El Beso de Iscariote
Capítulo Trece - Voz
Giró en la siguiente esquina a la izquierda para encontrarse con otro pasillo desierto. Se quedó parado un momento, frustrado y entonces echó a correr por éste. Llevaba desde que se separó por el camino con Demyx, que no encontraba a nadie. Se quedó quieto cuando de repente le pareció escuchar algo. Agudizó el oído y escuchó la voz de alguien tarareando una cancioncilla que no supo identificar. Frunció el ceño y después de un momento divagando, empezó a correr en la dirección en la que venía el sonido. A medida que el sonido se hacía más audible, pudo vislumbrar al hombre que iba tarareando como si nada estuviese ocurriendo.
Apretó los dientes con rabia. No podía soportar la idea de que Collins estuviese paseando por los pasillos tarareando una canción, como el que da un paseo por el parque. Empezó a correr hacia él, invocando la llave espada
- ¡Maldito! -gritó Roxas cuando estaba apunto de llegar hasta él.
Pero no llegó a golpearle con la llave espada, tuvo que desviar dos bolas de fuego que se abalanzaban sobre él. Se fijó mejor en que eran dos chakram cuando estos volvieron hacia su dueño, que los cogió sin inmutarse.
- Axel... -dijo en un murmullo Roxas, mirando al susodicho.
Sí, allí estaba Axel. Era al que había estado buscando desde un principio, pero después de ver a Collins, había decidido cambiar de objetivo. El estado del pelirrojo era pésimo y aún así se mantenía en pie; era algo impresionante. Al menos no parecía turbado por el dolor, cosa que dedujo que se debía a que Collins ya no ejercía presión en su mente ya dominada. Repentinamente se llevó la mano a la cabeza con un ligero gesto de dolor, Roxas miró a Collins.
- Te lo encargo -dijo Collins tranquilamente.
Roxas intentó acercarse al doctor, pero Axel se puso por el medio mientras balanceaba los chakram, como solía hacer siempre. Miró con preocupación y frustración a Axel, que no parecía dispuesto a moverse.
- Axel, reacciona. Tienes que dejarme pasar -dijo Roxas suplicante.
- No reaccionará. No te hagas ilusiones. Tu voz ya no le llega -dijo Collins, que se había detenido.
- ¡Maldito seas Collins! ¡Maldito seas tú y tu enfermizo deseo de poder! -gritó Roxas apretando los ojos intentando contener la ira que no podía dirigir hacia el hombre.
Por más que lo había insultado, Collins prosiguió su camino sin volverse ni una sola vez, mientras Roxas intentaba fulminarlo con la mirada. Cuando ya no alcanzó a verlo, fijó su vista en su problema más inmediato. Axel. Aunque no le dio tiempo a pensar qué hacer, el pelirrojo se había lanzado al ataque. Roxas utilizaba la llave espada para desviar los chakram cuando los lanzaba o para pararlos cuando intentaba cortarle directamente empuñándolos. Y mientras esquivaba los ataques lo llamaba, le pedía que reaccionase, que despertase y que acabase con aquella tontería.
Pero Axel seguía sin reaccionar, permanecía inmutable, mirándolo con unos ojos fríos y sin vida. Unos ojos que dejaban claro el hecho de que Axel no era Axel, era un muñeco que se movía a la voluntad de Collins. Y aquel hecho lo ponía enfermo. De manera instintiva, Roxas conjuró un ataque de hielo para esquivar la ofensiva de Axel, que se había acercado demasiado a él. Aquello consiguió un leve impacto en Axel y se arrepintió de ello.
- ¡JODER AXEL! -gritó frustrado Roxas- ¡Reacciona! ¡No quiero luchar contra ti! ¡NO ASÍ! ¡No quiero herirte! ¡Así que para!
El ceño fruncido de Roxas se relajó un poco cuando vio a Axel detenerse. Se había quedado con una expresión turbada en el rostro, algo desorientado. ¿Estaba escuchándolo? Reaccionaba, Axel estaba reaccionando, aunque fuera ligeramente.
- ¡Axel, tú eres superior a todo esto! -gritó Roxas- ¡Tú puedes deshacerte del control de ese hombre! ¡Así que ya basta! Dejémoslo, ¿vale?
El desconcierto de Axel parecía ir en aumento. Era como si de repente hubiese despertado y ver en la situación en la que se encontraba no le gustase. Estaba vulnerable y necesitaba que se sintiese seguro de nuevo, para así anular del todo el efecto de Collins sobre él. Roxas se acercó hasta que estuvo a pocos pasos de Axel, éste levantó la vista y una cierta pena cruzó su rostro. Aquel gesto se le contagió a Roxas, sintiendo pena porque era como ver a Axel atrapado en su propio cuerpo. Intentando salir de detrás de la coraza de aislamiento en la que le había sumido Collins. Levantó los brazos, dispuesto a ponerlos en los hombros de Axel, cuando vio algo que le hizo darse cuenta de algo. Una sonrisa fría de Axel, con aquella mirada vacía y desprovista de todo lo que era Axel. Exclamó con dolor cuando notó como el chakram de Axel abrasaba todo el lado del estómago, clavándose en su piel, justo después de eso, le propinó una patada con la pierna contraria que despidió a Roxas hasta que chocó contra la pared.
Había sido inocente... Bueno, ¿para qué ocultarlo más? Había sido idiota. Había querido creer que Axel había logrado escuchar su voz. Además había parecido muy real. Pero después de todo, Axel era un maestro del engaño. Lo sabía, le había visto y le habían contado como Axel había cambiado de bandos de manera magistral. Cómo había jugado con la mente de los que eran su objetivo, haciéndoles creer que estaba de su parte, y después apuñalándolos por la espalda cuando menos se lo esperaba. Engañándoles con sus palabras zalameras para recopilar la suficiente información para acabar con ellos de la manera más efectiva. Y aún estando controlado, Axel sabía hacer uso de aquello.
Tosió levemente debido al golpe y se llevó la mano al costado, sangraba pero aún tenía suerte de que la herida no era demasiado profunda. Mientras se incorporaba, levantó la vista hacia Axel, que estaba entretenido (por decirlo de alguna manera) mirando la sangre que bañaba el chakram. Miró a su derecha, allí dónde la llave espada había ido a parar después del golpe... Se concentró y la espada apareció de repente en su mano. Cuando levantó la vista, se dio cuenta como Axel parecía que iba a atacar con sus chakram de nuevo... ¿Los lanzaría? Pero lo que vino a continuación lo dejó atónito. Nada de lo que hubo imaginado se asemejó con lo que vio. Axel empuñó el chakram hacia adentro y se lo clavó en su propio antebrazo. Se hizo una buena herida que le abarcaba casi todo éste y la sangre empezó a gotear abundantemente.
- ¿Qué demonios...? -fue lo único que fue capaz de pronunciar Roxas.
Pero Axel volvía a venir al ataque, y todos ellos se estaban centrando en un punto. Su torso, en el lugar dónde tenía la herida. Entonces todo hizo clic y cobró sentido. "Te lo encargo" Esa era la frase que en un principio había dicho Collins a Axel, la única. Al principio pensó que lo que quería decir es que se deshiciese de él. Pero ahora lo entendía, Axel no tenía la misión de terminar con él, sino de infectarlo. Después de todo, perder al incorpóreo elegido por la llave espada no parecía ser algo aceptable. Recordaba que le había dicho que se transmitía por la sangre, que en todos los casos era así. Y por eso Axel lo había herido y después se había acabado hiriendo a si mismo. Se quedó absorto un momento, mirando las gotas que caían al suelo y que goteaban del antebrazo del pelirrojo. Siempre, fuera como fuera y de la manera que fuera, Collins acababa haciéndole aún más daño a Axel. Mientras, el pelirrojo se mantenía hierático a pesar de la herida y parecía estar planeando una estrategia.
El tiempo de pensar terminó, y Axel lanzó sus chakram rodeados de fuego. El hecho de añadirles fuego parecía hacer mella en su cuerpo, y era algo que no le extrañaba. Después de todo, Axel se encontraba enfermo y debilitado, usando parte de su ser sólo lograba debilitarse aún más. Esquivaba los ataques de Axel, que todos centraban su objetivo en su herida, por suerte era un lugar difícilmente accesible si se proponía cubrirlo con todo su empeño. Aquello al parecer acabó exasperando al pelirrojo, que a falta de resultados se preparó para el ataque, pero de nuevo ocurrió lo de antes.
- ¡AXEL DETENTE! -gritó Roxas
Sabía que no podía escucharlo. Le había quedado bien claro después de que lo engañara y lo hiriese. Su torso se lo repetía mientras seguía sangrando. Pero, ¿qué más podía hacer? Ahora se acababa de rajar el otro antebrazo, al parecer su idea era tener un rango mayor desde el que poder infectarle. Pero Roxas sólo veía una cosa, la sangre que no dejaba de manar de sus brazos, que caía al suelo como pequeñas motas. Bajó la vista mientras el dolor (o al menos su recuerdo) bañaba su rostro. ¿Qué podía hacer? Sabía que la llave espada era el arma que más los hería (tanto a los incorpóreos como a los sincorazón), ¿cómo pretendían que atacase a Axel con todo su empeño? Aunque algo tenía claro, tenía que detenerlo. Si Axel seguía utilizando su poder así y además seguía sangrando, a ese paso acabaría por desaparecer en poco tiempo. ¿Pero como parar a un hombre que es bien conocido por su agilidad y sus movimientos gráciles a la hora de batallar? Y lo que aún era más difícil, ¿cómo pararlo sin herirlo gravemente?
Desvió los chakram de Axel y aprovechó la apertura para propinarle un puñetazo en la cara, que hizo que se apartara unos pasos. Aún así, Axel volvía a la carga. Una, dos, tres y las veces que hicieran falta. Tenía el objetivo claro en su mente: infección. Podría apostar que Axel no sabía contra quien luchaba, no sabía dónde estaba, ni tan siquiera quién era. Sólo se le ocurría una idea para detener aquello. Axel se avanzó rápidamente y detuvo el acto reflejo de Roxas, que iba a atacarle con una mano. Roxas tragó saliva tensamente, mirando a los vacíos ojos de color esmeralda. Vio como el otro brazo de Axel se movía con rapidez hacia él. Apretó los dientes y entrecerró los ojos, esperando a lo que venía a continuación. Un grito entre dientes se escapó de Roxas cuando notó como el chakram de Axel se le clavaba en la espalda y le abría una herida, esta vez más profunda. Vio la sonrisa de Axel cerca de él, mientras notaba el brazo de Axel en su espalda, haciendo que la sangre infectada se mezclase con la de Roxas. Y aún le pareció escuchar como seguía hurgándose en su propia herida, intentando que la sangre saliese en mayor cantidad. Precisamente dejó que esto ocurriera para que no se hiciera más daño.
- Déjate de hurgar en la herida -dijo con voz inflexible Roxas.
Axel dirigió la mirada hacia él, al parecer alarmado por la firmeza de la voz de Roxas. Antes que le diese tiempo a reaccionar, Roxas hizo tropezar a Axel y antes que se pudiera recuperar le propinó un golpe en la parte del cuello y la cabeza con el reverso de la llave espada. El pelirrojo cayó a peso plomo sobre el suelo, casi bocabajo. Roxas pegó un suspiro cansado y se llevó la mano a la espalda, gritando con dolor cuando se arrancó el chakram de allí dónde aún estaba clavado. Cuando lo tiró al suelo este desapareció. Miró a Axel, viendo como, ahora que ya no estaba consciente, la respiración se le volvía irregular por la enfermedad. Además la sangre empezó a acumularse en el suelo… No quería dejarlo allí en aquel estado, pero no podía hacer nada por él. Es más, tenía que darse prisa. Tenía que alcanzar a Collins y entonces darle su merecido. Él también estaba herido, así que si no se daba prisa, quizás cuando llegase delante de Collins ya no tendría fuerzas para encargarse de él. Agarró a Axel y lo arrastró como pudo un poco más allá, apoyándolo contra una pared. Se agachó a recoger la llave espada cuando de repente escuchó una especie de disparo y algo le perforó el hombro, abatiéndolo contra el suelo.
Empezó a toser, mezclado con gemidos de dolor. Intentó incorporarse, pero no podía, le dolía todo demasiado. Lo único que consiguió fue poder ponerse boca arriba y cuando abrió los ojos vio delante de él a Xigbar, apuntándole con su arma. Miró el cañón del arma en silencio, viendo como Xigbar también tenía la mirada vacía. Escuchó como preparaba el tiro y entrecerró los ojos, esperando el impacto. Pero abrió los ojos con sorpresa cuando vio como Xemnas aparecía al lado de Xigbar y le propinaba una patada y luego un codazo en la parte del cuello que hizo que Xigbar diese unos cuantos pasos intentando recuperar el equilibrio. El de pelo largo negro miró a Xemnas a disgusto, cargó sus armas y empezó a disparar hacia dónde Xemnas se encontraba. Con parsimonia, Xemnas invocó sus espadas y, cuando los disparos estuvieron suficientemente cerca, los empezó a desviar con movimientos precisos de las espadas. El último tiro lo hizo rebotar y acabó abatiendo a Xigbar, que empezó a quejarse desde el suelo, pero que acabó por no levantarse. Roxas, por su parte, apoyó el brazo en el suelo e intentó levantarse, pero las fuerzas le fallaban y la herida del hombro le producía un dolor taladrante.
- ¿Qué se supone que estás haciendo? -preguntó Xemnas mirando impasible a Roxas.
- C-Collins... tengo que... -empezó Roxas.
- Aprecio que intentes seguir luchando. Pero en tu estado no serás más que una molestia. Yo iré a por Collins -dijo Xemnas utilizando un tono helado para la última frase.
Dicho esto, Xemnas desapareció en un portal de oscuridad. Intentó levantarse por tercera vez, pero sus fuerzas le fallaron. La vista se le estaba nublando, emborronada por el dolor. Así que acabó cediendo a las tinieblas, perdiendo la conciencia.
OoOoOoOoOoOoOoOo
Tarareaba una canción que le había venido a la cabeza desde que todo aquello empezó. En cuestión una frase que decía "We are the children of the revolution" Quizás se debía a lo que estaba haciendo, precisamente. Fuese como fuere, la situación lo pedía a gritos, o al menos esa era la sensación que le daba a él. Ya podía vislumbrar la puerta que llevaba a la sala que estaba buscando y entonces vio aparecer un hombre de tez morena y pelo grisáceo que lo miraba con unos profundos ojos dorados.
- Vaya, y yo que quería echar un vistazo a esa habitación -dijo Collins deteniéndose y mirando impasiblemente a Xemnas.
- Eso va a ser imposible. Al menos mientras me mantenga en pie -dijo Xemnas.
- Me gustaría saber qué es lo que guardas con tanto recelo en esa habitación -dijo Collins.
- Tendrás que acabar conmigo para entrar -dijo Xemnas sin cambiar un ápice su tono- Pero lo dudo. Sólo eres un líder. Una cara. Un icono.
- TÚ, también eres un líder, una cara, un icono... ¿Me equivoco? -dijo Collins
- Te equivocas -dijo Xemnas contundentemente. Collins arqueó una ceja con una expresión de disgusto- Hay un elemento que nos diferencia claramente. Yo soy un icono, como has dicho. Un líder para mantener el orden, me rodeo de subordinados capaces, pero por encima de todos yo soy el más capaz. En cambio tú, te has rodeado de mis subordinados, que como he dicho anteriormente son capaces, pero tú no eres el más capaz de todos. A decir verdad tú eres el más débil de todos.
Sin perder un segundo, Xemnas invocó sus espadas y con un mandoble, desvió la bola de fuego que se aproximaba hacia él. Collins lo miraba con enfado, seguramente las palabras que le había dicho le habían herido su orgullo. Bueno, le daba igual, era la verdad. Y aunque no fuera la verdad, si con eso lograba desmoronar al enemigo, lo hubiese dicho igualmente. Empezó a correr hacia Collins, corriendo en zig-zag para esquivar la senda de rayos que éste le estaba enviando. Tampoco es que tuviera que poner mucho esfuerzo en ello, Collins era lento. Cuando llegó delante de él , Collins pegó un par de saltos hacia atrás mientras invocaba unos rayos que iban hacia Xemnas. El número uno de la organización sólo tuvo que apartarse hacia un lado, repentinamente estaba rodeado por unas bolas negras que hicieron presión contra él.
Collins miró a Xemnas de mala gana, a pesar de haberle dado de lleno con un hechizo Gravedad, Xemnas no parecía estar demasiado agotado por ello. ¿Cuánto aguante tenía el maldito? Repentinamente el número I de la organización estaba a su lado, lo cogió por el cuello, estampándolo contra la pared.
- ¿Y bien? ¿Cómo hago que mis subordinados dejen de estar bajo tu control? -dijo Xemnas.
La respuesta en cambio no vino, ya que tuvo que soltar a Collins ante una lluvia de fuego. De manera inesperada, una bola de agua impactó con una de las de fuego, provocando una cortina de niebla producida por el choque de dos temperaturas tan diferentes. Ladeó la cabeza un poco, esperando escuchar cualquier movimiento que le indicase la presencia de Collins. Comenzó a correr, notando como lanzas de tierra caían a su alrededor. Una de ellas le rasgó parte del hombro, pero aquello no le interesaba. Había localizado a Collins, iba a por él. Cuando llegó delante de él, vio la mirada sorprendida y tensa del doctor, y acto seguido clavó una de sus espadas en el torso de éste. Se quedaron un momento parados y entonces vio como Collins dirigía su mano hacia Xemnas, al parecer con intención de atacarlo. Dirigió la otra espada hacia la mano y se clavó en esta, haciendo que esta vez Collins gritase de dolor.
Retiró ambas espadas a la vez y le pegó una patada en el torso, despidiéndolo al suelo. Allí se quedó respirando agitadamente, mirando al suelo algo ausente. Xemnas se acercó hasta quedar a pocos pasos de él.
- Vuelvo a repetirlo. ¿Cómo hago que mis subordinados vuelvan bajo mi control? -dijo Xemnas. Viendo que Collins no contestaba, chasqueó los dedos y un Sincorazón apareció de la nada.
- Cuando yo desaparezca, el control irá disminuyendo y lo único que quedará será la enfermedad, normal y corriente... Sin dolor. La enfermedad también acabará por desaparecer... -acabó por ceder Collins.
- ¿Dónde están tus investigaciones? -preguntó Xemnas. Porque, a pesar de todo, quería saber qué había investigado ese hombre al que iba a matar.
- ¡Ja! ¿Crees que te las entregaría tan fácilmente? -dijo Collins con dificultades- Quemé todos los documentos. Todo está en mi cabeza.
- Pues habla -ordenó Xemnas
- Ni muerto te lo diría...
- Eres un necio. -dijo Xemnas después de un silencio, mirándolo mortecinamente con sus ojos dorados.
Con un leve gesto de su cabeza, el Sincorazón empezó a avanzar hacia Collins lentamente. Éste miró con el gesto descompuesto hacia su condena. Un grito que fue cortado fue lo último que pudo pronunciar Collins antes de perder el corazón. Siguió con la vista el corazón, viendo como se elevaba hacia el cielo. Cuando la bajó, el cuerpo de Collins estaba desapareciendo. Bah, no le interesaba. Giró sobre sus talones y tomó el camino de vuelta, para ver si había que contar alguna baja.
OoOoOoOoOoOoOoOo
Escuchaba sus propios pasos apresurados por el pasillo, mientras intentaba que lo que llevaba en las manos no se le cayese. Más le valía que hubiese cumplido con lo que le había amenazado... Si lo había ignorado... Aquí iba a arder Troya. Abrió la puerta de la habitación con fuerza y allí vio como Demyx aún seguía dentro.
- ¡¿Yo qué te he dicho?! -preguntó con voz mortecina.
- Pero Axee~l -dijo Demyx protestando como un niño pequeño.
- ¡Ni Axel, ni porras! ¡Roxas necesita descansar, no que le estés comiendo la oreja con tus cuentos de vieja! -dijo Axel mirándolo con los ojos entrecerrados.
- ¡Eh, que yo no soy ninguna vieja! -dijo Demyx poniendo los brazos en jarra.
- Cof... Está bien, Axel... no pasa nada... -dijo Roxas mirando con una sonrisa mal disimulada al pelirrojo.
Pero no podía evitarlo. Después de todo lo que había ocurrido, que en poco tiempo ya volvieran a estar como siempre... Le hacía algo así como feliz. Bueno vale, que feliz no podía estarlo. ¿Satisfecho? Estuvo con Axel, acabando de hacerle compañía mientras volvía a tomar conciencia de sus actos y pasaba la enfermedad. Cuando ya estaba prácticamente recuperado, tuvo que dejar de ir porque se encontraba fatal él. Por suerte su resfriado no había presentado ningún síntoma de dolor, a pesar de estar con fiebre. Por la actitud del pelirrojo, no se diría que había estado a las puertas de desaparecer, eso sí, su cuerpo decía otra cosa. Estaba más delgado y su cara estaba marcada por las ojeras de las noches en vela y el dolor que había sufrido. Tardaría algo en recuperarse de esas marcas físicas. Escucharon las zancadas de alguien que se acercaba y vieron como Vexen le quitaba la palangana de agua que Axel llevaba, la dejaba en una mesilla y los miraba asesinamente.
- ¡Hay alguien que intenta trabajar! -dijo Vexen- Y él necesita reposo. Como tenga que volver porque no paráis de pelearos como criajos, os abro la cabeza.
Dicho eso, Vexen se marchó, dejando a los presentes con una gota recorriendo la sien... Vexen era aún peor que Zexion. Lo que pasó con Collins era todo un misterio, Xemnas dijo que intentó descubrir dónde tenía sus investigaciones, pero que no lo logró. No añadió nada más al respecto. Todos dedujeron que lo había matado, tampoco hacía falta ser un lumbreras para descubrirlo.
- Lo dicho. Te vas -dijo Axel de brazos cruzados.
- Yo también soy su amigo. No seas acaparador -dijo Demyx de morro.
- Idiota -dijo Axel con los ojos entrecerrados.
- Vaca -replicó Demyx con los ojos entrecerrados
- ¡Anormal!
- ¡Rancio!
Puso cara de exasperación cuando el tono de ambos empezó a elevarse de nuevo, insultándose cada vez con cosas más y más surrealistas. Repentinamente un grito se elevó por encima de sus voces.
- ¡ESTÁ BIEN! ¡AHORA VOY A USAROS PARA MIS EXPERIMENTOS! ¡ASÍ HARÉIS ALGO ÚTIL CON ESA ENERGÍA QUE OS SOBRA! -gritó la voz de Vexen mientras sus pasos se hacían audibles.
- Mierda... -dijo Axel mirando hacia la puerta de dónde provenía la voz de ira de Vexen.
- La hemos liado. Yo no pienso formar parte de sus experimentos. -dijo Demyx mirando a Axel con una gota.
- Rápido, por la ventana -dijo Axel señalándola.
- Nos vemos Roxas -dijo Demyx saludándolo con la mano.
Axel también hizo un gesto de despedida, solemnemente. Ambos hicieron malabares y se montaron en el alfeizar de la ventana, descolgándose por alguna cornisa. Se llevó la mano a la boca para disimular la carcajada mientras Vexen entraba y descubría que se habían marchado.
- Si vuelven a venir avísame. Los cortaré a rodajas -dijo Vexen cruzado de brazos.
--- El beso de Iscariote. Fin.---
Antes de comentar nada, el titulo se refiere a el tema de escuchar la voz que te llama. Quería poner algo para que se entendiese mejor pero entonces el título quedaba cutre, así que se ha quedado en voz xD.
Buah! Se terminó. Dios, me da una pena terminar fics en realidad. xD Cuando no sé qué escribir lo paso mal, pero después si lo termino me da penita xD Este fanfic no he tardado mucho en escribirlo dentro de lo que cabe, quizás es porque estuve tiempo antes machacando la historia y planeándola toda correctamente. Por eso tenía las ideas bastante claras. Además me divirtió mucho hacer los trozos en que salía Demyx y me gustó mucho ver como nadie se esperaba "el giro argumental" Además logré que el fanfic tuviera 13 capítulos, uno por miembro (sin contar a Xion, que yo no la acepto aún xD).
Decir que os agradezco mucho el apoyo, que seguramente si no hubiese tenido tanto me hubiese sentido algo desanimada y este fanfic aún hubiese tenido mucho por publicar a día de hoy (y nada nuevo xD) Así que, muchas gracias por seguir mi fanfic y espero que os haya gustado. Miles de gracias a los que dejaron review y sobretodo a los que han ido siguiendo capítulo a capítulo y apoyaban de alguna forma.
Mi próximo fanfic será un AkuRoku. No creo que vea a todos los que hay por aquí, quizás no os gusta el yaoi. Pero hace mucho que tengo la espinita clavada de escribir algo de esta parejita, así que tocará eso.
Ahora paso a comentar los reviews del capítulo pasado.
Fuyuko Miru-chan, Sí, este es el último capítulo xD Lo siento. Volveré con otro fic y si no te gusta el yaoi, quizás para después del yaoi mi mente ya haya creado otro sin yaoi y me ponga a escribirlo. Todo depende de mi creatividad xD. Muchas gracias por seguir mi fic n.n
Crazysnakelover, I truly, truly appreciate your effort, cuz reading this fic with translator is sure hard (I've seen what the translator makes to all the text and it's terrific) So, thank you very much for reading my fic. I'll try sometime to translate this fanfic to English, but I don't know when I'll do it.
Inur, muchas gracias por leer mi fanfic, aunque te incorporarás hacia más de la mitad del fanfic, igualmente se aprecian los comentarios n.n
Izulina (porque tu nombre de registro es muy largo y me da palo jaja), Saludiños a Spah! =) Siii 70 review, soy feliz xD Juas, que sepas que Luxord empezó a tener más protagonismo porque sabía que tú me leías y pensé en darte el gusto xD Tengo que agradecerte realmente que leyeses el fanfic y que estuvieses ahí comiéndome el tarro. Porque muchas veces he escrito o publicado pa curar tu aburrimiento xDD
Bueno, y esto todo. No sé cuando empezaré el próximo fanfic, así que no prometo nada. Que luego tardo mucho y me linchan xD. ¡Nos vemos en otro fanfic!
Bye bye!
Miruru.
