SIN CONTROL

Capítulo 2

Draco y Hermione cogieron el coche del rubio e intentaron seguir a Harry. Hermione insistía en ir al apartamento que le habían dejado sus padres; pero Draco, conociéndole como lo hacía, sabía que el moreno estaría en casa de su padrino.

.-Está en casa de Sirius, estoy seguro –dijo-, y si no, se dirige hacia allí.

Y ella cedió. Montó en el coche y comenzó a conducir, a una velocidad más bien moderada.

.-¡Hermione¡Acelera joder! –instó él preocupado.

.-Tranquilízate Draco, no habría pasado nada si tú no te hubieras acostado con su novia –reprochó Hermione molesta.

Y tuvo un efecto casi instantáneo. Por los ojos grises de Draco asomaron rebeldes lágrimas, inundándolos de tristeza y arrepentimiento. Una de esas saladas gotas cayó sobre la tela vaquera del pantalón que vestía. Una de las manos del rubio la limpió con furia.

.-Lo siento¡¿vale! No sabía lo que hacía. Simplemente se me puso delante y… ¡joder¡No pude contenerme!

Y Hermione debió haber visto algo pues, al segundo siguiente, pegó un grito y frenó con brusquedad, saliendo del coche y corriendo hacia un lugar a la derecha de donde estaban. Entonces Draco miró hacia donde ella se dirigía y salió del coche tan bruscamente que se golpeó contra la puerta y se hizo una pequeña raja en la frente, la cual comenzó a sangrar de inmediato, pero él no prestó atención. Se dirigió corriendo al Mercedes blanco estrellado contra el árbol. El coche estaba destrozado y no había nadie dentro, cosa que no menguó la preocupación de ambos jóvenes.

La luna delantera estaba rota y, aunque no había ni rastro de sangre en ella, ambos sabían que había sido Harry el culpable de su estado.

Hermione cogió el teléfono que su amigo siempre guardaba en la guantera del coche y llamó a una ambulancia y a la policía, y mientras éstos llegaban, comenzaron a buscarle por su cuenta.

Ambos se adentraron en la arboleda buscando a su amigo.

Después de estar buscando a Harry durante unos minutos y no encontrarle, Draco descubrió sus gafas a cuatro metros en línea recta de donde había sucedido el accidente.

Buscó algunos metros alrededor y, cuando había perdido las esperanzas de encontrarle y estaba por morirse de la pura desesperación que sentía, una pierna cubierta por un pantalón algo rasgado se vislumbró entre dos árboles.

.-Harry… -susurró con voz rota. Se acercó corriendo y, al llegar a su lado, pudo observar las magulladuras de su rostro y la sangre alrededor de su cabeza-. ¡HERMIONE!

Se acercó a su amigo y le tomó la mano, en espera de que no tardaran mucho más en ir a buscarle. Draco no hacía más que culparse mentalmente, entre amargas lágrimas, del estado de Harry, y Hermione se desesperaba pensando lo que al moreno le estaba ocurriendo.

Cuando la ambulancia llegó y atendió a Harry, Hermione y Draco corrieron hacia el coche, queriendo llegar al hospital tan rápido como les fuera posible.

Hermione pisó el acelerador a fondo, siguiendo a la ambulancia a una velocidad alarmante.

.-Tranquilo Draco… ya estamos llegando –le dijo la chica, mirándole un momento por el rabillo del ojo.

.-Hermione… ¿y si no se recupera? –dijo él, preocupando aún más a su amiga y asustándola a su vez-. Estoy asustado, no quiero perderle.

Ya los efectos de la droga y el alcohol habían pasado, y Draco estaba sufriendo seriamente por la salud de su compañero de toda la vida.

.-Se recuperará. Harry es fuerte, ya verás como saldrá de ésta –y a pesar de que intentaba reconfortar al rubio, su corazón se encogía de angustia al pensar que de verdad podrían perder a Harry.

'Dios mío Harry… no me hagas esto, no me dejes' suplicaba calladamente Draco, entre lágrimas. 'Te necesito…'

Llegaron al hospital y corrió hacia la ambulancia que llevaba a su amigo, seguido de cerca por Hermione.

Los enfermeros que les habían atendido se llevaron al moreno en volandas, y el rubio no quiso perder el tiempo.

Les siguió rápidamente, pero una enfermera detuvo a Hermione y le hizo una serie de preguntas.

Mientras la chica las respondía rauda, deseando ir con el rubio, éste seguía a los enfermeros como alma que lleva el diablo, esperando que le dijeran pronto qué iba a pasar con su amigo. La camilla desapareció tras unas puertas y Draco fue a seguirla, pero uno de los enfermeros que se habían llevado a Harry se lo impidió.

.-Disculpe señor, pero no puede entrar al quirófano –le dijo.

.-¿Cómo está Harry? –preguntó asustado.

.-Lo siento, pero yo no puedo darle esa información, tendrá que esperar a que un doctor le informe.

Y se alejó. Draco se quedó allí, paseando de un lado a otro del pasillo, esperando a que alguien le dijera el estado del moreno. Hermione llegó cinco minutos después, corriendo, y se abrazó a él.

.-¿Qué te ha preguntado?–preguntó el rubio inmediatamente, rodeándola con sus brazos.

.-Querían saber los datos de Harry –dijo ella-. Me dijeron en recepción que le habían traído al quirófano. ¿Te han dicho algo?

.-Aún no. Un enfermero me dijo que debíamos esperar a que saliera el médico y nos dijera algo, pero aún no lo ha hecho –dijo él. Las lágrimas se deslizaron de nuevo por sus mejillas-. Dios mío Mione, todo esto es por mi culpa.

.-No digas eso, no sabías lo que hacías –le regañó Hermione. Pero en el fondo ambos sabían que era verdad, la propia Hermione se lo había dicho anteriormente, en el coche.

Se quedaron así, abrazados, por largo rato y luego Draco miró a su amiga y le secó las lágrimas que había derramado.

.-Deberías irte a casa Hermione, Blaise estará preocupado. Y encima tienes que lidiar con el pequeño Christian, que seguro se ha despertado ya. Parece que huele cuando no estás en casa –intentó bromear el chico, pero no lo logró, la preocupación en sus ojos le delataba. Y Hermione sabía que tendría que irse a casa, como le decía Draco; su hijo se inquietaba mucho cuando ella no estaba con él, y tampoco quería preocupar a Blaise-. Si me dicen algo, te llamaré.

.-De acuerdo –accedió ella, a regañadientes. Se dio la vuelta y comenzó a andar, pero a medio camino volteó-. Te quiero Draco, no lo olvides –dijo.

.-Yo también te quiero, pequeña –contestó él-. Pero ya vete. Coge mi coche.


Abrió la puerta entre sollozos e, inmediatamente, se vio rodeada por los brazos de su esposo. Le abrazó también y enterró su cara entre el cuello y el hombro de él, dejando que sus lágrimas mojaran la piel de Blaise.

.-Tranquila, pequeña –susurró él en su oído, frotando su espalda en un intento de reconfortarla.

La condujo hasta la cama y, después de quitarle el abrigo, él se tumbó allí, colocándola luego sobre su pecho y sin dejar de acariciar el rizado cabello castaño de Hermione, con la única pretensión de que ella se sintiera bien.

Cuando Hermione consiguió calmarse, Blaise besó levemente sus labios y la rodeó con sus brazos, abrazándola fuertemente, con todo el cariño que guardaba en su interior.

.-¿Qué pasó? –preguntó entonces, despacio, no queriendo volver a hacerla llorar.

.-Fue Harry, Blaise… -susurró ella, aún con la voz tomada-. Tuvo un accidente y está muy grave, Draco se acostó con Lavender y Harry cogió el coche muy alterado…

Se le quebró la voz. Blaise se sobresaltó al escuchar el nombre de Draco. ¿Draco¿Que Draco se había acostado con Lavender? Él nunca haría eso, y menos a Harry. Un momento…

.-Draco nunca haría eso –dudó levemente-, a no ser que… se drogó de nuevo¿verdad?

Hermione asintió y, casi inmediatamente, abrió la boca para explicar.

.-Pero estoy segura de que no fue culpa suya, seguro que ella fue la que lo drogó, lo sé –dijo, con voz envenenada-. Llevaba mucho tiempo mirándole de manera… distinta. Y él nos prometió que no lo volvería a hacer.

.-No sé qué decirte pequeña. Tú conociste a Lavender y a Draco antes que yo y, por lo tanto, eres tú la adecuada para juzgarles. Tú y Harry –hizo una pausa-. Sin embargo, creo que tienes razón. Harry y Draco siempre han estado muy unidos y, sinceramente, dudo mucho que Draco le hubiera hecho eso. Y como tampoco dudo de su palabra al prometeros que no se volvería a drogar, asumo que la culpa de todo la tiene Lavender. Además de que hacía cinco años que Draco no se drogaba. Mañana iré a hablar con Lavender.

Hermione se maravilló de la sabiduría de su esposo. A pesar de que Draco y Harry eran amigos suyos, mantenía su sangre fría en cualquier situación. Pero le producía rechazo que Blaise fuera a hablar con Lavender, al fin y al cabo, él también era un hombre muy atractivo y no quería correr el riesgo de que ella le sedujera también.

.- No, tú no irás –repuso enérgicamente-. Sabe que estás casado conmigo e intentará seducirte. Me odia porque yo no hablaba a Harry bien de ella.

.-Mione, cariño¿no confías en mí? –preguntó él.

.-Claro que confío en ti, amor, pero no en ella. ¿Y si te droga a ti también?

Blaise no dijo nada por unos instantes, sólo negó con la cabeza y sonrió de lado.

.-Pequeña, sólo se puede drogar a alguien dándole de comer o de beber, y yo no pienso aceptar nada de ella –aseguró. Hermione no pareció convencida, pero finalmente asintió. Mas no pudo conciliar el sueño, un grito de la habitación de al lado la espabiló y la obligó a incorporarse.

.-¡MÁ!

.-Siempre me he preguntado por qué diablos este niño tiene tan buenos pulmones –refunfuñó Blaise.

.-Cariño –llamó la castaña, el hombre la miró-. Eso va en los genes.

Y riéndose suavemente se levantó en busca del pequeño Christian. Minutos después volvió, ésta vez con el niño en brazos. Era hermoso: de piel suavemente bronceada, como la de su madre, y unos preciosos ojos color caramelo. Su cabello lacio y castaño oscuro demostraba ser el mismo que el de su padre, y con sus dos años de edad hablaba casi sin trabarse y era muy inteligente.

.-No, por favor, Mione. Llévale a su cama –se quejó suavemente.

.-¡Pá! –exclamó el pequeño, extendiendo los brazos hacia su padre. El hombre se vio obligado a cogerlo en brazos mientras Hermione se acostaba junto a él, y luego ella se lo arrebató para colocarlo sobre su pecho.

.-¡Eh! –se quejó, con el ceño fruncido-. ¡Ese es mi sitio!

Hizo un pucherito y su mujer le miró con una sonrisa, encantada.

.-Pues hoy tendrás que compartirlo con alguien más¿verdad Chris? –dijo ella, feliz junto a su familia, aunque aún preocupada por su amigo.

.-Sí –repuso el crío, abrazándose al cuello de su madre y escondiendo la cara allí, sin querer que su padre se enterara de que se reía, pero Blaise notó la convulsiones de su pequeño cuerpo y se acercó a él, sin que su pequeño lo notara, para escuchar el sonido amortiguado de sus carcajadas.

.-¡Así que te estás riendo de tu padre, pequeño bribón! –exclamó, comenzando a hacerle cosquillas. El niño se rió con más fuerza y, de no haber sido porque vivían en una casa más bien solitaria, todos los vecinos lo habrían escuchado.


Sonó el teléfono y Sirius se levantó, dejando a su desnudo amante sobre la cama, para cogerlo.

Volvió minutos después con el inalámbrico en la mano y Remus le vio tan deshecho que no pudo evitar que su corazón se estremeciera de dolor, a pesar de que no sabía qué ocurría.

.-¿Qué ocurre? –preguntó.

.-Rem… -susurró el moreno con voz rota-. Harry… está en el hospital… tuvo un accidente…

El castaño se quedó callado unos segundos, y cuando reaccionó sólo pudo abrazar a su pareja y decir:

.-¡Oh Sirius…! –luego sintió las lágrimas de su amado mojando la piel de su cuello, y no pudo hacer más que cubrir la desnudez del hombre y besar suavemente sus labios-. Vamos cielo… vamos al hospital.

El moreno se vistió con movimientos lentos, espaciados, con un miedo horrible de ver a su ahijado y encontrarle como a su querido James, el padre del chico y su mejor amigo, tantos años atrás.

Él había sido el que encontró a los padres de Harry después del accidente de tráfico que les había matado. El estado de su mejor amigo y de su esposa Lily había sido tan horrible que Sirius supo que nunca olvidaría esa escena. Y ahora el pequeño Potter. ¿Por qué nadie tenía piedad de él¡Harry era lo único que le quedaba de James y de Lily!

Cuando terminó de vestirse, Remus le esperaba para conducir la amada moto de Sirius, ya que su amante no parecía poder hacerlo. No en ese momento, al menos. Aún parecía en estado de shock. No había hablado desde que cogió el teléfono y se había comportado como un autómata, actuando sólo por órdenes de Lupin.


Hola! Os gustó? Aquí tenéis el segundo cap.! Qué creéis, que Draco se drogó o que finalmente todo fue culpa de Lavender! Jajaja, acepto todo tipo de comentarios. Pero principalmente de los buenos XD Vamos a ver, pongámonos serios, muchas gracias por leer y dejar reviews y, por encima de todo, que me haría muy feliz que os gustase. No habrá líos amorosos hasta un poco más adelante (aún no sé exactamente cuando pero espero que pronto ;D). Pues eso, que mil besos a todos y que os cuidéis mucho.

Vamos con las contestaciones a reviews.

StrellitaKuriel: Ola! Muchas gracias por tu review, y me alegro que te gustase. Aún no sé cuándo actualizaré, porque mi correctora es… ufff… xD Bueno, ya ves, siempre hay sorpresas para todos, o no? Y sí, Hermione está casada con Blaise, en este capítulo lo digo.

Zephyrpotter: Ola! Me alegro que te gustase, la verdad, al principio empezó como un proyecto, pero me gustó y decidí seguirlo ;D Lo de Harry solo es una fase, sí, pero la verdad es que todos sufren un poco, ya verás a lo largo de la historia D La continuaré xD Hermione y Blaise son esposos, lo aclaro en el capítulo. Bueno, espero que te guste este cap. Y que sigas escribiendo! Mil besazos!

Ayskasha-peke: No lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo, no lo sigo.

Qué me dices? Lo sigo, o no lo sigo? Bueno, me supongo que lo seguiré cuando mi gran amiga AYKASHA-PEKE tenga ganas de revisar el siguiente cap. Y que sepas que no te vuelvo a pasar ninguno… hasta el tercero ;D Pobre Harry no… por una vez tenía que hacerle sufrir, que siempre es el que menos lo hace. Draco no es tonto ñ.ñ y Hermione tampoco. Y Blaise, si se queda solo, algo que dudo mucho, se va a venir conmigo, con que así que… no te hagas ilusiones que no te lo voy a pasar. De veras te gustó? Me alegro! D

El próximo cap… ya sabes, cuando a mi amiga (repito) AYKASHA-PEKE, se le antoje revisar.

Mil besos cielo! Te quiero mucho! Muackk!

PD: Ya le diré yo eso del azúcar a tu madre, que seguro que me hace más caso que a ti. Al fin y al cabo, tú estás loca y yo no xD De veras creo que no deberías tener esas palmeras de chocolate tan deliciosas en tu casa ;D Pero… pensándolo bien… no, mejor déjalas ahí, que si no qué como yo cuando vaya?

·PaddyPau·

Miembro de muchas órdenes