Hola:

La verdad es que esta vez no podéis quejaros por que he cumplido mi promesa de actualizar pronto. Así que recordarlo cuando estéis pensando en matarme por no subir el próximo capítulo...

No, prometo que intentaré hacerlo lo antes posible.

Eso es todo amigos (no se si os había dicho alguna vez que me encanta Bugs Bunny) :)

'EL DUELO'

JAMES:

08-10-76. Viernes.

(Valle de Godric nº 12, cuarto de baño)

Es patético que hasta en mi propia casa tenga que escribir en el baño. En Howarts vale, ¿pero aquí?

Aunque claro, si se me ocurre salir con el diario y Padfoot lo ve... No. Cuando me lo regaló le dejé bien claro que esas tonterías no eran para mí. Ahora no puede saber que escribo uno, muchos menos que escribo en el que él mismo me dio. Así que mientras Sirius viva con nosotros deberás acostumbrarte a estar en un sitio así.

En fin, en realidad lo menos patético en este momento es el hecho de estar en un baño. Nunca me había pasado algo como lo de hoy, y Monny no tiene razón cuando dice que algún día tenía que suceder. Nadie lo había conseguido, y justo tenía que hacerlo ella.

¡Merlín, estará más insoportable que nunca!

Pero quiero que quede bien claro que ha sido suerte. Yo había bajado la guardia. Además, como soy un caballero no quería lastimarla. No te creas que ha sido nada de otro mundo.

Y mucho menos que tenga algo que ver con que haya decidido venir a mi casa este fin de semana. Solo quería algo de paz... ver a mis padres... ya sabes. Necesitaba un fin de semana tranquilo (¬¬ a veces me apetece ¿vale?). Y no tiene nada que ver con Evans, ni con la clase de DCAO. Ni mucho menos con el duelo.

No señor.

Solo quería que lo supieras, ya sabes... para que no pienses mal.

¿Qué que es lo que ha pasado?

Esto... ¡ay! Mira que tarde es... y creo que Pad me está llamando... que pena, otro día tendrá que ser.


LILY:

09-10-76. Sábado.

(nº 4 Privet Drive, Little Whinging)

Por fin de vuelta.

No había estado en casa desde el segundo fin de semana en Howarts, es decir, llevaba un mes entero sin ver a mi familia. Pero aquí estoy ahora en el jardín . Disfrutando de la paz y tranquilidad de estar sola...

- ¡Kim, ni se te ocurra mojarme con eso!

(¿Es que nadie puede dejarme disfrutar de un minuto de silencio?)

La verdad es que no estoy sola, Kim ha venido conmigo. Ayer se lo propuse y aunque al principio protestó, conseguí convencerla después de decirle que podría alejarse de Black durante todo un fin de semana.

Y ahora aquí estamos en la terraza, yo escribiendo en una tumbona y ella intentando mojarme con una pistola de agua, pero como me toque una sola gota verá con quien se está enfrentando... (¬¬ ¡a quien en su sano juicio se le ocurre jugar con esas cosas en pleno Octubre!).

Aunque por lo demás he de confesar que me siento mejor que nunca. Mis charlas con Remus son cada vez más frecuentes, y me ha ayudado a sobrellevar todo el problema de Snape. Además, es una gran persona y un buen amigo. (Sí, has oído bien. Acabo de considerar mi amigo a un merodeador... ¡debo de estar volviéndome loca!)

Pero es que es tan bueno conmigo... Puedo hablar con él de cualquier cosa, bueno de casi cualquier cosa...(ya sabes, dudo que le interese saber nada acerca de mis dolores premenstruales, o temas así).

Además como comparte mi afición por la lectura no tengo que estar sola cada vez que voy a la biblioteca (creo que nunca conseguiré convencer a Kim de que no morirá de cáncer por entrar ahí).

En serio, es un chico estupendo. Si hasta me ha defendido delante de sus amigos.

¡Ah! Es que se me ha olvidado hablarte de lo que pasó ayer (un segundo mientras disfruto recordándolo...)

(Suspiro)... fue increíble. Ayer les demostré a todos que nadie me hace enfadar y sale ileso. Y también que puedo defenderme solita. (otro segundo mientras lo recuerdo de nuevo...)

Vale, vale, ya te lo cuento:

Todo comenzó en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, también conocida como DCAO, que compartimos el viernes con los de Ravenclaw.

La profesora decidió que ya era hora de empezar a trabajar los duelos, más aún teniendo en cuenta los oscuros tiempos en los que nos encontramos. Y después de pedirnos amablemente (creo que se entiende a que me refiero...) que nos pusiéramos por parejas, comenzó a darnos algunas lecciones y reglas con respecto a los duelos de magos.

Kim y yo, que nos habíamos puesto juntas, empezamos a practicar en una esquina del salón. Podíamos ver a todo el mundo, y como no, había dos que tenían que resaltar por encima de los demás.

En el otro lado del aula estaban Potter y Black intentando lucirse delante de sus animadoras (digo intentando, porque lo único que conseguían era hacer el imbécil). Pero a Sarah Miller y Alice Cooper poco les importaba eso.

- ¡James eres el mejor!

- ¡Oh, Sirius! ¿Dónde has aprendido a luchar así?

¡Dios, daban ganas de vomitar!

Menos mal que Remus tiene algo de dignidad y sabe comportarse. (Aunque lo cierto es que estuvo muy extraño durante toda la hora... no se, igual eran cosas mías).

El caso es que cuando ya había pasado media hora, la profesora nos pidió que nos acercáramos.

- Después del entrenamiento, estáis listos para hacer duelos de verdad. Quiero dos voluntarios para que peleen delante de todos sus compañeros. El que gané luchara con el siguiente. El nuevo vencedor contra el próximo participante... y así sucesivamente hasta que demos con el ganador de la clase, que conseguirá diez puntos para su casa.

Obviamente un revuelo general inundó el aula. ¿Y a que no adivinas quien salió?

- Yo quiero participar.

Él, para variar.

- Muy bien, Potter será el primero. Ahora necesitamos un contrincante... ¿Black?

- No. Los merodeadores no luchamos entre nosotros.

(¬¬ "Los merodeadores no luchamos entre nosotros... bla-bla-bla..." ¿Quién se cree que es? ¡Por favor, es una clase de defensa no un duelo a muerte!).

Bueno, el caso es que aunque Black no luchó, otros se atrevieron. Y para mi mala suerte, Potter los vencía con una facilidad que me ponía enferma.

Cada vez que salía ganador su sonrisa de superioridad se hacía más grande. Y mientras tanto las estúpidas de Miller y Cooper no sabían hacer otra cosa que gritar tonterías. ¡Dios, solo les faltaban los pompones!

Pero lo peor es que llegó un momento en el que nadie más se animaba a pelear. La mitad de la clase había participado en el duelo, y todos antes o después habían sido derrotados. ¿Quién iba a querer unirse a ellos?

- ¿Nadie más va a luchar? Vamos chicos, prometo darle ventaja al que se atreva...

¿Lo ves? Yo no tenía ninguna intención de participar en una competencia tan absurda como esta, ya que no estoy a favor de ningún sistema de educación basado en el enfrentamiento entre los alumnos, pero no podía permitir que su ego creciera más de lo que ya estaba, entiéndeme, ¡no entraría en el castillo! Tenía que bajarle los pies de las nubes a Mr.-puedo con todos- Potter.

- Yo lo haré.

- ¿Tú? Vamos... si lo que quieres es estar cerca mío hay formas mejores y menos vergonzosas, Evans.

- ¿Qué tienes miedo?

- ¿Miedo? Por favor... no tienes ninguna posibilidad, y lo sabes... que te sepas el libro de memoria no significa que puedas luchar.

- Si tan seguro estás de ti mismo, no tienes nada que temer.

Se que podía haberme negado, que no va conmigo hacer estas cosas, pero ya era tarde, y no me iba a echar atrás por nada en el mundo.

- Muy bien chicos. Seguimos con el duelo. James Potter vs. Lillian Evans. Pónganse en posición... preparados ¡ya!

Lo que ocurrió a continuación no se lo esperaba nadie.

- ¡Expelliarmus!

Mi hechizo lo alcanzó antes de que él dijera nada, y su varita voló hasta la otra punta de la clase, dando por finalizado el combate.

- Bueno, aunque parezca sorprendente, tenemos una nueva ganadora. ¡Señorita Evans, diez puntos para Griffindor!

¿Te lo puedes imaginar? (suspiro) Fue el mejor día de mi vida:

- ¿Que decías, Potter? Quizás deberías empezar a leer más libros... ya que parece que tan mal no me va, ¿no?

- Solo ha sido suerte, Evans.

- Ya, claro. ¿Llamas suerte a que no hayas podido pronunciar un solo maleficio?

- Te he dejado ventaja y has sabido aprovecharla, nada más.

- ¿Ventaja? Si antes de que pensaras lo que significa esa palabra ya te había derrotado. Espero que no seas así de rápido con todo, porque si no...

Vale, no se porque dije eso. No es que yo quisiera saber como es Potter en ese aspecto, ni mucho menos... Nunca se me ocurriría algo así. Me dejé llevar por el momento.

- Te aseguro que nunca lo sabrás, ya que ni en tus mejores sueños pasaría algo entre nosotros. A mí me gustan las mujeres, pelirroja, no las mocosas pedantes como tú.

- ¡Uy! Que mal perder que tenemos...

...

Te juro que todavía puedo ver la cara que puso... y créeme que se lo recordaré por el resto de su vida. Además cuando iba a protestar Remus le dijo que ya era suficiente, que algún día tenía que perder y que debía hacerlo con deportividad.

En fin, que esta no ha sido una mala semana. No señor.

Bueno, me voy, que papá me está llamando para comer.

Adiós:

Lily.


JAMES:

10-10-76. Domingo.

(Valle de Godric nº 12, cuarto de baño)

Hola:

¿Qué tal? Yo aquí estoy, en mi casa. ¿Y tú? (es obvio que en mi casa también, vale, ha sido una pregunta estúpida). Pero dime, ¿que tal te va ? Siempre estamos hablando de mí, y creo que ya es hora de que me cuentes algo sobre tu vida, no se, tus gustos y aficiones, tu familia...

...

¡Oh, está bien, de acuerdo! ya se que dejamos una conversación pendiente... ¡deja ya de atosigarme!

Si tanto insistes te contaré lo que pasó el otro día:

En clase de DCAO hubo un duelo. Listo. Eso es todo.

Y a lo que iba, ¿qué te parece el clima de estos últimos días? Algo frío ¿no?

...

¿QUÉ? Ya te lo he contado, ¡¿qué más quieres?!

Vale, vale... no hace falta ponerse tan pesado...

Todo comenzó el viernes, 8 de Octubre de 1976. El sol bañaba el aula dando una claridad irreal a los libros apilados en las mesas de los solitarios alumnos, que buscaban consuelo entre ellos para no caer en la desesperación de la vida rutinaria que los consumía poco a poco mientras... ¡¿Qué pasa ahora? ¿No querías que te lo contara?!

¡Está bien, iré al grano! Solo intentaba darle un toque poético al relato... pero si te vas a poner así...

...(¡Merlín! me estoy volviendo loco...)

En fin, todo comenzó en clase de DCAO, como ya te he dicho antes. La profesora decidió que ya era el momento de poner en práctica todo lo que sabíamos por medio de duelos entre magos. (En otras palabras, dos horas sin tocar un solo libro). Y nos mandó ponernos por pareja para practicar.

Como comprenderás, yo me puse con Sirius, y empezamos a luchar mientras Sarah y Alice nos animaban (obviamente no íbamos a ser nosotros los que les quitaran la ilusión de halagarnos...).

Remus y Peter se pusieron juntos, y aunque parezca mentira, Peter le ganó un par de veces (¬¬ seguro que el hecho de que Andrea Keegan estuviera detrás no tuvo nada que ver con la falta de concentración de Monny... estoy por jurarlo... ).

El caso es que pasada media hora la profesora nos llamó a todos:

- Después del entrenamiento, estáis listos para hacer duelos de verdad. Quiero dos voluntarios para que peleen delante de todos sus compañeros. El que gané luchara con el siguiente. El nuevo vencedor contra el próximo participante... y así sucesivamente hasta que demos con el ganador de la clase, que conseguirá diez puntos para su casa.

¿Podía haber algo mejor? Demostrar ante todos quien era el mejor duelista...

- Yo quiero participar.

- Muy bien, Potter será el primero. Ahora necesitamos un contrincante... ¿Black?

- No. Los merodeadores no luchamos entre nosotros.

Es una de nuestras leyes que debes aprender. Nunca, bajo ningún concepto lucharás contra un amigo.

Al final la gente se fue animando, y no quiero parecer soberbio, pero llegó un punto en el que ya había vencido a todos y nadie más quería participar. Hay que comprenderlo, a nadie le gusta perder...

- ¿Nadie más va a luchar? Vamos chicos, prometo darle ventaja al que se atreva...

E iba en serio. No quería que nadie dudara de mi victoria, tenía que ganarles a todos para demostrar que era el mejor. Pero parecía que nadie estaba dispuesto a intentarlo. (Digo parecía, porque hubo una persona que finalmente accedió a luchar).

- Yo lo haré.

(¬¬ Lily Evans, como no).

- ¿Tú? Vamos... si lo que quieres es estar cerca mío hay formas mejores y menos vergonzosas, Evans.

- ¿Qué tienes miedo?

- ¿Miedo? Por favor... no tienes ninguna posibilidad, y lo sabes... que te sepas el libro de memoria no significa que puedas luchar.

- Si tan seguro estás de ti mismo, no tienes nada que temer.

Intenté que entrara en razón, pero no hubo manera.

- Muy bien chicos. Seguimos con el duelo. James Potter vs. Lillian Evans. Pónganse en posición... preparados ¡ya!

¿Como iba a suponer lo que hizo?

- ¡Expelliarmus!

Nadie me había ganado nunca en velocidad, además, todos comenzaban con un hechizo de defensa por que sabían que yo iba a atacar. Pero ella tubo que usar el hechizo de desarme. ¡Joder, no pude hacer nada!

Sí, perdí. ¿Contento? Eso es lo que pasó.

- Bueno, aunque parezca sorprendente, tenemos una nueva ganadora. ¡Señorita Evans, diez puntos para Griffindor!

Todos lo sabíamos, no hacía falta que la profesora lo gritara por todo lo alto. (¬¬ solo le faltó colgar carteles...)

Y claro, Evans no se iba a quedar callada...

- ¿Que decías, Potter? Quizás deberías empezar a leer más libros... ya que parece que tan mal no me va, ¿no?

- Solo ha sido suerte, Evans.

- Ya, claro. ¿Llamas suerte a que no hayas podido pronunciar un solo maleficio?

- Te he dejado ventaja y has sabido aprovecharla, nada más.

- ¿Ventaja? Si antes de que pensaras lo que significa esa palabra ya te había derrotado. Espero que no seas así de rápido con todo, porque si no...

¿Te das cuenta de lo que insinuó?

- Te aseguro que nunca lo sabrás, ya que ni en tus mejores sueños pasaría algo entre nosotros. A mí me gustan las mujeres, pelirroja, no las mocosas pedantes como tú.

- ¡Uy! Que mal perder que tenemos...

...

¡AH! Lo reconozco, me las devolvió todas juntas. ¿No te basta con saber que no me va a dejar olvidarlo en la vida?

Podrías compadecerte un poco de mi, ¿no?

...

¡Mal amigo!

¡Debería tirarte a la chimenea!

Me voy, que no merece la pena hablar con alguien como tú.

Hasta nunca:

J.P: Victima de agresiones psicológicas de una pelirroja con muy mala leche. (Igual fundó una campaña de ayuda a la causa... quien sabe).

Fin.

Por ahora claro.

El próximo capítulo será más tranquilo, pero algo más largo. (Lo cierto es que en un principio había pensado poner este y el anterior juntos, pero al final decidí hacerlo así).

En fin, que ya sabéis, pulsar GO y bla bla bla. Lo de siempre.

Bueno, espero que os haya gustado.

Besos: GWP