oOoOoOoOoOoOo Palabras oOoOoOoOoOoOo
-Calor-

Caminó en el silencio de las calles, deslizándose como una sombra. Konoha estaba sumida en el silencio y la escasa luz proporcionada por la luna llena, y eso no hacía más que ayudar al cometido del joven Uchiha.

Saltó a lo alto del muro que separaba la enorme residencia de los Hyuga de las demás casas. Caminó por el borde con un equilibrio impresionante. En aquel lugar, sus pisadas ya no se escuchaban tanto. El suave cantar de las cigarras conseguía silenciar el ruido que él mismo provocaba.

Se pasó el dorso de la mano por la frente, quitando el sudor que le asfixiaba. Si había algo que odiara, eran las noches veraniegas, con su inexistente brisa y su extremo calor… aunque había algo de ese calor que no le molestaba tanto.
Sonrió de lado ante el recuerdo. Hacía pocos días atrás que había descubierto aquel hallazgo, y si aquello era culpa del calor, estaba dispuesto a olvidar su odio hacia él y dar la bienvenida al verano con los brazos abiertos.

Sus pasos se detuvieron en uno de los extremos del muro. Saltó con la agilidad de un felino sobre las ramas de un cerezo y se agarró al troco. De otro salto, fue a parar a un árbol algo más grande y próximo a la casa. Sus ojos negros se clavaron en su destino. La ventana semi abierta…

Su sonrisa altanera se ensanchó y consiguió colgarse de la pequeña puertecita de madera abierta, sentándose en el marco de aquella obertura sin problemas aparentes. Todas las noches lo mismo, todas las noches la espiaba… y el problema es que nunca se cansaba.

Allí estaba aquella diosa. Con su frágil cuerpo perlado por el sudor, por el calor… Su cabellera larga y azulada revuelta, despeinando, luciendo salvaje, como una pequeña tigresa. Un camisón negro de seda, apegado a su estrecha cintura y marcando su plano vientre. Algo más ancho en sus caderas, dándole algo de vuelo y permitiendo que desde la ventana, el menor de los Uchihas pudiese ver un poco la zona de su trasero. Ese camisón era corto… muy corto.

La ojiblanca estiró las piernas y las dobló, moviendo todo su cuerpo hacia la ventana, como si buscara el refrescante aire de una forma inconsciente. Sasuke se mordió el labio hasta hacerlo sangrar. Realmente, cada vez era más difícil no abalanzarse sobre aquella chica y tomarla… aunque ella no quisiera. Realmente, aquello le daba igual.
Después de todo, él era un vengador, ¿No? ¿Un asesino? ¿Traidor? ¿Demonio? ¿Qué era él exactamente? No lo sabía… y pensándolo bien, ni le importaba.

Se levantó del marco de la ventana y caminó hacia la cama, sentándose junto a la figura de la chica. Una de sus manos se deslizó por el vientre de la chica y subió, deteniéndose en mitad de su pecho. Siguió el contorno de su prominente busto, acariciándolo de una forma lenta, hasta que no pudo soportarlo y se precipitó contra el pezón. Lo pellizcó lentamente y ejerció algo de presión en él. El suspiró que salió de aquellos labios carnosos y rosados lo volvió loco.

Volvió a pellizcar aquel punto de carne, admirando la expresión de aquel ángel. Sus labios entre abiertos, sus mejillas rosadas y tibias al tacto. Sus parpados temblando, en un intento de continuar durmiendo… hasta su flequillo y pelo que se apegaba a su frente y su cuello la hacían más deseosa.
Su mano dejó de prestar atención a su pecho cuando observó que el pedacito de carne rosada estaba duro y apretado por el camisón, es más, su mente también dejó aquel lugar para fijarse en otro.

Sus piernas, flexionadas y entre abiertas… Kami-sama… Aquello era demasiado fácil. Su mano se metió entre ellas, intrusa en un lugar desconocido. Acarició la tela de su ropa interior y levantó el camisón para poder verla. Braguitas negras de encaje… Se relamió. Aquello era… tentador.
Apartó la molesta telay hundió un dedo en aquella chica. Gruñó. Si… gemía en sueños, y él era el causante. Se enorgulleció de si mismo. ¿Quién iba a pensar que la pura y virginal Hinata era acariciada todas las noches y ella lo disfrutaba en sueños?
Era Uchiha Sasuke quien la corrompía y se sentía feliz, orgullosos de ello.

Hundió más sus dedos y comenzó a moverlos en círculos. Disfrutaba escuchando la respiración agitada de la peliazul, sus gemidos ahogados y sus gruñidos. Se sentía flotar al ver su cara roja de placer… el mismo que ella disfrutaba de una forma inconsciente. Los movimientos que hacía en la intimidad de la chica aceleraron al tiempo que presionaba aquel punto nervioso. El cuerpo de la Hyuga tembló frente a él, deleitándolo con la imagen.

Los ojos negros se encontraron con los blancos, confusos y temerosos. Otra presión en aquella zona nerviosa y la chica arqueó su cuerpo, con la respiración cortada. Sus piernas se cerraron, atrapando la mano masculina y manteniéndola fija en aquella cavidad el mayor tiempo posible.
Hinata mordió su labio y se tragó el gemido arrollador que quería salir de su garganta. Las entrañas le ardían, como puro fuego fundido que se esparcía por todo su sistema circulatorio. Una de sus manos, se movió temblorosa hasta tocar la mano masculina que seguía en su entrepierna, acariciando su sexo.

¿Qué pasaba? ¿Qué era aquello? Abrió los ojos confusa, desorientada y temblando aun por aquellas emociones que había experimentado. Pero sus ojos no encontraron los pozos negros que había visto antes, sino unos rojos y brillantes como la sangre.

-Olvídalo y duerme.

Aquella voz fría y sin emociones aparentes retumbó en su cabeza. Su cuerpo se tensó y dejó de temblar, y su mirada, antes fija en aquellos ojos rojizos, se perdió en algún punto de la habitación. Sus parpados se cerraron y el sueño calló sobre ella, sumiéndola en aquella dulce inconsciencia.

Sasuke sacó su mano de la intimidad femenina y lamió sus dedos. No le gustaban las cosas dulces, pero aquel néctar era el más dulce e intoxicante droga que había probado. Se limpió la mano en la tela oscura de su pantalón y se levantó con paso decidido. El sol no tardaría y salir… y continuar en la mansión de los Hyugas seria un suicidio. No por algo se decía que su vista era magnífica.
Echó una última ojeada a aquella mujer. Tirada sobre la cama, con sus braguitas semi retiradas y el camisón levantado. Dejarla así era un pecado… pero estaba seguro de que algún día, podría acabar aquello que había empezado.


Hinata abrió los ojos cuando la luz del sol impactó sobre ellos, despertándola de una forma cruel. Estiró sus brazos para despejarse y arqueó su espalda. Todos los huesos de su columna crujieron. Hacia un mes que había comenzado un duro entrenamiento con Neji, y desde entonces, todo su cuerpo crujía al menor movimiento. Su primo le había asegurado que esos crujidos desaparecerían cuando su cuerpo se hubiese acostumbrado al duro ejercicio.

Movió sus piernas hacia un lado para levantarse, cuando un tirón en su muslo llamó su atención. Sus braguitas estaban retiradas hasta casi las rodillas y estaban manchadas, ¡Kami-sama! De un rápido movimiento se las quitó y corrió al baño, echándolas en el cesto de la ropa sucia y escondiéndose detrás de la puerta.

Hacia noches que soñaba cosas raras… Soñaba con un hombre… con un hombre que la tocaba, que hacia que su cuerpo temblase bajo él… ¿pero porque? ¡Ella era Hyuga Hinata! ¡No podía tener esa clase de sueños! ¡Vulgares fantasías! Cerró los ojos y suspiró con fuerza. El mismo sueño noche tras noche… y lo que más le atraía, eran aquellos ojos rojos que la miraban al final de cada sueño, como si un animal la vigilara… como si se despidiera de ella. No en un "Adiós"… si no en un "hasta la próxima noche"…

Si, se sentía inmoral y sucia por todo aquello… pero sería una mentira si dijera que todo aquello le disgustaba. Tal vez fuese por el calor de las noches… por el verano…
al vez, solo fuese una mala jugada de la elevada temperatura
.

-Será el calor…

La peliazul se quitó el camisón y entró en la ducha. Si, sin duda, la culpa la tenía el calor…


NA: Bueno, como ya habrán leído, este fic serie de Ones-shots sin sentido. Aunque me veo en la obligación de advertir que todos ellos llevaran una cantidad justa y saludable de lemon. Espero les guste mi idea porque ya tengo algunos escritos y será largo ^^'
Aprovecho también para avisar de mi vuelta al fic. En dos días colgaré las contis echas que tengo =)
Agradecer a las personas que se preocuparon por mi estado en este tiempo y dedicarles este ones-shot ^^

IMPORTATE: ¡Ayuda! Hace días (dos para ser exactos) encontré un foro SasuHina. Si alguien amable y caritativo me pudiese decir que hay que hacer para poder dejar un comentario, estaría sumamente agradecida ¡Onegai! ^^

Espero sus reviews!
Cuídense y espero que no pasen calor este verano =P