Disclaimer: Los personajes no son míos, ya me gustaría que lo fueran. Escribo sólo con afán de divertirme y divertir.
SIN CONTROL
Capítulo 1
Le atacó con un puñetazo en la nariz, y una serie de golpes lo siguieron, con la única pretensión de que el culpable de su sufrimiento sufriera tanto como él. Estaba cegado por el odio, la rabia, el dolor y los celos. Sí, los celos; los celos provocaban esas sensaciones en él, hacían que golpeara al que había creído su mejor amigo por tanto tiempo, que lo odiara como lo estaba haciendo. Nunca hubiera esperado eso de él, de cualquier otro sí, pero no de él. ¡Maldita sea¡Era su compañero¡Habían sido amigos durante toda su vida¿Cómo diablos había podido hacerle eso?
Por eso mismo, porque eran amigos de toda la vida, era por lo que no lo había matado allí mismo. Le miró; estaba semidesnudo y golpeado, pero le miraba a los ojos, tan altivo como siempre. Las orbes grises estaban nubladas y confusas, y por un momento el chico que le observaba sintió lástima. Malditas drogas...
Ni siquiera tenía fuerzas para defenderse, sólo se dejaba golpear. Y el moreno se acercó a él, preocupado, al ver que se ponía pálido y se tambaleaba. Le sujetó de los hombros, acercándole a la cama para tumbarle ahí, y dirigió una gélida mirada a la muchacha frente a él. Luego de clavar la mirada en el rostro de su amigo de la infancia, dijo:
.-Vete -fue un tono suave, pero se escuchaba tan dañado que el chico se reprendió, mentalmente, por débil.
.-Pero Harry... -comenzó ella.
.-¡Lárgate¿Aún no estás contenta? Has drogado a mi mejor amigo, te has acostado con él y me has jodido. ¿Qué más quieres, eh? -replicó con voz rota. La amaba, por supuesto que la amaba, pero jamás podría perdonarla esa traición.
.-Harry, puedo explicártelo...
.- No hay nada que explicar Lavender, ya lo hiciste todo -ella abrió la boca para decir algo, pero el chico la cortó por tercera vez-. No hace falta que te lleves nada; mañana lo tendrás todo en casa de tu madre.
.-Harry, no… no me dejes… yo… te amo.
.-¿Que me amas¿Que me amas¿Y si me amas por qué te acuestas con mi mejor amigo¡Joder Lavender! Te lo follaste en mi propia casa ¡en mi propia cama! -amargas lágrimas corrían ya por sus mejillas, pero no había ninguna alteración en su voz-. Y no es la primera vez que te encuentro con un tío. No con Draco, pero sí con otros. Ya me he cansado. Así que vete.
.-Yo no le drogué -se defendió la chica.
.-Lo sé. Pero aun así te acostaste con él, y tú no estabas drogada, ni habías bebido.
.-Yo... ¡Harry lo siento! -la chica ya lloraba, y Harry tuvo el impulso de acercarse a ella para abrazarla y consolarla, pero se contuvo.
.-Vete Lavender -dijo con dureza-, y no vuelvas.
La chica se vistió en cuestión de segundos y se acercó al moreno para besarle, pero él apartó la cara y le señaló la puerta, firmemente.
Con la cabeza gacha, Lavender se fue; y entonces Harry volvió junto a Draco y se permitió derramar todas las lágrimas que había retenido.
.-¿Cómo pudiste hacerme esto, hermano? Confiaba en ti y me traicionaste. ¡Sabías que la amaba, maldita sea!
Le observó. Su cuerpo estaba cubierto de sudor, semidesnudo, aún conservaba los bóxer, y más pálido de lo normal, lo que era prácticamente alarmante.
.-Hermione... Lavender me engañó de nuevo -dijo Harry a través del auricular del teléfono. Se encontraba en una cafetería cerca de casa. Esperaría a que Draco se fuera, recogería sus cosas y se largaría de allí. Tenía un buen apartamento, herencia de sus padres, en el centro de Londres, y si no podía irse a vivir con su padrino y Remus, al fin y al cabo pasaba la mayor parte del día con ellos.
.-¿Como? -la castaña se escuchaba indignada, seguramente tenía el ceño fruncido, como siempre cuando algo la incomodaba-. ¡Será puta!
.-No la insultes Mione. No… -se vio interrumpido por la irritada voz de su amiga.
.-¿Que no la insulte¿Que no la insulte¡Ya van más de cinco veces Harry¡No puedes seguir así¡¡Y no me digas que la amas¿Con quién fue ésta vez¿Con Terry¿Con Seamus?
.-Con Draco.
.-¡QUÉ! -fue la contestación, se escuchó un murmullo y ella volvió a gritar-. ¡CÁLLATE BLAISE! - hizo una pausa para calmarse y luego de unos minutos preguntó-: ¿Dónde estás, Harry?
.-En la cafetería de Rose -repuso el moreno.
.-Ve a tu casa, voy para allá.
.-Pero… -la chica había colgado. Y él no quería ir a su casa. No quería encontrarse de nuevo con Draco. Pero sabía que su amiga iría hacia allí, y no era cuestión de risa desobedecer a Hermione, menos aún cuando estaba cabreada, como en ese momento.
Así que se dirigió al lugar, y cinco minutos después su amiga llegó agitada al portal, donde él esperaba.
.-¿Qué haces aquí? -preguntó, agitada por el esfuerzo de recorrerse cuatro manzanas corriendo. Había salido con el camisón, pues eran las tres de la madrugada y había estado en la cama, y sólo llevaba un abrigo largo, de lana, encima.
.-Está arriba -dijo él encogiéndose de hombros como si no le importara, pero sus ojos enrojecidos demostraban lo contrario.
.-¿Lavender?
.-Draco.
.-Vamos -dijo ella inmediatamente. Le cogió de la mano y le arrastró escaleras arriba, pero sólo llegaron al tercer piso, pues Harry se paró e hizo que Hermione también se detuviera.
.-No quiero verle Mione, no me obligues a verle ahora -dijo el chico, nuevas lágrimas deslizándose por sus mejillas. Y la castaña se sorprendió. Nunca había visto a su amigo así.
.-Pasa algo que no me quieres contar¿verdad Harry? -él no dijo absolutamente nada, y entonces la castaña estuvo convencida de lo que ocurría y tensó su rostro-. Se drogó de nuevo¿verdad?
El moreno continuó en silencio, y Hermione no necesitó más pruebas. Sacó la copia de las llaves de su amigo del bolsillo del abrigo y, corriendo, subió los dos pisos que le quedaban hasta el quinto, donde vivía Harry.
Abrió con manos temblorosas y, cuando entró, se topó de frente con un Draco pálido, ojeroso y con el rostro golpeado, y dejó que las lágrimas rodaran por sus mejillas. Ella era una mujer fuerte, pero Draco era su amigo, y odiaba que se destrozase de esa manera.
.-Nos lo prometiste -dijo, su voz ahogada por las lágrimas-, nos prometiste que no volverías a hacerlo.
La máscara de acero de Draco se fundió cuando las saladas y cristalinas gotitas de agua de sus ojos bañaron su rostro.
.-Mione… -comenzó-, perdóname. No… no sé lo que me pasó…
Se arrodilló frente a ella y la abrazó por la cintura, hundiendo la cara en su regazo, sin dejar de sollozar. Ella también se arrodilló, y se abrazaron en el suelo, pero entonces Hermione percibió algo que no le gustó.
Draco olía a alcohol.
No le había bastado drogarse, había tenido que beber también. Se levantó bruscamente y Draco, sorprendido, se levantó también.
La primera escena con la que se encontró Harry fue con Draco y Hermione, en medio de la sala, de pie y mirándose fijamente.
¡Plaf!
La segunda, el tortazo que cruzó la cara del rubio cuando Hermione le golpeó, del lado derecho y con toda su fuerza.
¡Plaf!
La tercera, fue el nuevo tortazo dirigido a su amigo, del lado izquierdo y haciendo que el rostro de Draco volteara hacia él.
Y fue entonces que el rubio le vio.
Agachó la cabeza, consciente de lo que había hecho y sin atreverse a enfrentar esos verdes ojos.
Fue entonces que Hermione volvió a hablar, disipando el horrible silencio que habían dejado instalado las bofetadas.
.-¿Cómo pudiste Draco¡No te bastó drogarte o qué¡¿También tuviste que beber! -bajó la voz y agachó la cabeza, lágrimas corriendo por sus sonrojadas mejillas-. Traicionaste nuestra confianza; la mía, y la de Harry. ¿Recuerdas lo que le hiciste a Harry?
Y Draco, con los ojos fijos en el suelo y la cabeza gacha, asintió, y luego habló con voz ronca.
.-Recuerdo lo que hice -hizo una pausa en la que miró sus manos-. Y no estoy orgulloso de ello.
Y Harry no aguantó más. No podía estar cerca de aquel que le había traicionado hacía apenas unas horas. Se sentía dolido, molesto y, sobre todo, defraudado.
Y corrió escaleras abajo hasta llegar al garaje y coger su coche. Montó y arrancó con rapidez, como si le estuvieran persiguiendo, y antes de que Draco y Hermione bajaran al portal para detenerle, él ya se alejaba calle abajo, tan rápido como su sentido común le permitía.
Las lágrimas le nublaban la visión, pero no se detuvo; limpió sus ojos con las yermas de los dedos de una de sus manos y siguió conduciendo, rápidamente.
Aceleró aún más, deseando llegar cuanto antes a Grimmauld Place, al otro lado de la ciudad, pero no pudo hacerlo. Un árbol se cruzó en su camino.
El impacto fue tan fuerte que, al no llevar cinturón de seguridad, salió volando por la luna delantera del coche, rompiendo el cristal con su cabeza y parte de su espalda.
Y el estado del muchacho entonces fue lamentable. Su nariz sangraba profusamente, tenía varios cortes en la cabeza y la espalda, éstos no muy profundos, y se había roto una muñeca, la izquierda, de tal manera que ahora se hallaba en un ángulo anormal.
Y había tenido suerte, podría haber sido mucho peor.
¡Hola¿Qué tal¿Os gustó? Bueno, tenía ganas de escribir algo distinto y me dije: A hacer un slash, Universo Alterno y dramático. No sé si me quedó muy bien, por eso espero que me dejéis reviews, para decirme que sí o, en su defecto, que no. De todos modos espero que os haya gustado, y mucho. Bueno, este fic va dedicado a todos aquellos que me leen y a los amantes del slash que, como yo, aman la pareja Harry/Draco. ¡Mil besazos a todos!
·PaddyPau·
Miembro de muchas órdenes
