Capitulo III
"La primera fotografía del bebé Hyuuga"
Neji llegó después de pasadas las 4 dela tarde. Había sido solo una ronda de vigilia. Ningún problema para él. Aparte estaba pensando en como darles la noticia a los demás. Tenían que saberlo tarde o temprano. Hinata ya conocía la noticia, y no tenia ningún inconveniente. Pero el resto era otra cosa. Aparte de las nuevas cosas que tenía que comprar. Cuna, biberones, ropa. Pequeños calcetines de algodón para cubrir sus piececitos… (N/A: ¡¡que lindo!!)
Tan hundido estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que ya había llegado a casa. Abrió la puerta de su "humilde" hogar (N/A: deberían ver esa casa, creo que es el triple que la mía, o hasta más), y lo primero que vio fue…
-Neji, al fin regresaste.
A una Tenten abalanzándose a sus brazos. Abrazándole de tal manera que cualquiera pensaría que Neji se había ido hace años y recién regresaba.
-Tenten… solo fueron algunas horas.
-Para mi fue una eternidad…- siguió abrazándolo a la vez que el genio cerraba la puerta detrás de ellos.
-Bien… ya regrese.- correspondió el abrazo, adoraba sentir el aroma de Tenten. Esa esencia cítrica que despedía su cuerpo. No rompieron el abrazo hasta llegar al sofá y caer sobre él.
-¿Qué tal te fue?
-Ningún problema mayor.
-Me alegro…
Un dulce silencio inundó el lugar mientras se volvían a abrazar.
-¿Quieres un poco de té? Acabo de prepararlo.-
-Claro.- la chica se paró para dirigirse a la cocina. Tomó la tetera y sirvió una taza de té de hierbas recién preparado.
Una dulce voz a su oído la sorprendió.
-Te ayudo.
Unas fuertes manos acariciaron sus brazos hasta alcanzar la pequeña taza de té que tenia en sus manos.
-Arigatou.
Decidieron salir al jardín para disfrutar mejor de la hermosa tarde. Un par de pájaros se cruzaron en su vista. Junto con un pensamiento dentro de la cabeza del Hyuuga.
-"El sello…"- bajó la vista cerrando profundamente los ojos.
-¿Qué te ocurre?- preguntó una dulce voz.
-Nada, solo estaba pensando…
-Sabes, tú siempre me dices que no sé mentir, ahora yo te digo lo mismo.
Abrió los ojos para encontrarse con otros dos pequeños achocolatados. Lo conocía tan bien…
-Solo… estaba pensando… en la maldición.
Un profundo silencio apareció de la nada.
-Yo también he estado pensando lo mismo… pero creo que encontraremos una solución.- dijo tomándole la mano suavemente.
-No quiero que nuestro hijo sufra lo mismo que yo sufrí a causa... del sello.- apretó ligeramente su mano con la de Tenten.
-Lo sé… pero ahora no quiero preocuparme por eso… lo único que quiero es disfrutar de esta linda tarde aquí, contigo.
Sus palabras le hicieron reaccionar, y la abrazó contra su pecho para después decir a su oído un casi silencioso…
-Arigatou
7 días después…
El reloj despertador acabó con el sueño de ambos. Bueno… más bien con el de Neji, ya que Tenten seguía dormida, tan tranquilamente que casi le dio pena despertarla. Pero ese día era el tan esperado para el Hyuuga. Ese día vería la primera foto de su pequeño hijo.
-Tenten, es hora de levantarse.- le susurró al oído.
-5 minutos más…
-Tenten, vamos. Levántate.
-Onegai… solo 5 minutos…
-Vamos, hay que ir al hospital.
Los ojos de la joven kunoichi se abrieron pesadamente.
-Pero por que tan temprano…
-Son las 8 de la mañana.- le respondió con una mirada… no se como describirla. Pero fue una mirada que no le agrado mucho a Tenten
-Aun así es demasiado temprano…
-Cuando entrenábamos nos citaban a las 7:00.
-Eso era antes…- le dijo respondiéndole con la misma mirada solo que un poco más reprochante que la de él. -además, en ese entonces no tenía que cargar con madrugadas en las que me levanto para decirle adiós a todo lo que comí en el día.- volvió a decir, esta vez puntualizando su voz en la palabra "adiós".
Una risita burlona se escapó de la boca de Neji.
-Y no te rías… que yo voy a ser la que va a cargar el enorme vientre durante 9 meses.- volvió a recriminarle.
-Para empezar, tu "enorme" vientre comenzará a crecer aproximadamente en el 4 o 5 mes.- dijo con una voz de superioridad.
-Creo que no oíste lo que te dije, por si no lo sabes los mareos…-comenzó a enumar con los dedos cada cosa que se le pasaba por la mente -las nauseas, los vómitos, y…- esta vez señaló el despertador que estaba sobre la mesita de noche -ese molesto despertador son iguales o peor que cargar con una gran barriga, además…
Muy tarde, fue obligada a callar por un dulce y amoroso beso por parte de su esposo.
-¿Terminaste?
La joven solo pudo dejar escapar un suave suspiro.
-Entonces alístate, que vamos al hospital.
-Bien, me ganaste… esta vez.
Después de arreglarse y desayunar algo ligero para Tenten, salieron los dos rumbo al hospital. Neji tenía el día libre y lo aprovechó para conocer a su primogénito.
Ya estaban en la puerta del hospital. Una enfermera les indicó que fueran directo a la oficina 3, donde los esperaba la Hokage. Ella, aparte de Hinata, sabía lo ocurrido. Aun querían esperar un poco antes de anunciarlo. Querían disfrutarlo un poco más.
Tocaron la puerta.
-Adelante.
-Tsunade-sama, ya estamos aquí.- dijo Tenten con su típico tono de voz.
-Así que Neji también vino…- comentó al ver a Tenten acompañada por el Hyuuga.
-No podía faltar, después de todo ambos estamos emocionados.- volvió a decir la joven con una sonrisa más amplia que la anterior.
-Ya veo…- observó la cara de Neji, tal vez disimulaba un poco, pero no por completo… se le notaba en la cara que estaba más nervioso que Tenten. -Entonces, listos para conocerlo, o conocerla.
Ambos asintieron como respuesta.
-Bien, comencemos…- señaló una camilla cercana. -recuéstate que comenzaremos a en un momento.-
-Hai.- procedió a obedecer. Se recostó sobre la camilla indicada, mientras Neji se sentaba en una silla al lado de la camilla. La chica tomó una de sus manos. Notó que estaba… temblando.
¡Por los cielos! ¡Hyuuga Neji estaba temblando!
-Tranquilízate, no tienes porque estar nervioso…- una sonrisa le devolvió la mirada realmente nerviosa de Neji. ¿Acaso estaba soñando? Es decir, el genio ANBU del clan Hyuuga estaba temblando solo por ver la primera imagen de su hijo.
-No estoy nervioso.
-Ajá…
En ese momento la Hokage reapareció en la sala, con unos cuantos papeles que dejó en el escritorio. Se sentó en otra silla esta vez frente a una máquina con una pantallita.
-Muy bien, solo relájate y observa.- comenzó a recorrer el vientre de la kunoichi con el líquido mientras en la pantalla aparecían unas cuantas manchitas. El rostro de Neji se comenzó a iluminar mientras una ligera y sincera sonrisa tomaba forma en sus labios, y unas cuantas lagrimillas brotaban de sus ojos. -ven eso…- dijo señalando el monitor. -esa es su cabecita…- una sonrisa se formó en el rostro de Tenten. -a juzgar por la imagen diría que tienes entre 5 o 6 semanas-
El rostro del Hyuuga era una mezcla de emociones casi incontrolables. Estaba inmensamente feliz, aunque tratara de disimularlo, no podía ocultar su sonrisa.
-Hoy mismo tendrán las fotos las fotos.-
-Hai, Tsunade-sama.- dijo Tenten tratando de contener las lágrimas. Mientras Neji seguía con la mirada fija en el monitor. -todo esta perfecto, ninguna complicación, pero te hare otros exámenes para confirmar.
-Hai.
Terminaron la revisión. Tenten se sentó sobre la camilla, despertando a Neji de su transe con un beso en la mejilla.
-¿Ya despertaste?- una expresión de aturdido apareció en el rostro del Hyuuga cuando reaccionó. –Iré con Tsunade-sama para hacerme otros exámenes ¿me esperas?
-Estaré afuera.
-Ok.
Y así Neji salió para esperar hasta que Tenten terminara. Pero su sonrisa seguía intacta. Una sonrisa irreconocible en su rostro. Prefirió salir por un momento. A tomar un poco de aire.
Estuvo ahí un rato parado al pie de un árbol cercano. Un trinito de pájaros se escucho a lo lejos, y a la vez llegó a su mente los pensamientos de hace una semana. No era justo. Simplemente no era justo. Por que tenia que pasar su hijo lo mismo que él. Porque antes de nacer ya cargaba con un castigo.
Hinata ya sabía su situación. Y ahora que ella era la cabecilla del clan ¿Quién sabe? Posiblemente algo se podía hacer.
-¡Neji! ¡¿Qué haces por aquí?!- una voz inconfundible que nunca podía pasar desapercibida.
-Lee, lo mismo te pregunto.
-Pasaba por aquí, pero que hay de ti ¿en el hospital?- preguntó algo intrigado el joven cejudo. ¿Por qué su amigo estaba en el hospital?
-No nada. También pasaba por aquí.
-ahhh…-contestó el joven por su "muy buena" excusa. -¿Y Tenten?
-En casa, hoy no se sentía muy bien- otra "gran" excusa-Y… ¿Cómo están las cosas en el cuartel?- preguntó Neji tratando de cambiar el tema.
-Es cierto, tú tienes el día libre. Todo bajo control, como siempre.
-Ya veo.
-Bueno… creo que me retiro. Cuando veas a Tenten le das mis saludos- menos mal. Justo ahora no tenía tiempo para interrogatorios.
-Lo haré.
Ya estaba a punto de irse cuando...
-¡Tenten! ¿Por qué en el hospital? ¿Enferma o algo así?- justamente Tenten salía del hospital, sin poder evitar ser vista por el shinobi. ¿Con que en casa?
-Lee… ¿Qué haces aquí?- preguntó con cierta risa nerviosa.
-Pasaba por aquí. Creí que estabas en casa.- la cara de Neji no tenia explicación. O siiiii… con las manos en la masa, Hyuuga.
-Estaba… pero…-
-¿Y eso?- dijo Lee señalando una carpeta que traía la joven.
-Esto… no es nada… solo unos documentos que me entrego Tsunade-sama.
-Lee, si no te molesta. Ya debemos irnos.- intercedió Neji al momento.
-Yo también. Nos vemos luego, Neji, Tenten.
-Hai, Lee. Nos vemos.- y desapareció.
Tenten suspiro aliviada. Menos mal no sospecho nada. Solo les faltaba que su querido compañero se enterara y muy pronto Gai-sensei y media aldea más.
-Menos mal. No le dijiste nada ¿verdad?
-Como crees. No quiero que toda la aldea se entere en menos de un día.- contestó molesto el Hyuuga.
-Mhp, como digas.- dijo divertida. -¿Quieres ver?- volvió a decir esta vez agitando la carpeta un poco en el aire. A lo cual rápidamente Neji los tomó de sus manos. Más bien… se los quitó -De nada…
Abrió la carpeta. Primero puros papeles. Exámenes, registros de salud de ambos, etc. Eso no le interesaba. Siguió avanzando hasta encontrar lo que buscaba. Así es… la primera fotografía del bebé Hyuuga.
-¿Te gusta?- peor no obtuvo respuesta. Estaba embobado viendo la carpeta. -¿Neji?
-Hai… Hai…
-Parece que sí te gusto.- otra vez sin respuesta. -Mejor vamos a casas, así las ves mejor y conversamos un poco.- sin respuesta, solo asintió con la cabeza y siguió su rumbo. Cuando salió de su trance revisó el resto de documentos. Exámenes y más exámenes.
-Según los exámenes, tengo 6 semanas. Así que quédate tranquilo.
"Esperen"… Neji paró en seco. "De donde salió eso"
-Tenten- la aludida se volteo al ver que su esposo ya no seguía caminando al lado de ella. Y al juzgar esa expresión…
-Era solo una broma… de verdad lo creíste.- rió divertida. El rostro del Hyuuga se veía tan bien así. Los ojos abiertos como platos, las mejillas un tanto rosadas y el ceño fruncido levemente ¿Dónde había una cámara cuando era necesario?- además…- camino hacia él susurrándole al oído ligeramente- sabes muy bien que tú eres el único…
Aun así, casi le da un infarto.
-Tenten…- suspiró sonoramente. ¿Qué clase de broma era esa? -mejor vamos, no quiero encontrarme con alguien.
-Ok- y con esa sonrisa. ¡¿Qué no se escuchó cuando habló?!
Siguieron su camino hasta llegar a su casa.
Entraron y fueron directo a su habitación. Tenten se recostó, según ella estaba totalmente cansada. Mientras Neji seguía mirando los papeles.
-¿Puedes parar de ver eso?
-Hay algún problema.- preguntó molesto al ser obligado a desconcentrarse. Lo cual causo una risa de parte de Tenten.
-No, solo puedes venir aquí para dejarme ver también.- caminó y se sentó a su lado, mostrándole también los papeles. -No puedo creerlo, la primera foto de nuestro hijo.- una lagrimilla se escapó de sus ojos.
-Estas muy sensible…
-No es para menos… estoy feliz- contestó secándose las lágrimas de sus mejillas. -Estoy realmente feliz.
Un beso en su mejilla le secó el resto de lágrimas. -Yo también.
Calló la noche en la habitación matrimonial de la mansión Hyuuga. Toda la tarde la pasaron en casa, y Neji sin despegar la vista de todos los documentos. Leyó todos y cada uno de ellos. En una hoja estaban todos los cuidados que debía recibir Tenten.
"Nada de sobre-esfuerzos, ingerir bebidas alcohólicas, mantener una alimentación balanceada, evitar las emociones fuertes, prohibición rotunda de las misiones, etc." Y cosas así.
-Sabes, ahí falto algo más- mencionó Tenten en un momento justo.
-¿Faltó algo?
-Si…- dijo con una sonrisa cómplice -También debes consentirme el doble.
Neji alzó una ceja.
-Si no… me deprimiré fácilmente, y eso no es bueno para mí, ni para el bebé.- dijo de nuevo con un tonito meloso.
De nuevo alzó una ceja. Parece que no va a escaparse fácilmente.
-Tendré que consentirte el doble.
-Hai.
Con una velocidad característica de un ANBU se puso a su espalda.
-Entonces, así será.
Esa noche será un tanto escandalosa… ¿no creen?
