El beso de Iscariote

Capítulo Tres - No sin luchar.

- Estaba haciendo la ronda y de repente escuché pasos a mis espaldas. Extrañado me paré y me giré para encarar a quien había allí. -dijo Axel.

- ¿Y bien? ¿De quien se trataba? ¿Alguien conocido? -dijo Xemnas.

- Pues... -empezó Axel y se llevó la mano a la nuca y se la empezó a frotar mientras miraba anonadado las sábanas. Finalmente levantó la vista hacia Xemnas- No me acuerdo.

- ¿Cómo? -preguntó Xemnas

- ... N-no lo entiendo muy bien -dijo Axel levantando la vista y frunciendo el ceño- Pero no recuerdo que pasó. Sé que me giré... tengo la sensación que todo fue muy rápido. Pero no veo quién fue, cómo fue... Lo siguiente que recuerdo es despertar aquí.

- Puede ser a causa del ataque -dijo Zexion interrumpiendo la conversación. Los presentes le miraron- La herida de Axel era brutal, el dolor que tuvo que experimentar seguro que era en proporción. A veces el cerebro desconecta para que el dolor que siente no lo afecte de tal manera que la persona quede en un estado irreparable. A veces vienen acompañados de amnesia a corto plazo. Así que no me extrañaría demasiado.

La explicación de Zexion había arrojado lógica que desde hacía segundos habían empezado a buscar. Axel había devuelto la fijación a las sábanas. Intentaba de nuevo inútilmente encontrar por su memoria los recuerdos que le faltaban. Pero solo lograba una turbante sensación de frenetismo. Xemnas observó como Axel volvía a estar ausente, intentando seguramente recordar algo. Por un momento pensó que podría estar engañándolo, que quería cubrir a alguien... Pero no parecía ser el caso, realmente Axel no recordaba qué había ocurrido.

- Todos los resultados de búsqueda han sido negativos, no hay nadie por el castillo. -dijo Demyx entrando repentinamente en la habitación.

- Es decir que han huido -dijo Xemnas, Demyx afirmó insistentemente con decisión- Está bien.

- ¡Xemnas! -llamó Axel antes que el número uno saliese de la habitación- Me recuperaré lo antes posible para volver a estar en activo. Dos días máximo.

- Está bien oír eso. -dijo Xemnas antes de acabar de salir por la puerta.

- ¿Dos días? A ver si te acaban de cortar por la mitad para que escarmientes -dijo Zexion mirándolo incrédulo y volviendo a sus cosas.

- Vaya amabilidad -dijo Axel entrecerrando los ojos

- No debes forzarte. No seas cabezota -dijo Roxas seriamente.

- ¿Hah? ¿Tú también? -dijo Axel mirándolo incrédulo durante unos segundos.

- No lo hagas sonar como si no fuera nada -dijo Roxas de mala gana- No fue un simple corte y lo sabes.

- No, la verdad es que no lo sé. No recuerdo como me hice ese tajo -dijo Axel desviando la mirada a las sábanas.

- Ya has oído a Zexion. No te preocupes por ello, ya volverán solo los recuerdos -dijo Roxas intentando convencer a su compañero.

- Está bien, está bien... -acabó cediendo Axel.

OoOoOoOoOoOoOoOo

A pesar de las amenazas, al segundo día, Axel ya estaba dando vueltas por el castillo listo para la acción. Zexion había declarado que si se le reabría la herida, él mismo la acabaría de ensanchar hasta que Axel estuviera dividido en dos trocitos. El pelirrojo había hecho oídos sordos a la amenaza. La verdad es que se le veía con la vitalidad habitual en él, así que quizás no era tan malo dejar que se moviera. Esa fue a la conclusión a la que llegó Roxas.

La herida no estaba sanada al 100 pero sabía que podía moverse y no quería quedarse quieto. El ambiente estaba muy tenso últimamente, no sabían quién podría enfermar el siguiente, ya que seguían sin conocer cómo se propagaba. Además, para acabarlo de pintar mal, como faltaban miembros, Xemnas los mandaba por separado a hacer pequeños cometidos, por lo tanto era más aburrido que de costumbre.

Retornaba de observar una zona dónde se decía había cúmulo de Sincorazón. El lugar estaba infestado de ellos y representaban tal amenaza para el pueblo que este había huido del lugar. Los sincorazón, en cambio, moraban por el sitio, esperando que algún corazón incauto se aventurase al lugar para atacarlo. Su cometido había sido corto y aburrido. Caminaba por los pasillos desiertos del castillo, a aquella hora casi nadie había vuelto de sus encargos. Axel se detuvo con una sensación extraña, notaba los ojos llorosos y repentinamente se llevó la mano delante de la boca, en un gesto inconsciente, y estornudó. Cuando se volvió a centrar, se quedó mirando la mano con los ojos bastante abiertos. Si hubiera tenido corazón, seguro que ahora estaría latiendo con mucha fuerza, entre el nerviosismo y quizás el miedo. No lo podía saber con certeza. No tenía uno. Y aquel estornudo fue el inicio.

Minutos después de haber estornudado, había acabado por decidir que aquello había sido una casualidad. Era imposible que él hubiera caído enfermo también. Habría sido por el cambio de luz brusco, sabía que había gente que estornudaba por eso y aunque a él no le había pasado hasta ahora, nunca era tarde para empezar. A la mañana siguiente tuvo que aceptar la realidad entre media tonelada de pañuelos y algo ojeroso; él también estaba enfermo. Pero no se lo quiso decir a nadie, sabía como lo tratarían. Lo primero lo mandarían a una habitación aislada a tumbarse en una cama cuando él, sin contar los estornudos y la ligera mucosidad, no se encontraba mal. Sabía que lo privarían de seguir buscando a aquel hombre y eso no le gustaba.

- ... ¡HEEEEY! -dijo Roxas a disgusto delante de él con los brazos en jarra.

- ... Oh. Hola, Roxas- dijo Axel sorprendido porque iba tan ensimismado en sus pensamientos que no había visto a Roxas. Y por su cara juraría que hacía más de un "hey" que lo llevaba llamando

- Te he llamado como tres veces. Estás en Babia -dijo Roxas frunciendo el ceño.

- Lo siento. Iba pensando en mis cosas -dijo Axel. Lo dicho. Hacía un rato que lo llamaba y no se había dado ni cuenta.

- ¿Seguro que ya estás bien de tus heridas y no estás disimulando que en realidad te duele? -dijo Roxas cruzándose de brazos.

- Que sí, estoy bien. Fuerte como un roble -dijo Axel- "Como un roble que se pudre por dentro. Pero un roble al fin y al cabo"

- Xemnas nos ha llamado, tenemos que ir al sitio ese donde fuiste el otro día. O algo así ha dicho -dijo Roxas- Bueno quiere que vayamos lo antes posible, él nos lo acabará de explicar bien. ¿Ibas a algún sitio?

- Eh... Pues iba a... Preguntarle una cosa a Zexion -dijo Axel torpemente.

- ¿Huh? ¿No me has dicho que ya no te dolía? -dijo Roxas.

- Y es así, no insistas más en ello -dijo Axel pegando un suspiro- En cinco minutos voy para allí. Hasta luego.

Roxas se quedó parado mirando a Axel con el ceño fruncido y de brazos cruzados. Qué raro había sido aquello. Lo siguió con la mirada hasta que dobló una esquina y ya no lo pudo ver. No había visto ningún movimiento que detectase que a Axel le dolía algo, y si le dolía de verdad entonces lo disimulaba muy bien. Además, ¿si no iba a preguntarle sobre su herida, entonces qué quería preguntarle? Después de unos segundos pegó un suspiro.

- Debería dejar de ser tan cotilla -dijo Roxas para sí mismo.

Pero es que no podía evitarlo cuando se trataba de Axel.

OoOoOoOoOoOoOoOo

Tuvo suerte. Mucha suerte, la verdad. En cuanto giró la esquina no pudo reprimir por más tiempo otro estornudo. Aguantarse era horrible y después cuando por fin estornudaba era como si se quedara fuera de si durante un rato.

- ¿Qué haces? -dijo repentinamente una voz a su espalda

Se giró bruscamente para encontrarse con Zexion que lo miraba tranquilamente. Es verdad que estaba cerca pero tampoco esperó encontrárselo en el pasillo. Y menos aún cuando todavía estaba alelado después de estornudar. Encima, tenía ganas de otro estornudo y los ojos empezaron a ponérsele llorosos de aguantarse.

- N-nada... -dijo Axel y se llevó los dedos al puente de la nariz y apretó haciendo que las ganas de estornudar se le pasaran.

- Pues vale. -dijo Zexion sin ganas de ponerse a intentar sacarle la verdad a Axel.

Empezó a caminar hacia su "enfermería" cuando de repente se fijó en que Axel lo seguía. Parpadeó anonadado unos segundos y luego frunció el ceño y se giró para encararlo. Axel intentó poner su mejor cara de "No estoy haciendo nada malo", fallando estrepitosamente en el intento.

- ¿Por qué me sigues? -dijo Zexion a la defensiva.

- Eh yo solo quiero preguntarte por los demás -dijo Axel ahora también a la defensiva

- ¿Por los demás quienes? -dijo Zexion sin comprender.

- Pues los que están enfermos -dijo Axel con los ojos entrecerrados- ¿Quiénes sino?

- ¿Desde cuándo te interesa el resto del mundo? -dijo Zexion fingiendo sorpresa sólo para fastidiar al pelirrojo y recordarle su normalmente egocéntrico comportamiento.

- Joder, ¿me vas a contestar o tendré que pedirte que me hagas un informe y que me lo envíe tu secretaria por fax? -dijo irónicamente Axel.

Zexion chasqueó la lengua a disgusto y se adentró en el lugar donde pasaba últimamente la mayoría de su tiempo. Axel lo siguió con cierto enfado, ¿iba en serio o qué? Entró y se quedó esperando unos segundos, un poco agobiado por el olor a médico. ¿Iba a ser el olor que tendría que respirar en poco tiempo?

- Sigue evolucionando la enfermedad -dijo Zexion finalmente- Cada vez para peor.

- Ya veo... -dijo Axel fijando la vista en una cama vacía.

- Pasan por diferentes estadios que he clasificado. Primero estornudos. Después pasa a tos fuerte y fiebres moderadas. En el siguiente las toses prácticamente desaparecen, las fiebres se vuelven fuertes. Y en el siguiente...

Un grito interrumpió la conversación, Axel giró la vista hacia la cama de la que provenía. Lexeaus gritaba y se movía bruscamente bajo un dolor que tenía a Axel en blanco. Zexion se acercó hacia allí rápidamente, tomando una aguja de una mesilla que había al lado. Tuvo que apartarse cuando un manotazo de Lexeaus casi lo golpea.

- Muévete y ayúdame a sujetarlo, Axel -dijo Zexion con voz autoritaria.

Asintió y se acercó a la cama, iba a coger a Lexeaus cuando este hizo un movimiento brusco y él instintivamente se apartó.

- ¿Se puede saber qué haces? ¿Lo agarrarás hoy o mañana? -le gritó Zexion haciéndose oír por encima de los gritos de Lexeaus.

Esta vez Axel asió, tal y como le había pedido, a Lexeaus. Zexion le inyectó un cuarto del contenido de la jeringuilla y a los pocos segundos Lexeaus dejó de moverse y continuó durmiendo. El pelirrojo no entendía porqué se había apartado de aquella manera hacía un momento. No comprendía el motivo, pero por un momento tuvo la sensación de que lo agrediría y sintió urgencia por apartarse.

- Este es el último que he registrado. Junto con la fiebre están empezando a sufrir dolores que cada vez parecen ir a más -dijo Zexion.

OoOoOoOoOoOoOoOo

Sentado en una roca y con los pies colgando sobre el vacío, Roxas miraba al cielo aburridamente. Se puso a balancear las piernas, en un vano intento por entretenerse. ¿Dónde se había metido? Sus cinco minutos ya pronto iban a ser diez. Según le había dicho el pelirrojo, quería asegurarse una vez más de que el tío ese no seguía realmente por allí. Se había ofrecido a acompañarle, pero con un tono muy raro le había dicho que iría más rápido él solo. No había sabido aún como tomárselo.

No le gustaba mentir a Roxas. Le daba la sensación de que estaba haciendo algo rastrero. Pero sabía que no mentirle significarían más problemas aún. Tenía que hacer rutas de escape ya que llegaba un momento que no lo podía resistir más. Se empezaba a poner más enfermo y lo notaba. Tan solo habían pasado otros dos días, cinco desde que empezó a enfermar y ya había empezado a toser un poco. En comparación con los estornudos eran nimios, pero sabía que aquel era el indicio de que iba caminando hacia la siguiente fase de aquel virus. Después de estornudar todo lo que su cuerpo le pidió, Axel emprendió el camino de vuelta. Se paró en una papelera cercana y sacó unos ocho pañuelos que lanzó sin pensárselo. Solía llevar pañuelos en el bolsillo para ocasiones de emergencia, cuando se aseguraba que nadie lo veía. Después tenía que tirarlos en sitios que sabía que no lo iban a encontrar. Todo lo tenía muy bien planeado, como el que organiza un crimen.

- Esto es patético -dijo riendo brevemente después de vaciar los bolsillos.

Levantó la vista cuando escuchó pasos y observó a Axel regresar por el camino que llevaba a la ciudad. Se lo quedó mirando un rato y este le devolvió la mirada.

- ¿Qué...? -preguntó finalmente Axel, algo tenso.

- Eso te lo debería preguntar yo a ti. -dijo Roxas firmemente. Internamente Axel tragó saliva- ¿No me dirás cómo ha ido tu última ronda?

- Nada, no ha habido suerte -dijo Axel después de un corto silencio, internamente aliviado. Por un momento había pensado que lo había pillado o algo.

- Te lo dije -dijo Roxas levantándose.

- No quería irme sin mirarlo una segunda vez. Si puedo evitarme una mala mirada de Xemnas mejor -dijo Axel abriendo un portal.

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A pesar de todo, Xemnas no había dicho mucho y Axel había empezado de nuevo la rehuida por los pasillos del castillo. Empezó a evitar pasar tiempo con sus compañeros, con la certeza de que si no los evitaba, lo pillarían. Y sabía que aquello cada vez sería más fácil. Por eso se iba por los lugares que menos frecuentados eran, y allí pasaba el rato sin retener los síntomas de la enfermedad. Pero tenía que ir cambiando de lugar, uno u otro lo encontraban (ya fuera Demyx que lo buscaba, o Roxas, o algún otro miembro que lo viera por casualidad) y ya no podía pensar en ese sitio como un lugar seguro.

Al día siguiente tuvo un bajón, los ojos rojizos, congestionado y además con migraña. Vamos, se sentía como si le hubiera tocado el premio gordo. Cuando miró su reflejo recordó el sentimiento de la angustia.

- Esto no hay dios que lo disimule... -murmuró Axel en voz baja para sí mismo.

Después de minutos pensando, solo se le ocurrió un plan. Huir lo que quedaba de día de aquel sitio, esconderse en un agujero de mala muerte y volver al día siguiente mejor (o eso esperaba) Se puso la capucha y empezó a andar por los pasillos a paso ligero. Si no fuera porque quedaría muy sospechoso, ahora mismo estaría corriendo. Tener la capucha puesta era útil, le cubría casi toda la cara y podría disimular un estornudo hábilmente. Porque llevaba una racha que estaba en su mejor momento...

- "Mierda" -maldijo Axel internamente cuando vio que por el pasillo, en dirección contraria, venía Zexion.

Cada vez más y más cerca, Axel recordó el nerviosismo. Decidido, cuando lo pasara un poco, a correr se había dicho. Se cruzó, ni una palabra. Cantó victoria, pero en realidad demasiado pronto.

- ¿Desde cuando llevas enfermo, Axel? -dijo Zexion deteniéndose.


Yo ho ho ho, otro capítulo que pasó a mejor vida. A quien me dijo que Axel se pusiera enfermo primero antes que Roxas, bueno estaba super planeado que Axel iba a caer de los primeros u.ú. Por eso lo puse en personajes, porque Axel es casi protagonista indiscutible xD Me gusta el momento en que Axel vuelve a Roxas y como se ha olvidado de que había dado una excusa, y está con la paranoia de que lo van a descubrir, se queda tenso delante de la mirada de Roxas. XD Bueno, no sé qué más comentar. Así que paso a los reviews xD

Izu, Que lo hago porque tú estás aburrida y yo también, pa que negarlo. Jajaja. Aquí lo puse un poco más desagradable a Zexion xD

Crazysnakelover, If you don't understand something just tell me and I'll try to explain you that point. I know that translators sucks a lot, so If I can help you somehow, just tell me n.n

Sandrichan87, claro que sí ò.ó la ira saca las palabrotas. XD Muertos vivientes nooooou xD SIPI, para una fan Akuroku se pueden ver momentos dónde sea xDD Jajaja Demyx es majo seh, en el próximo capítulo sale más xDDDD

Alpaux, Jajaja sí, Axel tiene a el 90 de las fangirls para apoyarlo xD Espero que te guste este capítulo también :3

Xaliel Yuhi, Impresionada? Wow! Es que... duele, mejor no imaginárselo xD Pobre Ax. Demyx es Demyx ò.ó saco de energía mal utilizada xD Espero que este capítulo también te gusteee.

Bueno y eso es todo por esta vez ù.u

¡¡Nos vemos en el próximo capítulo!!