Disclaimer: Lamentablemente los personajes no me pertenecen, solo la loca historia
BxExBxExBxExBxExBx BxExBxExBxExBxExBx BxExBxExBxExBxExB
Trabajo… ¿Traducción por favor? Ah, sí…Infierno.
-L-lo-siento. —Maldición. Quiero desaparecer en este mismo instante. No había pasado algo así en mi vida ¡Maldito Jake! — ¿Te puedo ayudar con algo?—Me ofrecí, todo esto había sido por mi culpa, era lo menos que podía hacer.
--De hecho sí.
-Claro, lo que sea.
-Bueno, me hace falta una asistente personal y como te haz ofrecido tan amablemente, el trabajo es tuyo. —Retrocedamos ¿Trabajo? A ver si, necesitaba un trabajo, tengo diecinueve y estoy en mi último año de universidad. Si, esto me cae muy bien.
-Claro.
-La necesito lo antes posible ¿Puedes comenzar hoy?
-Supongo
-Te acompaño a dejar a Bolt y luego te muestro el lugar. — ¡Dios esa sonrisa! Es hermosa.
Me paré rápido y Bolt, otra vez me jaló por todo el parque. Causándole gracia a Edward.
-Yo lo llevo, si quieres. —Se ofreció amablemente.
-Por favor. —Dije en tono suplicante. A Edward pareció no afectarle en absoluto llevar al perro, lo que me hizo sentir, inminentemente, debilucha y ridícula.
-¿Y a que te dedicas?- Me atreví a preguntar, normalmente me preguntaban a mi, pero la curiosidad me estaba matando.
-Soy el director de una firma de abogados.- Dijo con la vista en el horizonte. Me intimide un poco por el cargo. Recapitulemos ¿Yo asistente del director de una firma de abogados? Genial, simplemente genial
-¿Y tu? ¿En donde trabajabas?
-Estoy en el último año de la universidad.
-¿Qué edad tienes?--Preguntó, esta vez mirándome directamente a los ojos, haciendo que yo, claro esta, me incomodara.
-Diecinueve. —El aparentaba más o menos mi edad, no pensé que podría tener más. —Tú no pareces mayor que yo.
-De hecho, si lo soy, pero solo por un año.
-Oh-"Maravillosa respuesta, Bella."Gritó mi subconsciente. Sin darme cuenta estábamos en la puerta de mi departamento; me había quedado pensando ¿En cuan maravilloso era el cuerpo de Edward? ¡No puede ser!
Negué con la cabeza, tratando de sacarme esos pensamientos de la cabeza, por suerte Edward no se dio cuenta.
-Llegamos. —Abrí la puerta, para que Edward hiciera pasar al perro, poniéndome a un costado, pero el se quedo parado en la puerta.
-¿Puedo pasar?—Asentí con la cabeza. Después de que los dos pasaron cerré la puerta tras de mí.
-Tienes un bonito lugar.
-Gracias.- Dije mientras le soltaba la correa al perro. Le puse algo de comida y de agua,
-¿Nos vamos?-Dijo el, abriendo ligeramente la puerta.
-Si.- Me puse una chaqueta ligera, y salí del departamento junto con el.
-¿Esta cerca?-
-No, pero mi carro esta en frente del parque. —Caminamos y seguimos hablando de cosas cualquiera, hasta que llego a un cierto tema que me incomodo.
-¿Tienes novio, verdad?- La verdad, es que no había tenido la suerte de que le gustara a alguien, no era muy agraciada.
-No.- Me sonroje como de costumbre.
-Es mejor así, no te sientas mal.- ¡¿Acaso este hombre lee el pensamiento?!- Además no te distraes de tu trabajo, de las cosas que haces.- Maldición esa sonrisa.
-Suena como si tú no tuvieras una.
-No tengo.- Entonces sentí como si mi corazón se inflara ¿Qué me esta pasando? A ver Bella, respira, tranquila.
Mucho mejor; se quedo parado al lado de un flamante Volvo plateado, sacó las llaves le quitó la alarma y me abrió la puerta del copiloto.
-Lindo auto.
-Gracias.- Sin más fuimos rumbo a su oficina, se sentía un silencio incomodo y decidí prender la radio, no sin antes preguntar.
-No creo que te guste. —Estaba puesto un CD de Debussy, uno de mis compositores preferidos.
-¿Bromeas? Me encanta Claro de Luna.
-¿Conoces a Debussy?
-De música clásica solo conozco a mis preferidos.
-Es uno de los míos también.- Puso esa sonrisa. Otra vez ¿Y con eso me decía que no tenía novia? Aja sí y yo soy campanita.
Después de mas o menos, una hora llegamos, era un edificio muy elegante; por tanto todas las personas estaban con ropa de vestir, yo por otra parte estaba con un pantalón pitillo, unas converse celestes y un BVD blanco.
-Estoy fuera de lugar.- Me dije a mi misma, pero Edward pareció escuchar.
- Estas perfecta, además es tu primer día. —Subimos al ascensor y el marcó el piso diez. Mientras esperábamos, pasaron esa intolerable música, típica de ascensor, lo que me provoco un fuerte dolor de cabeza.
Las puertas se abrieron y dieron paso a una oficina hermosa, bien cuidada y con bonitos detalles, como las flores.
Entramos y la recepcionista, nos dirigió una muy amable mirada.
-Ella es la señora Cope., ella es Bella mi nueva asistente personal.
-Hola cariño.
-Hola.- Dije, tan bajito que no se si me llegó a escuchar.
-¿ llegó algo para mí?-
-Si, Edward, las cartas las puse en tu oficina.
-Ok, gracias.- Seguí a Edward , quien fue a la habitación de puertas de vidrio , con asas metálicas , el medio había un escritorio de madera , su laptop encima de este , papeles y obviamente tres sillas , una detrás del escritorio y dos al frente de el.
Se sentó y me hizo una seña para que lo hiciera yo también.
-Bueno, básicamente tu trabajo, es estar disponible a cualquier hora y cualquier día, no puedes tener errores, ya que eso sería catastrófico y…--Abrió uno de los cajones del escritorio y sacó algo que parecía ser un celular. —Este es tu nuevo móvil, es tuyo no de la empresa; nunca debes tenerlo apagado y te aconsejo que contestes antes del tercer timbrado, si es que no quieres tener problemas.
-S-sí.- Dije bastante nerviosa. —Pero tengo la universidad
-Yo arreglo eso.
-Tengo una pregunta más.-
-Dime.
-¿Tengo que vestirme así?- Edward dudó un poco.
-No, como te sientas más cómoda; después de todo vas a ser mi sombra.- ¿En que me metí Dios?
Se paró en la puerta de su oficina y señalo, a la habitación de al lado.
-Aquella es tu oficina, aunque no la necesitarás mucho, mayormente salgo.-Asentí débilmente, cogí el Blackberry, lo puse en mi bolsillo y salí de la oficina cuando el me hizo espacio.
Allí había una chica de cabellos rubios, algo guapa, con ojos verdes.
-Hola ¿Tu eres la nueva, no?
-Si
-Pensé que Edward tenía mejores gustos, pero que se le va a hacer. —Dijo con una mirada que derrochaba desprecio.
-Yo no estoy aquí , para acostarme con mi jefe.
-Si, claro.- La chica estaba sacando sus pertenencias de la oficina. —Por cierto mi nombre es Jessica.
-Bella.
-Pues, Bella tu tienes mi trabajo, no por que me despidieran, yo renuncié.
-¿Por qué?—Puso algunas cosas que le faltaban en la caja y estaba saliendo cuando se paro justo a mi costado.
-Bienvenida al infierno.-Dicho esto salió de, ahora, mi oficina. Y sus palabras me causaron una gran curiosidad ¿Qué habrá querido decir con "Bienvenida al Infierno"?
Hola, ¡Gracias por sus reviews! Para lo que se preguntan, si he tratado de combinar la película Bolt, pero me temo que no mucho.
En fin espero que halla sido de su agrado este capitulo.
Si tienen quejas, sugerencias o algo por el estilo o solo quieren hablarme; lo cual me gustaría…me escriben un review…
Besotes estilo Edward (o el vampiro de su preferencia)
Abrazos
Ale
Cullen.
