LUZ DE DESTRUCCIÓN.
Capitulo 3 – Amenaza latente.
El filo del kunai estaba muy cerca de su cuello, demasiado cerca al sentir como una de las puntas de la inusual arma rasgaba levemente su piel dejando salir un pequeño hilo de sangre.
Ella estaba casi inmovilizada por la repentina aparición de su agresor pero se tranquilizo de inmediato, si algo había aprendido como Ambu era a mantenerse calmada en las peores situaciones, llevo sus manos hasta el brazo del Akatsuki y alejo el arma de su cuello, sin levantarse o hacer algún movimiento peligroso dio vuelta para mirar la cara de su visitante.
No se sorprendió al ver esos demoniacos ojos rojos que la miraban fijamente estudiando sus movimientos, se miraron por varios segundos con cautela y sin moverse, la mirada de el era burlesca, cínica y hasta lujuriosa, sonrío mostrando sus comillos solo para que su rostro viera en otra dirección cuando ella le dio una fuerte cachetada.
Un pequeño hilo de sangre salio por su labio mientras miraba otra vez a la kunoichi quien se veía realmente molesta.
- ¿Cómo puedes tener el descaro de aparecerte con esa sonrisa después de lo que hiciste? – dijo Hinata furiosa y con sus plateados ojos brillando por la furia contenida.
- Solo quería verte. – dijo Naruto mirándola fijamente para luego cerrar sus ojos y limpiarse la sangre que había dejado de salir de su labio. - ¿Tanto te molesta verme? – dijo con una tristeza fingida.
- Sabes que no es eso, cuando aparecieron creímos que ya había llegado el momento de actuar, como no hiciste ninguna señal nos quedamos viendo a ver que hacías y no fue hasta que dijiste que era en un mes que nos tranquilizamos. – dijo Hinata mirando fijamente al Jinchuriki.
- Bueno, es que recibimos información sobre el pergamino que buscábamos y decidí que ya era hora de dejar de escondernos. – dijo Naruto mirando a la joven.
- Entonces ya tienes el pergamino del maestro de los seis caminos. – dijo Hinata mirando atenta el pelirrojo.
- Si, Kabuto y Shizuka están estudiándolo en estos momentos. – dijo Naruto tranquilamente.
- Ya veo. – dijo Hinata cerrando los ojos.
- ¿Sigues molesta? – dijo Naruto acercando su rostro al de ella solo para alejarlo de golpe antes de recibir una nueva cachetada.
- Es que acaso eres idiota, claro que sigo molesta, tienes idea del susto que pase al verte de nuevo en la aldea frente a todo el mundo. – dijo Hinata dándose la vuelta y cruzándose de brazos.
- No es para tanto cálmate. – dijo Naruto mientras se levantaba y se acercaba sigilosamente a ella.
- ¿Qué no es para tanto? – dijo Hinata molesta. – Estuvimos a punto de atacar y tu no fuiste capaz de avisarnos para actuar con normalidad, afortunadamente todos estaban tan conmocionados al ver de nuevo a Akatsuki y de que estabas vivo que nadie se dio cuenta, si alguien se hubiera dado cuenta de la farsa que teníamos nuestro plan se habría. – dijo pero se quedo callada al notar como los brazos de el la rodeaban y capturaban su prominente busto.
- Te he mencionado que me vuelves loco cuando estas molesta. – dijo Naruto mientras besaba el cuello de la kunoichi.
- Su, suéltame, no, no quiero. – dijo Hinata entre algunos suspiros y sin saber como la armadura que protegía sus pechos había desaparecido.
- ¿De verdad no quieres? – dijo Naruto mientras lamia el lugar donde había cortado la piel de la joven.
- Claro que no, tu, tu solo haces esto para que, para que no te siga regañando. – dijo Hinata tratando inútilmente de liberarse.
- En parte, pero también por que hace mucho que no estamos juntos y te extrañaba. – dijo Naruto mientras seguía acariciándola y soltaba la katana que llevaba la Ambu.
- Eso fue solo hace, solo una semana. – dijo Hinata quien ya dejaba de forcejear y se dejaba hacer libremente.
- Una eternidad para mi, ¿Qué no me extrañaste? – dijo Naruto mordiendo levemente el lóbulo del oído de la joven produciendo un sinfín de sensaciones en su cuerpo.
- Mucho, pero, ahora no, alguien puede vernos y aun, aun estoy enojada contigo. – dijo Hinata antes de sentir como el le daba vuelta y la besaba en los labios mientras la apoyaba contra el tronco de un árbol.
- No te preocupes, lance un genjutsu en este lugar, todo aquel que se acerque estará dando vueltas por horas antes de que se de cuenta, además, con esto estoy seguro que se te quitara la rabia o me equivoco. – dijo Naruto mientras besaba el suave y delicado cuello de la kunoichi que se aferraba fuertemente a el para no caer al suelo al sentir como sus piernas le fallaban.
- Eres un pervertido. – dijo Hinata mientras soltaba una serie de suspiros de placer.
- Mira quien habla, una vez que comenzamos te vuelves una fiera, nunca entenderé por que siempre te comportas así antes de comenzar. – dijo Naruto mientras mordía levemente el cuello de ella produciendo varios gemidos.
Una sonrisa maliciosa se formo en su rostro al sentir como las manos de ella quitaban su capa y lo dejaban con el traje ninja que llevaba debajo de la tunica y a diferencia de la de los demás miembros en lugar de ser azul era completamente negra.
- Parece que ya te estas emocionando. – dijo Naruto mirando el rostro de la sonrojada Ambu.
- Cállate. – dijo Hinata mientras tomaba el rostro del pelirrojo y lo besaba apasionadamente.
El cabello del pelirrojo fue cambiando de color pasando por el anaranjado y finalmente tornándose dorado, la Hyuga vio como sus ojos cambiaban de color a un azul cielo y las marcas en sus ojos y mejillas desaparecían regresando a un parecido de lo que eran con anterioridad pero mas adulto.
- Me gustas más así. – dijo Hinata mientras lo besaba y el quitaba hábilmente todas las partes de su armadura.
- Lo se. – dijo Naruto sonriendo mientras seguía en su labor.
Los rayos del sol interrumpieron su sueño, abrió los ojos viéndose apoyada sobre el pecho de un rubio y se sonrojo un poco al darse cuenta de que ambos estaban desnudos solo cubiertos por la tunica negra con las nubes rojas en ella, los recuerdos de la noche anterior le regresaron a una gran velocidad, ella llevo una mano hasta el rostro de el tocando suavemente sus mejillas.
- Naru-kun, levántate, ya es de mañana. – dijo Hinata moviéndolo un poco.
- ¿Qué pasa Hina-chan? – dijo Naruto mirándola aun adormilado.
- Ya es de mañana, es mejor que te vallas antes de que te vean o de que alguien se de cuenta de tu genjutsu. – dijo Hinata mientras se levantaba a buscar su ropa.
Se sintió observada y miro como el rubio la miraba con una expresión pervertida y una sonrisa maliciosa.
- ¿Qué pasa?, ¿no quieres repetir lo de anoche? – dijo Naruto mirándola fijamente.
- No, no es eso, es tarde y debes irte. – dijo Hinata ignorando la forma tan descarada como el la seguía observando.
- De acuerdo, yo quería seguir jugando un poco mas pero bueno. – dijo Naruto mientras también buscaba sus ropas.
En pocos minutos ambos ninjas ya estaban cambiados y cuando la Hyuga se dio cuenta el cabello del rubio enrojecía nuevamente y a los pocos segundos ya estaba nuevamente con la apariencia que usaba dentro de Akatsuki.
- Antes de irme dime que paso cuando nos fuimos. – dijo Naruto mirando a la joven.
- Bueno, como era de esperar se causo un gran revuelo cuando se dieron cuenta que no solo estabas vivo sino que también eras el líder de Akatsuki, en cuanto las cosas se calmaron un poco nos reunieron en la torre para discutir lo que haríamos. – dijo Hinata mirándolo seriamente.
- ¿Qué paso adentro? – dijo Naruto ahora mostrándose un poco interesado.
- Bueno, todos estaban tan impactados que no sabían exactamente de que habar, entonces Sai aprovecho y menciono tu apellido para ver las reacciones de todos cuando Neji-neesan dijo que era Namikaze muchos quedaron impresionados y entre todos los que sabemos la verdad comenzamos a dar las ideas hasta que salio a la luz que eras el hijo del Yodaime. – dijo Hinata mirándolo atenta.
- ¿Como reaccionaron? – dijo Naruto muy interesado.
- Bueno, fue obvio que la mayoría de los presentes no lo sabían a excepción del consejo, Tsunade, Shizune y Kakashi, ellos salieron con la excusa que no te dijeron nada por que el Yodaime tenía demasiados enemigos y estos te habrían hecho daño de saber quien eras. – dijo Hinata un poco seria.
- Esa fue su excusa, que patética, bueno, eso realmente no importa que sabes sobre sus planes de defensa. – dijo Naruto mirando a la joven.
- Aun están realizándolos, Shikamaru junto a Kakashi, Shino, Sasuke y los lideres de los clanes están en eso todavía, se que van a enviar mensajes a las demás aldeas shinobis para cazarlos y acabarlos lo mas pronto posible. – dijo Hinata mirando al rubio.
- Perfecto, se llevaran una muy desagradable sorpresa, ¿para cuando será eso? – dijo Naruto un poco serio.
- Los mensajeros deberían partir hoy en la tarde, tal vez en esta semana todo este listo para comenzar con la casería de Akatsuki. – dijo Hinata algo preocupada cosa que fue notada por el pelirrojo.
- No te preocupes, todo esta saliendo tal cual lo había imaginado. Esto será interesante. – dijo Naruto mientras se levantaba.
- Una cosa más, no se será importante para ti saberlo. – dijo Hinata dudando un poco.
- Dime. – dijo Naruto mirándola algo curioso.
- Bueno, Tsunade se veía bastante impactada al verte con vida. – dijo Hinata algo seria.
- En serio, supongo que se debe sentir decepcionada de que yo no haya muerto. – dijo Naruto sonriendo.
- No estoy segura de eso. – dijo Hinata un poco pensativa.
- ¿De que hablas? – dijo Naruto mirando atento a la joven.
- Cuando te vio parecía estar bastante contrariada, por un lado parecía estar feliz de verte con vida y por el otro triste o decepcionada por que estabas en Akatsuki, creo que debe estar muy confundida y dolida por tu cambio. – dijo Hinata un poco seria.
- No se de que se sorprende, después de todo lo que me hicieron. – dijo Naruto algo serio.
- Cuando todos creímos que habías muerto ella en verdad parecía estar triste, creo que ella en realidad si te quiere. – dijo Hinata mirando al pelirrojo.
- Supongo, creo que tendré que hacerle una pequeña visita nocturna para arreglar algunos asuntos con ella. – dijo Naruto mientras soltaba una pequeña risa que fue callada al notar una gran cantidad de instinto asesino proveniente de la ojiblanca. – No esa clase de visita. – dijo algo nervioso.
- ¿De que clase estas hablando? – dio Hinata muy seria y escuchando atenta cada palabra y viendo cada gesto que hacia el renegado.
- Solo para hablar con ella y ya, ella es demasiado mayor para mi. – dijo Naruto mientras se acercaba a la joven. – Tú eres a la única que quiero a mi lado. – dijo mientras le acariciaba la mejilla.
- Supongo que eso también se lo dices a Megumi-san. – dijo Hinata con algo de rabia en su voz.
- Oye, no vas a comenzar con eso de nuevo. – dijo Naruto mirándola fijamente.
- No puedo evitarlo, saber que ella pasa tanto tiempo a tu lado me enfurece. – dijo Hinata molesta.
- Vamos Hina-chan, tu saber por que es eso. – dijo Naruto tratando de calmar a la joven Ambu.
- Lo se pero igual no me gusta, se toma demasiadas confianzas contigo. – dijo Hinata molesta.
- Deberías confiar un poco más en mí, yo jamás haría algo que dañara nuestra relación. – dijo Naruto mientras le sonreía.
- Yo confío totalmente en ti. – dijo Hinata mirando al joven quien sonrío ante esto. – Pero no en ella. – dijo logrando que el se golpeara la frente con la palma de su mano.
- Bueno, al menos con esos celos me demuestras cuanto me amas. – dijo Naruto mirando con superioridad a la Hyuga.
- Mejor vete ya antes de que alguien se de cuenta. – dijo Hinata un poco seria y algo molesta por el comentario.
- Nos vemos aquí de nuevo en tres días, averigua todo lo que puedas sin que se den cuenta. – dijo Naruto mientras le daba un pequeño beso en los labios y desaparecía en una pequeña explosión de luz dorada.
- Cuídate. – dijo Hinata en un susurro mientras iba rumbo a su casa.
Después de caminar por varios minutos finalmente llego a su destino, al entrar iba directamente para poder dormir y descansar un poco pero antes de llegar se topo frente a frente con un hombre de cabello negro y de ojos blancos vestido con una tunica blanca y sobre esta una verde claro que se notaba bastante fina.
- Tu patrulla terminaba en la noche, ¿Por qué llegas a estas horas? – dijo Hiashi muy serio mirando a la joven.
- Lo siento padre. – dijo Hinata mientras se quitaba su mascara. – Fue que. – dijo mientras pensaba en una excusa pero fue interrumpida cuando su primo apareció al lado de su padre.
- Hiashi-sama lamento haberlo olvidado, Hinata-sama me pidió que le dijera que debido a lo que ocurrió ayer tuvo que doblar turno, ayer llegue tan cansado que olvide mencionarlo, discúlpeme por favor. – dijo Neji haciendo una pequeña reverencia.
El líder del clan Hyuga miro por un momento a su sobrino y luego miro a su hija mayor.
- Muy bien, si es así no hay problema. – dijo Hiashi mientras se retiraba y dejaba a los jóvenes solos.
- Gracias. – dijo Hinata mirando aliviada al joven.
- No se preocupe pero es mejor que usted y Naruto tengan mas cuidado, en estos momentos todos están muy tensos y cualquiera puede sospechar algo. – dijo Neji mientras activaba su Byakugan asegurándose que nadie los espiara. – Mas tarde me dice si Naruto le dejo alguna instrucción. – dijo mientras seguía caminando por el pasillo dejando a la joven quien inmediatamente entro en su habitación.
Mientras eso pasaba un joven de cabello rojo entraba en la mansión escondida cerca del volcán, al pasar por la biblioteca no se sorprendió al ver una joven pelirroja de ojos dorados mirando unos libros, trato de seguir caminando pero se detuvo al ver que ella lo miraba.
- Naruto-sama, me alegra ver que ha regresado. – dijo Megumi en un tono de voz servicial.
- Hola Megumi. – dijo Naruto mirando a la pelirroja.
- Desea desayunar algo. – dijo Megumi mirándolo atenta a su respuesta.
- Tal vez mas tarde, ahora solo quiero dormir un poco. – dijo Naruto mientras iba a su habitación.
- Como ordene amo. – dijo Megumi mientras hacia una reverencia.
- Sabes que no me gusta que me llames así. – dijo Naruto deteniéndose pero sin darse la vuelta.
- Lo siento, Naruto-sama. – dijo Megumi un poco seria.
- No hay problema, sigue en lo que estabas. – dijo Naruto mientras seguía caminando.
La joven regreso a la biblioteca mientras el entraba en su habitación.
- ¿Cuándo se le ira a quitar la manía de llamarme amo? – pensó Naruto algo molesto. – Cada vez que me dice así me dan ganas de volver a matar a esos bastardos. – pensó con algo de rabia.
Se quito la tunica, los guantes, la espada, el porta shurikens, las botas y se acostó en la cama, cerro un momento los ojos y al abrirlos estaba en medio de la oscuridad y no había nada solo un enorme vacío.
- ¿Qué deseas? – dijo una voz sumamente aterradora que parecía venir de todas partes.
- Solo hablar un poco. – dijo Naruto sin mucho animo.
Una pequeña flama apareció frente al Jinchuriki y a una velocidad abrumadora aumento su tamaño y cambio de forma hasta formar la silueta de una especia de zorro con nueves colas, toda la criatura estaba formada por llamas rojas, doradas y negras y se erguía imponente frente al joven.
- ¿Qué pasa? – dijo Kyubi mirando al joven.
- Todo va según lo planeado, Konoha ya sabe de nosotros y esta haciendo todo lo que habíamos planeado, solo es cuestión de tiempo para que todas las aldeas ninja caigan a nuestros pies. – dijo Naruto con una sonrisa un tanto perversa.
- Es bueno escuchar eso, tal parece que el tiempo que emplee en ti al fin este rindiendo sus frutos. – dijo Kyubi con una risa maniática mientras el pelirrojo solo lo observaba. – Bueno muchacho, ya sabes lo que tienes que hacer, aplasta a tus enemigos, no tengas piedad y acaba con todo aquel que se nos interponga. – dijo sonriendo.
- Lo hare. – dijo Naruto un poco serio.
Al abrir los ojos se encontraba nuevamente en su habitación mirando al techo.
- Muy pronto, no solo las aldeas ninjas sino todo el mundo, estará en mi poder. – dijo Naruto mientras sonreía. – Todos al fin me respetaran y temerán al escuchar el nombre de Naruto Namikaze. – dijo con una sonrisa maliciosa.
En pocos días la noticia del retorno de Akatsuki se esparció rápidamente entre todos los países y sus respectivas aldeas ninjas, al pasar el tiempo varias naciones fueron dando su apoyo a Konoha para acabar de una vez y para siempre con la maligna organización.
En la torre Hokage había un gran numero de ninjas la mayoría de esa aldea y varios de otras, todos estaban discutiendo acerca de la mejor forma de acabar con los ninjas renegados.
- Todas las ideas son buenas pero sin saber su ubicación son inútiles, lo mas cerca que estamos de encontrar su ubicación es por una pista de unos niños que dijeron que dos personas vestidas como ellos estaban cerca de los limites del país del dragón y el océano, por desgracia esa área es demasiado extensa para simplemente buscarlos, recuerden que ellos estuvieron escondidos por años y dudo que los vayamos a encontrar así de fácil. – dijo Shikamaru al lado de un mapa en donde se notaban varias flechas de lugares en donde habían sido vistos los criminales.
- Eso es verdad, esa zona esta llena de montañas, cuevas, valles, volcanes, precipicios y demás cosas, es una zona demasiado accidentada para llegar y menos en grupos numerosos, jamás los encontraríamos. – dijo un ninja con el protector con la marca de la aldea de la arena.
- Incluso usando el Byakugan seria difícil encontrar alguna pista. – dijo Hinata mirando el mapa.
- Nuestra mejor opción no es buscarlos sino atraerlos. – dijo Kakashi muy serio.
Justo en ese momento un ninja entro en la habitación con un paquete en sus manos.
- Hokage-sama, tiene que ver esto. – dijo el ninja entregándole el paquete.
Ella lo tomo sin decir nada y abriéndolo saco un video, lo coloco en un reproductor y unas imágenes comenzaron a aparecer, en ellas se veían un gran ejército de ninjas de la aldea de la roca luchando contra diez ninjas con las túnicas de Akatsuki y con los sombreros de paja ocultando sus rostros.
Ante los ojos atentos y aterrados de los presentes el gran ejercito estaba siendo diezmado por los renegados, en el se podía ver como uno de los miembros convertía sus manos en espadas y cortaba en pedazos a sus oponentes, otro que parecía una mujer con una flauta enviaba ondas de choque con su instrumento acabando con una gran cantidad de enemigos, otro que también parecía una mujer con un gran arco creaba flechas de chakra matando a una aterradora cantidad de ninjas, otro de los renegados golpeo el suelo y un potente torrente de lava salio derritiendo a sus oponentes, otro creaba estacas de hielo matando a todo aquel que estuviera frente a el.
Reconocieron al gigante que aplastaba a todos los ninja que podía como si de insectos se tratasen, vieron a otro que parecía una mujer que llevo sus manos al piso del cual salieron enredaderas que atraparon a muchos ninjas y los jalaba hacia la tierra donde desaparecían, otro de los ninjas el cual tenia las manos brillando de color verdoso mutilaba y cortaba en muchos pedazos a buena parte de los ninjas de la roca.
Por ultimo vieron a un hombre al lado de una mujer, ella parecía estar quieta mientras de sus manos salían gran cantidad de armas de color rojo que atravesaban a sus oponentes como si fueran simples hojas de papel mientras el otro solo miraba, de repente el que parecía el líder saco una espada negra de sus tunica, levanto la mano con el arma apuntando al cielo mientras los demás miembros se reúnen con el y una especie de luz y corrientes de viento se reunían en el filo del arma y salían disparadas al cielo, casi de inmediato se crearon varios huracanes que acabaron con todos los ninjas de la zona a excepción de los renegados, la pantalla se pone negra dando a entender que el video termino pero aun así nadie podía despegar la mirada de la pantalla.
- ¿Cuantos ninjas de la roca eran? – dijo Tsunade después de unos segundos y fue cuando fue capaz de dejar de mirar la pantalla.
- Cerca de mil. – dijo el que habia traído el video.
- Supongo que fue por eso que esta mañana llego el mensaje que nos querían ayudar a acabar con Akatsuki. – dijo Sasuke mientras cerraba sus puños con rabia.
- Esta reunión ha terminado, que un grupo de investigadores revisen el video y nos digan todas las habilidades que puedan sobre esos ninjas. – dijo Tsunade muy seria.
Todos asintieron de inmediato mientras salían de la oficina, la rubia se acomodo en la silla mientras su discípula de cabello negro se le acercaba.
- ¿Cómo es que paso esto Shizune? – dijo Tsunade mientras sacaba una foto de una de las gavetas del escritorio.
En ella se veía un joven de cabello rubio y ojos azules al lado de un hombre mayor de cabello blanco y un traje bastante llamativo, su mirada se lleno de dolor mientras su aprendiz la miraba con lastima.
La noche llego a la aldea y la rubia Hokage miraba por la ventana de su habitación la aldea que comenzaba a entrar a los que muchos llaman vida nocturna, se dirigió hasta su cama mientras apagaba las luces y cerraba sus ojos.
- Naruto. – dijo Tsunade en un susurro mientras una lagrima recorría su mejilla. - ¿Cómo fue que paso esto? – dijo triste y sin animo.
- Realmente quieres saberlo. – dijo una voz cerca de donde estaba.
La Godaime Hokage a una gran velocidad se levanto de la cama mientras encienda la luz y con un kunai en la mano miraba su visitante nocturno.
- Naruto. – dijo Tsunade sin poder creerlo al ver sentado en una silla al joven.
Este estaba sentado muy cómodo en una silla con la tunica de Akatsuki pero sin el sombrero de paja ocultando su rostro, sus cabellos rojizos y su aterradora mirada estaba fija en la rubia.
- ¿Quieres saberlo? – dijo Naruto sonriendo al darse cuenta de que ella no parecía reaccionar.
- ¿Qué? – dijo Tsunade aun sintiendo un sinfín de emociones que la confundían al ver al exninja de Konoha frente a ella.
- Pues a por que estoy en Akatsuki. – dijo Naruto con una sonrisa siniestra. – Imagino que eso quieres saber o no. – dijo mirando con algo de burla.
- Si, quiero, quiero saber como es que, como es que el Naruto que yo conocía se convirtió en alguien como tu. – dijo Tsunade con una expresión de rabia e impotencia en su rostro.
- De acuerdo, te lo diré, pero no estoy muy seguro de que te guste lo que vas a oír. – dijo Naruto mientras ponía una sonrisa que envío un escalofrío por el cuerpo de la sannin.
Hola a todos, lamento, lamento enormemente la demora pero ustedes saben, las cosas no siempre salen como uno las esperas.
Bueno, espero que este capitulo sea de su agrado y para los que deseen saber por que Naruto este en Akatsuki y como se convirtió en el líder de ellos no se pierdan el siguiente capitulo, hasta entonces y cuídense.
Muchas gracias por los comentarios en el capitulo anterior.
