Capítulo VI
"Perdóname, por favor…"
Pasó una hora desde que Tenten seguía siendo atendida, y él seguía esperando con los ojos cerrados. Una maldita hora sin tener noticias del estado de Tenten y su hijo. Una maldita hora mientras el miedo y la desesperación se habían apoderado de él.
El tictac del reloj seguía torturándolo. No había nadie en el hospital, solo unas cuantos médicos. El resto estaba fuera por si algún herido los necesitaba durante el ataque a la aldea. Y suponiendo el estado de Sakura ella no estaría involucrada en todo ese revuelo, así que había que esperar a que Shizune acabara.
El ataque a la aldea. Ahora eso era lo más remotamente importante. Lo único que tenía en mente era Tenten.
-"Mierda"
Se puso en pie y comenzó a caminar en círculos. Los nervios lo estaban matando al tiempo que veía como el reloj seguía y seguía pasando. Un grito ahogado proveniente de la sala de emergencias lo hizo detenerse en seco, reconociendo a la dueña de aquella voz. Dejó que sus impulsos lo guiaran y corrió directo a la sala de emergencias. Pero antes de atravesar las puertas un médico lo detuvo.
-Neji-san.
-¿Qué ocurre? ¿Qué ocurre con Tenten?
-Lo siento pero no puede pasar.- respondió interrumpiendo el paso del Hyuuga a la vez que le impedía seguir más de lo que estaba.
-¡¿Cómo?! ¡¿Por qué?!- estaba comenzando a perder la paciencia. Era Tenten quien estaba ahí, y no podía estar junto a ella. El solo oír su grito fue como una flecha atravesando su corazón, tenía que verla.
-Tiene que esperar en la sala.
-¡Es mi esposa la que está ahí dentro!- contestó más molesto y desesperado.
-No puede entrar. Tiene que…
-¡No voy a quedarme aquí sin saber como está mi esposa!- dijo de nuevo con un tono de voz más severo, pero también uno que señalaba su preocupación
-Demo…
Sintió como pasos rápidos se acercaban. Giró su rostro para encontrarse con la Hokage corriendo hacia él.
-¡Neji! ¡¿Qué ocurrió?!
-Tsunade-sama.
-¡Tsunade-sama!- una cuarta voz se escuchó detrás de ellos.
-Shizune, ¿Qué fue lo que pasó?
-Es Tenten-san, está en estado crítico, necesitamos su intervención de inmediato.
"Estado crítico" esas palabras le helaron la sangre a Neji, ahora si que estaba completamente asustado. Dios, no podía estar pasando. Todo su mundo se estaba desmoronando poco a poco. Su felicidad estaba en juego a muerte. ¿Y si perdía al bebé? No, eso no podía pasar. Si perdía a su hijo él quedaría devastado. Y Tenten… Dios, ella que era la más ilusionada, quedaría destrozada, devastada. Querría morir. Querría desaparecer. La sola idea lo dejó aterrado.
Tsunade no dijo nada y entró directo a la sala, dejando a Neji, otra vez solo y más desesperado.
-No… por favor, por favor…- volvió a repetir esta vez rezando con todas sus fuerzas y fe. Se apoyó en la pared, resbalándose hasta caer sentado en el piso, sus ojos volvieron a cristalizarse ligeramente. –Por favor… por favor…
……………
Pasó 1 hora más cuando la Hokage volvió a cruzar la puerta de la sala de emergencia.
-Neji.
-Tsunade-sama ¿Cómo están?- preguntó acercándose hacia la Hokage apenas oyó abrirse las puertas.
-Tranquilo, ambos están bien, pero aun esta en tratamiento.
Los ojos de Neji parecieron relajarse y tensarse al mismo tiempo. Tal vez por alegría, o por el tiempo de tortura que tuvo que pasar. Sea como sea lo único importante era que ambos estaban bien. No pudo disimular una sonrisa que apareció en su rostro.
-¿Puedo verla?
Esta vez una sonrisa apareció en el rostro de Tsunade a la vez que asentía levemente.
-Pero trata de no sobre esforzarla, aun esta muy delicada. Además aun no despierta, esta realmente cansada.
No espero más y entró rápidamente. La buscó con la mirada. Justo al lado de una ventana semi cerrada había una cama, en la cual dormía Tenten. Se acercó a paso lento sin parpadear. Cuando ya estuvo al pie de la cama extendió su mano, una mano dudosa y algo nerviosa, pero delicada al acariciar el rostro de la joven, como casi temiendo lastimarla.
Un ligero suspiro se oyó de los labios de la kunoichi al reconocer ese suave tacto, aun estando dormida reconocía la piel de Neji junto a la suya.
Los demás presentes salieron para dejar a la pareja solos.
Su mano fue bajando hasta su hombro, acariciándolo nuevamente. Siguió bajando por su brazo hasta llegar a su mano izquierda. Notó que en su otra mano tenía puesto un suero. Apretó la pequeña mano mientras cerraba los ojos, recordando las imágenes pasadas. Imágenes que quería borrar para siempre de su memoria.
-Lo siento…- casi un susurro inaudible, pero palabras al fin y al cabo. Palabras que fueron oídas por la joven.
-No te disculpes…-dijo en voz queda y débil. Al oír su voz Neji se acuclilló hasta quedar a su altura, y volvió a acariciar su rostro dulcemente.
-No hables, descansa.
-El bebé…
-Tranquila…-dijo de nuevo acariciando su mejilla –el bebé esta bien, ahora descansa.
-Gracias a Dios…
Cerró los ojos mientras el cansancio inevitable se apoderaba de ella nuevamente, sintiendo la mano de Neji acariciándola una vez más, meciéndola en un relajante sueño.
Tsunade volvió a entrar dirigiéndose hacia Neji después de haberles dado tiempo casi suficiente.
-Neji, necesito hablar contigo afuera. Mientras tanto Tenten será trasladada a otra habitación.
-Hai.
Ambos salieron y fueron directo a una oficina cercana. La Hokage se sentó en un escritorio que ahí había, mientras Neji solo seguía de pie.
-¿Qué fue lo que pasó Neji?
-¿Nani?
-Tenten seguía todos los cuidados necesarios, además cuando fue a su última consulta todo estaba en orden. Pero cuando la vi hoy realmente su estado era grave, sumamente grave. Tenía una hemorragia interna realmente fuerte, por eso te pregunto ¿Qué fue lo que pasó? Una hemorragia así no se causa solamente por la tensión o el estrés.
-Fue durante el ataque a la aldea. Algunos ninjas intrusos la atacaron.- un pequeño minuto de silencio inundó la oficina
-Ya veo.- suspiro, no tan convencida -Ahora esta estable, pero aun así debe recibir cuidados dobles, dentro de un mes volverá a su vida normal y en 1 semana le daré el alta.
-Hai.
-Habrá también una que otra complicación, pero si se cuida todo saldrá bien. Ahora si quieres puedes regresar a verla.- se puso de pie caminando directo a la puerta. –te llevaré a su habitación, sígueme.
Ambos fueron directo a la habitación de la joven.
-Cuídala, más ahora.
Entró y se sentó en una silla que estaba al pie de la cama. Seguía dormida, su piel estaba algo pálida. Era lógico. Sonrió. Todo iba a estar bien de ahora en adelante. Él se encargaría de que nada malo le volviera a pasar. Nunca más.
……………
Ya había caído la noche, cerca de las 6:30 de la noche Tenten volvió a despertar. Y lo primero que vio fueron los nacarados ojos de Neji a su izquierda. Estaba sonriendo, una sonrisa como la vez que le dijo que estaba embarazada. Como la vez que contrajeron nupcias. Como su primera vez en la intimidad.
Una sonrisa única. Una sonrisa sincera marcada en sus labios.
-Al fin despertaste.- murmuró con un tono calmado y algo cálido.
-Neji…
-¿Cómo te sientes?
-Cansada… pero mejor.
Acarició su mano, pasando a su mejilla.
-Me alegro.
Se miraron por un momento, ella con esa típica mirada dulce que nunca cambiaba, y él… bueno, él tenía su siempre vacía mirada, pero para Tenten esa mirada bastaba para saber lo mucho que había sufrido momentos atrás.
Mucho sufrimiento. Solo el hecho de pensar en llegar a perder a cualquiera de las dos personas más importantes de su vida.
Siguieron mirándose, sin decir nada. Ninguno de los dos quería decir nada. Temían arruinar el bello y pacífico momento que reinaba con algún recuerdo mal llevado.
-Aun me duele un poco…
-Es normal, luego pasará.
De nuevo esa sonrisa única que cautivaba a Tenten a cada instante.
"Toc, toc"
-Yo abro.
Neji se acercó a la puerta y… oh, sorpresa. Su querida prima acompañada por Naruto estaba ahí con un pequeño paquete en las manos.
-Neji-nissan (N/A: supongo que algunos hábitos nunca cambian) ¿Podemos pasar?
-Adelante.- dijo abriendo la puerta ligeramente
-Hinata.
-Tenten…-se acercó hacia donde estaba su amiga recostada.- ¿Cómo estas?
-Bien, estoy bien ahora.- Hinata suspiro ligeramente.
Neji y Naruto seguían junto a la puerta, viendo como Tenten ya se veía un poco más repuesta.
-Me alegro que este bien.
Neji solo se quedó en silencio, volviendo a ver a Tenten en la cama. Aunque estaba ya algo repuesta, aun tenía una expresión demacrada en el rostro. Y quien no estando en su situación…
-Tenten, toma… un regalo que compré desde hace tiempo, pero no encontré oportunidad para dártelo.
-Arigatou, Hinata.
Tomó el paquetito envuelto en papel lila. Lo abrió y se encontró con un lindo par de pequeños calcetines blancos. A Tenten le brillaron los ojos con solo ver el regalo.
-Arigatou, Arigatou Hinata…- dijo tomando los calcetincitos en sus manos, tenían pequeños tiras azules, y su tamaño era minúsculo -…quisiera abrazarte, pero…
-No, está bien… entiendo, no te esfuerces.
-Arigatou.- volvió a decir acercando los calcetincitos esta vez a su mejilla, sintiendo la suave tela.
-Me alegro que te gustaran.
-Me encantan.
-Tenten. Que bueno que estas bien.- dijo una voz acercándose a la joven.
-Naruto, Arigatou. ¿Pero cómo se enteraron?
-Neji fue… bueno en realidad no lo dijo de esa forma, solo dijo que estabas aquí, y al juzgar la expresión que tenia en ese momento supuse que era algo grave.- le respondió nuevamente el joven rubio.
-En serio…- "la expresión que tenía…" pensó Tenten mientras una risa sorda se dejaba escapar. Debió haber estado arrepentido por la "pelea" anterior. Y más le valía, con todo lo que Tenten había padecido, era lo menos que podía hacer.
-Y… ¿Cuándo regresarás a casa?
-En 1 semana.- interrumpió el genio Hyuuga acercándose a paso lento.
-Sí, solo 1 semana… una larga semana atrapada en esta cama.- dijo Tenten con un notable desanimado tono.
-Espero que te mejores Tenten, ya tenemos que irnos…- dijo Hinata a su amiga mientras se ponía en pie- Minato suele no poder dormir…
-Sin el dulce abrazo de las buenas noches de mamá- dijo Naruto algo divertido
-Ya veo. Aunque sea el consentido extraña mucho a mamá.- dijo también divertida Tenten
-Hai, pero solo es cuestión de tiempo para que ustedes también estén así.
-Naruto…-le reprochó algo apenada Hinata.
-Bueno, creo que tiene algo de razón.- rió divertida Tenten al solo simple hecho de pensar en encontrarse con un bebé acurrucándose en sus brazos tratando de dormir la siesta, o un pequeño niñito caminando con pasos de pingüino tratando de llegar hasta papá. –no crees ¿Neji?
-Hai, supongo.
-Entonces no retiramos, Tenten, Neji-nissan.
-Hai, hasta luego.
-Cuídate.- y cerraron la puerta dejando a la pareja solos… otra vez.
-Tenten…
-¿Neji?
-Yo… de verdad lo siento.
-Ahora no quiero pensar en eso… quiero dejarlo bien enterrado en el pasado- dijo bajando la mirada un poco, observando sus manos detenidamente, como tratando de evitar lo inevitable. Siempre era así. Cada vez que ocurría un hecho desagradable, en vez de retenerlo, prefería olvidarlo para no causar más daño. Pero Neji, tenía que decirlo, sino no la culpa lo iba a torturar de por vida.
-Tenten…- ahora se escuchó su voz cerca de su oído. –De verdad, lo siento…- y tras decir eso y depositar un ligero beso en su mejilla, la abrazó por detrás. Consolándola, protegiéndola de cualquier otra cosa que pudiera intentar dañar su felicidad. Se quedaron así, sintiendo el perfume natural que ambos desprendían, y un ligero rastro de sal provocado por una lágrima fugitiva en sus rostros. – de verdad lo siento… estuve a punto de perderte, de perder a nuestro hijo, perdóname.
-Yo también lo siento…
Aun abrazados, permanecieron hasta que sintieron que el tiempo se detenía para solo darles paz y tranquilidad a ellos… ellos, quienes sus lazos se fortalecían a cada segundo, a cada instante, más y más fuerte.
……………
Mientras tanto, otra pareja salía del hospital para ir directo a su casa. Pero esperen… aun faltaba algo por hacer.
-etto, Naruto. Tengo que retirar unos papeles aquí.
-ohh, entonces ve, te espero en la puerta.
Y tras decir esto la muchacha se dirigió directo al laboratorio a retirar los "papeles"
-Hinata-san ¿cómo se encuentra?- pregunto una enfermera sentada al otro lado de la ventanilla del laboratorio.
-Bien, gracias… em ¿Dónde está Sakura?- preguntó al notar como la joven a quien le había encargado dichos "papeles" no estaba.
-Sakura-san no se encuentra, de hecho no vendrá por un tiempo por su estado, normas de Sasuke-san.
-Entiendo, ¿no dejó algo para mí?
-Sí claro…-dijo buscando en uno de los cajones, sacando una carpeta. –aquí tiene.
-Arigatou.- tomó la carpeta y se retiró. En el camino iba decidiendo si verla ahora o esperar a llegar a casa.
Mejor llegar a casa n-n… así no le daría un ataque de nervios en medio hospital.
-Hinata, nos vamos…
-Hai, Naruto- y tomando el brazo del joven, como siempre lo hacía, fueron caminando. Uno calmado y otra no tan calmada.
……………
Oki, Oki… espero que les haya gustado… dejen reviews… gracias por los reviews recibidos. Trataremos de satisfacer a todos… bueno, nos despedimos… bye bye…
¡¡Viva el Ŋęįї‗ŧểŋ!!
