguro que alguna se hubiera conformado.
-Esto no se va a quedar así – dijo Sirius sacando su jockey de Yo amo Londres y poniéndose en la cabeza hacia un lado – Iremos con tu capa y descubriremos qué se traen estos dos entre manos. La tal Carol era muy guapa como para decidir por voluntad ir al baile con Peter. Y Remus…. Ese lobo calenturiento nos tendrá que mostrar quién es la chica.
-¿Sospechas lo mismo que yo? – preguntó James mientras sacaba su capa de invisibilidad.
-Debe haber invitado a su novia que aún se niega a presentarnos. Probablemente ande toda la noche escondiéndose de nosotros, pero no cuenta con que usemos tu capa.
-¿Por qué Remus habrá tenido que tener novia antes que nosotros?
-Oye y yo era el guapo – dijo Sirius revolviéndole el pelo y metiéndose los dos bajo la capa para bajar hasta el Gran Comedor.
Ese era el primer año en que los de cuarto tenían permiso para ir a un baile de Halloween y al menos Peter y Remus no habían perdido su tiempo. Habían conseguido pareja justo a tiempo y también habían comprado sus túnicas de gala. James y Sirius nunca se preocuparon mucho por eso ( a pesar de tener cada uno como cinco túnicas) y en lo de conseguir pareja fueron un completo desastre.
James estuvo esperando hasta el último momento para proponerle ir al baile a una de sus compañeras, porque según él alguna tendría que haber reservado el puesto para él, pero para ese entonces ya todas tenían pareja. Sirius en cambio, no tuvo ningún plan de ataque, simplemente se conformó con molestar a Snape y ser castigado unas cuántas veces y eso sólo le trajo como resultado las 18 invitaciones que ni si quiera tuvo el decoro de abrir. Peter aprovechó la oportunidad en que Carol había quedado pasmada con el comentario de Sirius para invitarla, y como la chica sólo quería tener un pretexto para salir de esa incómoda situación, había aceptado. Remus estaba en una situación distinta. Con su habitual imperturbabilidad había estado espiando a una chica de Ravenclaw todos los días después de clases en la biblioteca. Pero como dio tantas señales de estar interesado, la chica ni si quiera se había dado cuenta de su existencia y Remus presenció en persona cómo otro chico de su curso la invitaba. Muy molesto volvió a su sala común y Lily su mejor amiga, para animarlo lo había invitado ella misma. A Remus no le quedó más que aceptar con una sonrisa. No le había querido contar a sus amigos que no había sido capaz de hacer nada para conseguir una respuesta de la Ravenclaw, así que tampoco entró a explicar cómo es que había terminado emparejado con Lily Evans.
Cuando Sirius y James bajaron al Gran Comedor se toparon de frente con Dumbledore que invitaba a la profesor Mc Gonagall a bailar.
-Yo no sé para qué Dumbledore finge. Es obvio que no le gustan las mujeres – comentó James
-¿Sí? Yo no sé. No tengo el sensor para detectar gays y no sabía que tú lo tuvieras.
James se limitó a darle un golpe en la cabeza.
-Ya quisieras que me fijara en los hombres.
-Quizás, así las chicas pensarían que corro real riesgo al venir contigo a la fiesta y entonces se dignarían a invitarme.
-¿Y por qué no las invitas tú?
-Porque no sabría a quién invitar – Sirius aprovechó para robar unos canapés de una de las mesas y meterlos bajo la capa
-¿No sería mejor que nos ocultáramos bajo una mesa? – sugirió James luego de casi chocar por segunda vez con el Dumbledore bailarín.
Ambos se ocultaron en una mesa cercana a los famosos ponches de Madame Pomfrey que nunca nadie se había atrevido a probar, así que desde allí tenían una vista privilegiada hacia el centro de la pista pues nadie se acercaba para taparles.
-¿Ves a Remus?
-No, pero veo a Peter – dijo Sirius - ¿Sabes? Esa chica es bastante guapa ¿Por qué crees que no haya admitido que le gustaría haber tenido un trío?
-Ahí está Remus, pero no lo veo con ninguna chica.
Los dos se miraron
-¿Crees que haya inventado lo de su cita?
-No, Lupin no es así. Quizás la chica fue al baño.
-Puede ser.
En el centro de la pista, Slughorn sacaba a bailar a la profesora Sprout que estaba muy colorada y se reía a carcajadas de algo que el profesor le susurraba en el oído. Peter no se quedaba atrás mientras hacía girar a su compañera de baile que miraba hacia todos lados, como si no se convenciera de que aquel chico bailara tan bien.
-No debería haberle enseñado a bailar – murmuró Sirius.
-¿Tú sabes bailar?
-No me gusta hablar de eso, pero Walburga nos obliga a hacer cursos de baile para saber cómo hacerlo en las reuniones de la "alta sociedad", ya sabes – James no pudo evitar reírse. Sirius se acomodó incómodo su gorro.
Estuvieron hablando mal un rato de todas las personas. James criticó la túnica de Frank Longbottom y declaró que la chica más guapa era efectivamente como Sirius había insistido, Carol. Aunque aún no había visto a cierta pelirroja.
-¿Dónde estará Evans? – preguntó casi inconscientemente
-No lo sé. Pero Remus viene para acá, así que será mejor que te quedes callado.
Lupin se acercaba con lentitud, como siempre hacía todas las cosas y desde su posición Sirius y James podían ver sus pies: dos zapatos negros, algo desgastados. De pronto dos zapatos femeninos se unieron a los de Remus, y la chica preguntó.
-¿Te gustan los ponches de Pomfrey?
-Sí, sé que es raro.
-Para nada, a mí me encantan. La mayoría de la gente ignora que tienen pociones para evitar el resfrío, son muy sanas.
-Qué estupidez – murmuró Sirius – yo tomo para emborracharme, no para curarme del resfrío.
-¡Cht! Esa voz me es conocida – lo reprendió James.
-Como sea ¿no quieres bailar conmigo?
-No lo sé – contestó Remus – No me vería muy bien si me compararan con Peter. No sé dónde habrá aprendido a bailar así. Yo no lo hago tan bien.
-No importa. Si eres mi pareja lo mínimo que exijo es que me saques a bailar – dijo la chica, divertida.
-Es la chica, es la chica – decían los dos morenos bajo la mesa.
-Bueno, supongo que está bien. Pero te advierto que no soy nada bueno bailando.
-En serio, no creo que sea para tanto. Al menos si bailas mejor que Potter podrás saber dónde se pone cada mano. Baila como un simio – los dos chicos se alejaron hacia la pista de baile.
James estaba bajo la mesa, con indicios de tener un ataque de ira.
-¡Pero qué se habrá creído esa chica¿Cuándo he bailado yo con ella? – decía mientras intentaba controlar su tick en el ojo.
-¿No lo sabes? – dijo Sirius sumamente divertido – Bailaste con Evans para las clases de Mc Gonagall el año pasado.
-¿¿Evans?? – James descorrió un poco con su varita el mantel que cubría la mesa y se dio cuenta de que la pareja de Remus, era nada menos y nada más que Lily Evans – No puede ser ¿Pero y ella es la novia de Remus?
-No lo sé. Pero cambio mi voto – dijo Sirius vislumbrando por debajo de la mesa – Evans es la chica más guapa de la fiesta.
-Cuidado con lo que dices, Black
-¿Por qué¿No que Evans no te gustaba?
-No me parece que Remus sea su novio y ni si quiera me lo haya contado, es decir ¿Él no es nuestro amigo?
-Ya sabes cómo es Remus ¿Te acuerdas lo que nos costó que nos contara que era un hombre loo? El tipo es reservado
-¿Lo estás justificando?
-No, yo sólo decía…
-¿Y
qué se cree la famosa Evans?
¿Así que cree
que bailo como un simio? Pues me gustaría decirle unas cuántas
cosas.
-James ¿Sientes ese olor? – preguntó Sirius hablando serio, algo sumamente raro en él.
-Es el olor de la dulce venganza…
-Estoy hablando en serio – aunque a veces hacía falta decirlo – es como cuando los elfos domésticos de Grimmauld Place se queman los dedos con el horno.
-Sí, puede ser – aceptó James – Como olor a quemado
-James no quiero ser alarmista, pero creo que prendiste el mantel de la mesa.
-¿Cómo?
Sirius indicó la varita de James que aún soltaba algunas chispas que se dirigían y propagaban rápidamente por el blanco mantel.
-Bastará con un poco de aguamenti – susurró James algo avergonzado por haber provocado ese pequeño accidente sin haber sido del todo consciente.
-Sólo si el ponche no contiene… alcohol – no bastó que Sirius dijera nada más para que los dos amigos salieron corriendo fuera de la mesa y pudieran observar el espectáculo.
El fuego se había propagado por todas las mesas cercanas, gracias a la ayuda del ponche que hacía estallar el fuego mágico y salpicaba a las mesas restantes. Todos estaban mirándolos asombrados y Mc Gonagall ya fruncía el ceño maquinando probablemente su próximo castigo.
RR!
Carol--------Hola. Estas son sólo 13 hojitas, aunque creo que reducí la letra, asi que pueden ser más. Te entiendo con eso de que a veces uno tiene mil cosas que hacer y aun asi no puede evitar seguir leyendo… me halaga que sea con un ff mío en todo caso. Eres la primera persona que me dice que ama mas a James…en ese caso estoy pensando escribir un ff sobre Lily, James y otro personaje en discordia…solo para advertirte desde ya ˆˆ Sobre los huffie, yo siempre he pensado que se hacen los tontos, pero son bastante despiertos en esos temas, no mas que James y Sirius, claro. El segundo castigo lo había pensado hace bastante tiempo, pero no se me ocurría exactamente qué era lo que debían hacer para fingir su muerte. Yo te doy las gracias por dejar tus comentarios, que siempre me han subido el animo y dado ganas de seguir escribiendo, mira que en este ff a pesar de gustarme mucho, no recibo tantos rr. Gracias.
Koumal Lupin-Nott---Hola! Estas total y completamente disculpada, tus excusas son durísimas. Cada vez me veo más stresada antes de tiempo por la posibilidad de entrar a la U que no es ni una posibilidad, casi que es una obligación. Espero que no te atrases mucho por esa asignatura pendiente. La broma de cuando se metieron en la sala comun de Slytherin es chistosa por las cosas que piensan estos niños mientras espían a Malfoy y Snape. En fin, me encanta que te encante este fic. Chaus.
Selu-Potter----Hello. Si te soy sincera a mí solo me funciona en vacaciones la neurona parrandera xD y la para escribir cosas sin sentido. Ahora si unimos esas dos neuronas, sale algo como un ff dedicado a los merodeadores y a los pastelazos que se les ocurren. Me alegro de que te haya gustado el capitulo, tal como este cierto? Saludines y no hablemos mas de pruebas y examenes
Adiós
