¡Hola de nuevo!

Bueno, se que he tardado bastante pero ya lo avisé, son las últimas semanas y estoy hasta arriba de exámenes. Pero bueno, para compensar este capítulo tiene sorpresa :)

¿El que?

Para eso tendréis que leer:

'TRABAJOS FRUCTUOSOS Y NOTAS MUSICALES'

LILY:

23-10-76. Sábado.

(nº 4 Privet Drive, Little Whinging)

Hola otra vez:

Voy ha contarte mi último descubrimiento, es lo que llevo pensando durante todo el día, y no hay otra opción. He llegado a la conclusión de que ella debe odiarme, porque si no, no me hubiese hecho esto. Merlín, si quería torturarme lo ha conseguido.

Es que es tan ridícula la situación... que todavía no me lo creo.

Joder, cuando dijo "Yo haré las parejas esta vez..." pensé que tendría un poco de criterio.¿Cómo se le ocurre pensar que de esa mente puede salir algo bueno? Es completamente imposible que algo pensado por ese cabeza hueca vaya a estar bien, ¡Por favor! si ni siquiera sabe lo que significa esa palabra. Y yo que creía que la profesora McGonagall era inteligente y sabía lo que hacía... esta claro que no.

En fin, que si alguien me hubiese dicho hace una semana que iba a estar en mi casa con Potter, me hubiese entrado un ataque de risa (¬¬ claro que después de lanzarle un par de maldiciones por andar diciendo estupideces).

Pero aquí estoy ahora, con el moreno más inaguantable, insufrible, egocéntrico, presuntuoso e insoportable de Howarts, y en lo único que puedo pensar es que se ve increíble con esa ropa muggle (en eso y en... ¡No Lily, vasta ya!).

Sí, lo se, soy una tonta. Pero es que nunca lo había visto con algo que no fuera el uniforme de Howarts (que le queda jodidamente bien) y cuando ha aparecido hoy en mi casa con esa camiseta negra tan odiosamente prieta... ¡Dios, es que debería estar prohibido que se vista así! Llevo una hora entera, en la que se supone que tenía que haberme leído toda la información del trabajo, y en lo único que he pensado es en como se le diferencian todos los músculos por debajo de esa finísima tela, en esos brazos fuertes y morenos, producto de los intensivos entrenamientos de Quiditch y en esos...

¡Uff! No es normal que haga este calor en Octubre.

Pero no puedo permitir que me descubra otra vez mirándolo. No señor, pensará que me gusta. Y créeme que no es así, a mi Potter no me interesa, ni siquiera un poquito.

El caso es que tengo que hacer algo para dejar de tener pensamientos tan... eh... ese tipo de pensamientos con él. Y lo único que se me ha ocurrido es escribir un rato para desahogarme. Solo espero que no me descubra, por que si lo hace y me quita el diario... prefiero no pensar en lo inaguantable que se volverá.

Bueno, creo que ha llegado la hora en la que te cuente como me he metido en todo este lío:

Todo comenzó, como ya te he explicado antes, por la falta de criterio (¬¬ o las ganas de tocarme las narices... una de dos) de la jefa de mi casa.

Lo cierto es que llevaba unos días estupendos: cada vez estaba más unida a Kim, que ya es como mi hermana, no había tenido que cruzarme con Miller a excepción de las pocas clases que dábamos juntas, mi relación con Remus había mejorado muchísimo, estaba sacando excelentes notas en todas las materias... No se, me sentía otra vez como en Nueva York, totalmente integrada a la vida de Howarts.

Pero claro, las buenas rachas son solo eso, rachas, y antes de que me diera cuenta me explotaron mi burbuja de felicidad (ahora llega cuando me pongo melodramática... con música de fondo y todo):

La semana pasada, en la clase de transformaciones del miércoles, mi ex preferida profesora McGonagall, decidió que para evaluar nuestro interés y conocimiento sobre la materia, teníamos que hacer un trabajo de investigación en parejas. Y como te puedes imaginar, no se le ocurrió otra cosa que ponerme con él. Si señor, con la única persona a la que se le ocurriría escribir sobre "como transformar a Bellatrix Black en un champú para que Snivellus pueda lavarse el pelo", y lo peor es que cuando se lo comentó a Black el dijo:

- Créeme que nadie notará la diferencia en mi prima, y así serviría para algo útil...

En fin, que aunque me costó convencerle, conseguí hacer que cambiara de opinión, y desde ese día llevo juntándome con Potter todas las tardes,o por lo menos las que el señorito no tiene entrenamiento, para terminar el maldito trabajo de las narices que tenemos que entregar en la próxima clase. Piensa el sufrimiento que requiere para mí... ( ¬¬ y por una vez no es irónico). Es que, pasarme todo mi tiempo libre discutiendo es agotador. Aunque bueno, he de reconocer que nunca pensé que Potter pudiera tener algo más que serrín en la cabeza. Sí, por lo menos el trabajo lo llevamos bien, y a veces hasta podemos hablar sin matarnos. En serio, ¿te lo imaginabas hablando de política o sociedad? Yo desde luego no, pero ya ves... aunque claro, luego saca su lado de merodeador y lo echaba todo a perder.

Pero no te he contado lo mejor. Cuando este viernes nos fuimos a casa, quedamos en ir a la biblioteca del callejón Diagón mañana para terminarlo. Puedes ir suponiendo lo que el muy descerebrado ha hecho...

Esta mañana, a eso de las doce, han llamado a la puerta, e imagínate la cara que he puesto, cuando creyendo que eran mis padres que venía de casa de mis tíos, he abierto la puerta en pijama y me he encontrado a Potter con su estúpida camiseta negra.

Para foto, te lo aseguro.

El caso es que lleva todo el día en mi casa. Todo el día. Y no conseguimos adelantar absolutamente nada por que no para de mirar y toquetear todas las cosas que se cruza por delante. ¡Por dios, si se ha pasado media hora encendiendo y apagando el interruptor de la luz! ¡de cada habitación! Y bueno, supongo que el hecho de que yo haya estado un poquito distraída ha afectado algo...

Claro está que la culpa ha sido de Potter. Es él quien ha intentado... ¡Ah!

Tú solo debes entender el mal rato que he pasado... créeme que ha sido horrible:

- Papá has vuelto a olvidar las lla... – (ahora es cuando intentaba asimilarlo).- Tú no eres mi padre...- (vale, no lo he conseguido del todo).

- Muy aguda pelirroja, ¿hay algo en particular que te haya hecho llegar a esa conclusión?

- ¿Po-Potter? ¿Qué estás haciendo aquí?

- Ay... siempre tengo que pensarlo yo todo... ¿Acaso no recuerdas cierto trabajo de transformaciones que-

- ¡Recuerdo perfectamente el trabajo, idiota! ¡Pero eso no explica que diablos haces tú en mi casa!

- Simple. Me he despertado esta mañana y he pensado, ¿Qué puedo hacer para alegrar a mi pelirroja favorita? Y aquí estoy para hacerte compañía.

- ¿Quieres decirme de una vez que jodida vez que coño haces?

- ¡Ay que ver que mal hablada eres! Yo solo quería estar contigo y-

- Potter, estás empezando a hartarme.

- Vale, vale... mañana no puedo quedar, tengo otras cosas que hacer, y como teníamos que terminar el trabajo he decidido que...

- ¿Y quien te da derecho a decidir algo sin consultarme? ¿Y si yo tengo que hacer algo hoy?

- Te aconsejaría que te cambies, por que no pensarás ir así, ¿no?

Entonces me he acordado que estaba en pijama.

- Eh...

- Bueno, ¿me dejas pasar o vamos a estar en la puerta todo el día?

- Pasa... yo... – (Mierda, no he sido capaz de decir una frase coherente)- Tu quédate... y yo... eh... voy a ... cambiarme, eso. Ahora vuelvo.

- No hace falta que te cambies si no quieres... a mí no me importa.

Creo que aquí le he lanzado una de las famosas miradas Made in Evans (si conocieras a mi padre sabrías a lo que me refiero).

- Vale, vale... no he dicho nada...¿sabes? esta es la primera vez que estoy en una casa de muggles... parece bastante norm- ¡Uy mira que cosa hay donde la pared! ¿qué es?

- Eh... un interruptor de la luz.

- ¿Eh?… ¡Ah!.. Oooh...

Y así ha estado hasta que he vuelto de ducharme y vestirme adecuadamente para lo que iba a ser un muuy largo día.

Pero claro, mi sufrimiento no ha acabado ahí. Ya que el muy estúpido tiene que liarla una vez por lo menos para ser feliz. Y cuando le he dicho que me esperara en el salón mientras yo iba a coger los apuntes, el chico, que se ve que como dice la profesora McGonagall, verdaderamente tiene una necesidad patológica de no hacer ni puto caso a lo que se le dice, ha subido a mi cuarto para ver como es "la habitación de un muggle" (¡ni que fuera nada de otro mundo! aunque claro, hay más interruptores y eso...).

En fin, que antes de que me haya dado cuenta ha entrado por la puerta:

- Oh... tu habitación es como un ático de las casas de magos...

- ¡Es que es un ático idiota! y sí, los muggles también tienen áticos, desvanes y todas esas cosas.

- Ah... mira, hay uno como el del salón.

- Por favor Potter, ya has visto como funciona, este es exactamente igual.

Pero claro,¬¬ ha tenido que darle una vez por lo menos para comprobarlo...

- Me gusta este sitio... con esta vista tan bonita de la ciudad.

- Sí, es muy lindo. Es la parte que más me gusta de la casa...

- La verdad es que es precioso...

Me ha sonreído abiertamente, y antes de darme cuenta yo ya estaba sonriéndole igual.

- Me gusta cuando hablamos así, sin discutir digo, aunque no pasa muy a menudo...

- Eso es por que es imposible hablar contigo Potter, al final siempre acabas diciendo alguna tontería.

- ¿Yo? Pero si eres tú que no paras de estropearnos todo lo que hacemos.

- Por que lo que hacéis va contra las normas. Sois unos...

- Bueno, ¿ves? Con lo que nos había costado cruzar dos frases seguidas.

- Hum...

- Vamos pelirroja, ¿no podemos estar bien aunque sea un ratito?

- Tienes razón. Hagamos una pequeña tregua por lo menos mientras hacemos el trabajo.

- De acuerdo, trato hecho.

Y ha vuelto a hacerlo.

La verdad, le sienta bien cuando sonríe...

(Eh... no he podido pensar eso).

Mejor te sigo contando la historia mientras arranco la frase anterior:

- Oye Evans, ¿qué es esa cosa que hay ahí?

- ¿El que?

- Eso, parece... no se, nunca había visto nada parecido.

- Ah, es una guitarra... un instrumento musical... se toca y suena...- (no ha habido manera)- ¡Ay! Trae, ya te lo enseño.

He empezado a tocar una canción cualquiera, y ha sido increíble lo sorprendido que estaba. Le brillaban los ojos y no podía cerrar la boca de la impresión, y hasta me ha convencido para que le enseñe a tocar algo (me refiero a un par de acordes). No se, ha sido un momento muy extraño, pero lo peor ha llegado después.

- Gracias, por enseñarme a tocar digo.

- No ha sido nada, además, tampoco lo haces tan mal...

- ¡Eh! Descuídate que no me haga músico y saque un quisco de esos.

- Disco, se dice disco no...¡Ah, olvídalo!

- ¿Y quien te enseñó a tocar a ti?

- Mi abuela, y también me regaló la guitarra.

- Tu abuela está...

- Sí, murió hace tiempo. Y desde entonces esto es lo que más me une a ella, por que es algo que nos apasiona a las dos. Créeme que lo más difícil de Howarts es que no puedo llevármela.

- Debíais estar muy unidas...

- Sí...

Para ese momento, estábamos los dos sentados en mi cama, y extrañamente, cada vez veía su rostro más cerca del mío:

- Sabes, nunca me había fijado en lo verdes que son tus ojos...

- Yo, eh...

- Tienen un brillo tan...

- James...

- ...espectacular.

Antes de que me haya dado cuenta estaba prácticamente rozándome la nariz, y su aliento cálido golpeándome la boca me estaba dejando sin sentido. Estábamos tan cerca que con solo moverme medio centímetro nuestros labios se iban a unir finalmente.

Pero, cuando estaba segura de que eso ya no tenía vuelta atrás, mi mala suerte ha actuado de nuevo:

- Hola cariño, ya hemos... vuelto.

- Eh... ¡mamá!

¡Dios! ¿Lo ves? ¿Cómo iba a decirle que estaba estudiando con un amigo sin me ha pillado con él en mi habitación a punto de bes- ¡Ay Merlín, que casi me beso con Potter!

- Lily, ¿dónde estás corazón? Que tal la maña-... ¿Quién es este?

Bien, el que faltaba...

- Papá... yo, nosotros...

- Estábamos estudiando, señor Evans.

- ¿Y tu quien eres si se puede saber?

- Me llamo James Potter, soy compañero de clase de Lily.

Me ha llamado por mi nombre... ¡suena tan diferente cuando él lo dice!...

(Mierda, estoy desvariando).

- Y que se supone que haces en la habitación de mi hija menor...solos... ¿no estarías intentando-

- ¡Papá!

- Lily, has de saber que todos los mocosos como él son iguales, solo buscan una cosa en las niñas como tú...

- ¡No soy ninguna cría!

- Lily tiene razón, cariño, ahora vamos a dejarles seguir con lo que hacían- ( Glup, creo que luego tendré que darle muchas explicaciones a mi madre...)-Además, si no recuerdo mal, tú también fuiste un "mocoso" de esos...

- Pero...¡No me compares! Este es un... ¡Oh, tú ganas!. ¡Pero que sepáis que voy a venir cada cinco minutos...Y tú, mocoso, más te vale guardar las distancias...

Y desde ese momento nos hemos dedicado a "trabajar". Pero claro, ¿como voy a concentrarme después de nuestro pequeño... acercamiento?

¡Mucho menos si él sigue llevando esa estúpida camiseta negra!

Solo espero terminar pronto para poder estar sola y reflexionar sobre todo lo que ha pasado hoy.

¡Diablos!, creo que Potter me mira demasiado... te dejo, que no quiero que me descubra. Hasta la próxima.

Besos:

Lily P. F. (pelirroja frustrada)


JAMES:

27-10-76. Miércoles.

(Escuela de Magia y hechicería Howarts, Torre de Griffindor, cuarto de baño de los chicos)

Merlín. Esta ha sido la semana más extraña de mi vida.

Yo, James Potter, hablando con Lily Evans. No es que sea raro por que ella no sea popular o esas tonterías, es solo que es Evans. La insufrible pelirroja metomentodo que no nos deja en paz ni cinco segundos.

Pero estos días no ha dejado de sorprenderme (joder, es que lo último no me lo creo todavía).

Y es que, nunca había estado así con una chica, es decir, normalmente cuando estoy con una lo que menos hacemos es hablar... no se si me entiendes. Pero con Evans no he hecho nada de eso (bueno, nada de nada... ¡James, deja de pensar estupideces! )

En fin, que llevo una semana quedando todas las tardes con una chica, y lo único que hemos hecho ha sido estudiar.

En realidad no sabía que se podía estar así con una mujer. No es que crea que ellas no piensen o estudien...no te enojes... es solo que cuando yo he estado con un chica nunca hemos hecho nada de eso. Por ejemplo Miller, la conversación más intensa que he tenido con ella ha sido sobre como le combinaba el nuevo bolso con los ojos, y en realidad yo no participé mucho en la charla.

Pero con Lily, digo Evans, ha sido diferente. Las pocas veces que no discutíamos (créeme que nunca se cansa de hacerlo), hablábamos de cosas... no se, interesantes, acerca de la vida, la sociedad, la magia... ¡Y sin pensar en hacer nada más con ella!

...(¡¿Qué?!, no lo pensé... casi).

Y si lo hice fue su culpa. ¿Quién le mandaba abrirme la puerta en pijama? Además, tenía que llevar puesto precisamente el que menos espacio dejaba a la imaginación... ¡Joder, si hasta el conejito de la camiseta me parecía sexy! Te juro que ni no llega a ser por que aparecí sin avisar, hubiese jurado que lo había hecho aposta para intimidarme.

Por que créeme que intimida... que una cosa es saber que hay algo debajo del uniforme, y otra muy distinta es verlo directamente. ¡Todavía no entiendo ni como conseguí decir dos palabras seguidas después de eso!

Y por si fuera poco, cuando sube a cambiarse no se le ocurre ponerse otra cosa que ese estúpido vestido blanco... ¡No soy de piedra vale! Aunque recuerde perfectamente que la pelirroja es tabú para los merodeadores, ¿si no para de provocarme que quieres que haga?

(Por que sí, aunque suene raro eso es lo que hace).

¡Ah! Lo más frustrante es que parece que lo haga sin querer. No es como a Sarah, que se le ven las intenciones a veinte kilómetros de distancia, como si lo anunciara con pancartas y luces de neón.

Evans es tan jodidamente sutil... que me pone enfermo.

Cuando se sentó en la cama para tocar esa cosa, y se le recogió el vestido lo justo como para ver sus bonitas piernas... o cuando quería enseñarme a tocar a mí y me rozó con sus manos tan imperceptiblemente que no llegaba a ser ni una caricia, pero que al mismo tiempo consiguió que sintiera un calambre recorrerme todo el cuerpo...

Merlín, ¿al final como quieres que no hiciera lo que hice? En ese momento me dieron igual las normas, la reunión los merodeadores y todo.

Lo se, soy una deshonra pero no pude evitarlo.

Y se que ella me ordenó que la esperara abajo, pero sabes perfectamente que a mí lo de obedecer no se me da bien.

- Oh... tu habitación es como un ático de las casas de magos...

- ¡Es que es un ático idiota! y sí, los muggles también tienen áticos, desvanes y todas esas cosas.

- Ah... mira, hay uno como el del salón.

- Por favor Potter, ya has visto como funciona, este es exactamente igual.

¿Y que? Seguro que algo diferente tenía que tener, ¿si no para que iban a tener dos?

- Me gusta este sitio... con esta vista tan bonita de la ciudad.

- Sí, es muy lindo. Es la parte que más me gusta de la casa...

- La verdad es que es precioso...

Y lo era, realmente increíble... aunque no tanto como la sonrisa que me dedicó después.

...(¿Ves? Está consiguiendo que diga demasiadas idioteces)

- Me gusta cuando hablamos así, sin discutir digo, aunque no pasa muy a menudo...

- Eso es por que es imposible hablar contigo Potter, al final siempre acabas diciendo alguna tontería.

Lo que yo decía... nunca se cansa.

- ¿Yo? Pero si eres tú que no paras de estropearnos todo lo que hacemos.

- Por que lo que hacéis va contra las normas. Sois unos...

- Bueno, ¿ves? Con lo que nos había costado cruzar dos frases seguidas.

- Hum...

- Vamos pelirroja, ¿no podemos estar bien aunque sea un ratito?

- Tienes razón. Hagamos una pequeña tregua por lo menos mientras hacemos el trabajo.

- De acuerdo, trato hecho.

Es entonces que la vi en una esquina de la habitación:

- Oye Evans, ¿qué es esa cosa que hay ahí?

- ¿El que?

- Eso, parece... no se, nunca había visto nada parecido.

- Ah, es una guitarra... un instrumento musical... se toca y suena...- (¿En serio seguía hablando en el mismo idioma que yo?)- ¡Ay! Trae, ya te lo enseño.

Cogió esa cosa y se sentó en la cama. Y uff... cuando conseguí reaccionar ( recuerda lo del maldito vestido), me di cuenta de que estaba sonando música, y que la creaba ella. Era sencillamente preciosa, la música quiero decir, y me quedé embobado mirándola, digo, oyéndola. ¡Ah, ya me entiendes!

Luego la convencí para que me enseñara a hacerlo a mí, aunque la verdad es que por mucho que me ayudara no era lo mismo.

- Gracias, por enseñarme a tocar digo.

- No ha sido nada, además, tampoco lo haces tan mal...

- ¡Eh! Descuídate que no me haga músico y saque un quisco de esos.

- Disco, se dice disco no...¡Ah, olvídalo!

- ¿Y quien te enseñó a tocar a ti?

- Mi abuela, y también me regaló la guitarra.

- Tu abuela está...

- Sí, murió hace tiempo. Y desde entonces esto es lo que más me une a ella, por que es algo que nos apasiona a las dos. Créeme que lo más difícil de Howarts es que no puedo llevármela.

- Debíais estar muy unidas...

- Sí...

No se como lo había hecho, ya que estoy seguro de que fui yo, pero estaba sentado cada vez más cerca suyo, tanto, que sentía que su mirada se me clavaba por dentro...

- Sabes, nunca me había fijado en lo verdes que son tus ojos...

- Yo, eh...

Sencillamente maravillosos.

- Tienen un brillo tan...

No podía dejar de acercarme.

- James...

Era tan...

- ...espectacular.

Antes de que me diera cuenta mi mirada había bajado de sus ojos a sus labios, y me moría de ganas de romper la corta distancia que nos separaba para comprobar si eran tan suaves como parecían...

Era tan fácil, solo debía inclinarme un poco, un poquito más...

- Hola cariño, ya hemos... vuelto.

- Eh... ¡mamá!

¡¿Qué diablos...?! ¿Por qué narices tenía que pasarme eso justo entonces?

Vale, se que debería estar agradecido por que me salvaron de cometer una locura... ¡pero en ese momento solo me importaba saber por que coño había entrado esa mujer a joderme el día!

- Lily, ¿dónde estás corazón? Que tal la maña-... ¿Quién es este?

Merlín, ya se de quien ha heredado sus ojos la pelirroja... y su mirada asesina...

- Papá... yo, nosotros...

- Estábamos estudiando, señor Evans.

- ¿Y tu quien eres si se puede saber?

Vale, mal comienzo.

- Me llamo James Potter, soy compañero de clase de Lily.

Evans, E-V-A-N-S... (¡deja de llamarla por su nombre James!)

- Y que se supone que haces en la habitación de mi hija menor...solos... ¿no estarías intentando-

¡¿Qué?! ¿Cómo se le ocurre?... bueno, vale, no estaba muy equivocado...

- ¡Papá!

- Lily, has de saber que todos los mocosos como él son iguales, solo buscan una cosa en las niñas como tú...

- ¡No soy ninguna cría!

- Lily tiene razón, cariño, ahora vamos a dejarles seguir con lo que hacían- (vale, podía haber sido algo menos directa...)-Además, si no recuerdo mal, tú también fuiste un "mocoso" de esos...

- Pero...¡No me compares! Este es un... ¡Oh, tú ganas!. ¡Pero que sepáis que voy a venir cada cinco minutos...Y tú, mocoso, más te vale guardar las distancias...

Puedes suponer que no estaba dispuesto a desobedecer esa orden en concreto. Por que él no dudaría en quitarme las ganas de acercarme a su hija de la forma más dolorosa posible... de eso estaba seguro.

En fin, que al final terminamos el trabajo, luego de un gran esfuerzo de concentración, y me fui a casa. ¿Por qué no escribí antes? Sencillamente no era capaz de unir las ideas. Piensa que ¡casi beso a Evans!

Y lo peor ha sucedido esta tarde cuando he ido a buscarla para contarle que hemos sacado un extraordinario en el trabajo (McGonagall estaba tremendamente emocionada).

El caso es que cuando he ido a buscarla, no la encontraba por ningún lado. La sala común desierta, los jardines igual, ¡si ni siquiera estaba en la biblioteca! Les he preguntado a Summers y a Monny y no tenían ni idea.

Pero cuando ya pensaba que la pelirroja se había evaporado en el aire, me he acordado de nuestro pequeño amigo el mapa del merodeador. Y no me lo podía creer cuando he visto que estaba sola en la clase de estudios muggles. ¿Es que esta chica no deja de estudiar nunca? Además, ¿para que demonios quería estudiar las cosas de los muggles? Ha nacido con ellos, ¡ los conoce, Melín!

Aunque créeme que no estaba estudiando precisamente.

Ella estaba sentada en un sillón raro, con algo que no había visto en mi vida.

Ella estaba... cantando.

I'm standing on a bridge

I'm waiting in the dark

I thought that you'd be here by now

Estoy parada en un puente.

Esperando en la oscuridad.

Pensé que ya

estarías aquí.

There's nothing but the rain

No footsteps on the ground

I'm listening but there's no sound

No hay nada más que lluvia.

No hay pasos en el suelo.

Escucho pero no hay

ningún sonido.

Tenía una voz tan dulce... nunca en mi vida había oído a nadie cantar así.

Isn't anyone trying to find me?

Won't somebody come take me home?

¿No hay nadie que esté

tratando de encontrarme?

¿Nadie vendrá a

llevarme a casa?

No me lo podía creer...

Y ella seguía cantando sin notar que la observaba desde la puerta. Pero parecía tan triste... que se me hacía difícil no ir y abrazarla para demostrarle que yo si estaba buscándola. Que estaba a su lado.

It's a damn cold night

Trying to figure out this life

Won't you take me by the hand?

Take me somewhere new

I don't know who you are

But I... I'm with you

I'm With you

Es una maldita

noche fría.

Estoy tratando de

entender esta vida.

¿No me tomarías de la mano?

Llévame a un lugar nuevo.

No sé quién eres

pero estoy contigo.

Yo estoy contigo.

Y yo quería estar con ella. Tomarla de la mano y llevarla a donde quisiera.

Por que me daba igual todo, absolutamente todo, para conseguir que sonriera de nuevo como lo hizo en su casa, y que dejara de estar tan triste.

Por que yo quería estar a su lado.


Et voila!

¿Que tal?

La verdad es que a mí me gustó.

Bueno, ya sabéis, contarme vuestra opinión, que me encanta saber lo que os ha parecido.

En fin, muchas gracias por leer.

Besos: GWP

P:D: tengo una buena y una mala noticia.

- La mala: esta semana tengo muchísimos exámenes y no podré ni encender el ordenador.

- La buena: cuando pase ¡¡HABRÉ ACABADO TODO!! :)

Hasta la proxima:

·Travesura realizada·