Mi enfermero Predilecto

Chokehold

El mango brasileño


Desperté feliz de tener aquella estupida enfermedad – sea cual sea su nombre – pues, una de las ventajas, es que, por ejemplo, no tenia por que levantarme temprano y podía dormir hasta tarde, sobre todo si estaba abrazada a mi vampiro referido, quien tarareaba mi nana como una dulce canción.

Esta bien, aquello sonaba como una niñata de dos años. Pero era solo la cruel y dulce verdad.

— ¿No crees que ya es hora que pestañees, Bella? — Me pregunto Edward, después un leve silencio acogedor.

— Tengo derecho a dormir cuando estoy enferma. — Le conteste, con voz gruñona y grogui.

— ¿Así que ahora disfrutas la cama, verdad? — Sonrió, solo de la manera Edward's Style.

Abrí los ojos de golpe.

— Olvídalo, tengo hambre, quiero mango — Le dije, rápidamente.

Edward rió de nuevo a su manera.

— ¿Desde cuando hay mangos en Forks, Bella? — Sonrió calidamente.

— Por eso mismo — Le devolví la sonrisa, sentándome en la cama, incorporándome lentamente — Los quiero de Brasil.

Edward dejo de sonreír.

— ¿Estas loca?

— ¿No recuerdas lo que dijo el doc? — Le sonreí, a más no poder — 'Tendrá extraños síntomas' — Recite, como había dicho la enfermera el viernes, cuando caí 'enferma'.

— ¿Y 'extraños síntomas' — Dijo Edward, haciendo comillas en los aires con sus largos dedos — Se aplica también a los antojos de embarazadas? — Pregunto, con ironía en su hablar.

— Bueno, por algo serán 'extraños síntomas' — Repliqué — ¿Quieres que llame a Carlisle también?, de verdad que quiero comer esos mangos, Edward, si no vas tú, creo que Emmett feliz va a ir a Brasil con Rosalie…

— Así que… — Me interrumpió, caballerosamente — ¿A esto te referías con que serias un demonio con mi proposición, cierto?, hacer todo lo que tu me pidas con total de no salir de esa cama, ¿Verdad?.

— Bueno, siendo completamente sincera… — Recalqué — Tengo unas locas ganas de comer mango, es verdad, pero eso de hacerte viajar a Brasil me lo dijo Alice ayer, cuando me dejaste sola con tus dos hermanas y tu madre… ella tiene el cincuenta por ciento de la culpa en esto, y no me mires así.

Edward sonrió de nuevo, la verdad es que tenia que aprovechar aquel buen humor.

— ¿Ojo por ojo, entonces? — Dijo, después de analizar mi tarde de chicas con su familia, que claramente, era una tortura para mi, sobre todo hablando sobre los usos de la cama king, y no necesariamente para dormir.

— Y diente por diente, exacto — Asentí.

El se levanto, entonces, de la cama, dejándome de nuevo en aquella inmensa… cama, el sonrojo se apodero de mi mejillas sin piedad, pero con un lado bueno aparente, ahora parecía que tenia fiebre en vez de una hermosa vergüenza pensada por mi mente triple X.

— ¿Sabes que te ves adorable con el sonrojo? — Dijo Edward.

— Es la fiebre, Edward — Le respondí, con la mirada gacha.

Me beso cariñosamente la fiebre, aprovechando así, de tomar mi fiebre. Conocía muy bien a ese despiadado vampiro. Me miro por un leve segundo y luego, me beso de nuevo en los labios.

— Quiero saber algo — Dijo, entre medio de besos — ¿También me obligarás a viajar a Italia por un poco de Pasta ? — continuo, terminando nuestro apasionado beso.

— La verdad, sería una buena idea… — Le comente, con la respiración descompensada — Pero creo que mañana tendré ataque de Sushi, la pasta no me atrae mucho, tal vez seria bueno que te dieras una vuelta por Japón para comprarlo, y el miércoles te das un vuelta por Italia, por que creo que hay comeré una risa Pasta…

Él, de nuevo, con su impaciente boca no me dejo terminar, apoderándose de mis labios en un fugaz beso.

— Creo que partiré mañana Brasil — Dijo, entre el beso.

Yo asentí eufórica, y la verdad, eso era lo bueno de tener a un vampiro como novio, el no se iba a enfermar o contraer grave gripe por besarte. Sonreí antes mis estupidos pensamientos, aparte, la gripe afectaba también mi manera de pensar.

.

.

Edward no cumplió su palabra, y por una parte, aquello esta bien. Si no, me convertiría en una estupida Julieta locamente enamorada regaloneando con Edward toda la estupida tarde.

Aquello no me dejo otra opción que quedarme con Emmett, quien era el encargado de turno de este dia para cuidarme. Rosalie, Alice habían salido de caza, Jasper fue a con Esme para renovar – nuevamente – el comedor y Carlisle estaba muy ocupado salvando vidas.

Y, si, bueno, no puedo decir mucho de Emmett, ya que estuvo al lado mió muy ocupado jugando guitar hero en una consola portátil. Y l peor es que se movía tal como un niño pequeño, murmuraba las letras de las canciones – digo 'murmurar' para omitir 'gritar' – y vociferaba '¡Victoria!', cada vez que ganaba.

Después de dar vuelta el famoso jueguito unas seis veces más, me miro, percatándose recién, de que tenia que cuidar una enferma.

— ¿Te sientes bien? — Preguntaba Emmett

— Si

— ¿Necesitas algo?

— No

El se quedo callado, por primera vez, sin nada que decir.

— Esta bien Bella, hablemos seriamente.

¿Emmett, serio?.

Nah.

— ¿Te has cuidado cuando lo hiciste con Edward?

Okey, eso si me podía esperar de alguien como Emmett.

Un momento.

¡Que diablos!

— ¿Emmett?

— Si, verás, yo no quiero que tengas un… bebe en tu vientre a tan temprana edad, yo con Rosalie siempre nos cuidamos, ya sabes lo que dicen, mejor prevenir que lamentar.

— ¡Emmett!

— Bella, lo digo en serio.

— ¡Emmett, por Dios!, tus teorías son ridículamente estupidas — Chille de horror — En primera, ¡Rosalie no puede tener hijos!, y en segunda ¡Yo soy virgen!

A Emmett le costo un poco procesar tanta información dicha por mi en microsegundos.

— Entonces… — Concluyo, con una gran O en su boca — ¿Eres virgen?

— Si, Emmett

— ¿Y nos hecho el amor con Edward?

— No Emmett

— ¿Nunca, nunca, nunca?

— Nunca, nunca, jamás.

— ¿Y Rosalie no puede tener hijos? — Pregunto, con un tierno puchero.

— No, Emmett, Rosalie no puede tener hijos, es infértil, al igual que todos los vampiros. Me lo explicó Carlisle en cierta ocasión.

— Entonces, creo que Rosalie le gusta hacerlo con preservativo…

— ¡Emmett, demasiada información! — Grite, tapándome con la colcha de la cama.

El rio abiertamente Mientras me abrazaba con sus gigantes brazos, destapándome la cara.

— ¿Quieres que te de consejos para tu primera vez con un vampiro? — Rió.

— ¡Emmett! — Le gruñí — ¡Demasiada información! — Le repetí.

— Oh vamos — Rodé los ojos en el aire — Pareciera como si nunca te hubiesen dado la charla… no creo que Charlie sea tan descuidado con su inocente y virgen hija… — Rió con ganas — Tu sabes, solo yo te podré darte los consejos del amog, solo con un vampiro pondrás entender este…arte, si lo vas a practicar con un vampiro…

— Emmett — Suspire — De verdad que te lo agradezco — 'Ni en tus mejores sueños' repetí mentalmente — Pero me gustaría tener esta…amena charla otro día, si es posible.

— Cuando quieras, nena — Me guiño el ojo —. Pero por mientras te puedo decir que a los vampiros les gustan las camas grandes, no me extrañaría que eligiera esta para… 'tu-sabes-que'

— ¿Emmett? — Lo llamé — ¿Has estado hablando mucho con Alice y Rosalie?

Emmett rió de nuevo.

— Lo tendré en mente, pequeña humana — Sonrió. — Pero no le dirás a Edward, lo que hablamos, ¿Verdad?. No quiero morir en mi primer siglo de vida.

Emmett dejo de hablar y yo no supe la razón. Me pitaban los oídos y no escuchaba nada, aparte de la excesiva respiración de Emmett. Luego, unos bruscos pasos resonaron en el piso de la segunda planta de la mansión.

En un principio creí que se trataba de Jasper, a lo más Alice, pero quien abrió la puerta gruñendo fue Rosalie.

Su expresión era aterradora. De verdad que daba miedo.

La cama empezó a temblar, y pensé que era un leve sismo, pero era el gigantón de al lado que tiritaba de miedo. ¿Y quien no?, con la expresión de Rosalie… no lucia muy contenta.

— ¡Emmett Cullen! — Gruño, pegando un portazo luego de su grito de terror — ¿¡Que haces tú ahí!?

— Amor… no-no es lo que t-tú piensas — Susurro, levantándose de un golpe de la cama, caminando hacia ella — ¡Yo-yo…!

— ¡Oh Bella! — Continuo Rosalie, con una lastima en su rostro inexplicable — Lamento que presencies todo esto, ¡lo lamento tanto! — Y dicho esto, se dio media vuelta para encarar a Emmett — ¡Tu y yo tenemos que hablar! ¡Ahora!

Emmett salio mirando el suelo, con pena en su rostro, apenas salio, Rosalie me guiño un ojo y yo sonreí, sin saber que hacer, mientras ella sentía y luego gruñía un 'Agh' muy bien actuado.

Me relaje en mi cama, sin mucho que hacer. Hoy no estaba ni Alice ni Rosalie para molestarme, así que tome la opción más aburrida pero mucho más saludable: Dormir. Me acomode en mi súper ultra mega gigante cama King.

Mi sueño fue desastroso. Si antes tenía sueños raros, ahora eran peores.

En mi sueño, Edward estaba con un tapabarros en sus…partes nobles, corriendo por la jungla, que creo que quedaba en Brasil. Emmett, en un extremo de algún árbol gigantesco, gritaba estilo tarzan y se tiraba de rama en rama junto con Rosalie en su regazo.

Alice y Jasper inspeccionaban el lugar con tenidas antiguas, Alice vestía uno de esos trajes largos, inmensos, mientras Jasper llevaba una cantimplora al lado suyo, sacándola a toda hora para beber.

Abrí los ojos inmediatamente, para encontrarme con nada más y nada menos que con una pieza inundada con ese aromático olor a Mango.

— Despertaste — Dijo una voz, en la penumbra de la habitación, ¡Ya era de medianoche!

— ¡Volviste! — Sonreí mientras me liberaba de las musarañas de sabanas.

— No fue difícil encontrar mangos en un país tan tropical, la verdad — Sonrió, acercándose a mi. — Los olores de tantos frutos mareaban.

— Gracias — Le dije, mientras me abrazaba — Ha sido muy lindote tu parte traerme mangos de Brasil, pero la verdad ¿Por qué no aprovechaste de traerme, también, naranjas, manzanas, peras, guayabas…?

— No pensé que serias tan exigente.

— No, no lo soy, pero Emmett me dio la idea de ser exigente — Le sonreí — Mañana volverás a Brasil y me traerás más frutas, ¿Bueno?.


Notas Autora:

+ Si, otra vez yo aquí. Pero con el tiempo reducido a mas no poder. Estoy cansada, hoy jugué dos partidos y gane uno, perdí en otro. No se puede tener todo en esta vida, Darlings. Ojala le haya gustado el cap y nos vemos ponto.

Chokehold