Título: Secreto.
Tabla: Guerra.
Advertencias: Spoilers.
Notas: Qué dificil ha de ser para ella.
Sólo los muertos han visto el final de la guerra.
Con el arco sobre el hombro, el cabello enmarañado entre las flechas y la ropa salpicada de lodo, ella caminaba con la ligera esperanza de toparse con la respuesta para acabar con lo que ella e Inuyasha habían comenzado. Sintiendo la presencia de su antiguo amor y la de aquel demonio aparentemente invencible, sonrió. Alzó la mirada al cielo, que amenazaba con romper en pequeñas gotas de agua con sus colores grises. Él estaba cerca, podía sentirlo, y le causaba nauseas.
Esa guerra entre Naraku y el mundo se había vuelto ya algo cotidiano, que se salió de control. Ya no era un asunto personal, él se había encargado de convertirlo en algo masivo, terrible, sin fin. Y ella estaba inherentemente involucrada. Como ella misma, y con su reencarnación. Kikyou se sentó debajo de un árbol frondoso, que le recordaba a Inuyasha, pero no retiró el arco de su espalda. Debía estar alerta siempre, por si acaso.
Ya se había prolongado demasiado. Su deber primordial era terminarla; ella sabía.
Quizá sólo los muertos verían el final de esa batalla espeluznante, pero le parecía irónico que ella la presenciaba desde el principio en un sucio cuerpo hecho de barro. Ya no le correspondía estar en ese mundo; sin embargo sabía que no había permanecido para derrotar al demonio. Fue para estar con Inuyasha.
Pero eso era un pequeño secreto que Kikyo se daba el lujo de esconder.
Muchas gracias por leer.
