Hablo por todos cuando digo que odio el nuevo sistema de FFnet??
Supongo que leyeron las 800 palabras de JK....si no, no importa. Los que si, entenderan :)

Capítulo 14:

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Involucrados: S. Black; J. Potter
Asunto: Provocar un desbordamiento de pelo.
Fecha: 03/09/1975
Gastos: Contrato de especialistas capilares para afeitar el colegio.

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-James ¿Acaso tomaste nuevamente piña colada y te fuiste por el excusado? – reclamó Sirius terminando por impacientarse. Su amigo llevaba dentro del baño cerca de una hora. Remus estaba en la enfermería y Peter había ido a visitar a su madre por su cumpleaños, así que solo estaban ellos dos en la habitación y Sirius se aburría a las mil maravillas. Había ido a visitar a Remus, luego pasó a la pieza de las chicas para molestar a Rachel por el castigo que le habían dado por reírse escandalosamente en una explicación especialmente importante de Mc Gonagall debido a que él se había caído de la silla por columpiarse, y finalmente había pasado por las cocinas para llenarse los bolsillos de golosinas, para encontrarse con que James continuaba en el baño - ¡James Potter! Sal ahora mismo de ese baño – dijo golpeando la puerta.

-Sirius, no eres mi madre, aunque a veces te de por travestirte.

A Sirius eso le colmó la paciencia.

-¡Me puse esa falda una sola vez!.¡Y fue sólo porque tú me retaste a hacerlo! – no hubo respuesta del otro lado – Muy bien, Potter, voy a entrar – dijo en tono amenazante.

-Black, más te vale no moverte. Si estoy usando el baño, estoy en mi pleno derecho

-Pero compartes ese baño con más compañeros y fíjate que me entraron ganas de hacer aguas menores, así que si no te importa…

-¡Me importa! Puedes ir al baño de prefectos.

-No soy un prefecto.

-A quién le importa. Seguro una de las chicas se lo presta al "gran sex symbol de Hogwarts"

-Sabes que no soy el gran sex symbol de Hogwarts – Sirius sacó su varita e intentó echar a bajo la puerta sin mayores resultados – Rayos.

-¿De verdad pensaste que un simple hechizo derribaría la puerta? Yo también sé hacer magia.

Sirius decidió que en temas mágicos estaban en igualdad de condiciones, así que apeló a su intelecto manipulador para sacar a su amigo del baño. Con un hechizo cambió el tono de su voz.

-Potter, soy Evans y vengo a aceptar tu cita a Hogsmade – dijo imitando la voz de la prefecta.

-Buen intento, Padfoot. Ya sé que Evans jamás diría algo así.

-Está bien – dijo Sirius cambiando de voz – En ese caso, si no quieres salir del baño, creo que es un buen momento para que te confiese algo que no me atrevería a decir de otro modo. James, yo…me tiré a tu madre.

-¿QUÉ?!! – James salió hecho una fiera del baño, aunque apenas dio tres pasos fuera del baño, pudo comprobar por la cara de su amigo, que todo había sido una treta para hacerlo salir.

En cambio Sirius abrió los ojos desproporcionadamente al ver el rostro de James. Tenía la barbilla y las mejillas llenas de rasguñones y partes sangrantes.

-¿Qué demonios le pasó a tu cara?

James se veía bastante avergonzado y no se decidía a hablar. Terminó por murmurar algo que Sirius no pudo entender.

-¡Me bañé esta semana, por Merlín!.¿Por qué entonces no puedo escucharte? – como un gesto habitual, Sirius se restregó los oídos – Quizás Evans no aceptó tu invitación porque no la ha escuchado todavía – continuó con la broma. Evans había sido la primera chica en rechazar una invitación a Hogsmade hecha por James, así que Sirius no paraba de molestarlo luego de que ella se hubiera negado la semana pasada - ¿Crees que Evans se bañe todos los días?

James rodó los ojos.

-Está bien – dijo en tono audible – Lo que pasó fue que…intenté…afeitarme.

-¿Afeitarte? – Sirius se aguantaba la risa - ¿Afeitarte tú?

-No, afeitar a tu abuela. – contestó sarcásticamente.

-Se nota que no la conocías. Por poco la contratan en el circo como "la mujer barbuda" De hecho, tenía más barba que tú – y entonces soltó la risa - ¿Por qué intentabas afeitarte? No tienes ni un asomo de bigote...quizás cuando salgas de la pubertad podamos sentarnos a hablar de sexo, Jimmy – dijo poniendo un tono paternal – Ahora anda a buscar tu osito de peluche y tío Sirius será amable contigo y te leerá un cuento.

James le dio un empujón y volvió a mirarse al espejo del baño, esta vez sin cerrar la puerta. Sirius volvió junto a él

-¿Y por qué no te quitas las heridas con un hechizo cicatrizante? No necesitabas estarte en el baño una hora para eso.

-Porque no me duelen.

-Je, no te dolerán, pero no te ves muy bonito que digamos…y si quieres conquistar a Evans…

-¡No quiero conquistar a Evans!.¿sí? Sólo la invité porque…porque bueno, se me ocurrió que podía invitarla, pero ni siquiera me gusta.

-Ya.

-Sí, lo hice sólo porque Summers está enferma. Ya sabes que ella es la que me gusta.

-Está bien, te creo. Aunque si me pides mi opinión creo que Evans está mejor ¿No encuentras que le crecieron en el verano? – preguntó poniéndose las manos sobre su pecho como si sostuviera un par de quaffles – Está guapa, quizás la invite yo la próxima salida a Hogsmade.

James pasó por todos los gestos faciales que sabía que existían para terminar sonriendo.

-Claro – dijo arrastrando las palabras sin borrar la sonrisa – Será asunto tuyo.

-Aunque el carácter nadie se lo cambia. Además si no te aceptó a ti, de seguro me dirá que no a mí. Ya sabes que a las mujeres no les gusto mucho.

-Mejor no la invites – dijo James apresuradamente temiéndose el peor de los escenarios, en el cual Evans aceptaría encantada la invitación del sex symbol de Hogwarts – No hay nada peor a que una chica te diga que no.

Sirius sonrió.

-¿Qué explicación te dio Evans para no aceptar tu invitación?

-Me dijo…que no se fijaba en críos así que ni siquiera como amigos podría aceptar una invitación mía.

-¿En serio te dijo eso?!

-Bueeno, sí. Aunque lo dijo luego de que me viera echándole poción pica-pica a Peter en la espalda, pero no creo que se refiriera a eso. Creo que es mi aspecto. Tengo catorce y nunca me he afeitado.

Sirius se golpeó la cara.

-¿Entonces creíste que afeitándote Evans iba a aceptar tu invitación?

-¡Que no es Evans! Ella no me gusta. Sólo pensé que necesitaba un cambio, ya sabes.

Sirius alzó una ceja.

-Muy bien – terminó por decidir – Si vas a hacer algo, hazlo bien. Sí, hoy es tu día de suerte porque como ves estoy desocupado así que voy a ayudarte.

-¿Te has afeitado antes?

-Un par de veces.

-Lo que se resume a…

-Dos veces – dijo Sirius con fastidio. James lo miró con interés – Aunque tengo que admitir que la primera fue por…curiosidad.

-¿Y la segunda?

-Porque Mc Gonagall me molestaba con el asunto ¿No te acuerdas que quería un bigote a lo Starr?

-Sí, pero no recuerdo que te haya crecido algo parecido a un bigote.

-Eso pasa porque eres miope. Además que Mc Gonagall me escuchó comentárselo a Peter y me envió donde Filch para que él me vigilara mientras me afeitaba. Yo le dije que aún no me había crecido, pero ella me dijo que de seguro se me ocurría una manera de hacerlo crecer mágicamente, así que mejor prevenir. Lo que me parece ridículo. Yo jamás usaría un bigote postizo porque eso no es de hombres…

-Wou, wou… ¿dijiste bigote postizo?

-Por favor, James, eso es lo más estúpido que podría habérsete ocurrido.

-No se me ocurrió a mi, si no a Mc Gonagall.

-Como sea, no vas a hacerte crecer una barba falsa.

-¿Por qué no?

-Porque eso es de chicas. Un verdadero hombre tiene barba verdadera – terminó solemnemente.

-Nunca he escuchado a una chica que quiera dejarse crecer la barba mágicamente – comentó James con burla.

-Oh, no te burles ¿Nunca te he contado la historia de Elvendork?

-¿Quién mierda es ese?

-No es ese, es "esa". Era una vecina de mis primas. Sus padres no la querían porque habían esperado con ansia que el primogénito fuera un hombre. Se lo restregaban en la cara todo el tiempo con comentarios como "nuestros nietos no llevarán nuestro apellido" o "con un hombre nunca correríamos el riesgo de que lo embarazaran" y si ella llegaba a llorar por este tipo de comentarios, ellos decían "si hubieses sido hombre no tendrías esos cambios hormonales", entonces…

-¿Se fue al bando del frente?

-No. La verdad es que era una chica bastante divertida. Se quiso vengar un día de sus padres en una reunión familiar y se dejó crecer la barba con magia. Entró al salón comentando algo como "me hubiese dejado crecer el pelo en el culo, para que lo hubiesen visto mejor"

-¿Con "divertida" te refieres a que te dejaba meterle mano?

-De pies a cabeza – admitió Sirius – Lástima que se negara a quitarse la barba.

-¿Elvendork no es nombre de chico?

-No estoy seguro. Creo que sus padres no quisieron cambiarle al bebé el nombre que habían elegido para su primogénito hombre, así que como una especie de castigo le dejaron el nombre Elvendork.

-Quizás Elvendork sirva para ambos sexos.

-¿Un nombre puede servir para ambos sexos?

-Yo creo. Así como existe ropa unisex, existen nombres unisex. O quizás no te diste cuenta nunca de que Elvendork no era una chica.

-La luz estaba oscura…pero definitivamente era una chica.

-¿Con barba?

-Oh, ya cállate. Tú estabas pensando en dejarte crecer una barba mágicamente, como toda una chica.

-Pero a mí no me pones la mano encima.

-Sólo porque yo no quiero. Y James, no te voy a dejar crecer ningún bigote, porque esa era mi idea.

-Podemos compartir la idea.

-Puede ser… - Sirius se lo pensó un momento – Pero sólo para aventajar a Remus que se cree superior por afeitarse casi todos los días.

-Y a Peter que se afeita el culo.

-Y la nariz – recalcó el moreno, para que un hecho semejante no fuera olvidado.

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En la biblioteca (un lugar inusual para esos dos un fin de semana como ese), Sirius y James se entretenían en rebuscar en todos los libros relacionados con encantamientos crecedores algo que les sirviera para su experimento. Como eran muchos los libros y grande su tamaño, prefirieron revisarlos cerca de las mismas estanterías, en vez de llevarlos hacia las mesas, algo que hubiese molestado a Madame Pince si se hubiera dado cuenta. Por fortuna para los dos, ella estaba muy ocupada dos pasillos más allá, reprendiendo a unos niños de primero que habían comenzado una de las tradicionales "guerra de libros". Por desgracia en cambio, mientras ellos estaban repasando las páginas, en el suelo, boca abajo, un niño de sexto, Slytherin y que se contaba como uno de esos "enemigos aceptables" de los merodeadores – lo que quería decir que se detestaban mutuamente, pero no perdían ocasión para hablarse o contarse las últimas novedades, y mejor aún si es que éstas novedades podían ser perjudiciales para el otro – pasó por allí y casualmente no se fijó en la existencia de los dos morenos, por lo que caminó sobre ellos como si del mismo suelo se trataran.

-¡Hey Greengrass! – se quejó en el acto James, levantándose de un salto haciendo que el Slytherin se tambaleara.

-Lo siento – comentó el chico como si nada – No me di cuenta que estaban allí. A veces pasa con los traidores. Uno no sabe si se trata de ellos o del piso.

-Jajaja. Mi vómito es más lindo que tu cara, Greengrass, así que no vengas con la excusa de que podemos si quiera asemejarnos al piso. Es natural en todo caso, ustedes los sangre limpia están todos emparentados. No hay posibilidad de que sus genes varíen para salvarlos de la estupidez y de la fealdad.

-Tú también eres un sangre limpia, Potter – dijo Greengrass en tono de "por lo tanto igual de estúpido"

-Sí, puede ser – tuvo que admitir – pero en mi familia nadie se casa entre primos.

-¿Qué tienes que decir tú, Black? Los argumentos que dice tu amiguito no te están ayudando – se burló.

Sirius levantó la vista del libro por primera vez.

-Creo que eres estúpido y creo que tengo suficientes razones como para demostrar que soy más…agraciado que tú – dijo indicando con un gesto a un par de alumnas que lo miraban desde las mesas – y creo que en lo de inteligente jamás llegarías a entender mis explicaciones así que ¿para qué hacerlas?

-Eres bueno para hablar, Black, pero sigues siendo un Black así que según sus ideas, ustedes serían igual de estúpidos que los que seguimos las nobles tradiciones por el simple hecho de nacer en respetables familias.

-¿Sabes, Greengraas? Me aburres mucho ¿Qué es lo que quieres?

-Sólo hacerles ver que el camino a la limpieza de sangre es el mejor.

-Mira – dijo Sirius poniéndose de pie – Mi familia sí que es estúpida. Yo no lo soy porque me llevé todo el encanto y el talento ¿Acaso no conoces a mi hermanito Regulus? – Greengrass hizo un gesto vago – Pues siéntate a hablar con él un momento y te darás cuenta.

-Y es más – continuó James – te darás tanta cuenta, que le suplicarás a cualquier hija de muggles que se empariente contigo para traer un poco de sangre oxigenada a los cerebros de tus pobres hijos.

-Oh – dijo Greengrass como si acabara de entender – Ya veo cuál es su problema – dijo indicando el libro que Sirius había dejado abierto - ¿Así que encantamientos crecedores? Al parecer son ustedes los que necesitan que les llegue sangre a alguna parte del cuerpo.

-Eh – dijo Sirius con alegría – Parece que tu humor va mejorando en calidad. Lástima que seas tan estúpido y no puedas aprenderte el encantamiento, porque lo que se comenta sobre los Slytherin de sexto no es precisamente halagador – dijo haciendo un gesto como si sostuviera algo sumamente pequeño.

Greengrass se veía muy molesto. James se reía como idiota del comentario de Sirius y eso hacía que el Slytherin se enfureciera aún más.

-¿Qué es lo que están planeando? – preguntó con rabia, a falta de ocurrírsele nada más que comentar.

-Claro ¿Por qué no se lo contamos a Mc Gonagall también? – preguntó James a Sirius – Traigamos también a Filch, Pince y Snape ¡Y hagamos una fiesta!

Ahora los dos morenos apenas podían respirar del ataque de risa que les había venido.

-Bien, ríanse no más, pero ya veo que si no quieren contárselo a Mc Gonagall es porque debe tratarse de algo prohibido.

Sirius cortó un trocito de pergamino y lo colocó entre dos hojas. Iba a recoger el libro y entonces apareció Madame Pince.

-¿Eran ustedes los que se reían de esa manera? – preguntó en el tono medianamente audible pero a la vez molesto que sólo ella podía lograr. (n/a: quizás Hermione también, pero para ese entonces, ella no había nacido)

-¡Madame Pince!.¿Cómo está usted? Hacía años que no venía a verla – dijo James con una sonrisa de niño bueno.

-Gracias a Merlín que así había sido…

Greengrass aprovechó ese momento de distracción de los merodeadores y ocupó una de las tretas más sucias conocidas por los alumnos de Hogwarts: el cambiar las instrucciones de un libro con magia. Era un recurso muy sencillo, conocido por todos y en ningún caso era posible averiguar al culpable del cambio, pues era uno de los pocos hechizos que las varitas no recordaban. Se usaba comúnmente para perjudicar a los alumnos que fueran enemigos en los exámenes prácticos de pociones.

El Slytherin pensó que si había una forma de que esos dos no lograran su cometido, era la de usar el hechizo cambia-recetas.

-…Espero que no sigan haciendo más ruido en mi biblioteca – dijo acentuando el mi, la bibliotecaria.

-De hecho ahora nos vamos – dijo Sirius tomando esta vez el libro y asegurándose de que el papelito que había puesto entre las páginas siguiera allí – nos llevaremos este libro.

Madame Pince odiaba con todo su corazón a Sirius y a Peter luego del incidente que habían tenido en tercero.

-Más le vale que lo devuelva a tiempo, Black – dijo lentamente, sin dejar de mirarlo con severidad.

Los dos chicos asintieron angelicalmente y se dirigieron hacia la salida sin mirar atrás y sin despedirse del Sly.

-Y usted compórtese, señor Greengrass – dijo Madame Pince como su habitual forma de saludo hacia cualquier alumno.

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-¿Lo último que comiste fue..?

-Una manzana.

-Tú no comes manzanas, Black.

-Tienes razón. No me acuerdo.

-Tienes que acordarte. Este hechizo es muy insistente con eso. No se puede utilizar en personas que hayan ingerido recientemente carbohidratos.

-Eso es estúpido.

-Lo dice el libro.

-¿Y qué es lo que me pasaría si es que me aplico el hechizo y me comí hace poco un pedazo de pizza?

-Te saldría un tercer ojo en la frente.

-Eso es bueno. Tres ojos son siempre mejor que dos ¿Podría salirme un ojo en la nuca? Eso sería mucho más útil.

-¿Para poder mirarle la delantera a Anna Locke?

-No, para copiarle a Remus en los exámenes de Historia de la Magia. Para mirar a Anna convendría más tener un ojo en el zapato.

Luego de meditarlo, James asintió convencido.

-¿Entonces te arriesgas a que te pueda salir un ojo en la frente?

-Por supuesto. Qué sería de esta vida, si no nos arriesgáramos a convertirnos en mutantes, Jimmy.

-Toda la razón. Está bien. Entonces, tienes que pararte aquí – dijo indicándole un punto cualquiera – Debo mover la varita hacia arriba, izquierda, abajo, arriba y pronunciar la palabra barbatus.

-Pero no quiero una barba. Quiero un bigote.

-Da igual. Supongo que el resultado es el mismo. Además si no te gusta puedes afeitártelo.

-Mejor intentémoslo contigo primero. Tú eres el que necesita la cita con Evans ¿no?

-Pero yo soy mejor para encantamientos. Es menos probable que me salga mal.

-No eres mejor para encantamientos. Debes haber entendido mal. Flitwick dijo que eras un "encanto". Será que además de miope eres sordo.

-Ja-ja – rió James sin gracia – Vas tú primero, Sirius.

-Muy bien. Pero si le haces algo a mi hermoso rostro, ya te las verás con Anna Locke.

James, siguiendo concienzudamente las instrucciones del libro, realizó el encantamiento y un rayo rojizo salió de su varita para dirigirse a la cara de su mejor amigo. Se esperó un millón de formas en las cuales su hechizo podría salir mal, excepto esa.

-¿Ya está? – preguntó Sirius con ansiedad dirigiéndose al baño para mirarse en el espejo - ¿Eso es? – preguntó con decepción una vez comprobó los efectos – Me creció un pelo en toda la cara. No se parece ni a una barba, ni a un bigote, ni siquiera a un ojo, Potter. ¡No sabes usar la varita!

-Bueno…tu dijiste que no querías que fuera demasiado.

-Déjame intentarlo a mí – Sirius tomó el libro y releyó parte por parte – Debes agregarle luego de arriba, una rotación de 60° a la varita y entonces a la izquierda. No te muevas – Sirius siguió las instrucciones que como en todo libro de magia, era fácil perder el orden porque no venía específicamente señalado con puntos, si no que todo estaba en un gran texto que en cualquier momento podía contener algo como "luego de rotar debe subir, pero no haber olvidado antes pronunciar…" Esta vez tampoco pasó nada.

-¿Y? – fue el turno de James de correr al baño – Genial, tengo dos pelos más que tú.

-Pero al menos tienes la posibilidad de que te crezca otro ojo. Eso es más útil para mí que para ti. Quizás hasta no necesites más los lentes.

-Estamos haciendo algo mal.

-La palabra barbatus me suena sospechosa.

-Lo que sucede es que estamos trabajando con el estómago vacío. Vamos a buscar algo a las cocinas.

-Nunca habías tenido una mejor idea.

Salieron de la sala común, hecho que lamentarían todo el semestre, en busca de comida donde los elfos. Iban alegremente caminando, cuando James exclamó:

-¡Te está creciendo!

-¿A qué te refieres exactamente…?

-¡Tú barba! Tienes una barba.

-¿En serio? – Sirius se tocó la barbilla y comprobó que lo que le decía su amigo era verdad - ¡A ti también te está creciendo, Potter!

-¡Ja! Ya me envidiaría cualquier Dumbledore de quince años.

-¿Dumbledore? Yo más bien diría Merlín. Tú barba llega hasta el suelo.

-Esto no se afeita con una simple navaja ¿cierto?

-No, me estoy temiendo que necesitaremos las tijeras podadoras de Sprout.

-Sirius, está creciendo demasiado. Volvamos a nuestras habitaciones ya.

Caminaron algo asustados, pero a medida que se movían, las barbas crecían más rápidamente. Tanto así que les impedían el poder avanzar porque se tropezaban con ella que hacía rato había alcanzado el suelo. Cuando Sirius cayó por primera vez, James estuvo seguro de que había que tomar medidas.

-Vamos, levántate. Algo está saliendo muy mal y necesitamos llegar a la sala común, antes de que nos vea algún profesor.

Mientras lo ayudaba a levantarse, ya se habían cruzado con algunos alumnos que los miraban divertidos. Sirius volvió a caerse.

-No puedes ser más torpe ¿cierto?

-Lo que pasa es que mi barba es más sedosa que la tuya.

-No es momento para que digas estupideces. Es ahora cuando muestras eso del intelecto Black para sacarnos de este apuro.

Ahora James caía al piso. Justo cuando llegaban a un pasillo particularmente estrecho. Y justo cuando ya llevaban unos metros de barba enrollados en los brazos, pero que continuaba creciendo vertiginosamente.

-¿Cómo se las arregla Dumbledore con algo como esto?

-¿Cómo se las arregla Elvendorck? Al menos la de Dumbledore es natural y por lo tanto debe crecer a un ritmo normal.

Mientras avanzaban de rodillas, sus barbas se enredaron entre sí y ya no hubo quién las separara. Intentaron desenredarlas inútilmente y quedaron sentados en medio del pasillo, cuando las barbas crecían más y más.

-¿Crees que podríamos ahogarnos con tanto pelo?

-No, pero de este castigo no nos va a sacar nadie.

-Yo sólo quería un bigote.

-Yo sólo quería una cita con Evans.

-¡Lo sabía!

-No te preocupes, ya renuncié – apenas alcanzaban a ver la luz debajo de tanto pelo.

-¿Sin siquiera intentarlo?

-¿Crees que debería?

-Si realmente te gusta.

-Tampoco es para tanto.

Se escucharon los primeros gritos de personas que probablemente eran atacadas por la crecida más grande de pelo del año. Unos diez minutos más tardes escucharon el característico grito de Mc Gonagall.

-¡Sé que deben estar por aquí! Todo el pelo dirige hacia este pasillo.

Sirius y James supieron que sería imposible huir aquella vez. Gracias a las tijeras podadoras mágicas de Sprout, pudieron ver la cara enrojecida por la furia de la jefa de su casa.

-Sabía que eran ustedes.

-Oh, vamos Minerva – comentó el profesor Slughorn que se había acercado a el centro del conflicto – Este cabello es de muy buena calidad. Puede servir para muchas pociones y hasta ¡mira! – dijo poniéndose un mechón sobre la cabeza – podemos confeccionar pelucas.

-Una gran idea – dijo la profesora levantando peligrosamente su ceja derecha.

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Involucrados: S. Black; R. Lupin; P. Pettigrew; J. Potter
Asunto: Rayar la habitación 7mo, Gryffindor
Fecha: 30/06/1978
Gastos: Limpiador mágico para manchas, tintas, sangre de vampiro y otras tonalidades de Madame Leadger.

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Consejo de Profesores

-Otro de los asuntos es la buena respuesta de los alumnos al nuevo sistema de Herbología – dijo Dumbledore revisando un pergamino con su huesudo dedo – Lo de instaurar guantes de piel de dragón disminuyó las visitas a la enfermería y aumentó la confianza de los alumnos en realizar tareas más peligrosas. Fue una excelente idea, profesora – dijo dirigiéndole una sonrisa a Sprout.

-Esto aumentará algo los gastos – comentó la profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, que era una mujer muy tacaña – El precio de la piel de dragón está por las nubes.

-Sin embargo, esos gastos serán reducidos en pociones curativas – atacó la profesora Sprout, defendiendo su iniciativa.

-No creo que sea necesario discutir sobre ese punto – intervino Dumbledore viendo que la profesora de Defensa iba a responder, para evitar una pelea – La seguridad de los alumnos es lo más importante. Ahora, me gustaría tener unos adelantos sobre los resultados de los E.X.T.A.S.I.S. ¿Horace?.¿Cómo van los de tu casa?

Slughorn que hasta ese momento había estado entretenido en revisar el fondo de su taza de té, cortesía del presidente de la asociación de calderos de fondo reforzado, levantó la vista y carraspeó para decir:

-Bueno…ya sabes que los resultados no están listos hasta Agosto – Dumbledore lo miró con ligera severidad – Pero si hablamos de algo aproximado, me atrevería a decir que hay un ligero aumento de nivel en comparación con los del año pasado. Al menos eso fue lo que dijo el tipo del Ministerio encargado del E.X.T.A.S.I.S de Encantamientos.

-Me parece bien ¿Qué tal va la tuya, Minerva?

La profesora sonrió orgullosa. Hacía rato que esperaba la pregunta. Al hablar lo hizo con voz clara y fuerte, para que ningún profesor se perdiera de la información que tenía que dar.

-Excelente. Estuve conversando recién en la mañana con Steve, el encargado del Ministerio…

-¿Conversando? Pensé que la comunicación entre el Ministerio y los jefes de casa se hacía a través de lechuzas, como lo hace todo el mundo – Dijo Flitwick en tono irónico. Estaba molesto porque los resultados de su casa (al menos eso se rumoreaba) habían estado casi a la altura de los de Hufflepuf que siempre eran los más bajos.

-Bueno… no es que lo haya citado, Filius – contestó Mc Gonagall sin amedrentarse – Tan sólo me lo encontré de casualidad en Hogsmade y lo natural era que habláramos del tema – Mc Gonagall recuperó su felicidad – El punto es que en el Ministerio están impresionados con los resultados de esta promoción. El E.X.T.A.S.I.S. de Encantamientos, que es el que han revisado hasta el momento, es el mejor en veinte años. Estoy muy orgullosa de mis alumnos.

-¡Esas son excelentes noticias! – dijo Dumbledore a punto de subirse a la mesa y bailar tap.

-Es lo mínimo que podían hacer esos alumnos, con los dolores de cabeza que nos han hecho pasar – comentó Binns, que fue coreado por murmullos de aprobación y risitas irónicas del resto de los profesores.

Mc Gonagall se limitó a cruzarse de brazos y fruncir el ceño, porque realmente no existía un argumento válido para contradecir las palabras de Binns. Se atrevió finalmente a agregar un tímido:

-Valió la pena.

-¿Valió la pena?.¿Es que acaso no te acuerdas de la destrucción de los invernaderos hace unos meses? – dijo Sprout sacando a relucir un tema que la indignaba.

-No olviden de la vez que intoxicaron al calamar – comentó el profesor de Cuidado de criaturas mágicas.

-Oh, oh. Y de la vez que arruinaron mi torta de cumpleaños – intervino Slughorn.

-¿Se acuerdan de cuando desaparecieron a la gata de Filch?

-…Explosiones.

-…Inundaciones.

-¿Qué me dicen de los robos en el armario de pociones?

-Creo que es suficiente – dijo Dumbledore con firmeza para detener los crecientes comentarios – nos hemos desviado del tema. Me gustaría saber de los resultados de la casa H..

-Ya en serio, Albus – dijo Slughorn levemente divertido y curioso, haciendo uso de su amistad con Dumbledore para usar un lenguaje más familiar – Dinos cómo es que el cuarteto logró sobrepasar siete cursos sin que los echaras.

-Sí, señor – rogó el profesor de Estudios Muggles – Es algo que siempre nos hemos preguntado.

-No es común expulsar a alumnos en este colegio – dijo Flitwick – pero esos alumnos tienen un historial de sobra como para esa sanción.

Dumbledore se veía levemente contrariado.

-En realidad… pocas veces hicieron cosas graves – intervino Mc Gonagall

-¡Pero hicieron demasiadas cosas de mediana gravedad!

-Yo no estoy de acuerdo ¿qué hay de cuando le hicieron crecer la cabeza a ese niño?

-¿Y de cuando provocaron una epidemia de piojos?

Los murmullos volvieron a alzarse mientras los profesores sacaban a relucir otros tantos desastres causados por el cuarteto.

-¡Bueno, bueno! Ya es suficiente – alzó la voz Dumbledore – Estamos todos de acuerdo con que los de 7mo de gryffindor son bastante revoltosos, pero ese no es el motivo de la reunión.

Más murmullos hasta que Dumbledore se decidió a hablar con claridad.

-Muy bien ¿quieren saber por qué no los he expulsado? Porque en el fondo son buenos chicos y alegran un poco el ambiente a veces deprimente del castillo – a los profesores no parecía bastarles esa respuesta – Horace ¿Qué me dices de la vez en que Potter y Black prendieron fuego a los manteles en un baile? Te estuviste riendo toda la noche.

-Jejeje. Es que al fin alguien lograba deshacerse del ponche de Pomfrey – comentó Slughorn algo avergonzado.

-¿Y tú Minerva? Cuando Lupin y Potter defendieron el castillo de unas bludgers locas.

-En todo caso fueron Black y Pettigrew los que causaron el descontrol de las bludgers. Pero gracias a eso encontramos al mejor cazador de estos años – recordó con orgullo las victorias Mc Gonagall.

-Una vez, pusieron en su lugar a los abusivos de Slytherin – aportó la profesora de Defensa mirando con recelo a Slughorn.

-Sí que eran unos matones – dijo Slughorn en cambio.

-Ojojojo – recordó de pronto Sprout dándose golpes en la cara para aguantar la risa - ¿Se acuerdan de cuando Lupin y Pettigrew trajeron un lagarto hasta aquí?.¡Flitwick casi se infarta!

Hubo una carcajada general sólo opacada por los refunfuños de Flitwick.

-Bueno y aparte de eso son buenos alumnos – dijo Dumbledore queriendo dar por terminada la conversación – Pettigrew es un ejemplo de superación. Sus notas han subido mucho; Black es el mejor estudiante de la generación y un ejemplo para las familias de magos al defender la idea de la mestización; Lupin es muy responsable, una gran persona y el prefecto más querido; y Potter es una persona noble y un excelente cazador. Creo que estos chicos tienen grandes cualidades y la expulsión no hubiese sido la mejor forma de revertir su comportamiento algo revoltoso. Ahora, si eso responde su pregunta, me gustaría pasar a…

-Dinos Minerva – interrumpió Sprout con un nuevo ataque de risa - ¿Cómo besa Black?

-¡Les he dicho millones de veces que eso nunca pasó! – dijo Mc Gonagall alterada.

-Te lo tenías bien guardado – se burló la profesora de Defensa.

-Sí ¿Cómo fue? – insistió Sprout.

Pero antes de que una furiosa Mc Gonagall pudiera defenderse de nuevo, la puerta se abrió de golpe y Filch entró en la sala.

-Estos vándalos me las van a pagar – balbuceó fuera de sí.

-¿Qué ocurre Argus? – preguntó Dumbledore extrañado.

-Esos gryffindor hijos de mala madre me dan trabajo hasta el último día de clases ¡Exijo el permiso para colgarlos cabeza abajo!

-Argus – trató de aplacarlo Dumbledore – Mañana llega el expreso. No puedes castigarlos a estas alturas ¿qué fue lo que hicieron?

-Pintura… por las paredes… en la entrada… es tinta imborrable ¡Me costará un mes completo borrarlo! – trató de explicarse a duras penas.

Hubo un leve silencio hasta que Binns volvió a hablar:

-Yo insisto en que la expulsión hubiese sido la mejor alternativa

Nuevos murmullos de aprobación o desacuerdo y Dumbledore pensó que se lanzaría un Avada para terminar con esa desesperante situación.

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La pieza de los merodeadores estaba más limpia de lo que lo había estado durante siete años. Los cuatro observaban la habitación semi vacía – con todo ya guardado en baúles – mirando con detenimiento rincones, tratando de encontrar recuerdos que aún no hubiesen rememorado. Una sensación de nostalgia los embargaba, impidiéndoles abrir la boca. Eran tantas las cosas por las que habían pasado juntos que esta inminente despedida les parecía irreal. Por supuesto que ellos seguirían viéndose, pero en otros lugares y contextos, que ya a sus 18 años, les hacían intuir que nada volvería a ser igual. Aunque en sus cabezas no mucho había cambiado. Sus planes para el futuro seguían siendo los mismos: Remus ansiaba especializarse en DCAO haciendo estudios en el instituto de defensa; Peter no tenía idea, pero debido a que le habían insistido tanto de que tenía talento para las leyes mágicas, con la cantidad de mentiras que podía decir en un minuto sin arrugarse, se decidió por entrar a la academia de leyes y ver qué pasaba; James estaba seguro de que lo suyo era el quidditch, aunque su madre y Lily insistieran en que eso no era una profesión. Sin embargo ya tenía unas cuántas ofertas de equipos nacionales; y Sirius… bueno Sirius no tenía idea de qué hacer con su vida, pero al menos no tenía necesidad de saberlo. Por el momento se dedicaría a vivir la vida de las estrellas de rock, que era lo que con más talento hacía.

-Sería perfecto si pudiéramos vivir aquí por siempre – comentó James rompiendo al fin el silencio.

Los cuatro se miraron indecisos. Era una de esas pocas veces en las que la magia no les bastaba para conseguir lo que querían.

-Confórmate Jimbo. Al menos estos siete años, fue perfecto.

-Bueno, exceptuando los ronquidos de Peter, tus cantos en el baño Sirius, y los llantos de James por las noches, sí, se puede decir que 'perfecto' es la palabra.

-¡Yo no lloraba por las noches!

-No importa, Prongs, ya no tendrás que llorar – dijo Peter mirando a James socarronamente.

-Uuuuh. Ahora Jimmy tendrá esposa.

-¡No me voy a casar! – alegó James – antes muerto.

-Entonces serás un muerto con túnica de gala encantador – dijo Sirius.

-¡No me voy a casar!

-Si te arrepientes, ya sabes que estoy disponible – dijo Sirius mirando melosamente a James.

Luego de las risas un nuevo silenció los paralizó.

-Sí que fue perfecto ¿no? – comentó Lupin sin mirar a nadie en particular.

-Lo más triste es que al sacar nuestras cosas, no pareciera ser nuestra habitación. Ahora nada me recuerda a nosotros – dijo Sirius – Los próximos huéspedes de esta pieza no tendrán idea de que ésta era la guarida de los sinvergüenzas número uno.

-No, no tendrán idea – dijo Peter con pesar.

James sonrió traviesamente.

-O quizás sí – dijo sacando su varita.

La agitó y escribió en la pared. Unas letras mezcla de rojo con dorado aparecieron.

LOS MERODEADORES MANDAN.

Sirius imitándolo, hizo lo mismo con su varita.

EL SR. PADFOOT LES DA LA BIENVENIDA AL TEMPLO DEL PLACER.

Remus no se pudo aguantar la tentación.

EL SR. MOONY LES RECOMIENDA CERRAR LA PUERTA CON PESTILLO.

Peter hizo lo suyo.

EL SR. WORMTAIL SUGIERE INSONORIZAR LA PIEZA Y BAJAR LAS CORTINAS.

Sólo a James le quedaba por firmar.

Y DISFRUTAR DE LA FUNCIÓN, SEGUIDORES DEL SR. PRONGS.

Los cuatro se miraron con esa mirada de comprensión que no necesitaba palabras, y juntos escribieron.

SÓLO DEBEN JURAR SOLEMNEMENTE QUE SUS INTENCIONES SERÁN LAS PEORES.

Se quedaron contemplando su obra por un segundo, sonriendo con orgullo. Ahora sí serían recordados.

-Ahora bajemos a darnos nuestro último baño en el lago – dijo Peter – Mañana estaremos dejando el castillo para siempre – Todos lo siguieron escaleras abajo, excepto James que se quedó un momento para agregar en una esquina de la pieza.

JP & LE

-Sería perfecto que pudiéramos quedarnos por siempre – murmuró antes de correr tras sus amigos.

La vida sería perfecta si no fuera por ciertos detalles. Pero la vida no es perfecta y quizás lo que la hacía especial eran esos detalles.

FIN


buaaaaaa!!! Me encanta los merodeadores y odio que se haya acabado este fic. Si sé me van a decir que soy lo peor porque no actualizo desde principio de año...pero no lo hacia porque quería tanto este fic que no quería que se terminara. Pero ahora que es el fin no queda más que agradecer a las mierdas de persona que son estos cuatro personajes que me encantan los 4 juntos (si, si hasta Peter tiene su encanto) porque me rei mucho escribiendo y mas que nada releyendo con el tiempo y preguntandome de donde habia sacado tanta estupidez...pues bueno, estos 4 pueden sacar lo peor de uno. Este es el ultimo de todos los capitulos para los que no se enteraron y de todos los capitulos de todos los FF, asi que cuando digo que es el fin...es porque REALMENTE lo es.

Gracias a todas las personas que dejaron alguna vez algun comentario (que no fueron muchas ¬¬) pero nunca es tarde. Los que escriben entenderan. Uno escribe para uno, pero el recibir un comentario (bueno o malo) te da la ilusion de que a alguien le importa xD.

RR!

Koumal Lupin-Nott -------------Hola! tanto tiempo :) Bueno, sobre el capitulo pasado no se si dije que el tal Bertram es invención de JK, porque del 6to saque la idea de este FF. Así que el hecho de que el pobre haya pagado el pato es de exclusiva responsabilidad de la escritora esa xD. Sobre tu top 5...esta bueno. De hecho, mi broma favorita está incluida ;) El que haya hecho la pregunta, significaba que el FF llegaba a su fin, asi que muchas gracias por todos tus comentarios :'( que siempre lei y tome en cuenta...snif, porque sé que tú me seguías desde antes y....buaaa es tan triste, pero es el fin.

Saiyury11 ---------- No, nunca dejan de meterse en problemas xD. De hecho, revisé por última vez la idea original que Snape le impone a Harry el castigo de ordenar estas fichas y le dice "arregla las fichas de tal numero a tal numero" y sacando la cuenta, los merodeadores (o más bien James, porque la idea de Snape era que Harry se picara al ver a su padre en tanto castigo) tienen 44 detenciones. Así que ahi esta la idea..si alguien tiene la intencion de continuar el FF, adelante, que llegue a los 44. Saludos

chizuka-moOn ----------Comentarista nueva!! No puedo creer que te hayas creado una cuenta solo para comentar. No todos son como tu ¬¬ xD Mira que eso de los modismos, casi que estoy pensando en cambiarlo, porque al releer no se escucha tan bien. Pero si, estoy de acuerdo, nosotras tambien estamos cansadas de tener que mamarnos el "ostia, tío" sin derecho a replica por el simple hecho de que ellos nos heredaron el idioma xD (nah, nada contra ustedes españolitos) pero que viva el cachai y el weooon xD A tus preguntas. Yo creo que en los libros Lupin no era tan fanatico por el chocolate. Más que nada la idea original se saco de que en el 3er libro, como que Lupin parecia sacar chocolates de sus bolsillos como si nada, pero la idea de que era un adicto se masifico en FF y ahora parece ser como del inconciente colectivo. Lo de las fechas.....SSSIIIII, lo reconozco, nunca le puse mucho interes, ponia fechas cualquiera que considieran con los años, pero tu que eres chilena, cacharas xD que los años pedagogicos no son iguales aca que en la otra parte del mundo entonces en un principio no me puse a calcular que en realidad en ciertas fechas no estaban en un curso, si no en otro, pero bueno...son chascarros de la vida xD Saludos compatriota.

Evasis --------- Eh! eres una lectora repetitiva, que no se cansa de leer las historias una y otra vez XD Tu sí que tienes un gran rankin, he de admitirlo. Tienes mas de una broma que son definitivamente mis favoritas. Gracias por leer, comentar y seguir leyendo xD (a mi tambien me pasa eso con algunos FF...es una pena que no actualicen a tiempo 8-)) Saludos!!

Y eso, agradecer a otras lectoras que siempre estuvieron alli comentando (La Innombrable, Selu-Potter, Carol (todos los James del mundo para ti xD), Distraída, LatexoHPo, Therasmus)

Y a la gran cantidad de personas que tienen el FF como favorito....algo raro eh?

Nos vemos por alli...nah, en realidad no. Quizas conteste a sus RR si es que los hay, pero ya no nos veremos :'( (bueno, no es como si nos hubiesemos visto alguna vez xD)

Y con esto se termina mi vida escolar y todo un ciclo, bla bla que marco escribir tonteras xD
Ahora viene la U...y quien sabe lo que deparara :s

Ya, me voy

Chau!

PD: Estoy como los merodeadores eh? lastima que no pueda pintar nada....eso me ayudaria :'(. Al menos sé de qué tipo tendran que ser mis intenciones xD