Capitulo 9.
Esa noche no habia luna. Ni luna, ni estrellas, ni nada. Estaba nublado y amenazaba tormenta. Dean y Bobby habian vuelto a salir con la excusa de un "trabajo" y Sam no pensaba quedarse a esperarlos esta vez. Despues de oir esa conversacion temia por su vida. Asi que se largaba. Y a toda leche, a ser posible.
En cuanto se quedo solo, subio corriendo a su habitacion y saco la mochila de debajo de su cama. Paro un segundo en la cocina para hacerse con una caja de cerillas, un cuchillo (no podia coger mas armas del maletero, porque esta vez Dean si se llevo el Impala) y algo de comida. Luego salio de la casa.
Se quedo un minuto mirando hacia todos lados. ¿Dónde iria? Trato de hacer memoria del mapa de carreteras que miro unas horas antes. Si se dirigia hacia el norte, llegaria a la carretera principal y ahí podria hacer autostop. Estaba lejos y debia atravesar el bosque, pero llegaria antes de que amaneciera si no se detenia. Miro a la casa y se acordo de Dean. La gracia del asunto es que por el no se iria, a pesar de lo que habia oido, que seria capaz de quedarse solo por estar mas tiempo con Dean. Pero… no sabia si fiarse tanto de Bobby. El fue el que dijo que lo llevarian a la trasera del patio y alli le matarian. Mejor largarse y ya.
Tres horas mas tarde, ya se estaba arrepintiendo. Joder. Llovia y hacia frio y estaba en mitad de un puto bosque, perdidisimo. Tenia la chaqueta y el pelo empapados y las botas tan llenas de barro que pesaban el triple. Solto un bufido. El no era de campo, estaba claro. Puede que no recordara casi nada de su vida, pero estaba totalmente fuera de su elemento en ese bosque. Y algo le decia que odiaba las acampadas. Se apoyo en un arbol a descansar. Vaya mierda de fuga… su mano toco algo blando y suave en la corteza del arbol. ¿Eso era musgo? El musgo creia siempre orientado al norte… y al norte estaba la carretera… bueno, puede que ahora no estuviera tan perdido.
Dos horas caminando y por fin llego a la dichosa carretera. Que estaba desierta. Y era casi de madrugada. ¿Quién iba a pasar por ese sitio, lloviendo y de madrugada? ¿Y quien iba a recoger a un tio que casi media dos metros en mitad de ninguna parte, lloviendo y de madrugada? Cuando vio una furgoneta que ponia los intermitentes para parar, empezo a creer en los milagros.
Cuando al amanecer, Dean y Bobby llegaron a la casa, estaban agotados. Dean se sentia fatal. La caceria habia sido un desastre, con los vampiros huyendo del lugar en su furgoneta antes de que pudieran evitarlo. Y encima estaba calado hasta los huesos. Necesitaba una ducha caliente y echarse a dormir unas cuantas horas. Y ver a Sam. Eso lo necesitaba mas que lo anterior. Subio los escalones de dos en dos y llego a la habitacion casi sin aliento. Empezo a ponerse nervioso al no verlo alli, pero cuando bajo y le busco por casi todas las habitaciones sin encontrarlo, le dio un ataque de panico en toda regla.
- ¡Bobby! ¡No esta! – el viejo cazador le miro sin comprender. - ¡Sam no esta!
- ¿Qué? Bueno… puede que este fuera, ¿no? – Dean nego en silencio, angustiado. – Tranquilo, Dean. No ha podido ir muy lejos. No falta ningun coche.
- ¡Voy a salir a buscarle! Le podria pasar cualquier cosa. – Bobby le sujeto del brazo antes de que saliera corriendo.
- ¡Espera! Para un segundo y piensa. – Dean se solto del brazo bruscamente y encaro al viejo.
- ¿Qué voy a esperar? ¿A que le maten? ¿O que le pierda el rastro y no vuelva a verlo? – casi se le rompio la voz al decir la ultima frase. Bobby volvio a sujetarlo.
- Tranquilizate, ¿vale? Primero… Sam se ha ido por su cuenta. Nadie ni nada podria entrar en esta casa con las medidas que tengo puestas. Segundo… estas empapado y no hemos comido nada desde anoche. Necesitas cambiarte al menos de ropa y comer algo o te caeras redondo. Y tercero… ¿recuerdas que hace un mes, despues de que Sam se largara por su cuenta, me comentaste que le escondiste un rastreador en su mochila? No vas a perderle la pista. – Dean se pateo mentalmente por no recordar ese dato. Estaba tan preocupado por Sam que olvido por completo ese detalle. Despues de lo de Croatoan, cuando Sam se fue y Gordon casi los mata, Dean oculto un rastreador en su mochila, para que no volviera a perderle. Lo paso tan mal esos dias, que no dudo en hacer eso a escondidas de su hermano.
- Ok… vale… voy a ducharme y luego usare el rastreador para encontrarle. Espero que no le ocurra nada… no puede ocurrirle nada…
Continuara...
