Jane continúo inmerso en su té, o al menos fingió hacerlo para no avergonzar a la agente de ojos claros que lo miraba. No lo hacía muy a menudo, al menos tan detenida y descaradamente, así que su razón debía de tener, además, tampoco podía decir que le era molesto porque Lisbon siempre le había parecido un personaje curioso. Tan responsable, seria y ruda siempre y aún así no podía disimular que por dentro era una persona amable e idealista. "Pobre, tanto esfuerzo para nada" pensó sonriendo para sus adentros. No había vivido el mismo infieron como él, pero sabía de qué estaba hablando...por lo que se esmeraba para que los demás no lo hicieran o al menos tuviesen la oportunidad de tener la justicia que aún él no alcanzaba, aunque debía relajarse un poco a veces con lo de las reglas. Pero de cualquier manera, sólo una persona de buenos sentimientos y de mucha pasión se esforzaría en cada caso y terminaría por aceptar a un tipo como él que estaba seguro que no entendía. Definitivamente, Lisbon le caía en gracia…
