Capitulo 8.
- A mi me parece buena idea.
- Pues a mi pesima, la verdad.
- ¿Puedo opinar, que soy el interesado?
- ¡No! – Sam se enfurruño cuando Bobby y Dean le gritaron esa negativa tan rotunda. Esa discusion era estupida. El deberia ser el que decidiera en eso, no ellos. Y la discusion venia por lo siguiente : Tanto Dean como Bobby debian volver a salir para un "trabajo" dentro de un par de dias y Sam se quedaria solo de nuevo en la casa (dos dias, Sam, dos dias y podria huir). Pero Dean no estaba conforme con dejarle solo e indefenso (indefenso según el, Sam tenia la pistola escondida en su mochila), asi que se le ocurrio la idea de que Sam recordara como se peleaba para que pudiera defenderse. Estaba seguro de que se defenderia por instinto y recordaria como hacerlo si el lo atacaba. Mejor el que un bicho de los suyos, le dijo a Bobby cuando aun Sam no habia bajado. Bobby no las tenia todas consigo en ese tema.
- Solo pienso que podria ser peligroso. ¿Y si no lo recuerda? Se te escapa un golpe y le podrias hacer bastante daño.
- Sam siempre ha encajado bien los golpes. – el pequeño abrio los ojos como platos, espantado. ¿Es que se proponia darle una paliza para que recordara? Dean lo noto. – No estoy diciendo que vaya a pegarte, solo obligarte a defenderte. No te voy a hacer daño, Sammy. – le intento tranquilizar. Sam le miro suspicaz. El seguia pensando que esos dos eran asesinos. ¿Y le decia que confiara en el? Dificil de hacer…
- Aun sigue sin gustarme la idea. Pero lo vais a hacer, diga yo lo que diga… - suspiro Bobby, rindiendose.
- Ok, entonces. Vamos, Sam. – Sam siguio a Dean al patio no muy convencido. Vale que el era mas grande que Dean fisicamente, pero este parecia muy fuerte y sabia pelear, cosa que el no estaba seguro de si sabria o no.
Cuando Dean se paro en una parte del patio que estaba despejada de coches y se quito la cazadora y la camisa para estar mas comodo, a Sam se lo comian los nervios. El no recordaba haber peleado jamas. ¿Lo habria hecho alguna vez? ¿Y si no podia defenderse? Se quedo en camiseta tambien y se coloco frente al mayor. Dean le sonrio burlon y le ataco. Sam solo tuvo el tiempo justo de apartarse del puño que iba directo a su cara por los pelos, aunque no pudo evitar el empujon y la patada que le siguieron y que le hicieron morder el polvo. Gruño una maldicion y se levanto sacudiendose el polvo de la ropa.
- ¡Sam, espabila! – el pequeño volvio a gruñir. – A ver… intenta atacarme tu ahora. – le reto. Sam le ataco tratando de asestarle un puñetazo, pero Dean le esquivo poniendole la zancadilla y dandole un rodillazo en el estomago que lo puso de rodillas y le dejo sin aire. – Asi no avanzamos nada, Sam. ¡Levanta! ¡Aun no hemos terminado! – Sam se volvio a levantar, esta vez cabreado. Se lanzo a lo loco a por Dean que le esquivo de nuevo. Sam bloqueo un puñetazo del mayor, atacandole en represalia. Estuvieron asi unos minutos, esquivando golpes y dandolos, hasta que Sam finalmente consiguio golpear a Dean en la mandibula. El pequeño se quedo congelado, mirandole, con la cara descompuesta.
- Uh… Dean… yo no…
- Sigues pegando como una niña, Sammy. – se burlo el mayor, frotandose la barbilla y riendose. Sam suspiro aliviado.
- Supongo que tendre que darte mas fuerte la proxima vez.
- Eso sera si me vuelves a tocar. – pura chuleria en el tono del mayor. Sam rio.
- ¿Y como vas a impedirmelo? – vale… pregunta estupida. No se hace esa clase de preguntas a Dean Winchester porque te responde a su manera, un golpe, un empujon y un barrido y Sam volvia a besar el suelo. Se quedo tumbado en el suelo, sin ganas de levantarse nuevamente. Dean rio y se sento encima de su estomago. Bajo el rostro y le dio un beso largo y profundo.
- Eso te pasa por preguntar. – cuando Dean hizo el amago de levantarse, Sam le cogio de la camiseta y tiro de el hasta volver a besarle. El mayor se separo una vez mas y rio. – Vamos, Sam. Que aun no hemos terminado. – Sam se levanto le dedico una mirada tan cargada de deseo a su hermano que este no pudo evitar estremecerse.
- Yeah… no hemos terminado… - susurro con voz ronca.
- ¿En serio vas a hacerlo? – el tono dolido de Dean hizo detenerse a Sam frente a la puerta entornada de la cocina. Seguro que en algun momento de su vida alguien le dijo que espiar conversaciones ajenas estaba muy mal, pero la curiosidad era demasiado grande.
- Me temo que si. – la voz de Bobby sonaba mas seria de lo normal, casi grave. – Es un estorbo, Dean. E irrecuperable. Hay que deshacerse de el y cuanto antes, mejor. – uh… que mal pintaba eso.
- Pero… ¡mierda! Yo ya le estaba cogiendo cariño… y ahora… ¿vas a matarlo? – Sam abrio mucho los ojos, espantado. ¿De quien hablaban? No seria de el, ¿verdad?
- Lo llevaremos a la trasera del desguace y alli… - el pequeño trago en seco y subio a toda prisa las escaleras. Esa noche se largaba. Como fuera, pero esa noche tenia que salir de esa casa o no lo contaba. Ajenos a todo el drama de Sam, Bobby y Dean miraban por la ventana, a un viejo y destrozado coche.
- Pobre mustang… con lo bonito que es y lo vas a matar.
- Dean… es un coche. Lo voy a aplastar, no matar. Parece que hablaras de una persona. Cualquiera que te escuche…
- Eso es un asesinato. Es un clasico.
- No digas chorradas, Dean.
Continuara...
