Capítulo V

Capítulo V

"Ataque a Konoha, peligra la futura generación"

Neji volvió a cerrar la puerta de su casa después de terminar de hablar con Lee. Subió pesadamente las escaleras y fue directamente a su habitación donde Tenten lo esperaba.

-¿Qué asunto tenias que hablar con Lee?

-Asuntos ANBU. Nada de que preocuparse.

-Ahhh… nada de que preocuparse, ya veo.

La miró fijamente. Su rostro irradiaba pasión, y de sus ojos brotaba amor puro. Como decepcionarla.

-Por supuesto.

Volvió a besarla recostando suavemente sobre la cama. Un ligero gemido salió de la boca de la kunoichi al sentir las fuertes manos de Neji acariciando su cuerpo, mientras retornaba al trabajo de quitarle la ropa. Las manos de Tenten iban recorriendo la suave a ancha espalda de Neji, al mismo tiempo que comenzaban a desvestirlo. Un beso en el delgado cuello de la joven fue bajando hasta mordisquear la delicada piel de su pecho. Se topó con el sujetador, que fue quitado con cierta delicadeza para que pudiera observar sus pechos.

-Estas algo romántico hoy.- comentó la joven. Pocas veces Neji era así romántico y delicado con ella, pero ese día quería tratarla como si de una muñeca de porcelana se tratará.

No dijo nada, solo siguió besando cuidadosamente la piel de su abdomen, un abdomen que aun era plano y terso pero que muy pronto comenzaría a crecer y a crecer albergando al pequeño ser que ahí se iba desarrollando.

-¿Me querrás aunque este barrigona y fea?- preguntó una voz tímida y cariñosa captando la atención de su compañero.

-Pienso…- siguió besando esta vez ascendentemente hasta llegar a tocar sus labios con los suyos… -Pienso que te veras muy bien con esa barriguita.

Los ojos de la kunoichi se abrieron de par en par. ¿Escuchó bien o era solo su imaginación?

Nunca había escuchado a Neji hablar así, siempre era hermético cuando de dialogo se tratara, y peor cuando le hacían preguntas como esa. Al parecer la paternidad lo estaba cambiando poco a poco.

-¿Pasa algo?- preguntó él al notar como Tenten detenía sus besos y caricias.

-Nunca me habías dicho algo así.

-¿Así como?

-Así tan… lindo y dulce.

-No se por que te sorprendes.

Siguió besándola, mientras sus manos recorrían sus piernas, tocando sus muslos. Respiraba su aroma, su perfume natural. Bajo de nuevo hasta su cuello, para seguir mordisqueando quedamente.

-Neji… Neji.- pero no le escuchaba, estaba lo bastante entretenido.- Neji, espera…- posó una mano en su pecho como señal para que se detuviera, pero nada.- Neji, en serio… no me siento… muy bien…

Por fin reaccionó.

-Creí que también querías.

-Sí quiero, pero… ahora no me siento muy bien.

-Justo ahora.

-Sí.

-Bien…- parece que la diversión tendrá que esperar.

Se recostó un poco hasta que se le pasará el malestar. Neji abrió un poco más las cortinas del cuarto, dejando que la luz iluminará la cama.

-Mejor duerme, así te pasará más rápido.

-Solo necesito un minuto.

Siguió con la mirada fija en el horizonte que se podía divisar a través de la ventana.

-¿Estas molesto?

-No.- contestó con una voz que a pesar de su respuesta indicaba todo lo contrario.

-Seguro.

-Sí, preocúpate más por ti.

-Bien…

-Bajaré a la cocina.-y sin ninguna explicación dejo sola a la confundida kunoichi.

-"Por supuesto que no estoy molesto, solo estoy…"- no sabia que pensar. N o sabia si estaba molesto por la falta de ese momento intimo. De pronto el hecho con Lee le invadió la mente. Aun no le había mencionado nada, y peor que había sido por su culpa.- "Lo que me faltaba…" – ahora el problema no solo era decirlo, sino cuidar que Lee no abriera la boca, pero conociéndolo seguro se le saldría en cualquier momento y… mejor era pensar en como decírselo a los demás antes de que se enteraran por boca de Lee.

Escucho unos ligeros pasos bajando los escalones. Giró un poco su cabeza y posó su vista en su esposa.

-Creí que te sentías mal.

-Solo necesité de un minuto.

-Aun así no deberías esforzarte.- la vio, tenia puesto su traje de siempre así que supuso que de seguro no quería continuar lo pendiente.

-Estas algo serio.- dijo al ver la fría mirada del Hyuuga posada en ella. Un mirada muy incomoda para ella.

-No lo estoy, solo me parece que deberías descansar más.

-Que ya me siento mejor.- dijo algo molesta por lo anterior.

-No pareces estar mejor.

-Lo estoy, como siempre estas exagerando.- dijo acariciando su cabeza disimulando el ligero dolor de cabeza que tenia

-No intentes hacerte la fuerte, Tenten. Si te sientes mal…

-Que estoy bien, y no me digas que intento hacerme la fuerte. – por los cielos que insistente, ese comentario la hizo molestarse un poco, ya que ella era "algo" sensible cuando del asunto de ser fuerte o débil se tratara. Y ahora que estaba embarazada…

-Mph… si sigues así terminaras empeorando o enfermando.

-Eso es asunto mío si termino así como tú dices-

-¡¿Acaso olvidaste que estas embarazada?!

-¡Y por eso mismo, odio que me digas esa clase de cosas, tú me conoces bien!

-Ahora dudo de eso.- dijo con un tonito sarcástico que hizo irritar más a Tenten.

-¡Así es, tienes razón! ¡Definitivamente tú no me conoces para nada!

-¡Si eso piensas nunca más volveré a preocuparme por ti!

-¡Bien, no te estoy pidiendo que lo hagas!

-¡Siempre eres tan cerrada y…!

-¡Y que, Neji! ¡Tú no te quedas atrás, no te creas un angelito!

-¡Tú tampoco lo eres! ¡Sabes, a veces desearía que tú…!- no siguió hablando puesto que lo que estaba a punto de decir era tan hiriente como una puñalada directo al corazón. Neji le dio la espalda a la vez que intentaba controlar su respiración algo agitada por la pelea verbal.

-…que me muriera…- una pequeña y casi invisible lágrima surcó su mejilla leyéndole prácticamente la mente al Hyuuga.-… que desapareciera y te dejara en paz… eso quieres…-

El Hyuuga volteó su rostro para encontrarse con el de Tenten. Su mirada fija en el suelo, y a la vez un pequeño charquito salado en él.

-Tenten yo…

-Cállate… no me digas nada… has dicho suficiente…

-Tenten yo no…

-¡¡Que te calles!!- y tras eso salió corriendo del dormitorio, cruzando la puerta de su casa y dirigiéndose sin rumbo, aun tratando de comprimir el llanto.

Neji ni se inmutó. Sabía lo que había querido decir. Y seguramente Tenten no querría verlo por un buen tiempo.

"Soy un idiota"

……………

-Te odio Neji.- la joven kunoichi no se detenía. Quería alejarse lo más rápido de ese lugar, y de la persona que más amaba en el mundo, pero que en ese instante era el ser más odiado y repudiado de toda su vida. –Te odio.- posó su mano en su vientre, acariciándolo levemente. –Tú no tienes la culpa…

……………

Hyuuga Neji seguía caminando. Al igual que Tenten quería alejarse lo más rápido posible de su casa, de su dormitorio, de todo. Un poco pensativo y realmente preocupado por lo que había pasado. ¿Qué acaso era tan idiota? ¿Cómo siquiera se le pasó eso por la mente?

Una pelea estúpida había desatado todo eso, y conociendo la actitud del Hyuuga y su poca paciencia fue la razón principal que hizo explotar la tormenta. ¿Es que no sabia como las mujeres embarazadas se ponían de actitud ante incluso la más mínima reacción, y peor tratándose de Tenten? Ella era una de las kunoichis que tenían un temperamento… Suspiró. Quizás debía esperar hasta la noche, y tal vez ella ya había regresado a casa. Tal vez le abofetearía a penas lo viera, le echaría por una noche o dos hasta que se le pasara.

Pero ¿a quien engañaba? Lo que había pasado era suficiente como para separarse completamente.

"Separarnos…" pensó. No, eso no. El la amaba intensamente, aunque le costara una vida entera demostrarlo, pero por eso la amaba. Porque ella lo conocía mejor que nadie y lo quería tal y como era, sin ningún cambio. Siempre le decía eso, siempre le hacia sentir tan bien. Y ahora pensar en separación fue uno de los sustos más grandes de su vida. Y peor ahora que esperaba un hijo de él. Un hijo de ambos.

Un halcón voló sobre su cabeza. Una señal que él conocía perfectamente. Algo peligroso pasaba, estaban atacando la aldea. Y era en el área este, cerca del muro de vigilia. Saltó de tejado en tejado directo al lugar indicado. A lo lejos se divisaba una pequeña nube de humo a causa de tal vez alguna explosión. Ya estaba comenzando.

-Neji. ¿Cuál es la situación?- preguntó la voz de otro ANBU conocido quien también se dirigía a la zona atacada.

-Aun no hay reportes de daños mayores. Solo parece que han destruido los muros este. Sabes que hacer, Kiba.

El joven asintió y se separó del camino de Neji. Directamente a su posición junto con su fiel perro.

Llegó y lo que encontró fue un desastre. Y a los causantes de todo eso.

-"La Aldea de la Nube"

Así es. La Aldea de la Nube estaba atacando Konoha, rompiendo su acuerdo de paz de nuevo. Un acuerdo realmente doloroso para Neji al recordar los hechos pasados que trataba de borrar de su memoria.

"Kuso"

……………

Tenten seguía sin perder el rumbo. Todo iba bien hasta ahora. Nada anormal, solo la misma ira y rencor que ya estaban comenzando a disiparse. Hasta que…

"BOOM"

Una fuerte explosión se escuchó muy cerca del lugar. Junto con una ola de humo que le hizo imposible ver por donde iba. Y los gritos de los aldeanos no se hicieron esperar.

-"Diablos"

Trató de disipar el humo, y su mirada se fijó en los invasores. Cinco ninjas dispuestos a destruir ese lado de la aldea.

Evitar las peleas, recordó. Evitarlas a toda costa era lo único que tenia en mente. Pero no podía irse así como si nada. Aunque sea algo tenia que hacer, era una Jounnin.

Trató de alejarse del lugar, pero un grito la hizo retroceder.

-¡¡No!!

Una mujer estaba a punto de ser atacada cuando.

-Ni siguiera se te ocurra.- una Kunai rozó el brazo del ninja agresor. Logrando así que la mujer logrará escapar, pero esta vez enfocando la atención en Tenten.

-Una kunoichi cree que podrá vencerme.- se le oyó decir mientras se acercaba más.

-Un paso más y estas muerto.-dijo mientras invocaba un Fuuma Shuriken.

No espero al ataque y lanzó el shuriken gigantesco directo al oponente, logrando herirlo, mas no de gravedad.

Aprovechó el descuido y retomó rumbo, pero una nueva nube de humo le impidió la visión.

"kuso"

Una kunai pasó cerca de su rostro, por lo menos dándole una idea de donde estaba su oponente. Pero las palabras de Neji volvieron a su cabeza.

-Nunca bajes la guardia.

Logró esquivar el golpe volviendo a la realidad. Arrojó unos cuantos shurikens, disipando el humo un poco. El enemigo ya no estaba.

Muro Este…

Neji seguía en media batalla. Solo unos cuantos ninjas que no podían estar a su altura fueron derrotados fácilmente.

Solo tenia que…

-"Tenten…"

Su mente se desconcentró por una fracción de segundo. Pero por que había pensado en Tenten en esos momentos.

Un ligero palpitar de su corazón lo hizo detenerse en seco.

"Tenten"

…………

Su cuerpo chocó contra el muro, cayendo bruscamente contra el piso.

Trató de ponerse de pie, pero un agudo dolor en su vientre le impidió hacerlo.

-Te dije que una kunoichi no va a vencerme.

El dolor se intensificó al punto de ser insoportable y tortuoso. Una lágrima se escapó de sus ojos al tiempo que intentaba ponerse en pie nuevamente, incapaz por segunda vez siendo victima del dolor.

-¿Qué sucede? Tan pronto te rindes.

Comenzó a acercarse a paso lento. Otras lágrimas rodaron por sus mejillas al saber que no podía hacer nada.

-Neji…- un ligero susurro salió de sus labios.

-Nadie vendrá a ayudarte. Estas…

Pero un golpe sordo lo hizo callar. A la vez que se escuchaba el cuerpo del ninja intruso caer al suelo.

-¡¡Tenten!!- se acercó a su cuerpo inmóvil. Un pequeño grito se escuchó de la boca de la kunoichi cuando Neji la tomaba entre sus brazos.

-Ne…ji… me duele…mucho…- dijo mientras trataba inútilmente parar el dolor tocando su vientre.

El joven Hyuuga no esperó más y salto lo más alto que pudo, yendo directo al hospital.

-Tranquila Tenten, todo va a salir bien.- una voz quebrada y angustiosa trató de tranquilizarla a la vez que saltaba alto dirigiéndose directo al hospital.

-No… quiero… perderlo…Neji, por favor…- dijo esta vez la voz de Tenten llena de dolor a la vez que más lágrimas caían por sus mejillas.

Neji lo que hizo fue ir más rápido. Lo más rápido que pudo antes de que sea demasiado tarde.

-Todo va salir bien, te lo prometo.

……………

Llegaron al hospital al instante que el dolor era insoportable. Entró corriendo mientras la kunoichi estaba en sus brazos ahogando gritos de dolor

-¡Necesito ayuda ahora!

Varios médicos llegaron corriendo a la vez que Shizune se hacía paso para ver lo que pasaba.

-Neji-kun ¿Qué ocurre?

-Necesito ayuda, es Tenten.

Shizune miró a Tenten. Sus ojos estaban cerrados fuertemente y tocaba su vientre constantemente.

-¡Traigan un camilla!- sospechó lo peor, y así era. Estaba en riesgo de aborto y si quería evitar una tragedia tenía que actuar rápido.

Dos enfermeras trajeron una camilla en la cual Neji dejó a Tenten.

-No te preocupes Neji-kun, haremos todo lo posible.- dijo Shizune, pero hacer todo lo posible no era suficiente. Sintió como su mano era tomada por una más pequeña y temblorosa.

-Gomen…- la voz de Tenten se oía débil y áspera. Apretó su mano junto con la de ella sin decir nada. Un acto mudo que expresaba desesperación e impotencia.

Sus ojos se cristalizaron levemente mientras veía como la camilla de Tenten se alejaba para entrar y desaparecer en la sala de emergencias.

Calló sentándose en una de las bancas de la sala de espera. Ahora solo quedaba aguardar y rezar por que todo saliera bien, por que Tenten y su hijo salieran ilesos y sanos, y que todo lo que pasó quedara enterrado en el pasado. Pasó sus manos a su rostro, ocultando las lágrimas que ya brotaban de sus opalinos ojos.

"No puede ser… No puede ser"

-Neji.

Él aludido alzó la mirada limpiando las lágrimas para encontrarse con el actual Sannin y esposo de su prima Hinata.

-Naruto ¿Qué haces aquí?

-Buscándote, te necesitan en el muro este.

-¿Nani?

-Pero ¿Qué haces aquí? Muévete.

-No puedo ir.

-Pero ¿Por…?

-No puedo ahora.

-¿Por qué?

Neji bajó la mirada antes de decir cualquier cosa.

-Tenten…- dijo casi en un susurro

-¡¿Qué le ocurre a Tenten?! – preguntó el joven al oír el nombre de la kunoichi.

-Naruto solo… no puedo ir, no voy a ir. Pueden encargarse ustedes.- dijo parándose y dándole la espalda a Naruto –Ella me necesita más que nadie…- volvió a susurrar.

-Bien- dijo dándole también la espalda- cuida de ella- y desapareció.

Sus manos se cerraron fuertemente, al igual que sus ojos. Sintió como todo el peso del mundo caía sobre él. Nuevas lágrimas rodaron por sus pálidas mejillas. Golpeó la pared con algo de fuerza mientras agachaba su cabeza.

-Por favor… por favor…