El Beso de Iscariote

Capítulo Doce - Invasión.

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Entró en el salón de las melodías Huecas. Allí estaban Marluxia y Larxene, ociosos, mirando las musarañas, y también estaba Saïx, que se encontraba leyendo un libro. Cuando entró, todos los presentes levantaron la mirada, expectantes, esperando las primeras palabras que diría el líder.

- Moveos. Nos están atacando -dijo Xemnas firmemente.

- ¿Las órdenes? ¿Qué hacemos con ellos? -dijo Marluxia invocando su guadaña.

- Dirigios hacia la puerta principal, Roxas y Demyx van en camino. Si encontráis a Zexion lo avisáis también. -dijo Xemnas- Encargaos que los demás miembros no estorben, yo iré a por Collins.

- ¿Y si estorban demasiado? -dijo Larxene, Xemnas la miró- Quiero decir, ¿y si a pesar de estar malitos dan demasiados problemas? Ellos querrán matarnos y nosotros vamos a dejarlos apartados del tema...

- Si molestan demasiado, acabad con ellos. Prefiero tener miembros leales. -dijo tajantemente Xemnas.

- Entendido~ -dijo juguetonamente Larxene.

Y todos se adentraron en el castillo, dispuestos a frenar la invasión.

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- Entiendo... Así que bajo ataque. -dijo Zexion, Demyx afirmó con la cabeza- Roxas no debería haberse ido solo.

- Lo sé, pero cuando me he querido dar cuenta... -dijo Demyx con la cabeza levemente agachada.

- ¿Qué hacéis aún aquí? -dijo una voz que no esperaban. Se giraron para ver a Saïx, que los miraba impasible.

- Estaba contándole a Zexion lo sucedido -dijo Demyx frunciendo ligeramente el ceño- ¿Y los demás?

- Eso... -dijo Saïx mientras por un momento una expresión de cansancio pasó por su cara.

[Flashback]

Después que Xemnas le diera las órdenes, empezaron a avanzar juntos por el pasillo a buen ritmo, todo iba perfectamente hasta que llegaron a la primera bifurcación de pasillos.

- Vamos para allá -dijo Larxene señalando a su derecha.

- Xemnas dijo explícitamente que fuésemos a la entrada. Ese camino se desvía totalmente del que lleva allí -dijo Saïx inmutablemente.

- Vamos Saïx, no seas muermo. ¿Xemnas cree que serán tan educados como para venir todos por la puerta? -dijo Larxene.

- La verdad es que sería estúpido -dijo Marluxia- Sí, supongo que podríamos ir a la derecha.

Se quedó mirando hierático como Marluxia y Larxene cogían el camino de la derecha, alejándose del camino que les había marcado su superior. Que para algo lo llamaban "superior", para que este mantuviera un orden y cada uno no hiciera lo que le saliese del hueco dónde su corazón faltaba. Eso sí, él no pensaba irles detrás para decirle que hicieran lo que debían. No le importaba, ya rendirían ellos cuentas con Xemnas luego, si las cosas salían mal.

[fin flashback]

- Digamos que han decidido que son mejores estrategas que el mismo número uno de la organización -dijo Saïx- Prosigamos.

Iba a preguntar por Roxas, (ya que Xemnas le había dicho que estaba con Demyx), pero notó una presencia y saltó hacia atrás, mientras unos tiros impactaban en el suelo. Saïx convocó su Claymore y con ella paró unas cuantas lanzas que provenían de otro lado, Demyx empezó a invocar su sitar, Zexion realizó un conjuro deteniendo a la persona que intentaba atacar a Demyx y éste lo golpeó con el sitar. A la derecha de Saïx se encontraba Xaldin, detrás de Demyx estaba Luxord intentando recuperarse del golpe y en el techo se encontraba Xigbar.

- Parece que no vamos a poder ir a buscar a Roxas.

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Los pasillos estaban silenciosos, muchísimo. Lo cierto era que normalmente estaban así, pero sabiendo que había alguien acechándolos, lo hacía en cierto modo inquietante. Claro que ellos no podían sentir, así que... Larxene cruzó los brazos en su nuca mientras cierto cansancio asomaba en sus facciones.

- Como Saïx tenga razón... -dijo Larxene pesadamente.

- Tendrás que reconocerlo delante de él -dijo Marluxia

- ¡Ni loca! -dijo Larxene subiendo unos decibelios su tono de voz- Se cree que, porque Xemnas parece que confía algo en él, es el rey del mambo.

- Pues te lo hará reconocer. O te lo restregará por la cara -dijo Marluxia, intentando picar más a la rubia.

- Pues quizás le tenga que partir la suya -dijo Larxene

- Me gustará ver como lo intentas -dijo maliciosamente Marluxia.

Larxene no contestó al comentario mordaz de Marluxia, no por falta de ganas. Algo más había captado su atención, igual que la de Marluxia. Allí al frente venían caminando tranquilamente Vexen y Lexeaus. Larxene dibujó una sonrisa juguetona, y Marluxia la miró de reojo, para dejar que un leve suspiro se escapara de sus labios.

- Cualquiera te aguanta ahora -dijo Marluxia

- ¡Jah! Ya verás la cara que se le quedará a Saïx cuando le enseñemos que SÍ venían por otros caminos -dijo Larxene- Ya tengo ganas de ver la cara de limón que pondrá cuando Xemnas nos felicite.

Marluxia se movió al frente de Larxene, medio girado hacia ella y poniendo la guadaña hacia atrás, parando el arma de Lexeaus, que se había avanzado a atacar a Larxene. La chica miró asqueada al de pelo rosa y unas pequeñas dagas aparecieron en sus dedos.

- No esperes que te de las gracias -dijo Larxene.

- Mientras no te pongas a soñar despierta me servirá -dijo Marluxia- No pienso cuidar de ti.

Con un movimiento brusco, Marluxia desvió el arma de Lexeaus e intentó golpearlo, pero éste dio un salto hacia atrás esquivándolo. Larxene iba a unirse en el intento de noquear a Lexeaus, cuando tuvo que dar una voltereta hacia atrás para esquivar un hechizo de hielo proveniente del otro lado. Ladeó la cabeza para mirar a Vexen, éste invocó su escudo.

- ¡Eso no te servirá de nada! -gritó Larxene a la vez que se lanzaba hacia él.

Vexen movía el escudo de un lado a otro, intentando defenderse de la ofensiva de ataques físicos que Larxene estaba utilizando. Marluxia continuaba intercambiando golpes con Lexeaus, el cual no entendía como podía mantenerse a cierto nivel, teniendo en cuenta en el estado en el que se encontraba. Si no te fijabas demasiado, podía pasar inadvertido el sudor, el pequeño y constante quejido y la respiración agitada. Podría dar la impresión que era por la lucha, pero sabía que era demasiado pronto para eso. Lexeaus estaba muy debilitado, las semanas y semanas de enfermedad estaban haciendo la factura demasiado grande como para que su cuerpo pudiera pagarla. Sonrió levemente, aquello sería una gran ventaja. En condiciones normales, no podría haberlo vencido, pero siendo de este modo... Lo lograría. Levantó la guadaña hacia arriba, haciéndola girar levemente y la bajó con fuerza hacia el suelo, provocando con el golpe una onda expansiva que Lexeaus no pudo evitar. Aprovechó el momento de desconcierto para volver al ataque con su guadaña y consiguió un corte en la mejilla del número V. Sonrió levemente y aquello fue un error. Se había centrado tanto en la ventaja que tenía sobre él, que no había visto la repentina mejoría. Recibió un puñetazo que lo despidió unos cuantos metros, por suerte logró recuperar el equilibrio a tiempo para agacharse y esquivar un mandoble del arma. Un remolino de pétalos se formó, abalanzándose a atacar a Lexeaus, este saltó hacia atrás un poco hasta que los pétalos perdieron fuerza. Para entonces, Marluxia también estaba listo para el ataque, ambos se impulsaron hasta que se detuvieron en seco a cierta distancia del otro. Lexeaus propinó un golpe en el hombro y Marluxia golpeó con el palo de la guadaña a Lexeaus en el cuello. Se quedaron un momento inmóviles, hasta que, de repente, Lexeaus cayó al suelo. Chasqueó la lengua a disgusto al notar el inmenso calambre de dolor que le recorría el hombro. Lo podría haber esquivado, aunque fuera parcialmente, pero eso hubiera prolongado aún más la lucha. Estaba dispuesto a recibir heridas si así lograba terminar con éxito su cometido.

- ¡Marluxiaaaa! -gritó una irritada, crispada y aguda voz femenina- ¡Muévete y échame una mano!

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Por fin volvía a estar en su forma normal. Había logrado introducir a Luxord en el mundo que podía crear con el Lexicon. Entonces, había planeado atacarlo escondido en la marea de libros... Pero lo había sorprendido logrado encontrarlo y atrapándolo dentro de una carta. A partir de aquel momento fue una especie de tiempo muerto. Si uno no quitaba el hechizo, no podría moverse y lo mismo a la inversa. Por lo que parecieron quedar de acuerdo, y lo eliminaron a la vez, volviendo a la realidad. Demyx corría por la sala, esquivando los tiros y girándose de vez en cuando para intentar hacer algo con su sitar. Pero Xigbar lo seguía corriendo con una sonrisa fría y desquiciada. Pasó por entre medio de Luxord y Zexion. Fue entonces cuando Zexion hizo crecer su libro y en vez de atacar a Luxord, hizo que Xigbar cayera de pleno en la trampa. Luxord iba a atacar a Zexion cuando una pantalla de agua se levantó impidiéndole realizar el ataque y Demyx sonrió juguetonamente. Que no estuviese hecho para eso, no significaba que no pudiera lucirse de vez en cuando.

Saïx miró hacia arriba, dónde podía ver la luna por un resquicio de ventana. Extendió una mano hacia Kingdom Hearts, embobado por el brillo que desprendía, después bajó la mano y la Claymore apareció en su mano. Con un movimiento suave volvió la vista al frente y con un mandoble desvió unas lanzas. Vio como Xaldin, envuelto por corrientes de viento, flotaba levemente rodeado de unas lanzas. Saïx empezó a dar algunos saltos hacia los lados para esquivar las lanzas que empezaron a caer del cielo. Cuando esquivó la última lanza, Saïx entró en modo berserk y corrió a gran velocidad a atacar a Xaldin con su arma. Éste no podía hacer más que intentar esquivar los golpes frenéticos de Saïx.

Mientras, Demyx volvía a correr por el campo de batalla esquivando las cartas de Luxord, que se lanzaban hacia él para atacarlo. Tocó un par de notas y Luxord tuvo poco tiempo para evitar parcialmente un gheiser que salió del suelo hiriéndolo. Repentinamente las cartas lo envolvieron y había desaparecido. Demyx se detuvo y chasqueó la lengua a disgusto. Zexion creaba un escudo usando el Lexicon para desviar los tiros de Xigbar con cierta dificultad, retrocediendo un poco hasta llegar cerca de dónde estaba Demyx. Un montón de cartas aparecieron, deslizándose por el lugar sinuosamente intentando acercarse a Demyx. Golpeó una con el sitar y únicamente desapareció. ¿Dónde estaba Luxord? Zexion se giró y convocó un rayo que golpeó una carta de la cual salió Luxord, a su vez Demyx tocó un par de notas que levantó una potente columna de agua que desvió los tiros que Xigbar dirigía a Zexion.

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Cuando Marluxia se giró para ver a Larxene, que lo había llamado con una voz irritada, vio como tenía más de medio brazo congelado y parte de una pierna. Al parecer, aunque Vexen estaba para el arrastre, éste le estaba dando más de un problema a la rubia.

- Tú que parece que has acabado fácilmente con el tuyo, échame una mano -dijo con cierta irritación Larxene.

- Claro, fácilmente... Por eso tengo el hombro dislocado, ¿no? -dijo Marluxia invocado su guadaña de nuevo.

Marluxia se desplazó con un portal hasta plantarse por detrás de Vexen. Larxene empezó a atacarle haciendo ataques con la mano que tenía libre y ayudándose de los rayos. Vexen estiró un brazo y unas estacas de hielo se formaron en el aire y salieron disparadas hacia Larxene. Está se movió intentando esquivar el mayor número posible pero una se le clavó en el brazo congelado haciendo que gritase de dolor e irritación. Vexen no tuvo tiempo a más y tuvo que esquivar un ataque por detrás de Marluxia Mientras otro grito de dolor escapó de los labios de Larxene cuando se arrancó la estaca de hielo del brazo y observó a disgusto como el brazo empezaba a gotear de su propia sangre. Miró a Vexen con odio, viendo como esquivaba los ataques de Marluxia y entonces se lanzó ella al ataque también. Éste se giró y detuvo el puñetazo de Larxene utilizando su escudo, eso fue aprovechado por Marluxia que le golpeó en el estómago y luego en el cuello, despidiéndolo contra una pared.

Se quedaron unos segundos alerta, esperando por si se volvía a levantar. Pero Vexen restó en el suelo inmóvil. Larxene se miró el brazo y volvió a exclamar irritada.

- Deberíamos matarlo -dijo Larxene.

- No seas idiota. Xemnas dijo que si podían seguir con vida mejor. -dijo Marluxia.

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Después de retroceder unos metros al intentar contrarrestar uno de los golpes de Saïx, Xaldin tuvo tiempo de crear unas bolas de energía y de lanzarlas hacia dónde estaba Saïx, que tuvo que salir del modo Berserk para poder pensar la ruta para esquivarlas con más claridad. Las bolas empezaron a moverse a gran velocidad por toda el área, intentando golpearlo. Incluso Demyx y Zexion habían tenido que apartarse en alguna ocasión de su trayectoria, al igual que sus contrincantes. Demyx llamó la atención de Zexion y le hizo una señal hacia Luxord. Después de atacar a Xigbar, haciendo que retrocediese unos metros, Demyx convocó diversas columnas de agua y avanzó con rapidez hacia Luxord. Este logró esquivar a Demyx, logrando sólo mojarse un poco, y lo convirtió en un dado. Zexion, aprovechando el momento, invocó una serie de truenos que cayeron sobre Luxord sin que este lo pudiera evitar. Cuando Luxord cayó al suelo inconsciente, Demyx volvió a su forma normal y se miró momentáneamente.

Cuando levantó la vista, Zexion estaba en problemas intentando esquivar los disparos de Xigbar. Había hecho crecer el Lexicon y había atrapado muchos de los tiros, pero aún así la ráfaga de disparos de Xigbar era demasiado para él. Uno de los disparos acabó alcanzándole en el estómago y un quejido se escapó de sus labios. Demyx se apresuró a poner una barrera de agua entre ellos, y algún tiro acabó dándole a él también. Pensaba que su barrera no iba a aguantar más, cuando repentinamente vio una bola de luz que pasaba por su lado y delante de ella, a gran velocidad, Saïx corría hacia Xigbar, con la Claymore preparada para atacar. Xigbar, concentrado como estaba en su ofensiva, no pudo evitar el ataque y salió despedido al suelo, unos cuantos metros más allá. Al tener que detenerse para atacar, la bola de energía acabó golpeando a Saïx en la espalda, que se movió escasos centímetros del suelo y su rostro inmutable ante el hecho.

- ¡Cuidado Saïx, detrás! -gritó Demyx

Haciendo caso a la alarma de Demyx, Saïx se apartó hacia un lado y rodó un poco más, a tiempo de esquivar un dragón de viento que había provocado Xaldin. Cuando Demyx quiso fijarse, Xigbar no estaba. Miró a su alrededor y vio como se marchaba por uno de los pasillos. ¿Adónde iba? Pero no le dio tiempo de pensar mucho más, ya que tuvo que lanzarse a apartar a Zexion, para evitar que una de las lanzas de Xaldin le diese de lleno. El estómago de Zexion sangraba abundantemente, lo miró con cierta preocupación.

- No te metas en la pelea -dijo Demyx.

Acto seguido volvió a invocar su Sitar y se volvió para echarle una mano a Saïx. Se echó a un lado, empezando a esquivar una lluvia de lanzas. Lanzó su Sitar hacia arriba, dio una voltereta hacia atrás, levantó la mano, recogió el sitar y lo balanceó, golpeando una lanza, desviándola justo a tiempo haciendo que sólo le llegase a cortar un mechón.

- ¡Hii! -exclamó con miedo Demyx, retrocediendo unos pasos de la lanza

Repentinamente, Xaldin estaba delante de él. Empezó a esquivar como podía los golpes combinados que le propinaba, pero se llevó algunos.

- ¡Agárralo! -oyó a la voz de Saïx.

Por un segundo miró a Xaldin, imponente y grande y pensó: ¿Cómo demonios lo voy a agarrar? Pero algo en su mente decidió no hacerle caso a aquella pregunta. De alguna forma lo lograría. Logró zafase del agarre de la mano izquierda, pero no el de la derecha, que Demyx aferró con las dos manos. Se medio-giró para encarar a Saïx y entonces recibió un golpe en el estómago que lo tumbó. Se empezó a mover, dirigiendo su mano hacia la lanza, que había caído a unos metros más para allá, en un intento de atacar antes de perder la conciencia. Pero Saïx fue más rápido y le aplastó el brazo con la espada, partiéndole los huesos e impidiendo que se moviera. Xaldin se pronunció ante el repentino golpe y se quedó en el suelo acallado tanto por el dolor como por la enfermedad. Saïx respiraba agitadamente, dolorido por el golpe de la bola de energía y Demyx se dejó caer sentado al suelo, mientras se miraba los cortes producidos por los tiros de Xigbar con cara de preocupación. Después levantó la vista y miró al pasillo por dónde se había ido Xigbar. Se preguntaba a dónde iría.


Ya sólo queda un capítulo!!! Ooooooh! Bueno, no sé qué comentar de este capítulo. Que Demyx es amor xDDDD Sólo eso XD

Paso a comentar vuestros review,

Crazysnakelover, I'm glad you could read it better. This I'm thinking it will be worse.. so much fight.. I hope it isn't. Thanks for reading n.n

Inur, me alegro que te guste n.n Ya queda sólo un capítulo y en este salió también Demyx :P Saludooos

Izulina as Le Spah, menos mal ò.ó… robar mantas es marcha lol xD y el pew pew yeah! Jajaja ya no tienes teorías, me estás fallando!! Es que Roxas es sosainas, es lo que hay xD Es lo que tiene que ninguno tenga corazón xD

Fuyuko Miru-chan, jajaja odio a Larxenee uuuuh XDDD No, el precioso pelo rojo de Axel ahí en su sitio ù.ú No pasa nada, me alegra ver review cuando sea n.n

Y eso es todo por esta vez ò.ó

Nos vemos en el próximo capítulo, que será ya el último. Oh…

Bye bye!!

Miruru.