Bueno, regresé. He tardado bastante, pero ha sido una semana difícil, y de ahora en adelante supongo que será así. Aún y todo intentaré subir una par de capítulos antes de irme de viaje de estudios.
Y ahora lo de siempre, muchísimas gracias por los reviews y sobre todo por enseñarme a contestarlos, poco a poco voy aprendiendo a manejar todo esto...
Por cierto, nada de esto es mío, ni los personajes, ni la trama... lo de siempre. Os juro que me parece innecesario aclarar eso... pero bueno.
Os dejo con la historia:
'LA BROMA 2'
LILY:
16-09-76 .Jueves.
(Escuela de Magia y Hechicería Howarts, cuarto de baño del segundo piso)
No me lo puedo creer. ¿Cómo pude ser tan tonta? Todos los hombres son iguales, ¡unos auténticos cerdos! (vale, igual me he pasado... los pobres cerdos no me han hecho nada), pero los tíos...¡AHH! ¡Que se vayan todos al infierno y que me dejen tranquila! Bueno, mi padre no, él es normal. Y mi perro está a tiempo de salvarse...( solo tendré que enseñarle a no ser un estúpido cabrón sin sentimientos). Pero todos los demás...
Todavía no entiendo como me dejé manipular tan fácilmente. Yo, que siempre he reflexionado todo antes de hacerlo, yo, que nunca he actuado por instintos... tenía que empezar justo ahora. Y él... ¿Qué coño le he hecho para que tenga esa necesidad de amargarme la vida?
¡Ya lo tengo!, voy a plantear al ministerio crear un mundo paralelo donde no existan los hombres. Si, eso es, cuando salga de Howarts me voy a presentar al cargo de ministro, y cuando gane (es obvio que voy a ganar...) voy a establecer un decreto que obligue a todos los especimenes masculinos a coger una nave espacial y a abandonar la tierra... y las mujeres dominaremos el mundo ¡¡WAHAHAH!! (risa malvada).
Venga, ¿Acaso tienen algún elemento genético que les haga ser tan hijos de puta? Debe ser que al tener las neuronas en la entrepierna se les oprime el cerebro...
No, en serio, ahora después de haberme desahogado a gusto, te cuento lo que ha pasado:
En realidad, todo esto empezó por mi culpa, bueno, por la de Potter, pero yo fui lo suficientemente estúpida como para caer en sus trampas.
Ayer, cuando terminó la clase de transformaciones, busque al profesor Slughorn para pedirle que hiciéramos la maldita poción que mi estúpido compañero no me consideraba capaz de preparar (todavía no me puedo creer como puede ser tan ingenua...). El caso es que hoy, como yo quería, en clase hemos elaborado la poción para dormir sin sueño.
Desde un principio he notado una conducta extraña en ese grupito. Vale que el hecho de que demos clase con los Slytherins siempre consiga sacarles alguna idea no del todo inofensiva, pero las miradas cómplices y las sonrisas de medio lado de esta vez me han hecho sospechar que sus retorcidas mentes no estaban tramando nada bueno. Aún y todo, teniendo en cuenta que suelo ser ligeramente paranoica, he decidido no fiarme de mis instintos y dejar pasar los temores infundados.
Como esta clase iba a ser más difícil de lo habitual, nos han puesto por parejas, y cual ha sido mi sorpresa cuando Bellatrix Black, la prima de Sirius, ha decidido juntarse con Severus. Justo la persona con la que yo había pensado ponerme. Y me jode, por que no es que no quisiera estar con Kim, pero ella suele sentarse con Franc en pociones, y además que la Slytherin nunca había mostrado demasiado interés en su compañero de casa, y justo hoy tenía que querer ponerse con él, cuando yo tenía la oportunidad perfecta de acercarme a mi amigo y aprovechar para sacarme ciertas dudas que rondaban por mi cabeza últimamente.
Pero como se me han adelantado, he acabado haciendo la poción con nada más y nada menos que Alice Cooper. Todo un encanto de persona ella ( ¬¬ espero no tener que repetir lo de la ironía...) Imagínatelo, hemos estado toda la hora sumergidas en una agradable conversación, una interesante y muy entretenida, acerca del poder de las miradas asesinas y los silencios mortales.
Aunque por lo menos la chica no es tonta y sabía de que iba la clase, y hubiéramos podido elaborar una poción perfecta de no ser por el estúpido retrasado que lo ha echado todo a perder...
Pero ya verá... ¡me las va a pagar dobladas!
En fin, que como no se puede decir que mi compañera y yo hayamos disfrutado de una charla incesante, me he dedicado a observar al resto de mis compañeros.
Al principio todo era bastante normal, exceptuando las constantes miraditas de los merodeadores, pero había decidido dejarlas estar, ya que seguramente solo querían ponerme nerviosa para que me saliera mal la poción y quedar como una imbecil ante Potter. Y claro, en momentos donde tu orgullo se ve amenazado, ¿a quien le importan las advertencias de tu lado racional y las constantes señales que te manda tu conciencia?
Pero cuando llevábamos una hora de clase, he empezado a plantearme que había algo que no cuadraba.
Bellatrix se ha levantado a coger un ingrediente de la estantería. En realidad, es lo único que ha hecho en todo el tiempo. (¬¬ la muy bruja solo se a puesto de pareja con Severus por la nota...). Pero lo raro de la situación no ha sido que la Sly moviera el culo y se dignara a ayudar en algo, que también, si no que nada más levantarse otra pareja se moviera de su sitio y se acercara a ella aparentemente sin notar que estaba allí.
Sí, mis amados morenos, Potter y Black se han acercado hablando en susurros hacia las estanterías, han puesto cara de "aquí viene la buena" y han cogido algo de un bote que no he sido capaz de ver. Pero lo peor ha llegado cuando Bellatrix ha cogido el mismo ingrediente.
Es entonces cuando mi alarma ha sonado y he decidido tomar cartas en el asunto por el bien de la escuela, ya que nada tramado por esos chicos (mucho menos si implica a algún Slytherin) puede ser bueno ni legal.
El caso es que cuando Bellatrix se ha ido, me he acercado a las estanterías para averiguar que era lo que habían cogido.
Y algo en mi cabeza ha reaccionado. Polvo de raíces de asfódelo.
No es que sea tonta, solo que a veces mi orgullo me ciega, y no veo lo que hay a mi alrededor. Pero en ese momento te juro que lo he visto todo tan claro que he estado a punto de darme contra la pared. Por estúpida.
Había sido tan imbecil: la pelea el día anterior, la insinuación de que sobornaba a los profesores y de que ni siquiera sabía hacer la poción del sueño, las miraditas y las sonrisas de la clase de hoy. Incluso lo de tener que sentarme con Potter cuando empezó la pelea parecía ser también cosa suya. Todo meticulosamente planeado por esas retorcidas mentes, y yo había caído como la más ingenua y estúpida de todas.
¡Joder, ¿no lo entiendes?! Polvo de raíces de asfódelo + Clase de pociones + Bellatrix como pareja de Severus + Poción para dormir sin sueño...
¿Sabes cuanto es dos más dos?
¡¡Una explosión!!
Mierda, tenía que impedirlo.
Pero claro, para cuando me he querido dar cuenta y he echado a correr, la estúpida de Bellatrix ya había soltado las raíces.
BOOMMM!!
La reacción entre los dos elementos y obviamente la explosión con humo verde incluido. Y para arreglar la mañana, por intentar ayudar a mi amigo me ha alcanzado a mi también, no tanto como a él o a su compañera, pero el aire verdoso no me lo quita nadie en un par de días.
Lo ves. Potter me las va a pagar todas juntas.
Y eso no es lo peor. Lo más frustrante de todo es saber que tus buenas intenciones te las podías haber metido por donde mejor te entraran ya que no habían servido para nada.
Delante de toda la clase, cuando el color verde se estaba apoderando de mi piel, me han tenido que recordar que no merece la pena jugarse por ningún hombre ya que son todos unos cabrones.
Es que cuando me he acercado a Severus para ayudarlo a levantarse, he oído una voz a mi espalda:
- Joder, sabía que las serpientes eran verdes, pero no tenía ni idea de que hubiera leonas verdes también, Evans.
( ¬¬ Black y su ingenioso sentido del humor).
- Verdes o no, las leonas muerden igualmente Black.
- Uuhh... No se si esas sugerencias son aceptables a estas horas, y en público. Pero esta noche si quieres...
- Preferiría ir de picnic con Voldemort antes que salir contigo.
- Cierto Pad, ella prefiere ir a comer al campo...
- Claro, con sus arbolitos...
- Sus hojas...
(Estos dos me estaban poniendo enferma).
- La hierba...
- Los sandwiches de lechuga...
- Todo tan... ¡¡VERDE!!
Sus risas se oyeron por todo el castillo, a coro con las del reto de la clase. Pero a mí no me importaba, lo había hecho para ayudar a un amigo, y lo volvería a hacer otra vez. Además, no conseguirían sacarme de mis casillas tan fácilmente de nuevo, sabiendo que en casos así mi orgullo mandaba más que mi cordura.
Podían reírse todo lo que quisieran, por que repito, algún día me las van a pagar, y Lillian Evans no jura en vano.
- Vamos Severus, no merece la pena.
- Joder Evans, vale que compartáis color, pero tampoco es como para que te vallas con él.
- Es cierto, te lo dije ese día en el bar. No te conviene juntarte con tipos como este...
- ¿Y a ti que más te da lo que yo haga? Déjame en paz Potter. No eres más que un estúpido niñato consentido que cree que tiene derecho a jugar con la vida de la gente.
- Venga que tampoco fue para tanto...
- ¿Qué no fue que? Podía haber sido peligroso, ¿Y si llega a echar demasiadas raíces?
- Eeeehh... un momento... ¿quién dijo que nada de esto fuera cosa nuestra? A nosotros solo nos hizo gracia la situación, está claro que todo esto fue un accidente sin...
- ¡¿Accidente?! ¡Y un cuerno! Todo esto es obra de vuestras desequilibradas mentes que...
- Sin ofender... nosotros no tenemos un pelo de desequilibrados. Más bien la loca pareces tú, sabías... con ese tonito que estás cogiendo...
(¬¬ te juro que voy a matar a Black)
- En serio, Severus, vayámonos antes de que me manden a Azcaban por homicidio.
- Evans, de verdad que no te conviene juntarte con él. ¿No te das cuenta que te va a despreciar solo por tus padres?
- A Severus no le importa que mis padres sean muggles. Está por encima de esas tonterías. ¿A que sí?
Pero fue entonces cuando me arrepentí de haberlo defendido tantísimas veces delante de todos, haber corrido a ayudarlo siempre, haberlo considerado mi mejor amigo en Howarts... por que parece ser que a él si le importaba.
- Suéltame, asquerosa sangre sucia.
Te juro que me dolió más que cualquier color de piel, insulto o insinuación. El era mi amigo.
Fue como un cubo de agua fría bajando lentamente por mi espalada, recorriendo la columna vertebral. Por eso me di la vuelta y salí tan dignamente como pude, para demostrarles a todos que hacen falta algo más que cinco estúpidos hombres para hacerme llorar.
Y ahora aquí estoy, en los baños del segundo piso aguantando a una insoportable fantasma llorona e intentando que desaparezca el tono verde que ha cogido mi piel.
La verdad es que me gustaría conformarme pensando que Snape (ha dejado de ser Severus para mí) está en peor estado que yo, que ahora mismo le tienen que estar saliendo hasta escamas, al igual que a su insufrible compañera, pero no puedo. No me puedo alegrar de algo así por que yo lo consideraba mi amigo, había confiado ciegamente en él, la primera persona que me importaba desde que me mudé a Londres. Por lo tanto, ¿Cómo poder alegrarme de que le pase algo malo?
Seré imbecil, pero no puedo.
En fin, puede que cinco hombres no puedan hacerme llorar, pero perder a un amigo, claramente si puede.
JAMES:
18-09-76 .Sábado.
(Escuela de Magia y Hechicería Howarts, cuarto de baño de los chicos)
¡Joder! Al final va a conseguir que me sienta culpable de una broma. Yo, James Potter disculpándome de algo... eso es inaudito. Pero es que... no puedo verla con esos ojos verdes tan vacíos. Sin el hermoso brillo de alegría que los hace todavía mas espectaculares. Y no es que yo me haya fijado en sus ojos (no vayas a pensar que ando mirándola, ni nada por el estilo) pero es que son tan sumamente atrayentes... te juro que podría perderme en ellos.
Y ahora, están más oscuros que nunca. Y no puedo evitar pensar que todo ha sido por nuestra broma. ¡Te juro que a veces las tías son imposibles!
Es que era tan simple. Solo tenía que mantener su bonito culo lejos de nosotros durante dos horas. ¡Solamente eso! Y yo pensaba que estaría entretenida haciendo la dichosa poción e intentando ganarme costara lo que costara. Pero no. Sus instintos de prefecta saben oler una travesura cuando todavía ni la hemos pensado. Y tiene que meterse en medio de la explosión.
Pues lo siento, pero no es nuestra culpa, la broma no estaba pensada para Evans, pero si se ha puesto delante allá ella. ¡Ni que la hubiésemos obligado a correr como una loca y ponerse en frente de la poción! Mucho menos cuando ya sabía lo que iba a pasar.
¡Joder, es que parece estúpida!
Y luego el cabrón de Snape la llama sangre sucia después de que ella se ha jugado por él. Para que digan que no hacemos un bien comunitario molestando a ese imbecil. ¡Nos tendrían que pagar por hacerle semejante favor al mundo!
Pero bueno, voy a contarte como fue una de las bromas más agridulces que he hecho en mi vida:
Como ya sabes, estaba todo meticulosamente planeado. Hasta el mínimo detalle. Y lo mejor era que todo estaba saliendo a pedir de boca.
Para empezar, aunque eso no estuviera planeado, que Evans se me quedara mirando como una tonta en la sala común nos dio la excusa perfecta para empezar la pelea de un modo "natural". (además de demostrarme que soy irresistible... por mucho que diga que no).
En fin, a la mañana siguiente le dimos un descanso en el desayuno para que se confiara un poco, y cuando nos disponíamos a ir a la clase, convencimos a una niña de tercer curso para que le dijera que la buscaba el profesor Bins.
Obviamente Evans nunca defraudaría a un profesor, así que llegó tarde a Transformaciones.
Creo que este fue el punto más difícil del plan. Perdió cinco puntos para Griffindor, (joder, no queremos perder la copa de las casas), pero bueno, los recuperará en cualquier momento y tenía que ponerse nerviosa si queríamos que todo fuera bien.
Además de eso, Petter se sentó con Summers para que Evans no tuviera opción de ponerse con ella, así que a la pelirroja solo le quedaba sentarse conmigo. Claro, que añadiéndole al enfado que eso le suponía, el hecho de que yo le comentara a McGonagall que ella solía quedarse mirándome como una tonta, consiguió sacarla completamente de sus casillas. Más aún, cuando la profesora, tal y como yo tenía pensado, la cambió de sitio por el bien de su atención a la materia.
Solo tuve que esperar a que acabara la clase para que Evans viniera como una loca detrás mío, y ahí es donde empezaba el verdadero trabajo.
No fue difícil guiar la conversación hacia donde yo quería, por que ella estaba tan cegada por el orgullo que no vería mis intenciones ni aunque la golpearan en la nariz. En fin, que cuando le comente lo del soborno, y que no sabría preparar la poción para dormir sin sueño, le faltaron piernas para ir corriendo al despacho del viejo Slug.
Luego de eso, el resto no era muy difícil. A la mañana siguiente nos dirigimos al aula de pociones junto con los Slytherins, y "casualmente" (remarco las comillas) nos colocamos delante de Bellatrix Black para que pudiera oír nuestra conversación.
- Mierda Prongs, por que es una asquerosa serpiente que si no me ponía con el de pareja.
- Pero que dices Pad, joder es Quejicus...
- Por eso coño, ¿no te das cuenta? Es el mejor en pociones, seguro que con el sacaríamos una E. Sabes que Slug a nosotros nos tiene manía.
- Sirius tiene razón James, a Snape siempre le ponen la mejor nota, es bastante bueno en pociones...
- Vale, pero no pienso ponerme con él ni muerto... y Monny, llámame Prongs.
Fue tan fácil como quitarle una caramelo a un niño (¬¬ en realidad esa expresión es una basura. Créeme que a mi vecinito no le quitas su caramelo ni a base de maldiciones). Pero la Sly se lo creyó todo. En cuanto tubo oportunidad se junto con Snape. Y aquí comenzaba la segunda fase del plan.
Teníamos que estar muy atentos a nuestra parejita, ya que no podíamos adelantarnos demasiado. Las raíces tenía que echarlas en el momento justo. Estaba claro que Bellatrix no estaba haciendo nada del trabajo, y Snape se estaba poniendo de los nervios.
Lo cierto es que nuestra intención era pasar por detrás de su mesa hablando en susurros para llamar su atención y que nos siguiera, pero no hizo falta, Quejicus la mandó a coger un ingrediente especial (en otras palabras, se la quitó de encima tranquilamente) justo cuando estaba vertiendo el último elemento del brebaje. ¿Sabes lo que eso significa, no? Merodeadores al ataque.
Nos acercamos a ella retomando la estrategia de los susurros, pero hablando lo suficiente alto como para que nos oyera:
- ¿Estás seguro Prongs?
- Que sí, ya veras. Es un truco buenísimo...
- ¿Y por que no aparece en el libro?
- Querido Pad... ¿Cuándo aparece algo que nosotros pensamos hacer?
- Aahhh... (sonrisa de merodeador)
- Exacto. Si le echamos el polvo de raíces a la poción hervirá antes que ninguna, además siempre sale mucho mejor...
Cogimos las raíces y nos aseguramos de que no quedaran suficientes como para que estallara el castillo en la explosión. Y tal como habíamos planeado, la codiciosa de Bellatrix cogió todas las que quedaban y se fue a su sitio.
Pero es en este punto donde nuestro plan dio un giro inesperado. Evans se levantó y fue justo donde nosotros habíamos estado ¿Entiendes? Iba a descubrirlo todo.
Y fue exactamente lo que pasó cuando puso cara de fantasma, y echo a correr para intentar alcanzar a la compañera de Snape. Pero claro, ya era demasiado tarde, había vertido todo el polvo de raíces al caldero.
BOOMMM!!
La explosión la alcanzó a ella también. Te juro que lo primero que pensé, después de ver que estaba bien (y repito, no es que me interese Evans, pero es un Griffindor... y gana muchos puntos para nuestra casa... es solo eso), fue que se lo merecía por meter las narices donde no le llamaban.
Así que nos acercamos a disfrutar de nuestra broma:
- Joder, sabía que las serpientes eran verdes, pero no tenía ni idea de que hubiera leonas verdes también, Evans.
( Si las miradas matasen, mi amigo estaría cinco metros bajo tierra).
- Verdes o no, las leonas muerden igualmente Black.
- Uuhh... No se si esas sugerencias son aceptables a estas horas, y en público. Pero esta noche si quieres...
- Preferiría ir de picnic con Voldemort antes que salir contigo .
- Cierto Pad, ella prefiere ir a comer al campo...
- Claro, con sus arbolitos...
- Sus hojas...
(Creo que la estábamos poniendo de los nervios... pero es que me encanta cuando se enfada).
- La hierba...
- Los sandwiches de lechuga...
- Todo tan... ¡¡VERDE!!
Nuestras risas acompañaron a las del resto de la clase. Pero ella ni se inmutó. Seguía tan digna como siempre. Joder, y además quería irse con Snivellus.
- Vamos Severus, no merece la pena.
- Joder Evans, vale que compartáis color, pero tampoco es como para que te vallas con él.
- Es cierto, te lo dije ese día en el bar. No te conviene juntarte con tipos como este...
(Se lo decía de verdad, solo iba a lastimarla... y no es que a mí me importe, pero era mi compañera, y tenía el deber de advertirla)
- ¿Y a ti que más te da lo que yo haga? Déjame en paz Potter. No eres más que un estúpido niñato consentido que cree que tiene derecho a jugar con la vida de la gente.
- Venga que tampoco fue para tanto...
- ¿Qué no fue que? Podía haber sido peligroso, ¿Y si llega a echar demasiadas raíces?
Espera, una cosa era que ella sospechara (sin ninguna prueba) que habíamos sido nosotros, pero no íbamos a dejar que lo soltara tan alegremente delante del profesor.
- Eeeehh... un momento... ¿quién dijo que nada de esto fuera cosa nuestra? A nosotros solo nos hizo gracia la situación, está claro que todo esto fue un accidente sin...
- ¡¿Accidente?! ¡Y un cuerno! Todo esto es obra de vuestras desequilibradas mentes que...
- Sin ofender... nosotros no tenemos un pelo de desequilibrados. Más bien la loca pareces tú, sabías... con ese tonito que estás cogiendo...
(Merlín, todavía no entiendo como Sirius salió vivo de eso...)
- En serio, Severus, vayámonos antes de que me manden a Azcaban por homicidio.
- Evans, de verdad que no te conviene juntarte con él. ¿No te das cuenta que te va a despreciar solo por tus padres?
- A Severus no le importa que mis padres sean muggles. Está por encima de esas tonterías. ¿A que sí?
Joder, todos sois testigos de que se lo advertí. Le dije que no confiara en él, que se mantuviera alejada.
- Suéltame, asquerosa sangre sucia.
Te juro que nunca había tenido tantas ganas de partirle la cara a ese cabrón. La había llamado sangre sucia. Y vale que sea una mocosa pedante con muchas ganas de entrometerse en todo lo que hacemos, pero es la persona más pura que conozco, coño. Y estaba apunto de llorar. Sus ojos verdes reflejaban el dolor que le habían causado esas palabras, mucho más allá de ninguna broma.
Y ahora no puedo evitar sentirme culpable cuando la veo tan vacía en la sala común, sin rastro de esa sonrisa alegre, esa mirada divertida ni siquiera su usual sarcasmo para conmigo.
Y aquí estoy, después de una travesura memorable, de habernos reído de Quejicus y haber salido inmunes, sintiéndome culpable de unas palabras que ni siquiera he dicho.
Pero mierda, como que me llamo James Potter que la pelirroja va a volver. Ya veras, y un merodeador nunca falta a una promesa.
¿Qué tal? ¿Os gustó?
Pues ya sabéis, lo de siempre, pulsar GO y contarme todas las locuras que se os ocurran.
Muchas gracias por leer el fic y por malgastar vuestro tiempo conmigo. Os lo agradezco.
Un besazo y hasta la próxima: G.W.P
