Capítulo IV
"Todo lo que sube tiene que bajar"
Había llegado al cuartel, como siempre a la hora exacta. Ni un minuto antes, ni un minuto después.
Luego de una noche muy apasionada, estaba completamente relajado y listo para pasar el día.
Metió su mano dentro de su camisa y sacó un papel. Y es que insistió tanto que Tenten accedió al fin resignada.
-Eres tan testarudo.
-Y tú estas preocupada por nada.
-Solo no pierdas la foto.
-No lo haré.
-Aun no entiendo por que quieres ir cargando esa foto.
-mph.
Supongo que estaba algo emocionado. (N/A: por Dios a quien engaño, estaba emocionadísimo, solo que lo ocultaba tan bien) que decidió llevarse la foto con él.
-Ohayo Neji, a tiempo como siempre.- era la voz de Lee, su compañero de equipo desde los 11 años, y su eterno rival.
-Ohayo Lee.
-¿Qué te pasa? Estas algo distraído.
-Impresión tuya, no me pasa nada.
-Por cierto, hay algo que quería preguntarte.
-¿Nani?
-¿Por qué estaban en el hospital?
-¿Por qué lo preguntas?- le dijo sin mirarlo, si que conservaba la calma perfectamente (N/A: si… como no ¬¬)
-Bueno, porque cuando vi a Tenten en el hospital supuse que algo pasaba ¿Está enferma o algo así?
-No, para nada… solo…- "vamos Hyuuga, piensa en una buena excusa"-solo… -"mierda"
-Bien… creo que entiendo.
"Mierda"
-Vamos entrando.
No dijo nada, solo siguió su camino adelantándose a Neji.
Ya dentro recibieron las órdenes. "Ronda de vigilancia". Como siempre, no había nada interesante en esa aldea muy a menudo. Pero que se podía hacer, mejor para él. Así regresaba a casa temprano y podía pasar más tiempo de "calidad" con Tenten.
Fue asignado junto con Lee al sector este. Algo sumamente sencillo, pero por favor. Lee, no preguntes nada.
Ya llevaban un tramo recorrido. El silencio como siempre reinaba en el lugar. Típica actitud de Neji, Lee ni siquiera se inmutaba. Lo conocía desde hace años, pero había algo inherentemente mal. Sentía que ocultaba algo. Pero ¿Qué era?
-¿Neji?
-Hai.
-Has estado actuando… no se algo raro.
-Como te dije antes, impresión tuya.
-Sigo insistiendo ¿Le pasa algo malo a Tenten?
"Mierda, otra vez preguntando"
-¿Qué tiene que ver Tenten?
-Desde que te vi en el hospital con ella…
-Impresión tuya- interrumpió para no seguir con el tema.
Siguieron saltando de tejado en tejado. Una suave ráfaga de viento les dio de golpe en la cara de ambos jóvenes. Los largos cabellos de Hyuuga prodigio se mecían, mientras un pequeño papel salía volando…
…Mansión Uzumaki Hyuuga…(N/A: también me gusta el Naruhina)
-Naruto ¿Dónde esta Minato?
-¿Nani?- preguntó el rubio desconcertado -Creí que estaba contigo.
-Creí que tú lo estabas cuidando.- le respondió Hinata con su típica tierna voz.
-Ayyy no…
El rubio salió corriendo quien sabe a donde, buscando en cada rincón de la casa.
-¡¡Minato!!- gritó mientras seguía corriendo por toda la casa –Minato ¡¡Dónde estas?!
-Pa…pá…- una vocecita se escuchó detrás del sofá. Naruto se acercó y encontró lo que buscaba.
-Casi me provocas un infarto…- dijo mientras cargaba al pequeño bebé –no vuelvas a asustarnos así…- pero como enfadarse, si después del susto vino un dulce abrazo por parte del pequeño.
Y es que con apenas un añito de edad era tan travieso que ni bien su madre, o su padre le quitaban un ojo de encima, desaparecía para irse con pequeños pasitos torpes a explorar por toda la casa.
-Mamá…- dijo el pequeño rubio al ver aparecer a su madre para darle un beso en la frente.
-No vuelvas a desaparecer así, Minato…- sí, ese era el nombre del pequeño, en honor a su abuelo. Un pequeño rubio como su padre, y sin duda con su mismo carácter e hiperactividad, pero con los nacarados ojos de su madre. Un niñito precioso adorado por sus padres.
La pareja se sentó en el sofá, y el pequeño se abalanzó a abrazar a su madre. Era un mimado, y con lo dulce que era Hinata…
-Esta creciendo…
-Naruto, apenas tiene un año.- contestó con una risita.
-El tiempo pasa volando.- volvió a decir mientras acariciaba la cabeza del pequeño. –Creo que es tiempo de que tenga compañía.
Los ojos de Hinata se abrieron de par en par.
-¿Qué estas tratando de decir, Naruto?- preguntó con las mejillas ligeramente rosas.
-Digo que de seguro Minato quiero un hermanito, ¿No es así, Minato?- dijo acariciando nuevamente la cabecita del pequeño, causando una risa por parte del bebé.
-Naruto… etto, yo…- Dios que directo. Así siempre era Naruto, pero esta vez fue demasiado directo.
-Entonces, porque no empezamos esta noche…- dijo dándole un dulce beso en la mejilla.- ¿Qué te parece?
-Creo… bueno yo…- vio el rostro de su amado esposo. Un brillito en sus ojos basto para decidir. Además… no era mala idea después de todo… -Creo que no le vendría mal un hermanito… o hermanita.
El pequeño rió mientras era abrazado por su madre. Un poco de leche antes de acostarse y a la cama, después de eso venia una linda noche para la pareja…
…Cuartel ANBU…
Neji y Lee ya habían llegado de su inspección. Todo en orden como siempre lo mismo. Ni siquiera un enemigo o un ataque sorpresa, nada… las cosas se volvían cada vez más aburridas… nada interesante pasaba… en… esa… aldea… "¿Qué diablos es esto?
-¿Neji?
-Hai.
-¿Te puedo preguntar algo?
-Ahora que sucede.- contestó el genio Hyuuga sin voltear a mirarlo.
-Bueno… etto…- pero no pudo terminar ya que fue interrumpido por otro de sus compañeros. Otro ANBU conocido como genio.
-¿Pasa algo, Uchiha?
Así es, Uchiha Sasuke, el vengador a sangre fría había vuelto a la aldea.
¿Cómo? Es un misterio ya que conociendo a la "vieja Tsunade", como Naruto aun la llamaba, fue muy extraño que lo dejara quedarse. Pero a fin ya había resuelto su primer objetivo de vida. Por fin después de tantos años había logrado matar a su hermano. Los 9 ex-novatos de Konoha, incluido el equipo Gai, fueron a una misión de rescate y lograron traerlo de vuelta después de una dura pelea. Luego de eso solo vino el futuro. Un futuro "glorioso" como ahora se lo llamaba. Nada más después de un tiempo el joven sobreviviente de su clan regreso a su vida de antes.
Y que hablar de su segundo objetivo de vida.
"Restaurar su clan"
Un objetivo ya puesto en marcha, puesto que su querida esposa, Haruno Sakura, o mejor dicho Uchiha Sakura, estaba esperando el primer descendiente del nuevo Clan Uchiha, o mejor dicho, los primeros dos descendientes del Clan Uchiha.
-Mañana también hay que venir, pero una hora más temprano.
-Bien… creó siempre buscan excusa para convocarnos.
-Entonces me voy.- y con un poof desapareció.
-Ahhh, Lee ¿Qué querías decirme?
-Bueno… la verdad…
-Ahora no tengo tiempo. Debo regresar a casa. Otro día me lo dices…- dijo con su típica voz hermética.
-La verdad es que…
-Entonces yo también me voy…- y con otro poof desapareció.
"Mierda" pensó Lee. Estaba tan desconcertado que no sabia como decirlo.
¿Qué diablos era eso?
…Mansión Hyuuga…
El genio Hyuuga llegó algo cansado a casa, cansado de que… no sé. Solo se que después de ver el dulce rostro de su esposa esperándolo, su expresión cambió en un 100.
Un beso fue mejor que cualquier "Hola" en toda su vida.
-Me aburro de estar en casa. Extraño las misiones…- exclamó Tenten entre cada beso que le daba a Neji. ¿Y quien no estaría aburrida? Después de todo era una Jounnin, y las misiones ya formaban parte de su vida. Pero ahora… por ordenes de Tsunade se le prohibieron misiones por más sencillas y fáciles que fueran.
-Sabes muy bien porque no puedes…
-Lo se, pero me siento tan…- no pudo terminar de hablar, en ese momento hablar no era lo más indicado, por lo menos para Neji.
Cerraron la puerta estrepitosamente, sin dejar de besarse mientras iban al lumbral de su amor.
Abrieron la puerta de su cuarto y entraron. Se dejaron caer sobre el suave colchón mientras las manos de ambos comenzaban a quitarse la ropa mutuamente.
-Neji… más… despacio…- trató de decir la joven kunoichi, pero en ese momento el Hyuuga no entendía razón. Estaba desesperado. Entre cada beso y caricia ligeros suspiros salían de sus bocas. La piel de ambos ardía en placer, mientras la ropa que seguía en su lugar comenzaba a ser molestosa. Todo perfecto. Pasión. Ternura. Amor… todo era…
TOC TOC
Perfecto??
-Mierda… ¿Quién diablos es?- maldijo Neji. Justo ahora cuando estaban entrando "en calor" alguien viene a molestar.
TOC TOC
-Será mejor que vaya a abrir.
-Iré yo…
-¿Seguro?
No dijo nada, solo se puso de pie y recogió su ropa.
Llego a la puerta, y la sorpresa no pudo ser mejor.
-¿¿Lee??
-Neji, siento venir así de improviso. Solo que…
-¿Pasa algo, Lee?- que mala broma de la vida. Justamente tenia que ser Lee. Pero algo no cuadra… ¿Qué rayos hace Lee visitando así a Neji, y precisamente en ese momento?
-La verdad es que…
-Lee, ahora estoy ocupado y…
La cara de Neji cambió totalmente de semblante al solo ver lo que Lee traía en las manos.
-¿De… de donde sacaste eso?
-Eso te iba a preguntar… lo encontré hoy y…
-¿Neji, quien es?- escuchó la voz de Tenten aproximarse, seguramente extrañada porque no regresaba a seguir lo pendiente.
Neji lo que hizo fue arrebatarle lo que traía Lee y esconderlo rápidamente.
-Lee ¿Qué haces aquí?
-Tenten, yo…- una mirada de parte del Hyuuga bastó para callarlo y hacerle entender que si decía algo era hombre muerto. –solo vine a informarle a Neji que… - piensa rápido, piensa rápido
-Mañana tendré que ir al cuartel ANBU más temprano que de costumbre.- contestó al instante Neji ocultando su anterior rostro de sorpresa y desesperación.
-Vaya. Que mala suerte...- contestó la joven sin siquiera sospechar de la verdadera situación actual.
-Además tengo que hablar con Lee sobre un asunto.- volvió a decir acentuando su voz en ¡¡ASUNTO!!
-Bien, te espero arriba…- y tras eso se fue, dejando a los dos ANBUs y compañeros solos.
-Neji…
-Lee, no eres nada tonto ¿verdad?
-Te refieres a lo que encontré.
Neji abrió los ojos como platos.
-¿Alguien más lo ha visto?
-Pero es que…
-¡Solo contéstame!
-Iee, pero aun…- un suspiro de alivio salió de los labios del Hyuuga.
-Lee, supongo que ya lo sabes…- dijo resignado al final. Ya no había nada que ocultar.
Lee tragó saliva sonoramente antes de contestar algo. Estaba bajo presión, en especial cuando tienes un par de ojos capaces de verlo todo mirándote fijamente.
-¿Es lo que creó que es?- preguntó Lee con un tono de voz sumamente nervioso.
-Depende de que es lo que creas.- contestó el ANBU de forma hermética y fría, cualidades típicas en él.
-Es una ecog…
-No lo digas tan fuerte.
-Entonces sí es.- lo miró de soslayo a Neji, sus mejillas estaban de un color rosado que parecían cerezas. Sus ojos se mantenían cerrados al tiempo que una risa cómplice se escuchaba por parte de la Bestia Verde de Konoha. –¡¡No lo puedo creer!!
-Lee, solo prométeme que no le dirás a nadie.
-Tenten y tú…
-Lee
-Ustedes…
-No lo grites
-KYAAAAAAAAAAAAAA ¡¡No lo creo!!Ustedes van a ser…!!
-¡Que no lo grites!
Lee terminó de recuperarse de su sorpresa. Tomo aire y siguió hablando.
-¡¿Entonces?!...- dijo recordando -¡¿Eso era la primera foto del pequeño futuro Hyuuga?!
"Y ya empezó…"
-Hai, Lee. Pero no se lo digas a nadie, de acuerdo.
-Entiendo. Quieren disfrutarlo un poco más. No hay problema.- dijo levantando el dedo pulgar con su pose de chico Guay. Neji solo pasó su mano a su frente, masajeando su sien en señal de reflexión. Ahora como se lo iba a decir a Tenten que ya Lee conocía lo de su embarazo. Y para empeorar las cosas había sido culpa de él mismo. Si hubiera hecho caso a lo que Tenten le había dicho no estaría en esa situación. Pero no podía ser tan malo…
-Y ¿cuando piensas decirlo a los demás?
-Eso aun no lo sabemos, queremos tomarlo con calma. Y cuando me refiero a calma es que todo quede en total silencio.
-Confía en mí. Nadie lo sabrá.
-Eso espero.
--To Be Continued-- Ojala les guste - ¡¡Viva el Ŋęįї‗ŧểŋ!!
