Capitulo 13.
Sam bajo las escaleras riendose casi a carcajadas. Sabia que no deberia provocar asi a su hermano, que podria acabar lamentandolo, pero… ¡que coño! Era un Winchester. Provocar era su segundo trabajo. Bobby le miro extrañado y le arqueo una ceja cuando entro a la cocina, aun riendose.
- ¡Ey, Sam!
- ¡Ey, Bobby! ¿Qué hay de desayuno? – el viejo cazador le dedico una mirada tan intensa que Sam se removio incomodo, como pillado en una travesura. ¿Se habria dado cuenta?
- Diras de almuerzo. Es casi medio dia. Hay chile con carne. ¿Y Dean? – Sam reprimio una sonrisa.
- Solucionando un problema con la ducha.
- ¿Uh?
- Nada. Olvidalo.
Tuvieron el almuerzo mas incomodo de la vida de Sam. Con Bobby vigilando cada gesto y cada palabra que soltaba, como si sospechara algo raro y con Dean sin dejar de comerselo con la mirada, haciendole sentir un calor intenso en su cuerpo que nada tenia que ver con el chile extra picante receta Singer. Si lo llegaba a saber, no se hubiera puesto los dichosos pantalones.
Cuando al fin acabo la comida, Dean y Bobby empezaron a explicarle a lo que se dedicaban. Sam tuvo que morderse varias veces la lengua para no reirse de las sutiles explicaciones de su hermano.
- A ver si lo he entendido… según vosotros nos dedicamos a cazar… ¿fantasmas? – Dean resoplo.
- Algo por el estilo. – el pequeño compuso una mueca de incredulidad.
- Estais locos.
- Tio… ¿siempre has sido asi de incredulo? – gruño frustrado el mayor.
- Pues… no se… supongo.
- Vale. Esta tarde te vienes con nosotros de caceria. A ver si asi nos crees.
- ¿Qué? – chillido/protesta en estereo. Por lo visto Bobby tampoco pensaba que era una buena idea.
- ¡Estas loco! ¿Cómo vas a meter a tu hermano en una caceria si no recuerda ni como se carga una pistola? – Sam se tuvo que volver a morder la lengua para no protestar ante eso. A este paso se la acabaria cortando de tanto mordisco. Y lo de no cargar la pistola solo le ocurrio una vez… con una bastaba para recordarlo toda su vida, vamos.
- Vamos, Bobby. Estaremos los dos para vigilar que no meta la pata. Ademas… solo es un espiritu… ¿Qué puede salir mal?
Si la comida fue incomoda, la caceria fue de las que desearias olvidar por siempre jamas. Sam se lo paso en grande, eso si, fingiendo no saber lo que hacia y gritando en plan chica cuando se oia un ruido extraño o se veia algo raro. ¿Lo mejor? Cuando casi tira a Dean al suelo por lanzarse en plancha a sus brazos cuando aparecio el espiritu. Y Bobby debatiendose entre revolcarse de la risa por la situacion o echarles la bronca por hacer el imbecil en mitad de una caceria. Y el hecho de que Dean se pasara toda la caceria mirandole el culo (casi se cae por las escaleras por eso) y empalmadisimo no ayudaba mucho, que digamos.
Al volver a la casa, Dean volo escaleras arriba con la excusa de darse una ducha y Sam iba a seguirle, pero Bobby le retuvo, cogiendole del brazo.
- Sam, acompañame a la biblioteca, por favor.
- Si, claro. – lo siguio a regañadientes. Se imaginaba lo que Bobby le iba a decir y no sabia como lo habia averiguado. Al llegar a la habitacion le lanzo una mirada tan escrutadora que le hizo sentir como cuando tenia siete años y su padre le regañaba por haber esparcido toda la sal de roca en el salon para hacer una pista de eski a sus soldaditos.
- ¿Cuándo recuperaste la memoria? – le pregunto sin rodeos y sin asomo de enfado.
- Esta mañana. – Sam al menos tuvo la decencia de lucir avergonzado.
- ¡Maldito crio! ¿A que ha venido el espectaculo de la caceria?
- Bobby… es que… me tenia que vengar de Dean. ¡Mira que ropa me ha hecho ponerme! – el viejo cazador solto una carcajada.
- Buen punto. Pero esto se ha acabado. Ya no tengo edad para aguantar vuestras travesuras. Sube y dile a Dean la verdad. – Sam se enfurruño.
- Pe… pero…
- Nada de peros. Tu hermano lo ha pasado muy mal con todo esto. Ve y dile la verdad o cuando se entere te va a dar una paliza.
- Aguafiestas…
Continuara...
