Protección

Cuando la Flor de Konoha vino a su casa, con lágrimas en sus ojos y sus ropas desacomodadas a las 3 de la mañana, sabía que ella debería de encargarse de consolarla y hacer pagar al idiota que la lastimó.

Por lo que la pelirosa le contó, el Uchiha no la quería como le había dicho en un principio, sólo la quería para revivir su clan con ella. Pero Sakura, siendo Sakura, creyó ciegamente en las palabras de su amor platónico y se dejó convencer con aquellas caricias y palabras dulces que el chico le decía única y exclusivamente cuando estaban solos.

A la rubia nunca le agradó que el actuase así con ella, pero Sakura nunca la hubiese escuchado y nunca entendió los comentarios indirectos que la rubia lanzaba.

Ella y Shikamaru, los cuáles habían estado saliendo desde hace 3 semanas, decidieron darle una lección al Uchiha: nadie se metería con su amiga y se saldría con la suya.

-¿Lista, Ino?

-Ya sabes que siempre lo estoy...

Operación Derrocar Al Uchiha comenzó en cuanto la rubia dijo esas palabras y el chico Nara sacaba una bolsa llena de objetos metálicos de forma larga y extraña...

No por nada el Nara era considerado un genio y la rubia, en cuánto se trataba de hacer pagar a aquellos que lastimaban a sus amigos, no se quedaba atrás.