LUZ DE DESTRUCCIÓN.
Capitulo 2 – Crisis.
Confusión, sorpresa, consternación, incredulidad, esas palabras no eran suficiente para describir las emociones y reacciones en los shinobis y kunoichis de Konoha al ver el rostro del líder de Akatsuki, nadie podía decir ni una palabra y no salían del estado de shock general en el que habían entrado al ver su rostro.
Su altura era la misma que la del pelinegro, cabello rebelde y en punta de un color rojo oscuro como la sangre y un poco largo en la parte de atrás en donde estaba atado en una pequeña coleta, piel ligeramente bronceada, tres marcas rojas en sus mejillas que se iban agrandando a medida que avanzaban hacia su cuello (Estilo Sesshomaru pero en lugar de dos serian tres), sus parpados eran de color negro al igual que la Esclerótica (La parte blanca que tenemos en los ojos), sus irises eran de color rojo oscuro como rubíes y su cornea presentaba un color dorado dándole una apariencia de fuego mientras que su pupila estaba alargada en forma vertical dándole una apariencia salvaje.
Unas líneas negras bajaban de sus ojos en forma de lágrimas (Como las de Tayuya cuando estaba en la fase dos del sello maldito), sus labios mostraban las puntas de sus colmillos los cuales eran más largos de lo habitual, su rostro no mostraba emoción alguna a excepción de una frialdad increíble.
- Na, Naruto. – dijo Sasuke en un susurro después de que pudiera salir del trance en el que había estado.
Aun no podía creer lo que veía, la persona frente a el en esos instantes era su mejor amigo el cual había perdido la vida hacia cuatro años en la última batalla que enfrentaron contra Akatsuki y ahora aparecía con vida y además era el líder de esa misma banda.
No, eso no podía ser verdad, en realidad ese sujeto se parecía mucho a su mejor amigo pero había cosas que no encajaban, el cabello, los ojos, si bien los rasgos eran los mismos había algo que no encajaba, activo su Sharingan para detectar cualquier cosa sospechosa.
No parecía ser un henge o una técnica de transformación, mucho menos un disfraz, vio la banda ninja de Konoha en el cuello del joven y vio claramente una línea en forma horizontal que pasaba sobre el símbolo de la hoja signo inequívoco de un ninja renegado, miro directamente a los ojos para buscar rastro del Rin'negan pero no lo encontró, en lugar de eso ve un brillo siniestro en los ojos del pelirrojo lo cual le causa en escalofrió y una sensación de pánico que hizo que desactivara su dojutsu.
- ¿Qué?, ¿Qué fue eso? – pensó Sasuke al ver la mirada del joven de ojos de fuego. – Jamás había sentido tal instinto asesino. – pensó desconcertado. – Esos ojos, esos ojos son los de un asesino. – pensó sin poder creer lo que pasaba.
- ¿Na?, ¿Naruto?, ¿eres tu?, ¿en realidad eres tu? – dijo Sasuke un poco nervioso.
Los demás ninjas miraban atentos la escena, nadie se movía ni decía nada solo había un silencio perturbador en toda la zona.
- Podríamos decir que si. – dijo Naruto con una sonrisa un tanto maliciosa.
- ¿Pero? ¿Pero como? – dijo Sasuke muy confundido.
- ¿Qué pasa?, tanto te sorprende que aun viva o que ahora el líder de Akatsuki sea yo y no el idiota de Pein, quien sabe, quizás sea ambas cosas. – dijo Naruto mirando fijamente al Uchiha.
- ¿Cómo es posible? – dijo Sasuke sin poder creer lo que veía.
- Es una larga historia y siendo honesto no tengo muchas ganas de contarla por que ya nos vamos. – dijo Naruto mientras miraba al suelo en donde la tierra se abrió dejando salir una planta de gran tamaño.
La enorme flor se abrió dejando salir a la mujer de Akatsuki la cual tenía una especie de pergamino de gran tamaño y el cuál tenia varias cadenas enrolladas alrededor de el.
- Es ese. – dijo Naruto mirando a la mujer que asintió con la cabeza a la vez que sonreía. – Perfecto, nos vamos. – dijo mientras el gigante se les acercaba.
- Uzumaki que crees que estas haciendo. – dijo un ninja de cabello negro el cual miraba con rabia al renegado.
- ¿Uzumaki?, lo siento, te equivocaste de apellido, mi apellido es Namikaze, Naruto Namikaze es mi nombre y te sugiero que no lo olvides. – dijo Naruto mientras caminaba en dirección a la salida de la aldea siendo seguido por sus compañeros.
- Naruto espera, ¿Qué estas haciendo?, ¿Qué esta pasando? – dijo Tsunade mirando al joven muy preocupada en especial cuando escucho el nombre que menciono el pelirrojo.
- Lo sabrás muy pronto, por cierto ya que estoy aquí te voy a decir algo, tienes un mes a partir de hoy para que entregues el control de la aldea a Akatsuki, que todos los lideres de los clanes sin excepción entreguen el control de estos a nosotros. – dijo Naruto mirando a la rubia.
- ¿Acaso estas loco? – dijo un ninja molesto entre la multitud.
- Jamás vamos a hacer eso. – dijo otro ninja molesto mientras apretaba con todas sus fuerzas un kunai.
- El asunto es que nosotros tomaremos el control de esta aldea a las buenas o a las malas y la verdad no queremos perder el tiempo en batallas inútiles de las cuales ya sabemos el resultado, de ustedes depende si quieren morir en vano o ahorrarse el sufrimiento y servirnos de buena manera. – dijo Naruto dándole la espalda a los ninjas. – Piénsenlo. – dijo mientras un remolino de llamas negras y rojas rodeaba a los Akatsukis y desaparecían.
Silencio, eso era lo que rondaba en el ambiente, ninguno de los presentes podía decir nada, todos estaban estupefactos ante lo que había pasado en tan corto tiempo, los que conocían al joven no sabían si alegrarse por que el estaba con vida o aterrarse ante el hecho de que estaba en Akatsuki y que había dado un ultimátum para que se rindieran ante el.
El corto pero perturbador despliegue de habilidades que mostró daba a entender que sus poderes estaban en un limite inalcanzable para la mayoría, poco a poco fueron moviéndose aun sin decir nada, fueron a llevar a los heridos al hospital y a reforzar la seguridad.
Pocas horas después los mejores ninja fueron inmediatamente hasta el salón de reuniones de la torre Hokage para discutir los eventos ocurridos, Kakashi, Yamato, Sasuke, Sakura, Sai, Ino, Shikamaru, Chouji, Hinata, Shino, Kiba, Kurenai, Gay, Lee, Neji, TenTen, Anko, Ibiki, Tsunade, Shizune, los miembros del consejo, Danzou, los lideres de los clanes y al menos cincuenta ninjas mas de alto rango de la aldea estaban reunidos y esperando para hablar aunque nadie parecía dispuesto a comenzar.
- Se que están sorprendidos, nosotros también lo estamos pero esta situación es muy seria. – dijo Homura muy serio.
- Nosotros también creímos que Uzumaki Naruto había muerto en esa batalla, la noticia de que esta vivo es algo que nos sorprendió pero jamás imaginamos fue que se uniera a Akatsuki, eso es algo que jamás creímos posible, me temo que esta situación es muy peligrosa. – dijo Koharu un poco seria y con un rostro que reflejaba preocupación.
- Por lo que he alcanzado a escuchar los cambios en su cuerpo reflejan la influencia del Kyubi, al parecer el sello que lo mantenía encerrado esta desapareciendo si es que ya no lo hizo por lo que su poder debe ser incalculable, es obvio ya que derroto a Uchiha Sasuke sin mucho esfuerzo. – dijo Danzou un poco pensativo.
El Uchiha se miro molesto la mano la cual había sido curada hace poco, el hueso había sido curado pero aun le dolía aunque más le dolía el cambio de su antiguo compañero de equipo.
- Me temo que la situación es demasiado complicada, el ultimátum que nos dio fue muy directo, o nos rendimos o nos elimina, además. – dijo Homura un poco serio.
- ¿Qué? – dijo Tsunade mirando al anciano fijamente.
- Los ninjas que revisaron el túnel que uso la mujer que los acompañaba me dijeron que allí había una especie de recamara muy bien resguardada, el túnel media mas de dos kilómetros de profundidad y al final había un túnel de cincuenta metros en el cual había una gran recamara, las paredes estaban hechas de un mineral muy fuerte el cual había resistido todo este tiempo y muy posiblemente mas tiempo, dado la complejidad de la cueva esta no es natural, fue hecha hace mucho tiempo y por usuario del elemento tierra muy hábil, en ese lugar solo había una especie de altar con unas cadenas rotas, allí debía estar el pergamino que esa mujer traía al salir del túnel. – dijo Homura muy serio.
- ¿Saben que había en ese pergamino? – dijo Sasuke intrigado.
- Me temo que no, ni siquiera teníamos conocimiento sobre esa cámara. – dijo Homura muy serio.
- Sea lo que sea es muy importante para que hayan venido por el, para que Naruto siendo el líder de Akatsuki haya venido con esos dos hay algo en ese pergamino que es muy valioso para el y dada la seguridad y el misterio con el que había sido guardado es algo que seguramente es muy peligroso para el resto del mundo. – dijo Shikamaru con los ojos cerrados.
- ¿Qué intentara hacer? – dijo Kakashi un poco preocupado.
- Con lo que dijo sobre rendirnos o ser conquistados me imagino que debe haber algo allí que le asegure la victoria. – dijo Shikamaru muy serio.
- Eso es verdad. – dijo Shino acomodándose las gafas. – Tan solo tres de ellos entraron en la aldea y nada pudimos hacer para detenerlos, el poder de Naruto debe ser aun mas terrible de lo que nosotros podamos pensar así que seguramente en estos instantes el sea capaz de acabar con todos nosotros sin problema alguno lo que me lleva a pensar que en ese pergamino hay algo que le interesa aun mas que la conquista de la aldea. – dijo de manera algo fría.
- Recuerdan el apellido que pronuncio. – dijo Sai mirando a la Hokage.
- Creo que fue Namikaze. – dijo Neji mirando al pelinegro.
En ese instante la sannin y su asistente que estaban juntas se miraron preocupadas y se pusieron un poco nerviosas ante el tema mientras los miembros del consejo estaban visiblemente molestos.
- Bueno, hasta donde se el apellido de Naruto era Uzumaki así que no se de donde salio el Namikaze, ¿será que se cambio el nombre y se creo una nueva identidad al entrar en Akatsuki? – dijo Sai un poco serio.
- Para eso se habría cambiado no solo el apellido sino también el nombre, la verdad no tiene sentido. – dijo Shikamaru muy serio.
- Ya he escuchado antes ese apellido. – dijo Sakura algo pensativa. – Ya me acorde, ese era el apellido del Yodaime Hokage, si, era Minato Namikaze. – dijo algo seria.
- No entiendo por que lleva el apellido del Yodaime Hokage, será que es alguna señal o alguna venganza por lo de Kyubi o tal vez es que son familia. – dijo Ino un poco seria.
- Naruto es huérfano así que eso es imposible, el apellido y el nombre de Naruto se lo dio el Sandaime así que no creo que esa sea posible. – dijo Shikamaru muy serio.
- Y que tal que en realidad Naruto y el Yodaime son familia. – dijo Ino mirando al Nara.
- No es posible, el Yodaime era muy famoso y no creo que el Sandaime hubiera permitido que alguien de su familia no supiera quien era. – dijo Chouji un poco serio.
- Bueno, yo he visto varias fotos del Yodaime y ahora que vi a Naruto tengo que admitir que se parecen bastante, claro que con los cambios del Kyubi no lo parece pero tiene casi su mismo rostro y su mismo porte, es casi como si fueran padre e hijo. – dijo Sakura un poco pensativa.
- Eso debe ser, Naruto es el hijo del Yodaime y por eso usa su apellido. – dijo Sai logrando que los miembros del consejo y Danzou fruncieran el seño mientras la Hokage y su asistente estaban cada vez mas nerviosas.
- Es imposible. – dijo Sasuke un poco desconcertado.
- Piénsalo, Naruto fue al bebe en que el Yodaime sello al Kyubi, es muy raro que tomara a algún bebe cualquiera y lo usara para hacer eso, debió usar a su propio hijo para sellar el alma del Kyubi. – dijo Sai un poco serio.
- Tiene sentido. – dijo Shino con su tono de voz de siempre.
- Pero si eso fuera verdad por que Naruto no lo sabia, Chouji, Kiba y yo siempre estábamos con el y siempre nos decía que el no tenia idea de quienes eran sus padres. – dijo Shikamaru un poco serio. – Además no creo que el Sandaime supiera que Naruto era el hijo de su sucesor y no se lo dijera, no es lógico. – dijo cerrando los ojos.
- En realidad. – dijo Tsunade en un tono de voz bajo pero que fue captado por los demás que la miraron intrigados. – Naruto si es el hijo del Yodaime. – dijo sorprendiéndolos a todos.
- No, no entiendo. – dijo Sakura mirando a su maestra.
- El Sandaime y el consejo decidieron que era muy arriesgado que se supiera que Naruto era el hijo del Yodaime, la aldea estaba muy débil gracias al ataque del Kyubi y con las demás aldeas ninjas mirando de reojo a Konoha alguno habría venido por Naruto a matarlo o a hacerle algo peor ya que el Yodaime era muy temido y odiado en otras aldeas. – dijo Tsunade muy seria.
- Pero, pero ¿por que?, ¿Por qué Naruto no lo sabia?, para el habría sido muy importante saber lo de sus padres, aunque el actuara como si no le importara yo se que el quería saber quienes eran. – dijo Sakura muy molesta.
- La información de eso solo la sabíamos muy pocos y era secreto máximo, incluso era superior a la información del Kyubi, ni el mismo Naruto tenia derecho a saberlo. – dijo Tsunade muy seria.
- No puedo creerlo, usted lo sabía. – dijo Sasuke muy molesto.
- Sasuke cálmate, fue por una buena razón. – dijo Kakashi algo serio.
- ¿Usted también lo sabia? – dijo Sasuke mirando al peligris. – Es inaudito. – dijo furioso.
- Ya basta, no estamos para discutir sobre la familia de Uzumaki o Namikaze Naruto, esta reunión es para planear que haremos con respecto a su amenaza. – dijo Homura muy serio.
Los demás ninjas en especial los compañeros del Jinchuriki se callaron aunque sus rostros se mostraban algo molestos por el descubrimiento que acababan de hacer.
- Hemos soportado a Akatsuki demasiado tiempo, hay que hacer una cumbre con los líderes de las aldeas ninjas y organizar una casería a Akatsuki, tenemos que acabarlos cuanto antes. – dijo Koharu muy seria.
- Pero Naruto. – dijo Sakura pero fue callada por la mujer del consejo.
- Ese chico es ahora de Akatsuki, es un traidor a su aldea y debe ser ejecutado. – dijo Koharu seriamente.
Algunos asintieron de mala gana mientras se preguntaban que habría hecho que el joven de cabellos dorados y ojos azules se convirtiera en ese ser tan aterrador que era ahora.
- Tsunade-sama. – dijo un ninja entrando rápidamente a la habitación.
- ¿Qué sucede? – dijo Tsunade mirando al recién llegado.
- El pergamino del Shodaime Hokage desapareció. – dijo el ninja muy agitado.
- ¿Qué? – dijo Tsunade mirando enfadada el ninja.
- Encontramos a los guardias que lo vigilaban inconcientes y el pergamino había desaparecido, ninguno vio quien los ataco. – dijo el ninja muy serio.
- Demonios, Naruto también robo ese pergamino. – dijo Kiba molesto.
- Es imposible, los tres Akatsukis estuvieron siempre a la vista, incluso la mujer que estaba bajo tierra habría dejado algún indicio de haber ido a la torre pero no, me temo que debía haber otro mas escondido y ese fue por el pergamino del Hokage. – dijo Shikamaru un poco serio.
- Esto es serio, ese pergamino tiene técnicas muy peligrosas, Naruto ya una vez lo tuvo en sus manos y aprendió el Kage Bushin, quien sabe que técnicas querrá aprender ahora. – dijo Kakashi algo serio.
- Una cosa es segura, Naruto es ahora nuestro enemigo. – dijo Sasuke seriamente.
Nadie en la habitación dijo nada mas al respecto, solo comenzaron a planear la mejor manera de defenderse ante un eventual ataque de los Akatsukis. Horas después ya todos en la aldea sabían la noticia del nuevo líder de Akatsuki y las cosas se llevaban en relativa calma, algunos de los aldeanos no podían creer lo que escuchaban y otros por el contrario decían que algo así pasaría con el.
Entre tanto en la base de la organización mas temida del mundo ninja siete figuras con capas negras y nubes rojas con sombreros de paja estaban sentados en una gran sala, cada uno ocupados en sus cosas, dos jugaban a las cartas, otra silueta leía un libro, uno parecía estar dormido, una mas miraba una antorcha encendida, una mas escribía algo en una libreta mientras la ultima tocaba una suave melodía con una flauta.
Al tiempo todos miraron un resplandor de energía roja detrás de la puerta que se abría y dejaba entrar a otras tres personas.
- Se estaban demorando, ya me estaba preocupando. – dijo la voz de una mujer la cual tenia la flauta en las manos. – También me estaba aburriendo de estar aquí encerrada. – dijo mirando al pelirrojo.
- Tranquila Tayuya, nos fue muy bien. – dijo Naruto bastante tranquilo.
- Ya tienen los pergaminos. – dijo Shizuka la mujer de cabello rubio y de ojos anaranjados la cual tenia una especie de arco en la espalda acercándose a ellos.
- Claro que si, fue muy fácil. – dijo Miyuki la mujer de labios verdes que estaba al lado del pelirrojo.
Esta se quito el sombrero de paja mostrando un rostro muy atractivo y joven, debía tener unos 18 años y tenia el cabello de color verde oscuro el cual le llegaba hasta los hombros, sus ojos eran de un verde claro y mostraba un aire de inocencia que no contrastaba con su faceta te asesina.
- ¿Qué te paso Kintaro te vez algo sucio? – dijo la voz de un hombre perteneciente a uno de los que estaban jugando cartas.
- Sasuke Uchiha casi me mata, de no ser por que Naruto-sama intervino estaría muerto. – dijo Kintaro sentándose en una gran silla que estaba en el fondo.
- Así que Sasuke-kun sigue haciendo de las suyas. – dijo un hombre que escribía en una libreta.
- ¿Qué pasa Kabuto?, ¿Aun le tienes rabia? – dijo Naruto mirando al que escribía el cual camino hacia el mostrando un cabello gris el cual resaltaba gracias a la piel extremadamente blanca que poseía.
Tenía unos ojos de color amarillo mas parecidos a los ojos de una serpiente y sus parpados eran de color morado, llevaba la banda en la frente con el símbolo de la desaparecida aldea del sonido con el símbolo rasgado por la mitad.
- Naruto-kun sabes que el y yo tenemos cuentas pendientes. – dijo Kabuto sonriendo.
- Kabuto, háblale con más respeto a Naruto-sama. – dijo Tayuya golpeándolo en la cabeza con la flauta.
- Dejen de perder el tiempo y vamos a la sala de reuniones. – dijo Naruto caminando mientras la peliverde llevaba los pergaminos seguidos de los demás.
- Tsukune-san despierta. – dijo Kintaro moviendo al hombre que dormía placidamente.
- Kinta, ¿Ya llegaron? – dijo Tsukune el cual era un hombre de cabello negro corto y de ojos negros con una cicatriz en diagonal sobre su frente y otra en la mejilla izquierda.
- Hace unos minutos, vamos, Naruto-sama y Shizuka-san nos va a explicar lo que haremos. – dijo Kintaro caminando hacia el lugar.
- Solo espero que al fin vaya a hacer algo, no he matado a nadie en días. – dijo Tsukune levantándose del sillón y caminado hacia la habitación.
Ya en la habitación estaban todos los miembros del grupo sentados alrededor de una mesa redonda y en medio de esta los dos pergaminos, ya allí se podían ver los rostros de los demás miembros que se habían quitado el sombrero de paja y solo conservaban sus capas.
Tayuya con el cabello de color rozado y largo se mostraba casi idéntica que cuando lucho contra Shikamaru y Temari pero se veía mayor y más madura, a su lado estaba Kabuto, después de el Shizuka, Miyuki, Kintaro, Tsukune, a su lado estaba una mujer de cabello rojo igual el Jinchuriki y de ojos con unos irises dorados y brillantes, sus labios estaban pintados de rojo y miraba fijamente a su líder, a su lado estaba un hombre de cabello rojo largo y de ojos azul oscuro, al lado de este había otro hombre con el rostro idéntico al anterior pero de cabello rubio y ojos verdes y finalmente Naruto que los miraba seriamente.
- Muy bien, al fin tenemos el pergamino del Shodaime Hokage y lo más importante, el pergamino que por tanto tiempo Pein y Madara buscaron, el pergamino escrito por Shigeru Urashima. – dijo Naruto mirando ambos pergaminos en especial el que tenia las cadenas.
- ¿Y ese tipo quien es? – dijo Tsukune con algo de confusión en su voz ganándose una mirada fría del Namikaze.
- Si te mantuvieras despierto y prestaras atención a otra cosa que no sea destruir todo lo que se te cruce en el camino y matarlos a todos sabrías quien es. – dijo Shizuka mirándolo con molestia.
- ¡Ya deja de hablar mujer y dilo de una vez! – dijo Tsukune molesto.
- Como quieras, su nombre no es muy conocido pero si habrás oído hablar de el, el primer usuario del Rin'negan, el maestro de los seis caminos, el creador del ninjutso moderno, de esa persona esta hablando Naruto-sama. – dijo Shizuka mirando al pelinegro.
- Aun no entiendo para que sirve un condenado pergamino. – dijo Tsukune a lo cual todos sus compañeros se lo quedaron mirando.
- Pues este condenado pergamino como tu lo llamas fue escrito de la propia mano del maestro de los seis caminos, para que entiendas, tiene todos los conocimientos que acumulo durante toda su vida hasta el momento en que falleció, lo contiene todo, técnicas, estrategias, investigaciones sobre las técnicas de línea sucesoria, códigos genéticos que explican su funcionamiento, y una detallada lista de los jutsus que creo a lo largo de su vida, además de una explicación sobre todos y cada uno de los diferentes tipos de chacra y como usarlos. – dijo Shizuka muy seria mirando al pelinegro.
- Eso que significa. – dijo Tsukune algo confundido.
Ante esta declaración los demás miembros lo miraron con pena.
- La habilidad de tu clan es convertir cualquier parte de su cuerpo en metal y darle la forma que desea, esa es tu técnica de línea sucesoria, en este pergamino esta explicada tu técnica y como puede ser contrarestada incluso como puede ser duplicada, no solo la de tu clan sino la de muchos otros, algunos que ya se extinguieron y tenia habilidades sumamente interesantes. – dijo Kabuto mirando al pelinegro.
- Genial. – dijo Tsukune mirando el pergamino.
- Este pergamino es la llave para una infinidad de posibilidades que si las sabemos aprovechar nos darán el control completo del mundo. – dijo Naruto mirando al pelinegro.
- Eso me gusta. – dijo Tsukune sonriendo.
- Muy bien, Shizuka, revisa ambos pergaminos y decide que jutsu aprenderá cada uno. – dijo Naruto mientras se levantaba.
- ¿Ya se va? – dijo la pelirroja de ojos dorados mirando al joven.
- Si, tengo cosas que hacer. – dijo Naruto caminando hacia la puerta.
- Desea que lo acompañe. – dijo la pelirroja un poco seria.
- No te preocupes Megumi, estaré bien. – dijo Naruto mientras caminaba hacia la salida e iba a su habitación.
- No me gusta que Naruto-sama vaya a ese lugar solo. – dijo Megumi algo seria.
- Tranquila, sabes que el entra y sale como si nada, a el no pueden detectarlo, el fue directamente con nosotros para buscar el pergamino e infundir un poco de temor, ya decidió que era hora de que la organización Akatsuki volviera a resurgir y que fuera temida por el mundo. – dijo Miyuki mirando a la pelirroja.
- Es que no me gusta que el se arriesga tanto por ir a verla. – dijo Megumi algo molesta.
- No estas celosa verdad. – dijo Tayuya mirando a la joven de ojos dorados.
- Claro que no, solo que no quiero que nada malo le pase, es demasiado arriesgado que vaya así a Konoha. – dijo Megumi muy seria.
- Déjalo, el sabe lo que hace, se por experiencia propia que intentar matarlo es casi imposible, siempre se salva de la muerte. – dijo Kabuto mientras miraba con curiosidad los pergaminos.
- ¿Qué tanto miras? – dijo Shizuka mirando al peligris.
- Muero por ver los códigos genéticos de las técnicas de línea sucesoria, ser capaz de recrear el Sharingan, el Byakugan, la habilidad de los huesos de Kimimaru, quiero verlas todas. – dijo Kabuto muy emocionado.
- Pareces un maldito niño antes de ir a comer un puto dulce. – dijo Tayuya mientras salía de la habitación.
- Para ser mujer hablar peor que un hombre. – dijo el hombre de cabello rojo y ojos azules mirando como desaparecía la joven mujer.
- Pero a pesar de eso es muy linda. – dijo el rubio de ojos verde con una sonrisa.
- Si ella te escucha diciendo eso te mata. – dijo el pelirrojo con burla.
- Ya lo se hermanito. – dijo el rubio mirando al pelirrojo.
- Kentaro, Kisaku dejen de andar perdiendo el tiempo. – dijo Shizuka mirándolos con molestia.
- Si. – dijeron ambos al unísono y muy serios.
- Ese sexy cuando se enoja. – dijo Kentaro el pelirrojo mirando al rubio.
- Si pero da miedo. – dijo Kisaku al sentir la mirada de la joven.
- Kabuto, vamos, tenemos mucho que leer, necesito que me ayudes a buscar las técnicas que serán mas ultimes para cada uno de nosotros. – dijo Shizuka tomando los pergaminos.
- Solo si después me ayudas a buscar a algunas personas para probar mis experimentos. – dijo Kabuto mirando a la joven.
- Como quieras pero no dejes los cuerpos tirados por allí, deshazte de sus cadáveres cuando ya no los necesites. – dijo Shizuka caminando.
- De acuerdo. – dijo Kabuto mientras seguía a la rubia.
Esa noche en Konoha una joven de cabello negro azulado vestida con el traje reglamentario Ambu caminaba sin rumbo aparente por las zonas de entrenamiento, se detuvo al llegar a un árbol y sacando un kunai comenzó a cavar un pequeño agujero en la base de este, de allí saco una especie de kunai de tres puntas que estaba enterrado.
- ¿Naruto-kun por que? – pensó Hinata un poco confundida por la visita en la aldea del joven mientras se quitaba la mascara de águila y miraba la luna.
En ese instante sintió como alguien tomaba el arma y la colocaba en su cuello, solo pudo ver que el arma corto-punzante era sostenida por el brazo de alguien que estaba detrás de ella, solo podía ver una manga larga negra con unas nubes rojas estampadas en ella, su mano estaba cubierta por un guante negro que dejaba ver las puntas de sus dedos en donde veía unas uñas de color rojo bastante largas y afiladas como navajas.
- Una hermosa mujer no debería andar sola por estos lugares, que no sabes que puede ser peligroso. – dijo la voz de un hombre peligrosamente cerca de oído.
Hola a todos, espero que este capitulo sea de su agrado, tratare de continuarlo lo mas pronto que pueda, gracias a todos por los comentarios en el capitulo anterior, ojala que este capitulo les guste.
Si tienen algún comentario, duda, queja y/o sugerencia no duden en hacerla, hasta la próxima.
