DESTINO OSCURO.
Capitulo 8: Ideas secretas.
De un momento a otro el rubio se vio a si mismo en un lugar muy oscuro y frente a el estaba el gigantesco zorro acostado en la oscuridad mirándolo fijamente.
- Veo que ya comienzas a recuperarte. – dijo Naruto sonriendo.
- Mas respeto mocoso, sin mi ayuda hubieras muerto por ese veneno, ¿Quién crees que te mantuvo vivo todo ese tiempo?, gaste todo mi chacra evitando que ese veneno te matara. – dijo Kyubi muy molesto por la falta de respeto del joven.
- Lo sabia, pero no se por que estas tan molesto. – dijo Naruto mirando fijamente a la gigantesca bestia.
- ¿Cómo que por que?, ¿Por qué estas tan calmado en este lugar?, ¿Qué haces ofreciéndote a ayudar a esa chica?, ¿Por qué aun permaneces en este lugar?, anda habla. – dijo Kyubi muy molesto.
- Aun tienes tu mente dormida verdad. – dijo Naruto sentándose en la oscuridad.
- ¿A que te refieres? – dijo Kyubi un poco molesto por el comentario.
- Yo se que tu me mantuviste con vida luego de que Madara me ataco con ese veneno pero no es por ofender pero no pudiste sacar ese veneno y a ese paso hubiéramos muerto, ellos nos trajeron hacia acá y nos curaron. – dijo Naruto muy serio.
- Si, es verdad. – dijo Kyubi un poco pensativo.
- No solo eso, además de curarme me trataron bien, les mostré mis recuerdos en donde vieron claramente lo que me paso de niño y lo de la masacre que hicimos y mira, no nos han hecho nada, me están tratando muy bien pero por que. – dijo Naruto mirando al kitsune.
- Algo quieren. – dijo Kyubi muy sorprendido.
- Exacto y considerando la situación en la que se encuentra Konoha resulta obvio que quieren que los ayude en la guerra, no creo que haya otra razón para este trato tan amable conmigo. – dijo Naruto sonriendo un poco.
- Vaya, durante todo este tiempo te has hecho muy inteligente. – dijo Kyubi muy orgulloso.
- Lo se, además podemos aprovechas que estamos aquí para ver las debilidades de la aldea para que cuando vengamos con los chicos sea mas fácil tomar la ciudad. – dijo Naruto levantándose y mirando al zorro de nueve colas.
- ¿Y que pasa con la chica? – dijo Kyubi un poco confundido.
- ¿Qué pasa con ella? – dijo Naruto un poco serio.
- Pues, ¿para que la vas ayudar? – dijo Kyubi mirando al rubio.
- Sabes que no me gustan las injusticias y eso es exactamente lo que hacen con ella, si le gana a su padre será libre de hacer lo que quiera, además por lo que me dijo me di cuenta que su padre debe ser una persona prepotente y con aires de superioridad, que mejor sorpresa que su hija a la que llama inútil le de una paliza. – dijo Naruto muy contento.
- Buen punto, además es bastante linda. – dijo Kyubi sonriendo pervertidamente.
- No comiences de nuevo. – dijo Naruto un poco molesto.
- Hay vamos, como si no le hubieras echado el ojo ya, mientras estemos aquí podremos divertirnos un poco. – dijo Kyubi riéndose pervertidamente.
- Tu solo piensas en eso ¿verdad? – dijo Naruto con un poco de fastidio.
- Mira quien habla. – dijo Kyubi riéndose con fuerza.
- Podemos terminar con esto, ya casi llegamos a la torre del Hokage. – dijo Naruto mirando al zorro.
- De acuerdo, yo seguiré descansando, debo recuperar todo mi poder rápido, me fastidia estar así de débil. – dijo Kyubi cerrando los ojos.
- ¿En cuanto tiempo recuperar todo tu poder? – dijo Naruto muy serio.
- En siete días máximo. – dijo Kyubi bostezando.
- Bueno, concéntrate en recuperar tus fuerzas que yo me ocupo de todo. – dijo Naruto desapareciendo de la oscuridad y regresando a su cuerpo el cual estaba llegando a la torre.
Entro en ella sin mucho problema ya que los guardias en cuanto lo vieron llegar se hicieron a un lado, camino por el pasillo y vio a una mujer de cabello negro y piel bronceada tratando de cargar unos papeles pero a duras penas podía mantener el equilibrio, de repente se fue hacia adelante por el peso de los papeles que cayeron regados por el suelo pero extrañamente ella no, noto que había chocado con algo o mas bien con alguien.
Alzo la vista para encontrarse apoyada en el pecho de un hombre de cabello rubio y de aspecto salvaje y elegante a la vez que la miraba con unos ojos penetrantes y tenebrosos produciendo extrañas sensaciones en la mujer.
- ¿Se encuentra bien? – dijo Naruto en un tono de voz respetuoso pero casi sensual.
La mujer tenia el rostro totalmente rojo y solo asintió mientras el joven la ayudaba a ponerse de pie y continuaba con su camino dejando a la pelinegra sumida en sus pensamientos.
- Y después no eres tu el que buscas a las chicas. – dijo Kyubi en la mente del rubio.
- No soy yo, son ellas. – pensó Naruto mientras reía por lo bajo.
Llegaron hasta una puerta y tocaron, la puerta se abrió dejando ver a la rubia que al ver al joven lo dejo pasar de inmediato.
El joven entro en la habitación en la que estaba el anciano del tercer Hokage junto con otros dos ancianos y por ultimo un hombre al que le faltaba un brazo y se veía muy lastimado.
- Hasta que por fin llegas. – dijo la anciana muy seria.
- Me quede viendo la villa y recordando los buenos tiempos. – dijo Naruto de forma un poco sarcástica.
- Queremos hablar contigo de un asunto muy serio. – dijo la anciana un poco ofendida por la forma tan irrespetuosa con la que el joven les hablaba.
- Me imagino, si no, no creo que me hubieran salvado la vida así de fácil sin esperar algo a cambio o me equivoco. – dijo Naruto mirando fijamente a la mujer que a pesar de querer no fue capaz de enfrentar la mirada del joven.
- A decir verdad queremos tu ayuda en la guerra que se avecina con las otras aldeas ninjas, sabemos que eres el líder de un grupo de ninjas muy poderosos y queremos saber que quieres para ayudarnos. – dijo el anciano compañero de la mujer.
- Naruto, sabemos que tú mejor que nadie tienes tus razones para no querer ayudarnos, las personas están muy arrepentidas por lo que hicieron. – dijo Sarutobi muy serio.
- Ellos no están arrepentidos de nada, solo me aceptan ahora por que saben quien fue mi padre, para ellos yo sigo siendo el mismo. – dijo Naruto un poco molesto.
- Es posible, y se que debí decírtelo antes pero no pude, tu padre fue alguien muy famoso y temido en las otras aldeas ninjas, si hubieran sabido quien eras te habrían matado. – dijo Sarutobi un poco triste.
- A mi parecer eso hubiera sido mejor que dejarme vivir así. – dijo Naruto con los ojos cerrados.
- Trata de entender por favor, yo hice lo que creí correcto. – dijo Sarutobi muy triste.
- No te culpo, no siquiera a los idiotas que me atacaban de niño, ¿Quién puede culparlos?, un niño caminando por allí con la criatura que mato a sus seres queridos caminando libremente, al que culpo es al imbécil de mi padre, en que cabeza cabe que me iban a tratar bien esos infelices. – dijo Naruto muy enojado logrando atemorizar a los presentes.
- Imagino que no nos vas ayudar. – dijo Tsunade muy triste.
- Ya los ayude en el pasado, no pienso volver a hacerlo. – dijo Naruto muy serio.
- Explícate. – dijo la anciana algo curiosa.
- Hace 8 años, Orochimaru, imagino que lo conocen, fundo una villa que llamo Otogakure no Sato, en fin, el junto con al antiguo Kazekage iban a invadir Konoha durante la realización de los exámenes chunnin, me recluto para que lo ayudara pero en cuanto me dijo que el te iba a matar lo mate junto al Kazekage. – dijo Naruto mirando al tercer Hokage.
- Entonces, el que destruyo esa villa fuiste tú. – dijo la anciana muy seria.
- Así es, claro, después que mate a Orochimaru quedaron algunos ninjas que le eran leales y los elimine, pero otros decidieron unirse a mí y bueno, ahora están conmigo. – dijo Naruto bostezando un poco.
- ¿Te estamos aburriendo? – dijo el hombre al que le faltaba el brazo muy molesto.
- Un poco, pero la verdad es que aun estoy recuperando fuerzas y necesito descansar. – dijo Naruto estirándose un poco.
- Antes dinos, nos vas a ayudar o no. – dijo la anciana muy seria.
- Dentro de una semana exacta recuperare mis fuerzas, durante ese tiempo pensare en su propuesta. – dijo Naruto muy serio.
- De acuerdo, le pediré a un ninja que te acompañe hasta el hotel de Konoha, allí te quedaran durante tu estadía. – dijo Tsunade mientras escribía una carta y se la daba al joven.
- Hace poco mencionaste el nombre de Madara, ¿Que quisiste decir con eso? - dijo Sarutobi muy serio.
- Simple, el líder original de Akatsuki es Madara Uchiha, el y que se hace pasar por el líder son los últimos miembros que me faltan una vez que me recupere los voy a matar, ahora si me disculpan tengo mucho sueño. – dijo Naruto levantándose y guardando la carta en el bolsillo del pantalón. Salió de la habitación y vio un Ambu que lo esperaba, ambos salieron del lugar mientras los ancianos discutían entre ellos.
- ¿De verdad creen que nos ayude? – dijo el hombre al que le faltaba un brazo.
- Me temo Danzo-san que no tenemos mas opción que esperar a ver que decisión toma ese niño. – dijo la anciana muy molesta.
- Espero que Naruto pueda encontrar perdón en su corazón y nos ayude. – dijo Sarutobi muy triste.
En el hotel de Konoha el gerente del hotel escoltaba directamente al joven a su habitación, por orden de la propia Hokage debían darle la mejor que tuvieran, Naruto entro en la habitación la cual era por lo menos 5 veces mas grande que el pequeño apartamento que tenia cuando vivía allí, se despidió del gerente y cerro la puerta.
- Me pregunto ¿Qué tanto se van a humillar esos idiotas para que los ayude? – dijo Naruto sonriendo.
- No los vas a ayudar ¿verdad? – dijo Kyubi muy serio.
- Claro que no, pero ellos no lo saben. – pensó Naruto mientras se reía y se acostaba en la cama para dormirse y prepararse para un nuevo día.
- ¿Que piensas hacer? – dijo Kyubi un poco curioso.
- Pues primero, mientras este aquí, divertirme un poco, entrenar a Hinata y luego de que recuperes tu fuerza nos vamos de aquí y acabamos con los Akatsukis que faltan, esos ojos que tiene el líder me interesan mucho, creo que también tomaremos los de Madara para que respete y ya que estoy aquí probare a ver que habilidades me puedo conseguir. – pensó Naruto algo cansado.
- No sabes lo orgulloso que estoy de ti, eres más frio y calculador de lo que hubiera imaginado de cuando eras niño. – dijo Kyubi muy contento.
- Bueno, duérmete ya que mañana va a ser un largo día. – pensó Naruto mientras se quitaba la ropa y se quedaba solamente con unos pantalones.
Hola a todos, espero que este capítulo sea de su total agrado, gracias a todos los que se toman el tiempo para leer este fic.
Quiero agradecer especialmente a DragFire, a el caballero de la luna, a seirius, a Psyco-Kaye, a diana, a Javier de jesus, a Mireya Humbolt, a FAN BLEEDMAN, a Carlos, a Lilith, a Nagato, a Naruto Namikaze, a Hinata Uzumaki, a Kurumu, a Rahovart y a Darkness por haber dejado reviews en el capitulo anterior, son sus comentarios los que me motivan a seguir adelante.
Hay muchas personas que apoyan el que haya lemons en el fic así que nuevamente pregunto si los quieren, nos vemos en el siguiente capitulo y si tienen algún comentario, duda, queja y/o sugerencia no duden en hacerla.
Hasta el próximo capitulo y que tengan un buen día.
